Por qué la aviación mundial necesita un marco común para la presentación de informes sobre FANIs
por Ryan Graves

En el Simposio Sol en Italia este otoño, algo quedó claro: los pilotos de todo el mundo están informando del mismo fenómeno, pero cada país lo está manejando de manera diferente.
Desde Escandinavia hasta Sudamérica, desde Norteamérica hasta la Cuenca del Pacífico, los profesionales de la aviación describen objetos cuyo comportamiento no se corresponde con el de aeronaves, drones o fenómenos naturales conocidos. Se trata de pilotos y controladores aéreos entrenados, en cuyo juicio confiamos millones de vidas cada día.
No existe un estándar internacional sobre cómo informar estas observaciones, ni una terminología común, ni un esfuerzo coordinado para entender lo que está sucediendo en nuestro espacio aéreo compartido, ni una base de datos de informes centralizada.
Un problema de seguridad sin fronteras
La falta de coordinación es un riesgo para la seguridad.
El espacio aéreo moderno es cada vez más complejo. Drones, globos, sistemas hipersónicos y aeronaves autónomas comparten el cielo con el tráfico comercial y militar. En ese entorno, un objeto no identificado no es simplemente un misterio. Es un peligro potencial. Un cuasi accidente inexplicable puede pasar desapercibido porque no existe un canal claro para documentarlo. La aparición de objetos cerca de aeropuertos, corredores de vuelo o instalaciones sensibles plantea problemas de seguridad.
Cuando pilotos de diferentes países se encuentran con fenómenos similares, pero los reportan a través de sistemas nacionales desconectados, la comunidad aeronáutica no puede identificar patrones, evaluar riesgos ni desarrollar respuestas adecuadas. Lo que debería ser una preocupación mundial en materia de seguridad operacional sigue fragmentado entre docenas de burocracias que trabajan de forma aislada.
El costo de trabajar solo
Todas las naciones que han estudiado este tema han aprendido valiosas lecciones. El enfoque científico de larga data de Francia, el compromiso de Chile con la transparencia, los protocolos piloto emergentes de Japón y el trabajo analítico de Canadá han aportado importantes perspectivas. Estos esfuerzos se han llevado a cabo, en gran medida, de forma independiente, sin estándares compartidos ni análisis coordinados.
El resultado es ineficiencia y pérdida de oportunidades. Los países duplican el trabajo, repiten errores y desaprovechan las lecciones aprendidas en otros ámbitos. Más importante aún, la ausencia de un marco común implica que las decisiones sobre seguridad aérea se toman con información incompleta.
Lo que se lograría con una norma global
Un enfoque internacional coordinado para la notificación de FANIs aportaría tres elementos esenciales que actualmente faltan en la seguridad de la aviación mundial:
- Un vocabulario compartido. Los pilotos necesitan una terminología coherente para describir lo que observan, independientemente del país que sobrevuelen o del idioma que hablen.
- Un proceso de denuncia estandarizado. Los profesionales de la aviación deben contar con un canal transparente y confidencial para documentar observaciones inusuales, con protección contra la estigmatización y las represalias.
- Un marco para reducir la identificación errónea. Distinguir entre sistemas conocidos y fenómenos auténticamente anómalos es importante tanto para la seguridad aérea como para la seguridad nacional, especialmente cuando aparecen objetos cerca de sitios sensibles o infraestructuras críticas.
Se trata de herramientas prácticas que harían que la aviación mundial fuese considerablemente más segura.
El papel de ASA como creador de normas
Americans for Safe Aerospace está posicionado para dar el primer paso en el desarrollo de estos estándares.
Como organización dirigida por pilotos, ASA goza de una credibilidad que ninguna agencia gubernamental puede replicar. Los pilotos confían en otros pilotos. A diferencia de las agencias estatales, ASA no está limitada por requisitos de clasificación, ciclos políticos ni sensibilidades diplomáticas. Podemos hablar con franqueza sobre lo que muestran los datos y lo que exige la seguridad aérea.
Nuestro objetivo no es imponer un marco estadounidense al resto del mundo. Se trata de crear una base que cualquier nación pueda adoptar, adaptar o desarrollar. Lideramos proporcionando estructura, no atribuyéndonos una autoridad única. Los estándares que surjan se verán fortalecidos por las contribuciones de profesionales e investigadores de la aviación de todas las regiones.
Alguien debe empezar a trabajar. La Organización de Aviación Civil Internacional, organismo responsable de establecer las normas mundiales de aviación, ha guardado silencio al respecto. Si el sistema internacional no actúa, les corresponde a quienes estén dispuestos a hacerlo.
Avanzando juntos
La ASA avanza en el desarrollo de estándares globales de reporte de FANIs y sistemas de recopilación. Estamos construyendo la infraestructura para recopilar, analizar y actuar sobre los datos de profesionales de la aviación de todo el mundo. Nuestro objetivo es crear una red que integre los informes de múltiples países en un sistema centralizado donde se puedan identificar patrones y desarrollar información práctica sobre seguridad.
Más allá de la recopilación de datos, estamos creando un entorno de investigación colaborativa donde organizaciones de aviación, organismos científicos y agencias gubernamentales pueden colaborar en cuestiones comunes. Esto implica aunar recursos, comparar metodologías y aprovechar los hallazgos de los demás, en lugar de duplicar esfuerzos de forma aislada.
Si forma parte de una organización de seguridad aérea, un grupo de pilotos, un organismo científico o una agencia gubernamental que trabaja en este tema, le invitamos a conectar sus esfuerzos con los nuestros. Comparta sus datos. Aporte sus informes a nuestro sistema. Participe en nuestras colaboraciones de investigación. Ayúdenos a crear un panorama completo de lo que sucede en el espacio aéreo global.
La ASA también ha desarrollado enfoques eficaces de promoción, legislación y cambio de políticas que otras organizaciones pueden aprender de ellos. Nuestro trabajo con la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses y nuestra colaboración con organismos reguladores como la FAA ofrecen un modelo probado para abordar este tema dentro de los marcos de aviación existentes.
No esperamos un consenso internacional perfecto. Estamos construyendo los estándares ahora e invitamos a la comunidad aeronáutica mundial a unirse a nosotros para fortalecerlos. La red y el entorno de investigación que creemos hoy sentarán las bases para cielos más seguros en el futuro.
Si tiene datos para compartir, desea conectar su sistema de informes con el nuestro o está interesado en una investigación colaborativa, contáctenos directamente en reports@safeaerospace.org.
Modificado por orbitaceromendoza
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