Me comuniqué con inteligencia no humana... y lo que me dijeron prueba la existencia de Dios
Por Rob Waugh
Una entrevista militar resurgida presenta afirmaciones extraordinarias sobre inteligencia extraterrestre, la confirmación científica de un único creador y tecnología que puede desdibujar la frontera entre la vida y la muerte.
El relato provino de Clifford Stone, un veterano sargento del Ejército de Estados Unidos que, a lo largo de su vida, afirmó haber participado directamente en encuentros clasificados con inteligencia no humana durante su servicio militar.
Hasta su muerte en 2021, Stone sostuvo constantemente que sus afirmaciones se basaban en encuentros de primera mano más que en especulaciones, y las describió como experiencias que habían cambiado permanentemente su comprensión de la religión, la mortalidad y el lugar de la humanidad en el universo.
Según Stone, algunos de esos encuentros implicaron comunicación telepática con una entidad extraterrestre que describió como tranquila, curiosa y tecnológicamente avanzada.
Dijo que el ser, al que llamó 'Korona', expresó interés en los sistemas de creencias humanas y transmitió información que, de ser cierta, cambiaría los debates de larga data sobre la relación entre la ciencia y la fe.
Stone afirmó que la civilización de Korona había llegado a lo que consideraba una conclusión científica sobre la existencia de un creador, no como una cuestión de creencia, sino como una realidad establecida empíricamente.
Los estudiosos de la religión y la filosofía han debatido durante mucho tiempo si la investigación científica puede abordar cuestiones metafísicas como la existencia de Dios.
Stone afirmó que la creencia en un creador singular "ya no es un ideal basado en la fe" y argumentó que la ciencia basada en la inteligencia avanzada ahora apoya la existencia de lo que muchas personas llaman Dios.
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El relato provino de Clifford Stone (en la foto), un veterano sargento del ejército de los EE. UU. que, a lo largo de su vida, afirmó haber participado directamente en encuentros clasificados con inteligencia no humana durante su servicio militar. |
Stone alegó además que esta misma inteligencia poseía tecnología capaz de facilitar la comunicación entre los vivos y los muertos, aunque enfatizó que tales interacciones estaban estrictamente restringidas.
"Incluso tienen los medios para comunicarse con sus seres queridos. No es un truco de magia", afirmó. "Realmente tienen los medios para hacerlo. Pero hay preguntas prohibidas que no se pueden hacer sobre...'que sucede después de la muerte.'
Esa restricción, afirmó Stone, no se presentó como una limitación técnica sino como un límite impuesto, que impedía una investigación más profunda sobre la naturaleza de la muerte misma.
Sugirió que ciertos conocimientos pueden ser peligrosos, desestabilizadores o simplemente inaccesibles a la comprensión humana en esta etapa del desarrollo.
Más allá de la teología y la mortalidad, Stone formuló una de sus afirmaciones más controvertidas: afirmó que los seres no humanos no son visitantes lejanos, sino observadores activos ya presentes en la Tierra.
Afirmó que se mueven silenciosamente entre los humanos, estudiando el comportamiento, la emoción y las creencias en un esfuerzo por comprender mejor la especie.
Stone no explicó cómo esos seres podrían ocultarse ni proporcionó evidencia física para respaldar la afirmación.
Más bien, planteó la idea como un esfuerzo de observación a largo plazo, similar al trabajo de campo antropológico realizado por una civilización más avanzada.
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Según Stone, algunos de esos encuentros implicaron comunicación telepática con una entidad extraterrestre que describió como tranquila, curiosa y tecnológicamente avanzada. |
Nacido el 2 de enero de 1949 en Portsmouth, Ohio, Stone se unió al ejército de los EE. UU. en 1969.
Sus registros militares oficiales enumeran su función principal como especialista administrativo y legal, puesto que ocupó mientras sirvió durante más de dos décadas.
Sin embargo, con el tiempo Stone afirmó que sus funciones se extendían mucho más allá del trabajo administrativo.
Afirmó que lo reasignaron discretamente a un puesto clasificado de operaciones de recuperación que involucran naves no identificadas y, en algunos casos, entidades biológicas no humanas: estas afirmaciones nunca han sido verificadas de forma independiente.
El Departamento de Defensa nunca ha confirmado la participación de Stone en ningún programa relacionado con la recuperación o comunicación extraterrestre, y ningún documento desclasificado corrobora su relato.
Los críticos han señalado durante mucho tiempo esta ausencia de evidencia, señalando que las afirmaciones extraordinarias exigen pruebas extraordinarias.
Aun así, Stone se mantuvo firme durante toda la entrevista, presentando sus experiencias como hechos y no como especulaciones.
Con frecuencia citó su servicio militar como base de credibilidad e insistió en que su silencio durante el servicio activo estaba impuesto por protocolos de secreto, más que la falta de evidencia.
Durante su vida, Stone se convirtió en una figura reconocida en los círculos de investigación sobre OVNIs, donde sus partidarios lo consideraban un experto dispuesto a hablar abiertamente tras años de silencio. Los escépticos, en cambio, argumentaban que sus afirmaciones se basaban demasiado en testimonios personales y experiencias no verificables.
La renovada atención que rodea a la entrevista de Stone llega en medio de un mayor interés público en los fenómenos aéreos no identificados.
Esto surge tras recientes reconocimientos por parte de agencias del gobierno estadounidense de que se han rastreado objetos de origen desconocido realizando maniobras que van más allá de la tecnología humana conocida, aunque el gobierno no ha llegado a atribuirlas a inteligencia extraterrestre.
Ese cambio en el paisaje ha provocado un renovado escrutinio de testimonios históricos que antes eran descartados de plano, incluido el de Stone.
Para algunos, su relato parece ahora menos marginal; para otros, permanece firmemente fuera de los límites de la investigación basada en evidencia.
Ya sea que se interpreten como testimonio, creencia o especulación, las afirmaciones de Stone ocupan un espacio volátil donde la ciencia, la religión y lo desconocido se cruzan.
Su relato desafía los marcos convencionales al sugerir que las preguntas más profundas de la humanidad –sobre Dios, la muerte y la existencia misma– pueden tener ya respuestas que están más allá de la comprensión humana actual.
Lo que queda sin resolver es si esas respuestas existen sólo en la creencia, o si están esperando. Como afirmó Stone, justo más allá de los límites de lo que a la humanidad se le permite saber.
Modificado por orbitaceromendoza


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