sábado, 2 de junio de 2012

Mutilación de ganado en Argentina (mayo de 2012)
Animales mutilados y luces raras en campos de Tilisarao (San Luis)
Diez gallinas y un perro aparecieron con extrañas heridas, la misma noche en que objetos luminosos surcaron la zona.
Por Alejandro Gaido


En la misma noche, y con apenas unas horas de diferencia, los vecinos de dos campos cercanos a Tilisarao coincidieron en hallazgos misteriosos, sin explicación lógica, que irrumpieron la habitual tranquilidad rural. Las gallinas en un predio, y un perro en el otro, aparecieron con extraños orificios y heridas similares que, según las características observadas por un médico, no habrían sido causadas por ataques de animales salvajes.

El cuadro se completaba con dos luces desconocidas que también esa noche sobrevolaron la zona.

Todo comenzó cuando recibí el jueves 17 de mayo un mensaje privado de una amiga, Alejandra Pinto, diciéndome que tenía que contarme urgente algo que había ocurrido en el campo de Turme, familiar de ella, la noche del miércoles 16. Por la tarde de ese jueves me llamó a casa y me contó a medias lo sucedido, y decidí ir a visitarla a su negocio para entrar en detalles. En el local se encontraba también su hermana María José, quien le había sugerido que se pusiera en contacto conmigo.

Me contaron que en el campo de su prima Andrea Mancilla habían aparecido diez gallinas muertas sin explicación, con orificios extraños en el cuello. De antemano, llamaron a su prima y su esposo que se encontraban en el pueblo para que me relataran lo sucedido de primera mano: llegando a su campo llamado "Manantial de las Flores" (a más o menos dieciocho kilómetros de Tilisarao y a unos cuatro kilómetros del dique San Felipe), alrededor de las 21 divisaron sobre su casa, desde la ruta en su parte más alta, unas luces que en principio confundieron con el reflejo de un poste alto que dejan encendido en la noche. Pero eran dos y en aparente movimiento.

Saliendo de esa zona, ya perdieron de vista la casa entrando a un bajo por la ruta, y al llegar sólo estaba la luz solitaria del mencionado poste. Cuando se dirigieron a cerrar la puerta de gallinero, que queda abierto durante el día para que las aves ingresen por su propia cuenta, se encontraron con la sorpresa de diez gallinas muertas dentro del recinto. Haciendo un reconocimiento más minucioso y sin salir de su asombro, se dieron cuenta de que no tenían signos de violencia, algo que ocurriría si un animal las hubiera atacado. Estaban calientes aún, recién muertas.


Más se sorprendieron cuando vieron que no había ningún tipo de rastro animal o humano o lo que fuere que pudiera atacar a las aves.

Tampoco encontraron restos de sangre esparcidos por el lugar, ya que según ellos, son animales que lógicamente pierden mucha sangre al ser degolladas o lastimadas sobre todo en el cuello. No había el típico plumerío que suele quedar en una contienda de animales en caza, y mucho más extraño todavía es que el resto de las gallinas se encontraba dentro del gallinero, como si nada hubiese pasado.

Según Iván Turme, propietario del campo, el resto de las aves se hubiera alborotado si un animal entrara al recinto, quedando un verdadero desastre de plumas y sangre por doquier después del supuesto ataque. Prometí ir al día siguiente bien temprano. Fue así que regresé con el doctor Luis Gallo y un amigo, Oscar Pedernera.

Encontramos la escena tal como me la habían descripto el día anterior. Revisando las gallinas, encontramos en la mayoría dos orificios de entre setenta milímetros y un centímetro cada uno. Sólo una de ellas tenía una herida de un orificio un poco más abajo del cuello, llegando casi debajo del ala. Introduje uno de mis dedos y solo encontré la carne hueca y blanda. No presentaban la típica rigidez "post mórtem" que se presenta en pocas horas. Llevaban treinta y seis horas de muertas aproximadamente al momento de revisarlas. Le pedí al doctor Gallo que moviera el cuello y el cuerpo de una gallina para tomar evidencia fílmica de la movilidad que aún tenían.


 

Más tarde, ya dentro del hogar de la familia Turme, nos comentan, mate de por medio, que no es la única vez que les sucede algo así. Ya años anteriores sufrieron la pérdida de animales como vacas mutiladas sin lengua, sin orejas y sin ano, pero que hacía muchos años que estaba todo tranquilo.

Nada había vuelto a suceder hasta este último miércoles 16 en su gallinero. El día anterior, en el negocio familiar de los Pinto, llegó el hermano de mayor de Alejandra y María José contando que en una veterinaria del pueblo, un vecino de Turme de apellido Rojo fue a buscar ayuda para su perro que había sido atacado extrañamente unas horas después de lo sucedido con las gallinas, casi de madrugada. Era todo el dato que tenía. Decidimos dar por concluida la visita en el "Manantial de las Flores" y partimos hacia la estancia vecina llamada “El Saladito”. Fuimos recibidos por la señora Norma Heredia, un tanto sorprendida, pero nos contó lo que había sucedido: alrededor de las 2 de la mañana, escucharon que su perro lloraba y aullaba desesperadamente.

Había sido atacado supuestamente por un animal, y el resto de los perros más chicos corrían a gran velocidad algo cuya figura no pudieron distinguir por la oscuridad de la noche. La señora Heredia nos pidió que nos quedemos dentro de la casa para buscar al perro herido, ya que, al vernos, tal vez huiría. No fue así.
 
El perro se encontraba tirado sobre un pequeño arbusto, temblando, no sé si de frío, de dolor por la herida o por ambas cosas. Al momento descubrimos que no era una herida común de una pelea con otro animal. Según la señora, si fuera un animal como un puma, león o gato salvaje, estaría desgarrada la piel hacia un costado o hacia abajo y la pata destrozada.
 
Presentaba, al contrario, un corte imposible de producir por un animal, incluso le faltaban la carne y el músculo, o por lo menos parte de él. Se podía ver hasta el hueso.
 
Más arriba de la herida, presentaba dos marcas similares a las que tenían las gallinas. Tomamos fotos lo más cerca posible del pobre perro para tener testimonio de la agresión sufrida.
 
Es difícil sacar conclusiones de esto, no puedo saber de qué se trata ni cuál es el motivo de dejar este tipo de evidencia por parte de quién (o qué) produjo estos desmanes, por llamarlo de alguna manera. Luces extrañas, animales mutilados vivos, aves secas de todo tipo de líquidos y sin descomponerse ni dejar olor alguno. 
 

Y más aún, ya de vuelta a casa, el doctor Gallo me manda un mensaje de texto diciéndome que en una de sus fotos sobre el gallinero se puede visualizar un OVNI. Tomé mi cámara instintivamente y repasé las fotos. Yo también tomé fotos sobre el gallinero, pero no encontré nada. Sólo quedó la foto del doctor como evidencia de algo. ¿Casualidad? Para pensar… 

http://www.eldiariodelarepublica.com/provincia/Animales-mutilados-y-luces-raras-en-campos-de-Tilisarao-20120527-0013.html

2 comentarios:

  1. Hola, Luis. Estos casos de mutilaciones de animales relacionadas con luces extrañas se están repitiendo desde tiempos inmemoriales, año tras año, por diversas partes del mundo. Personamente tuve la oportunidad de comprobar uno de esos casos. En el año 2.002 yo tenía un amigo de Valencia, policía nacional, que disponía de una casa de campo con corral en las afueras de Turís (Valencia), por lo que le solía comprar huevos caseros. Un dia, aproximadamente por estas fechas de Junio, con el ceño fruncido me dijo que ya no podía traerme más huevos y seguidamente me explicó lo ocurrido. En resumen, te diré que él estaba durmiendo en una cama con la cabecera a medio metro de la pared que le separaba del corral, y sin embargo, durmió como un lirón, ningún ruido le despertó ni escuchó nada raro. Hasta que por la mañana del dia siguiente se levantó, fue al corral y se encontró a todas las gallinas de su propiedad muertas, apiladas en un montón. Sólo se salvó el gallo, que estaba parado en lo más alto de un limonero, el pobre animalillo temblando y como hipnotizado. Las gallinas presentaban todas un agujerillo -como cauterizado con láser- de 5 mm. de diámetro en el cuello. Les habían sacado por completo la sangre. Pensando que pudo ser una zorra llamó al veterinario del pueblo y éste le dijo que todas esas muertes de gallina no eran cosa natural o de alimañas, que "alguien" tuvo que actuar claramente de forma artificial. No se molestó en poner denuncia (¿contra quién?) ni en llamar al periódico Levante (¿para qué?). Me lo contó, dijo que ya no iba a tener más gallinas y ya está. Unos dias después un taxista del pueblo le comentó que esa noche habia pasado cerca de su corral a las 4 de la madrugada, y que vió de lejos unas lucecitas raras, pero que imaginó que sería mi amigo recogiendo huevos por la noche con una linterna. Ciertamente el corral disponía de una valla metálica de seguridad de tres metros de altura y en absoluto fue dañada o la puerta forzada para entrar al corral. Conmocionado mi amigo me dijo que "quien fuera, había tenido que entrar al corral desde arriba, como volando". Cosas muy raras, Luis. Según comentó alguna vez Benítez, en alguno de sus libros, se trataría de una tipología de humanoides extraterrestres o intraterrestres que se alimentan de sangre -bien de animales o incluso de algún humano a quien pillen desprevenido-. Hipnotizan con la mente o paralizan con láser. Son pelirrojos y bajitos, se desplazan volando con algún artilugio de hélice... Saludos.

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    1. Raimundo, te agradezco mucho que hayas compartido este incidente en mi blog, además de honrarme con tu amistad. Está claro que este tipo de casos no son excepcionales y su alcance es mundial. Al igual que los casos de abducciones, en donde el testigo es llevado a bordo violentando su voluntad y es sometido a estudios de distinta naturaleza, los casos de mutilación de ganado son un indicador claro (si está asociado al fenómeno OVNI, vale aclararlo) que algunos, pero no todos, de estos visitantes misteriosos son de naturaleza hostil. Te agrego que ese año (2002) Argentina tuvo un elevado registro de hechos de este tipo, con consecuencias económicas perniciosas para los propietarios de estos animales.
      Renuevo mis salutaciones y gracias por seguir compartiendo tus opiniones y relatos en este espacio.

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