lunes, 17 de marzo de 2025

Luces en el cielo y tierra quemada: Daniela Carrizo y el caso OVNI que marcó a su familia

Luces en el cielo y tierra quemada: Daniela Carrizo y el caso OVNI que marcó a su familia
La hija de Orlando Carrizo, el trabajador de Epec que junto a otros dos compañeros fue testigo de una asombrosa experiencia cuando una luz los “teletransportó” en la ruta 19 mientras viajaban a Córdoba, a la altura de Pedro Vivas, recuerda cómo vivieron esa experiencia.
Por Isabel Fernández 


Daniela, su hermano Eduardo y Orlando, en una foto familiar. El documento con la declaración de Orlando (archivo)

Daniela Carrizo tenía 10 años cuando su papá Orlando vivió una experiencia inexplicable en la Ruta Nacional 19 y fue testigo de un encuentro cercano con un OVNI junto a otros dos trabajadores de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec).

En la madrugada del 27 de diciembre de 1978, Orlando Carrizo, junto a Severino Brunetto y su hijo Daniel Brunetto, trasladaban un rastrojero desde San Francisco a Córdoba y en el camino sucedió algo inesperado, se encontraron con un ovni que los “teletransportó” desde Arroyito a Tránsito. Más adelante en la ruta, a la altura de Pedro Vivas, presenciaron –junto a otros viajeros- el desplazamiento de un objeto que emitía luces y se posó sobre un campo

El caso fue desclasificado recientemente, detallando el testimonio de los tres trabajadores sanfrancisqueños y revelando este asombroso incidente que marcó sus vidas y la de sus familias.

Orlando “Pichón” Carrizo falleció en 2013 y en su familia sigue presente el relato de esta experiencia. Pasaron 47 años de aquella madrugada y Daniela contó a LA VOZ DE SAN JUSTO lo que recuerda de aquel momento y cómo su papá hablaba siempre de lo ocurrido, sin miedo y sabiendo que no solamente ellos lo habían presenciado, sino también otros camioneros que viajaban hacia la capital cordobesa.

“En ese momento nos dio miedo, no sabíamos que pasaba y no se hablaba mucho, hasta vergüenza nos daba. Pero mi papá lo contaba tranquilo porque sabía que mucha gente lo había visto esa noche en la ruta, los compañeros que viajaron con él no lo contaron durante muchos años”, recordó Daniela que vive en Pilar es locutora y docente.

También relató que varios años después de ocurrido el hecho, su papá solía llevarlos al campo donde presenció el encuentro, a la altura de Pedro Vivas donde había rastros físicos: pasto quemado y tierra chamuscada que permanecieron visibles durante años.

“Cuando íbamos a Córdoba a la casa de mi tía Kika -comentó-, paraba a la altura de ese campo, entrábamos y pudimos ver que el pasto estaba quemado y no creció por muchos años, la tierra estaba chamuscada”.

“No somos únicos en el universo”

Destacó que es muy importante que la Comisión de Estudio del Fenómeno OVNI de la República Argentina (Cefora) saque a la luz lo que pasó. “Es muy bueno que se hable del tema. Creo que están estudiando qué ocurrió en ese instante donde ellos son teletransportados, dejan de existir en un lado y aparecen en otro”.

“Hay gente que no cree y es válido también. Creo que no somos únicos en el universo, nunca lo dudé, no podemos ser tan egocéntricos de pensar que somos únicos. Con mi hermano Eduardo, -que en ese tiempo era muy chico- hablamos en estos días y pensamos qué nos querrá decir papá con esto que sale a la luz y creo que esta experiencia nos une como familia”, aseguró Daniela.

Afirmó que en esa época “no todos los creyeron, pero fue un evento que vio mucha gente, si hubieran sido ellos solos los testigos no lo hubieran contado nunca. No fueron solo los tres trabajadores de Epec, sino muchos los que fueron testigos”.

Fabio Zerpa tiene razón

La insólita experiencia trascendió a través de los medios de comunicación y un mes y medio después de producirse llegó a casa de Orlando Carrizo en San Francisco, el famoso historiador y ufólogo Fabio Zerpa que durante años estudió e investigó sobre el fenómeno OVNI.

Credito: buscalibre.com.ar
“Me acuerdo que Zerpa vino a nuestra casa y estuvo reunido durante horas con mi papá. El caso está incluido en su libro ‘Los Hombres de Negro y los Ovnis’”, contó Daniela.

Zerpa decía que en ese tiempo en que ellos desaparecieron, que son teletransportados, “pudieron pasar años en otro lado o en otra dimensión. Dijo que los podían haber estudiado los extraterrestres y eso era motivo de cargadas a mi papá porque le decíamos: ‘te llevaron a vos, y habrán dicho, ¡Qué feos que son los de la Tierra! o ‘te devolvieron rápido’. En esa época tenía 40 años".

Zerpa también les dijo que ese evento podía tener consecuencias físicas, pero Orlando no tuvo ninguna, aunque según Daniela, estaba obsesionado con salir a buscar las tormentas como si buscara respuestas. “Cuando había tormenta nos decía: ´vamos a buscarla y ahí salíamos en el Ami 8’. Salía durante varios años cuando había tormenta, creo que él sentía la necesidad de encontrarse de nuevo con un OVNI y buscaba respuestas relacionadas con el fenómeno”, dijo.

“Como la Luna posándose en el campo”

Daniela recordó que su papá Orlando le contó que cuando salieron de Arroyito, “Brunetto padre, había prendido un cigarrillo y aparecieron de Arroyito en Tránsito. Antes vieron un supuesto camión que venía con las luces altas, le tocan bocina y cuando el supuesto camión los pasa, ya estaban en Tránsito”.

“Para ellos fue muy raro, los tres estaban despiertos y conscientes. Más adelante, cerca de la localidad de Pedro Vivas, vieron una luz intensa, mi papá siempre nos decía que parecía la Luna posándose en el campo, que era como un colectivo blanco con luces rojas y algunas de colores abajo. Según mi papá, lo vieron muchas personas”, contó.

Orlando contó que en esos momentos “otro camionero sacó una linterna e iluminó el OVNI y entonces el plato volador iluminó a ese hombre y a todos, los encegueció y desapareció. Hay declaraciones de ese camionero y mucha gente viajaba y llamaron a la policía para denunciar lo que habían visto”.

La emoción y los recuerdos invadieron en estos días a Daniela que afirmó que nunca había visto la declaración firmada por su papá que ahora fue desclasificada. “Me emocionó mucho porque está su firma. Mi papá y los compañeros habían llegado a un acuerdo de no decir nada, pero al llegar a Córdoba los estaban esperando ambulancias, policía, la televisión y periodistas, porque la gente que iba llegando a Córdoba llamaba a la policía diciendo que había visto un OVNI. De ahí los llevaron directamente a Buenos Aires donde declararon”.

“Al principio le daba un poco de vergüenza contarlo, pero lo hizo cuando llegaron los medios, era algo que no se hablaba en esa época y podían pensar que estaban locos o que inventaban”, dijo.

Después de lo ocurrido, Orlando siguió con su vida y siempre hablaba con la familia de esa experiencia. “Él no tenía problema de hablarlo, no tenía miedo y creo que estaba fascinado. Mi hijo Máximo en quinto grado tenía que hacer un trabajo para la Feria de Literatura e hizo un libro al que le puso ‘Las aventuras de mi abu Orlando’, juntos hicieron un platillo volador con masa de sal y con lo que le contó hizo la historia”, finalizó.

Qué dice el documento desclasificado

La madrugada del 27 de diciembre de 1978, alrededor de las 4.20, al salir de Arroyito por la ruta 19, los tres hombres se encontraron con un evento desconcertante.

Según la declaración de Orlando Carrizo: “Al cruzar ese vehículo con el nuestro, coloqué las luces altas y al hacerlo comprobamos que nos encontrábamos en la localidad de Tránsito, lo cual nos sorprendió ya que en ningún momento recorrimos ese trayecto”.

La sorpresa fue inmediata, ya que apenas habían salido de Arroyito y, sin notar ningún tramo intermedio, parecía que habían avanzado varios kilómetros en un instante. Carrizo, conductor experimentado, conocía bien la ruta, incluyendo el cruce del puente del río Segundo, un lugar característico y un frigorífico de la zona, pero ninguno de estos puntos fue registrado en su recorrido.

Mientras intentaban comprender lo sucedido, continuaron su viaje y pasaron por Santiago Temple. A unos ocho kilómetros de allí, cerca de Pedro Vivas, una intensa luminosidad difusa y rodeada de bruma captó su atención. Decidieron detenerse para observar mejor. Los documentos fueron publicados por Infobae.

Fue entonces cuando vieron “un objeto que nunca antes habían visto”. Este objeto emitía destellos a través de lo que parecían ser ventanillas giratorias y desprendía una tenue bruma rojiza en la parte inferior, mientras que en la superior un potente reflector de luz blanca barría el cielo.

“Su parte superior se dirigía de a ratos hacia un lugar a otro como si fuera un reflector que emitía una luz blanca y fuerte”, relató Carrizo. Otros camioneros que pasaron por el lugar también se detuvieron a observar el fenómeno. En un momento, el objeto se desplazó lentamente unos 200 metros hacia la derecha, acercándose a los camioneros.

Severino Brunetto y su hijo Daniel también dejaron su testimonio y dijeron: “En forma repentina el potente haz de luz se dirigió hacia donde estaba nuestro camión arrojándose el señor Brunetto a tierra al ver la potencia de luz que se acercaba al mismo”.

Otro camionero intentó iluminar el objeto con una linterna, pero este respondió con una luz brillante que los encegueció momentáneamente. Al recuperar la visión, el objeto había desaparecido sin dejar rastro. “Su potente reflector nos encegueció momentáneamente y, al apagarse, comprobamos con sorpresa que el objeto no se encontraba más, había desaparecido”, declararon los Brunetto.

Tres días después del incidente, el diario La Prensa publicó la noticia de la Agencia española EFE con el titular: “Teletransportó un Ovni a un grupo de camioneros”. La repercusión mediática llevó a que las autoridades de Epec solicitaran un informe detallado a los protagonistas del “hecho que fue calificado por medios periodísticos como insólito”.

Cuarenta y siete años después, estos informes han salido a la luz gracias a un exempleado de Epec que contactó a Andrea Pérez Simondini, directora de Cefora.

Pérez Simondini señaló que este caso es de interés central debido a la posible pérdida de tiempo experimentada por los testigos. Este fenómeno, en el que los testigos advierten que un lapso de su vida desapareció sin que puedan recordarlo, es uno de los temas que investiga Cefora. Pérez Simondini también ha registrado testimonios de personas que experimentan desorientación, náuseas y problemas auditivos tras supuestos encuentros con OVNIs.



Nuevo caso OVNI desclasificado: denunciaron que una luz los teletransportó en una ruta de Córdoba
Ocurrió en 1978 y recién ahora se dan a conocer los documentos de las declaraciones de los testigos. Tres camioneros cordobeses perdieron la noción de tiempo y espacio cuando hacían un traslado. No fueron los únicos que vieron al plato volador. Los detalles del misterioso fenómeno que sacudió la provincia
Por Maximiliano Fernández


Aquella madrugada de 1978, los tres denunciantes y otros camioneros fueron testigos del fenómeno (Imagen ilustrativa generada con IA)

La madrugada del 27 de diciembre de 1978 comenzó como cualquier otra para Severino Brunetto, su hijo Daniel Brunetto y Orlando Carrizo. Eran trabajadores de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) y debían trasladar un Rastrojero desde la delegación de San Francisco hasta Córdoba capital. Un recorrido habitual, sin sorpresas aparentes, pero que les cambiaría su percepción de la realidad.

La Comisión de Estudio del Fenómeno OVNI de la República Argentina (CEFORA) accedió a los documentos y compartió con Infobae las declaraciones de los protagonistas del hecho que, hasta este momento, permanecían en reserva.

A las 4:20 de la madrugada de aquel 27 de diciembre, al salir de la localidad de Arroyito por la ruta 19, los tres hombres vieron acercarse un auto de frente con las luces altas. Carrizo, quien conducía, respondió con un cambio de luces, un gesto común entre conductores. Sin embargo, cuando elevó la intensidad de sus propios faros, sucedió algo inusual: en lugar de iluminar el camino, de repente se encontraron frente al cartel de ingreso a la localidad de Tránsito.

“Al cruzar ese vehículo con el nuestro, coloqué las luces altas y al hacerlo comprobamos que nos encontrábamos en la localidad de Tránsito, lo cual nos sorprendió ya que en ningún momento recorrimos ese trayecto”, escribiría Carrizo unos días después, el 8 de enero de 1979, en una presentación ante el Contramaestre de Central.


La declaración de Orlando Carrizo, el conductor del camión.

La sorpresa fue inmediata. Apenas habían salido de Arroyito y, sin haber notado ningún tramo intermedio de la ruta, parecía que habían avanzado kilómetros en un instante. Como conductores experimentados, conocían cada detalle del trayecto: sabían que debían cruzar el río Segundo y pasar por un puente característico, además de una referencia habitual, el frigorífico Rivarola. Pero ninguno de estos puntos había sido registrado en su recorrido. Algo extraño estaba ocurriendo.

Mientras discutían lo sucedido, los hombres siguieron avanzando por la ruta y pasaron por la localidad de Santiago Temple. A unos ocho kilómetros de allí, casi tres kilómetros antes de llegar a Pedro Vivas, una intensa luminosidad captó su atención. La luz, extrañamente difusa y rodeada por una bruma, parecía flotar en el aire. Intrigados, decidieron detener el vehículo para observar mejor.

Cuando bajaron, los tres testigos pudieron ver con claridad un objeto de que nunca antes habían visto. Emitía destellos a través de lo que parecían ser ventanillas giratorias, como si rotara en torno a un eje invisible. Desde su parte inferior se desprendía una tenue bruma rojiza, mientras que en la parte superior un potente reflector de luz blanca barría el cielo de un lado a otro.

“Su parte superior se dirigía de a ratos hacia un lugar a otro como si fuera un reflector que emitía una luz blanca y fuerte. La sorpresa anterior más este espectáculo que estábamos visualizando y que compartimos con otros ocasionales camioneros que pasaron cerca nuestra para apreciar que seguía como meciéndose sobre el mar nos impulsó a subir en la parte superior del camión para poder ver mejor ese OVNI”, relató Carrizo.

Ya no estaban solos en la ruta. Al parecer, no era un rapto de locura. Otros camioneros se agolparon en la banquina a observar el fenómeno. En un momento, el objeto pareció desplazarse lentamente unos 200 metros hacia la derecha y se acercó a los camioneros. El patrón de movimiento del objeto, que parecía mecerse con suavidad en el aire, fue un detalle recurrente en los relatos de los testigos.


La declaración que firmaron Severino Brunetto y su hijo Daniel

“Nosotros nos dirigimos hacia otro camión que estaba estacionado a unos 50 metros, diríamos más cerca del aparato quedándose en nuestro vehículo el Sr. Severino Brunetto. En forma repentina el potente haz de luz se dirigió hacia donde estaba nuestro camión arrojándose el Sr. Brunetto a tierra al ver la potencia de luz que se acercaba al mismo”, continúa el relato.

Uno de los camioneros que estaba en la zona sacó una linterna y enfocó directo hacia el objeto, que les devolvió una luz brillante que los encegueció durante unos segundos. Cuando pudieron recuperar la visión, el objeto ya no estaba. Se había esfumado sin dejar rastro, sin que nadie pudiera ver a dónde se dirigía.

“Su potente reflector nos encegueció momentáneamente y, al apagarse, comprobamos con sorpresa que el objeto no se encontraba más, había desaparecido”, dice la declaración que firmaron en conjunto los Brunetto, casi calcada a la de su compañero de camión.

A día de hoy, el caso EPEC sigue siendo un misterio. La aparición de los documentos oficiales, con los testimonios y registros de la época arrojan algo de luz sobre lo ocurrido aquella noche en la ruta cordobesa. Pero las preguntas sobrevuelan el caso: ¿Qué fue lo que experimentaron Severino Brunetto, Daniel Brunetto y Orlando Carrizo? ¿Qué fue lo que vieron los otros camioneros? ¿Hay alguna explicación racional para el episodio?

La repercusión en los medios y el pedido de informes

El artículo que publicó el diario La Prensa el 30 de diciembre de 1978, tres días después del episodio

Tres días después del hecho, La Prensa dio a conocer en su sexta página el caso. “Enigmática novedad”, anunciaba para dar paso al título: “Teletransportó un OVNI a un grupo de camioneros”. El diario, uno de los más prestigiosos de la época, levantaba un cable publicado por la agencia EFE que luego replicarían también otros medios.

“Tres empleados de la empresa provincial de energía eléctrica aseguran haber sido ‘teletransportados’ y, por añadidura, haber sostenido un diálogo mediante haces de luz”, comienza el texto que relata la extraña aventura de los tres camioneros.

La repercusión mediática del caso llevó a que las autoridades de EPEC tomaran cartas en el asunto. A través de un memorándum, el ingeniero Benito Peludero, por entonces Jefe de la Delegación Zona “D”, les pidió a los protagonistas “de un hecho que fue calificado por medios periodísticos como insólito” que realizaran un informe describiendo la situación que habían vivido en la ruta, mientras cumplían con su trabajo.


El pedido de informes que elevó el Jefe de la Delegación Zona “D” de EPEC tras la repercusión mediática del caso

Cuarenta y siete años después del suceso, nadie sabía de la existencia de esos informes. Andrea Pérez Simondini, directora de CEFORA, accedió a esos documentos gracias a un ex empleado de la empresa que visitó el Museo del OVNI, ubicado en Victoria, Entre Ríos, y le relató la historia. El ex empleado de EPEC, que falleció un tiempo después, le envió la documentación, pero por pedido expreso de su hijo se mantiene en reserva su nombre.

“Este caso para mí es de interés central porque estoy siguiendo las denuncias en las que las personas tuvieron reacciones físicas en relación a encuentros con el fenómeno OVNI. Aquí, en el caso EPEC, se manifiesta un evento de probable tiempo perdido”, señaló Pérez Simondini.

Tiempo perdido y efectos físicos

Pérez Simondini dedicó buena parte de su vida a la investigación del fenómeno OVNI, a recopilar testimonios y desclasificar documentación sobre experiencias paranormales en el país. Uno de los temas que la desvela hoy son los posibles efectos físicos, las consecuencias en la salud de quienes aseguran haber vivido encuentros cercanos. Entre los relatos más inquietantes que escuchó -y experimentó en carne propia- se encuentra el de la pérdida de tiempo, un fenómeno en el que los testigos advierten que un lapso de su vida desapareció sin que puedan recordarlo.

Uno de esos episodios ocurrió en un viaje en Entre Ríos, entre Hernández y Victoria, a finales de los ‘90. Simondini viajaba de noche junto a otros tres acompañantes cuando observaron una luz desplazándose por el campo. Creyeron que era un vehículo, una moto o un auto, pero, en un momento, la luz pareció acercarse a la ruta, por lo que decidieron detenerse. “Después de unos segundos, la luz desapareció sin dejar rastro”, recordó. Retomaron la marcha sin notar nada extraño, aunque al llegar a destino, a su casa donde los esperaba su abuela muy preocupada, descubrieron que habían tardado más del doble de lo previsto. Un trayecto que les demandaba 45 minutos, lo hicieron en 2 horas y 15 minutos, sin ningún inconveniente en el camino. “El único reloj que teníamos se había detenido exactamente a las 3:10, que es la hora en la que recordábamos haber salido de Hernández”, recordó.

La posibilidad de pérdida de tiempo y alteración espacial tras una experiencia OVNI es más habitual de lo que uno cree. A lo largo de su trabajo, Simondini registró testimonios de personas que no solo sienten que el tiempo se desvanece, sino que también experimentan una profunda desorientación, náuseas y problemas auditivos tras estos encuentros. En su caso, tanto ella como su madre, también investigadora, desarrollaron síndrome de Meniere, una enfermedad que afecta el oído medio. Por la cantidad de casos en esa línea, hoy se explora la posibilidad de un vínculo entre las afecciones y haber presenciado un avistamiento.

Más allá de lo anecdótico, según la experta, ciertos síntomas reportados tienen similitudes con un trastorno que fue negado durante años, pero que hoy está documentado a nivel científico: el Síndrome de La Habana. Este síndrome en principio fue advertido por diplomáticos en Cuba, Francia y EE.UU. e incluye dolores de cabeza, vértigo, problemas motrices y cicatrización neuronal. Estudios recientes sugieren que podría estar causado por la exposición a microondas o energía dirigida, lo que despertó también el interés de investigadores del fenómeno OVNI.

Casos como el del Rancho Skinwalker, en Utah, revelaron que algunos testigos de encuentros con OVNIs desarrollan síntomas físicos, daños en la salud sin una causa aparente. ¿Podría tratarse del mismo tipo de radiación? La hipótesis está en el terreno de la especulación, sin un respaldo científico que la valide.

Mientras que su interés por este vínculo crecía, Simondini y su equipo recibieron documentos sobre un caso desconocido. “El ex empleado de EPEC nos envió la documentación antes de morir, pero su hijo nos pidió que no reveláramos su nombre”, comentó. Aunque el caso conjuga varios elementos intrigantes, aún no pudieron localizar testigos del hecho. Claro que pasaron 47 años del episodio y no se sabe si alguno de ellos sigue con vida.

El caso EPEC se suma al extenso historial de eventos OVNI que podrían estar vinculados a reacciones físicas y alteraciones en la salud de los testigos. Mientras tanto, la recopilación de pruebas continúa, en busca de patrones que esclarezcan una de las preguntas más recurrentes en la ufología: ¿qué les sucede a quienes tienen -o dicen tener- un encuentro paranormal?



domingo, 16 de marzo de 2025

De testimonios extraordinarios a vendedores de sueños: El papel de la conciencia colectiva

En busca de respuestas: De testimonios extraordinarios a vendedores de sueños: El papel de la conciencia colectiva
Por Michael Vaillant


Imagen de portada: Como sugirió Jung, las imágenes y los símbolos que emergen en nuestra cultura no son insignificantes. La aparición recurrente de figuras arquetípicas en los testimonios de ovnis evoca la idea de un inconsciente colectivo que moldea nuestra percepción de lo inexplicable, como lo ilustró Magritte en La Voz del Aire.


Parte I - Una deriva surrealista entre el misticismo y los OVNIs

Entre los denunciantes que caen bajo el hechizo de las sociedades místicas1 y quienes afirman contactar con OVNIs a través de estados alterados de conciencia2, actualmente nos encontramos inmersos en un surrealismo puro. La conciencia, a pesar de ser indefinible, se invoca de todas las maneras posibles, aparentemente capaz de doblegarlo todo, incluidos los extraterrestres, a nuestra voluntad.

Surge un hilo conductor: la incapacidad de procesar racionalmente las experiencias extraordinarias. En lugar de adoptar un enfoque científico riguroso, algunos testigos sucumben a la tentación de hipótesis simplistas y seductoras, creencias disfrazadas de revelaciones.

Experimentar un fenómeno extraordinario no es trivial. Desencadena emociones intensas, profundamente arraigadas tanto en la psique como en la biología del individuo. La adrenalina, la hormona de la "lucha o la huida", desempeña un papel central en la reacción inicial del testigo, que oscila entre el miedo y el asombro. Como resultado, la percepción del fenómeno se vuelve inseparable de su estado emocional. Su significado, su "mensaje" y su interpretación estarán mucho más determinados por lo que el evento despierte en el observador que por la naturaleza objetiva del fenómeno en sí.

Lo que muy pocos comprenden, sin embargo, es que estos fenómenos no necesitan ser inteligentes, y mucho menos extraterrestres, para dejar un impacto duradero. Basta con que desafíen la interpretación inmediata y provoquen un poderoso impacto cognitivo y emocional. A veces, unas simples linternas tailandesas pueden ser suficientes.

Este shock puede desencadenar diferentes reacciones, desde el rechazo inmediato —en su extremo, llegando a un desmayo casi "inmunitario"— hasta, por el contrario, la sensación de haber sido "elegido" o de haber sido conectado a un inmenso "amor" que surge solo en la mente del testigo. Esto, a su vez, impulsa una búsqueda de significado, a menudo intensificada por la necesidad humana fundamental de encontrar una explicación.

El cambio de creencias

Aquí se despliega un momento clave: la forma en que el testigo estructurará su relación con el evento. Se abren ante él dos caminos principales:

1. El enfoque racional y analítico, que implica buscar información fiable, evaluar la validez del fenómeno en su contexto y cuestionar metódicamente las propias percepciones y subjetividad.

2. El enfoque místico-interpretativo, donde el fenómeno simplemente existe por naturaleza y no se cuestiona (p. ej., "Es extraterrestre", "Vino por mí", "Me eligió"). Desde esta perspectiva, el objetivo no es comprender el fenómeno, sino integrarlo en el propio marco de valores. No se analiza el fenómeno en sí; más bien, la atención se centra en cómo ajustar la propia cosmovisión para alinearse con él3.

Este cambio hacia la creencia mística es un mecanismo bien documentado de regulación cognitiva: al enfrentarse a un fenómeno inexplicable, la mente humana busca naturalmente conectarlo con marcos familiares y tranquilizadores. Esto no significa que todos los testigos sucumban a tales interpretaciones, sino que un fenómeno poco comprendido puede convertirse fácilmente en un mito si el análisis crítico se sustituye por la proyección de creencias preexistentes.

En esta mentalidad, la observación ya no se analiza, sino que se sacraliza. Así es como algunos testigos se encierran gradualmente en una "burbuja informativa", donde solo una comunidad que comparte sus creencias valida su experiencia.

Se configura entonces una forma de confinamiento cognitivo, en la que cada interacción social dentro de este grupo refuerza la certeza de haber accedido a una «verdad superior». Este fenómeno se conoce en sociología como «racionalidad local»4: dentro de un grupo, una construcción mental colectiva se convierte en una realidad inquebrantable, incluso si es objetivamente falsa.

La caja de Pandora de las creencias

Uno de los mayores riesgos de esta dinámica es el efecto dominó de las creencias. Una vez que la hipótesis extraterrestre se acepta como un hecho, abre la puerta a todo tipo de teorías relacionadas, a menudo carentes de fundamento científico.

Por ejemplo, Jack Barber, exmiembro de las operaciones especiales de la Fuerza Aérea de EE. UU., afirma haber participado en un programa militar de recuperación de objetos. Describe específicamente una misión durante la cual supuestamente remolcó un OVNI con forma de huevo (un objeto material y tangible) utilizando un helicóptero. Sin embargo, con el tiempo, su relato cambia gradualmente de lo que inicialmente parece un hecho real a especulaciones cada vez más esotéricas. Finalmente, interpreta sus experiencias desde una perspectiva singular, refiriéndose a entidades de naturaleza "espiritual", similares a "ángeles y demonios". Su narrativa fusiona así observaciones concretas con creencias místicas, dotando a estos fenómenos de una dimensión casi mitológica.

El cambio que se produce aquí no es una reevaluación del fenómeno, sino una sacralización de la experiencia inicial, que se vuelve intocable. En lugar de reevaluar su interpretación mediante una investigación a fondo —explorando hipótesis explicativas alternativas—, el testigo reestructura todo su marco de valores y creencias para alinearlo con su primera impresión.

Este proceso bloquea cualquier indagación crítica: en lugar de analizar el fenómeno para comprender su naturaleza, este se convierte en un punto de referencia fijo alrededor del cual todo lo demás debe ajustarse. Una vez adoptada esta mentalidad, el fenómeno ya no requiere pruebas; se vuelve evidente, integrándose a la perfección en una cosmovisión recalibrada para acomodarlo. En este caso, eso significa aceptar la presencia de entidades espirituales, en detrimento de la racionalidad y el análisis riguroso.

Otro problema importante en esta dinámica es la confusión entre la experiencia personal y la pericia investigadora. El simple hecho de presenciar un fenómeno OVNI no confiere ninguna habilidad específica para analizar su naturaleza. Ver un fenómeno y comprenderlo son dos cosas fundamentalmente diferentes.

La ilusión de pericia y la falsa autoridad científica de los testigos

Por lo tanto, ser exmilitar, piloto o astronauta no convierte intrínsecamente a alguien en un experto en la investigación de OVNIs. Esto no significa que sus testimonios carezcan de valor; al contrario, a menudo ponen en juego su reputación. Sin embargo, su estatus a menudo les otorga una credibilidad desproporcionada en los medios, precisamente donde se necesita un análisis científico riguroso.

Sin embargo, al intentar analizar seriamente fenómenos desconocidos, este es el verdadero desafío: hay que navegar por la delgada línea entre los límites del conocimiento humano y las distorsiones de la percepción, entendiendo que esta frontera es, por supuesto, difusa y discutible.

Es muy improbable que un testigo posea de inmediato la experiencia o las herramientas necesarias para distinguir una ilusión perceptiva de un fenómeno auténtico, identificar los efectos psicocognitivos y psicoclínicos subyacentes, reconocer sesgos cognitivos y ser consciente de las cientos de posibles explicaciones. Desarrollar tal pericia requiere años de entrenamiento; ¡no se improvisa!



Luis Elizondo fue visto hablando sobre esta foto tomada en Rumania, indicando que mostraría una "nave nodriza", y luego teniendo que disculparse: era solo el reflejo luminoso de una lámpara de techo con la sombra del cabello del fotógrafo.

De igual manera, Ryan Graves destacará un caso enviado por un piloto de avión que en realidad no era más que la película del satélite Starlink.

Estos dos casos ilustran la ingenuidad que pueden mostrar algunos denunciantes y, especialmente, su inexperiencia en la investigación de FANIs.

Por supuesto, no debemos juzgarlos apresuradamente: navegar por los límites de lo desconocido es una tarea compleja y, sobre todo, no se puede improvisar. Su principal especialidad generalmente no es el análisis de casos de FANIs, sino la experiencia militar y su conocimiento de las redes e instituciones de defensa.

Esta es una gran trampa del discurso ufológico o mediático: confundir la autoridad institucional con la competencia analítica.

Una experiencia individual no se vuelve más fiable porque la cuente un militar, un piloto o un científico. Lo importante no es quién habla, sino en qué condiciones se recogieron el testimonio y los datos relacionados, y con qué método se realizó el análisis.

Una confusión entre fenómenos psicológicos y físicos

El conjunto de casos inexplicados hasta la fecha, sin duda, esconde cientos de posibles explicaciones, muchas de las cuales requerirán múltiples interpretaciones interrelacionadas; rara vez una respuesta es "simple".

Sin embargo, es posible categorizar todas las "explicaciones potenciales" en dos amplias categorías de hipótesis, no mutuamente excluyentes:

  • Las que abarcan fenómenos psicológicos/psiquiátricos/"psíquicos" (PSY), a las que me refiero como SUBJETIVAS. Son subjetivas porque existen dentro de la experiencia personal del testigo y, en principio, no pueden independizarse.
  • Las correspondientes a fenómenos físicos (PHY), a las que me refiero como OBJETIVAS.

Uno de los principales problemas en los últimos años ha sido la creciente confusión entre estas dos categorías de fenómenos.

Este documento pretende aclarar la tendencia actual: cómo los testimonios inicialmente subjetivos (PSY) pueden confundirse con informes objetivos (PHY) e incluso "comercializarse" como tales.

Esto no es en absoluto un enfoque reduccionista: el enfoque inicial de cualquier investigación debe ser horizontal5. Esto significa que no se debe favorecer ninguna hipótesis en particular desde el principio, y mucho menos los fenómenos PSI como explicación predeterminada.

Sin embargo, los aspectos psicológicos siempre deben considerarse cuando el observador principal es humano, algo que a menudo se subestima, ya que muchos informes sensacionalistas se centran únicamente en el objeto observado, sin evaluar el propio estado del observador. Esto es especialmente crítico en casos que involucran estados alterados de conciencia.

Este documento intentará abordar esta brecha centrándose en los fenómenos PSI, no para desestimar al observador, sino para proponer un marco teórico que explique mejor la naturaleza simbólica de ciertos fenómenos observados, como los encuentros extraterrestres, a través de lo que comúnmente se conoce como "abducciones" (Partes II y III).

Entre la objetividad y la subjetividad en la investigación de los FANIs

Es cierto que, en ausencia de una investigación adecuada, especialmente si involucra a expertos en psicología clínica o cognitiva, es fácil cometer errores. Algunas observaciones pueden ser el resultado de procesos psicológicos bien documentados, como estados alterados de consciencia o parálisis del sueño, mientras que otros casos siguen siendo enigmáticos. Sin embargo, sin una metodología rigurosa, distinguir entre una experiencia genuina y una percepción alterada se vuelve difícil.

El análisis psicológico de los testigos es, en todos los casos, un componente esencial de cualquier investigación, especialmente cuando una observación se basa únicamente en testimonios humanos. Consideremos, por ejemplo, un fenómeno reportado sin ningún rastro físico medible: si un análisis exhaustivo de los relatos de los testigos demuestra su coherencia, descarta sesgos cognitivos y una investigación rigurosa elimina todas las explicaciones convencionales, entonces el fenómeno puede considerarse objetivo, incluso en ausencia de evidencia material tangible.

También es crucial comprender que un testimonio sin evidencia material no debe clasificarse necesariamente como un fenómeno "PSY": más del 95% de las observaciones reportadas no están acompañadas de evidencia física directa o indirecta (muestras, lecturas de instrumentos, fotografías). Esto no significa que estos casos deban atribuirse a causas puramente psicológicas. En la mayoría de los casos, una investigación puede identificar el origen del fenómeno o demostrar con suficiente fiabilidad que no intervinieron factores psicológicos.

Una vez más, se requiere una indagación exhaustiva, en particular para evaluar la fiabilidad del testigo. En este sentido, cabe destacar que un testigo en estado de shock puede servir en sí mismo como indicador indirecto pero tangible de un evento real.

En resumen, podemos considerar que ocurrió un evento objetivo, externo al testigo ("PHY"), cuando:

  • La observación de un fenómeno cuya existencia se corrobora con indicios materiales, independientes del testigo (como una grabación en película, detección de radar o una muestra física del terreno). 
  • La observación de un fenómeno se basa únicamente en testimonios, cuya consistencia (fiabilidad) se sustenta en detalles coherentes relacionados con el entorno de observación y la ausencia de distorsiones psicológicas como estados alterados de consciencia, falsos recuerdos, trastornos de la memoria, trastornos psiquiátricos, etc.

En otras palabras, la clasificación PHY se refiere a cualquier fenómeno objetivo, es decir, aquel que ha ocurrido independientemente del testigo. Por el contrario, la categoría PSY abarca los fenómenos subjetivos, donde la percepción o interpretación del testigo juega un papel determinante.

Es importante comprender que la objetividad no se basa únicamente en indicios materiales visibles, como un trazo de tierra o la medición de un instrumento. El cerebro humano puede considerarse fundamentalmente como un instrumento, capaz de memorizar y luego restaurar información que, conociendo los límites de su funcionamiento y sus márgenes de error6, puede utilizarse para producir reconstrucciones de eventos con una buena fiabilidad en comparación con las cámaras.


Este estudio analiza la reentrada atmosférica de un meteoro observado en varios países europeos el 15 de marzo de 2015. Utilizando más de 200 informes de testigos oculares y grabaciones de vídeo, reconstruí su trayectoria, identificando su descenso final cerca de Altdorf, Suiza. El estudio aprovecha datos observacionales de la Sociedad Americana de Meteoros y emplea métodos de triangulación para refinar las estimaciones de la zona de impacto con un software que desarrollé (a la derecha). El análisis comparativo con el seguimiento basado en cámara de MeteorAstronomie (a la izquierda) confirma una desviación de la trayectoria de tan solo 7 km.

Un enfoque estadístico cuidadoso con los datos humanos puede lograr resultados comparables, o incluso mejores, que los métodos instrumentales.

Por otro lado, una fuerte huella mnemotécnica, grabada en la memoria de un testigo, puede servir como prueba cuando se tienen en cuenta sus márgenes de error. Si bien los testimonios individuales son naturalmente más susceptibles a la distorsión y el error, el cruce de referencias entre varios relatos ayuda a reducir estas imprecisiones. Si consideramos el cerebro humano como un dispositivo de grabación, podríamos compararlo con una cámara: menos fiable debido al ruido y las distorsiones, pero generalmente fiable. Contrariamente a la creencia popular, el testimonio humano conserva su valor científico: su fiabilidad es, en promedio, del 80 %, porcentaje que puede alcanzar el 85-90 % al utilizar técnicas avanzadas como la Entrevista Cognitiva7 empleada por el GEIPAN.

Es necesaria una aclaración adicional. Cuando un testigo experimenta una experiencia inusual, múltiples factores se entrelazan para moldear su percepción del suceso. Los investigadores generalmente buscan identificar el desencadenante principal, la causa raíz del fenómeno. Sin embargo, en algunos casos, dos explicaciones pueden tener dos causas raíz igualmente importantes: una física y otra psicológica.

Tomemos un ejemplo concreto: un testigo observa una formación de luces en el cielo. La investigación revela que la fuente fueron linternas celestiales, un evento físico (PHY). Sin embargo, la reacción del testigo introdujo distorsiones en su descripción: en lugar de describir luces, reportó una entidad monstruosa flotando en el cielo. El análisis concluiría entonces una combinación de PHY (linternas celestiales) + PSY (interpretación alterada).

Afortunadamente, en la mayoría de los casos, los testigos relatan con precisión sus observaciones; sus errores suelen radicar en sus interpretaciones, influenciadas por la falta de contexto o conocimiento. Por eso, durante las investigaciones, inicialmente dejamos de lado las interpretaciones del testigo y nos centramos únicamente en su descripción original del evento, con el objetivo de determinar si un evento existente podría corresponder a su relato. En la gran mayoría de los casos, la descripción en sí misma es fiable8; el problema no reside en los hechos relatados, sino en las interpretaciones subjetivas que se les atribuyen, que a menudo están sesgadas o condicionadas por la ausencia de una explicación racional inmediata.

Si la observación original es correcta, el evento permanece clasificado como PHY, y la investigación concluye simplemente: "Linternas Celestiales". La reacción emocional del testigo, por intensa que sea, suele influir en su interpretación en lugar de distorsionar su descripción inicial.

Los vendedores de sueños

Una falsa promesa: El negocio del "contacto interno"

Sin una investigación, generalmente es imposible discernir los matices entre los fenómenos PSY y NO PSY, especialmente el público en general, que no está capacitado para ello. Aquí, algunos vieron rápidamente una oportunidad: cómo fabricar y vender "extraterrestres a bajo precio".

A mediados de la década de 1990, un estadounidense llamado Steven Greer popularizó la idea de que los avistamientos de OVNIs podían inducirse mediante la meditación y la cohesión grupal. Greer, médico de urgencias con formación, se convirtió en una figura central de la ufología al fundar CSETI y el Proyecto de Divulgación, con el objetivo de establecer contacto con inteligencias extraterrestres y revelar secretos gubernamentales sobre los OVNIs.

A principios de la década de 2000, Greer había comenzado a vender sesiones basadas en su "protocolo CE5"9 a precios exorbitantes: 3000 dólares por persona, o 72 000 dólares por una sesión de 24 personas10. Estas sesiones se basaban en la meditación y la consciencia guiada, afirmando que permitían el inicio voluntario de interacciones con estos fenómenos.

Pero sería un error descartar esto como mero entretenimiento para excéntricos: Greer monetizó estos experimentos e incluso los llevó a cabo con soldados dispuestos a presionar los límites. Además, en el ámbito militar, Estados Unidos ya participaba en experimentos de "Visión Remota"11 y, después de todo, este nuevo método podría considerarse simplemente una ampliación del conjunto de herramientas disponibles. Siempre sería más económico para el estado que producir misiles.

Steven Greer también dirigió su atención a Francia, y destaca un caso notable: un fax del Ministerio de Defensa francés de 2007, en el que se hablaba de la organización de una sesión con Greer. Desde entonces he podido verificar su autenticidad. Cabe destacar el papel de Philippe Aubin de La Messuzière, ya fallecido, y el papel directivo de Alain Boudier, exresponsable de Sigma/3AF, con vínculos con el ejército francés y capaz de participar en esos controvertidos experimentos.


No, este fax no es un engaño12, 13

Por lo tanto, creo que fue realmente Greer quien abrió la puerta a una industria de "contacto interno" en toda regla14, donde se venden métodos supuestamente capaces de "comunicarse con extraterrestres". Esto ha dado lugar a la proliferación de libros que prometen que, con un poco de práctica, se puede establecer contacto con extraterrestres, los llamados CE5 (Encuentros Cercanos del Quinto Tipo).



Un manual CE-5, Cielia Hatch y Alex Klokus de Skywatchers en acción15

Esta promesa, basada en la explotación del misterio y la fascinación por lo inexplicable, forma parte de una tendencia más amplia de "vender sueños" bajo la apariencia de descubrimientos esotéricos.

Jack Barber, a quien mencionamos anteriormente, fundó Skywatchers junto con Alex Klokus, reuniendo a varias personas, entre ellas James Hodgkins y Michael Battista, a quienes denomina "Psionics". Este grupo aplica protocolos al estilo CE5, lo que da pie a narrativas seductoras pero poco fundamentadas. Las pocas observaciones registradas que presentan no están claramente relacionadas con el protocolo y podrían tener explicaciones alternativas más sencillas.

Al mismo tiempo, estos métodos ignoran la investigación académica en psicología clínica y neurociencia, que podría ofrecer explicaciones naturales para estas experiencias basadas en fenómenos psicofisiológicos bien documentados y relacionados: estados alterados de conciencia16, parálisis del sueño, trastornos disociativos, alucinaciones, hipnagogia y la combinación de estos fenómenos. En lugar de buscar un análisis objetivo de estas experiencias, los protocolos CE5 refuerzan creencias preexistentes, convirtiendo un fenómeno enigmático en una doctrina mística moderna.

Una metodología sesgada: El poder de la sugestión y las expectativas

El principio fundamental de la psiónica y la CE5 se basa en la creencia de que las interacciones con OVNIs pueden desencadenarse por la intención del testigo, apoyándose en la meditación, la visualización y la sincronización grupal. Sin embargo, este enfoque adolece de importantes sesgos cognitivos:

  • Sesgo de confirmación. Los participantes esperan ver algo, por lo que interpretan cualquier estímulo (una luz distante en el cielo, un ruido vago, una coincidencia aleatoria) como una manifestación deliberada del fenómeno OVNI.
  • Técnicas mentalistas y narrativa inmersiva. Los fenómenos descritos durante las sesiones de CE5 reflejan las técnicas utilizadas por los mentalistas, quienes utilizan la "narración inmersiva" con detalles vívidos para inducir impresiones visuales o auditivas que se alinean con la narrativa.
  • Inducción de un estado alterado de consciencia. Un testigo en un estado alterado de consciencia deja de estar en un estado de observación neutral u objetivo. Su mente se vuelve altamente sugestionable, influenciada por expectativas preconcebidas y dinámicas de grupo, lo que refuerza un efecto similar al trance o cuasi hipnótico que conduce a interpretaciones subjetivas.

Construir sobre creencias. Whitley Strieber17, otra figura clave que contribuyó a inspirar la psiónica al hablar sobre experiencias de contacto psíquico alrededor de 1990, propagó la idea de que el fenómeno de los FANI requiere que los humanos "crean" en él para interactuar mejor. Irónicamente, esta idea es totalmente acertada, pero no en el sentido que Strieber pretendía. ¡Así es precisamente como se crean y se mantienen los fenómenos alucinatorios!

La mente humana es capaz de inducir experiencias subjetivas muy intensas en respuesta a sugestiones fuertes. Así como el efecto placebo puede curar o aliviar el dolor, un efecto placebo cognitivo puede generar manifestaciones subjetivas: visiones, sonidos y sensaciones de presencia. En otras palabras, permite crear experiencias alucinatorias. Pero aquí no hay nada "objetivo", en el sentido independiente del testigo-observador-actor.

El efecto grupal. Las percepciones alteradas se vuelven aún más probables cuando el individuo no está solo. El efecto grupal crea un sesgo de validación, donde varios participantes refuerzan mutuamente la creencia compartida. Múltiples sesgos cognitivos entran en juego: 

  • Sesgo de confirmación: los individuos buscan y validan solo la información que confirma su creencia preexistente;
  • Efecto de ilusión de verdad: cuanto más se repite una información, más se percibe como verdadera. 
  • Efecto de conformidad social: un individuo tiende a adoptar la opinión mayoritaria para evitar la exclusión social. 
  • Efecto de autoridad: la influencia de un líder se amplifica exponencialmente por la validación colectiva, lo que genera efectos placebo o nocebo sociales como:
  1. La transición hacia un proceso ritual: la puesta en escena de un entorno colectivo —cohesión grupal, meditación, música trascendental e incluso el uso de punteros láser para señalar al OVNI la ubicación exacta de los participantes— transforma estos encuentros en una forma de ritual moderno. Al igual que los trances chamánicos o las sesiones espiritistas, las experiencias relatadas suelen ser el resultado de la construcción colectiva y el condicionamiento psicológico. 
  2. El uso de estados emocionales como catalizadores: elementos como la "Música del Despertar Trascendental" y la "Danza Instintiva Trascendental Sincronizada" resaltan una tendencia hacia la espiritualidad moderna, donde la frontera entre ciencia y misticismo se difumina cada vez más. Además, las emociones desempeñan un papel clave en la configuración de la percepción subjetiva de las experiencias en un estado alterado de consciencia.
  3. Una perspectiva práctica: al comparar este enfoque con la Visión Remota, que parte de la premisa de que es posible conectar con información "no local", surge una flagrante contradicción metodológica. La Visión Remota requiere una estricta separación entre el "observador" y el objetivo (el objeto o sujeto observado). En cambio, la CE5 hace exactamente lo contrario, involucrando activamente a quienes experimentan en el proceso. Sin embargo, sabemos que cualquier influencia externa introduce sesgos y distorsiona los resultados en experimentos de esta naturaleza. Este fenómeno se conoce como sesgo proyectivo, y es particularmente potente al abordar fenómenos psicológicos.
La fabricación de convicciones en lugar de la búsqueda de la verdad

Una de las principales deficiencias del enfoque CE5 es que promueve la construcción de creencias en lugar de la exploración de una realidad objetiva. Opera en una dinámica de autorreforzamiento, donde la convicción reemplaza la indagación crítica:

  • Falta de control objetivo: no se han realizado estudios científicos serios en condiciones controladas para evaluar estas experiencias. Sin una metodología rigurosa, es imposible distinguir una experiencia genuina de una ilusión cognitiva. Por ejemplo, un protocolo de control adecuado podría incluir sistemas de grabación óptica que capturen el cielo en 360° durante la sesión, mientras se monitoriza la actividad cerebral para detectar patrones similares a los observados en estados hipnagógicos. Además, los científicos psicocognitivos y los psicólogos clínicos deberían evaluar el estado psicológico de los participantes para identificar posibles correlaciones cognitivas. Se debe examinar el entorno para determinar si algún elemento (satélites, aves, insectos o aviones) podría explicar las luces grabadas.
  • Confusión entre percepción y realidad: el razonamiento CE5 asume que la experiencia subjetiva de los testigos constituye una prueba objetiva de una interacción exógena. Esto ignora la posibilidad de alucinaciones colectivas o ilusiones cognitivas como explicación.
  • El riesgo de un fuerte efecto psicológico: los participantes en experiencias CE5 se enfrentan a un alto riesgo de arraigar profundamente sus creencias debido a la intensidad emocional y sensorial de sus experiencias. Una vez que una creencia se forma en un estado emocional tan intenso, se vuelve excepcionalmente difícil de cuestionar.
Una visión ingenua de la relación entre los humanos y las "inteligencias exógenas"

Finalmente, retrocedamos un paso: la idea de que las entidades no humanas simplemente esperarían a que los humanos meditaran y emitieran intenciones para responder plantea serias dudas en términos de coherencia y lógica. Esto implica que las civilizaciones avanzadas —potencialmente miles o incluso millones de años por delante de nosotros— dependen de estados mentales inducidos por los humanos para iniciar el contacto...

Esta hipótesis refleja una asimetría cognitiva absurda: imaginar que una inteligencia mucho más avanzada que la nuestra necesitaría que los humanos entraran en trance para establecer contacto es como suponer que las hormigas podrían "dar órdenes" a los humanos agrupándose y emitiendo señales que consideran significativas. Estas "civilizaciones" deben estar muy aburridas. Ya conocíamos el antropocentrismo, pero esto va más allá: es "egoantropocentrismo".

Así pues, una parte de la comunidad interesada en el fenómeno se sumerge sin intentar evaluar críticamente ni siquiera analizar el origen de la información con la que interactúan.

Sin embargo, esto no significa que debamos descartar de plano la idea de que "algo" esté sucediendo durante estas sesiones. Sin embargo, estos fenómenos, más que evidenciar una interacción con inteligencias extraterrestres, son probablemente proyecciones mentales, moldeadas por expectativas e impulsadas por mecanismos psicológicos y psíquicos. Intentemos explorar cómo y por qué podría ocurrir esto.

Un fenómeno sociopsicológico

La mente humana no funciona de forma aislada; nuestras percepciones e interpretaciones están condicionadas tanto por la cognición individual como por la influencia colectiva. En el caso de las experiencias anómalas desencadenadas por un estado alternativo de conciencia, los factores sociopsicológicos desempeñan un papel crucial en la configuración de lo que los testigos perciben y cómo interpretan sus observaciones. Aunque algunos investigadores sostienen que estos fenómenos pueden explicarse enteramente mediante mecanismos psicológicos, otros sugieren que podrían estar en juego procesos colectivos más profundos que influyen en la percepción más allá del contexto cognitivo y emocional inmediato de un testigo individual.

Cómo los Estados Alterados de Conciencia carecen de percepciones en CE5

a. Estados de conciencia ligeramente alterados

Son similares a una inducción sofrológica que induce:

  • Contagio Social, Contagio Emocional y Alteración Cognitiva Colectiva: un estado mental en el que las ideas se fortalecen lo suficiente como para ser influenciadas por las suposiciones iniciales de la metodología o por la influencia de una figura carismática ("gurú"), lo que lleva a una convicción compartida, similar a lo que hace un mentalista.
  • Sugestibilidad y efecto de falso contagio perceptual: como resultado, los participantes comienzan a convencerse de que algo aparecerá en el entorno. Comienzan a observar el cielo y, casi inevitablemente, si abandonan su pensamiento crítico y caen bajo la influencia, corren el riesgo de malinterpretar fenómenos aéreos convencionales (por ejemplo, aviones, helicópteros, satélites distantes) como FANI.
Algunos individuos no verán nada, pero dudarán en contradecir al grupo.

b. Estados de trance que conducen a patrones neurológicos compartidos (estados alucinatorios):

Si profundizamos en un estado alterado de consciencia, se pueden encontrar efectos similares al trance inducidos por el CE5, ya sean experiencias individuales o colectivas:

  • Efecto de resonancia cognitiva: puede haber una o varias personas en este estado (por ejemplo, durante una sesión colectiva de CE5). Cuando varias personas entran en un estado alterado de consciencia, sus cerebros se sincronizan y, por lo tanto, pueden compartir emociones y patrones perceptivos similares, lo que se denomina sincronización intercerebral18.
  • Alucinaciones (hipnagógicas o hipnopómpicas): percepciones sensoriales que ocurren en ausencia de un estímulo objetivo. Experiencias perceptivas sin realidad externa, que a menudo ocurren en estados de relajación profunda, meditación o entre el sueño y la vigilia.
Por supuesto, no todos están igualmente "involucrados" en este estado, al igual que en la hipnosis, donde algunas personas son más resistentes mientras que otras son más susceptibles.

No existe un límite claro entre los niveles de consciencia alternativa, ligeros y profundos: algunas personas pueden caer en un estado de profunda convicción, mientras que otras permanecen más alertas. Quienes tienen una mentalidad crítica más fuerte, como los racionalistas o los científicos, son menos propensos a caer en un estado alterado y, por lo tanto, podrían no ver nada (por ejemplo, Gary Nolan mencionó en una entrevista que, en un experimento, no vio nada mientras que otros sí).

La idea de que un grupo puede converger en percepciones similares debido a influencias cognitivas compartidas está respaldada por investigaciones sobre la inducción de la hipnosis, la histeria colectiva y los estados de trance.

Aquí, también cabe destacar que la alteración de la consciencia no ocurre estrictamente en el contexto de experiencias voluntarias como CE5 ni bajo la influencia de otros individuos. Un testigo también puede entrar en un estado alterado de consciencia a través de diversos desencadenantes externos, como las emociones, un evento homeostático (como la somnolencia) y, por supuesto, sustancias químicas. 

Hipótesis 1: Un fenómeno puramente psicológico (PHI)

Basándose en el sesgo anterior, un gran número de científicos creerá que estos fenómenos pueden explicarse únicamente por construcciones mentales, amplificadas por dinámicas colectivas y estados alterados de conciencia.

La idea principal es que estos fenómenos están mediados emocionalmente: las experiencias de CE5 están profundamente vinculadas al estado mental y emocional de los participantes. La emoción, la anticipación y la dinámica de grupo crean un terreno muy fértil para las sugerencias. La mente humana es capaz de crear realidades inmersivas que pueden parecer indistinguibles de la realidad real a ojos de los testigos.

En este contexto, las representaciones de "NHI" (Inteligencia No Humana) se considerarán sobrevaloradas: en la mayoría de las descripciones de CE5 hay una evidente falta de inteligencia inherente en estos fenómenos: al filmarse, estas manifestaciones a menudo parecen carentes de significado real. Además, la mayoría de las veces, describen fenómenos muy simples: puntos luminosos o pequeñas estrellas en movimiento, rara vez complejos. Estas manifestaciones carecen de información útil y pueden deberse simplemente a un sesgo de atribución. De otro modo, nada prueba o demuestra que estén claramente en relación con la técnica de meditación.

Hipótesis 2: Un fenómeno sociopsicológico mediado por la Conciencia Colectiva Humana (PSY + PSI)

La hipótesis 1 debería ser suficiente para explicar la mayoría de los casos, pero a veces tiene dificultades para explicar ciertos aspectos fundamentales: ¿Cómo puede una alucinación colectiva o un fenómeno que genera visiones explicar la transmisión de información entre individuos y su propagación en ausencia de comunicación aparente? ¿Cómo surgen arquetipos específicos (y extraños) de forma recurrente y espontánea en todo el mundo, sin condicionamiento previo, entre personas que nunca se han conocido ni siquiera han intercambiado una palabra?

Las abducciones son un claro ejemplo de esto. Otro ejemplo son los "críptidos" (criaturas híbridas humano-animales) que emergen en diversos contextos sin ninguna influencia externa aparente. ¿Por qué aparecen estas figuras a pesar de no tener conexión con la cultura ni los intereses personales de los individuos?

La mayoría de los psicoclínicos interpretan estos testimonios a través de la lente de las tendencias psicóticas19, los traumas infantiles o las conmociones emocionales pasadas, pero no explican su simbolismo. Sin embargo, en estos casos, este enfoque deja sin respuesta una pregunta crucial: ¿de dónde proviene la naturaleza simbólica de la información percibida? ¿Por qué la parálisis del sueño daría lugar a visiones de extraterrestres (abducciones) o entidades demoníacas, en lugar de amenazas más mundanas y realistas, como un asesino o un criminal que intenta dominar al testigo?

Para explicar el origen y la sorprendente consistencia de estos símbolos y la información que los describe, se propone una hipótesis complementaria: la de una conciencia colectiva humana, que actúa como medio para esta información "no localizada", que se introduce en la conciencia del testigo. Es lo que les propongo explorar.



Si les interesa explorar el concepto hipotético de Conciencia Colectiva y su posible papel en la configuración y percepción de Fenómenos Extraordinarios (Hipótesis 2 mencionada anteriormente), les invito a leer las Partes II, III y IV del artículo completo en formato PDF.

Conclusión

El estudio de fenómenos inexplicables a menudo cae en dos trampas: por un lado, quienes buscan más generar adhesión que establecer hechos, recurriendo a veces a argumentos sesgados o simplistas; por otro, quienes sacralizan estos fenómenos hasta el punto de convertirlos en dogmas, prohibiendo cualquier forma de cuestionamiento. En tales condiciones, resulta demasiado fácil aceptar ciegamente hipótesis atractivas sin intentar comprender realmente qué hay detrás de ellas.

Sin embargo, no todas las perspectivas tienen el mismo valor. Es fundamental nunca renunciar al pensamiento crítico, no con un espíritu de rechazo sistemático, sino con un enfoque riguroso y coherente, que busque conectar metódicamente hechos e hipótesis. Es necesario aceptar que las propias hipótesis pueden ser cuestionadas, reconocerlas como tales y formularlas con la prudencia que exige cualquier enfoque científico.

Desde esta perspectiva, es crucial evitar la difusión no solo de creencias infundadas, sino también de desinformación. Sin este rigor intelectual, podríamos legitimar de inmediato las divagaciones de Raël y otros místicos delirantes. La sociedad contemporánea se está fracturando bajo posturas ideológicas rígidas, donde la emoción a menudo prevalece sobre la razón.

Otro escollo reside en la tentación de reducirlo todo a una única explicación. Ante fenómenos inexplicables, sería ingenuo asumir que una sola causa los subyace a todos. Por el contrario, la diversidad de manifestaciones probablemente implica una pluralidad de explicaciones singulares e independientes.

Finalmente, también debemos aceptar que algunos fenómenos verdaderamente extraordinarios, que desafían nuestra comprensión, deben permanecer sin explicación, al menos por ahora, lo que nos anima a ampliar los límites de la ciencia. En lugar de negar la existencia de fenómenos desconocidos, el objetivo es sentar las bases para lógicas más amplias y universales, resistiendo la tentación del reduccionismo.

Creo que así es como podemos progresar verdaderamente en nuestra comprensión del mundo.


Notas:

1 David Grusch y Jack Barber participan en una experiencia colectiva en el Instituto Esalen en octubre de 2024 con una comunidad de emprendedores, científicos y místicos.

2 Alex Klokus (SALT, Futurism) y Jack Barber fundaron "Skywatcher", un grupo que busca materializar OVNIs mediante la psiónica.

3 En ocasiones, este cuestionamiento puede ser beneficioso, especialmente si permite derribar dogmas.

4 Más precisamente, un concepto de etnometodología.

5 Vaillant, M. (2022). Metodología de análisis de casos de UAP, p. 14. CAIPAN 2022.

6 Se trata de un dominio denominado psicofísica que investiga cuantitativamente la relación entre los estímulos físicos y las sensaciones y percepciones que producen. Una clase general de métodos que se puede aplicar al estudio de un sistema perceptivo. Algunos aspectos se implementan en el software GEIPAN, como la ley de potencia relacionada con el tamaño angular de los objetos o los errores azimutales y de elevación promedio. Esto requeriría un artículo completo.

7 La entrevista cognitiva es un método para entrevistar a testigos presenciales y víctimas sobre lo que recuerdan de la escena del crimen. Mediante cuatro recuperaciones, el objetivo principal de la entrevista cognitiva es que los testigos y las víctimas de una situación sean conscientes de todos los eventos ocurridos.

8 En este caso, podría tratarse de "varias luces volando de forma coordinada".

9 CE5 significa "Encuentros Cercanos del 5.º tipo". Como se afirma en "Confrontaciones" de Jacques Vallée (1990), un encuentro cercano del 5.º tipo es aquel en el que una persona abducida por extraterrestres recibe algún tipo de efecto físico a raíz de dicho encuentro, generalmente lesiones o curación.


11 La VR surgió en institutos de investigación a finales de los años 60 y 70 en Estados Unidos. Se desarrolló, en particular, en la Sociedad Americana para la Investigación Psíquica, el Instituto Internacional de Investigación de Stanford, el Laboratorio de Investigación de Anomalías de Ingeniería de Princeton, dentro del grupo privado Mobius, la CIA y el ejército estadounidense. Formó parte del proyecto StarGate, nombre en clave de los subproyectos del gobierno federal de Estados Unidos destinados a investigar la realidad y las posibles aplicaciones, tanto militares como civiles, de los fenómenos psíquicos, en particular la "Visión Remota". Las publicaciones científicas que la fundaron se publicaron a lo largo de la década de 1970, principalmente por físicos y psicólogos, y hoy en día la comunidad científica la considera mayoritariamente una "pseudociencia".





16 Quizás autoinducido por sustancias, patologías, etc., o espontáneo, vinculado a experiencias.

17 Whitley Strieber es un autor estadounidense. En 1987, publicó "Comunión", una obra de no ficción en la que relata su propia experiencia de abducción por entidades no humanas, a quienes llama "los visitantes".


19 Características Clínicas de los Trastornos Psicóticos en Pacientes con Trauma Infantil, Medicina, 2023, reveló que el trauma infantil, en particular el abuso físico y sexual, es un factor predictivo significativo de los trastornos psicóticos. El trauma infantil aumenta el riesgo de psicosis e influye en la gravedad de los síntomas psicóticos. Esta investigación sugiere que los profesionales clínicos especializados en psicología clínica suelen considerar el historial de trauma infantil como un factor relevante al evaluar los síntomas psicóticos.




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sábado, 15 de marzo de 2025

Esposa de astronauta del Apolo revela los incontables encuentros de su esposo con OVNIs que lo convencieron de que no estamos solos

Esposa de astronauta del Apolo revela los incontables encuentros de su esposo con OVNIs que lo convencieron de que no estamos solos
Por Rob Waugh


Credito: dailymail.co.uk

¿Hay alguien más calificado que un astronauta para arrojar luz sobre la existencia de los OVNIs?

Ahora, en una entrevista exclusiva con el Daily Mail, la esposa de un astronauta del Apolo ha revelado los secretos que su esposo compartió antes de morir.

Anita Mitchell, quien estuvo casada con el difunto piloto de la NASA Edgar Mitchell, el sexto hombre en caminar sobre la Luna en 1971, dijo: "Siempre sintió que había OVNIs ahí fuera, porque muchos de los pilotos y astronautas habían visto algo".

Afirma que varios de sus compañeros de tripulación, incluido el astronauta del Apolo James McDivitt, también informaron haber visto objetos misteriosos durante las primeras misiones espaciales estadounidenses. Algunos también vieron naves extrañas mientras volaban aviones convencionales sobre la Tierra.

"Recuerdo que Gordy [astronauta del Proyecto Mercury, Leroy Gordon Cooper Jr.] nos dijo en una cena en nuestra casa que había visto algo", declaró la Sra. Mitchell al Daily Mail. Él dijo: "Escuche, no tenemos nada que vaya tan rápido ni tan alto", recordó.

Cooper fue uno de los primeros pilotos de la NASA que participó en los proyectos Mercury y Gemini del programa y acumuló miles de horas en aviones a reacción.

Pero a pesar de toda su experiencia, la Sra. Mitchell dijo que el veterano piloto había admitido que, tras avistar el OVNI, los pilotos estadounidenses "simplemente no pudieron atraparlo".


El piloto de la NASA Edgar Mitchell (en la foto) fue el sexto hombre en caminar sobre la Luna en 1971.

Anita Mitchell comentó que varios astronautas de la NASA afirmaron haber visto OVNIs durante sus carreras en la agencia espacial. En la imagen: Avistamiento de OVNI en Riverside, California, 23 de noviembre de 1951.

Edgar Mitchell, excapitán de la Marina de los EE. UU., formó parte de la tripulación del Apolo 14 que voló a la Luna en 1971 y fue uno de los 12 astronautas de la NASA que caminaron sobre ella.

Su exesposa ha compartido sus experiencias e historias que escuchó de muchos de los primeros astronautas de la NASA en un nuevo libro, 'You Don't Look Like An Astronaut's Wife'

La Sra. Mitchell explicó que el título de su libro proviene de los comentarios que le hicieron en la década de 1970.

La pareja estuvo casada de 1973 a 1984. Edgar Mitchell falleció en 2016, justo antes del 45.º aniversario de su llegada a la Luna.

Antes de su muerte, el exastronauta presionó para que el gobierno estadounidense informara al público sobre los numerosos informes de avistamientos extraños y sus posibles vínculos con la vida extraterrestre. En 2009, Mitchell exigió públicamente la divulgación de información que creía que el gobierno ocultaba sobre los OVNIs, añadiendo que creía que la vida extraterrestre era real y que las autoridades ocultaban información al respecto.

Según los astronautas que la Sra. Mitchell conoció durante la participación de su esposo en el programa espacial, afirmaron que había "algo tecnológico" más allá de lo que los humanos conocían.

Ahora ha declarado al Daily Mail que comparte la creencia de su esposo de que había "algo ahí fuera".

"¿De verdad crees que somos la única inteligencia del universo? Porque si lo somos, el universo está en problemas", añadió. Nacido en Texas («cerca de Roswell», como señaló su exesposa), Edgar Mitchell siempre estuvo fascinado por los fenómenos paranormales y psíquicos.


Nacido en Texas («cerca de Roswell», como señaló su exesposa), Edgar Mitchell siempre estuvo fascinado por los fenómenos paranormales y psíquicos.

Edgar Mitchell, excapitán de la Marina de los EE. UU. y piloto de la NASA, falleció en 2016, justo antes del 45.º aniversario de su llegada a la Luna.

La Sra. Mitchell dijo que ser la esposa de un astronauta era «como vivir en otro universo».

«Fue una experiencia maravillosa crecer allí... y ser parte de eso», continuó.

"Los llamo los vaqueros, y lo eran", añadió, señalando que, aunque muchos de los pilotos de la NASA obtuvieron títulos universitarios y doctorados, todos seguían teniendo una aventurera "necesidad de velocidad".

Durante la misión Apolo 14, su esposo fue el piloto del módulo lunar de la nave espacial de la NASA que llevó a sus compañeros astronautas Alan Shepard y Stuart Roosa a la Luna.

Según su exesposa, Mitchell también tuvo una fascinación de toda la vida por los fenómenos paranormales y psíquicos.

Tras su paso por la NASA, fundó el Instituto de Ciencias Noéticas para investigar los fenómenos paranormales.

Añadió que su exesposo realizó una gran cantidad de experimentos en torno a la percepción extrasensorial (PES), o la capacidad paranormal de percibir información sin usar los cinco sentidos.

Mitchell también realizó experimentos para ver si era posible doblar metal con poderes mentales.

Fue durante este período cuando la Sra. Mitchell conoció a una de las personas más influyentes en la historia de la NASA: el famoso ingeniero aeroespacial Wernher von Braun, uno de los arquitectos del programa espacial.


Wernher von Braun fue un excientífico alemán que ayudó a desarrollar el programa espacial estadounidense y los cohetes que llevaron astronautas a la Luna.

Anita Mitchell cree que Estados Unidos está mostrando de nuevo la misma pasión por los viajes espaciales que tenía durante los inicios de la NASA.

Excientífico espacial de la Alemania nazi, Von Braun desarrolló el misil balístico V-2, que se convirtió en un modelo para los cohetes espaciales y los misiles balísticos intercontinentales utilizados por Estados Unidos y la Unión Soviética en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. La Sra. Mitchell comentó que la atmósfera y el entusiasmo que rodea a los lanzamientos espaciales actuales le recuerdan a los inicios de la llamada "carrera espacial" de la NASA.

Añadió que Von Braun soñaba con ir a Marte, al igual que Elon Musk, fundador de SpaceX.

"Hoy casi se siente como en la época del Apolo, solo que a mayor escala. Es un momento emocionante para estar vivo y presenciarlo todo", afirmó.




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