domingo, 23 de agosto de 2026

Las huellas de lo desconocido: el Dr. John Mack y los relatos de abducción de Glynda y Randy

Las huellas de lo desconocido: el Dr. John Mack y los relatos de abducción de Glynda y Randy
Un análisis profundo sobre los recuerdos reprimidos y el impacto psicológico de los encuentros cercanos documentados por el psiquiatra de Harvard.
por Luis Emilio Annino



Entre el miedo y la realidad: los testimonios de abducción alienígena estudiados por el Dr. John Mack

El fenómeno de las abducciones extraterrestres ha sido durante décadas un terreno pantanoso entre el escepticismo público y el profundo desconcierto psicológico de quienes lo experimentan. En el centro de esta discusión se encuentra el trabajo del psiquiatra de la Universidad de Harvard, el Dr. John Mack, quien estudió los casos de al menos unas 100 personas que afirmaron haber sido abducidas por extraterrestres.

Entre estos testimonios destacan los de Randy y su hermana Glynda, quienes han lidiado con recuerdos fragmentados, miedo intenso y profundas transformaciones en sus vidas a raíz de encuentros que desafían la lógica convencional.

Los recuerdos de Glynda y la infancia

El relato sitúa a Glynda como una persona que ha sufrido secuestros desde la infancia. Su vivencia se entrelaza con la de su hermano Randy, quien también experimentó episodios similares. La madre de ambos recuerda cómo, años atrás, Glynda vivía fuera de casa y se vio perturbada tras leer un libro sobre el tema, lo que impulsó a la familia a conectar los recuerdos del pasado.

Aquellos eventos infantiles incluían relatos sobre una nave espacial en el exterior y pequeños seres alrededor de las camas, situaciones que en su momento generaron confusión y fueron minimizadas por la familia.

El impacto de lo inexplicable en la adultez

Para Randy, las experiencias volvieron a manifestarse de manera vívida en 1990, cuando asegura haber estado consciente durante unos cinco segundos antes de ser desmayado por seres que ingresaron de forma instantánea a su habitación. A pesar del terror inicial y la sensación de que su vida pendía de un hilo, Randy señala que estas presencias estuvieron allí para ayudarle en el pasado de forma incondicional.

«Realmente me ha hecho cuestionar de qué se trata la vida», confiesa Randy, explicando cómo estas vivencias han alterado por completo su perspectiva. Aunque intentó buscar explicaciones médicas para descartar que algo anduviera mal en su salud mental, las pruebas no revelaron anomalías físicas.

La validación a través de la comunidad

Uno de los aspectos más sorprendentes para los abducidos es el descubrimiento de que no están solos. Al hablar con otras personas que experimentan lo mismo, encuentran evidencia de que se trata de una situación bastante común y no de un caso aislado. No obstante, la carga social sigue siendo pesada; ante la constante exigencia de pruebas físicas tangibles o capturas fotográficas, Randy asegura haberlo intentado todo —incluso con cámaras de vídeo y de sensores de movimiento— sin obtener registros definitivos.






Modificado por orbitaceromendoza

La Ballena Alegre, sus tertulias y sus OVNIs

España
La Ballena Alegre, sus tertulias y sus OVNIs
por David Nathaniel Martín Sampedro


Imagen ilustrativa.

¿Qué pueden tener en común José Antonio Primo de Rivera, el poeta Federico García Lorca, el dramaturgo Antonio Buero Vallejo, los hermanos José Luis y Antonio Ozores… y los extraterrestres?

Estamos en Madrid, a principios de la década de 1950. Después de haber dado un largo paseo por el parque del Retiro, decidimos que ya va siendo hora de descansar un poco. Además, sopla un aire frío que nos hace arrebujarnos en nuestro abrigo. Vamos bajando la calle Alcalá en dirección a la fuente de la diosa Cibeles, y según nos acercamos al número 59 comenzamos a escuchar cierto bullicio. Cuando llegamos, las puertas del Café Lion nos reciben con sus faroles a cada lado como dos brazos abiertos, y entramos sin pensarlo dos veces.

El humo llena toda la estancia, repleta de gente reunida en torno a las mesas repartidas aquí y allá, y entre el aroma de los cigarrillos Camel y Bisonte, destaca el del café recién hecho. Pedimos uno, y mientras buscamos una mesa libre con la mirada, el camarero nos indica que tendremos que descender a la parte baja del local, donde presumiblemente hay más espacio, y que él nos llevará el café.



Las escaleras nos llevan hasta otra sala, igual de bulliciosa que la anterior, donde encontramos un sitio libre en el largo sofá que, pegado a la pared, recorre tres de las paredes de la estancia. El humo y la tenue luz nos deja ver lo justo, pero nos llama poderosamente la atención los murales que decoran las paredes. En dos de ellas, una ballena nos mira, sonriente, mientras que en la tercera vemos a dos sirenas en primer término, y una especie de columna de mar embravecido que levanta justo sobre el pico de la ola un barco con un marinero que parece dormir plácidamente. Bajo la pintura, una cartela en alemán reza lo siguiente: Zum Lustigen Walfisch (¡Abran paso a la Ballena Alegre!).

El camarero trae nuestro café bien caliente, y mientras se aleja, prestamos atención a la tertulia que se desarrolla justo a nuestro lado. Un caballero, ya algo canoso y de pelo rizado, muestra entusiasmado una carta, recibida esta misma mañana según dice, y se dispone a leerla a sus contertulios. Nosotros aguzamos el oído, y según va leyendo, nuestra cara va transmutando del más completo asombro a la más terrible incredulidad. El caballero de rizos se da cuenta por primera vez de nuestra presencia, y tras ajustarse la corbata, nos tiende la mano:

—Soy Fernando Sesma —dice—. Y no se preocupe por lo que acaba de escuchar, los ummitas son seres extraterrestres bondadosos que no piensan hacernos ningún daño, al contrario, llevamos recibiendo misivas como estas desde hace tiempo, e intercambiamos información con ellos constantemente.


Aspecto de La Ballena Alegre del café Lion.

Lo que habéis leído bien podría haber ocurrido. Allí, en la calle Alcalá, en los sótanos del Café Lion, más conocidos como La Ballena Alegre por los murales que decoran sus paredes (obra del pintor figurativo Hipólito Hidalgo de Caviedes) desde 1931, el año en que se proclamó la Segunda República Española, se venían realizando todo tipo de tertulias, sobresaliendo las literarias, y eran asiduos diversos intelectuales de distinto pensamiento político. Si bien es cierto que los grupos que se reunían solían lanzarse pullas y bromear entre ellos, el respeto reinaba por encima de todas las cosas, e incluso la amistad era común, aunque se ha llegado a comentar que muchos de aquellos asistentes no olvidaban llevar su pistola cargada bajo la chaqueta.

Bajo la luz de los candiles, sentados en aquellas mesas, nunca resultó extraño ver juntos a José Antonio Primo de Rivera y a Federico García Lorca, por poner un ejemplo. Muchos tertulianos afirmaron que ambos eran amigos y solían cenar juntos algunas noches, pero salían del restaurante en un taxi con las cortinillas bajadas, ya que no querían que nadie los viera juntos, como bien relata en su libro de memorias Pepín Bello, íntimo amigo de Lorca, con el que compartió habitación, y compañero durante varios años junto a Dalí y Buñuel en la famosa Residencia de Estudiantes.


Fernando Sesma y el supuesto aspecto de los ummitas.

En aquel refugio que era La Ballena Alegre, al calor de aquellas paredes, García Lorca debatía sobre trabajos literarios, mientras que el fundador de la Falange se dedicaba a hablar de política con algunos de sus compañeros de partido, como José María Alfaro o Rafael Sánchez Mazas. Parece ser que allí (según dicen los asiduos a aquellas tertulias) gestó el himno de su partido, el conocido «Cara al Sol», aunque muy probablemente forme parte de la leyenda, como bien lo explica el escritor falangista Agustín de Foxá en su libro Madrid, de Corte a Checa.

La revista literaria Cruz y Raya. Revista de afirmación y negación fue una de las creaciones que nacieron en el Lion. Desde su primer número hasta su desaparición con la Guerra Civil, colaboraron con sus textos la plana mayor de la Generación del 27, como los poetas Luis Cernuda, Pablo Neruda, el ya mencionado García Lorca, Rafael Alberti o Miguel Hernández.


OVNI supuestamente ummita aparecido en San José de Valderas en junio de 1967.

También pisaba mucho aquel maravilloso sótano otro gran literato: el gran Ramón María del Valle-Inclán, donde solía recibir a muchos de sus amigos, como los pintores Anselmo Miguel Nieto o Rafael de Penagos Zalabardo.

Pasan los años, y las reuniones y tertulias de contenido filosófico y político siguen llenando las tardes y noches del Café Lion, pero es a partir de 1950 cuando de la mano de un interesante personaje se introduce un tema muy en boga en nuestro país en aquel momento: la ufología y los temas mágico-esotéricos-platillistas. Aquel personaje era Fernando Sesma Manzano.

Sesma fue el personaje esencial de las tertulias en La Ballena Alegre que giraban en torno al tema OVNI. Desde mediados de los años 40 empezó a destacar y a ser conocido dentro de los ambientes ocultistas de la capital, autoeditando algunos pequeños ensayos sobre estas cuestiones, pero no fue hasta la década de los 50, cuando descubre lo que sería su tema más tocado a posteriori: los platillos volantes. En el primer libro que escribe sobre el tema, Los platillos volantes vienen de otros mundos (con un precio de 6 pesetas de aquella época), se limita a transcribir información que venía del ámbito anglosajón, haciéndose eco también de artículos y opiniones ya publicadas por determinados autores estadounidenses como Donald Keyhoe, pionero de la ufología norteamericana.


Símbolo ummita.

En aquella época, Fernando era colaborador habitual de la revista Diez Minutos, donde llevaba la sección de astrología, además de escribir una serie de artículos de gran acogida sobre el tema OVNI en el Diario Madrid. A raíz de una convocatoria realizada por él mismo en ambos medios, en diciembre de 1954 se constituye la Sociedad de amigos de los visitantes del espacio BURU, a la cual mucha gente se une, y que comenzarían sus reuniones en el sótano del Café Lion a partir de 1956. Entre sus integrantes en aquella época podemos encontrar al famoso dramaturgo Antonio Buero Vallejo, al también dramaturgo Alfonso Paso o a los hermanos Antonio y José Luis Ozores.

Correspondencia interestelar

¿Pero qué pasaba en aquellas reuniones? ¿De qué se hablaba? Como mencionamos anteriormente, la cabeza visible en aquellas tertulias era Fernando Sesma, y sobre su persona giraba todo. Y él sería, sin lugar a dudas, el primer gran protagonista de toda esta historia, ya que se convirtió en un contactado.


Durante años, los ummitas se pusieron en contacto con numerosas personas. Aquí reproducimos postales supuestamente ummitas.

¿Cómo ocurrió? De la manera más bizarra posible: comenzó a recibir cartas manuscritas redactadas por alguien que decía llamarse Saliano, y que procedía de un planeta llamado Auco. Hoy en día podría parecernos absurdo cuanto menos, y muy probablemente en aquella época también, pero pese a ello, el interés por lo que ocurría en La Ballena Alegre se extendió por toda la capital. Según algunas referencias, hasta 300 personas solían ocupar aquel sótano (bien apretados, eso sí) donde aquellos hombres y mujeres encontraron una forma de expresarse, y también, por qué no decirlo, de divertirse, porque la historia de Saliano no parecía excesivamente seria. ¿Extraterrestres, presuponemos que más adelantados tecnológica y científicamente, capaces de cruzar el espacio exterior en sus naves, que contactan con un hombre vía epistolar?

Y así llegamos hasta el año 1966, donde todo el asunto, aunque parezca mentira, acabará por recibir una vuelta de tuerca más… En enero de ese año, Sesma comienza a recibir a través de los medios habituales (correspondencia y teléfono) diferentes comunicaciones de un nuevo grupo de extraterrestres que se presentaban como habitantes de un planeta llamado Ummo, que estaría situado a unos 14 años luz de la Tierra, orbitando alrededor de la estrella enana roja Wolf 424, situada en la constelación de Virgo. A diferencia de los mensajes que Sesma recibía de los auquianos, los mensajes ummitas tenían un contenido más serio y descriptivo sobre los rudimentos y aspectos esenciales de una civilización: cultura, historia, religión, sociedad, ciencia… Las cartas recibidas llegaban repletas de multitud de detalles científicos de primer nivel que llamaron poderosamente la atención a muchos de los contertulios de La Ballena Alegre. Las misivas venían con matasellos de diferentes países y parecían estar redactadas por alguien muy preparado o, al menos, esa era la sensación que se transmitía. Si era una broma, sin duda destacaba por su sofisticación, pensaban los asistentes a aquellas tertulias, a las cuales ya acudía uno de los personajes fundamentales en toda esta aventura: José Luis Jordán Peña.

Jordán Peña nació en Alicante en 1931. Ejerció como psicólogo industrial en una célebre constructora y fue uno de los fundadores de la Sociedad Española de Parapsicología. Se convirtió en una figura clave en la historia de lo heterodoxo, involucrándose desde la década de los 60 en casos míticos de la parapsicología y ufología española como el fenómeno Bélmez, la supuesta abducción del cazador Julio F. o el aquí mencionado affaire Ummo. Como investigador, destacó por su visión fría y racional. A pesar de ello colaboraba asiduamente con medios periodísticos que difundían estas temáticas. De hecho, durante los años 70 y 80 Jordán Peña fue colaborador en multitud de espacios como Más Allá, dirigido por Fernando Jiménez del Oso en RTVE o Medianoche, el mítico programa de radio comandado por Antonio José Alés.

Seguimos en aquel año de 1966. Los ummitas anuncian en sus misivas que pronto se dejarán ver. Jordán Peña acude al Café Lion y comunica a los allí presentes haber sido el testigo que el 6 de febrero aseguró haber observado el aterrizaje y despegue de un OVNI en los descampados del polígono C de Aluche, en Madrid. Posteriormente, en el año 1967, es el barrio de San José de Valderas, a las afueras de Madrid, el que recibe la visita de una nave ummita. En el primero de los casos se encontraron huellas en el lugar del presunto aterrizaje, mientras que en el segundo se obtuvieron fotografías del artefacto en las cuales se puede observar el símbolo de Ummo )-|-(

El debate en las tertulias crece por momentos. No son pocos los que creen a pies juntillas en la existencia de los ummitas y en que todo aquello es REAL. Las pocas personas que no se muestran demasiado a favor no se atreven a alzar demasiado la voz, aunque planea la idea de que todo pueda ser falso: un complot creado por científicos ocultos, una operación de los servicios secretos, un experimento sociológico… Esas voces disonantes, sin saberlo, no se alejarían demasiado de lo que hoy en día se considera la verdad: la mente detrás de todos aquellos enredos, el cerebro tras el affaire Ummo, cuyo escenario principal fue el sótano del Café Lion, fue José Luis Jordán Peña.


Esquela de José Luis Jordán Peña con el símbolo ummita junto a la cruz cristiana.

En 1993, tras casi 30 años de engaños, Jordán Peña confiesa. Según aseguró, todo había sido un montaje, un burdo engaño, un experimento sociológico con ayuda de servicios secretos como la CIA o el CESID: «Ummo evoca a Humo. Elegí al azar la estrella Wolf 424 ya que mi objetivo real no era desarrollar un mundo extraplanetario creíble. Redactaba los informes los sábados y domingos por la tarde, y aprovechaba mis viajes al extranjero para enviar desde allí las cartas. Para las fotografías utilizamos la maqueta colgada de un hilo de nailon muy delgado. Usamos una velocidad muy rápida 1/1000 para que el platillo y el fondo de la foto saliesen igual de enfocados, y el platillo pareciese más grande. Llegué a entrevistar a personas que decían haber visto el platillo, pero que no recibían mi remuneración. Empecé a indignarme al ver que la secta Edelweiss marcaba a fuego con mi símbolo a niños. Y luego recibí una invitación anónima desde Cuba, para asistir a no sé qué reunión ummita en casa de Joaquín Farriols, así que decidí cortar el experimento que llevaba haciendo 25 años. Estoy arrepentido de haber creado un experimento inmoral que se ha vuelto contra mí».

Jordán Peña muere en septiembre de 2014, llevándose a la tumba muchos de los secretos que ya nunca podremos conocer, y que hoy en día aún muchos investigadores intentan averiguar. El caso Ummo no morirá, estoy seguro. Mientras, seguiré paseando por la calle Alcalá, tomándonos una cerveza en el pub que anteriormente fue el Café Lion, y levantando mi pinta para brindar: Zum Lustigen Walfisch!



Ummo: Anatomía de una "catedral" OVNI

Ummo: Anatomía de una "catedral" OVNI
El arte del engaño.
por Alban Deschamps



El 1 de abril de 1957, el programa Panorama de la BBC dedicó tres minutos de su horario estelar a la cosecha anual de espaguetis en un valle suizo. El programa explicaba que la primavera templada y la desaparición del gorgojo del espagueti habían propiciado una cosecha especialmente abundante. El presentador era Richard Dimbleby, el periodista más respetado de Gran Bretaña en aquel entonces y reconocido por su cobertura de funerales y coronaciones reales. El programa tuvo tanto éxito que la BBC recibió una avalancha de llamadas de telespectadores que preguntaban cómo cultivar sus propios árboles de espaguetis.

Diecinueve años antes, el 30 de octubre de 1938, Orson Welles presentó su adaptación de La guerra de los mundos a la CBS en forma de boletines informativos falsos. La prensa escrita, competidora directa de la radio por los ingresos publicitarios, no tardó en amplificar la historia de un pánico nacional que, en la magnitud descrita, probablemente nunca llegó a producirse.

Más cerca de casa, la noche del 9 de junio de 2018, siete videoartistas franceses liderados por Arnaud Thiry del canal AstronoGeek, junto con Defakator, La Tronche en Biais, Hygiène Mentale y Un Monde Riant, crearon un círculo de cultivo de cincuenta metros en menos de dos horas en un campo de Sarraltroff, en la región del Mosela, con la complicidad del agricultor. Esto siguió la tradición del land art nocturno establecida en la década de 1990 por el colectivo británico Circlemakers de John Lundberg. Durante los dos meses siguientes, filmaron a los "especialistas" autentificando su creación como extraterrestre, midiendo en unidades Bovis lo que les indicaban sus péndulos y comulgando con las energías. Umberto Molinaro, descrito por Le Républicain Lorrain como "el papa de los círculos de cultivo", declaró ante la cámara: "Este círculo de cultivo es tan elaborado que un ser humano no podría haberlo hecho". Gilles Munsch, profesor de mecánica en una escuela secundaria y autor del Informe VECA ya en 1993, fue el único observador que concluyó, sin conocimiento previo y sobre la marcha, que se trataba de una creación humana. Sigue siendo una figura bastante infravalorada en la investigación francófona sobre los círculos en los cultivos, y en Sarraltroff aplicó el método que había formalizado veinticinco años antes.

Estos tres casos, que desde entonces se han convertido en ejemplos clásicos, comparten una dinámica sencilla: un engaño se propaga aferrándose a una reputación de fiabilidad y, a pesar de ser refutado, perdura en la memoria colectiva. Los espaguetis, los marcianos y los círculos en los cultivos nos hacen sonreír hoy porque no requieren más que un acto de incredulidad.

En París, el 28 de abril de 2026, un sitio web francés publicó su quincuagésimo tercer «artículo científico» sobre el análisis bayesiano de un corpus cuya naturaleza ficticia el autor había admitido en abril de 1993. Es este segundo caso, más discreto e infinitamente más instructivo, el que constituye el foco del resto de este artículo.


Última de las cinco fotografías tomadas de una supuesta nave ummita en San José de Valderas (España) el 1 de junio de 1967.

Una historia de Ummo

El caso Ummo comenzó el 14 de enero de 1966 en Madrid, cuando José Luis Jordán Peña, ingeniero de telecomunicaciones y miembro activo de la Sociedad Española de Parapsicología, llamó a Fernando Sesma Manzano, profesor de esperanto y líder de Amigos del Espacio. Este grupo se reunía habitualmente en un bar de la calle Aduana para estudiar el fenómeno OVNI. Con la voz distorsionada por un dispositivo casero, Peña se hizo pasar por un emisario del planeta Ummo, que, según él, orbitaba alrededor de la estrella Wolf 424. Anunció que un equipo de investigación había aterrizado discretamente en La Javie, en los Bajos Alpes, el 28 de marzo de 1950. Unas semanas después, empezaron a llegar cartas mecanografiadas con un sello distintivo que supuestamente demostraba su autenticidad a los domicilios de destinatarios cuidadosamente seleccionados por Peña dentro de la comunidad OVNI española.

Durante los siguientes veintidós años, Peña produjo una obra sin precedentes en la historia de los engaños sobre OVNIs. Escribió cientos de cartas, algunas de ellas de varias decenas de páginas, con descripciones detalladas del planeta Ummo y todos sus habitantes, incluyendo su fisiología, filosofía política, cosmología, lenguaje ideofónico, lógica tetravalente, metafísica y religión. Para dar solidez a la narración, escenificó eventos físicos: un platillo volador con la insignia ummita apareció sobre Aluche el 1 de junio de 1967; se observó un disco blanquecino en San José de Valderas; y se recuperaron fragmentos de polímero en Santa Mónica. El propio Peña admitió en 1993 que estos fragmentos estaban hechos de fluoruro de polivinilo, material patentado por DuPont en Estados Unidos en 1947 (Jordán Peña, JL, 'UMMO: Otro Mito que Hace CRASH', La Alternativa Racional, núm. 29, ARP – Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, verano de 1993). 

El engaño se extendió más allá de España a partir de finales de la década de 1960. Se convirtió en uno de los casos más controvertidos de la ufología europea, gracias en gran parte al libro de Antonio Ribera, OVNI: Contacto del Planeta Ummo, publicado en 1973. Sin embargo, es importante destacar desde el principio que Peña no creó un engaño cualquiera; escribió una obra de arte. Considerada una obra literaria, la obra de Ummo merece un lugar en la historia de los grandes engaños ficticios del siglo XX, junto al Manuscrito Voynich o, más directamente, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius de Borges, un relato de 1940 en el que una enciclopedia ficticia de un mundo imaginario se infiltra gradualmente y reemplaza la realidad. Jacques Vallée sugirió explícitamente que los autores de Ummo se habían inspirado en Borges, y esta comparación arroja más luz sobre la naturaleza de la obra que cualquier debate sobre su autenticidad.


Primera imagen del sitio web “Pexels” sobre el tema “ciencia”.

El sesgo de la "bata blanca"

Sin embargo, es cuando el proyecto comienza a reclutar científicos en ejercicio que el asunto adquiere una dimensión única. Podemos establecer un paralelismo con la historia de las hadas de Cottingley.

En julio de 1917, dos primas, Elsie Wright (de nueve años) y Frances Griffiths (de dieciséis), tomaron prestada la cámara del padre de su prima mayor. Regresaron media hora después con una placa fotográfica en la que Frances aparecía detrás de un arbusto, rodeada de cuatro hadas danzantes. El caso cobró credibilidad gracias a la participación de Arthur Conan Doyle, quien escribió un libro al respecto en 1922 titulado "La llegada de las hadas". Elsie Wright confesó el engaño en 1981 y nuevamente en 1983, revelando que las hadas eran figuras de cartón recortadas basadas en ilustraciones del libro "El regalo de la princesa María", publicado en 1914. Esta información se conserva en el Museo Nacional de Ciencia y Medios de Comunicación. Frances Griffiths, su prima, sostuvo hasta su muerte que la quinta y última fotografía, "El cenador de las hadas", era auténtica. Esta persistente duda tiene tanta importancia como la confesión; insinúa el mecanismo al que el caso Ummo conduciría a su conclusión lógica.

A partir de 1968, Ummo empleó el mismo método, pero con un grado de sofisticación adicional. Las autoridades científicas que colaboraron no solo prestaron su nombre al caso, sino que lo incorporaron a sus propios trabajos. Jean-Pierre Petit, un joven investigador de magnetohidrodinámica del CNRS en aquel entonces, tuvo conocimiento de las cartas de Ummo a finales de la década de 1960 y comenzó a incorporar algunos de sus conceptos en sus propios modelos.

En la sección de agradecimientos de su artículo de 1995, «Cosmología de los universos gemelos», publicado en la revista especializada Astrophysics and Space Science, Petit llegó incluso a agradecer por su nombre al «Profesor Oaxiiboo F» —es decir, a un miembro de la comunidad Ummita—. Este gesto es inusual y merece una cuidadosa consideración. Al hacerlo, Petit convierte de hecho a los miembros de la comunidad Ummita en coautores de su trabajo científico. La distinción es sutil, pero eleva la figura del profesor de un papel secundario a uno estructural. Se convierten en parte de la narrativa.

Esta maniobra produce el efecto de validación circular que caracteriza el sesgo de la "bata blanca" en el caso Ummo: un científico heterodoxo valida un texto heterodoxo al incorporarlo a su teoría heterodoxa, y cada elemento apoya a los demás sin que ninguno sea probado de forma independiente.

La misma lógica se observa en el aspecto cosmológico de su obra. Desde 1977, Petit ha defendido la teoría de Janus, que vincula explícitamente con el corpus ummita mediante el motivo de los universos gemelos. En 2019 y nuevamente en 2022, Thibault Damour —galardonado con la Medalla Einstein en 1996 y catedrático del Institut des Hautes Études Scientifiques— ofreció una crítica técnica detallada de la teoría. Damour demuestra, con cálculos que la respaldan, que las dos identidades de Bianchi impuestas por la estructura bimétrica del modelo requieren dos ecuaciones de conservación para los dos sectores de la materia. Sin embargo, el modelo de Janus utiliza solo una ecuación a la vez, según el contexto considerado. Basándose en esta objeción técnica, que la comunidad de la relatividad nunca ha abandonado, el modelo queda formalmente invalidado en la relatividad general, al menos en lo que respecta a la literatura publicada.



La ciencia de Ummo

La contundencia de la objeción planteada por los ummoistas contra cualquier interpretación escéptica del caso se resume en una sola frase: por mucho que se afirme que se trata de un engaño, varios datos físicos y cosmológicos contenidos en las cartas han demostrado ser exactos. Hay que reconocer que esta objeción contiene algo de verdad, pues es sincera y no del todo falsa. Sin embargo, tampoco es del todo correcta, y es precisamente esta discrepancia lo que hace que el caso sea tan complejo.

La afirmación más accesible para el lector no especializado se refiere al origen estelar de los Ummitas. Las cartas iniciales, que datan de 1966, indican que el planeta Ummo orbita la estrella Wolf 424 y proporcionan una distancia de 3,68502 años luz entre la estrella y el Sol. Sin embargo, la distancia real a Wolf 424 es de 14,2 años luz, lo que representa un error de un factor de cuatro. Además, Wolf 424 es un sistema binario cercano compuesto por dos enanas rojas (M5.5V y M7V), con un período orbital de 15,5 años y un semieje mayor de 4,1 UA. Ha sido catalogado desde 1967 con la designación FL Virginis debido a su actividad eruptiva, un hecho que nunca se menciona en las cartas. Hasta la fecha, no se ha detectado ningún planeta en esa zona, y las restricciones de habitabilidad que rodean a las enanas de tipo M (zona habitable entre 0,02 y 0,05 UA, acoplamiento de marea y exposición a erupciones estelares) hacen que la hipótesis de un planeta similar a la Tierra en este sistema sea altamente improbable. Cartas posteriores intentan una corrección retroactiva al referirse a una distancia de 14,6 años luz, pero esto es inconsistente con el sistema binario. Ningún visitante real de esa región podría haber cometido ambos errores simultáneamente. El propio Peña admitió en su confesión de 1993 haber elegido Wolf 424 al azar.

Otras afirmaciones requieren un análisis caso por caso, pero a menudo siguen el mismo patrón: un hecho científico genuino, accesible a cualquier investigador bien informado de la década de 1960, se incorpora a un conjunto de trabajos y luego se presenta retrospectivamente como una predicción de los Ummitas. El episodio del buque de carga noruego en 1934, utilizado para la investigación ionosférica (el experimento consistía en transmitir ondas de radio desde el barco a la atmósfera superior para estudiar las propiedades reflectantes de la capa ionizada, clave para todas las comunicaciones de radio de larga distancia y que habría alertado a los Ummitas sobre nuestra presencia), es un evento históricamente documentado que se puede encontrar en cualquier archivo marítimo de ese período. La anomalía Pioneer —la desviación en las trayectorias de las sondas Pioneer 10 y 11— no se identificó hasta alrededor de 1980, pero desde entonces se ha resuelto atribuyéndola a la presión de radiación térmica de las propias sondas (Turyshev et al., Physical Review Letters, 2012). Sin embargo, el mecanismo propuesto no guarda relación con las explicaciones cosmológicas presentadas en las cartas, aunque el sitio web ummo-sciences.org continúa dedicándole análisis incluso en 2026. La comunidad considera este tema abierto, a pesar de haber sido cerrado por la comunidad científica. El concepto de universos gemelos, fundamental para la cosmología Ummita y adoptado por Petit en su modelo Janus, surgió casi al mismo tiempo que las publicaciones de Andrei Sakharov en 1967 sobre la cosmología de dos universos con simetría CPT. En 2004, Jacques Vallée se preguntó si las cartas podrían ser una alusión directa al trabajo del disidente soviético. La propulsión magnetohidrodinámica fue un campo de investigación activo en Estados Unidos y la URSS durante la década de 1960. La lógica tetravalente, presentada como una innovación de Ummo, se reconoce en los debates internos del propio foro Ummo-Sciences como una variante de la lógica modal de Saul Kripke.

El fluoruro de polivinilo hallado en los fragmentos de Santa Mónica ilustra la mecánica con una claridad casi caricaturesca. Si bien en su momento se presentó como un material «extraterrestre» por no encontrarse en la España franquista, en realidad se trata de un polímero patentado por DuPont en 1947 y comercializado con el nombre de Tedlar desde 1961 —es decir, antes de las iniciales—. La rareza de este material en España en 1966 demuestra su origen terrestre, no extraterrestre; un falsificador bien informado podría aprovechar esta circunstancia para crear algo que sus víctimas no podrían verificar in situ.


Un sello Ummita supuestamente extraterrestre que utilizaban para firmar todas sus cartas. Falsus in uno, falsus in omnibus.

Deshonra por asociación de información

Es precisamente esta combinación de elementos graves y errores documentados lo que hace que el caso resulte difícil de analizar mediante el escepticismo convencional. Este problema dialéctico se ejemplifica brillantemente en el caso de Robert Lazar. Desde 1989, el informante estadounidense afirmó haber trabajado en la ingeniería inversa de naves espaciales extraterrestres en una instalación llamada S-4, cerca del Área 51. Sin embargo, Lazar parece haber falsificado parte de su currículum, ya que ni el MIT ni Caltech tienen constancia de que haya estudiado allí. En cuanto al sistema de propulsión que describió, que según él se basaba en un isótopo estable del elemento 115 (moscovio), la existencia de este elemento se confirmó en 2003, pero sus supuestas propiedades fueron refutadas: sus isótopos conocidos se desintegran en unos pocos cientos de milisegundos, en marcado contraste con la estabilidad que Lazar afirmaba. No obstante, algunos detalles son correctos. Por ejemplo, un artículo del Los Alamos Monitor de 1982, anterior a su notoriedad en los círculos ufológicos, presenta a Lazar como un físico empleado en el Centro de Física de Mesones de Los Alamos. Su presencia en la comunidad de Los Alamos está documentada de forma independiente.

El caso Lazar resulta problemático para los críticos precisamente porque combina verdad y falsedad. La respuesta más directa consiste en descartar todo el relato, resaltando las inconsistencias en su currículum. En la tradición jurídica angloamericana, esta estrategia se conoce como «falsus in uno, falsus in omnibus», que significa «falso en un punto, falso en todos». Acuñada a finales del siglo XVII en los juicios por traición ingleses, la máxima fue denunciada por John Henry Wigmore, autor del tratado fundamental Evidence in Trials at Common Law (§§ 1008-1015), como «absolutamente falsa como máxima de vida», y la doctrina jurídica moderna ha reducido su significado a una inferencia permisiva: un testigo puede haber mentido en un punto sin que esto invalide automáticamente el resto. Esta postura ha sido confirmada por la jurisprudencia federal estadounidense, en particular en el caso Kadia v. Gonzales de 2007. En su sentencia, el juez Richard Posner se hace eco de la caracterización que Wigmore hace de la máxima como «psicología primitiva». El desprestigio por asociación ignora precisamente esta precaución doctrinal: un testigo parcialmente falso arrastra consigo, en su caída, fragmentos de información veraz. Existe una contraparte simétrica a este proceso, aún más peligrosa: un conjunto de pruebas, en parte sólidas, se considera, por asociación, sólido en su totalidad. Es esta segunda versión la que se aplica a Ummo.

En Revelations, publicado en 1991, Jacques Vallée dio su veredicto sobre el tema del contacto extraterrestre. Alien Contact and Human Deception es, posiblemente, el análisis más preciso del tema. Según Vallée, el contenido científico de las cartas de Ummo es «bien documentado pero poco destacable», «comparable a las referencias científicas de una novela de ciencia ficción bien documentada» y «plausible en la década de 1960, pero desfasado para los estándares de la década de 1990». Esta descripción aborda el tema con seriedad sin trivializarlo. Una excelente novela de ciencia ficción de autores como Lem, Borges o Egan no es algo que deba despreciarse. Es un artefacto cultural que merece la misma consideración que cualquier otra obra coherente de la imaginación. Si bien los defensores de Ummo tenían razón al apreciar este conjunto de obras, se equivocaron al clasificarlo como documentos auténticos en lugar de una especie de fan fiction colectiva. La distinción es mínima, pero lo cambia todo.

Solo en este punto es posible retomar el argumento central de su defensa sin descartarlo: «varias informaciones han resultado ser precisas». Este argumento es válido si sustituimos «precisas» por «plausibles y coherentes con el estado del arte disponible en el momento de su redacción». Sin embargo, es falso si por «precisas» entendemos que anticiparon descubrimientos posteriores. La prueba decisiva es la siguiente: ¿podemos identificar una sola afirmación de los Ummitas que no estuviera disponible en la literatura científica contemporánea y que posteriormente se haya demostrado correcta? Según el análisis público actual, la respuesta es no. Lo contrario, sin embargo, está bien documentado: Wolf 424 ha sido descartado; la anomalía Pioneer se ha explicado mediante otros mecanismos; y las predicciones astronómicas sobre las posiciones de otros planetas del sistema solar han resultado inexactas. El corpus contiene material científico serio porque fue escrito por un hombre culto y al día de los acontecimientos de su época. Por lo que podemos deducir de los análisis públicos, no contiene información que no pudiera haberse obtenido sin contacto con seres extraterrestres.


Símbolo Ummo Nerika - Trabajo propio

La confesión y la supervivencia del mito

El 2 de abril de 1993, Peña recibió una carta de los Ummitas, enviada desde Cuba, sugiriéndole que su amigo Rafael Farriols le preguntara sobre su papel en el caso. La carta no ha sido autenticada y su origen sigue siendo un misterio, pero sirvió como catalizador. Peña respondió el 8 de abril de 1993, admitiendo ser el autor de la mayoría de las cartas de Ummo desde 1966. Unos meses después, en el verano de 1993, explicó públicamente la mecánica del engaño en un artículo titulado «UMMO: otro mito que hace CRASH», publicado en el número 29 de la revista escéptica española La Alternativa Racional. En el artículo, escribió: «Decidí crear un mito llamado Ummo, adornándolo con un aterrizaje falso y pruebas falsas. Recuerdo haber obtenido láminas de fluoruro de polivinilo que eran tan resistentes a la tensión y a la temperatura que estaban catalogadas por la NASA; eran prácticamente desconocidas en nuestra península». El engaño fue casi impecable. La lancé mediante cartas anónimas adornadas con información pseudocientífica, despertando así el interés esperado.

Una segunda carta, fechada el 8 de abril de 1993, contiene una frase que merece ser leída con detenimiento, pues en pocas palabras resume la esencia de lo que Peña creía haber aprendido de su experiencia: «Lamento decirlo, pero la mentira solo puede deshacerse desde una perspectiva científica sólida». Peña creía firmemente que los creyentes solo podían liberarse del sistema mediante la ciencia. Si bien probablemente subestimó la capacidad de los ecosistemas comunitarios para constituir una forma alternativa de ciencia, su afirmación sigue siendo válida en principio: mientras un conjunto de obras se trate como un texto para ser interpretado en lugar de un objeto para ser verificado, no puede ser refutado.

Diecisiete años después, en noviembre de 2010, Peña reafirmó su confesión en una carta privada a Ignacio Darnaude, uno de los investigadores españoles más involucrados en el caso. Añadió que había trabajado «con una organización norteamericana». Algunos defensores de Ummo interpretan esta referencia como un indicio de un origen parcialmente patrocinado por el Estado, pero nunca se ha corroborado. Sin embargo, coincide con una hipótesis propuesta por Vallée en su libro Revelaciones (1991), que sugiere que las cartas podrían haber provenido de los servicios de inteligencia soviéticos. Esto se debe a la presencia en el conjunto de teorías cosmológicas similares a la obra de Sakharov, algunas de las cuales no se habían publicado. Esto podría haber sido una forma de encubrir sus huellas o de reclutar individuos crédulos entre los investigadores occidentales interesados ​​en la ufología. Si bien la hipótesis sigue sin probarse, no es descabellada. Los mecanismos operativos de la desinformación sobre OVNIs patrocinada por el Estado se han documentado en casos como el de Bennewitz, en el que la AFOSI creó una falsa mitología alienígena para un ingeniero civil a partir de 1979 con el fin de neutralizar sus interceptaciones de radio en la Base Aérea de Kirtland. Otro ejemplo es el Proyecto Serpo, lanzado por el mismo operador, Richard Doty, en 1983 y nuevamente en 2005. Si Ummo sigue un patrón similar, sería la versión europea: más sofisticada, basada en texto y probablemente menos rastreable. Un correo electrónico interno enviado por Tim Cooper, un antiguo miembro de la comunidad de inteligencia estadounidense, en 2009, es explícito sobre el modus operandi general. La desinformación dirigida a los soviéticos era una práctica habitual para la CIA y la Fuerza Aérea. Estaba diseñada para obligar a los servicios de inteligencia rivales a gastar sumas considerables en investigaciones ficticias. En esta interpretación, Ummo sería una de estas investigaciones ficticias particularmente exitosas.

Sin embargo, independientemente del origen exacto del expediente, los acontecimientos que siguieron a la confesión de Peña no tuvieron precedentes en la historia de los engaños sobre OVNIs. La comunidad Ummo no se disolvió. Continuó. Mejor aún, se institucionalizó.

La trampa de Ummo y la falacia del costo hundido

Treinta y tres años después de la confesión de 1993, el 28 de abril de 2026, el sitio web ummo-sciences.org publicó su artículo científico número 53. El título es «Cómo analizar el expediente Ummo usando Bayes». Escrito por Rémy Galli, el artículo se presenta como una introducción a una serie que utilizará el teorema de Bayes para evaluar los posibles orígenes del corpus. Artículos anteriores de Galli han comparado la cosmología Ummo con la Geometrodinámica de John Wheeler (tal como se expone en su libro homónimo de 1962), El libro de los secretos traicionados de Robert Charroux (publicado en 1965), datos recientes del Telescopio Espacial James Webb, la ecuación de Drake y la radiación cósmica observada por las sondas Pioneer. Ummowiki.fr, lanzado en agosto de 2017, funciona como una enciclopedia colaborativa que contiene alrededor de cien entradas especializadas. Cada término del vocabulario ummita tiene su propia entrada, que incluye definiciones, ejemplos canónicos y debates internos. Las controversias entre autores se documentan con una seriedad comparable a la de una wiki académica. Tanto en el sitio web como en la wiki, la palabra «aveux», al referirse a la confesión de Peña, aparece siempre entre comillas.

En el momento de redactar este texto, la misma comunidad está organizando un simposio interno por videoconferencia con el objetivo de analizar la coherencia de los últimos avances teóricos con autores y lectores del corpus. Esta es la máxima expresión lógica del mecanismo: un engaño sobre OVNIs que ha generado sus propias reuniones académicas.

La teoría que permite a la comunidad preservar la autenticidad del corpus, al tiempo que reconoce el fraude inicial, es la de los «reenviadores». Peña sufrió un grave derrame cerebral en 1988, seguido de varios más entre 1988 y 1993, que le dejaron parcialmente discapacitado. Los defensores de esta teoría argumentan que la producción de cartas continuó después del derrame, lo que, según ellos, prueba que otros manipuladores tomaron el control. Esta teoría posee la notable propiedad epistemológica de ser infalsificable: preserva la idea de la intervención extraterrestre, aunque reconoce que parte de ella fue un engaño. También puede adaptarse indefinidamente a los elementos dudosos del corpus, atribuyendo lo insostenible a Peña y lo válido a los intermediarios. Ninguna confesión futura podrá cerrar el caso, ya que cualquier nueva confesión será tratada simplemente como la confesión de un intermediario.

Este es el mecanismo central, que simboliza los excesos de la ufología. La trampa de la ufología es el proceso por el cual un engaño literario se convierte en una institución científica propia, con revistas, un protocolo de revisión por pares, un vocabulario técnico, ortodoxias internas, cismas documentados y un conjunto de obras que ya no pueden ser cuestionadas desde fuera de la comunidad sin que el cuestionador haya sido previamente validado por ella. En esta etapa, el sistema se protege; el punto de vista crítico deja de ser accesible porque hacerlo requeriría que la comunidad reconociera sus errores, es decir, que invalidara sesenta años de inversión intelectual.

La probabilidad de una renuncia colectiva de este tipo es prácticamente nula. La trampa de Ummo es la inversa simétrica de la deshonra por asociación. Mientras que la deshonra por asociación desacredita a un testigo mediante sus errores comprobados, la trampa de Ummo valida un texto gracias a la inversión de quienes lo estudian. Ambas distorsionan el proceso de verificación. Para ser neutralizadas, ambas requieren un mecanismo externo y neutral que ninguna comunidad aislada puede generar por sí misma.

Esto se demuestra, por contraste, con el destino del caso Cottingley. Se necesitaron sesenta y seis años para que se desenmascarara a las hadas de Yorkshire. Sin embargo, cuando Elsie y Frances confesaron en abril de 1983, su confesión fue aceptada por la comunidad de personas que alguna vez se interesaron en el caso. Elsie Hill escribió al British Journal of Photography y Geoffrey Crawley publicó su análisis, tras lo cual el asunto quedó zanjado. En 2026, ningún entusiasta de Cottingley escribió un artículo científico sobre la coherencia interna de las fotografías, ni existe una wiki sobre las hadas. La diferencia no radica en la calidad de la refutación, que fue trivial en ambos casos, sino en el ecosistema que se construyó durante el período de creencia. A diferencia de Cottingley, no se desarrollaron diarios internos, vocabulario especializado, debates hermenéuticos ni sucesivas generaciones de analistas. Una vez hecha la confesión, no había nada que proteger. Por otro lado, Ummo dedicó treinta años a construir una catedral sustancial, y la confesión de Peña llegó en un momento en que era demasiado importante como para abandonarla.

Es precisamente esta acumulación de información lo que hace que Ummo sea único. Esto debería invitarnos a reflexionar más allá del campo de la ufología, ya que constituye un ejemplo de lo que puede sucederle a cualquier comunidad epistémica privada de arbitraje externo.

La transparencia como antídoto

Los tres escollos conducen a la misma pregunta: ¿quién controla el proceso de verificación? El sesgo de la «bata blanca» confiere autoridad sin justificarla. La deshonra por asociación puede resultar en una descalificación injusta. La trampa de Ummo permite el acceso sin pruebas. Los tres perturban el proceso de autenticación y operan en ámbitos donde no existe un organismo público y neutral que pueda dirimir entre reclamaciones contrapuestas. El caso Cottingley se resolvió finalmente porque la comunidad pertinente no había establecido una institución alternativa. En cambio, el caso Ummo sigue sin resolverse precisamente porque dicha institución sí se ha establecido. El problema en ambos casos radica en la ausencia de una autoridad verificadora cuya legitimidad sea lo suficientemente amplia como para zanjar el asunto con su decisión.

Este tema es directamente relevante para la investigación en curso sobre fenómenos aeroespaciales no identificados en Estados Unidos, que alcanzó un punto de inflexión en 2023 con el caso Grusch y ahora entra en una nueva fase tras la aprobación parlamentaria de la Ley de Divulgación de UAP en 2025-2026, impulsada por los parlamentarios Tim Burchett y Eric Burlison. El riesgo estructural que enfrenta el ecosistema de FANIs es la proliferación de enclaves al estilo de Ummo. A medida que se retrasa la divulgación oficial, se forman comunidades en torno a relatos parciales de testigos presenciales, documentos inciertos y testimonios parcialmente verificables. Cada comunidad desarrolla su propio protocolo de validación interna. En última instancia, un exceso de marcos interpretativos incompatibles hace que el panorama del problema sea incomprensible, ya que ninguno de ellos cuenta con un procedimiento para reconocer sus propios errores.

La ley sobre la desclasificación de los expedientes de FANIs establece un marco dentro del cual se puede articular la verdad, sea cual sea. Mecanismos como la protección legal para los denunciantes, la desclasificación regulada, las auditorías independientes, los comités de revisión autorizados y el acceso de los representantes electos a la información clasificada son herramientas que posibilitan la validación. Sin ellas, el expediente FANI corre el riesgo de quedar "incomprendido", generando sus propias revisiones dentro de sus propias agencias, utilizando su propio vocabulario, ortodoxias y jueces, y cayendo en un razonamiento circular.

Es perfectamente legítimo amar el corpus Ummita. Es un artefacto cultural de una riqueza excepcional, y la curiosidad científica que ha despertado en dos generaciones de lectores hispanohablantes y francófonos es un regalo en sí mismo que jamás se desvanecerá. Bob Lazar goza, con razón, de gran prestigio dentro de la comunidad ufológica. Si clasificarlas como instituciones genuinas es un tema de debate, y tal discusión no menosprecia en absoluto a quienes han amado el corpus Ummita. De hecho, reconocer que uno amó un tema por lo que era y no por lo que pretendía ser es el ejercicio intelectual más valioso que un caso de este tipo puede inspirar en sus lectores. Como escribió Peña en abril de 1993, la falsedad solo puede desentrañarse desde una perspectiva científica sólida. Sin embargo, la ciencia solo puede consolidarse a través de instituciones que permitan la distancia crítica. La transparencia no es solo un eslogan; es la infraestructura invisible que impide que las comunidades crean que la falsedad de hoy se convertirá en la verdad de mañana simplemente porque suficientes personas la creen.

Al concluir este informe, resulta revelador el contraste entre la energía invertida durante cincuenta y ocho años en validar internamente una obra cuyo autor ha confesado su carácter ficticio, y la energía que podría haberse movilizado mediante procedimientos de investigación pública, como las comparecencias bajo juramento en el Congreso de los Estados Unidos, las investigaciones parlamentarias en EE. UU. y Europa, y la investigación pública de GEIPAN en Francia. La diferencia entre una comunidad de observación y una comunidad de compromiso radica en dónde dirigimos nuestros esfuerzos.

Traducción de Kate Sellier




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sábado, 22 de agosto de 2026

Un OVNI "que parecía un arma nuclear gigante" me acechó antes de desaparecer en el mar, según un científico de la NASA

Un OVNI "que parecía un arma nuclear gigante" me acechó antes de desaparecer en el mar, según un científico de la NASA
Por Chris Melore



Un ingeniero de la NASA ha relatado con detalle una experiencia aterradora que involucró orbes luminosos sobre Florida y lo que hicieron los militares estadounidenses cuando interceptaron los OVNIs.

El doctor Charles Buhler, físico del Centro Espacial Kennedy de la NASA, afirmó que en 2014 él y su esposa se encontraban en Cocoa Beach cuando vieron aparecer en el cielo una extraña esfera que se iluminó como si hubiera explotado una bomba nuclear, a tres millas de distancia.

"Parecía un arma nuclear gigante. No tenía forma de hongo, pero era simplemente por su brillo", le dijo Buhler al presentador del podcast, Danny Jones.

«Y pensamos: “Esto es raro”. Así que el helicóptero se quedó suspendido en el aire unos minutos y luego regresó, pero la luz seguía allí».

El incidente se tornó aún más extraño después de que Buhler dijera que un helicóptero militar de la Base de la Fuerza Aérea Patrick voló hasta allí para examinar el OVNI y luego simplemente se marchó sin tomar ninguna medida.

Buhler dijo: «Piensan: “Vale, saben lo que no es. No son los rusos. No son los chinos. Así que, vale, no son ellos. Estaremos bien. Volvamos”. Esa es mi suposición. Saben lo que no es».

Sin embargo, Buhler afirmó que la esfera brillante comenzó a moverse hacia él después de que los militares abandonaran la zona, acercándose a unos 60 metros de la costa, siguiendo al científico y luego dividiéndose en cinco o seis esferas separadas del tamaño de una pelota de baloncesto.

Supuestamente, los objetos fueron vistos girando como una rueda, y la mitad de ellos se sumergió mientras que la otra mitad permaneció visible desde la playa.


En la imagen: El ingeniero de la NASA Charles Buhler observa encuentros con OVNIs de orbes luminosos similares a su experiencia en Florida hace una década.

En la imagen se muestra una representación artística de una "esfera madre" liberando las "esferas" más pequeñas, según informaron los agentes federales en octubre de 2023 en un encuentro similar al de Buhler.

A pesar de que recientemente se han publicado avistamientos similares en los archivos de divulgación de OVNIs del Pentágono, y de que miles de otros encuentros con orbes se han reportado a sitios web administrados por civiles, el gobierno de los Estados Unidos y la NASA han sostenido que no hay pruebas físicas de que existan OVNIs o extraterrestres.

Buhler afirmó que el orbe apareció alrededor de las 10 de la noche a lo largo de la costa este de Florida, señalando que innumerables personas probablemente vieron la nave desde los edificios y condominios cercanos que dan al Atlántico.

Inicialmente, el científico pensó que el objeto era un barco en el agua, antes de que emitiera un pulso de luz que iluminó toda la zona y que era demasiado brillante para ser una bengala de señalización estándar.

«Entonces se puso muy brillante... Se puso tan brillante que iluminó toda la playa hasta donde alcanzaba la vista. Proyectaba nuestras sombras contra los edificios que teníamos detrás», dijo Buhler en el podcast de Danny Jones el 14 de agosto.

Fue entonces cuando, según los informes, uno o dos aviones despegaron de la base militar cercana y fueron vistos sobrevolando el orbe pulsante en el Atlántico.

A pesar de que todo esto ocurrió cerca de una comunidad costera poblada y una importante instalación de la Fuerza Aérea, Buhler dijo que no pudo encontrar ni una sola mención o informe del incidente al día siguiente.

Sin embargo, según se informa, su experiencia con las esferas es un fenómeno bien conocido en la zona, y los grupos de turistas las buscan activamente e intentan invocarlas mediante comunicación psíquica.

«Cabo Cañaveral es un puerto enorme y se han visto mucho desde cruceros esas mismas cosas rojas que tú viste, que yo vi, que siguen a los cruceros como si fueran delfines», dijo Buhler. «Hay gente que lo graba en vídeo. Nadie sabe qué demonios es. No creo que nadie sepa qué es».


El Dr. Charles Buhler, físico y especialista en electrostática del Centro Espacial Kennedy de la NASA, habló recientemente sobre un encuentro con un OVNI sobre Cocoa Beach, Florida.

Aunque Buhler creía que los OVNIs con forma de orbe intentaban comunicarse de forma amistosa, dijo que la experiencia en Cocoa Beach rápidamente se tornó aterradora.

A los 15 minutos de que los helicópteros de la Fuerza Aérea abandonaran el OVNI, Buhler afirmó que el orbe brillante comenzó a moverse más cerca de la costa, llegando a estar a una milla de la playa y parecía dirigirse directamente hacia el científico y su esposa.

Buhler dijo que, aproximadamente a medio kilómetro de la costa, el objeto se dividió en cinco o seis luces más pequeñas que se desplazaron hacia donde rompían las olas, a tan solo 60 metros de la orilla, y comenzaron a girar entrando y saliendo del agua.

«Se pusieron a girar, esas cinco luces, cinco o seis luces... Se movían como radios de bicicleta hacia el agua, medio fuera del agua, medio dentro del agua, y seguían haciendo eso», describió Buhler. «Fue algo espeluznante, no sé qué demonios era».

Él entonces detalló cómo, cuando él y su esposa comenzaron a correr para alejarse, las luces los siguieron mientras continuaban girando.

Buhler afirmó que todo el episodio duró casi 45 minutos.


El 8 de abril de 2026 se avistó un grupo similar de orbes voladores desconocidos cerca de la Base de la Fuerza Aérea Wright-Patterson, una instalación militar de Ohio que, según los rumores, está vinculada a la actividad OVNI.

Arriba se muestra una interpretación artística de un avistamiento de orbe similar descrito por las fuerzas del orden en el oeste de Estados Unidos hace tres años.

Sintiendo miedo y recurriendo a cosas que había leído sobre extraterrestres cuando era niño, Buhler dijo que cerró los ojos e intentó ordenar mentalmente a las esferas que se fueran.

Poco después, las luces se hundieron en el agua y no volvieron a encenderse.

"No se habría ido si no se lo hubiera dicho. No creo que se hubiera ido a menos que se lo hubiera dicho. Desapareció por completo eso después", dijo Buhler.




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Una encuesta revela un aumento en la creencia en los OVNIs debido a la reciente cobertura mediática del fenómeno

Una encuesta revela un aumento en la creencia en los OVNIs debido a la reciente cobertura mediática del fenómeno
Por Tim Binnall



Una nueva e interesante encuesta reveló que la atención mediática sobre los OVNIs en los últimos años ha provocado un aumento en la creencia de los estadounidenses en este fenómeno. Realizada por Talker Research, la encuesta se llevó a cabo durante la primera semana de julio y recabó las opiniones de 2000 participantes residentes en Estados Unidos. Al preguntarles si las noticias recientes sobre OVNIs habían cambiado su percepción del fenómeno, el 37% indicó que ahora cree más que antes. Desglosando los datos por grupos demográficos, un sorprendente 54% de los participantes de la Generación Z se unió a este grupo, al igual que el 45% de los millennials y el 36% de la Generación X.

En cuanto a la revelación sobre OVNIs, si el gobierno confirmara la existencia de extraterrestres, el 38% afirmó que su primera reacción sería de curiosidad, frente al 17% que manifestó temor. Sin embargo, un sólido 55% de los participantes expresó la creencia de que la sociedad simplemente no está preparada para un acontecimiento tan trascendental. Como era de esperar, un considerable 60% de los encuestados manifestó creer que "los gobiernos saben más sobre OVNIs de lo que han revelado públicamente". En definitiva, los resultados del estudio no son del todo sorprendentes, ya que la mayor cobertura mediática sobre OVNIs sin duda ha llevado a un número significativo de estadounidenses a reflexionar seriamente sobre el fenómeno por primera vez, en lugar de descartarlo sin más.




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viernes, 21 de agosto de 2026

Val Johnson y el destello desconocido: La noche que paralizó su patrulla

Val Johnson y el destello desconocido: La noche que paralizó su patrulla
Relato exhaustivo sobre las secuelas físicas, los daños mecánicos y el impacto mediático de un caso emblemático de la ufología.
por Luis Emilio Annino



El incidente de Val Johnson: crónica de un encuentro inolvidable (1979)

En 1979, el programa televisivo That's Incredible! presentó uno de los casos más enigmáticos y discutidos de la ufología moderna: la experiencia del oficial de policía Val Johnson en una remota carretera de Minnesota. A continuación, se detalla el relato de aquella noche y sus secuelas a través de la transcripción de su participación en el programa.

La noche del incidente y la llamada de radio

El oficial Val Johnson se encontraba realizando una patrulla de rutina cuando, al llegar a una intersección y mirar hacia el sur, divisó una luz brillante suspendida justo sobre el centro de la carretera. Su primera impresión fue que podría tratarse de un camión con un faro roto; sin embargo, pronto comprendió que la luz era demasiado grande y brillante para ser un faro ordinario.

De repente, el coche se iluminó por dentro en un acontecimiento sumamente deslumbrante y brillante. Algo golpeó su vehículo, y el oficial escuchó el ruido del cristal rompiéndose y el chirrido de los frenos al bloquearse. Segundos después del impacto, se produjo la siguiente comunicación por radio:

  • Central: 407, ¿cuál es tu condición?

  • Val Johnson: No sé, mi coche acaba de ser chocado, no sé cómo explicarlo, extraño.

  • Central: Estás, ¿cuál es tu condición? ¿Estás bien?

  • Val Johnson: Algo atacó mi coche, escuché el ruido del cristal rompiéndose y el chirrido de los frenos al bloquearse.

Investigaciones, secuelas físicas y misterios sin resolver

Tras el suceso, Johnson permaneció inconsciente durante 40 minutos antes de poder pedir ayuda y ser trasladado al hospital local, donde fue examinado por el doctor W. A. Pinzonot.

  • Lesiones oculares: El oficial describió que sus ojos se sentían extremadamente doloridos, "como si hubieran sido quemados por un soldador de arco". El personal médico confirmó la presencia de quemaduras leves en los ojos, posiblemente causadas por un destello o soldador.

  • Anomalías mecánicas y temporales: El reloj de pulsera de Johnson y el reloj eléctrico del coche patrulla se detuvieron misteriosamente durante 14 minutos.

  • Daños en el vehículo: Un investigador del Centro de Estudios de OVNIS en Evanston, Illinois, examinó el automóvil dañado. No se encontró evidencia de radiactividad, pero tanto el investigador como el sheriff se mostraron desconcertados ante cómo las dos antenas montadas en resorte se habían doblado casi a 90 grados.

  • Incertidumbre técnica: A pesar de las diversas teorías sobre aviones pequeños, Johnson recordaba claramente no haber escuchado ruido de motor alguno, lo que, sumado al desfase temporal y la deformación de las antenas, llevó a calificar el suceso como un posible encuentro cercano del segundo tipo.

El impacto familiar y personal

Lejos de los reportes técnicos, el programa también destacó la calidad humana de Val Johnson, descrito como un oficial confiable, de gran corazón, con tres hijos pequeños y una esposa entrañable, Rosanne.

Al reflexionar sobre cómo cambió su vida tras seis meses del acontecimiento, Johnson señaló que la experiencia unió aún más a su familia, consolidando lazos más fuertes. Asimismo, ante la interrogante sobre si el evento tuvo un sentido religioso, concluyó con una reflexión sobre lo desconocido: quizás el creador ha hecho otras cosas que no podemos ver o identificar fácilmente, y tal vez esto sea una de ellas.





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Ciclo de conferencias sobre "Extraterrestres" en la Universidad de Münster

Ciclo de conferencias sobre "Extraterrestres" en la Universidad de Münster
Bajo el lema “Extraterrestres: Perspectivas Epistemológicas e Interdisciplinarias”, la Universidad de Münster les invita a un ciclo de conferencias interdisciplinarias durante el semestre de invierno de 2026/27.
por Andreas Müller


Cartel para el ciclo de conferencias “Extraterrestres: Perspectivas epistemológicas e interdisciplinarias”. Fuente: Universidad de Münster

El ciclo de conferencias del semestre de invierno 2026/27 se impartirá en formato híbrido los martes de 18:15 a 19:45 y está organizado por el Centro de Teoría de la Ciencia y el Planetario del Museo de Historia Natural LWL, estando dirigido a un público general.

«La cuestión de la existencia de vida extraterrestre no solo fascina a los aficionados a la ciencia ficción, sino que también plantea un desafío a la filosofía de la ciencia en diversas ramas de la investigación», anunció la universidad. «¿Podemos liberarnos de nuestro antropocentrismo respecto a lo que constituye la vida, la cultura y la inteligencia, para así estar abiertos al descubrimiento de diferentes formas de vida extraterrestre? ¿Cómo sería una investigación científica de lo desconocido? ¿Qué consecuencias filosóficas, sociales, legales y teológicas tendría el descubrimiento de vida extraterrestre?»

Entre los ponentes se encuentran el filósofo de la ciencia bernés Claus Beisbart, la geocientífica Lena Noack, la astrofísica Iva Vilović, el estudioso del cine y la literatura Matthias Hurst, Michael Bohlander de la Universidad de Durham, el teólogo Christian Weidemann y el sociólogo Andreas Anton del Instituto de Áreas Fronterizas de la Psicología y la Higiene Mental (IGPP) de Friburgo.

Puedes encontrar toda la información adicional sobre el ciclo de conferencias AQUÍ.




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jueves, 20 de agosto de 2026

Del caos a la claridad: la evolución de la Ufología según Hynek

Del caos a la claridad: la evolución de la Ufología según Hynek
Paralelismos históricos entre la alquimia y el estudio de los fenómenos aéreos no identificados.
por Luis Emilio Annino


En 1982, el Dr. Joseph Allen Hynek, reconocido astrónomo y figura fundamental en el estudio de los fenómenos aéreos no identificados, ofreció una perspectiva única sobre el estado de la ufología. A través de su testimonio, Hynek comparó el campo actual de la ufología con la evolución histórica de la química, sugiriendo una transición crítica.  

De la Alquimia a la ciencia de alto nivel

Hynek argumentó que la ufología atraviesa una fase comparable a la que experimentó la química cuando dejó de ser alquimia. Según el Dr. Hynek, el estudio de estos fenómenos aún se ve empañado por una "mezcla de superstición y afirmaciones no probadas", un caos inicial del cual, con el tiempo, debería emerger una "ciencia de alto nivel".  

Un desastre total: el desafío de la Pseudociencia

A pesar de su visión a largo plazo, el Dr. Hynek fue contundente respecto al presente. Describió la situación actual como un "desastre total", señalando una "cantidad fantástica de pensamiento ilusorio" y la presencia abrumadora de "pseudociencia", "pseudorreligión" y "cultismo" que, en su opinión, nublan el entendimiento genuino del fenómeno.  

La esperanza de claridad y comprensión

El astrónomo expresó su convicción de que este caos inicial eventualmente se disipará. Hynek sostuvo que, con el tiempo, todo lo superfluo terminará por "hundirse en el fondo", permitiendo que emerja un "líquido claro y transparente": un cuerpo de conocimiento real que pueda ser observado y comprendido en su totalidad.  

El papel del gobierno y la investigación científica

Finalmente, Hynek abordó la posibilidad de una colaboración formal entre el gobierno y la comunidad científica. Con escepticismo, concluyó que "no parece probable" que el gobierno se una a los científicos para llevar a cabo una investigación pública y completa del fenómeno OVNI, dejando este desafío en manos de un futuro incierto. 



https://x.com/ParaN_rmal/status/2048097844041826659

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