Los componentes básicos de las biomoléculas complejas podrían permanecer estables en las nubes de Venus
La búsqueda de vida extraterrestre se ha centrado hasta ahora principalmente en cuerpos celestes con agua líquida en su superficie o cerca de ella. Sin embargo, un nuevo estudio destaca una posibilidad inusual: las nubes extremadamente ácidas de Venus no solo podrían preservar ciertas moléculas biológicas, sino también permitirles formar estructuras complejas.
por Andreas Müller
![]() |
Investigadores del MIT han descubierto que los péptidos cortos no solo permanecen estables en condiciones extremadamente ácidas, como las que se encuentran en las nubes de Venus, sino que también pueden plegarse en estructuras que podrían posibilitar funciones biológicas. Fuente: Jose-Luis Olivares, MIT, Mei, Seager et al. 2026 |
La superficie de Venus se considera generalmente hostil a la vida debido a sus temperaturas extremadamente altas. Sin embargo, la situación es diferente a una altitud de entre 48 y 64 kilómetros. Allí, las temperaturas son considerablemente más moderadas, casi similares a las de la Tierra. Las nubes, no obstante, están compuestas en un 98 % de ácido sulfúrico, condiciones bajo las cuales la mayoría de las moléculas biológicas en la Tierra se destruirían.
Tal como informa el equipo de investigación liderado por la química del MIT Mei Hong y la científica planetaria Sara Seager en el próximo número de la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences", investigaron si los péptidos pueden sobrevivir en este entorno extremadamente ácido. Los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos y se consideran componentes básicos de moléculas biológicas más complejas.
Los resultados de estas investigaciones fueron sorprendentes: los péptidos analizados se mantuvieron estables durante muchas semanas. Y aún más asombroso: el factor crucial podría ser la falta de agua.
El ácido sulfúrico como disolvente inusual
En una solución de ácido sulfúrico casi puro, hay muy pocas moléculas de agua disponibles. Esto dificulta que se produzca una reacción química llamada hidrólisis. En esta reacción, el agua rompe, entre otras cosas, los enlaces peptídicos.
«Sin agua, un ácido que normalmente se consideraría un disolvente agresivo se vuelve menos peligroso de lo que cabría esperar», explica Mei Hong. Según los investigadores, este estudio demuestra que la acidez extrema por sí sola no implica necesariamente la destrucción inmediata de moléculas orgánicas más complejas.
Pero la estabilidad de los péptidos no fue la única sorpresa.
Los péptidos forman estructuras tridimensionales
Los investigadores estudiaron, entre otras cosas, el péptido sintético HHQ, que consta de siete aminoácidos. En agua, esta molécula forma estructuras planas que eventualmente pueden unirse para formar fibrillas más largas.
Sin embargo, en ácido sulfúrico concentrado, el HHQ adoptó una forma completamente diferente: formó una estructura en bucle que recuerda a la letra griega Omega. Estos bucles Omega (véase la ilustración del título) también se encuentran en algunas proteínas naturales y pueden conectar diferentes regiones de la estructura proteica.
Una molécula más larga llamada HHQ13, así como el péptido K7, estructuralmente diferente y compuesto por siete aminoácidos, también formaron bucles omega correspondientes en ácido sulfúrico.
Según los investigadores, las moléculas de ácido sulfúrico podrían actuar como una especie de andamiaje molecular. Aparentemente, se acumulan dentro de los bucles, estabilizando así su estructura tridimensional.
Nuevas perspectivas para la búsqueda de la vida
El hecho de que los péptidos no solo permanezcan estables en tales condiciones, sino que también puedan formar estructuras tridimensionales definidas, podría ser de gran importancia en la búsqueda de vida extraterrestre. Las proteínas requieren su estructura espacial específica para desempeñar funciones biológicas y, por ejemplo, para unirse específicamente a otras moléculas.
Aún no está claro si los bucles omega observados en el ácido sulfúrico podrían cumplir funciones biológicas. El estudio inicialmente solo muestra que un requisito clave para ello —la formación de estructuras espaciales estables— podría ser posible bajo estas condiciones extremas.
“Realmente desconocemos la gama completa de tipos planetarios que existen”, explica Sara Seager. Por lo tanto, la búsqueda de planetas similares a la Tierra podría ser demasiado limitada.
Por lo tanto, los investigadores pretenden ampliar sus estudios. Entre los experimentos previstos se incluyen el trabajo con péptidos más largos y la investigación del ácido nucleico peptídico (ANP). Esta molécula, producida artificialmente y similar al ADN, posee una estructura peptídica y podría representar una base alternativa para el almacenamiento de información en condiciones ácidas.
El estudio fue precedido por la primera detección de fosfina como posible huella biológica en las nubes templadas de Venus en septiembre de 2020. Desde entonces, los científicos han estado debatiendo este hallazgo como evidencia de actividad biológica en Venus.
Si bien los nuevos resultados aún no proporcionan pruebas de vida en Venus, sí amplían las condiciones químicas bajo las cuales los científicos podrían buscar posibles prerrequisitos para la vida en el futuro.
Modificado por orbitaceromendoza

No hay comentarios.:
Publicar un comentario