sábado, 26 de septiembre de 2026

Misterio en el cielo: luces “danzantes” acompañaron durante 35 minutos a un piloto salteño

Misterio en el cielo: luces “danzantes” acompañaron durante 35 minutos a un piloto salteño
Ocurrió durante un trayecto nocturno entre Buenos Aires y Bahía Blanca. Gaspar Gouane aseguró a que las luces tenían un comportamiento distinto al de satélites, aviones, estrellas fugaces o trenes de Starlink.
por Daniel Diaz




Gaspar Gouane lleva 14 años volando y está acostumbrado a ver satélites, estrellas fugaces, aviones y hasta los trenes de Starlink. Sin embargo, durante un vuelo nocturno entre Buenos Aires y Bahía Blanca vio algo diferente. Tres luces aparecieron frente al avión, se movieron como danzando y desaparecieron una y otra vez durante unos 35 minutos. Su copiloto y los tres pasajeros también fueron testigos. Las torres de control no tenían otros vuelos reportados en la zona.

El piloto salteño todavía intenta encontrarle una explicación a lo ocurrido esa noche. Hace pocos días, había despegado desde el aeropuerto de San Fernando, en Buenos Aires, con destino a Bahía Blanca. Actualmente vive allí porque trabaja para una empresa de esa ciudad y está al mando de su avión ejecutivo. A bordo viajaban también su copiloto y tres pasajeros.

Salió cerca de las 21. El vuelo debía durar alrededor de una 1 hora 40 minutos. Todo transcurría con normalidad hasta que, aproximadamente a las 22.10, cuando se encontraban a la altura de Tandil, aparecieron las luces. Eran tres; estaban justo delante de ellos.



El avión volaba a unos 8.000 pies de altitud, aproximadamente 2.400 o 2.500 metros. La noche estaba completamente despejada y oscura. No había nubes que dificultaran la visión.

Gaspar primero miró aquellas luces tratando de identificar algo conocido. Pero los movimientos comenzaron a desconcertarlo. “Se veían las tres luces que aparecían, empezaban como a danzar entre ellas, de un lado al otro, de arriba hacia abajo, y después desaparecían. Al ratito volvían a aparecer, pero siempre en el mismo lugar”, relató el piloto a El Tribuno.

Durante los siguientes 35 o 40 minutos las luces permanecieron en la misma porción del cielo mientras el avión continuaba su camino hacia Bahía Blanca. Eso fue, justamente, uno de los detalles que más desconcertó a quienes estaban a bordo. “No se acercaron ni se alejaron de nosotros. Parecían no estar muy lejos, pero era difícil tener una perspectiva de dónde estaban. Daba la sensación de que nunca nos acercábamos, pero tampoco nos alejábamos”, contó.

Gaspar no solo es piloto, también es astrónomo aficionado y astrofotógrafo. Tiene aplicaciones que utiliza habitualmente para reconocer estrellas, planetas, satélites y otros objetos visibles en el cielo. Una de ellas es Stellarium y como el avión dispone de conexión a internet mediante Starlink, pudo utilizarla en pleno vuelo. Apuntó el teléfono hacia el sector donde aparecían las luces y buscó una identificación, pero no encontró ninguna. “Si hubiese sido un satélite, lo hubiese marcado”, señaló.

Entonces hicieron otra comprobación. Gaspar se comunicó con Ezeiza Sur, el sector que en ese momento controlaba el vuelo, y preguntó si había alguna aeronave declarada en aquella zona. Desde el control le informaron que no existía ningún otro vuelo reportado, aparte del suyo. Explicó lo que estaban observando y no recibió una respuesta que permitiera identificarlo.

Después de pasar Tandil fueron transferidos al control de Bahía Blanca. Volvió a comunicar la situación, pero allí tampoco tenían tránsito aéreo reportado en la zona y le pidieron que mantuviera informado al control sobre lo que veía. Mientras tanto, dentro del avión nadie necesitaba que le contaran lo que estaba sucediendo.

El copiloto veía las luces y también los tres pasajeros. Todos observaron el fenómeno, lo filmaron y tomaron fotografías. Las imágenes, realizadas con un teléfono celular en una noche completamente oscura y desde un avión en vuelo, no consiguieron reproducir con la misma claridad aquello que estaban viendo con sus propios ojos. Gaspar insiste en que no quiere ponerle un nombre a lo ocurrido.

No asegura que fueran OVNIs ni aventura explicaciones extraordinarias. Su desconcierto nace precisamente de no poder identificar algo que, después de tantos años mirando el cielo, esperaba poder reconocer. “En 14 años que vuelo es la primera vez que veo algo así”, afirmó.

Hay una razón por la que aquella experiencia lo impactó especialmente. “Vuelo de noche más que de día. Uno está acostumbrado a ver satélites, el tren de satélites de Starlink, estrellas fugaces. Incluso cuando tenés otro avión en el horizonte, con los años y la experiencia te vas entrenando y sabés qué es lo que ves. Esto es algo que por primera vez veo”.


Luces captadas durante el apagón en Buenos Aires

Gaspar se define como una persona escéptica, tal vez por eso lo vivido terminó planteándole un sinnúmero de preguntas. “No lo atribuyo a que puedan ser OVNIs. No lo sé. Creo que cada uno le puede dar la interpretación que quiera. Pero fue algo que no considero normal. Te queda esa impotencia de no poder darle un nombre o una explicación”.

La experiencia volvió a su memoria después de conocerse imágenes de luces similares observadas por numerosas personas durante el apagón registrado en los últimos días en Buenos Aires. Gaspar vio esas imágenes y reconoció algo familiar, eran las mismas tres luces que durante más de media hora, parecieron danzar delante de su avión en algún punto del cielo entre Tandil y Bahía Blanca.



Trump prometió decir la verdad sobre los OVNIs. Estos científicos están esperando.

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El presidente nombró un consejo científico para revisar los datos del gobierno. ¿Por qué está tardando tanto?
Por Ilan Greenberg
Ilan Greenberg es un escritor independiente para revistas, residente en Washington.


El astrofísico de Harvard, Avi Loeb, en el Observatorio del Harvard College, en el Centro de Astrofísica de Harvard en Cambridge, Massachusetts. Loeb preside un consejo de científicos seleccionados para revisar los datos gubernamentales sobre Fenómenos Anómalos No Identificados. | Fotos de Sophie Park para POLITICO

A finales de agosto, Avi Loeb, el científico más renombrado del mundo en la búsqueda de extraterrestres en la Tierra, viajó al centro neurálgico de las operaciones de inteligencia estadounidenses en McLean, Virginia, en busca de información que antes era secreta.

La reunión de Loeb en la sede de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, un edificio anodino que bien podría pasar por la oficina de una compañía de seguros de las afueras, fue de esas en las que una persona misteriosa se presenta solo por su nombre de pila y se sienta a un lado, observando en nombre de ciertos sectores del gobierno con agentes encubiertos. El alto funcionario presente en la reunión era Aaron Lukas, el subdirector de inteligencia nacional.

Aproximadamente dos meses antes, el presidente Donald Trump había designado a Loeb como una especie de zar extraterrestre con el mandato de aplicar rigor científico para esclarecer si lo que antes se denominaba OVNIs son evidencia de inteligencia extraterrestre. Para cumplir con su cometido, Loeb necesita que las agencias de inteligencia y las ramas militares le proporcionen cualquier dato que posean sobre posible tecnología alienígena o visitas a la Tierra que haya permanecido clasificado durante mucho tiempo, en caso de que exista.

Loeb creía que Lukas había dado el pistoletazo de salida en julio al conceder a los empleados y contratistas de la agencia de inteligencia la libertad de compartir la información en su poder sin penalización alguna. Sin embargo, no había recibido nuevos datos ni entonces ni después. Esta reunión en la ODNI tenía como objetivo, al menos desde la perspectiva de Loeb, acelerar el proceso.

Dado el tono de la reunión, dijo un miembro del equipo de Loeb que asistió a la misma y al que se le concedió el anonimato para hablar sobre las delicadas conversaciones, hay razones para pensar que eso podría suceder realmente.

“Es increíble pensar que, después de tantos meses, no hemos conseguido nada”, dijo el miembro. “Creo que eso está a punto de cambiar”.

La ODNI no respondió a las solicitudes de comentarios.

Loeb es, sin duda, una figura clave en el campo de la astrofísica. Doctorado a los 24 años, es el catedrático de astronomía con más años de servicio en la historia de la Universidad de Harvard. Es autor de más de mil artículos científicos en astrofísica y cosmología. Cuando un físico con una especialidad muy específica se presentó a una entrevista para un puesto postdoctoral, esperaba tener que explicar su trabajo a Loeb; en cambio, según me contó, Loeb le hizo una pregunta precisa que lo encaminó hacia una prometedora nueva línea de investigación, posiblemente durante años. Es el tipo de anécdota que los físicos suelen contar sobre Loeb.


Loeb ha adoptado la búsqueda de pruebas de vida extraterrestre de una manera que la comunidad científica considera pasada de moda, incluso de mal gusto.

Loeb es tan controvertido como venerado, en gran parte porque ha adoptado la búsqueda de evidencia de vida extraterrestre de una manera que la comunidad científica considera anticuada, incluso de mal gusto. Es decir, Loeb no escucha señales de radio que codifican números primos provenientes de galaxias distantes ni busca microbios primitivos en Marte. Le interesan los orbes que se mueven rápidamente en la estratosfera, la posible evidencia de naves espaciales alienígenas y las inexplicables señales tecnológicas en el cielo. Estos llamados FANIs (Fenómenos Anómalos No Identificados, término que ha reemplazado la tradicional pero estigmatizada abreviatura OVNI) podrían ser indicios de que la inteligencia no humana no solo existe en algún otro lugar del universo, sino que, de hecho, ya ha estado aquí en la Tierra, en algún momento y de alguna manera. O que está aquí ahora mismo.

Loeb es cofundador y director del prestigioso Proyecto Galileo de Harvard, que despliega bancos de sensores con inteligencia artificial en Massachusetts, Pensilvania, Nueva York y Nevada para buscar indicios objetivos de tecnología extraterrestre en el espacio. Ha aparecido en numerosos medios nacionales durante años; publicaciones como The New York Times Magazine, The New Yorker y The Guardian le han dedicado un amplio reportaje. Sus críticos lo acusan de ser un tanto pretencioso y afirman que se apresura demasiado a ver pruebas de la existencia de extraterrestres antes de descartar por completo otras posibilidades.

La iniciativa de transparencia sobre los FANIs comenzó después de que Trump publicara una orden en redes sociales en febrero, respondiendo, según escribió, al "enorme interés" por desclasificar los archivos gubernamentales sobre FANIs. El recién designado Consejo Científico de FANIs, una asamblea de científicos y otros expertos en FANIs, se creó en junio bajo los auspicios de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI), y Loeb fue nombrado presidente. Loeb afirma que rinde cuentas a la Casa Blanca, el Pentágono, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional y el FBI, y que su tarea consiste en revisar y analizar los datos gubernamentales existentes para determinar si hay extraterrestres o su tecnología en la Tierra.


Un objeto volador no identificado, como se ve en un video del Departamento de Defensa recientemente desclasificado. | DOD

Para muchos investigadores de FANIs, el momento resulta crítico. Por ejemplo, en las audiencias del Congreso de 2022, la Marina publicó impactantes imágenes de vídeo de orbes inexplicables. Para algunos, estas audiencias no hicieron sino intensificar la urgencia generada por una investigación del New York Times en 2017, que expuso una compleja historia sobre un programa clandestino del Pentágono, encubrimientos gubernamentales, un informante y reportes creíbles de señales tecnológicas de origen extraterrestre en la Tierra. En 2021, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) confirmó públicamente que las agencias de inteligencia estadounidenses habían clasificado 143 incidentes como FANIs, y cada año se suman cientos de casos sin resolver, la mayoría de los cuales están clasificados o simplemente se manejan como si lo estuvieran.

En la reunión del 31 de agosto, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) informó al consejo de FANIs que el gobierno cuenta con un plan de preparación concreto en caso de que se confirme la existencia de inteligencia no humana, según reveló recientemente Jennice Vilhauer, miembro del consejo de FANIs, en su blog. Vilhauer escribió: «No sabemos qué agencias liderarían la respuesta, qué circunstancias la activarían ni si aborda el impacto psicológico y social de dicha información». Subrayó que un plan de preparación no significa que el gobierno crea necesariamente que la confirmación sea inminente, pero lo interpretó como una señal de seriedad ante la posibilidad.

Es más, hay un flujo creciente de conversaciones intrigantes de personas que tenían o tienen autorizaciones de seguridad superiores al alto secreto y que normalmente no se esperaría que participaran en especulaciones sobre FANIs; por ejemplo, el expresidente Barack Obama hablando sobre la credibilidad de los avistamientos de FANIs en el programa Late Late Show con James Corden. Miembros de la administración Trump, como el secretario de Estado Marco Rubio, tienen un historial de interés en la transparencia sobre los FANIs. Un ruidoso revuelo de influencers, podcasters, personalidades de noticias por cable afines a MAGA y la propia internet han presionado durante mucho tiempo para que el gobierno aclare lo que sabe; es el tipo de agitación contra el estado profundo, que incomoda a la élite costera y que roza las teorías conspirativas, a la que la segunda administración Trump tiene un historial de responder.

Como científico encargado de dirigir el proyecto, Loeb es una opción lógica para esta administración: ya lidera los esfuerzos del Proyecto Galileo y posee el carisma y la presencia escénica que Trump admira. Su currículum es impecable, a la vez que representa un desafío para la comunidad científica. Además, es profesor de Harvard y está dispuesto a colaborar con la administración Trump.

«El presidente sabe más de lo que la gente cree», afirmó un experto en fenómenos aéreos no identificados (FANI) que ha conversado con personas con conocimiento directo de las preocupaciones de Trump y que solicitó el anonimato para describir dichas conversaciones. Señaló que el propio Trump parece creer que el gobierno posee pruebas de la existencia de tecnología no humana y desea que se revele la verdad: «Esto lo tiene bastante preocupado sobre qué hacer».

En un comunicado, un portavoz de la Casa Blanca declaró: «El presidente Trump lidera la administración más transparente de la historia, razón por la cual ordenó al Departamento de Guerra que identificara y divulgara archivos gubernamentales relacionados con vida alienígena y extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados y objetos voladores no identificados. La administración continúa divulgando archivos a medida que están disponibles, y el público puede formarse su propia opinión sobre la información descubierta».

Sin embargo, en el centro de la misión de Loeb, la incertidumbre sobre si el gobierno publicará realmente los datos que ha estado reteniendo es mínima. Han pasado meses y los resultados son escasos. ¿Obligará Trump a las agencias de inteligencia, reacias a colaborar, a entregar lo que prácticamente toda la comunidad académica involucrada en la investigación científica sobre vida extraterrestre considera datos brutos valiosos? ¿Se hará público ese material? ¿Cómo se comunicarán al público las posibles revelaciones?

Loeb no tiene respuesta a ninguna de estas preguntas. Todavía.

“Existe la posibilidad de que estén desconcertados por los datos”, me dijo Loeb. “O”, añadió, con la voz entrecortada, “podría ser que me estén utilizando”.


Avi Loeb se refleja en la pantalla de su ordenador en el Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard. Una vez a la semana, celebra una reunión por videoconferencia con los miembros de su Consejo Científico de FANIs.

Los científicos

El interés de Loeb por la seguridad nacional abarca toda su trayectoria profesional. Llegó a Estados Unidos en la década de 1980 tras servir en el ejército israelí en una unidad de fuerzas especiales de gran exigencia física, recién doctorado y a petición del Departamento de Defensa para colaborar en el sistema de defensa antimisiles espacial propuesto por Ronald Reagan (una idea que resurgió durante el segundo mandato de Trump como el escudo antimisiles aéreo Cúpula Dorada).

La seguridad nacional, según Loeb, es fundamental en su trabajo sobre FANIs. Y es difícil negar que desconocer si un objeto en el cielo proviene de China o de una civilización no humana que nos vigila desde un exoplaneta (los astrónomos han identificado más de 6300 mundos de este tipo fuera de nuestro sistema solar) sea la idea que alguien tenga de fronteras seguras.

Para su consejo sobre FANIs, Loeb ha reunido a un elenco de científicos sénior, académicos de renombre y prometedores investigadores posdoctorales. Hay un filósofo de la ciencia, un almirante retirado de la Armada y un multimillonario que trabaja para revivir animales extintos. Si alguna vez se venden los derechos cinematográficos, el elenco podría parecer un grupo de actores de reparto reunidos en el salón de Hercule Poirot, cada uno con pasiones peculiares y una historia de origen inusual que explique su interés por encontrar evidencia de extraterrestres en la Tierra.


Arriba: El Observatorio del Harvard College. Abajo a la derecha: Una estatua de Galileo, obra del artista Greg Wyatt, se exhibe en la oficina del astrofísico de Harvard Avi Loeb. Abajo a la izquierda: Apuntes en la pizarra del astrofísico de Harvard Avi Loeb.

El consejo se reúne semanalmente por Zoom. Además de pasar un día con Loeb en el centro de astrofísica de Harvard, Loeb me permitió entrevistar a miembros del consejo y me invitó a participar en una de sus reuniones, que tiene el ambiente de una reunión de departamento antes del inicio del semestre. Hasta que reciban datos del gobierno, dedican tiempo a informar a los miembros y a anticipar lo que está por venir. La reunión a la que asistí derivó en una discusión sobre el desconcertante fenómeno del rayo globular: deslumbrantes bolas de fuego que surcan el aire y que han eludido la explicación científica. Observadores de distintos continentes y siglos —uno de ellos fue el zar ruso Nicolás II, quien insistió en que una bola de fuego cayó junto a él cuando era niño dentro de una iglesia— han afirmado haberlo visto y descrito el mismo olor sulfuroso. Sin embargo, al carecer de abundante evidencia en video y sin haber podido recrearlo ni explicarlo hasta ahora, los científicos insistieron durante mucho tiempo en que todo era folclore; solo recientemente ha surgido un consenso de que el rayo globular es probablemente más un hecho que una ficción.

Asimismo, los miembros del consejo se apresuran a señalar que la investigación sobre FANIs no debe tomarse a la ligera. Muchos de ellos me comentaron en entrevistas separadas que, tras tantos informes, resulta absurdo que no exista nada en los archivos gubernamentales que merezca un escrutinio institucional generalizado. ¿Acaso no hay datos recopilados por las fuerzas armadas o las agencias gubernamentales que investigar, absolutamente nada que examinar? Para estos miembros del consejo —y para la comunidad interesada en los FANIs en general— la creencia fundamental no es que necesariamente haya habido un encubrimiento gubernamental, sino simplemente que existen datos que no se han investigado. Al igual que con los rayos globulares, afirman que la ausencia de pruebas no significa que el caso esté cerrado.

“Los negacionistas de los FANIs ahora son los teóricos de la conspiración”, bromeó Richard Cloete, un científico informático postdoctoral de Harvard que ayuda a diseñar e implementar sensores con inteligencia artificial para el Proyecto Galileo y miembro del consejo de FANIs.

Los miembros del consejo temen poner en riesgo su reputación al participar. Si bien la curiosidad entre los científicos supera cada vez más el escepticismo o la indiferencia, según un estudio de 2023, el estigma en torno al tema de los extraterrestres persiste indudablemente. Tras años de física académica al más alto nivel, Devesh Nandal, un investigador postdoctoral de Harvard que estudia las estrellas, me comentó que le preocupa que unirse al consejo de FANIs perjudique sus posibilidades de conseguir un puesto de profesor universitario. «Se espera que quienes se dedican a la ciencia sean modelos de virtud, y muchos lo son, pero no siempre es así».

Sería una acusación devastadora contra la práctica científica si la mera cuestión de si existe presencia extraterrestre en la Tierra se sigue considerando ilegítima, afirmó Garry Nolan, fundador de varias empresas de biotecnología, profesor de patología en la Universidad de Stanford y miembro del consejo que podría ayudar a evaluar posibles rastros biológicos de vida extraterrestre. "Los escépticos son unos farsantes", argumentó, "porque llegan con conclusiones preconcebidas". Según esta interpretación, el consejo sobre FANIs representa una prueba crucial para determinar si la comunidad científica estadounidense aún defiende la libertad de investigación.

Ante las críticas de que están demasiado ansiosos por encontrar pruebas de vida extraterrestre, los miembros del consejo de FANIs replican que, si bien existen preocupaciones justificadas, la integridad científica no es una de ellas. En cambio, la gente debería preocuparse de que «la ciencia disruptiva está en declive», afirmó Loeb. Neutral respecto a los resultados de la investigación, el consejo está comprometido a mostrar su trabajo, insistió Loeb, y a someterlo a revisión por pares.

“El problema aquí no radica en si existe buena o mala ciencia”, afirmó Peter Skafish, antropólogo cultural del consejo de FANIs. “La cuestión es si existen datos que puedan someterse al proceso científico y si se nos brinda la oportunidad de evaluar documentos desclasificados, análisis de eventos e incluso registros, en caso de que podamos obtenerlos, de programas clasificados”.

Skafish y Nolan cofundaron la Fundación Sol, un centro de estudios que "reúne a expertos del mundo académico y gubernamental para abordar los problemas filosóficos, políticos y científicos que plantea la probable presencia de FANIs en la Tierra". Lanzaron Sol en 2023 después de que el Congreso celebrara las audiencias sobre FANIs que reavivaron el interés por la hipótesis de que los extraterrestres están aquí.

Desde entonces, las especulaciones se han centrado en Washington y su burocracia: en las rivalidades interinstitucionales, en la resistencia política a la divulgación y en la integridad de los datos disponibles; factores que probablemente determinarán el éxito del consejo. Por ejemplo, existe casi unanimidad entre los investigadores de FANIs en que la Armada está más dispuesta a divulgar datos sobre FANIs que la Fuerza Aérea. Y existe un consenso ferviente de que hay una agencia de inteligencia que se resiste con mayor vehemencia a la divulgación de datos sobre FANIs…

“La CIA”, dijo Nolan. “En mi opinión personal, la palabra que usaría para describirlos en el pasado es ‘némesis’”.

“Mis fuentes gubernamentales siempre me remiten a la CIA”, dijo Skafish.

Según Nolan, los aliados son más fáciles de encontrar en la plantilla mucho más reducida de la ODNI, un departamento que engloba a las 17 agencias de inteligencia del gobierno, incluida la CIA. «Las personas de la ODNI con las que he interactuado parecen sinceras. Quizás sean los mejores actores del mundo; no tengo un detector de mentiras en la cabeza, pero parecen querer ser honestos», afirmó.

«Sabemos que existe un esfuerzo extremadamente clasificado dentro de la comunidad de inteligencia, donde saben que hay tecnologías que no son de origen humano», me dijo Skafish. Sería una tarea sumamente difícil para cualquier presidente superar todas las barreras que obstaculizan esa divulgación.

El portavoz de la Casa Blanca negó que la CIA se haya resistido a las revelaciones prometidas. «Estas afirmaciones sobre la CIA son completamente falsas», declaró el portavoz. «Todas las agencias pertinentes han colaborado con PURSUE para identificar los registros que responden a la iniciativa del Presidente y que son de interés para el público estadounidense».

El subsecretario de prensa del Pentágono, Joel Valdez, también rechazó la idea de que alguna rama de las fuerzas armadas se resista a la divulgación de información sobre los FANIs. «El Departamento ha liderado la transparencia en materia de FANIs y continúa trabajando diligentemente para cumplir con ese mandato», declaró Valdez en un comunicado. «Todas las ramas de las fuerzas armadas participan en el proceso de desclasificación de los archivos sobre FANIs y han estado trabajando bajo la dirección del secretario [Pete] Hegseth para garantizar la máxima transparencia».

“La CIA participa plenamente en el Grupo de Trabajo PURSUE de la Casa Blanca y está comprometida a apoyar las iniciativas de transparencia del presidente Trump proporcionando acceso a la inteligencia pertinente”, dijo un portavoz de la CIA en un comunicado, utilizando el acrónimo de la iniciativa gubernamental de divulgación de FANIs llamada Sistema Presidencial de Desclasificación e Informes para Encuentros con FANIs.

Para los miembros del consejo FANI, el nivel de coordinación entre agencias necesario para obtener los datos que desean sugiere que será una tarea ardua sin la intervención directa del presidente y sus principales asesores en la Oficina Oval. La primavera pasada, la ODNI estableció una junta de gobernanza interinstitucional para gestionar el proceso de desclasificación; sus miembros y procedimientos no se han revelado, y no está claro si tiene la facultad de ordenar la divulgación de datos en contra de las objeciones de la agencia o el departamento que los posee.

“El proceso va desde el Consejo Asesor Científico a una junta directiva, luego a la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) y de la ODNI a una agencia individual; es una larga cadena”, dijo Cloete, el científico informático. “Sin obligar a nadie, ¿por qué entregarían algo? ¿Qué beneficio obtiene la CIA?”


Un asistente lleva un pin con la inscripción "Todavía quiero creer" durante una audiencia de la Cámara de Representantes sobre fenómenos anómalos no identificados, el 26 de julio de 2023. | Brendan Smialowski/AFP vía Getty Images

Los políticos

Los fenómenos aéreos no identificados (FANIs) parecen estar en la mente del círculo íntimo de Trump. El 15 de julio, el vicepresidente JD Vance se extendió en el podcast de Joe Rogan sobre la probabilidad de vida extraterrestre frente a vida extraeclesiástica en la Tierra, llegando a admitir que podría haber ángeles, demonios y extraterrestres convergiendo en este planeta al mismo tiempo.

El 11 de agosto, Katie Miller, presentadora del podcast MAGA, le preguntó a Rubio qué teorías conspirativas apoyaba. Si bien negó creer en ninguna conspiración, Rubio afirmó: "Llevo mucho tiempo involucrado en este tema de los FANIs, y ahora le he cedido esa responsabilidad a alguien que usted conoce bien" —Katie Miller es la esposa del subjefe de gabinete de Trump, Stephen Miller— "quien está a cargo del tema de los FANIs". Añadió: "Hay objetos volando sobre nuestras instalaciones militares que no son nuestros, y deberíamos investigar esto, tomárnoslo en serio".

Otros han señalado a Miller como el principal impulsor del afán de máxima transparencia de la Casa Blanca. «Stephen Miller es la máxima autoridad de la Casa Blanca en materia de transparencia sobre FANIs», me dijo Skafish. «Ha facultado a funcionarios de todas las agencias del poder ejecutivo para investigar los FANIs y el secretismo gubernamental al respecto. Estas son preocupaciones serias para él».

El desenlace de los rumores sobre FANIs fue la publicación de Trump en Truth Social el 19 de febrero, en la que "ordenaba al Secretario de Guerra y a otros departamentos y agencias pertinentes que comenzaran el proceso de identificación y publicación de archivos gubernamentales relacionados con la vida alienígena y extraterrestre, los FANIs y los objetos voladores no identificados (OVNI, por sus siglas en inglés), así como cualquier otra información relacionada con estos asuntos tan complejos, pero a la vez tan interesantes e importantes".

Desde entonces, se han publicado seis tandas de material, la primera en mayo y la última el 18 de septiembre. Estos archivos desclasificados del ejército, la NASA, el FBI y las agencias de inteligencia eran extensos y contenían clips de vídeo y audio, cartas militares, representaciones artísticas y datos infrarrojos de aeronaves gubernamentales, algunos de los cuales ya se habían divulgado al público o al Congreso. Los miembros del Consejo han utilizado varios de los vídeos como ilustraciones para sus documentos, pero las tandas no incluían los datos brutos vitales —como la velocidad y la distancia de los objetos— que el Consejo ha solicitado y que considera fundamentales para su trabajo.


El Comando Central de los Estados Unidos presentó un informe sobre un fenómeno anómalo no identificado a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO, por sus siglas en inglés), consistente en 1 minuto y 47 segundos de grabación de video de un sensor electroóptico e infrarrojo a bordo de una plataforma militar estadounidense en 2022. Un informe de misión adjunto, DOW-UAP-D109, describió el FANI como un objeto que "viajaba a diversas velocidades entre 80 y 180 millas por hora". | DOD

Sin embargo, la burocracia sigue su curso. El 14 de septiembre, el Pentágono dio un pequeño paso al emitir una exención legal que protege al personal y a los contratistas de responsabilidades legales o de la pérdida de sus autorizaciones de seguridad como consecuencia de la divulgación de información sobre FANIs. Dicha exención «establece un procedimiento autorizado para la revisión sistemática, la evaluación de seguridad y la posible desclasificación de datos históricos y actuales sobre FANIs en pro de los objetivos de la misión nacional».

Por su parte, el FBI ha creado un "grupo de trabajo sobre FANIs", una especie de equipo de asuntos internos compuesto por unos 20 o 25 agentes dedicados a localizar archivos no clasificados sobre FANIs en todas las agencias gubernamentales y ramas militares y entregarlos a la ODNI, y finalmente a Loeb y su consejo.

Pero “se supone que los 13.000 agentes de campo deben contribuir a la investigación de los FANIs; ahora forma parte de sus funciones”, afirmó Alexander Wendt, catedrático Mershon de Seguridad Internacional y profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Estatal de Ohio, y autor de un próximo libro sobre OVNIs y la posible amenaza a la seguridad global. “Algunos se lo toman muy en serio; otros, a la ligera. No hay una actitud uniforme”.

Loeb le da a su consejo hasta fin de año para recibir datos relevantes del gobierno. Llegado ese momento, podría tener que reevaluar la situación. Sin embargo, confía en que la inclinación de Trump por desclasificar archivos de inteligencia, el precedente de la Ley de Recopilación de Registros del Asesinato de JFK y la manía actual por la divulgación de secretos puedan conspirar para brindarle los datos que busca. Loeb también apoya los esfuerzos de los senadores Chuck Schumer (demócrata por Nueva York) y Mike Rounds (republicano por Dakota del Sur), y del representante Eric Burlison (republicano por Misuri) para aprobar una enmienda al proyecto de ley de asignaciones de defensa, denominada Ley de Divulgación de Fenómenos Anómalos No Identificados, para crear un segundo consejo sobre FANIs con la facultad de acceder a datos clasificados y amplio poder de citación sobre agencias y contratistas gubernamentales para obligarlos a entregar archivos.

“Existe el peligro de que esto se convierta en una caja de Pandora que abra todo tipo de preguntas que la gente exige a las agencias, pero los políticos se están uniendo porque han visto pruebas, pruebas de que algo está sucediendo”, dijo Nolan, el científico de Stanford.


Loeb sale de un observatorio en el Centro de Astrofísica de Harvard. Si el consejo científico de FANIs encuentra evidencia de vida extraterrestre, "de repente se invertirá una enorme cantidad de dinero en la ciencia", afirma.

Los extraterrestres

Un lunes a finales de julio, Loeb concluyó una reunión de almuerzo en el sótano con miembros de su equipo del Proyecto Galileo. Numerosos sensores desplegados por Las Vegas han estado escaneando los cielos de Nevada —«el cielo no es información clasificada», señaló Loeb— y ahora el equipo estaba instalando sensores alrededor de la casa donde Carl Sagan vivió en Ithaca, Nueva York.

A continuación, tuvo lugar una reunión en su despacho con Anita Goel, física y médica graduada en Harvard y el MIT, y presidenta y directora ejecutiva de Nanobiosym, una empresa que se centra en la integración de la física, la biomedicina y la nanotecnología. Ambos debatieron si siquiera sabríamos qué es un extraterrestre al encontrarnos con él, y si una «firma experimental» podría revelar una forma de vida, una tecnología o algo completamente distinto.

“La pregunta crucial que me ronda la cabeza es: ¿Cómo desarrollamos una definición física rigurosa del límite entre la materia viva y la materia inerte, los sistemas sensibles y los no sensibles, y la inteligencia viva frente a la inteligencia artificial? Me parece que también es una pregunta crucial en el campo de los FANIs, para saber qué tipo de señal debemos buscar y qué tipo de sensores tendremos que diseñar”, dijo Goel.

—¿Cómo se distingue un sistema vivo de una máquina? —respondió Loeb—. Por cierto, la NASA ni siquiera tiene una buena definición de vida.


Arriba: El astrofísico de Harvard, Avi Loeb, se reúne con miembros del Proyecto Galileo para disfrutar de comida china en el Centro de Astrofísica de Harvard en Cambridge, Massachusetts. Abajo: El astrofísico de Harvard, Avi Loeb, examina datos de triangulación de objetos detectados cerca de Las Vegas con un miembro del Proyecto Galileo.

“Lo mismo ocurre con DARPA”, dijo Goel. “Vamos a tener que preguntarnos: ¿Qué es la vida? ¿Qué es la inteligencia? ¿Qué diferencia hay entre la inteligencia tecnológica y la inteligencia natural? Estás tocando el mismo terreno prohibido que yo”.

Loeb ha caminado sobre la cuerda floja desde la formación del consejo, con críticos que muestran sus colmillos en los medios nacionales; miembros del consejo preocupados de que la administración Trump pueda anunciar revelaciones sobre extraterrestres para desviar la atención de un ciclo de malas noticias; y hostilidad dentro de Harvard hacia trabajar con la administración Trump, que actualmente no es considerada una organización heroica en el campus.

“Todas las facetas de mi identidad han sido atacadas simultáneamente”, dijo Loeb. “Me he dado cuenta de que la fuerza más poderosa en la ciencia es la envidia. Llevo 33 años en Harvard. Soy israelí y, en este momento, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda tienen sentimientos antiisraelíes. Y soy científico. Todo esto está siendo atacado. Me siento impenetrable”.

Loeb alzó la cabeza hacia la pared de su despacho, cubierta de retratos de renombrados físicos. «Pero supongamos que encontramos pruebas de tecnología extraterrestre; de ​​repente, se invertirá una enorme cantidad de dinero en la ciencia».

¿Qué ocurriría si el consejo de FANIs anunciara que los extraterrestres son reales y que están aquí? Podría tener consecuencias mucho más trascendentales que una simple lluvia de fondos para la investigación. Wendt cree que provocaría una profunda ruptura social y política. Wendt apoya los esfuerzos de recopilación de datos del Proyecto Galileo de Loeb, pero critica duramente su liderazgo en el grupo asesor de FANIs.

«La buena noticia es que no van a obtener ningún dato», me dijo Wendt, argumentando que la resistencia de las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia es insuperable. La mala noticia, sin embargo, es que si el consejo consigue los datos y anuncia la presencia de inteligencia extraterrestre en la Tierra, Wendt cree que será casi con toda seguridad el fin de la civilización tal como la conocemos.

“No por la guerra contra ellos, sino por la guerra entre seres humanos”, dijo.

Según Wendt, el mero descubrimiento de que no estamos solos en el universo no provocará una conmoción ontológica global. Pero descubrir que hay extraterrestres aquí, en este planeta, y que son más inteligentes que nosotros, sí lo hará. Ese simple hecho lo trastocará todo: la legitimidad de las fronteras nacionales, la pretensión de los gobiernos de monopolizar la seguridad nacional, la autoridad de expertos, líderes religiosos y políticos; una conmoción que se extenderá a todos y a todo. Sin mencionar la posibilidad de una carrera por dominar la tecnología superior de los extraterrestres.

«El problema no es la inteligencia no humana. Los perros tienen inteligencia no humana. El problema es la inteligencia superior», afirma Wendt, quien no es miembro del consejo. «No se puede anunciar algo así de repente. Y no creo que Avi Loeb haya reflexionado mucho sobre ello».

En respuesta, Loeb me escribió: «Comparto plenamente el enfoque del gobierno estadounidense respecto a la divulgación de información y seguiré sus directrices sobre cómo se hará pública cualquier información sobre inteligencia no humana. Mi principal objetivo es ayudar a la Casa Blanca, al Pentágono, al FBI, a la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) y a la comunidad de inteligencia a esclarecer la naturaleza de los FANIs mediante el método científico. Esto significa utilizar la evidencia para resolver el misterio pendiente, del mismo modo que un detective resuelve un caso».

Wendt propone un bloqueo informativo de entre 25 y 50 años para preparar a la población. «La amenaza de pánico global es real. De esto hablaba Hobbes. Es un problema fundamentalmente político antes que científico».

Por eso Wendt se encuentra entre quienes piensan que los motivos del gobierno para establecer el consejo de FANIs son principalmente políticos: "Lo primero que pensé fue que se trataba de una táctica de distracción. Ayudaría a desviar la atención del público sobre Irán o cualquier otro tema, y ​​ciertamente eso todavía me parece plausible", dijo.

Wendt no es el único que piensa que el consejo y sus hallazgos, que podrían cambiar el mundo, podrían usarse como distracción. Le escribí un correo electrónico a Loeb alertándolo sobre una columna en The New York Times que especulaba con la posibilidad de que Trump anunciara que el estado profundo está al tanto de la existencia de inteligencia extraterrestre en la Tierra, señalando que hay "gente de los OVNIs" que quieren que este tipo de revelación se produzca antes de las elecciones de mitad de mandato.

Loeb respondió: «Si existen pruebas irrefutables de la existencia de tecnología extraterrestre, esto constituirá el mayor descubrimiento científico jamás realizado y el hito más importante de la historia de la humanidad». Y luego, con ironía, añadió: «Su relevancia para las elecciones de mitad de mandato es secundaria».


Un busto de Galileo, el astrónomo que desafió las ideas convencionales sobre el lugar de la humanidad en el universo, preside la oficina de Avi Loeb en Harvard.

Otros opinan que todo el tema es demasiado "descabellado" como para tener un impacto político real.

"Anoche cenaba con mi familia y le contaba a mi padre sobre mi colaboración con Avi, y me dijo: "¿Estás bromeando, Liberty? ¿Te has vuelto loca?"", dijo Liberty Vittert Capito, científica de datos en la Universidad de Washington en San Luis y miembro del consejo de FANIs. "¿Creer que somos la distracción de Irán y [Jeffrey] Epstein? No nos dejaría a cargo del ciclo de noticias".

El astrobiólogo y meteorólogo Jacob Haqq-Misra, miembro tanto de la Academia de Astronáutica como del consejo de FANIs, afirmó que lo que temen los científicos es la pérdida de control que podría derivarse de la búsqueda de FANIs en la Tierra. De hecho, la Academia Internacional de Astronáutica está desarrollando protocolos sobre cómo gestionar el descubrimiento de vida extraterrestre, como por ejemplo, cuándo y cómo notificar a las Naciones Unidas.

“Si descubrimos que existe tecnología extraterrestre superior en el sistema solar, que no estamos solos y que desconocemos sus motivos, esto es lo que inquieta incluso a mis colegas científicos”, afirmó.

Loeb, por supuesto, ve las cosas de otra manera. Insiste en que no hay respuestas buenas ni malas a una pregunta científica.

«La base de la ciencia es la humildad para aprender, no la arrogancia de la experiencia», afirmó. «Debemos adaptarnos a dondequiera que nos lleve la evidencia. Si descubrimos tecnología extraterrestre, demostraría que no estamos en la cima de la cadena alimenticia cósmica. Y realmente necesitamos esta dosis de modestia cósmica».


Un manifiesto con el título "¿Estamos solos?", firmado por el astrofísico de Harvard Avi Loeb, cuelga fuera de la oficina de Loeb en el Centro de Astrofísica de Harvard.



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viernes, 25 de septiembre de 2026

Testigos afirman haber visto objetos extraños que emitían un intenso color anaranjado sobre el lago de Río Hondo

Santiago del Estero
Emitían un intenso color anaranjado sobre el embalse del dique Frontal: Cantante internacional y un vecino afirman haber visto objetos extraños sobre el lago de Río Hondo
Se trata de la reconocida artista Gia Karima. Recurrieron a policías que filmaron el OVNI que no pudo ser identificado. Vivieron momentos dramáticos.


Imagen ilustrativa.

La noche del martes último dejó de ser una noche más en Las Termas. Cerca de las 21, lo que comenzó como un viaje como un acto solidario se transformó en una experiencia límite, de esas que marcan para siempre y que cuesta conciliar en el sueño.

La cantante internacional Gia Karima, quien había regresado de una gira por Latinoamérica, le hacía el favor a Víctor “Cocó” Jerez (72) de llevarlo en su camioneta hasta su casa de Villa Río Hondo, por calle Juan Felipe Ibarra de Las Termas.

Habían realizado pocos kilómetros y, a la altura de Villa Balnearia y frente al inmenso espejo del embalse de Río Hondo, el cielo se partió.

“De repente apareció una luz anaranjada, potente, enorme, que no era de este mundo”, afirmó la artista internacional. No era un avión, no era un satélite. Era un objeto suspendido, inmóvil sobre el lago, irradiando una luz intensa que iluminaba la oscuridad.

El pánico comenzó cuando, sin previo aviso, el objeto descendió bruscamente y desapareció por detrás del murallón del Dique Frontal. Lejos de huir, Gia Karima y “Cocó” Jerez —él, baqueano del dique tras décadas como empleado de Recursos Naturales de la provincia— decidieron enfrentar el misterio. Ascendieron al terraplén y estacionaron.

Lo que vieron allí arriba les heló la sangre. La luz anaranjada volvió a aparecer, ahora más cerca, afirmó Gia Karima. Por momentos quedaba totalmente detenida en el aire y, al instante siguiente, se desplazaba a una velocidad imposible, de acuerdo con lo que contaron a Nuevo Diario. Ambos coincidieron en que se trataba de un objeto volador no identificado (OVNI). En esa circunstancia, ocurrió lo más dramático: de esa nave madre, de esa luz principal, se desprendieron al menos otros tres objetos más pequeños que comenzaron a orbitarla, como en una danza de reconocimiento, como si estuvieran buscando algo sobre el agua.

Desesperada, la cantante internacional corrió hacia una garita policial cercana. Dos efectivos salieron y también fueron testigos del fenómeno, aunque a la distancia las luces ya parecían alejarse sobre el lago.

Convencidos de que no era una alucinación, decidieron seguir por la Ruta 93. Fue entonces cuando el terror se apoderó de Gía Karima y del hombre al que le hacía el favor de llevarlo a su casa: la luz anaranjada los empezó a seguir. Se acercó y los persiguió a lo largo de varios kilómetros de oscuridad total.

En un acto de supervivencia, la cantante ingresó a la Subcomisaría de Villa Río Hondo, donde contó lo sucedido. Los policías no dudaron: se trasladaron hasta la costa del embalse y lograron filmar con un celular la extraña luz anaranjada que aún permanecía en el firmamento, sin poder darle explicación lógica alguna.

El impacto emocional fue tan grande que la Policía tuvo que intervenir para contenerlos: un patrullero llevó a “Cocó” hasta su casa. “Trabajé toda mi vida en el dique, conozco cada ruido, cada luz del lago; nunca en 30 años vi algo así”, aseguró Jerez, todavía conmocionado.

En tanto, un uniformado tuvo que conducir la camioneta de la artista Gia Karima hasta su casa de Las Termas. La destacada artista que actuó en distintos escenarios del mundo y tiene programadas otras presentaciones, confesó que no pudo dormir hasta la madrugada, con la imagen de esa luz persiguiéndola.

Antecedentes

El caso de Las Termas no es un hecho aislado; se suma a un historial inquietante que desvela a científicos y militares de todo el mundo: los avistamientos sobre espejos de agua.

Desde hace décadas, los llamados OSNI (Objetos Submarinos No Identificados) son reportados sobre océanos, mares, lagos y ríos. Son luces que entran y salen del agua sin generar oleaje, que realizan maniobras a velocidades hipersónicas imposibles para cualquier tecnología humana conocida.

Los casos más resonantes fueron desclasificados por el Pentágono, donde pilotos de la Marina filmaron objetos que descendían desde el cielo y se sumergían en el océano Pacífico sin perder velocidad. Lo mismo ocurre en el lago Titicaca, en los lagos del sur argentino-chileno y ahora, dramáticamente, en el embalse más grande de Santiago del Estero.



Investigué 700 abducciones por OVNIs. Comencé a creer en Dios después de que los sobrevivientes afirmaran que dos palabras los salvaron de entidades "demoníacas"

Investigué 700 abducciones por OVNIs. Comencé a creer en Dios después de que los sobrevivientes afirmaran que dos palabras los salvaron de entidades "demoníacas"
Por Rob Waugh 


Imagen ilustrativa.

Un investigador de OVNIs afirma haberse convertido al cristianismo tras investigar cientos de supuestos secuestros extraterrestres que se detuvieron milagrosamente cuando los implicados afirmaron haber invocado el poder de Jesús.

Joe Jordan, de 72 años, es un profesional de la seguridad en la fábrica de cohetes Blue Origin en Florida y también ha investigado avistamientos de OVNIs y denuncias de abducciones durante 32 años.

Jordan declaró al Daily Mail que ha investigado aproximadamente 700 casos de abducción y que aquellos que invocaron a Jesús o a Dios afirmaron que el incidente sobrenatural terminó inmediatamente sin mayores daños.

Su investigación no solo lo convenció de la existencia de un poder superior, sino también de que los avistamientos de extraterrestres podrían ser en realidad visitas espirituales, una creencia que se ha extendido entre la comunidad religiosa, que afirma que los extraterrestres son en realidad demonios.

Jordan dijo: «Lo que cambió mi vida fue ver que el poder, el nombre y la autoridad de Jesucristo me convencieron al cien por cien de que Dios es real, la Biblia es real, Jesús fue real... Si le pides ayuda, él está ahí para ayudarte».

El gobierno estadounidense ha sostenido durante décadas que nunca se ha recuperado ninguna evidencia que demuestre la existencia de OVNIs o vida extraterrestre. Esta postura no ha cambiado, incluso mientras el Pentágono continúa con su campaña de divulgación sobre ovnis, que ha recibido amplia cobertura mediática.

Ante el persistente escepticismo sobre el contacto con extraterrestres, el investigador señaló que incluso los grupos no religiosos han comenzado a ampliar el debate en torno a los OVNIs, dejando de considerar todo como extraterrestre y centrándose más en los fenómenos "no humanos".

«Dicen que lo que antes se refería siempre a entidades biológicas extraterrestres de otros mundos, ahora lo llaman interdimensional, extradimensional y ultradimensional», explicó Jordan.


Joe Jordan declaró al Daily Mail que ha investigado unos 700 supuestos secuestros por extraterrestres (Imagen de archivo).

Después de 30 años de investigación, Jordan ahora dice que le queda claro que la verdadera naturaleza de estos secuestros parece tener una conexión demoníaca, la cual según se afirma, estos sucesos a menudo comienzan cuando la persona ve a estas entidades participando en alguna forma de ocultismo.

Reveló que las experiencias de abducción por OVNIs a menudo ocurren después de que la supuesta víctima abre una puerta a estas entidades al incursionar en áreas que la Biblia considera contrarias a la palabra de Dios.

«Todas las personas que encontré que, sin saberlo, abrieron la puerta a esta experiencia, habían estado experimentando con lo oculto, lo paranormal e incluso con el fenómeno OVNI. Pero eso fue precisamente lo que les brindó la oportunidad de verse afectadas por esto», explicó Jordan.

"Tuve personas que vinieron y me dijeron que los habían llevado a bordo de una nave, les habían hecho cosas", continuó.

Sin embargo, el investigador de OVNIs convertido al cristianismo creía que estas entidades eran espíritus de otro reino que la Biblia consideraría hostiles a la humanidad, y el "secuestro" simplemente tomó el disfraz de un encuentro con un OVNI.

«A nadie se lo llevan a ninguna parte. Esta experiencia es una visión demoníaca, una experiencia visionaria espiritual demoníaca que se les ofrece», afirmó Jordan.

Jordan comenzó a investigar los OVNIs en la década de 1990 después de leer un libro sobre el incidente OVNI de Roswell de 1947 y finalmente se convirtió en miembro de la organización de investigación de OVNIs MUFON en 1992, trabajando como investigador de campo y director de sección estatal.

MUFON cuenta con 700 investigadores en Estados Unidos y es una de las organizaciones de investigación de OVNIs más antiguas del mundo, habiendo recopilado pruebas de encuentros extraterrestres desde la década de 1960.


Un vídeo publicado en la primera oleada de archivos sobre OVNIs parecía mostrar un objeto brillante que se asemejaba a una "estrella de ocho puntas" con brazos desiguales, que ha sido comparado con una nave de tiempos bíblicos.

Joe Jordan (en la foto) ha sido investigador de campo de la Mutual UFO Network (MUFON) desde 1992.

En lugar de centrarse en encuentros donde la gente vio OVNIs, la investigación de Jordan se centró en personas que afirmaban haber sido abducidas.

Fue en ese momento cuando Jordan se topó con un caso que cambió por completo el rumbo de su investigación y de su vida.

La persona que tuvo la experiencia, identificada como 'Bill D', habló de un secuestro que describió como oscuro y con connotaciones satánicas.

Él gritó: "¡Jesús, Jesús, ayúdame!" y según le contó a Jordan, la experiencia cesó de inmediato y se despertó en su cama.

Jordan dijo: "Pensé que esto simplemente no tenía sentido porque todos los investigadores más importantes de la época, a principios y mediados de los 90, decían que estas experiencias de abducción no se podían detener, pero yo tuve una que acababa de decir que él las había detenido".

Según Jordan, todos los investigadores de OVNIs con los que se ha puesto en contacto afirman haber encontrado casos en los que las personas habían rezado, cantado un himno o invocado a Jesús, y la experiencia había cesado.

Sin embargo, afirmó que los investigadores de OVNIs nunca comparten tales historias.públicamente, y uno de ellos alegó que compartir la historia dañaría su reputación en la comunidad OVNI.

«Durante los 30 años que llevo haciendo esto, lo único que oímos fue un encubrimiento, un encubrimiento, un encubrimiento. Supuestamente, eso viene del gobierno. ¡El encubrimiento viene de los propios investigadores en quienes hemos confiado para conocer la verdad!», afirmó Jordan.

Jordan explicó que antes de convertirse al cristianismo, empezó a trabajar con MUFON como practicante de la Nueva Era, especializado en adivinación con bolas de cristal. Sin embargo, un compañero investigador le advirtió que estaba jugando con fuerzas siniestras y oscuras.

"Le dije que tenía estos cristales que me protegen de esto y aquello". Ella dijo: «Me refiero a protección de verdad». Y entonces me entregó una Biblia. En noviembre del 96, me convertí al cristianismo —recordó—.

La idea de que los OVNIs puedan ser demoníacos ha ganado cada vez más adeptos en los últimos años. El vicepresidente JD Vance declaró en un podcast en marzo: «No creo que sean extraterrestres, creo que son demonios».

Expertos como el parapsicólogo Hal Puthoff y el ufólogo Jacques Vallée han defendido la hipótesis de los OVNIs demoníacos durante décadas.




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El mayor riesgo de la Inteligencia Artificial: La erosión de nuestra humanidad, según Avi Loeb

La IA y la erosión del pensamiento humano
Reflexiones del Dr. Avi Loeb sobre la pérdida de la empatía y la capacidad crítica en la era digital.
por Luis Emilio Annino


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En una reciente mesa redonda sobre el impacto del progreso tecnológico y los caminos hacia la paz planetaria, el astrofísico de Harvard, Dr. Avi Loeb, expuso una profunda reflexión acerca de las amenazas que la inteligencia artificial (IA) plantea para el futuro de la sociedad. Más allá de los incentivos económicos o militares que impulsan el desarrollo imparable de esta tecnología, Loeb advierte que el peligro más crítico no es externo, sino una transformación interna en la propia naturaleza humana.

Según el Dr. Loeb, la consecución de una paz planetaria duradera se basa fundamentalmente en la colaboración global y en el reconocimiento de la humanidad que compartimos entre nosotros. Sin embargo, la trayectoria actual de las tecnologías digitales y la IA atenta directamente contra este principio. A medida que las personas —incluidos niños desde edades muy tempranas— desarrollan adicción a las pantallas digitales y establecen vínculos emocionales con bots de IA, la interacción cara a cara con otros seres humanos disminuye drásticamente. Esta falta de interacción social directa resulta en la pérdida paulatina de empatía y de las conexiones reales que unen a la comunidad.

Además del aislamiento social, Loeb señala una preocupante degradación de las facultades cognitivas humanas. Al recurrir a la IA para obtener respuestas e información de manera automatizada —un proceso que compara con tomar un autobús en lugar de caminar—, las personas delegan el ejercicio del pensamiento crítico. Este fenómeno es cada vez más visible en el ámbito académico, donde los estudiantes dependen en exceso de estas herramientas, comprometiendo su capacidad para razonar de forma independiente o resolver problemas por sí mismos.

En última instancia, el Dr. Loeb advierte que la IA amenaza con "robarnos nuestra humanidad". Al perder las habilidades intelectuales autónomas y romper los lazos afectivos con nuestros semejantes, se pone en riesgo el fundamento mismo de la convivencia armónica y el entendimiento global.






Avi Loeb y la llamada de atención extraterrestre: Un nuevo camino hacia la paz mundial
Del conflicto entre naciones a la unión planetaria: el cambio de paradigma filosófico que sugiere el astrofísico.


Imagen ilustrativa.

En el marco de las discusiones globales sobre el futuro de la humanidad y la paz mundial, el astrofísico y profesor de la Universidad de Harvard, Dr. Avi Loeb, expuso una perspectiva ética y filosófica basada en la escala real del universo. Para Loeb, la clave para alcanzar la paz planetaria radica en reconocer la verdadera dimensión de nuestra existencia frente al cosmos.

La perspectiva de la "Modestia Cósmica"

Loeb señala que la Tierra es apenas uno de miles de millones de sistemas análogos al Sol y a la Tierra en la Vía Láctea, la cual es solo una entre aproximadamente 100,000 millones de galaxias en el universo observable. En términos estrictamente físicos, la Tierra representa únicamente un residuo de materia resultante de la formación del Sol, equivalente a unas cuantas millonésimas de su masa.

Frente a esta inmensidad, el astrofísico argumenta que los conflictos geopolíticos, las guerras y los elevados presupuestos militares surgen de la arrogancia humana. La lucha por dominar territorios, ejercer influencia política o disputar recursos en lo que califica como "una pequeña roca" carece de sentido cuando se contrasta con el espacio disponible más allá de nuestro planeta. Adoptar una postura de "modestia cósmica" permitiría reevaluar las prioridades colectivas de la humanidad.

La llamada de atención extraterrestre

Como analogía, Loeb compara la situación geopolítica actual con las disputas entre miembros de una misma familia dentro de un hogar. Las discusiones internas pierden relevancia en el momento en que un tercero llama a la puerta, desplazando la atención hacia el visitante externo.

Aplicado a nivel global, el descubrimiento de una sonda o tecnología de origen extraterrestre actuaría como una llamada de atención para la especie humana. Este eventual hallazgo tendría el potencial de sacudir los sistemas políticos actuales y ofrecer referentes que trasciendan los liderazgos tradicionales.

De la disputa territorial a una especie interestelar

El mensaje central de Loeb insta a la humanidad a alzar la vista de la superficie bidimensional de la Tierra hacia la tercera dimensión del espacio exterior. En lugar de enfocar los esfuerzos en la conquista de territorio o el dominio sobre otras naciones, la comprensión de nuestra escala en el universo debería impulsar a la civilización humana a unirse como una sola familia y aspirar a convertirse en una especie interestelar.





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jueves, 24 de septiembre de 2026

Terence Winter y Dan Farah se unen para desarrollar la serie sobre FANIs 'Out of the Shadows'

Cultura OVNI
Terence Winter y Dan Farah se unen para desarrollar una serie basada en las memorias sobre fenómenos anómalos no identificados (FANI) titulada 'Out of the Shadows'
Por Joe Otterson


Brigitte Lacombe; Imagen cortesía; Imagen cortesía

Según ha podido saber Variety, Terence Winter y Dan Farah se han asociado para una serie basada en las memorias del exfuncionario de inteligencia estadounidense Jay Stratton, titulada "Out of the Shadows".

En sus memorias, que serán publicadas por William Morrow, sello editorial de HarperCollins, el 13 de octubre, Stratton profundiza en sus experiencias investigando fenómenos anómalos no identificados (FANIs) y vida inteligente no humana. Winter será productor ejecutivo a través de Cold Front Productions, y Farah también lo será bajo su productora Farah Films.

Stratton fue anteriormente Jefe de Guerra Aérea y Espacial en la Oficina de Alerta de Defensa de la Agencia de Inteligencia de Defensa. Tras observar indicios de un FANI sobre una base de misiles nucleares, cofundó el Programa de Aplicaciones de Sistemas de Armas Aeroespaciales Avanzadas (AAWSAP), el primer programa oficial del Gobierno de EE. UU. para investigar FANIs desde 1969. Posteriormente, creó y dirigió el Grupo de Trabajo sobre Fenómenos Aéreos No Identificados (UAPTF), la primera investigación integral del gobierno sobre FANIs. Afirma haber descubierto un encubrimiento de 80 años sobre la existencia de vida inteligente no humana.

“Es hora de que el mundo conozca la verdad”, dijo Stratton. “Hay demasiado en juego. La actividad de FANIs sobre las instalaciones militares y nucleares sensibles de nuestra nación es un problema constante”.

Mientras Stratton investigaba los FANIs y la vida inteligente no humana, afirma que él, su esposa y sus hijos experimentaron encuentros inexplicables.

“En los inicios de mi investigación sobre fenómenos aéreos no identificados (FANI) y vida inteligente no humana, mi trabajo era tan confidencial que ni siquiera podía contarles a mi esposa e hijos que había descubierto que no estamos solos en el universo ni sobre la información que estaba adquiriendo, que suponía un cambio de paradigma”, dijo. “Tuve que vivir una doble vida, donde la puerta de mi casa servía de límite entre dos identidades distintas… pero todo cambió cuando empezamos a tener actividad de FANIs y encuentros con vida inteligente no humana en nuestra casa, y mi esposa e hijos lo vieron con sus propios ojos. Por un lado, me sentí fatal de que mi trabajo me hubiera seguido hasta casa y hubiera traspasado ese límite. Pero, por otro lado, de forma inesperada, fue un alivio, porque ahora mi familia sabía a qué me enfrentaba y podíamos afrontarlo juntos, como familia. Si bien lo que vivimos podría habernos separado, en realidad nos unió aún más. Éramos una familia común y corriente lidiando con circunstancias extraordinarias”.

La noticia de la serie surge en un momento en que la administración del presidente Donald Trump ha publicado una gran cantidad de pruebas desclasificadas sobre FANIs. Stratton ha colaborado con la Casa Blanca en la divulgación de dichas pruebas, así como con el Director de Inteligencia Nacional y el Departamento de Guerra.

“A lo largo de la historia, la humanidad se ha preguntado si somos la única vida inteligente en el universo. La impactante historia real de Jay Stratton responde a esa pregunta y a muchas más, al adentrarse en el mundo de la investigación del gobierno estadounidense sobre FANIs y vida inteligente no humana”, dijo Winter. “Es un viaje fascinante a un mundo del que el público sabe poco. Jay es la figura clave en la investigación actual del gobierno estadounidense sobre FANIs. Si bien sus décadas de trabajo han transcurrido en la sombra, han cambiado el curso de la historia y me entusiasma enormemente llevar su historia a la pantalla”.

Winter fue guionista y productor ejecutivo de la emblemática serie de HBO «Los Soprano». Ganó dos premios Emmy al mejor guion de serie dramática por su trabajo en la serie. Posteriormente, creó el aclamado drama de época de HBO sobre gánsteres, «Boardwalk Empire», que se emitió durante cinco temporadas. También es productor ejecutivo y guionista principal del drama sobre la mafia de Paramount+, «Tulsa King», protagonizado por Sylvester Stallone. En cine, Winter recibió una nominación al Óscar al mejor guion adaptado por «El lobo de Wall Street».

«"Out of the Shadows" tiene la narrativa trepidante de un thriller político de alto riesgo», dijo Farah. «Te lleva tras bambalinas de la investigación del gobierno estadounidense sobre el mayor misterio de todos los tiempos. En el centro de la historia está el profundo y desgarrador precio que la búsqueda de la verdad tuvo para Jay y su familia». Farah señaló: «A la fascinante y singular complejidad de la historia de Stratton se suma la forma en que su vida familiar y profesional se entrelazaron. Tenemos la intención de explorar esto a fondo en nuestra serie».

Farah ha producido anteriormente películas como los documentales sobre OVNIs "The Age of Disclosure" (que también dirigió) y "The Phenomenon". También fue productor de "Ready Player One" de Steven Spielberg y de la serie de televisión "The Shannara Chronicles".




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