martes, 24 de febrero de 2026

Trump ordena la divulgación de información OVNI: ¿Qué significa para nosotros?

Trump ordena la divulgación de información OVNI: ¿Qué significa para nosotros?
La divulgación de FANIs es un acontecimiento psicológico, no sólo político. La incertidumbre aumenta la ansiedad y determina el modo en que las personas buscan significado. Prepararse para la divulgación es un tema legítimo que requiere seria atención.
por Jennice Vilhauer Ph.D.


Fuente: Truth Social, Donald Trump/Uso legítimo


El 19 de febrero de 2026, el presidente Donald Trump ordenó al Pentágono y a otras agencias federales que comenzaran a identificar y publicar archivos gubernamentales relacionados con los OVNIs (ahora denominados formalmente fenómenos anómalos no identificados, FANI) incluyendo materiales relacionados con la “vida extraterrestre y alienígena” [1].

La directiva surge tras varios años de creciente atención institucional a los FANIs. El Congreso ha celebrado audiencias formales con testimonio jurado de personal militar y un exfuncionario de inteligencia [2]. Los legisladores presentaron una legislación bipartidista destinada a aumentar la transparencia y establecer un proceso formal de recopilación de registros de FANIs [3]. Sin embargo, en su informe de 2024, la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios (AARO) del Departamento de Defensa citó la postura oficial: no ha encontrado evidencia de seres extraterrestres [4].

¿Aportará la orden de Trump pruebas que modifiquen esa evaluación? Eso está por verse.

Pero la divulgación no es sólo una cuestión de evidencia.

Cuando la información desafía supuestos básicos sobre la realidad, el conocimiento institucional o el lugar de la humanidad en el universo, conlleva un peso emocional significativo [5].

En sí, la revelación es un acontecimiento psicológico, con un impacto humano real.

Dependiendo de lo que se libere, las reacciones psicológicas variarán considerablemente. Algunas personas sentirán ansiedad y agobio. Otras desconfianza. Algunas pueden sentir asombro. Otras pueden sentir incredulidad, una sensación inmediata de que esto no puede ser serio. Y muchas sentirán apatía, ya sea porque dudan que algo significativo cambie o porque ya están abrumadas por todo lo demás que compite por su atención [6].

Todas estas respuestas son válidas.

Cómo el Gobierno divulga los asuntos

La información del gobierno no se procesa de forma neutral. Se basa en el nivel de confianza (o desconfianza) que ya se tenga. La confianza en las instituciones no es solo una postura política. Funciona como un estabilizador psicológico [7].

La respuesta de las personas influye en gran medida en la credibilidad que perciban de la información. La forma en que el gobierno divulgue la información influirá significativamente en su credibilidad y, por lo tanto, en su impacto psicológico.

Las investigaciones demuestran que la confianza aumenta cuando los funcionarios se comunican con precisión y transparencia, con mensajes coherentes y sesiones informativas continuas [7,8]. Por otro lado, cuando la comunicación se percibe como contradictoria o reservada, la confianza se erosiona rápidamente [7].

Uno de los aspectos más importantes de la divulgación gubernamental es que casi con certeza aumentará la incertidumbre.

Los cambios en la realidad pueden ser desestabilizadores

Las investigaciones demuestran que la incertidumbre es uno de los estados más incómodos de tolerar para el sistema nervioso [5,9]. Cuando las personas se sienten inseguras, experimentan más signos de angustia emocional, como ansiedad o depresión, insomnio, dificultad para concentrarse y falta de motivación [9].

Si algún material publicado desafía fuertemente las suposiciones de las personas, puede desencadenar lo que muchos médicos e investigadores describen como un shock ontológico: una desorientación profunda que ocurre cuando se altera el marco de la realidad de alguien [10,11].

Las personas que reportan encuentros anómalos describen una conmoción e incredulidad que pueden alterarles la vida. Algunas experimentan pensamientos obsesivos persistentes y no patológicos mientras intentan recuperar la coherencia, mientras que otras refieren miedo intenso y claras respuestas fisiológicas al estrés [11]. La desestabilización refleja una alteración de las estructuras de significado, no una enfermedad mental.

No se necesita la confirmación de vida extraterrestre para un shock ontológico. Simplemente la conciencia de que podría existir una amenaza potencial desconocida que las autoridades no saben cómo manejar puede generar un cambio en la percepción de seguridad en el mundo.

Esto se superpone con el concepto más amplio de seguridad ontológica: la sensación de que el mundo es estable, cognoscible y continuo [12]. Cuando esa seguridad se ve cuestionada, aumenta la ansiedad y las personas buscan explicaciones que restablezcan el orden.

La búsqueda de la creación de sentido

Cuando nueva información entra en tu realidad, la rechazas, la integras en tus creencias o ajustas tu marco de referencia para comprenderla. Los psicólogos describen estos procesos como asimilación y acomodación: maneras en que preservamos la coherencia cuando la realidad cambia [10].

Pero la divulgación gubernamental no solo introducirá hechos que requieren un ajuste mental; probablemente, en muchos, hará que deseen encontrarle significado a lo que están aprendiendo [10].

Cuando las personas se sienten inseguras, suelen inclinarse por explicaciones que parecen decisivas porque les ayudan a controlar la ansiedad [5]. Cuanto más clara y segura sea la narrativa, más calma el sistema nervioso. Sin embargo, esto puede hacer que las personas se vuelvan más vulnerables a la desinformación, especialmente si esta proviene de personas con puntos de vista dogmáticos [13].

Muchas personas también recurren a marcos espirituales o filosóficos que ya aportan estructura y significado [10]. Los sistemas de creencias de larga data ofrecen coherencia, identidad y continuidad cuando la realidad parece incierta.

Otros pueden aumentar el consumo de información como una forma de recuperar el control emocional, buscando perspectivas racionales que les permitan adaptarse a la nueva información.

Mientras que algunos que rechazan la información se retirarán por completo para preservar su propia visión del mundo.

Lo que hace que este momento sea diferente es que la divulgación gubernamental da legitimidad a un tema estigmatizado y eso cambia el panorama en el que las personas pueden dar significado a la información que se les brinda.

El cambio de la ventana de Overton tiene implicaciones importantes

Durante décadas, el interés en los FANIs se consideraba culturalmente marginal o sospechoso. Quienes reportaban avistamientos se arriesgaban al ridículo o a un perjuicio profesional. Cuando el gobierno de Estados Unidos reconoce los FANIs en procedimientos gubernamentales formales y ordena al Pentágono que divulgue información sobre ellos a todas las agencias pertinentes, los límites se modifican. Los politólogos lo denominan movimiento en la «ventana de Overton», el abanico de ideas que se consideran legítimas para el debate público [14].

Cuando un tema pasa de ser objeto de burla a ser tratado legítimamente en las instituciones gubernamentales, el estigma disminuye, y eso repercute psicológicamente [13]. Cuando el estigma disminuye, más personas se involucran abiertamente, más personas reconsideran sus suposiciones previas y más personas permiten que el tema se reflexione conscientemente en lugar de descartarlo automáticamente.

Esto hace que el tema pase de ser sospechoso a ser algo que debemos tomar en serio, particularmente en el mundo de la salud mental.

La divulgación de FANIs por parte del gobierno no es un evento que se limite a las fronteras de Estados Unidos. En un mundo digitalmente interconectado, las noticias y las reacciones psicológicas se propagan rápidamente [13].

Los seres humanos son resilientes y, si bien la mayoría se adapta a la nueva información a medida que surge, existen poblaciones más vulnerables que deben considerarse. Las personas que ya enfrentan ansiedad, desconfianza, trauma o inestabilidad social pueden experimentar una mayor angustia. Incluso un pequeño porcentaje de personas que reaccionan con fuerza a un evento global puede sobrecargar los sistemas de salud mental.

Se requiere pensamiento proactivo y preparación.

Esperar a ver qué pasa será demasiado tarde.

Referencias

1. Associated Press. (2026). Trump orders release of government UFO files.

2. U.S. House of Representatives. (2023). Unidentified anomalous phenomena hearing transcript.

3. U.S. Congress. (2023). UAP Disclosure Act provisions (S.Amdt. 2610).

4, Department of Defense. (2024). All-domain anomaly resolution office historical record report, Vol. 1.

5. Carleton, R. N. (2016). Fear of the unknown: One fear to rule them all? Journal of Anxiety Disorders, 41, 5–21. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2016.03.011

6. Tandoc, E. C., Jr., & Kim, H. K. (2023). Avoiding real news, believing in fake news? Journalism, 24(6), 1174–1192. https://doi.org/10.1177/14648849221090744

7. Van der Meer, T., & Jin, Y. (2020). Seeking formula for misinformation treatment in public health crises. Health Communication. https://doi.org/10.1080/10410236.2019.1573295

8. Siegrist, M., & Zingg, A. (2014). The role of public trust during pandemics. Risk Analysis, 34(4), 680–689. https://doi.org/10.1027/1016-9040/a000169

9. Grupe, D. W., & Nitschke, J. B. (2013). Uncertainty and anticipation in anxiety. Nature Reviews Neuroscience, 14, 488–501. https://doi.org/10.1038/nrn3524

10. Park, C. L. (2010). Making sense of the meaning literature. Psychological Bulletin, 136(2), 257–301. https://doi.org/10.1037/a0018301

11. De la Torre, G. G. (2023). Psychological aspects in unidentified anomalous phenomena (UAP) witnesses. International Journal of Astrobiology. https://doi.org/10.1017/S1473550423000289

12. Mitzen, J. (2006). Ontological security in world politics. European Journal of International Relations, 12(3), 341–370. https://doi.org/10.1177/1354066106067346

13. Vosoughi, S., Roy, D., & Aral, S. (2018). The spread of true and false news online. Science, 359(6380), 1146–1151. https://doi.org/10.1126/science.aap9559

14. The Lancet Planetary Health. (2021, November). Moving the Overton window. The Lancet Planetary Health, 5(11), e751. https://doi.org/10.1016/S2542-5196(21)00262-6




Modificado por orbitaceromendoza

Pete Hegseth confirma: "Cumpliremos la orden de Trump sobre OVNIs y extraterrestres"

Pete Hegseth confirma: "Cumpliremos la orden de Trump sobre OVNIs y extraterrestres"
El Secretario enfatiza la preparación militar en el espacio y un enfoque deliberado para desclasificar archivos clasificados.
por Luis Emilio Annino



En la entrevista con Kristin Fischer, Pete Hegseth, como Secretario de Defensa (o Secretario de Guerra), aborda la superioridad espacial como un dominio militar clave que puede ser tanto defensivo como ofensivo o cinético. Aunque enfatiza que EE.UU. no busca necesariamente acciones ofensivas en el espacio, insiste en que el país debe estar preparado para defender sus activos y ser proactivo si es necesario. Destaca que se consideran todas las opciones en este ámbito, aunque muchas capacidades permanecen clasificadas y no se discuten públicamente, con el objetivo de mantener el control y la protección del "cielo" ante cualquier amenaza.

En la segunda parte, Fischer pregunta sobre la reciente orden ejecutiva del presidente Trump para identificar y divulgar archivos relacionados con OVNIs y FANIs, incluyendo posible vida extraterrestre. Hegseth admite que nunca imaginó enfrentar esta tarea en su "tarjeta de bingo", pero confirma que su equipo ya trabaja en cumplir la directiva de manera exhaustiva y en coordinación con la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (DNI). Expresa compromiso total con la transparencia, aunque advierte que será un proceso deliberado para gestionar expectativas altas y evitar promesas incumplidas.

Finalmente, Hegseth reitera el apoyo a la agenda de divulgación impulsada por Trump, quien busca respuestas claras sobre estos fenómenos. No ofrece un plazo específico para la desclasificación, pero asegura que se evaluará cuidadosamente para entregar información útil al presidente y al público estadounidense, colaborando con otras agencias y priorizando un enfoque responsable que no genere falsas expectativas.



Kristin Fischer: Hablas mucho de superioridad espacial. ¿Cuánto de eso implica armas ofensivas en el espacio? 
Pete Hegseth: Bueno, creo que debemos darnos cuenta de que cada dominio podría ser potencialmente cinético, por decirlo en términos militares. Podría ser ofensivo o defensivo. Eso no es lo que queremos hacer, pero hay que estar preparado para defender y para ser proactivo. 
Así que estamos considerando todas las opciones en el dominio espacial. Hay muchas cosas, muchas capacidades de las que no hablaremos con cámaras y micrófonos, pero cuando digo dominio, significa que mantendremos la vista en el cielo pase lo que pase. Y ojalá no lleguemos a eso, pero vamos a tener que ser capaces de proteger nuestros activos. 
Kristin Fischer: Hace tres días, el presidente Trump le ordenó comenzar el proceso de identificación y divulgación de los archivos OVNI y FANI. O sea, ¿alguna vez pensó que sería el Secretario de Guerra a cargo de la posible desclasificación de la vida extraterrestre para el pueblo estadounidense y el mundo? 
Pete Hegseth: No tenía eso en mi tarjeta de bingo para nada. 
Kristin Fischer¿Y está preparado para hacerlo ahora? 
Pete Hegseth: Por supuesto. O sea, tenemos a nuestro equipo trabajando en ello ahora mismo. No quiero exagerar cuánto tiempo tomará, ¿verdad? 
Estamos trabajando a fondo. Cumpliremos plenamente con esa orden ejecutiva, ansiosos por proporcionársela al presidente. Habrá más información próximamente sobre el proceso que seguiremos. 
Kristin Fischer¿Y qué plazo? ¿Tiene alguna idea de cuánto tiempo tomará esto? 
Pete Hegseth: Todavía no tengo un plazo, pero espere. 
Kristin FischerLa directora de inteligencia nacional dijo hoy que su oficina iba a comenzar el proceso de desclasificación de informes sobre alienígenas y vida extraterrestre. Vuelvo a este tipo de preguntas porque el pueblo estadounidense ha querido saber la respuesta desde hace mucho tiempo. Así que tengo curiosidad por saber si cree, primero, si este es el comienzo de la divulgación para el pueblo estadounidense y el mundo, y segundo, si el Pentágono está realmente preparado para comenzar a desclasificar algunas de estas cosas que realmente podrían arrojar algunas respuestas sobre esto en lugar de mantenerlo en secreto.
Pete Hegseth: Nos encantaría. Trabajaremos con la DNI, como siempre. Me alegra saber que lo está haciendo. 
El presidente Trump se ha comprometido con la divulgación en muchos niveles y ha dejado claro que quiere respuestas al respecto. Nos ha dado la responsabilidad de hacerlo. Vamos a participar en su cumplimiento. 
Será un proceso deliberativo. Queremos asegurarnos de que las expectativas sean altas, ¿verdad? No quiero prometer demasiado y cumplir poco. 
Así que nos tomaremos un tiempo para asegurarnos de evaluar cómo debería ser esto y cómo debería ser para el presidente y para el pueblo estadounidense. Gracias.



Anna Paulina Luna descarta origen humano en FANIs: "No es tecnología de la humanidad"
En entrevista con Fox, la representante rechaza que sea tecnología militar secreta o extranjera.




En la entrevista en Fox News (en "The Braking Story"), la representante Anna Paulina Luna (R-FL) respondió a la pregunta de la entrevistadora sobre si el encubrimiento de avistamientos de FANIs (Fenómenos Aéreos No Identificados, o UAP en inglés) por parte de la Fuerza Aérea se debe a tecnología militar secreta estadounidense o a un agente extranjero con capacidades avanzadas incomprensibles.

Luna resumió lo siguiente: Basándose en las entrevistas realizadas (tanto en persona como en testimonios recibidos), hay razones para creer que esta tecnología no fue creada por la humanidad. Esto implica que no se trata de tecnología humana (ni de EE.UU. ni de adversarios extranjeros), sino de algo de origen no humano, alineándose con evidencias de briefings, videos y testimonios que ha recibido en su rol en el Congreso y la Task Force sobre desclasificación de secretos federales relacionados con FANIs.

Ella ha enfatizado consistentemente en contextos similares (incluyendo audiencias y otras entrevistas) que existe evidencia de tecnologías avanzadas más allá de las capacidades humanas actuales, posiblemente interdimensionales o no de este mundo, y que el gobierno mantiene opacidad por razones de seguridad nacional.



Entrevistadora: La Fuerza Aérea ha encubierto avistamientos de FANIs. Entonces, si existe la posibilidad, ¿se debe a que poseemos tecnología que no quieren que nadie sepa que poseemos militarmente? ¿O se trata de un agente extranjero con habilidades tecnológicas y cosas que funcionan de maneras que no podemos comprender? 
Representante Anna Paulina Luna: Basándonos en las entrevistas que hemos realizado, no solo en persona, sino también en algunos testimonios que hemos recibido, tenemos razones para creer que esta tecnología no fue creada por la humanidad.



Eric Burlison mantiene cautela sobre "hombrecitos verdes" pero valida FANIs anómalos
Entrevista en 102.0 KZRG: confirma tecnología superior observada en sesiones seguras, en el marco de especulaciones por anuncios de Trump.



En la entrevista en Morning Newswatch de 102.0 KZRG, el representante Eric Burlison expresó su escepticismo persistente respecto al tema de los OVNIs y posibles visitantes extraterrestres, aclarando que no cree necesariamente en "hombrecitos verdes de otro planeta". Sin embargo, reconoció que existe una gran atención y especulación pública, impulsada por el registro y documentación continua de objetos aéreos no identificados (FANIs) que desafían las explicaciones convencionales. Burlison mencionó haber participado en reuniones informativas clasificadas y entornos seguros donde observó videos e información confidencial, lo que le permite afirmar con certeza que "hay algo ahí fuera" que la humanidad aún no comprende ni puede explicar adecuadamente.

El congresista detalló que, aunque no ha validado personalmente informes sobre vehículos accidentados recuperados, ingeniería inversa de tecnología alienígena o la existencia de cuerpos biológicos no humanos, sí puede confirmar la presencia de objetos que emplean sistemas de propulsión no convencional, superando ampliamente las capacidades tecnológicas conocidas por Estados Unidos y el mundo. En el contexto de las recientes declaraciones de Trump —relacionadas con posibles avances en desclasificación y acceso a información sobre FANIs—, Burlison mantiene una postura cautelosa pero abierta, destacando la necesidad de más evidencia concreta antes de llegar a conclusiones definitivas sobre el origen extraterrestre.



Representante Eric Burlison: Sigo siendo escéptico sobre este tema. No creo que necesariamente existan hombrecitos verdes de otro planeta. Pero lo que sí puedo decir es que hay mucha atención y especulación, y mientras seguimos registrando y documentando objetos que no podemos explicar. 
Y he asistido a reuniones informativas. He estado en entornos seguros donde he visto videos clasificados e información, es obvio que hay algo ahí fuera que no sabemos que no podemos explicar. Ahora hay informes de que tenemos, como vehículos accidentados. 
Y luego estamos aplicando ingeniería inversa a todo esto. Hay informes de que tenemos cuerpos biológicos y todo eso. Y aún no he validado nada de eso. 
Pero lo que sí puedo validar es que hay objetos que utilizan tecnología de propulsión no convencional que está más allá de nuestras capacidades.


Lauren Boebert y el equipo informal que explora secretos OVNI bajo la sombra de Trump
Congresista espera revelaciones impactantes tras orden presidencial de liberar archivos extraterrestres.



La representante Lauren Boebert reveló en una entrevista que forma parte de un grupo de trabajo bipartidista no oficial junto a los congresistas Jared Moskowitz, Anna Paulina Luna y Eric Burlison, donde han revisado documentos clasificados relacionados con fenómenos anómalos no identificados (FANIs, antes conocidos como OVNIs). Se mostró muy emocionada por el potencial de que esta información salga a la luz, aunque evitó revelar detalles específicos para no violar las normas de clasificación, comparándolo con no imitar a Obama al divulgar datos sensibles. Expresó esperanza de que no se trate de otra distracción pública, recordando cómo durante la pandemia de COVID se confirmó la realidad de los OVNIs y FANIs (fenómenos aéreos no identificados), pero la reacción general fue de indiferencia ("sí, ¿y qué?").

En el contexto de las recientes declaraciones del presidente Trump —quien ordenó la desclasificación de archivos gubernamentales sobre vida extraterrestre, FANIs y OVNIs tras comentarios de Obama sobre que los extraterrestres son reales, argumentando un gran interés público y criticando posibles filtraciones clasificadas—, las palabras de Boebert refuerzan el impulso bipartidista actual por mayor transparencia en estos temas. Ella enfatizó su expectativa de que surja información "realmente interesante" y no solo un nuevo ciclo de hype sin sustancia, alineándose con el momentum generado por la administración Trump para revisar y publicar estos documentos pendientes.



Representante Lauren Boebert: Formo parte de un grupo de trabajo bipartidista no oficial, compuesto por el congresista Jared Moskowitz, Ana Paulina Luna y Eric Burlison. Hemos revisado algunos documentos clasificados, y hay cosas realmente interesantes. No quiero imitar a Obama y decir información clasificada que no puedo, pero estoy muy emocionada de que esto salga a la luz. 
Espero que no sea otra distracción. Recuerden que durante la COVID, supimos que los extraterrestres eran reales, que había OVNIs, que había FANIs, y luego todos decían: «Sí, ¿y qué?». Así que espero que esto no sea solo otro tipo de: «Bueno, publiquémoslo y veamos si esta vez lo detectan». 
Pero creo que habrá información interesante.  
Entrevistador: Creo que deberías sentirte cómoda contándonoslo. No creo que se lo vayamos a decir a nadie.



por orbitaceromendoza

Efectos neurológicos de los encuentros con fenómenos aéreos no identificados

Efectos neurológicos de los encuentros con fenómenos aéreos no identificados
Luis Rafael Moscote-Salazar1,2,3, Tariq Janjua4, Nasly Zabaleta-Churio1,3, William Andres Florez-Perdomo1, Srinivas Kosgi5, Amit Agrawal6
1 Investigación clínica, Grupo Colombiano de Investigación Clínica en Cuidados Neurocríticos, Bogotá, Colombia; 5 Departamento de Psiquiatría, Instituto Dharwad de Salud Mental y Neurociencias, Dharwad, Karnataka; 6 Departamento de Neurocirugía, Instituto All India de Ciencias Médicas, Bhopal, Madhya Pradesh, India; 2 Investigación clínica, AV Healthcare Innovators, LLC, Madison, Wisconsin; 3 Investigación clínica, Consorcio Internacional de Investigación Neurológica; 4 Aneuclose LLC, Eagan, Minnesota, EE. UU.

Resumen

El sistema nervioso humano es, en cierto modo, un órgano eléctrico, sensible a los campos electromagnéticos. Investigaciones anteriores ya han demostrado que la exposición a estos campos puede causar alteraciones en el cerebro. Los fenómenos aéreos no identificados (FANI), anteriormente denominados objetos voladores no identificables (OVNI), están ganando terreno, y su estudio no solo tiene un significado extraterrestre o tecnológico, sino que también considera sus posibles efectos psicológicos y neurológicos en los humanos. Si bien existe evidencia directa limitada que respalde la asociación de los avistamientos de FANI con trastornos neurológicos, informes anecdóticos podrían sugerir que quienes se encuentran con FANI pueden desarrollar alteraciones psicológicas y neurológicas. Por lo tanto, este artículo revisa críticamente los posibles impactos neurológicos de los encuentros con FANI y los desafíos que conllevan para futuras investigaciones en este campo. 

Palabras clave: Trastornos cognitivos, exposición electromagnética, sistema nervioso humano, neurología, trauma psicológico, encuentros con objetos voladores no identificados, fenómenos aéreos no identificados.




Introducción

El sistema nervioso funciona como un órgano eléctrico,[1] y existe abundante evidencia en la literatura que demuestra que la exposición electromagnética puede causar cambios en el cerebro humano. Estos efectos pueden manifestarse como cambios psicológicos, incluyendo impactos en la memoria, el aprendizaje y la percepción.[2-4] Si bien no existe evidencia objetiva, algunos informantes han sugerido con frecuencia que los fenómenos aéreos no identificados (FANI) podrían utilizar algún tipo de sistema de propulsión electromagnética. De ser así, es importante considerar la naturaleza eléctrica del cerebro. Los efectos neurológicos surgen de los cambios en el sistema nervioso, que pueden resultar de los factores que lo influyen directa o indirectamente, dando lugar a alteraciones morfológicas, químicas o eléctricas.[5-7] Este artículo tiene como objetivo discutir el impacto potencial del contacto con FANI en el sistema nervioso y el cerebro humanos con base en las teorías psicológicas, neurológicas y fisiológicas que rodean tales encuentros. 

Fenómenos aéreos no identificados 

El incidente del FANI, anteriormente conocido como objeto volador no identificable (OVNI), ha atraído una mayor atención de la comunidad de científicos, personal militar y miembros del público. Los FANI son aquellos objetos aéreos que no tienen explicación a pesar de los estudios de entidades como el Departamento de Defensa de los EE. UU. (y de personas que investigan por su cuenta). Mientras que los OVNIs se han asociado tradicionalmente con teorías sobre la existencia de vida extraterrestre, los FANI son un término menos específico para describir cualquier objeto o luz aérea inexplicable que no necesita ser identificada. Los FANI se han estudiado en las últimas décadas, no solo por su tecnología o implicaciones extraterrestres, sino también por sus posibles influencias fisiológicas y neurológicas en los testigos humanos. La mayor parte de la literatura que existe sobre los FANI sigue centrándose en su dinámica aérea y sus encuentros con los militares, pero sigue habiendo una gran brecha en la percepción de sus efectos neurológicos.

Definiciones

El término FANI se aplica a cualquier entidad o fenómeno aéreo que no sea fácilmente identificable o comprensible por los mejores medios tecnológicos. Convencionalmente, el término "OVNI" se aplicaba a dicha actividad aérea no identificable, con la tendencia a plantear preguntas sobre su causa extraterrestre. Los FANI se diferencian de los OVNI en que enfatizan la inexplicabilidad del fenómeno, en lugar de considerar que sería extraterrestre. Incidentes de alto perfil como el encuentro OVNI del Nimitz (2004) y el incidente OVNI del Tic-Tac han sido particularmente significativos.[8] Esto se debe a que el personal militar ha capturado estos encuentros en evidencia de radar y video, lo que valida la premisa de que estos eventos podrían ser manifestaciones de sistemas tecnológicos exóticos o potencialmente de origen extraterrestre. Además, informes recientes del gobierno estadounidense han reconocido la presencia de FANI, lo que ha dado lugar a una nueva investigación científica sobre qué son y cómo pueden afectar a los observadores humanos. 

Experiencias con fenómenos aéreos no identificados

Si bien los FANI se estudian en profundidad, quizás el área menos explorada sea el impacto neurológico de los encuentros cercanos. Si bien estos eventos son principalmente visuales o sensoriales, algunos testigos han reportado secuelas psicológicas o neurológicas residuales tras sus encuentros. Esto ha estimulado la especulación sobre la interacción de estos eventos con el cerebro y el sistema nervioso humanos. Si bien actualmente existen pocos estudios científicos directos que correlacionen los avistamientos de FANI con enfermedades neurológicas, existen numerosos relatos psicológicos y anecdóticos que sugieren que el contacto con FANI puede tener efectos profundos y duraderos en quienes los presencian. Estos incluyen trauma psicológico y probables lesiones neurológicas.[9] La evidencia es en gran parte anecdótica y se basa en testimonios de testigos oculares, pero hay algunos temas comunes en los ejemplos dados que sugieren efectos graves en el cerebro humano.

Efectos psicológicos

La mayoría de los testigos de encuentros con FANI reportan fuertes consecuencias psicológicas, como miedo, ansiedad y trastorno de estrés postraumático (TEPT). Estas respuestas psicológicas suelen ser provocadas por el carácter inesperado del incidente y la actividad inexplicable del fenómeno.[10] Los testigos tienden a sentirse impotentes, confundidos o asustados al enfrentarse a fenómenos que parecen desafiar las leyes convencionales de la física.[10] Algunas personas han experimentado una sensación de disociación o un estado alterado de conciencia poco después de un encuentro profundo con un FANI, lo que podría tener efectos psicológicos duraderos. Tras un encuentro, es común reportar trastornos del sueño como insomnio, pesadillas o parálisis del sueño. Además, las personas pueden desarrollar una condición conocida como disonancia cognitiva, donde su realidad no se alinea con lo que creían que era el mundo anteriormente. Esto genera confusión mental o pensamiento defectuoso. El miedo y la incertidumbre generados por estos eventos tienden a generar un trauma psicológico duradero, que puede causar trastornos de ansiedad crónica o TEPT.



Efectos físicos y neurológicos a corto plazo

En algunos casos, testigos también han reportado reacciones físicas inmediatas al entrar en contacto cercano con FANI, como mareos, dolores de cabeza, anomalías visuales y náuseas [Figura 1]. Algunos casos reportaron quemaduras en la piel, inflamación ocular y parálisis temporal. En algunos casos, personas reportaron pérdida de memoria o confusión mental, a veces tras la exposición a luz inusual o radiación electromagnética. Se recibió un informe intrigante desde Alderney, Reino Unido, donde un grupo de empleados afirmó haber sufrido quemaduras en la piel tras presenciar un objeto brillante e inusual en la atmósfera. Estas afirmaciones de lesiones físicas han llevado a algunos a considerar que los FANI podrían emitir algún tipo de radiación, pulsos electromagnéticos u ondas de alta frecuencia que tendrían un impacto directo en los sistemas biológicos. Se plantea la hipótesis de que podrían producir interferencia electromagnética o radiación similar a las microondas a partir de sus mecanismos de propulsión, aún desconocidos, que podrían interferir con las funciones neuronales, causando síntomas inmediatos de confusión, dolor de cabeza o parálisis temporal.

Efectos neurológicos a largo plazo

Además de los efectos a corto plazo, algunas personas reportan síntomas neurológicos a largo plazo tras un encuentro con FANI.[10] Estos incluyen pérdida de memoria, deterioro cognitivo, dificultades de concentración y reducción de la función ejecutiva. Estos síntomas sugieren que los encuentros con FANI pueden tener efectos a largo plazo en la función cerebral, quizás a través de la interacción de los campos electromagnéticos o la radiación con el tejido neuronal. La investigación sobre los efectos biológicos de la radiación electromagnética y las ondas de alta frecuencia (p. ej., las microondas) sugiere que la exposición prolongada a estos campos puede causar alteraciones en los procesos celulares, incluyendo cambios en la permeabilidad de la membrana, estrés oxidativo y daño al ADN, que pueden tener efectos neurológicos. Estas alteraciones pueden afectar la neurotransmisión, con consecuencias para el procesamiento cognitivo, el almacenamiento de la memoria u otras funciones cerebrales vitales para el funcionamiento mental normal. Además, los informes de personas que desarrollan neuroinflamación o confusión mental tras sus experiencias con FANI podrían indicar la posibilidad de efectos crónicos; en este caso, la dimensión de la neurodegeneración o el cambio neurovascular con el tiempo. La exposición crónica a campos electromagnéticos, al igual que en otras aplicaciones tecnológicas, se ha asociado con disfunción cognitiva tanto aguda como crónica, lo que sugiere un mecanismo plausible para la alteración neurológica asociada a FANI.

Teorías sobre los mecanismos de interacción: campos electromagnéticos y radiación

La teoría de la interferencia electromagnética desempeña un papel fundamental en la mayoría de las hipótesis sobre los efectos neurológicos de los FANI. Algunos científicos teorizan que los FANI podrían producir campos electromagnéticos intensos o radiación como subproducto de sus sistemas de energía o propulsión. Estas emisiones electromagnéticas podrían interactuar con el cerebro humano, ya que este utiliza señales eléctricas para las funciones mentales y motoras. Radiaciones similares a las microondas o campos electromagnéticos de alta frecuencia pueden interrumpir la actividad neuronal. Se sabe que estos campos afectan la transmisión sináptica y pueden causar síntomas como mareos, desorientación o deterioro mental. Además, estudios bioelectromagnéticos revelan que un campo electromagnético intenso puede alterar la actividad eléctrica del cerebro, provocando la aparición de afecciones como convulsiones epilépticas, neuralgia u otros problemas neurológicos en personas vulnerables. El efecto de la radiación ionizante, posiblemente emitida por ciertos FANI, sobre el ADN y las estructuras celulares también es preocupante. La radiación puede causar mutaciones genéticas y neurodegeneración, especialmente cuando la exposición es prolongada o se produce a niveles elevados. Esto coincide con algunos de los síntomas a largo plazo que experimentan los testigos de FANI, como pérdida de memoria, deterioro cognitivo y la posterior aparición de enfermedades neurodegenerativas.

Factores psicológicos y culturales en la percepción

El cerebro es muy susceptible al sesgo de percepción, especialmente cuando se enfrenta a una experiencia anómala. Las creencias culturales, las expectativas personales y el estado emocional pueden influir profundamente en cómo una persona interpreta su experiencia con FANI.[11] Otros pueden interpretar cualquier luz brillante, sonido inusual o aberración visual como FANI, con o sin base científica. Esto es particularmente probable en casos donde el observador tiene creencias previas de experiencias extraterrestres o ha sido influenciado por las representaciones mediáticas de OVNIs. Además, el estrés psicológico o el trauma causado por un encuentro con FANI podría exacerbar los síntomas neurológicos. El TEPT o los estados disociativos son los resultados típicos en situaciones donde las personas están sujetas a eventos altamente estresantes e inexplicables. Dichos factores psicológicos podrían manifestarse en forma de síntomas físicos, como dolores de cabeza, mareos u otros síntomas neurológicos, sin que el propio FANI cause daño físico.

Desafíos actuales y posibilidades futuras en la investigación de fenómenos aéreos no identificados

La investigación sobre los efectos neurológicos de los encuentros con FANI se ve afectada por desafíos. El mayor desafío para el progreso científico es la falta de datos empíricos. La mayoría de los informes de encuentros con FANI son anecdóticos y no han sido verificados científicamente.[12] Sin experimentos controlados, es difícil separar los efectos neurológicos genuinos de las reacciones psicológicas a eventos inexplicables. El carácter transitorio y evasivo de los FANI los hace inaccesibles a una investigación científica controlada. Una vez más, surgen consideraciones éticas al intentar investigar a personas que afirman haber tenido experiencias con FANI, en particular cuando dichas personas presentan evidencia de angustia psicológica o incapacidad para corroborar sus experiencias.[13,14] La investigación futura sobre FANI debe involucrar metodologías de estudio interdisciplinarias, que integren la neurociencia, la bioelectromagnetismo, la psicología y los estudios culturales para intentar comprender cómo ocurren estos eventos y su efecto en la salud humana.

Conclusiones

Si bien la evidencia hasta la fecha de una relación entre los encuentros con FANI y las consecuencias neurológicas es provisional, los datos disponibles sugieren que los FANI pueden tener importantes efectos psicológicos y neurológicos. Estos efectos abarcan desde síntomas transitorios como mareos y confusión hasta lesiones neurológicas crónicas, incluyendo déficit cognitivo y pérdida de memoria. Los modelos teóricos basados ​​en campos electromagnéticos, radiación y trauma psicológico ofrecen explicaciones plausibles de cómo los FANI pueden afectar al sistema nervioso humano. El uso de técnicas avanzadas de imagenología, estudios a largo plazo y la implementación de procedimientos estandarizados para documentar las experiencias con FANI nos permitirá comprender mejor las complejas interacciones entre los FANI y el cerebro humano.

Referencias

  1. Balasubramanian  V.  Brain  power.  Proc  Natl  Acad  Sci  USA. 2021;118:e2107022118.
  2. Repacholi MH. Low-level  exposure to radiofrequency electromagnetic fields:  Health  efects  and  research  needs.  Bioelectromagnetics 1998;19:1-19.
  3. Schilling  CJ.  Efects  of  acute  exposure  to  ultrahigh  radiofrequency radiation on three antenna engineers. Occup Environ Med 1997;54:281-4.
  4. Singh  R, Nath  R,  Mathur AK, Sharma RS.  Efect  of  radiofrequency radiation on reproductive health. Indian J Med Res 2018;148:S92-S9.
  5. Hinrikus H, Bachmann M, Lass J. Understanding physical mechanism of low-level microwave radiation efect. Int J Radiat Biol 2018;94:877-82.
  6. Kim  JH,  Lee  JK,  Kim  HG,  Kim  KB,  Kim  HR.  Possible  efects  of radiofrequency electromagnetic field exposure on central nerve system. Biomol Ther 2019;27:265-75.
  7. Kleinlogel  H,  Dierks  T, Koenig  T,  Lehmann  H,  Minder A,  Berz  R. Efects of weak  mobile phone – Electromagnetic  fields (GSM, UMTS) on event related potentials and cognitive functions. Bioelectromagnetics 2008;29:488-97.
  8. Mysterious U.  Glowing Auras and Black Money”: The Pentagons Mysterious UFO Program”. The New York Times; 2017.
  9. Schuessler  JE.  UFO-related  Human  Physological  Efects. Houston, Texas: A MUFON Publication; 1996.
  10. De  la  Torre  GG.  Psychological  aspects  in  unidentified  anomalous phenomena (UAP) witnesses. Int J Astrobiol 2024;23:e4.
  11. French  CC,  Santomauro  J,  Hamilton  V,  Fox  R,  Thalbourne  MA. Psychological aspects of the alien contact experience. Cortex 2008;44:1387-95.
  12. Medina RM, Brewer SC, Kirkpatrick SM. An environmental analysis of public UAP sightings and sky view potential. Sci Rep 2023;13:22213.
  13. Zimmer TA. Social psychological correlates of possible UFO sightings. J Soc Psychol 1984;123:199.
  14. Spanos NP, Cross PA, Dickson K,  DuBreuil SC. Close encounters: An examination of UFO experiences. J Abnorm Psychol 1993;102:624-32



Modificado por orbitaceromendoza

lunes, 23 de febrero de 2026

¿OVNIs en Mendoza? Malargüe avanza con una ruta turística inspirada en este fenómeno

¿OVNIs en Mendoza? Malargüe avanza con una ruta turística inspirada en este fenómeno
El fenómeno OVNI suma respaldo institucional y abre la puerta a un circuito temático binacional, desde Malargüe a San Clemente, Chile.
Por Claudio Altamirano


OVNIs en San Clemente, zona limítrofe con Malargüe (Gentileza).

Malargüe se suma al desarrollo de una ruta ufológica, inspirada en la experiencia de San Clemente, Chile. Avistamientos históricos y recientes, especialmente en la zona cordillerana y en Paso Pehuenche, impulsan una propuesta turística binacional que ya comenzó a tomar forma institucional.

El sur mendocino vuelve a mirar al cielo. En los últimos años, y con renovado impulso tras el Encuentro Binacional Paso Pehuenche, el departamento de Malargüe comenzó a delinear una propuesta de turismo ufológico que toma como referencia la consolidada ruta temática de San Clemente, localidad chilena reconocida por la cantidad de avistamientos registrados en su territorio.

Fenómeno OVNI en Malargüe

La cercanía geográfica y los múltiples testimonios que, desde la segunda mitad del siglo pasado, dan cuenta de fenómenos aéreos no identificados en la zona cordillerana, incluso en cercanías de la ciudad de Malargüe, constituyen el principal sustento de la iniciativa. En sectores limítrofes con Chile, como el Cerro Campanario, vecinos y viajeros han reportado extrañas luces y objetos en movimiento, tanto en horarios nocturnos como a plena luz del día.

El tema cobró especial relevancia en el último Encuentro Binacional Paso Pehuenche, cuando el periodista malargüino Gustavo Yáñez entregó al intendente Celso Jaque y al alcalde chileno Juan Rojas dos piezas documentales que capturaron lo inexplicable: fotografías ampliadas y encuadradas que registran presuntos OVNIs el 5 de abril de 2013, en horas de la mañana, sobre el mencionado cerro.

Uno de esos cuadros, expuesto por la Dirección de Turismo local, lleva la leyenda “Bienvenidos a Malargüe, zona de OVNIs” e incluye un código QR que dirige a la crónica completa del avistamiento. Con estos registros, el departamento se suma a una propuesta vanguardista que busca diversificar su matriz turística, tradicionalmente asociada a la naturaleza y la aventura.



La principal ruta ufológica de Sudamérica limita con Malargüe

En diálogo con SITIO ANDINO, el periodista Juan Claudio Cerro Martínez, ideólogo de la ruta ufológica de San Clemente, recordó que el proyecto comenzó en 2007 desde el municipio tras recopilar numerosos testimonios, fotografías y videos de la zona. Ese material dio origen al documental Testigos del Cielo, herramienta clave para que Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR) patrocinara la primera ruta ufológica del país vecino.



Cerro Martínez destacó que, a pocos kilómetros del límite internacional, sitios como la Laguna del Maule, el Lago Colbún y El Enladrillado son considerados “puntos calientes” de avistamientos, este último señalado por muchos como una supuesta pista de aterrizaje de OVNIs.

Optimista ante la posibilidad de un corredor ufológico binacional, el periodista subrayó que la ufología es un tema polémico, pero atractivo desde lo turístico. “A veces caminamos mirando hacia el suelo, pero también es importante caminar mirando hacia el cielo, porque siempre hay algo para descubrir”, reflexionó.




Modificado por orbitaceromendoza

La respuesta de Villarroel a las críticas sobre las tecnofirmas astronómicas pre-Sputnik

Tecnofirmas
La respuesta de Villarroel a las críticas sobre las tecnofirmas astronómicas pre-Sputnik
En un comentario reciente, la astrónoma Dra. Beatriz Villarroel y sus colegas responden a las críticas recientemente publicadas a sus publicaciones científicas sobre el descubrimiento de objetos potencialmente artificiales cerca de la Tierra incluso antes del lanzamiento del primer satélite “Sputnik-1”.
por Andreas Müller


Sección de imagen de las placas fotográficas del candidato transitorio 5. Fuente: Villarroel et al., ResearchGate.net 2025

Las primeras publicaciones

Anteriormente, la astrónoma, junto con Stephen Bruehl, de la Universidad de Vanderbilt, había publicado los resultados de sus análisis de placas fotográficas astronómicas históricas de principios de la década de 1950 en "Monthly Notices of the Royal Astronomical Society" (MNRAS, DOI: 10.1093/mnras/staf1158), en "Publications of the Astronomical Society of the Pacific" (DOI: 10.1088/1538-3873/ae0afe), así como en la revista Nature "Science Reports" (DOI: s41598-025-21620-3).

En estas placas fotográficas, los autores identificaron destellos y puntos de luz de corta duración (que el público general probablemente interpretaría como estrellas), a los que denominaron "transitorios". Sin embargo, descartaron explicaciones astronómicas para estos transitorios, así como artefactos fotográficos y errores en la producción o el almacenamiento de las placas. Lo que hace que este descubrimiento sea particularmente significativo es que las placas se crearon antes del lanzamiento del primer satélite artificial, el Sputnik 1. Por lo tanto, se excluyen los objetos artificiales en el espacio cercano a la Tierra. Además, los investigadores encontraron correlaciones estadísticas entre la cronología de estos puntos de luz, las pruebas de armas nucleares y el aumento de los informes de objetos voladores no identificados y fenómenos anómalos (OVNIs/FANIs), como durante la oleada de avistamientos de Washington de 1952. Bruehl y Villarroel también demostraron que se encontraron significativamente menos de estos transitorios cuando las fotografías se tomaron en el momento de la sombra de la Tierra o dentro de ella. Según los autores, este hecho también descarta artefactos y errores fotográficos, “porque los artefactos no ‘saben’ nada sobre la sombra de la Tierra, pero los objetos que reflejan la luz solar sí”. 

Fue, en particular, la publicación en la revista Nature "Science Reports", la que obtuvo reconocimiento internacional, considerable atención y numerosos reportajes en los medios. Sin embargo, al mismo tiempo, surgieron controversias desde el principio, ya que los autores vincularon los transitorios de las placas fotográficas históricas con pruebas nucleares, así como con oleadas de avistamientos de OVNIs.

Crítica

Sin embargo, poco después, un equipo de científicos estadounidenses orientados a los ovnis, dirigido por el Dr. Wesley A. Waters, profesor asociado de astronomía en el renombrado Wellesley College, publicó una dura crítica del trabajo de Villarroel y sus colegas a través del servidor de preimpresión ArXiv.org.

En su evaluación general, el estudio crítico concluye que ninguno de los hallazgos examinados hasta la fecha proporciona evidencia suficiente de tecnofirmas. Las supuestas indicaciones siguen siendo explicables por errores sistemáticos, artefactos y debilidades metodológicas, y no hay evidencia convincente de que las características examinadas representen objetos reales y artificiales.

Villarroel y sus colegas responden


En esencia, Watters et al. (2026) critican los análisis estadísticos de Villarroel et al. (2025) y Bruehl & Villarroel (2025) al afirmar, entre otras cosas, que confunden la validación de objetos (es decir, la identificación inequívoca de transitorios individuales como eventos astrofísicos reales) con la evaluación estadística general.

En su reciente comentario, Villarroel y sus colegas argumentan que esta crítica se basa en una incomprensión fundamental de los marcos estadísticos utilizados. Argumentan además que en muchas áreas de la ciencia —desde la mecánica estadística hasta la física de partículas— se pueden extraer inferencias de muestras grandes incluso cuando los datos individuales no están completamente verificados. Para un modelo estadístico a nivel de conjunto, no es necesario identificar cada objeto como genuino; lo crucial es que se puedan investigar las relaciones sistemáticas y separar las señales estadísticas del ruido. De igual manera, con un conjunto de datos suficientemente grande de eventos transitorios de corta duración, es posible determinar si ciertos patrones son estadísticamente significativos, incluso si los eventos individuales siguen siendo inciertos.

Un argumento clave se refiere a la gran cantidad de datos sobre puntos de luz transitorios en placas fotográficas históricas del Observatorio Palomar. Estudios previos habían catalogado cientos de miles de estos breves estallidos de brillo. Algunos de estos datos fueron filtrados exhaustivamente en respuesta a las críticas para eliminar posibles artefactos, pero según Villarroel, esto resultó en una pérdida significativa de poder estadístico.

Los autores, incluyendo a Villarroel, defienden el tamaño de las muestras utilizadas y critican que los subconjuntos altamente filtrados empleados por Watters et al. carezcan de información temporal completa y de poblaciones lo suficientemente grandes como para permitir inferencias estadísticas robustas. Argumentan que una muestra tan reducida no presenta las mismas características que el conjunto de datos original, más grande y heterogéneo, y, por lo tanto, no es adecuada para la pregunta estadística que se aborda.

Además, critican los supuestos estructurales en la selección de datos, así como los pasos metodológicos que podrían socavar la validez de la crítica. Al mismo tiempo, enfatizan que consideran importante el análisis de los fenómenos ópticos de corta duración observados, independientemente de su causa última, ya que estos fenómenos no pueden explicarse completamente por artefactos conocidos o errores instrumentales.

El comentario de Villarroel también aclara que la inferencia estadística sobre grandes conjuntos de datos está bien establecida en muchos campos científicos y no es inválida simplemente porque los objetos individuales no hayan podido verificarse inequívocamente. Esta distinción metodológica es fundamental en el debate sobre la estadística transitoria y está en el centro de la discusión entre ambos equipos de investigación.

La última contribución de Villarroell concluye con la observación de que es necesario un debate más abierto y constructivo entre los equipos de investigación involucrados y otros expertos en astronomía y estadística para aclarar los conocimientos metodológicos y desarrollar criterios comunes para evaluar los fenómenos de luz transitoria. Villarroell et al. enfatizan que simplemente cerrar los debates no es productivo y que, en última instancia, el progreso en la ciencia de la información, la astronomía y el análisis de grandes conjuntos de datos solo es posible mediante un discurso metodológico transparente.

La controversia en torno a cuestiones estadísticas en la interpretación de eventos astronómicos de corta duración no ha terminado, sino que constituye un foco actual de la investigación astrofísica sobre OVNIs.

Es probable que la respuesta de Villarroel et al. dé lugar a más comentarios, contrarrespuestas y posiblemente a nuevos estudios metodológicos que profundizarán aún más la comprensión de esta compleja cuestión, tanto dentro de la comunidad académica como en el debate más amplio sobre posibles tecnofirmas y otros fenómenos astronómicos raros.

En su respuesta, los autores del entorno de Villarroel defienden la metodología estadística original frente a las críticas de Watters et al. (2026). Estas críticas se centraban en detalles metodológicos en la interpretación de grandes conjuntos de datos de transitorios astronómicos de corta duración.

La respuesta argumenta además que muestras suficientemente grandes permiten extraer conclusiones estadísticas incluso si no se verifican los datos individuales. Los subconjuntos contrastantes, altamente filtrados (con validación de objetos individuales), no son representativos de las afirmaciones estadísticas. La validación estricta relacionada con los objetos y la exclusión de variables transitorias individuales socavan la validez estadística.

…Comentario de GreWi

El argumento estadístico presentado por Villarroel y sus colegas parece inicialmente fundamentalmente válido. De hecho, en muchos campos (como la física, la biometría y la epidemiología), es práctica común derivar hipótesis a partir de grandes conjuntos de datos, incluso si los datos individuales no están completamente verificados, y los métodos empleados se encuentran entre las herramientas estadísticas reconocidas en física y astronomía.

Sin embargo, incluso los modelos estadísticos a gran escala son tan buenos como sus supuestos subyacentes. Si estos no están empíricamente bien fundamentados, la interpretación en su conjunto resulta, como mínimo, frágil. El análisis estadístico requiere criterios claros. Si incluso la definición de lo que constituye un "tipo genuino de señal astrofísica transitoria" es imprecisa, las propias estadísticas pierden fiabilidad. Esta crítica no se refuta en la presente respuesta. Pueden producirse efectos sistemáticos (ruido instrumental, artefactos), especialmente al analizar placas astronómicas históricas. No es científicamente trivial excluirlos por completo estadísticamente sin una validación rigurosa de los objetos. La respuesta defiende la metodología estadística frente a las críticas formales, pero no prueba empíricamente que las señales originales sean efectivamente astrofísicas ni que se puedan excluir artefactos, ruido o efectos instrumentales. Los modelos estadísticos son herramientas, no pruebas. Pueden respaldar hipótesis, pero no reemplazarlas. Sin una validación independiente de objetos individuales, extraer conclusiones sobre fenómenos astronómicos raros sigue siendo especulativo. Si bien la presente respuesta parece metodológicamente sólida, no aporta nueva evidencia empírica. Justifica el enfoque original pero no refuta fundamentalmente la posibilidad de que la crítica pueda estar justificada.

Es de esperar que el debate posterior sobre este asunto vuelva a las preguntas fundamentales, precisamente porque el descubrimiento del equipo de Villarroel podría ser tan significativo. Cuestiones legítimas, como las planteadas por Waters y sus colegas, deben abordarse y examinarse científicamente. Esto difícilmente se logrará con simples respuestas a las críticas, sino mediante una cooperación abierta entre ambas partes en aras de obtener más conocimiento.



Estudio investiga la cuestión de las señales extraterrestres no descubiertas
Desde los primeros experimentos SETI en 1960, los astrónomos han escrutado el cielo en busca de rastros tecnológicos de civilizaciones extraterrestres. Ondas de radio, destellos ópticos, señales infrarrojas de posibles megaestructuras: hasta ahora, ninguna búsqueda ha arrojado resultados confirmados. Un nuevo estudio teórico plantea una pregunta incómoda: ¿Qué pasaría si las señales extraterrestres ya hubieran llegado a la Tierra, pero simplemente no las hubiéramos detectado?
por Andreas Müller


Imagen del símbolo: SETI. Fuente: seti.org

Cualquier rastro medible de tecnología avanzada más allá de la Tierra se considera una "tecnofirma". Esto incluye señales de radio artificiales, destellos láser o calor excesivo, como el que podrían generar proyectos tecnológicos a gran escala.

Tecnofirmas: más que simples señales de radio

Para que se detecte dicha señal, se deben cumplir dos condiciones: primero, la señal debe llegar físicamente a la Tierra. segundo, nuestros instrumentos deben ser lo suficientemente sensibles como para registrarla: en el rango de frecuencia correcto, en el momento oportuno y claramente distinguible de las fuentes naturales y tecnológicas. Por lo tanto, una señal podría haber cruzado nuestro planeta y, sin embargo, permanecer sin detectar: ​​por ser demasiado débil, de corta duración, en una longitud de onda incorrecta o simplemente perderse en el ruido cósmico de fondo. Esta misma posibilidad —que las señales ya nos hayan llegado— se cita a menudo como explicación del "silencio inquietante" del universo.

Una verificación de la realidad estadística

Pero ¿cuán plausible es realmente esta suposición? El físico de la EPFL, Claudio Grimaldi, investigó esta cuestión utilizando un enfoque estadístico bayesiano. Su objetivo: estimar cuántas señales extraterrestres habrían tenido que pasar por la Tierra desde 1960 para que existiera una probabilidad realista de detectar una hoy en día, y desde qué distancias probablemente se habrían originado estas señales. Recientemente publicó sus hallazgos en "The Astronomical Journal" (DOI: 10.3847/1538-3881/ae394b).

En su modelo, las tecnofirmas se propagan a la velocidad de la luz. Su vida útil puede variar drásticamente, desde unos pocos días hasta miles de años. Se establece un "contacto" en cuanto dicha señal cruza la posición de la Tierra en el espacio. Sin embargo, solo se detecta si la fuente se encuentra dentro de un rango de distancia donde nuestros instrumentos son suficientemente sensibles.

Se consideraron tanto las emisiones omnidireccionales, como el calor residual de grandes estructuras, como las señales altamente focalizadas, como los pulsos láser dirigidos. Ambas variantes recibieron la misma ponderación en el análisis.

El resultado desafía una suposición optimista generalizada: si los investigadores actuales quieren detectar una señal a cientos o miles de años luz de distancia con un alto grado de probabilidad, una enorme cantidad de tecnofirmas tendría que haber pasado desapercibida para la Tierra. En muchos escenarios, estas cifras serían tan grandes que incluso superarían el número estimado de planetas potencialmente habitables en este volumen de espacio. Tales constelaciones no son estadísticamente imposibles, pero sí extremadamente improbables.

Mucho más allá, no sólo en el entorno cósmico

Solo cuando el radio de búsqueda se extiende a varios miles de años luz o incluso a dimensiones galácticas, un descubrimiento se vuelve más plausible. Sin embargo, esto depende de que las tecnofirmas sean longevas y se distribuyan por amplias zonas de la Vía Láctea. Incluso entonces, el número de señales detectables simultáneamente sería ínfimo: posiblemente solo unas pocas en todo el sistema estelar de nuestra galaxia en un momento dado.

El estudio sugiere que si existen tecnologías extraterrestres y realmente ha tenido lugar contacto en sentido físico, entonces estas civilizaciones probablemente sean raras, estén lejanas o se transmitan durante períodos de tiempo extremadamente largos, pero no sean numerosas ni estén muy próximas.

Paciencia en lugar de expectativas

La idea de que simplemente necesitamos "escuchar lo suficiente" para recibir pronto una señal clara parece demasiado optimista bajo estas suposiciones. El hecho de que señales potenciales hayan pasado desapercibidas en el pasado no implica automáticamente que un avance sea inminente. En cambio, hay mucho que decir sobre un enfoque sistemático a largo plazo: estudios amplios y profundos del cielo que cubran grandes áreas de la Vía Láctea, en lugar de centrarse únicamente en la vecindad galáctica inmediata.

El silencio cósmico podría, por lo tanto, ser menos un signo de ausencia que una expresión de rareza estadística y vastas distancias. La búsqueda de tecnofirmas sigue siendo, por lo tanto, una cuestión de perseverancia, sensibilidad y expectativas realistas.




Modificado por orbitaceromendoza

Encuentro cercano con objeto triangular luminoso sobre Sudáfrica

Encuentro cercano con objeto triangular luminoso sobre Sudáfrica
Piloto de Boeing 737-800 observa nave delta a menos de 60 metros durante ascenso desde Johannesburgo. Sin detección radar ni TCAS.
por Americans for Safe Aerospace


Imagen ilustrativa.

ID del informe: COM-2024-128
Fecha de ocurrencia: 1 de mayo de 2024
Aire comercial

Resumen

Mientras ascendía por el nivel FL290 al salir de Johannesburgo, Sudáfrica, un capitán y primer oficial de una aerolínea comercial observaron una aeronave con forma de delta que se dirigía directamente hacia su Boeing 737-800 en condiciones despejadas. El objeto, descrito como un triángulo equilátero perfecto de aproximadamente la mitad del tamaño de su aeronave, pasó sobre sus cabezas a una distancia estimada de 200 pies a alta velocidad en dirección opuesta. La aeronave exhibía una intensa luminosidad blanca/dorada por debajo que se desvaneció a un color metálico, con lo que parecía ser un campo a su alrededor que daba la impresión de efectos de reentrada atmosférica. No se mostraron alertas de tráfico en los sistemas de cabina, no se activaron las advertencias del TCAS y el ATC no informó de contacto por radar. El testigo principal, que se describe a sí mismo como pragmático y no creyente, se autoadministró una prueba de drogas a la mañana siguiente para descartar alucinaciones. Esta fue su primera y única experiencia con FANI.

Ubicación

Saliendo de Johannesburgo, Sudáfrica, en un Boeing 737-800, a la par de la presa Vaal, ascendiendo por el nivel FL290.

Duración: 5 segundos
Número de objetos: 1
Número de observadores: 2

Antecedentes del testigo

El testigo principal es un capitán de una aerolínea comercial que opera en Sudáfrica con más de 15.000 horas de vuelo. Tanto el capitán como el primer oficial presenciaron el encuentro. El capitán se describe como muy pragmático y no creyente antes de este incidente, que sigue siendo su primera y única experiencia con un FANI Tras el encuentro, tomó la inusual decisión de autoadministrarse una prueba de drogas para descartar posibles alucinaciones y realizó una extensa investigación en línea sobre avistamientos similares.

Narrativa del evento

El 1 de mayo de 2024, durante un ascenso diurno desde Johannesburgo con cielo despejado y buena visibilidad, la tripulación ascendía a través del nivel de vuelo FL290 cerca de la presa Vaal cuando el capitán observó una aeronave que se dirigía directamente hacia su aeronave en la posición de las 12 en punto. El objeto permaneció observado durante aproximadamente 5 segundos, posiblemente descendiendo en un rumbo totalmente opuesto.

La nave tenía forma de delta o triangular, configurada como un triángulo equilátero perfecto con el vértice apuntando hacia adelante. El testigo estima que el objeto tenía aproximadamente la mitad del tamaño de su 737-800. La parte inferior mostraba una intensa luminosidad blanca y dorada, descrita como "blanca brillante como si brillara" o con un aspecto "al rojo vivo". El cuerpo de la nave presentaba una coloración metálica, y la sección central parecía oscura o negra, posiblemente una franja. Cabe destacar que la luminosidad blanca parecía provenir de la superficie de la nave, creando lo que el testigo describió como un campo a su alrededor que daba la impresión de efectos de reentrada atmosférica.

El objeto pasó a menos de 60 metros de su aeronave, moviéndose a una velocidad que, según el capitán, era mucho mayor que la del tráfico normal. El encuentro duró aproximadamente cinco segundos. Durante el incidente, no se mostró tráfico en las pantallas de la cabina, no se activaron las advertencias del TCAS y el objeto no presentó emisiones, estelas de condensación ni turbulencia.

El capitán informó inmediatamente del avistamiento al ATC, quien confirmó que no había señales de radar. Posteriormente, habló del encuentro con su piloto jefe, pero no recibió seguimiento. Grabó en secreto el relato de su primer oficial, quien describió el encuentro de forma idéntica, pero se mostró reacio a profundizar, lo que el capitán atribuyó a factores culturales sudafricanos. El testigo señala que obtener cintas de comunicación sería difícil, si no imposible. Cree que la aeronave siguió su ruta intencionalmente porque era consciente de su presencia.

El testigo principal informó del incidente a su piloto jefe, quien expresó su conmoción por el incidente, pero no inició más informes ni seguimiento.

Notas del analista

El comportamiento del objeto exhibió múltiples características observables de FANI: alta velocidad sin señales observadas (sin escape, estelas de condensación ni estampido sónico), sustentación positiva (vuelo controlado sin medios visibles de propulsión) y aparentes características de vuelo inteligente (aproximación frontal en rumbo exactamente opuesto a menos de 60 metros). La falta de contacto radar en los sistemas de la aeronave y el radar terrestre del ATC, a pesar de la clara adquisición visual a corta distancia, concuerda con otros informes de FANIs de la aviación comercial.




Modificado por orbitaceromendoza

domingo, 22 de febrero de 2026

Nueva desclasificación OVNI en la República Argentina. Ahora la Antártida

Nueva desclasificación OVNI en la República Argentina. Ahora la Antártida
por Andrea Simondini




Experiencia en la Base General San Martín, Antártida Argentina


Testigo denunciante: Miguel Amaya
Lugar del hecho: Base General San Martin
Fecha: (abril de 1991)
Investigación: Carlos Iurchuk

Miguel Amaya fue Suboficial de la Fuerza Aérea Argentina, quien cumplió funciones en el Aeropuerto de Resistencia, de especialidad en Meteorología, su especialidad es Observador Meteorológico y Radiosondeista. Es una persona que puede diferenciar entre fenómenos atmosféricos y aeronaves de cualquier otra cosa que se suspenda en el aire.

Relato del testigo

“Voy a tratar de que mi relato no sea tan largo. Esto sucedió en la Base Gral. San Martin en la Antártida Argentina. Ocurrió mas o menos en el mes de abril o mayo de 1991. No recuerdo muy bien pero sé que era en el comienzo de la noche polar. La dotación de la Base era de 20 hombres, contando entre científicos y militares.


Bases argentinas en la Antártida (En rojo las bases permanentes; en verde las bases de verano).

Los principales protagonistas fueron las tres personas civiles que estaban en la base, ellos estaban en otra casa muy cerca a la nuestra y tenían su laboratorio en esa.

Como científicos el trabajo de ellos era el estudio de la alta atmosfera (la ionosfera) y donde tenían sus instrumentos de mediciones (el ingeniero es una muy buena persona, de mente muy abierta y residente en la ciudad de Mar del Plata, (averiguar nombre) y es ingeniero electrónico).

Esa noche, aproximadamente 01:15, suena el único teléfono que existía en la Base que conectaba el laboratorio y la estación meteorológica. Era el ingeniero que me preguntaba si los operadores de radio tenían sus equipos conectados transmitiendo al continente.

Al comunicarle que en ese momento solamente yo estaba despierto y nadie levantado, cortó enseguida y no me dio ninguna explicación. Continúe realizando mis observaciones meteorológicas sin novedad alguna. Afuera el tiempo continuaba nevando mucho, ya llevaba como 6 o 7 días que nevaba continuamente. Las nubes estaban entre 30 y 60 metros (stratus bajos), la visibilidad reducida a 200 o 300 metros y la temperatura en esa época oscilaba cerca de los -20 / -25 ºC. Mi turno terminó sin novedad, al llegar mi relevo me fui a dormir.

Me levanté alrededor de las 17 hs. Recuerdo que no comí nada, pero tenía una necesidad muy grande de salir afuera (les recuerdo que estábamos en una isla chiquita). Salí, di una vuelta por atrás de la base y me subí a una altura que daba sobre la casa donde había una pequeña gruta que contenía una virgencita. Estaba sentado en la roca (el paisaje era extraordinario) y veo que por las huellas que yo había dejado subía otro componente de la base, al llegar al lado mío y sacarse las antiparras lo conocí: era un radio operador del Ejército Argentino. No me habría sorprendido si hubiese sido otro compañero pero este muchacho era muy friolento y no salía nunca de la casa. En ese momento estaba la temperatura en más o menos -25 ºC, lo que me sorprendió mucho. Al preguntarle que estaba haciendo afuera me contestó que sentía una gran necesidad de salir. Estuvimos alrededor de 15 minutos y nos volvimos porque no queríamos congelarnos. Hasta ese momento para mí todo era normal.

Llegó el momento de la cena, y como mi lugar estaba al lado del ingeniero me acorde del llamado de la noche y le pregunté por qué me había llamado a esa hora, y me miró con cara de no saber que responderme. Lo miré a él y a todos los componentes de la base que en ese momento hicieron silencio, yo no entendía nada, y me pregunta si yo vivía en un termo. Le dije que paso que no estaba enterado de nada, y me empezó a contar.



Aproximadamente a las 01 hs, estaban por acostarse, cuando en un equipo (que si mal no recuerdo se llama reómetro) empieza a sonar una alarma, de que estaba midiendo o capturando una señal. Ellos conectaron otro equipo que sería como un amplificador que tiene un sistema que realiza un registro gráfico, con tres brazos (algo así como un registrador de sismos). Este equipo empieza a marcar normalmente, pero después de cinco minutos las tres agujas marcadoras empiezan a hacer los mismos trazos, cosa imposible según me contaba el ingeniero, porque según el ejemplo que me daba, esto era como los manómetros de los autos: uno marca la temperatura del motor, otro la presión del aceite y el otro el vacuómetro que es para la batería. Esto no podía ser. En algunos momentos se cortaban estas «señales» y todo seguía normal. Por lapsos de diez o quince minutos empezaba otra vez y a veces con tal violencia que se salían de la faja.

Me comentaba que alrededor de las 03 hs salieron los tres con linternas afuera del laboratorio para ver si había un OVNI estacionado arriba de ellos, porque tales marcaciones solamente se podían haber realizado si hubiese estado anclado a diez metros de la casa el «portaviones americano Kitty Hawk» con sus motores nucleares prendidos o una ciudad como Buenos Aires suspendida a 100 metros del suelo y todas sus luces prendidas (textuales palabras).

Resumiendo un poco, recién alrededor de las 05:30 de la mañana cesaron las señales. Ese día era viernes y a las 08 hs aproximadamente el ingeniero, como todos los viernes, se conectaba por radio con la Dirección General del Antártico, dando las novedades de la semana a su jefe (Ingeniero YYY) cuando comienza a contarle de la intensidad de las señales, de un valor no registrado en ninguna parte del mundo. El jefe le interrumpía y le decía que eso no podía ser nunca, a lo cual nuestro compañero le respondió un poco enojado que tenía como 40 metros de rollo de prueba y que estuvieron recibiendo por cuatro horas y media tales registros. Y lo que contestó el jefe fue: «Bueno ingeniero XXX, hay temas que no se pueden hablar por frecuencia (radio), así que cuando yo vaya a la base en el mes de febrero en el Q 5 (Rompehielos Almirante Irizar) me entrega el rollo personalmente en mis manos, y a partir de hoy lo tiene bajo su brazo (figuradamente) y no lo vaya a mandar en ningún vuelo, no hablemos más del tema y pasemos a otra novedad»



No terminó allí todo. Después de la cena fui a ver el rollo. A las 22 hs aproximadamente regrese a la Estación Meteorológica, donde paso a retirar su abrigo uno de los tres componentes del laboratorio y se despidió de mi por estar cansado y tener mucho sueño, ya que no pudo recuperar el sueño perdido en la noche.


Rompehielos Almirante Irízar.

Transcurrió unos cinco minutos creo yo, cuando suena el teléfono y escucho la voz de ZZZ algo excitada que me decía que vaya al laboratorio rápido. Al llegar noto que estaba nervioso y apurado en contar que cuando salió de mi oficina y caminando más o menos a unos 15 metros de la casa principal tuvo necesidad de mirar hacia el cielo (a pesar de que todavía estaba nevando y las nubes eran bajas) y noto como pasaba por arriba de la base un enorme circulo de luz muy atenuado por la nubosidad, pero aun así se notaba, y se dirigió hacia el mar muy lentamente sin ruido alguno.

La campaña de CEFORA ya es parte de un proceso en la sociedad. Acceso a la información – Recuperación de documentos

La campaña de desclasificación en Argentina, la lleva adelante la organización CEFORA (Comisión de Estudio del Fenómeno OVNI en la República Argentina), con investigadores y colaboradores en todo el país, que vía la Ley de Acceso a la Información Pública (27.275), obtienen de los organismos oficiales la documentación respecto a las investigaciones de diversos fenómenos aéreos no identificados (FANIs) que en su sigla en inglés son conocidos como UAP.

Un colaborador de CEFORA, Axel Díaz, vía esta ley, solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Secretaria de Malvinas, Antártida, Política Oceánica y Atlántico Sur, Secretaría Embajadora Extraordinaria Plenipotenciaria, bajo expediente EX-2025-135490622- -APN-DNPAIP#AAIP, PROVIDENCIA PV-2026-17067007-APN-SMAPOYAS#MRE.



“PASEN las presentes actuaciones referidas al pedido de acceso a la información pública, relacionado con mediciones de riómetro realizadas en la Base San Martín (Sector Antártico Argentino) en 1991.

a) Al respecto, se comunica que tras realizar la búsqueda del material requerido, el resultado de la misma brinda la siguiente información:a) Se hallaron datos de mediciones de riómetro (medidor de opacidad ionosférica relativa) realizadas en la Base San Martín (Antártida) en el año 1991.

b) Los datos se encuentran en rollos de papel, por una totalidad de 9 rollos, no existiendo registro digital de los mismos.

c) Los diferentes rollos de papel conteniendo los datos mencionados, abarcan las siguientes fechas de toma:

Rollo 1: 2 abril – 9 mayo 1991

Rollo 2: 9 mayo – 7 junio 1991

Rollo 3: 7 junio – 8 julio 1991

Rollo 4: 8 julio – 6 agosto 1991

Rollo 5: 6 agosto – 9 septiembre 1991

Rollo 6: 9 septiembre – 10 octubre 1991

Rollo 7: 10 octubre – 9 noviembre 1991

Rollo 8: 9 noviembre – 14 diciembre 1991

Rollo 9: 14 diciembre 1991 – 13 enero 1992

d) No existe otra información asociada a los datos mencionados.

e) Dado que no existe copia de los datos solicitados, se informa que los mismos podrán ser analizados en las instalaciones del Instituto Antártico Argentino.

Se adjuntan embebidas imágenes ilustrativas del contenido de los rollos mencionados.



La identificación de nuevos testigos

El hallazgo de documentación da la posibilidad de encontrar más testigos de un evento. Eso sucedió con este caso, que halló en su momento el investigador de La Plata, Carlos Alberto Iurchuk. (ver enlace de caso: https://www.visionovni.com.ar/archivos/733), entrevistando a su testigo principal, el Suboficial (re) Miguel T. Amaya.

En el relato, menciona la presencia de un testigo fundamental, un ingeniero electrónico, oriundo de Mar del Plata. Identificamos al mencionado. Se trata del Ingeniero Electricista con Orientación Electrónica, Esteban Lucio González, con una maestría aplicaciones y en procesos de señales digitales.

Otro testigo, es el Oficial Carlos Alberto Drews, quien cumplió funciones en la base Antártica Gral. San Martin en 1991.

Ampliaremos más adelante la información dado que hallamos los otros testigos y estamos en proceso de recuperacion de más información.

La campaña de CEFORA logra la desclasificación

Estamos muy entusiasmados de que la población empieza a usar para obtener información en el marco de la transparencia institucional, la ley de Acceso de la Información Pública, en pos de sus intereses.

Estamos en un momento absolutamente especial para avanzar en la localización de documentos y material de casos muy contundentes. Pensemos que este caso puntual reúne algunas características a tener en cuenta: 

- Suceso en la Antártida dentro del marco de estudios científicos.
- El año 1991, fue un año de sucesos especiales (oleada). Podemos citar los sucesos en la Ciudad de Victoria, Entre Ríos (ARG), los sucesos en Ciudad de México (evento eclipse), los eventos de Japón, la captación de una extraña señal dentro del marco del Proyecto SETI. Esto fue en el mes de agosto de 1991, en donde el Instituto Argentino de Radioastronomía en La Plata detectó una señal extremadamente breve e intensa, cuyo origen permaneció sin explicar. Aunque no se confirmó su procedencia, algunos informes sugieren que podría haber sido un fenómeno natural o una anomalía técnica. Curiosamente, esta señal se asoció más tarde con el código ‘6EQUJ5’, un patrón numérico generado por un sistema de computadora del telescopio (Referencia: Dr. Fernando Colomb).