jueves, 25 de mayo de 2017

OVNIs en Málaga: platillos volantes y visitas inesperadas

OVNIs en Málaga: platillos volantes y visitas inesperadas
El periodista de Canal Sur Radio José Manuel García Bautista publica Ovnis en Andalucía (editorial Almuzara), con un buen número de casos registrados en la provincia de Málaga.
por Alfonso Vázquez 


La zona de Antequera y el Torcal es la que tradicionalmente registra más avistamientos de OVNIs. Foto tomada el 30-12-2010. Metacuscus


El autor repasa con La Opinión los más relevantes

En realidad, todo comenzó con una llamada de teléfono el verano pasado. Juan Manuel García Bautista (Sevilla, 1972), periodista de El Correo de Andalucía y Canal Sur Radio, recibió la nerviosa llamada de un vecino de Bollullos Par del Condado (Huelva), que le explicó que en esos momentos estaba viendo un OVNI. «Me tuvo una hora al teléfono, entonces me dio por buscar la posición de la Estación Espacial Internacional, en ese momento, y resulta que eso es lo que estaba viendo. Pero me dio por pulsar cómo estaban las cosas en el pueblo y estaba revolucionado».

Esta anécdota le animó a escribir sobre casos totalmente opuestos: los más llamativos acerca de objetos volantes no identificados (no entraría, pues, el caso de Bollullos). El resultado es el libro Ovnis en Andalucía (Editorial Almuzara, 19,95 euros), que recopila un centenar de sucesos con OVNIs, muchos de ellos en la provincia de Málaga.

El autor, que tiene en su haber 42 libros, muchos de ellos de Historia y de enigmas, confiesa que, en la actualidad, el fenómeno OVNI ha pasado a ser secundario: «Ahora llaman más la atención las casas encantadas», explica. «Pero eso no significa que hayan desaparecido», añade.

Evoluciones en el cielo

El propio Juan Manuel cuenta que vio un OVNI, pero precisa: «Es un sí convencido, he visto en el cielo algo que no sabía lo que era, pero de ahí a que sea una nave tripulada por extraterrestres va un abismo. Sí he visto luces haciendo evoluciones en el cielo, pero siempre hay que ser muy cautos y mantener la cordura». 



A este respecto, explica que la proliferación de programas de misterio lleva a algunos supuestos testigos, «a inventarse lo que no existe, por eso hay que poner filtros siempre, ya que nos jugamos el prestigio».

Esos filtros son los que ha aplicado en el libro para recoger un centenar de avistamientos y fenómenos registrados en Andalucía desde 1935 a 2012. Y para ello, ha empleado entre otras fuentes, documentación, hemeroteca y entrevistas personales. Por cierto que entre los testimonios hay los de guardias civiles, agentes de la antigua ICONA, militares... «son testigos cualificados», apunta.

En cuanto a las fotos de la provincia de Málaga que aparecen en este reportaje, explica que se las ha proporcionado Metacuscus, un activo informante de las redes sociales.

Del libro en cuestión, «alrededor de un 15 por ciento de los casos tuvieron lugar en la provincia de Málaga», informa. El primer avistamiento en Andalucía, el de 1935, es incluso anterior a la moderna ufología, que nació el 21 de junio de 1947, cuando un piloto comercial norteamericano se topó con nueve objetos luminosos de apariencia metálica y forma de disco. «Parecían dos platillos unidos por su parte cóncava», dijo el piloto. Ahí nacieron los «platillos volantes».



El avistamiento del 35 se registró en la finca Haza Ancha de Aznalcóllar, Sevilla. «Se vio una luz en el cielo que se quedó como suspendida y del interior, el testigo, el señor Mora, cuenta que vio salir unas formas humanoides». En España ya hubo casos muy anteriores como el de 1826 en Campo de Criptana -el primer caso conocido- y el de 1851 en Villaviciosa de Odón.

Con respecto a la provincia de Málaga, este nieto de malagueña cuenta que uno de los incidentes más llamativos fue registrado en 1950 en el Campamento de Montejaque una tarde a las 3, cuando un médico otorrino del campamento y un alférez, camino del almuerzo, «vieron una esfera metálica sin ventanas, sin hacer ningún movimiento, inerte. Ellos, rápidamente, fueron a investigar cuando aquello se movió 30 veces más rápido que un avión, mientras trazaba maniobras en ángulos de 90 grados».

El escritor señala que tanto en la zona de Ronda como en la Costa se han recogido muchos avistamientos, pero es especialmente significativa el área de Bobadilla, Antequera y El Torcal. «Son los sitios en los que más y mejor se ha recogido información de avistamientos. La de Antequera es la zona donde se han observado más maniobras imposibles, trayectorias de ángulos cerrados y luces», detalla.

Y resulta llamativa otra cuestión: en ocasiones, los OVNIs aparecen cerca de catástrofes como incendios, pero también antes de que se produzcan; así ocurrió en el 98 poco antes del desastre de la presa de Bolidén en la provincia de Sevilla.  

El humanoide de Fuengirola

A José Manuel García Bautista, uno de los casos que más le atraen del libro es el del llamado humanoide de Fuengirola.

Ocurrió la noche del 9 al 10 de julio de 1970. Unos amigos fueron a un chalé en Fuengirola y por el camino bromearon sobre platillos volantes. Sobre las 5 de la mañana, uno de ellos, Manuel Linares, empezó a escuchar ruidos extraños «y como un silbido y una respiración». Entonces, junto a un árbol vio «unos ojos marcados en la oscuridad». Los muchachos salieron corriendo detrás pero ya había desaparecido. «Cuando volvieron a la habitación sintieron golpes en el tabique y a un ser extraño dentro de la casa».

Dos años antes se produjo, «la famosa oleada del 68» en Málaga capital, cuando se vieron «diferentes objetos volantes no identificados».

Respuestas

¿Qué explicación dar a estos avistamientos y supuestas visitas? Para José Manuel García Bautista, «lo último que tenemos que sopesar es que se trata de un fenómeno extraterrestre»; por eso recalca que cuando llega la confirmación de uno de estos avistamientos, «debes pensar en darle una explicación racional y descartar todas las opciones que puedan explicar que se trata de algo extraterrestre porque va en detrimento de la persona».

«Lo que no podemos hacer es que te informen de que se ha visto una luz en Torre del Mar y digamos de inmediato que es un OVNI, pues puede ser un experimento, un avión, la estación espacial internacional...», añade.




Sin embargo, el autor también señala que si bien unos casos tienen explicación, «otros no». Por eso mismo destaca: «Soy de la opinión de que vivimos en un planeta relativamente joven y que hay sistemas más viejos que el nuestro, miles de millones, así que no sería descabellado pensar que en algún punto debe haber, no uno sino miles de planetas habitados y con un grado de evolución mayor al nuestro».

Por eso lanza la pregunta: «¿Por qué no podemos encontrarnos con algunos que hayan desarrollado una tecnología para visitarnos?». Pero también plantea otra: «Si vienen de miles de millones de años luz, ¿por qué en lugar de aparecer en la Casa Blanca y convencer a todos, lo hacen delante de un labriego que planta tomates?». Es una pregunta sin respuesta. En todo caso, subraya: «Creo que no estamos solos en el universo, así que, ¿por qué algunos de esos avistamientos no se pueden corresponder con seres de otro planeta?».



OVNIs en Andalucía: luces, naves y humanoides desde la Guerra Civil
Un centenar de casos de avistamientos componen la cronología ufológica al sur de España.

por Leo Rama


La serie de ABC «Ovnis en Andalucía» ha inspirado un nuevo libro sobre el fenómeno - ABC Granada


Pareciera que el de los OVNIs es un asunto olvidado, anquilosado en el siglo XX, sepultado por su tan polémica como absurda historia. A pesar de la incredulidad que sigue suscitando, lo cierto es que el fenómeno ufológico permanece vivo, y es real. Al menos para los miles de testigos de lo inaudito, que van desde labriegos sin formación a pilotos de avión con miles de horas de vuelo, galones y mucho prestigio que perder, cuyas narraciones en los pocos informes desclasificados que hay tienen un valor extraordinario. Cosa distinta es su naturaleza, que tampoco tendría por qué ser reducida una sola. ¿Brotes esquizofrénicos? ¿Fenómenos meteorológicos? ¿Maniobras militares? ¿O acaso están los alienígenas detrás de todo?

Es una posibilidad. No son pocos los científicos de prestigio que asumen ya como válida la hipótesis de la existencia de civilizaciones extraterrestres en base a las más nuevas investigaciones, como viene dando cuenta con rigor José Manuel Nieves en las páginas más empíricas de este periódico. Precisamente, el diario ABC de Sevilla dedicó hace varias décadas una serie sobre avistamientos al sur de Despeñaperros. Aquellas crónicas de Manuel Ramírez, conservadas en la siempre útil hemeroteca, han servido de inspiración al recientemente publicado «Ovnis en Andalucía», un libro del periodista sevillano José Manuel García Bautista.

Un centenar de casos ordenados por orden cronológico componen la investigación de García Bautista, convencido de que hay vida ahí fuera, que nos visitan desde siempre, aunque algunos de los artefactos avistados sean humanos. «El universo es tan grande que es difícil no pensar que en alguna remota estrella haya planetas con vida», afirma apasionado el investigador sevillano, afanado en «dignificar» un tema, el de los objetos voladores no identificados, denostado. Como si no tuviera valor el testimonio de gentes de todo tipo que narran –con mirada sincera– lo que sólo fue visto con sus ojos.

Crónicas de la Guerra Civil

Aunque el fenómeno OVNI no nace como tal hasta 1947 en Estados Unidos, es posible encontrar en España narraciones que aluden a extrañas luminarias que surcan los cielos sureños desde el medievo. Pero hay que remontarse a la Guerra Civil para encontrar los primeros testimonios fiables de avistamientos en Andalucía.

Sucedió en el frente y así lo narró en su día el diario ABC: «Ya había salido el sol, y los soldados del batallón que aquella mañana del 5 de febrero de 1938 defendían la posición de Peñón de la Mata (al norte de la provincia de Granada) soportaban el frío como podían mientras vigilaban atentamente su posición. El cielo estaba completamente limpio, y nuestro testigo –un combatiente de la brigada 76– pronto se percató de la presencia de algo anormal en los cielos».

El soldado lo definió en la distancia como algo parecido a «un sombrero mexicano» de color aluminio mate. Aquel misterioso artefacto metálico, de lento vuelo, se posicionó sobre el testigo, que así pudo observar la parte inferior de la nave, asemejada a una «rueda de carro». En el centro de los radios «tenía como la lente de una máquina fotográfica y daba una sensación de profundidad». Giraba sobre sí mismo en sentido contrario a las agujas del reloj y desapareció sin más del campo de visión de los combatientes.

Dionisio, los seres y el lucero

Uno de los casos más sonados fue el que vivió en primera persona Dionisio Ávila, vetusto y respetado vecino del pueblo de Los Villares, en Jaén. Corría el año 1996 y Dionisio paseaba con su perro por los infinitos olivares cuando ante sí apareció un resplandeciente artefacto. Tras dar una vuelta de reconocimiento al aparato, dos seres esbeltos, embutidos en sendos trajes color plata, le lanzaron lo que él describió como «un lucero» que, al recogerlo, resultó ser una piedra esférica. «Sintetiza todo el absurdo del fenómeno OVNI», apunta García Bautista.

Aquel guijarro del tamaño de una nuez llevaba grabado una curiosa inscripción, similar a los símbolos que presentaba la nave: «IOI». El famoso «palo, cero, palo» que sirvió de base al pionero ufólogo español Juan José Benítez para su investigación «El anillo de plata», publicada por TVE en el mítico programa «Planeta encantado».

Dionisio Ávila jamás volvió a entablar contacto con los humanoides a los que atribuye la curación de sus dolencias, constatadas por los habitantes del pequeño municipio jiennense. Menos suerte corrieron otros testigos en sus supuestos encuentros, como en el caso de una supuesta agresión a un sevillano por parte de los tripulantes de una nave en la gélida noche del 28 de enero de 1976.

El ataque a Sevilla

De nuevo, la edición andaluza del periódico ABC –esta vez con la firma de Benigno González– recogió al día siguiente el delirante testimonio de Miguel Fernández Carrasco, quien regresaba solo a Benacanzón tras estar con su novia en Sanlúcar la Mayor. Creyéndose afortunado, pudo ver un par de estrellas fugaces durante su trayecto a pie. Al poco rato, una «cabina telefónica» voladora que desprendía rayos de luz rojos y blancos se posó ante él y de la máquina salieron una pareja de humanoides altos. El miedo se apoderó del testigo, que emprendió su huida a toda velocidad por los carriles.

La nave despegó y comenzó a perseguir al testigo, aterrado por la posibilidad de que le dieran caza antes de recorrer los 1,5 kilómetros que le quedaban para llegar a su morada. No erró. Aquel aparato proyectó lo que García Bautista define como «un haz de luz, un arma lumínica» casi letal sobre Miguel Fernández. El sevillano quedó malherido en el suelo, prácticamente inconsciente; «sin aliento, sin fuerzas, quemado, abrasado, tostado» por «algo» desconocido para él.

Una vez internado en el capitalino Hospital de San Lázaro, el labriego prestó declaración y de hecho el Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla abrió diligencias para esclarecer un presunto ataque de los extraterrestres por vez primera en España. El caso fue sobreseído apenas dos semanas después ante la imposibilidad de imputar a ningún a sujeto conocido el delito denunciado por Fernández Carrasco.

Éstos son algunos de los casos que recogidos en el compilado de José Manuel García Bautista. «Ovnis en Andalucía» aglutina otras muchas crónicas sobre un fenómeno aparentemente sin sentido, que ha ido mutando con el paso de los años y se manifiesta de tantas maneras como casos hay: los humanoides de Fuengirola, los de Algeciras, el OVNI acosador de La Antilla, el de Benalmádena, el de Morón… ¡Hasta los OSNI –Objetos Submarinos No Identificados– avistados en la Bahía de Cádiz!

Todos ellos son interrogantes carentes de respuesta, de momento, para los científicos. «Si nosotros publicáramos todos los incidentes OVNI en España con misiones de interceptación, daríamos una sensación de inseguridad tremenda», le dijo a García Bautista uno de sus amigos militares, un gremio que tiene mucho que material al respecto por desclasificar, en cajones de húmedos sótanos a la espera de ver la tan necesaria luz. 



http://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-ovnis-andalucia-luces-naves-y-humanoides-desde-guerra-civil-201705200400_noticia.html

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