sábado, 30 de noviembre de 2013

Se llevó a cabo el 22do Café Ufológico de Mendoza

Se llevó a cabo el 22do Café Ufológico de Mendoza
por Luis Emilio Annino


De izquierda a derecha: Martín Fuentes, Gonzalo Contrera, Fabio Meza, Luis Emilio Annino, Oscar Ferreyra, Carlos Nieto y David Alaniz.

En un ambiente cada vez más enmarcado por la amistad y la camaradería, llevamos a cabo el pasado 27 de noviembre el encuentro correspondiente al 22do Café Ufológico de Mendoza, ocasión que permitió a los presentes compartir las últimas novedades, inquietudes y temas de debate que estuvieran relacionados con el fenómeno OVNI y la posibilidad de la existencia de vida extraterrestre, en el habitual contexto en donde todos tienen igual derecho a expresarse libremente, recibiendo a cambio una clara atención respetuosa.

Entre los diversos asistentes al café estuvieron Fabio Mezza, Carlos Nieto, Gonzalo Contrera, David Alaníz, Martín Fuentes, Ariel Godoy, Raúl Díaz, Oscar Ferreyra y Luis Emilio Annino.

En primer lugar se dedicaron algunas palabras para recordar a la muy querida investigadora de fenómenos parapsicológicos y ovnilógicos Liliana Flotta, quien falleciera el pasado 2 de noviembre luego de una penosa enfermedad. Se destacó su rol como uno de los miembros fundadores de la Comisión de Estudios del Fenómeno OVNI de la República Argentina (CEFORA), además de ser junto a su esposo Eduardo Grosso, dedicados estudiosos desde mediados de la década de 1980 de casos de abducciones y “visitantes de dormitorio”, debido a la abundante casuística que comenzó a recogerse en nuestro país. Se señaló que su último trabajo, "Invasores silenciosos", fue realizado en base a investigaciones de casos en Zona Norte del Gran Buenos Aires y al seguimiento de casos estudiados desde 1991 hasta tiempos recientes, contando con la colaboración profesional del Dr. Fabio Italia.

A continuación, Carlos Nieto, quien nos expresaba su interés en la lectura de los textos sagrados correspondientes a diversas religiones del mundo, puso en discusión las vinculaciones existentes entre estas creencias, la mención en dichos escritos de posibles visitantes de otros mundos, la asociación entre ciencia (específicamente astronomía) y religión, y los denominados cultos OVNI. En este sentido, Fabio Meza compartió con los presentes un ejemplar de "Profeta del pasado", libro escrito en 1979 por Erich von Däniken, en donde se hacen referencias, como ocurrió con otros libros del autor suizo, a la mención en textos bíblicos y en el Mahabarata de la presencia de extraterrestres en la antigüedad. También se comentó el rol del sacerdote jesuita cordobés José Gabriel Funes como director del Observatorio Astronómico del Vaticano, quien en su doble función de astrónomo y teólogo ha reconocido la posible existencia de los seres extraterrestres y que éstos serían también una creación divina. Cerrando la deliberación sobre estos temas, se destacó la existencia de cultos o creencias OVNI que en algun punto sustituyen a las religiones tradicionales reemplazando, por ejemplo, a los ángeles por astronautas y a las deidades por comandantes supremos de supuestas flotas estelares.

UP 23 Julio 1986
Crédito: factorelblog.com
En tercer lugar, quien esto suscribe, recomendó la lectura en línea de la colección correspondiente a la revista UFO PRESS, publicada durante el período 1976-1986 y recuperada para su presente difusión por Fabio Picasso y Alejandro Agostinelli, éste último habiendo participado en la misma con artículos y en su dirección. Vale destacar la línea argumental racional-científica que seguía, en el mismo sentido que otra destacada publicación predecesora: "OVNIS: Un Desafío a la Ciencia" del Dr. Oscar A. Galíndez, además de la colaboración de destacados investigadores del ámbito nacional e internacional. Su creador fue el Lic. Guillermo Roncoroni, fundador del Servicio de Investigaciones Ufológicas (SIU), luego Comisión de Investigaciones Ufológicas (CIU), especializado en el análisis fotográfico de OVNIs y en la creación de catálogos computadorizados para el análisis estadístico de la casuística ufológica, entre otros aspectos destacados de su trayectoria ufológica.


De izquierda a derecha: Oscar Ferreyra, Carlos Nieto, David Alaníz, Gonzalo Contrera, Martín Fuentes, Fabio Meza y Raúl Díaz.

Seguidamente tuvo su palabra Gonzalo Contrera, quien se acercaba por primera vez al Café Ufológico con el propósito de compartir sus extrañas experiencias de avistamientos de fenómenos aéreos luminosos, los que le vienen sucediendo desde hace 8 años aproximadamente, tanto en los cielos nocturnos del Barrio SUPE (al Oeste del Departamento de Godoy Cruz), como así también en las costas chilenas y en las sierras cordobesas. Afirma tener ciertos presentimientos que le hacen elevar la cabeza cada tanto y mirar al cielo en busca de "algo" que se traduce aparentemente en estas luces que se desplazan en direcciones variables y realizando maniobras inusuales, las que también serían vistas en compañía de su novia, siempre en la franja horaria de 20 a 22 hs. Algunos de los asistentes al café ensayaron distintas posibles explicaciones sobre lo visto que involucraban a satélites artificales, estrellas fugaces, aeronaves, etc. Gonzalo ha expresado que su interés por la temática OVNI-extraterrestre viene desde muy joven y manifiesta curiosidad sobre la naturaleza de este fenómeno, por eso intentará emplear una videofilmadora con capacidad infrarroja para registrar en la medida de lo posible todo aquello que observe y presente las características señaladas.

Ariel Godoy sostiene un X100 (Crédito: Ariel Godoy)
Para finalizar, Ariel Godoy nos relató su reciente visita a la compañía Runco SA, dedicada a la fabricación y prestación de servicios técnicos para equipos de precisión orientada a la topografía, geodesia e ingeniería en general, situada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Una de sus divisiones está orientada a UAV-Aerofotogrametría (UAV es Unmanned Aerial Vehicle o Vehículo Aéreo no Tripulado, comúnmente conocido como drone). En esas circunstancias, pudo apreciar de cerca uno de los productos destacados: el Gatewing X100, un UAV ligero consistente en una pequeña ala volante de 1 metro de envergadura, motor eléctrico silencioso y una parte importante de su superficie pintada de negro. Dicho aparato iba a ser probado en vuelo en los cielos de las provincias de Santa Fe y Córdoba, sugiriendo Ariel que las peculiares características de esta pequeña aeronave podrían llegar a causar alguna confusión que conllevara a alguna posible denuncia de avistamiento OVNI en esta región, algo que ya ha ocurrido en otras partes del mundo.

La reunión finalizó a las 22.00 hs. y se acordó que el próximo encuentro será en un día distinto del habitual último miércoles de cada mes, debido a que este corresponde al 25 de diciembre, fecha de celebración de la Navidad. Por lo tanto, nuestra invitación es para:

"23er Café Ufológico de Mendoza: Día: Viernes 27 de diciembre de 2013. Lugar: Café Five Stars - Lavalle 45 (Galería Independencia) - Ciudad de Mendoza. Horario: 19 hs. Participación libre".

Esperamos contar con su presencia.

viernes, 29 de noviembre de 2013

¿Por qué triunfa la pseudociencia en los medios?

¿Por qué triunfa la pseudociencia en los medios?
Programas sobre OVNIs, poderes ocultos, misterios míticos y adivinaciones mágicas. Los medios han dado cancha a un terreno que a la gente interesa, pero que nada tiene de científico aunque lo pretenda.
por Pepo Jiménez

Crédito: brooklynbrewery.com
Un millón de personas vieron el penúltimo programa de 'Cuarto Milenio'. Un 12% de share, casi el doble de la media que hizo su cadena ese domingo. Para hacerse a la idea, el informativo más visto de ese día sólo tuvo un punto más de cuota de pantalla a su hora. No es una casualidad: Iker Jiménez es uno de los pocos supervivientes del nacimiento de su cadena.

¿Por qué la audiencia española se siente atraída por programas de televisión como 'Cuarto Milenio' y los espacios de videncia, los horóscopos o la contraportada de La Vanguardia en prensa y programas de radio como 'Espacio en blanco' de RNE? ¿Qué tiene la pseudociencia que atrae, vende, aliena e intoxica los medios españoles?

Crédito: atomicplatters.com
La pseudociencia, como la religión, es una excusa para buscar respuestas a preguntas que no somos capaces de resolver. Un atajo emocional para alcanzar la empatía con un destino incierto. Hay quien no soporta vivir sin todas las respuestas y se las inventa y otros que prefieren la felicidad que da la certeza de solo unas cuantas preguntas. Ambas son legítimas posturas mientras no se haga proselitismo de cuentos chinos o pongas en peligro a incautos con pócimas milagrosas.

Existe un mecanismo normalizado y empírico para convencer al respetable de que un misterio deje de serlo: el método científico. Si me recuerdas, entonces, que "abra la mente" se me caerá al suelo y me pondré a tu altura y la de cualquier animal irracional. Y recuerda, la dichosa carga de la prueba es siempre del que afirma la existencia de algo, no del escéptico que asiste impávido a un festival de narrativa fantástica.

Pero también es una cuestión genética y evolutiva. El hombre necesita creer en lo que no ve como instinto de supervivencia para no extinguirse. Hace millones de años, nuestros antepasados podían atribuir un sonido en el bosque a un simple golpe de viento o a un depredador. Nosotros somos descendientes de los que sobrevivieron al imaginarse el peor de los depredadores. En la exageración de este instinto están hoy los creyentes en la tierra hueca.

Crédito: spacerubbish
Repasando el otro día un almanaque sobre OVNIS del imposible J.J Benítez me conmovía cómo los diseños y fotos de avistamientos iban en correlación, sospechosamente, con diseños industriales de la misma época. Los OVNIs fotografiados en los años '60 son platillos volantes de chapa con remaches industriales. Los de los 90 son luces láser que atraviesan el firmamento en un suspiro. No es una casualidad, es una estrategia más de psicología social que desvela la trampa de la charlatanería y farfullería pseudocientífica que, aprovechando ese instinto, utilizan los programas y medios para vendernos una realidad para-lelos.

Fuera de horóscopos y programas de videncia hay un segundo nivel —más peligroso— de esta psicología social que sirve para atrapar a un público más instruido y ávido de información. Como el burro y la zanahoria se trata de regalar los caramelos de evidencias históricas mezclados con pomelos amargos de pseudociencia. Hablar de la NASA y el origen sobrenatural de las caras de Bélmez al mismo tiempo genera un falso grado de credibilidad por lo segundo, reduciendo el juicio crítico. Este es el caso de Cuarto Milenio y Espacio en Blanco.

Mi criterio es tan solo un criterio más. Para acercarse objetivamente a la raíz del problema nada mejor que preguntar a verdaderos profesionales. Lo primero que hice fue ponerme en contacto con la productora de 'Cuarto Milenio', CuarzoTv —propiedad de Ana Rosa Quintana—, para ofrecerles participación en el cuestionario y conocer su versión sin mi sesgo escéptico. No hubo respuesta.

El éxito de las pseudociencias es una combinación de dos factores. Uno es que a todos nos gusta maravillarnos, encontrar fenómenos, cosas, experiencias, que nos maravillen. A mí me maravilla la literatura, el arte, la costa y algunas escenas urbanas. Y si se trata de explicar fenómenos asombrosos, me maravillan sus explicaciones racionales.

Crédito: pulpcovers.com
Pero hay gente a la que maravillan esos fenómenos, y prefiere explicaciones mágicas, porque rechazan la razón. Ese rechazo puede obedecer a razones diversas (religiosas, ideológicas, filosóficas, y otras). Y el segundo factor es que nadie es inmune a los sesgos cognitivos, porque nuestra arquitectura mental está adaptada a resolver problemas de supervivencia y reproducción, y a tal efecto es esencial poder establecer relaciones causales aunque en realidad no las haya o sean diferentes y más complejas que las verdaderas. Esas relaciones causales falsas suelen tener una componente mágica muy fuerte.

Los medios se limitan a satisfacer la propensión de la gente a maravillarse de ese modo, recurriendo a la magia.

El único antídoto es la racionalidad. Por eso hay que promover actitudes críticas y racionales, aplicando siempre la máxima de Hume: afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias. Y eso hay que hacerlo en la escuela. Se puede hacer.

Incidentalmente, sospecho que denominaciones despectivas como "magufo" son contraproducentes si se trata de sacar a alguien de su error, porque tienden a que se atrinchere en él.

Tengo una compañera bióloga que ha recurrido siempre a la homeopatía para "curar" los catarros de su hijo. Y un tipo que estudió conmigo, que es doctor en geología e investigador de cierto nivel, se ha pasado hace un par de años al lado oscuro. Predica las bondades de la geobiología, el feng shui y esas majaderías, y ahora anda por la terapia de la Gelstat. Conclusión: la formación y la práctica científica no inmunizan, porque hace falta tener muy claro el principio de Hume y la importancia de demandar siempre explicaciones racionales, y sin embargo, el poder de atracción de 'la maravilla' o 'lo maravilloso' es enorme.

Te respondo con una pregunta, ¿por qué atrae la ciencia ficción? Tal vez en la respuesta a esta pregunta se halle una explicación a la que siempre me he aproximado desde una doble vertiente, aunque si nos ponemos a analizar podemos redactar una tesis.

Crédito: gawkerassets.com
Por necesidad de creer e identificación. Muchas personas buscan en estos programas corroborar su experiencia vital. Necesito creer en algo y compruebo que hay "más gente como yo", personas que piensan que no estamos solos y que, además, aportan "evidencias": sonidos "del más allá", OVNI extraterrestres, imágenes de fantasmas en fotografías o astros que definen nuestro destino.

Por necesidad de sentirse especial. No se trata de ser "el elegido" -cual Neo en Matrix-, sino de diferenciarse de la sociedad. Fotografiar un rod, captar el sonido del Yeti o sentir la presencia de la chica de la curva y poder sobrevivir para contarlo tiene mérito. Hay que compartir la experiencia, hacer partícipes a otros de dichos momentos y por qué no, hacer ver a tus congéneres que tú también puedes llegar a ser especial como ellos.

Dicho todo ello con cariño, sin acritud porque a mí la ciencia ficción me gusta.

La educación es la solución, siempre, con mayúsculas. La formación hace que uno pueda aproximarse a todo tipo de contenidos y ponerlos en contexto, buscar más información, investigar, analizar, comprobar fuentes para sacar sus propias conclusiones. Internet hoy facilita este espíritu crítico.

De esta forma, si decides exponerte a ellos, lo haces a conciencia, para disfrutarlos como buenos programas de entretenimiento (algunos cómicos) y ciencia ficción. Uno no va al cine a ver 'Mars Attacks' y sale 'acojonado' por si se encuentra con un enanito verde con una pecera en la cabeza.

Crédito: linesonpaper.tripod.com
"Suele caracterizarse por el uso de afirmaciones exageradas, vagas, o de imposible verificación, un exceso de peso en la confirmación en lugar de en los intentos rigurosos de refutación, una falta de disposición al examen por parte de otros expertos, y una ausencia general de procesos sistemáticos para desarrollar teorías de forma racional".

No, no es la definición de los cientos de “Marhuendas” que pueblan la tele nuestra de cada día. Es la definición de pseudociencia de la Wikipedia. Y uniendo una cosa con la otra, debe ser que los espacios de pseudociencia triunfan en nuestros medios por la misma razón que lo hacen los espacios de pseudopolítica: los mentores, de unos y otros, toman a relaxing cup of café con leche in the Plaza Mayor. Y si no, no me lo explico.

Para acabar con la tendencia, de unos y de otros, habría que hacer algo tan sencillo como invertir en educación, con mayúsculas. Sin más.




La curiosidad y el placer de indagar en lo misterioso es una de las causas. Los seres humanos tenemos una deliciosa avidez innata por meter las narices en todo lo que nos rodea, para observarlo, tratar de comprenderlo y, al mismo tiempo, disfrutar con ello. En esencia todos somos un poco científicos, lo que ocurre es que las herramientas para que el conocimiento adquirido sea sólido y coherente no son evidentes.

Crédito: longstreet.typepad.com
Diferenciar a primera vista lo que es ciencia de pseudociencia no es fácil ni automático: para desarrollar ese "criterio de demarcación" se requiere un aprendizaje. En una sociedad poco educada falta ese criterio y la gente, desorientada, alimenta su sed de curiosidad con todo lo que le llega.

A las personas que nos interesamos por la ciencia y sus métodos las prácticas pseudocientíficas nos saltan a la vista casi de manera automática. Aunque la cultura humana se ha desarrollado una barbaridad, cuando una persona nace tiene tanto conocimiento del mundo como una lamprea: chupamos, procesamos los alimentos y eliminamos los desechos.

Pero todo eso que muchos damos por supuesto, que la Tierra gira alrededor del Sol, que algunas enfermedades son causadas por microorganismos o que las religiones son una construcción mental, todo eso, decía, debe aprenderse. Los espacios de pseudociencia triunfan porque, aunque la curiosidad se mantiene intacta, falta ese aprendizaje, bien porque no se ha tenido oportunidad de acceder a él o bien porque no se han tenido las ganas de dedicarle algo de esfuerzo. Aprender a diferenciar ciencia de pseudociencia no es gratis.

Aunque suene a ministerio, el camino me parece claro: educación y cultura. Sin embargo, no es un camino sencillo. Una persona que no haya recibido educación sobre ciencia es fácilmente devorada por cualquier superchería. Sin embargo no parece que baste con esa educación.

Hace unas semanas, en una reunión de experimentados científicos, una Catedrática de Universidad del área de la biología molecular me comentaba el miedo tremendo que le tenía a las radiaciones del WiFi, por lo que todas las noches apagaba el 'router' antes de dormir. Es una actitud pseudocientífica en una persona que, por otra parte, se dedica a la ciencia de alto nivel.

Crédito: efanzines.com
¿Qué pasa aquí? En este caso el problema puede estar en la especialización: muchos científicos de hoy en día son mentes curiosas que meten sus narices en un bote lleno de datos, pero que no tienen tiempo de olfatear otros botes para convertir sus datos en conocimiento. Mi amiga, experta en biología molecular, parece que desconoce la diferencia entre radiación ionizante y no-ionizante.

En la raíz del problema puede estar la orientación que se le da a la educación. Dispensar datos a granel y considerar a la gente culta y educada porque conoce de memoria la capital de Dinamarca o la clasificación zoológica de las musarañas es, en gran parte, una terrible pérdida de tiempo. Creo que resultaría más eficaz una educación con menos datos y más pensamiento crítico.

Como indicaba antes, los métodos que utiliza la ciencia para acceder a un conocimiento sólido y útil no son evidentes. Los programas pseudocientíficos de TV y los delirantes artículos periodísticos de algunos medios no transmiten métodos, sino datos. Datos que son digeridos alegremente por la gente porque eso es lo que han estado haciendo toda su vida, digerir información sin cuestionarse cómo ha sido adquirida.



Crédito: ayay.co.uk
No creo que haya una razón para el éxito de estos programas, sino muchas: la lógica atracción humana por el misterio; la renuncia de la mayoría de los científicos a hablar de los falsos enigmas; la ausencia en nuestra televisión de una divulgación dirigida al gran público; la ignorancia de muchos periodistas, que ni saben cómo funciona la ciencia ni les interesa y se tragan cualquier cosa; el afán de titulares sensacionales a toda costa en una época de crisis periodística; la irresponsabilidad de científicos que, con tal de salir en la televisión o la radio, colaboran añegremente con redomados charlatanes...

No sé cuál es la solución. Las creencias pseudocientíficas pueden aprovecharse para hacer divulgación que atraiga a la gente. Creo que esa es una vía para, si no evitar el crecimiento de los programas pseudocientíficos, ofrecer un contrapunto. Es lo que intentamos hacer con 'Escépticos' en ETB. Confío en que algún día un jerifalte televisivo se dé cuenta de que un espacio semanal sobre la actualidad paranormal desde un punto de vista crítico puede tener mucho gancho. Yo así lo creo.

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Después de todas estas opiniones de profesionales y si exceptuamos el público crítico que alimenta la audiencia de estos espacios desde el sarcasmo,—sobre todo en redes sociales—, se puede concluir que hay una importante carga emocional en el consumo de pseudociencia. Quizás un ‘lastre evolutivo’ de nuestra estructura cognitiva. Pero en mayor o menor medida el verdadero lastre es una importante carencia educativa de un público que, en su ignorancia, lo hace aún más popular.

Como diría mi abuelo ¿Por qué la virgen solo se le aparece a pastores pobres y no a ingenieros de telecomunicaciones?

Conserven su instinto. Sean prudentes pero siempre escépticos...

http://www.antena3.com/cienciaxplora/divulgacion/que-triunfa-pseudociencia-medios_2013091800030.html

jueves, 28 de noviembre de 2013

El científico Craig Venter tiene como objetivo hacer copias vivientes de la vida marciana

El científico Craig Venter tiene como objetivo hacer copias vivientes de la vida marciana
El científico Craig Venter somete a prueba de campo su tecnología de decodificación pionera de ADN, que dice podría revolucionar la búsqueda de vida extraterrestre.

El biólogo y empresario Craig Venter, en el  Mojave National Preserve en California. (Foto: MCT)
El sol se está desvaneciendo, la temperatura está bajando y la fiesta del desierto está sólo en el comienzo.

Están sacudiendo las botellas de cerveza abiertas y escuchando a todo volumen música rock.

Las motocicletas descansan sobre caballetes junto a una antigua corriente de lava, mientras que los juerguistas hablan con entusiasmo sobre mundos extraterrestres, la teleportación y la creación de la vida.

En un tracto de arena bañado por el Sol a 22 kilometros al sur de Baker, California, el biólogo molecular y empresario Craig Venter está probando una tecnología que dice va a revolucionar la búsqueda de vida extraterrestre.

No sólo Venter dice que su invento detectará y decodificará el ADN oculto en muestras de suelo y agua de otros mundos -demostrando una vez por todas que no estamos solos en el universo- sino que también transmitirá la información de vuelta a la Tierra y permitirá a los científicos reconstruir ejemplares vivos en un centro de biotecnología de alta seguridad.

"Podemos recrear a los marcianos en un laboratorio espacial P-4, si es necesario", dice el hombre de 67 años de edad sobre la materia de manera casual mientras se relaja con su caniche, Darwin, en una camioneta de lujo.

Puede sonar extraño, pero el concepto de teleportación biológica de Venter ha captado la atención de los científicos
en el Centro de Investigación Ames de la NASA, en Silicon Valley.

Seis emisarios de Ames están a su disposición para ayudar en la prueba de campo.

La perspectiva de la construcción de un dispositivo que podría aterrizar en Marte, o una de las lunas de Saturno, y analizar muestras sin tener que volver a la Tierra ahorraría miles de millones de dólares.

También eliminaría los riesgos potenciales de traer a casa a los patógenos extraterrestres, dijo el director de Ames, Simon "Pete" Worden.

"La próxima misión a Marte será en 2020", dijo Worden. "Esa misión puede muy bien tener esta (tecnología) en ella".

El implacable desierto de Mojave, con sus dunas móviles y campos agrestes de basalto, ha jugado el papel de sustituto en los ensayos de exploración de Marte.


Karen Xu (a la derecha), una científica senior en el Instituto J. Craig Venter, extrae material de ADN a partir de rocas recogidas en el coto en un laboratorio móvil. (Foto: MCT)
Tal fue el caso cuando un equipo de la NASA y de la organización no lucrativa J. Craig Venter Institute en San Diego y Rockville, Maryland, caminó por el desierto el fin de semana pasado, volteando sobre las rocas en busca de una bacteria con "súper poderes", como dijo el científico planetario de Ames, Chris McKay.

Altamente resistente a la radiación y a las temperaturas extremas, la cianobacteria llamada Chroococcidiopsis es una porquería verde que cubre la parte inferior de las rocas de cuarzo translúcido. Entre otros atributos, se niega a morir cuando se le priva de aire y agua.


Marte, "el planeta rojo" (Crédito: Reuters)
Los científicos dicen que es el tipo de extremófila que puede estar escondida en otros mundos y planea utilizarlo en su prueba de funcionamiento terrestre. "Estamos enamorados con este organismo", dijo McKay. "Es lo más cercano que tenemos a los marcianos". 

El plan de juego era recoger muestras de las bacterias, prepararlas para el análisis y luego cargarlas en un secuenciador genético para determinar el orden único de cuatro nucleótidos que se repiten, o "letras" químicas, en el genoma de la bacteria.

Una vez que se logra, la secuencia de ADN de la cianobacteria será descargadá por científicos de la empresa
con fines de lucro de Venter, Synthetic Genomics.

Si es utilizado alguna vez en Marte, la tecnología va a tener que ser robotizada y reducida a una fracción de su volumen actual.

"Tiene que ser del tamaño de una caja de zapatos", dice McKay.
 

En 2007, Venter trasplantó con éxito el genoma de una especie de bacteria a otra.

Tres años más tarde, se anunció que había construido una secuencia de ADN en el laboratorio y "encajado" dentro de una sola célula de las bacterias.

Esta célula pasó a reproducir una colonia de células que llevaba el mismo ADN formulado en laboratorio.

Cuando él habló de la hazaña en la revista Science, Venter dijo que su equipo había creado "vida artificial".

Si bien el experimento de campo en el desierto era una prueba para la unidad que hipotéticamente viajaría a Marte para enviar datos de vuelta, Venter dijo que un prototipo de la tecnología de recepción también existe.

Este dispositivo, que descarga la secuencia de ADN e imprime los ácidos nucleicos correspondientes, estará disponible para la venta el próximo año.


Modificado por orbitaceromendoza

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Canadá: Ufólogo algo alienado después de la publicación de libros de avistamientos

Canadá
Ufólogo algo alienado después de la publicación de libros de avistamientos
Por Chris Zdeb


Crédito: saskfiles.com
En agosto de 1961, una pareja de Wetaskiwin dijo que se despertaron a las 3:30 am y se paralizaron al encontrar dos pequeñas figuras en su recámara que estaban hablando entre sí. Una vez que las formas se habían ido, lo hizo también la parálisis. Más tarde, un vecino les dijo que había visto a un "gran globo azulado de luz" fuera de su casa.

La historia era uno de los 90 avistamientos OVNI canadienses que el investigador John Musgrave, presidente de la UFO Society of Edmonton, discutió en su libro de 1979, UFO Occupants and Critters. El libro había sido financiado en parte por una subvención del Canada Council de $ 6,000 en 1975, por el que fue atacado salvajemente por los políticos que argumentaron que el dinero había sido desperdiciado.

"Yo estaba básicamente recortando un montón de puestos de trabajo", recuerda Musgrave, ahora de 72 años y residente en el Valle de Okanagan, de la Columbia Británica. "Incluso me dijeron en la Universidad (de Alberta), donde los profesores respetan el trabajo,"no esperes conseguir nunca un trabajo"". 

En una entrevista en 1980, dijo que alrededor del 80 por ciento de todas las experiencias de OVNIs se pueden atribuir a las "categorías conocidas": luces de aviones, parhelios (falso sol), satélites, globos meteorológicos, estrellas brillantes, meteoritos, rayos en bola o incluso bengalas utilizadas en ejercicios militares. Mientras que el resto son inexplicables, Musgrave argumentó que no necesariamente deben ser desestimadas.

 
Este es el dibujo del OVNI que un niño de Edmonton afirma que vio en la década de 1960. (Crédito: edmontonjournal.com)
En muchos casos, los participantes parecen haber encontrado en estados hipnotizados -habían estado conduciendo largas distancias, estuvieron fatigados o despiertos por la noche. Si bien puede ser que el subconsciente esté creando imágenes, eso no significa que no haya presencia física real, al mismo tiempo, dijo Musgrave, cuyo interés en los OVNIs comenzó cuando tenía nueve años.

Algunos de los que afirman haber visto o haber sido secuestrado por un OVNI son "psicópatas o fronterizos", cuyos relatos son sospechosos, pero dijo que la mayoría son "gente común relatando experiencias extraordinarias".

Una reciente encuesta realizada por el grupo de investigación con sede en Manitoba UFOlogy dice que es más probable ver a un OVNI en la ciudad, si usted vive en Calgary, Winnipeg, Vancouver, Toronto o Kelowna. Los avistamientos en Canadá en 2012 casi duplicaron el récord histórico de 1.004 casos en 2008. Y la mayoría de los canadienses, el 78 por ciento, piensa que los extraterrestres están ahí fuera, y el 55 por ciento creen que seres de otros mundos han visitado la Tierra, y el 10 por ciento dicen que ya han visto un OVNI.


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martes, 26 de noviembre de 2013

¿Propulsión OVNI? Impulso más rápido que la luz

¿Propulsión OVNI?
Impulso más rápido que la luz
En lugar de utilizar cohetes, o propulsores, una nave equipada con motor warp se movería por el espacio distorsionado.
Por Konstantin Kakaes

El impulso de distorsión -Warp Drive- (Crédito: Kris Holland, basado en Enterprise Design por Matt Jeffries)
El motor warp propuesto por Miguel Alcubierre alcanzaría velocidades más rápidas que la luz distorsionando el espacio-tiempo. El dispositivo podría generar un campo de energía negativa que apretaría o estiraría el espacio-tiempo, creando una burbuja. La burbuja montaría las distorsiones como un surfista sobre una ola. Como se evidencia en el Big Bang, el espacio-tiempo puede expandirse tan rápidamente que los objetos se mueven más rápido que la velocidad de la luz.

1) La dimensión vertical representa la cantidad de un determinado volumen de espacio-tiempo que se expande o se contrae en el modelo de Alcubierre. Los valores positivos [rojo] implican una expansión. Cuando el espacio-tiempo se expande detrás de una nave, se la impulsa hacia adelante.

2) Dentro de la burbuja warp, el espacio-tiempo
neutral dejaría a la nave sin alteraciones. Los pasajeros experimentarán un ambiente de gravedad calma en un entorno de cero gravedad .

3) Los valores negativos [azul] implican una contracción en el espacio-tiempo. La contracción equilibra la expansión del espacio-tiempo cuando la burbuja se mueve hacia adelante.
 
Los obstáculos 

 - Energía negativa: La creación de un motor warp requiere energía -una misteriosa forma de materia que repele más que atrae. Mientras que se supone que existe, nunca se ha medido en un laboratorio, y los métodos conocidos para su creación son extremadamente limitados; generarían tanta energía positiva (normal ) que los efectos negativos de energía probablemente se reducirían.

- Limitación a lo más rápido que la luz: Si los científicos pudieran generar un poderoso campo de energía negativa, tendrían que colocar algo de ella en frente de la nave. "El problema, dice Alcubierre, es que usted no sería capaz de hacer que este campo alcance la región que necesita". En otras palabras, para obtener la energía en el frente de la nave, tendría que moverse a velocidades más rápidas que la luz, lo cual es imposible.


- Desestabilización: Incluso si los científicos pudieran generar y colocar un campo de energía negativa, hay pocas razones para pensar que la integridad del campo se mantendría. Un grupo de investigadores españoles e italianos, escribió un artículo en 2010 argumentando que la radiación de la mecánica cuántica, de forma análoga a la radiación de Hawking que aparece en el horizonte de sucesos de un agujero negro, se presentaba y "conduciría inevitablemente a la desestabilización [de la burbuja warp] siempre que las velocidades superlumínicas sean alcanzadas".


Viendo la deformación: Si una nave con propulsión warp pasa comprimida cremallera más allá de un observador estacionario, según una simulación por investigadores alemanes, él o ella podría ver el efecto de la unidad en el espacio, apretándose cuando se acercaba [arriba], la transición al pasar [medio], y la dilatación cuando la nave se alejó [abajo]. (Crédito: Cortesía de Thomas Müller y Daniel Weiskopf, basado en Panorama de la Vía Láctea por ESO / S Brunier)


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lunes, 25 de noviembre de 2013

Telescopio para detectar exoplanetas debe buscar extraños, nuevos mundos desde un globo gigante

Telescopio para detectar exoplanetas debe buscar extraños, nuevos mundos desde un globo gigante
Por Katia Moskvitch

Detalle del experimento basado en globos denominado EchoBeach (Crédito: Enzo Pascale / Echobeach)
Los científicos detrás del proyecto lo llaman EchoBeach: un plan para enviar un globo de helio gigante en el cielo para estudiar planetas en otros sistemas solares. Y, de hecho, bien podría ser una cabeza de playa para Echo -otra misión espacial ambiciosa actualmente en estudio.

Liderados por el físico Enzo Pascale, de la Universidad de Cardiff en el Reino Unido, el experimento EchoBeach permitiría a los investigadores identificar cómo son las atmósferas de los mundos distantes -y hacerlo mucho más barato que otras misiones espaciales.

"Va a ser un telescopio de 1.5m colgando de un globo a gran altura -40 kilómetros (o cerca de 25 millas)- en la estratosfera", dijo Pascale. "Hay ciencia por hacer, ciencia muy convincente".
 

Últimamente, no ha habido escasez de exoplanetas: se descubren nuevos regularmente, y el recuento de hoy es casi un millar.

El ahora retirado observatorio espacial Kepler ha encontrado miles de potenciales exoplanetas en los últimos años, el Hubble ha descubierto unos pocos, al igual que varios grandes telescopios terrestres.

Pero hasta ahora, los científicos sólo han sido capaces de caracterizar la atmósfera de ocho de ellos.

Esto se debe a que los exoplanetas están demasiado lejos, débiles y cerca de sus estrellas madre para ser fotografiados directamente.
 

Precursor de Echo

EchoBeach podría ser lanzado tan pronto como 2017. Sería un pionero para una misión espacial denominada Echo, que, si consigue el visto bueno, también estudiaría la composición química de la atmósfera de los exoplanetas -pero en una escala mucho más amplia.

Echo es una de las cinco misiones espaciales propuestas en estudio de la Agencia Espacial Europea (ESA). El veredicto sobre la misión para que reciba el visto bueno debe venir en febrero de 2014.
 

Mientras que Echo será capaz de estudiar cientos de exoplanetas, incluyendo aquellos en lo que se denomina la "zona habitable" donde el agua puede encontrarse en forma líquida, EchoBeach sólo será lo suficientemente sensible como para ver a los más calientes y más grandes de ellos, a los gigantes gaseosos como Júpiter.

Un modelo CAD del experimento del globo Echobeach (Crédito: Enzo Pascale / Echobeach)

"Echo será mucho, mucho mejor. Esta en el espacio, lo que significa que la atmósfera de la Tierra no va a contaminar la observación, por lo que será de varios órdenes de magnitud más sensible que cualquier cosa que hemos utilizado hasta ahora, incluyendo EchoBeach", dijo Pascale.
 

Pero Echo sólo se pondrá en marcha en el año 2022 como muy pronto, y el globo aerostático precursor llegaría primero. "Si bien estamos a la espera de Echo, que nos dará el último vistazo de todos estos mundos alienígenas, EchoBeach podría ser un precursor, un ayudante de Echo, que puede ayudarnos a diseñar la mejor misión espacial posible", dijo Pascale.

Ambos proyectos estarán utilizando un método llamado espectroscopia de
tránsito. El método de tránsito para detectar un exoplaneta es indirecto, y es el que utilizó el telescopio Kepler. Los instrumentos miden pequeñas disminuciones en el brillo de las estrellas cuando un planeta pasa a través de la línea de visión. 

Una vez que un planeta es confirmado, el siguiente paso es determinar sus parámetros clave tales como la masa y el radio. Otros instrumentos miden si hay una atmósfera, y en caso afirmativo, de qué está hecha. Este instrumento se llama espectrómetro, y eso es lo que tanto EchoBeach y más tarde Echo podrían emplear.

Un espectrómetro dispersa la luz en sus diferentes colores, al igual que un prisma. EchoBeach y Echo estarán trabajando en la parte infrarroja del espectro, invisible para el ojo desnudo.
 

Misiones en globos

Ha habido una serie de experimentos de astronomía en globos, lanzados por la NASA, Francia, Suecia y Canadá. La ESA, sin embargo, hasta ahora no ha lanzado ninguno.

El concepto EchoBeach ha tenido precursores. Un globo llamado BLAST llevó un instrumento encargado de estudiar la formación de las estrellas, y fue precedido de un instrumento similar al del
telescopio Herschel de la ESA, tres años antes de que Herschel entrara en órbita. 

Otro programa de globos, Boomerang, fue un precursor para un instrumento de la misión Planck liderada por la ESA, que bucea profundamente en el universo primitivo, estudiando la luz fósil del Big Bang -la radiación cósmica de fondo.

El cosmólogo Mark Devlin, de la Universidad de Pensilvania, que no está involucrado en EchoBeach pero que ha puesto en marcha 10 proyectos de astronomía en globos, dice que esas misiones pueden tener una ventaja significativa sobre los programas espaciales.
 

Un globo puede llevar a un telescopio por encima del 99,5 por ciento de la atmósfera y proporcionar un entorno cercano al espacio. "Para muchas observaciones, esto está perfectamente bien", dijo.

Y pueden ser concebidos, construidos y ejecutados en una escala de tiempo muy corta en comparación con el satélite -y a un costo mucho menor. De esta manera, una agencia espacial puede poner a prueba nuevas tecnologías de forma rápida y barata, lo que "reduce significativamente los riesgos de la tecnología para las misiones de satélites en toda regla", dijo Devlin.

La NASA, por ejemplo, también ha estado considerando un posible experimento de espectroscopía con globos aerostáticos, con varias ideas propuestas por los investigadores. Hasta el momento, ninguno ha sido financiado, pero Devlin dijo que la NASA "considera a la búsqueda de planetas con una muy alta prioridad y están dispuestos a llegar a que [tales misiones] se hagan".
 

El equipo EchoBeach se encuentra actualmente en conversaciones con investigadores de Estados Unidos, para lanzar posiblemente una misión con globos aerostáticos conjunta.

"Estoy seguro de que uno de esos experimentos seguirá adelante pronto", dijo Pascale. "En cuanto a EchoBeach, creo que lo sabremos con seguridad la próxima primavera si va a suceder o no. Espero que así sea".


Modificado por orbitaceromendoza

domingo, 24 de noviembre de 2013

Pampa de Agnia, Chubut: Un accidentado viaje con humanoides (13 de octubre de 1978)

Pampa de Agnia, Chubut: Un accidentado viaje con humanoides (13 de octubre de 1978)
por Dr Roberto Banchs
Crédito: Visión OVNI



Conduciendo dos camionetas pick-up F-100, Alfredo Gianonni y Jorge Castillo, debían realizar un trayecto de 634 kilómetros por la ruta nacional 25, uniendo Trelew con Esquel, localidades situadas en la provincia de Chubut

Habían partido a las 19 horas del jueves 12 de octubre de 1978, desplazándose a una velocidad promedio de 80 Km/h, cuando al llegar al paraje Las Chapas, Castillo se adelanta a su compañero y se mantiene a cercana distancia. Alrededor de las 22 horas y unos 10 o 15 Km después de Las Plumas, en el Valle Los Altares, a éste le llama la atención ver a través del parabrisas una luz pequeña en el cielo que iba creciendo de magnitud, hacia la derecha y corriéndose distante a la izquierda.

Como la fuente de luz plateada crecía en intensidad, del mismo modo en que aumentaba la intranquilidad de Castillo frente al fenómeno, decide detenerse para consultar a Gianonni acerca de lo observado, quien no duda en decirle que se trata de un “plato volador”.

De inmediato Gianonni se anticipa presuroso en su pick-up y llega a la Estación de Servicio Los Altares, cerca de Paso de Indios, bastante antes que Castillo. Cuando este se encuentra allí con Gianonni, a las 0.15 horas (ya en la madrugada del viernes 13 de octubre), le reprocha haberlo dejado solo, a lo que su interlocutor sale al paso respondiéndole que había llegado hacía apenas 10 minutos. Castillo supone que no era verdad y decide consultarle a un empleado conocido de la estación, quien le manifiesta que había llegado en realidad hacía media hora.

La impactante presencia del OVNI: Después de cargar nafta, fueron al restaurante de la hostelería del Automóvil Club, donde dicen haber cenado algo de pescado y bebido unas gaseosas, refrigerantes. Ya más calmados, comentan lo sucedido al encargado del lugar -como hemos podido confirmar- y reanudan el viaje aproximadamente a las 2:15 horas. Ahora en el camino iban parando, conversaban un rato para evitar dormirse e iban bastante próximos, a una distancia de 30 metros. Gianonni iba adelante hasta que en un momento se detiene y expresa que tiene un gran dolor en la cabeza y se va a quedar porque no daba más, a lo que Castillo responde que iría a seguir pues estaban prácticamente cerca. En esos momentos va a descender de la camioneta y juntos observan un objeto de unos 3 metros de diámetro, de intensa luminosidad blanca, fosforescente, que parecía emitir un ligero sonido semejante al de un teletipo (“bip-bip-bip”), suspendido a un metro del suelo y a unos 10 m de los azorados testigos. Al ver el portento, Jorge Castillo se introduce en la camioneta, mientras que Alfredo Gianonni -aunque somnoliento y con el dolor de cabeza- logra alejarse primero y rápidamente del lugar. Fue entonces cuando el OVNI se elevó hasta dejarse de ver en contados segundos, en tanto que Castillo, imprimiéndole gran velocidad a su vehículo llega a superar a su compañero de ruta.

Los extraños ocupantes: En estas circunstancias Jorge Castillo, vivamente impactado, mira por el espejo retrovisor y observa “una cosa con muchas luces y dos cosas cuadradas en la parte de atrás de la camioneta”, donde transportaba cuatro tambores de tinta destinados al diario Esquel, de la ciudad homónima.

Tras recorrer unos 10 Km más y a eso de las 3 de la madrugada, cerca de Pampa de Agnia -localidad que sólo el mapa la revela-, Castillo vuelve a ver por el espejo y nota en el montacargas unas cuatro figuras “cuadradas” que estaban ‘como’ mirando los tambores. Mientras tanto, continuaba conduciendo muy alterado y atisbaba las figuras sin detenerse. Según una versión[2], al ser entregada la tinta a la imprenta, los operarios la encuentran mucho más fluida que las remesas anteriores de la misma fábrica y partida.

Habían hecho otros 15 Km, antes de subir una cuesta muy larga, cuando insiste en quedarse Gianonni -que venía muy cerca, pero sin advertir nada extraño-, pues se hallaba muy fatigado. Curiosamente, Castillo dice que no obstante seguía viendo a las figuras humanoides por el espejo y también a una nube gris ovalada que parecía acompañar su marcha a un costado. Empero, el testigo da la impresión de contradecirse cuando señala la ubicación de Gianonni respecto a él, y aquí conviene agregar que en ningún momento Gianonni ve o se da por enterado de la presencia de los presuntos ocupantes, pese a que en aquellos momentos hablaban a los gritos desde dentro de las camionetas, apareados en la ruta.

Cuando veía a esas figuras, Castillo iba a unos 70 Km/h (recordemos que los vehículos estaban en ablande) y al momento de encender la luz de la cabina para ver si aún continuaban los seres atrás, ya que la visión no podía ser nítida, notaba con sobrada sorpresa que no había nada, sólo los cuatro tambores de tinta. En cambio, apagaba la luz, y volvía a verlos.

Visión de las montañas: Alfredo Gianonni no podía seguir y decide detenerse a dormir un rato. Castillo, por su parte, optó por proseguir el viaje con gran temor. Al llegar a una subida muy empinada, advierte que “las montañas de los costados del camino se juntan como si fueran de goma -sostiene Castillo-; se unen, me cierran el camino; quizá yo estaba mal y tomándome de la cabeza me detengo y pienso: pasaré, no pasaré; me llevarán, no me llevarán…” Sin embargo, instantes después apaga las luces y las montañas vuelven a su lugar, cuando -de pronto- ve fugazmente como dos humanoides van aproximándosele, caminando por la desolada ruta patagónica. Tenían un metro y medio de estatura y un aspecto de astronautas con uniformes blancos. Al verlos, enciende nuevamente la luz y se disipa la inquietante visión, que calcula haber durado apenas un segundo.

Ante tales imprevistos, intenta en vano ir a buscar a Gianonni, pues se encontraba extenuado y con fuertes dolores de cabeza y del brazo -seguramente por la fuerte tensión nerviosa y muscular- quedando la pick-up atravesada en el camino, con todas las luces encendidas. Se arroja en el asiento cubriéndose con unas alfombras que llevaba de muestra y deja transcurrir un tiempo inestimable, hasta que aparece Gianonni sorpresivamente y le insta a seguir juntos. Desplazándose a una velocidad de 80 Km/h, Castillo va a unos 10 o 20 m atrás observando siempre por el espejo al misterioso objeto de aspecto nuboso.

¿Un vuelco inusitado?: Faltaban menos de 60 Km para arribar a Esquel, cuando en las proximidades de Río Tecka, la camioneta conducida por Gianonni “se deslizó en la banquina y levantó en el aire, cayendo en un zanjón muy profundo”, según la descripción de Castillo, quien no duda en atribuirlo al raro fenómeno que estaba observando, añadiendo que el vehículo “se levantó de adelante, sin voltear ningún ‘guarda-raid’ de cemento, pasando por encima de ellos como levantada; además no tiene nada roto, nada -agregó-; sólo el techo abollado, como si la hubieran levantado y dado vuelta”. Gianonni quedó contra el volante y, aunque algo golpeado y con una pierna aprisionada, exclamó que estaba bien. Bajó entonces Castillo para auxiliarlo y, dejando la luz interior encendida y el motor en marcha, lo introdujo en su camioneta y en ella arribaron, finalmente, pasadas las 6 de la mañana a Esquel.

Un análisis del caso

Al realizar nuestra investigación, aproximadamente un año después de ocurrido el episodio, debimos recorrer los 634 kilómetros que Alfredo Gianonni y Jorge Castillo efectuaron aquellas jornadas del 12 y 13 de octubre de 1978, cubriendo en automóvil las localidades de Trelew, Las Plumas, Paso de Indios, Pampa de Agnia, Río Tecka y Esquel. A excepción de las zonas aledañas a las poblaciones que fueron origen y destino del accidentado viaje, la vasta región patagónica transitada por los testigos tiene una característica desértica y desolada, paso obligado entre aquellas dos localidades sureñas y nexo entre la costa atlántica y la cordillera andina.

Examinando someramente el informe, es fácil notar que los presuntos hechos anómalos descriptos por los testigos son los siguientes:

a) Avistamiento de un fenómeno aéreo inusual.

b) Observación de humanoides que desaparecen fugazmente ante Castillo.

c) Visión de montañas que le cierran el camino.

d) Vuelco inusitado y sin daños de la pick-up de Gianonni.

e) Versión sobre un cambio sugerente en la densidad de la tinta transportada.

Para intentar responder adecuadamente a los interrogantes suscitados, procedimos a reunir valiosos testimonios y antecedentes que permitieran hacer una reconstrucción fidedigna de lo acontecido durante esa madrugada y formular algunas reflexiones.

Los fenómenos aéreos: Aparentemente, el OVNI presenta tres fases discernibles que corresponden a distintas situaciones del trayecto: comienza como un elemento puntual de creciente magnitud luminosa; le sigue una aeroforma de arco de circunferencia; y concluye como una pequeña nube ovalada que da la impresión de seguirlos. En rigor, no se ha establecido si se trató de un mismo fenómeno, siendo especialmente muy dudosa la identificación de la última fase como fenómeno inusual, por su notoria semejanza con una formación nubosa de origen natural y por las circunstancias emocionales en que fue observado dicho elemento aéreo. En cambio, la segunda imagen del objeto, más cercana y definida, sugiere otro intento de explicación. Al respecto, la Luna se hallaba en su 11ª fase creciente, con el 89.32% de la fracción iluminada a las 3 horas, al sur (hacia donde presumimos fue avistado el supuesto OVNI), en azimut 190° 86’, y con una declinación de -5° 1 min 4 seg, esto es, elevándose apenas sobre el horizonte (fuente: C. Demaría); lo cual coincidiría con la ubicación del “objeto de intensa luminosidad blanca” (demás no está decir que la Luna, cercana al horizonte, aparece de gran tamaño debido a que la atmósfera actúa como una gigantesca lente).

La distante fuente luminosa inicial no permite, por el momento, una interpretación adecuada. Con todo, esta fase es la que produce una real motivación en los testigos, que surge como duda acerca de la naturaleza de lo que estaban viendo (“Gianonni, ¿qué es lo que ves ahí arriba?, ‘Es un plato volador’, me dice” -J. Castillo). La segunda y elocuente fase provoca en ellos un fuerte impacto (shock) que se manifiesta como sensación de terror, en forma inhibitoria en uno, y de pronta huída en el otro (“Le pregunto a Gianonni ¿qué hacemos?; él -sin mediar palabra alguna- salió primero a gran velocidad” –J. Castillo). La tercera imagen vista, sólo por Castillo, resulta muy ambigua (“Mirando a un costado, siempre me acompañaba una forma ovaladita, una nube…” –J. Castillo). Es fundamental señalar que esta fase de la observación -y otras referidas más adelante- ocurren luego de una situación realmente traumática y como subproducto del avistamiento de un fenómeno para ellos perturbador.

Seres en la oscuridad: Es posible convenir que lo indicado habría inducido una fantasmagoría, es decir, la representación de figuras por medio de una ilusión óptica, o deformación de la realidad, creyendo percibir en la oscuridad y siempre a través del espejo retrovisor, a cuatro humanoides en el montacargas de su camioneta, donde hay -precisamente- cuatro tambores de tinta, denotando una ambigüedad semejante.

Cuando el joven testigo de 31 años encendía la luz “para ver si estaban estas cosas atrás, no veía nada”. Es indudable que ‘el temor a la oscuridad’ desempeña también un papel preponderante, dejando irrumpir sus fantasías inconscientes. No es casual que, pese a la falta de luz ambiental, una constante sensación persecutoria u espiatoria lo que más veía eran los ojos de los supuestos seres, “como si me estuvieran mirando”. Castillo parece sincero en sus declaraciones, pero incurre inclusive en contradicciones cuando recuerda la ubicación de su compañero, quien no llega jamás a observar a los presuntos humanoides, ni siquiera cuando supuestamente seguían en el montacargas y Gianonni se detiene a un costado del vehículo conducido por Castillo. Reforzando aún más nuestra tesis, cabe agregar que tampoco alcanza a presenciar ninguno de los fenómenos extraordinarios que Castillo afirma haberse producido después de la abrupta e impactante aproximación del OVNI. Significativo, pues. Igualmente sospechosa resulta la visión de las figuras “caminando por la ruta”, teniendo en cuenta lo expuesto y la breve duración de la misma, de apenas un segundo.

Los grandes obstáculos: Otro de los hechos que pueden causar asombro ocurre luego de transitar Castillo por una parte tortuosa del camino (recta, zig-zag y pendiente pronunciada), cuando nota aterrorizado como “las dos partes de la montaña de los costados se juntan como si fueran de goma; se unen; me cierran el camino…” La sensación de las montañas que le cierran el paso, nos remite invariablemente al temor hacia los grandes obstáculos, que le impiden seguir e impulsan a reencontrarse con su compañero. Esta experiencia visionaria es interesante, pues, parece obvio agregar que -seguramente- las montañas no se movieron de allí. No obstante, se puede pensar con cierta dote imaginativa que esta ilusión visual pudo haber sido inducida a Castillo por los ocupantes. En cuyo caso cabría suponerse también que las mismas cuatro figuras son ilusiones suscitadas por… cuatro tambores de tinta.

“Un vuelco común”: Brindándonos una amplia colaboración, dialogamos con Salim Bestene, gerente de la concesionaria de automotores Ford en Esquel, quien nos informó que ambas camionetas eran traídas a su agencia desde Buenos Aires, siendo Gianonni y Castillo los responsables de conducirlas desde Trelew hasta su destino. Estos datos surgidos de la indagatoria resultan de singular importancia, pues aún quedaban por develar algunos aspectos aparentemente extraños del episodio, como ser el vuelco inusitado narrado por Castillo y la presunta inmunidad de la camioneta tras el accidente. Disipando cualquier duda al respecto, contradice lo manifestado por Castillo indicando que la misma presentaba numerosos daños: el techo de la cabina, en todo el lateral izquierdo y en la parte delantera del rodado. Como la pick-up fue prontamente reparada y para confirmar su declaración, nos entregó las únicas copias fotográficas que disponía de las consecuencias del accidente, las cuales muestran al vehículo desde varios ángulos con fuertes abolladuras en los lugares indicados. Acotemos que las pericias efectuadas por la compañía de seguros señalan que se trató de un “vuelco común”. Aunque Bestene afirma creer en la existencia de los OVNIs y en la probabilidad de que Gianonni y Castillo hayan sido realmente testigos de uno de estos fenómenos, opina que se trató de “un accidente ordinario debido a un desplazamiento lateral de la camioneta por la banquina, al quedarse su conductor dormido al volante”. A la clarísima explicación, cabe recordar la continua fatiga y somnolencia que tenía durante el largo trayecto.


 
 

Asimismo, Bestene confirma los rumores de que Gianonni no conducía desde bastante tiempo atrás y de que esto pudo haber contribuido para que se produjera el accidente. Sin embargo, en una de las entrevistas que mantuvimos con Gianonni, afirma -por el contrario- haber estado conduciendo durante los tres años en que estuvo residiendo en Esquel, habiéndose mudado poco tiempo después a Buenos Aires para desempeñarse como encargado de aprovisionamiento para el personal de una compañía aérea. Alfredo Gianonni intentó posponer en varias ocasiones una entrevista, pero algo renuente a hablar en profundidad del asunto, reconoció que la camioneta había sido seriamente dañada, remarcando la vívida impresión causada por el tumbo y remitiéndose permanentemente a la descripción de Castillo para explicar las características del vuelco (“Según Castillo, mi vehículo voló literalmente en el aire a 2 m del pavimento”). No obstante, para él lo más inexplicable del suceso es cómo resultó ileso del accidente, el cual se produjo de improviso y sin darse cuenta cómo ocurrió.

Finalmente, sobre la versión que la tinta transportada en tanques de veinte litros se halló en días posteriores más fluida que la habitual -lo que añadiría un nuevo ingrediente extraño al episodio-, consultamos a Oreste Massacese, secretario de redacción del diario Esquel, y a varios operarios, asegurando que “no se advirtió ningún cambio” en la tinta respecto a otras partidas recibidas.

Consideraciones finales

En suma, la fatiga propia del viaje, la acentuada somnolencia y cefalalgia, la fuerte y constante tensión nerviosa a la que se sometieron -en particular, Castillo-, y la percepción de variados estímulos externos, ha dado lugar en una personalidad aparentemente vulnerable a esta clase de sucesos, un conjunto de visiones extraordinarias, que no han sido esta vez la manifestación directa de un fenómeno anómalo, y sí –quizá- de lo que alguien llamó ese “gran temor por lo desconocido”. Y Jorge Castillo lo sabe. Al menos, con la serenidad del tiempo ha dejado entrever una duda y reflexionando: “Tal vez lo mío fueron sólo visiones…”

Referencias

Zerpa Fabio, Los hombres de negro y los ovnis, Plaza & Janes, E. de Llobregat, Barcelona, España, 1979, paginas 113/123.

[1] Este artículo fue publicado originalmente en Los Identificados. Casuística ovni con ocupantes en Argentina, N° III, Buenos Aires, julio de 1993, páginas 17-22.
[2] Cuarta Dimensión, Buenos Aires, No. 66 (agosto 1979), Págs. 36/42. 

http://www.visionovni.com.ar/modules/news/article.php?storyid=883