lunes, 7 de febrero de 2011

Algo de historia 
LOS FENOMENOS ANTROPOMORFOS DE SANTA ISABEL - NOTA III


FECHA: 28/9/72
LUGAR:
Santa Isabel, Pcia. Córdoba, Argentina
SINTESIS:
Luftolde Rodríguez, de 52 años vio desde su camión en la planta automotriz Ika-Renault, un ser de tez muy blanca, calvo y con facciones angulosas y orejas en punta. De andar rígido, caminaba inclinándose hacia un costado toda vez que avanzaba un pie. Llevaba una esfera luminosa en la mano izquierda.



III. TERCER FENOMENO ANTROPOMORFO

El tercer y último episodio de presencias antropomorfas- en la planta de Santa Isabel tuvo lugar casi 4 horas después del primer incidente Moreno, y con el cual existen significativas coincidencias.

1. Datos personales del testigo

Este tercer protagonista es el señor Luftolde Rodríguez, de 52 años de edad. Es chofer de camiones de la empresa "Egea". Su tarea consiste en transportar implementos técnicos para los talleres de Ika-Renault. Es una persona simple, de no mucha instrucción (tercer grado primario), pero que habla con mucha convicción de su experiencia.


El testigo Luftolde Rodríguez. (Foto Astorga)


2. Condiciones de observación

Alrededor de las 3.40 a.m. del 28 de setiembre de 1972, el señor Rodríguez había penetrado en su camión Dodge, modelo 1957, por el extremo N.E. de Ika-Renault (ver fig. 1). En ese sector debía descargar unos recortes de chapas; y así lo hizo (es un vehículo volcador). Se aprestaba a dar marcha atrás cuando advirtió que el ambiente se iluminó. Alguien vino caminando desde atrás y por el lado derecho del camión. Por la ventanilla de ese costado divisó -de perfil- el torso de una persona de talla muy elevada, toda vez que no alcanzó a ver su cabeza. Cuando este sujeto se colocó a la altura de la trompa derecha del camión, recién pudo apreciarlo a través del parabrisas. Allí se detuvo y giró sobre sí unos 100 grados y le miró. Repitió la acción en sentido inverso y prosiguió su marcha. Notó que este movimiento no fue natural, ya que no fue la cabeza la que giró, sino todo el torso, conjuntamente con los brazos.
 
Al alejarse (lo hacía pesadamente), cruzó en diagonal hacia la izquierda de la callejuela (ver fig. 7) y desapareció detrás de unos armazones metálicos.

3. Descripción de la entidad
 
Tomando como cartabón unos cajones que se encontraban sobre los armazones, la talla media de la entidad habría sido de aproximadamente 2,50 m. Sus características son muy similares al fenómeno descrito por el señor Moreno. Calvo, con la cabeza achatada en la parte superior y trasera, orejas largas y erguidas que sobrepasaban el cráneo unos 2 centímetros. No tenía párpados, pastañas ni cejas. Tez muy blanca. Ojos redondos y luminosos. Nariz recta y de bordes planos. Boca pequeña (cree encontrar una correspondencia con el tipo de labio del episodio de Villa Santina). Vestía un buzo enterizo de color verde-azulado, de aspecto plástico y luminiscente. Porte atlético, aunque de apariencia no natural (como si fuera una coraza).
 
Brazos y piernas muy largos. Mostraba en su mano izquierda algo así como una bola de billar que emitía permanentemente una luz muy blanca. El brazo izquierdo algo recogido. Llevaba un cinturón ancho y plateado, con un estuche o cajita del mismo color en su lado derecho.
 
En sendas muñecas se advertían abrazaderas plateadas de unos 10 centímetros de ancho. Las botas eran también plateadas, con una suerte de doblez en la parte superior. La base de los pies era ancha y de tipo rectangular. (Ver fig. 8). No flexionaba las rodillas al desplazarse. Se inclinaba levemente hacia el costado opuesto toda vez que adelantaba un pie. El fenómeno duró entre un minuto y un minutro treinta segundos.

4. Efectos que caracterizaron la observación
 
a) A la altura del punto N° 2 de la figura 7 se paró el motor del camión, se apagaron las luces del vehículo y también los faroles del costado derecho de la callejuela;

b) Sintió en sus oídos un zumbido como de abejas;

c) No podía mover las manos. Estaba como inmovilizado en su asiento;
 
d) El camión cimbraba, al punto que una radio a transistores que tenía encendida sobre el tablero, se cayó y se deterioró. (Previo a la aparición, el receptor produjo una fuerte descarga y dejó de transmitir).
 
Cuando la entidad se hubo alejado unos 25 ó 30 metros (punto 3 en la fig. 7), todos los efectos descritos desaparecieron automáticamente.


Fig. 7. Plano del lugar de observación. 1 (Primera visualización); 2 (Giro de la entidad); 3 Desaparición del fenómeno). A (Planta de prensa); B (Depósito de chapas); C (Armazones metálicos). Ilustración Copyright by CADIU


5. Alternativas posteriores a la observación

Al desaparecer la figura tras los armazones, el señor Rodríguez permaneció sentado unos 2 ó 3 minutos, como aturdido y sin atinar a hacer absolutamente nada. Unos trabajadores se le acercaron al camión, indagándole sobre la razón por la cual no iba a recoger la carga existente en un hangar próximo (sector Prensas). Les explicó entonces lo sucedido; buscaron en las inmediaciones, pero no encontraron rastro alguno de la entidad.

6. Análisis comparativo
 
a) Caso Merlo: Semejanza con la forma de los labios;
 
b) Caso Moreno: Salvo el detalle anterior, el resto se ajusta plenamente a lo observado;
 
c) Moais de la Isla de Pascua: Notable correspondencia (foto 9);
 
d) Caso Pretzel (Carlos Paz): (8) Coincidencia sólo en lo concerniente a la existencia de una esfera luminosa en la mano izquierda.

IV. OTROS TESTIGOS
 
Con el correr de los meses -y a medida que la investigación se afianzaba- fuimos conociendo hechos complementarios que consolidaban la impresión de que algo realmente insólito sucedió en los últimos días de setiembre de 1972. Desafortunadamente, nuestras propias obligaciones profesionales no nos han permitido una dedicación más plena orientada hace la búsqueda de otros testimoniantes de los fenómenos de Santa Isabel; el consabido temor al ridículo debe haber impulsado a algunos de ellos a mantener en silencio sus respectivas experiencias. Lo comprobamos en oportunidad de la reconstrucción "in situ" de estos hechos, al manifestarnos algunos operarios que conocían a otras personas que también habían visto, no sólo la entidad, sino también las evoluciones de un elemento aéreo no identificado. Por tratarse de gente que ocupa cargos de jerarquía en la firma, los involucrados en estos episodios habrían optado,por negarse a testimoniar públicamente sus observaciones personales. Incluso se nos relató que un funcionario de la planta -cuyo nombre conocía nuestro informante- había visualizado en la noche del 27 de setiembre un objeto luminoso que absorbía -mediante un tubo lumínico- a una figura cuyas características también respondían a las apuntadas por Moreno y Rodríguez. No obstante las seguridades que le hicimos llegar por conducto de este tercero oficioso, el eventual protagonista decliné amablemente la concertación de una entrevista.
 
Al margen de estos rumores, relacionados exclusivamente con personal de la planta de Santa Isabel, cabe consignar que también receptamos referencias de observadores ajenos a la misma, a saber:

a) Una señora de apellido Quiroga (afincada, en las inmediaciones de la planta) vio alrededor de las 11.30 P.m. del 27 de setiembre un objeto luminoso que, por conducto de un "tubo de cristal", recogía de aquel sector a una "persona" de aspecto humanoide. (Tampoco pudimos confirmar esta versión);

b) El señor Norberto Grosso, afincado en Bo. Colón, Córdoba, mientras se conducía en su vehículo particular en compañía de su señora esposa, observó en las inmediaciones de Ika-Renault -entre las 11.30 y las 11.45 p.m. del 27 de setiembre- un cuerpo luminoso que comenzaba a ascender desde la planta de Santa Isabel. Al principio -según nos- confesó- lo tomó por un globo sonda, pero le llamó la atención la forma veloz en que posteriormente cobró altura, desapareciendo verticalmente en fracción de segundos;

c) Numerosos vecinos de Villa El Libertador (Barrio aledaño a la planta de Santa Isabel), nos relataron haber visto -alrededor de la medianoche del 27 de setiembre- una esfera luminosa que ascendía rápidamente desde el sector S. E. de Córdoba. (La planta de Ika-Renault se encuentrá emplazada en el S. E. de Córdoba).

V. Conclusiones sobre los fenómenos de Santa Isabel
 
Creemos que los hechos son elocuentes y que asumen contornos significativos por las mismas características que los signaron. Los testigos no se conocían entre sí. Es gente sincera. Tanto de sus gestos, de sus narraciones, como de sus rostros de asombro, se transparenta permanentemente la autenticidad de sus expresiones. Los "identi-kit" confeccionados coinciden en múltiples aspectos; particularmente en la talla, las orejas y la coloración blanquecina de la tez. Y si bien es cierto que las vivencias de Moreno y Rodríguez resultaron más ricas en analogías anatómicas que la del propio señor Merlo, es oportuno tener presente que las condiciones de observación de este último no fueron tan óptimas como las que posibilitaron las visualizaciones de aquéllos.
 
La existencia de otros observadores independientes confirman la verificación de varios fenómenos desusuales que -en conjunto- quizá constituyen la más notable secuencia episódica acaecida en la Argentina sobre manifestaciones antropomorfas de naturaleza desconocida. Científicamente ignoramos las causas que rigen su producción. Pero no alimentamos ninguna duda en torno a su realidad objetiva, que -como dato empírico nuevo- exige la utilización de métodos adecuados de estudio que faciliten la determinación de algunas pautas o tendencias de significación. Sólo así se avanzará convenientemente en la labor investigativa.
 
CITAS BIBLIOGRAFICAS
 
C. Bowen. Charles. "Strangers about the House" FSR, setiemibre-octubre 1968, pp. 10-12.


Autor: Dr. Oscar A. Galíndez
Fuente: Revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 4, Ed. CADIU, Córdoba, Argentina, nov-dic 1974. 

http://mitosdelmilenio.com.ar/mytoCAAB.htm

domingo, 6 de febrero de 2011

NASA confirma 1.235 potenciales planetas, 54 habitables 

http://www.nasa.gov/images/content/511895main_Kepler-11_IntroShot_full.jpg
Sistema estelar Kepler-11. Crédito de la imagen: NASA/Tim Payle

Esta noticia fue comunicada este 2 de febrero (2011) desde Santa Cruz California USA, en donde se dejó saber que la misión Kepler lanzada en marzo del 2009 habría confirmado ya 1.235 posibles planetas, de los que 288 son super Tierras, 68 tienen un tamaño parecido al de nuestro planeta, 662 tienen un tamaño similar al de Júpiter y 19 son mayores que este. El anuncio en una rueda de prensa, reveló los últimos hallazgos del observatorio espacial, NASA declaró además el descubrimiento histórico de seis planetas que giran alrededor de una estrella, al igual que la Tierra y los planetas que orbitan alrededor del Sol. Es la primera vez que se encuentra una cantidad tan elevada de planetas dentro del mismo sistema estelar, éste sistema ha sido bautizado como Kepler 11

http://www.nasa.gov/images/content/511883main_Kepler-11_SolSystemCompare_full.jpg
Nuestro Sistema Solar comparado al sistema estelar Kepler-11. Crédito de la imagen: NASA/Tim Payle.

Bien señores, no queremos ni imaginarnos la cantidad de planetas que tendrán que estudiar nuestros nietos en el colegio, hoy la ciencia no se reescribe día a día sino minuto a minuto. Más planetas, más opciones, dejemonos de probabilidades y veamos los hechos.




http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=zsj7-n4qqrshttp://historiasextraterrestres.blogspot.com/2011/02/nasa-confirma-1235-potenciales-planetas.html
http://www.nasa.gov/mission_pages/kepler/news/new_planetary_system.html


Algo de historia  
LOS FENOMENOS ANTROPOMORFOS DE SANTA ISABEL - NOTA II


FECHA: 27/9/72
LUGAR:
Santa Isabel, Pcia. Córdoba, Argentina
SINTESIS:
El joven Enrique Moreno conducía su motocarga dentro de la planta automotriz, cuando una figura muy alta y atlética, de cara angulosa y orejas en punta que se movía como un robot se le acercó caminando pesadamente, como si fuera a interponerse en su camino. Se verificaron alteraciones en el funcionamiento del vehículo y en el reloj pulsera del observador, quien sufrió una parálisis espástica.


I. SEGUNDO FENOMENO ANTROPOMORFO

El segundo episodio de esta serie de fenómenos antropomorfos de naturaleza desconocida se verificó seis días después del incidente Merlo, el cual -insistimos- no fue divulgado sino después de haberse conocido la producción de este otro hecho.
 
A nuestro criterio, la experiencia de su protagonista (señor Enrique Moreno) es quizá la más importante de todas, ya que presenta algunas características significativas que lo colocan a la cabeza de la casuística argentina sobre manifestaciones antropomorfas no identificadas.
 
1. Datos personales del testigo
 
El señor Enrique Moreno es un joven de 19 años de edad, que tiene cursado el segundo año del ciclo técnico y también el segundo de la Escuela de Suboficiales de Córdoba. Es empleado administrativo de Ika-Renault, en la Planta de Santa Isabel. Presta servicios hasta las 11.30 p.m. en el Departamento de Teletipos y distribuye la documentación interna de la empresa en una motocarga que le permite estrechar las distancias del complejo industrial (foto 4). Por expresa disposición de la empresa lleva consigo un libro diario en el que consigna la hora de cumplimentación de cada diligencia.


El señor Enrique Moreno


Es de baja estatura, delgado y de carácter introvertido, Cuando lo entrevistamos por primera vez el 14 de octubre de 1972, estaba aún fuertemente impresionado por los hechos que le tocó vivir.

2. Condiciones de observación
 
En la noche del 27 de setiembre de 1972 el joven Moreno salió de la Oficina de Guardia alrededor de las 10.30 p.m. y dejó después la documentación pertinente en la Oficina de Ingeniería (fig. 4). Habituado a la rutina, no oprimió la perilla de luz y depositó a oscuras -en una mesa- las planillas en cuestión. Súbitamente se prendieron y apagaron paralelamente las dos filas de tubos fluorescentes que existen en la sala principal de la oficina. La operación se repitió tres veces, sin que los tubos hubiesen parpadeado en lo más mínimo. Al apagarse las luces por última vez (todo el procesó duró apenas 15 segundos) escuchó durante unos segundos un ruido como de turbina. Al margen del inexplicable encendido de las luces, le llamó la atención el zumbido, toda vez que no existía en ese sector de la planta maquinaria alguna en funcionamiento. Y aún en el supuesto de que así hubiere sido, asegura que no hay en ella un implemento técnico susceptible de reproducir las características del ruido percibido.
 
Sintió algo de temor. Montó nuevamente en la motocarga y enfiló hacia el sector de depósito, atravesando una calle interna de aproximadamente 200 metros de extensión (fig. 4). Cumplimentada la tarea respectiva en este último sector, salió del mismo a las 11.13 p.m., intentando reproducir en sentido inverso el trayecto que le llevaría nuevamente a la Guardia.
 
Sorpresivamente divisó hacia su derecha -bastante lejos, y casi más allá de los suburbios de la planta- una suerte de arco iris que se había formado muy cerca de tierra.


Foto 4.-El testigo Moreno montado en su motocarga.


No dio mucha importancia al hecho y aceleró su motocarga en la dirección ya especificada, comenzando a repetir el trayecto anterior.
 
En esas circunstancias visualizó a unos 100 metros de distancia, sobre la margen derecha de la calle y a unos 10 metros del cordón, una figura verde-azulada que se desplazaba pesadamente y que le dio la impresión de que se le iba a cruzar en el camino. (En ese costado derecho, el terreno es completamente despejado, aunque tiene 0,50 m. de elevación con relación a la calle. En el borde de aquél y a lo largo de unos 100 metros de extensión estaban dispuestos unos chassis que iban a exportarse a Chile).
 
El señor Moreno pensó en un operario (éstos utilizan mamelucos verdes), especulando también con la posibilidad de que el detalle brillante que se apreciaba en él estuviese motivado por la incidencia de la luz a gas de mercurio que existe en las inmediaciones. Pero le llamó le atención la talla desmesurada de esa persona, al punto que creyó que estaba por gastarle una broma, trepada en zancos.
 
Cuando estaba a unos 30 metros de proximidad (foto 5) la figura giró el torso hacia él, arrastrando en tal movimiento la cabeza y los brazos, cual si éstos fuesen miembros inanimados, adheridos fijamente a aquél. Paralelamente el caño de escape de la motocarga produjo un disparo y -enseguida- el vehículo comenzó a sacudirse, disminuyendo las revoluciones del motor y denotando éste "desinfIarse" rápidamente. Puso la segunda velocidad, pero la motocarga avanzó lentamente y se detuvo inexplicablemente frente a la entidad, la que se encontraba en medio de los chassis. Por ese motivo sólo fue visible de la cintura para arriba. La foto 6 muestra el lugar en que se detuvo el vehículo (indicado en la emergencia por el autor de este artículo) y la posición del fenómeno, señalada por el propio señor Moreno. (El motor no se detuvo nunca. Funcionó a muy baja revolución; pero las ruedas estaban como "clavadas" sin desplazamiento alguno).


Fig. 4. Plano del sector de depósito en la observación de Moreno.


3. Descripción de la entidad

De porte atlético y talla superior a los dos metros. (En la reconstrucción determinamos entre 2,30 y 2,40 metros). Rostro anguloso, recortado a planos y de color blanco o verde muy claro. (El testigo ignora si este último detalle era real o se debía al reflejo tonal de la vestimenta). Sin cabellos, con orejas que sobrepasaban el cráneo; ojos brillantes y redondos, como si se tratara de dos bombitas de luz amarilla; no tenía párpados, pestañas ni cejas; boca como una línea recta y fina; pirámide nasal perfecta, sin carnosidades, como si hubiese sido modelada. Daba la impresión de no ser una entidad viviente, sino mecánica.


Fig. 5. La entidad según descripción del testigo Moreno.



La vestimenta consistía en un buzo enterizo verde-azulado, de apariencia plástica y de aspecto luminiscente. Tenía un cinturón ancho, plateado, con una hebilla grande y ovalada del mismo color. En la cintura derecha existía una pequeña protuberancia, como una cartuchera. Los chassis le impidieron apreciar las características de las extremidades inferiores (Ver fig. 5 y fotos 7 y 8, que reproducen él frente y perfil de la entidad, según un busto modelado por un hermano del autor, don Luis E. Galíndez).
4. Efectos que caracterizaron la observación
 
a) A partir de los 30 metros de distancia y a medida que la motocarga se aproximaba al punto de ubicación de la entidad, el señor Moreno comenzó a experimentar un insoportable zumbido en sus oídos, al punto que éstos quedaron como tapados o apunados (efecto que subsiste hasta que se aleja del lugar del fenómeno);

b) Paralelamente a la verificación del efecto precedente, ganó todo su cuerpo un curioso hormigueo, que también persistió hasta su apartamiento del área de la manifestación antropomorfa;


Foto 5. El Sr. Moreno durante la entrevista.


c) Sus extremidades superiores e inferiores sufrieron una parálisis espástica, caracterizada por la inmovilidad de las mismas (salvo la cabeza), como si de pronto hubiese perdido por completo su vitalidad habitual. Pese a ello, no tuvo inconvenientes en mantener la posición que traía en el vehículo;

d) La zona de producción del fenómeno estaba muy caliente, pese a que la noche era bastante fresca;

e) En el ambiente flotaba un olor a aceite quemado.

f) Sintió posteriormente sequedad en la boca y una sensación de náuseas, que subsistirá por espacio de 24 horas;
 
g) Localización de un dolor en la nuca, en los brazos y en los dorsales, efectos éstos que persistían al tiempo de nuestra primera entrevista;

h) Ardor en la vista, seguido de un lagrimeo intermitente (efecto que perduró tres días)


Foto 6. Lugar exacto donde tuvo lugar de la observación.


5. Alternativas posteriores a la observación
 
a)
El señor Moreno piensa que no estuvo más de 30 segundos frente a la entidad, no advirtiendo que ésta realizara movimiento alguno durante el encuentro. (Salvo el giro de 45 grados, ya apuntado). Súbitamente la motocarga salió disparada hacia la izquierda, sin que él haya podido controlarla y como impulsada por una fuerza desconocida. (Si se estudia la figura 4 se notará que a la izquierda de la callejuela está emplazada la planta de montaje, una de cuyas puertas se encuentra precisamente a sólo 7 metros del lugar en que se encontraba Moreno). El vehículo, no bien superó ese acceso, dio un salto brusco volviendo el motor a funcionar normalmente. Pese a ello, el señor Moreno sostiene no haber podido dominar enteramente la máquina, toda vez que aún se encontraba embotado por los efectos del fenómeno. No recuerda haber accionado los controles para dirigirla, por lo que piensa que, o bien él maniobro la unidad instintivamente, o bien ésta dobló las cuatro curvas de la calle interior del hangar (fig. 4), bajo los efectos de una fuerza desconocida. La velocidad límite allí (hay carteles indicativos) es de 5 km./horarios. Sin embargo, nos acotó que el vehículo se desplazó a unos 50 km./horarios, al extremo que al superar la última de las curvas estuvo a punto de volcar. Al llegar a la Guardia casi embistió las barreras de seguridad, lo que le valió una inmediata reprimenda verbal de parte de uno de sus integrantes.
 
Paralelamente a su arribo escuchó la sirena de salida, que suena exactamente a las 11.30 p.m. Su reloj pulsera -en cambio-, marcaba las 11.13 p.m. y se encontraba detenido. El señor Moreno acrecentó su asombro al certificar en la Guardia que -efectivamente- eran las 11.30 p.m. No acierta a explicarse cómo pudo haber estado 17 minutos frente al fenómeno, ya que está completamente seguro de no haber perdido el conocimiento en ningún momento.


Foto 7 . Busto del ser observado. Según modelación de Luis Galíndez.


(En la reconstrucción del hecho determinamos que si el señor Moreno realmente partió del sector de depósitos a las 11.13 p.m., el trayecto que realizó desde allí hasta la Guardia -incluyendo su detención frente a la entidad por espacio de 30 segundos- no le habría demandado más de 3 minutos. Vale decir, que su hora de arribo al citado punto terminal tendría que haberse producido alrededor de las 11.16 p.m.). Sobre el particular, queda planteado un importante interrogante acerca de un eventual estado amnésico de 17 minutos en el testimoniante, y probablemente rescatable al conocimiento general, por conducto de una futura regresión hipnótica;

b) La Guardia -interiorizada del incidente- se apersonó inmediatamente al sector de visualización de la entidad, pero no encontró rastros de ella. Tampoco percibió el olor notado por Moreno ni comprobó la existencia de calidez alguna en el área.
 
Sin embargo, detrás de los chassis -y casi correspondiendo a la posición que habría ocupado el fenómeno- el señor Moreno dice que constató la presencia en el terreno de dos huellas rectangulares de unos 0,20 por 0,40 m. Allí la tierra estaba caliente; las marcas denotaban una depresión de 2 centímetros con relación al suelo (que es bastante consistente en razón de su mezcla con aceite); dentro de ellas había partículas luminiscentes, como mica. Llamada la Guardia a certificar el descubrimiento, uno de sus integrantes restó importancia al hecho reprochándole a Moreno estar viendo visiones, y con el pie derecho removió a desgano el perímetro, acotando paralelamente que es muy común encontrar en ese terreno partículas de mica.


Foto 8. Idem.




c) El Sr. Moreno -mientras era blanco de chanzas por parte de quienes le acompañaban en la emergencia, y que ponían en tela de juicio su observación- comenzó a notar que se agudizaba su estado nauseabundo, haciéndose intolerables los dolores en la nuca, brazos y dorsales. Las sienes le palpitaban.
Fue conducido rápidamente a la clínica interna de la empresa, en donde se constató que su tensión había descendido a 7. Allí perdió el conocimiento. 
Cuando volvió en sí, y recuperado parcialmente como consecuencia de la inoculación de sedativos, fue conducido en una ambulancia hasta su casa. En un estado marginal, casi de semi-inconsciencia, pasó por su mente con sugestiva reiteración una serie de palabras y números que no recordará posteriormente con precisión. Pero no olvidó expresiones como "coordenadas" "latitud" "longitud", "18". Ignora si las mismas conforman algún resabio del episodio vivido;


d) Ya en los accesos a la ciudad de Córdoba, el señor Moreno pidió a los conductores de la ambulancia que le acercaran hasta la casa de su novia. (El mismo protagonista no cejó después en subrayarnos su sorpresa por este comportamiento suyo).
 
La señorita Elba del Valle Céliz, 18 años, nos confirmó que alrededor de las 0.30 a.m. el joven Moreno llegó hasta su domicilio particular, repitiendo permanentemente haber visto en Ika-Renault una entidad de aspecto mecánico, como un robot. Lo notó muy nervioso y pálido. Se asustó al verlo así. Para su extrañeza, le pidió le permitiera recostarse unos minutos en un sillón, a lo que accedió. Cayó rápidamente en sueños, advirtiendo que temblaba y se movía nerviosamente en el aposento, como si estuviere siendo presa de fuertes convulsiones. Lo despertó preocupada. El señor Moreno bebió un vaso de agua, se disculpó por lo ocurrido y se despidió de su novia;

e) Al día siguiente (28 de setiembre), y reintegrado nuevamente a sus tareas nocturnas en la fábrica, vivió otra experiencia análoga que nos relató en estos términos:
 
A las 10.30 p.m., tras realizar unas tareas en una oficina contigua al sector de teletipos, se dirigió a esta última dependencia con miras a recoger unos implementos de trabajo. Mientras lo hacía, tuvo la súbita impresión de que alguien lo observaba. Dirigió rápidamente su mirada hacia una ventana que da hacia un descampado (ver sector N° 1 en la fig. 6), y advirtió que a sólo 3 metros de ésta se encontraba -de frente- la misma entidad de la noche anterior. Paralelamente los tubos fluorescentes se prendieron y apagaron de manera análoga a lo sucedido en la Sala de Ingeniería. Un suave zumbido como de turbina inundó el ambiente. Las teletipos se encendieron. Presa de particular sobresalto, el señor Moreno corrió hacia la Guardia, intentó superar las barreras de contención clamando la necesidad de que alguien lo acompañase a certificar la presencia del intruso. (Ver sector N° 2 en la fig. 6). Uno de los guardias le tomó de un brazo y le manifestó seriamente que se serenase, atento que su obsesión por probar su presunta experiencia le hacía ver visiones que terminarían por enloquecerlo. Le invitó a compartir el café con el resto de los guardias, quienes le expresaron que -para su tranquilidad- no divulgarían este otro supuesto episodio ya que su conocimiento por parte de la Superioridad podría poner aún más en tela de juicio el estado de su salud mental. (Ya se le había iniciado un sumario interno con motivo de la denuncia formulada en ocasión de la observación de la noche anterior);

f) El 16 de octubre de 1972 el notable psicómetra cordobés Enrique Marchesini (indudablemente el más grande paragnóstico argentino), al solo contacto de los yemas de sus dedos con una prenda del señor Moreno, nos dijo que el paciente era una persona que padecía un fuerte shock nervioso como consecuencia de una singular experiencia (no proporcionó detalles sobre la naturaleza de la misma), que le había impresionado vivamente. Recomendó mucho descanso y serenidad, añadiendo que el afectado era "un sujeto sincero en sus manifestaciones".
 
No dio otros pormenores del hecho. (Va de suyo que no se le suministró al señor Marchesini detalle alguno concemiente al motivo de la consulta en cuestión).

g) El análisis del reloj pulsera del señor Moreno marca "Orient" determinó que se encontraba altamente magnetizado. El técnico que tuvo a su cargo la desmagnetización -sin conocer el origen de la misma- se lamentó de que un reloj tan valioso hubiese sido objeto de la experimentación descontrolada de algún curioso.

6. Análisis comparativo

a) Caso de Villa Santina: El señor Moreno no encontró ninguna semejanza. (Recuérdese que para el señor Merlo, la analogía estaba dada en las características de los labios).

b) Caso de Hopkinsville: Las orejas le resultaban algo parecidas, especialmente por sus dimensiones. El resto de la entidad no guarda relación alguna con el fenómeno de Santa Isabel;
 
c) Moais de la Isla de Pascua: El testigo encontró una sorprendente correspondencia entre las manifestaciones de Santa Isabel y la foto de un "moais" de la Isla de Pascua (ver foto 9. Cotejarla con las fotos 7 y 8).


Foto 9. "Moais" de la Isla de Pascua.


7. Consideraciones sobre el incidente Moreno
 
a) A propósito del Efecto EM producido en la motocarga en que se conducía el se ñor Moreno, resulta conveniente subrayar que la Universidad de Colorado -al adelantar una probable explicación del fenómeno- descartó la posibilidad de que los OVNIs ionizaran de algún modo el aire, al punto de que la normal combustión interna de un vehículo se viere obstaculizada. "Esto es considerado improbable -concluyó Roy Craig en el informe- porque no son reportados efectos fisiológicos o físicos concomitantes que pudieran ser causados por tal ionización". (6)
 
Los efectos acusados por el señor Moreno entendemos que cuestionan abiertamente el juicio de Colorado, y abren una interesante posibilidad a la interpretación del efecto EM como una secuela de la ionización del área de producción del fenómeno.
 
Pero aún dentro de la hipótesis que finca la manifestación de esos efectos en la acción de campos magnéticos ligados a los OVNIs, nos remitimos -por su importancia- a dos trabajos del doctor Bernard E. Finch referidos a las derivaciones sico-fisiológicas de la exposición humana a un campo de fuerza. (7) Creemos que los efectos denunciados por Moreno encajan dentro de una u otra perspectiva:
 
b) El súbito salto que da la motocarga al trasponer el acceso del hangar, con la consiguiente normalización del motor, sugiere la posibilidad de que los elementos constitutivos del mismo (hormigón armado, chapas de zinc) hubiesen servido de aislantes del campo de fuerza generado por el fenómeno.
 


Fig. 6. Plano de la segunda observación de Moreno.


http://mitosdelmilenio.com.ar/sisabelmo0.jpg
c) El encendido y corte de luz de los tubos fluorescentes de las salas de Ingeniería y Teletipos -en forma simultánea, sin intermitencias y sin el contacto eléctrico ordinario- inducen a pensar en la existencia de una alta dosis de electricidad ambiental en el área de verificación de esos fenómenos.

CITAS BIBLIOGRAFICAS

6. "Scientific Study of UFOs", Bantam Books, New York .1969, p. 101.
7. Finch B.E. "Beware the Saucers", FSR, enero-febrero 1966, p. 4. "Comment on the Valensole affair", idem, p. 14.




Autor: Dr. Oscar A. Galíndez

Fuente: Revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 3, set.-oct. 1974, Ed. CADIU, Córdoba, Argentina.
http://mitosdelmilenio.com.ar/mytoCAAB.htm

sábado, 5 de febrero de 2011

Algo de historia 
LOS FENOMENOS ANTROPOMORFOS DE SANTA ISABEL - NOTA I


FECHA: 21/9/72
LUGAR:
Santa Isabel, Pcia. Córdoba, Argentina
SINTESIS:
El Sr. Teodoro Merlo descubrió en un vestuario vacío de la planta automotriz de Ika-Renault la presencia de una "persona" corpulenta de gran talla y orejas puntiagudas. Simultáneamente, las luces del local se encendían y apagaban de modo inexplicable. La entidad desapareció de súbito. Efectos posteriores en el testigo.

 

Los curiosos fenómenos de Santa Isabel pueden ser considerados como una de las mejores secuencias episódicas jamás registradas sobre visualización de manifestaciones antropomorfas eventualmente ligadas a la problemática OVNI.

La propia magnitud de los hechos, la pluralidad de testigos y la reiteración de las observaciones conspiraron contra una expeditiva evaluación de los incidentes. La objetividad científica exigía un análisis meticuloso que permitiera determinar el indíce de veracidad asignable a los mismos, aún a riesgo de dilatar apreciablemente su difusión.
 
Tras más de un año de trabajo y entrevistas personales, creemos haber reunido un cúmulo sorprendente de antecedentes que avalan fehacientemente la producción correlativa -durante la última semana de setiembre de 1972- de sucesos marginados del entendimiento común en la planta automotriz Ika-Renault, de Santa Isabel, situada a 7 km. al S.E. de Córdoba, República Argentina.

I. PRIMER FENOMENO ANTROPOMORFO
 
Cuando las manifestaciones de Santa Isabel tomaron estado público, a través del testimonio de dos de sus protagonistas (señores Moreno y Rodríguez) (1), nos abocamos a la tarea de contactar con algunos directivos de la firma indicada, a fin de interesarlos en la posibilidad de una reconstrucción "in situ" de los hechos.
 
En oportunidad de tales tratativas tomamos conocimiento de la verificación de un incidente anterior, que sólo fue conocido por el personal de seguridad de la fábrica, en razón del carácter confidencial que le confirió su ocasional protagonista.
 
En el domicilio particular del señor Mario Vidosa, empleado de jerarquía de la firma, radicado en la ciudad de Alta Gracia, Córdoba) concretamos el 12 de octubre de 1972 una entrevista personal con el testimoniante de marras, quien vive en las afueras de aquella localidad.

1. Datos personales del testigo
 
El ocasional observador de este primer fenómeno fue el señor Teodoro Merlo, de 56 años de edad, empleado en la planta automotriz Ika-Renault de Santa Isabel, en donde se desempeña como guardia de vestuarios. No tiene instrucción primaria, aunque realiza trabajos de pintura y escultura que lo revelan como un autodidacta. Es una persona introvertida. Durante la entrevista, nos sorprendió sobremanera su extrema humildad y su insistencia de que no se divulgara su experiencia. Tampoco accedió a dejarse fotografiar. No hay contradicciones en su relato. En todo momento habló con plena seguridad. Nos parece una persona sincera y de probidad, al punto que no considera serio abrir juicio sobre la naturaleza de su observación.

2. Condiciones de observación
 
El fenómeno tuvo por escenario un sector de la planta automotriz, cuya área (Foto 1) publicamos conjuntamente con el gráfico explicativo de la misma (Fig. l).
 
Era el 21 de setiembre de 1972. A Ias 5.40 a.m. el señor Merlo se encaminó hacia los vestuarios de Forja (ver su ubicación en las ilustraciones indicadas) y cuyas dependencias internas están señaladas en la figura 2.
 
A la 1.40 a.m. había cerrado personalmente con llave las dos puertas de acceso al local. Si bien los técnicos de la planta ingresan recién a las 7.30 a.m., a las 6 a.m. se produce la entrada del personal de mayordomía (calderas, limpieza, etc.), razón por la cual debe acondicionarse el vestuario desde temprana hora.
 
Previo a su acceso al local, el señor Merlo encendió desde el exterior (por conducto de las botoneras colocadas a un costado de la puerta N° 2) las luces interiores de aquél. Las bombillas de los seis baños (luces Nos. 1 y 2,en la fig. 2) funcionan a gas de mercurio. Las luces 3, 4, 5 y 6 -en cambio- son tubos fluorescentes.


Foto 1. Vista general de la planta automotriz Ika-Renault.


Cumplimentada esta tarea, el protagonista abrió la puerta N° 2 -que estaba cerrada con llave- y se encaminó rápidamente hacia el sector "A", donde dejó unos jabones y toallas. (En ese extremo existen unos lavaderos o piletones alargados). En tal oportunidad advirtió hacia su izquierda que la luz N° 1 estaba apagada, notando que sobre uno de los piletones (sector "B") se encontraba sentada una persona. Dejó los elementos indicados en el sector "A" y se dirigió con igual propósito hacia el "B" (situado a unos 7 metros de distancia), extrañándose paralelamente por la presencia del intruso, toda vez que cuando a la 1.40 a.m. cerró el vestuario no quedó individuo alguno en su interior.

Debe destacarse que las paredes divisorias de los seis baños no tocan el techo del local, ya que -por razones de aireación- llegan hasta unos 0,50 m. del mismo. Algo análogo sucede con los separadores de la sala de duchas. Esta circunstancia permitió que el sector "B" -pese a que la luz N° 1 se encontraba inexplicablemente apagada- fuera suavemente bañado por la luminosidad. de las luces de los otros compartimentos.


Fig. 1. Gráfico de la planta. 1. Vestuarios (incidente Merlo); 2. Primer fenómeno antropomorfo de Moreno; 3. Guardia; 4. Sala de ingeniería; 5. Teletipos (segundo fenómeno antropomorfo); 6. Incidente Rodríguez.


El señor Merlo avanzó con sigilo, y, al pasar por un espejo existente sobre la pared exterior de los baños y que da al pasillo por el que caminaba, (ver fig. 2) se miró instintivamente en el mismo, al tiempo que pasó las toallas y jabones a su mano izquierda. Esa leve distracción fue coetánea a la verificación del siguiente fenómeno: la luz N° 2 se apagó produciendo un ruido seco, semejante al de un elemento metálico que golpea un cristal. La luz N° 1 se prendió automáticamente, iluminando la escena del sector "B", circunstancia que le permitió certificar que la entidad había desaparecido.

Sorprendido por esta curiosa manifestación, el señor Merlo retrocedió rápidamente hacia el sector "A" (donde la luz N° 2 se había apagado), pero tampoco encontró rastros del intruso. Desde allí dominaba el pasillo que lleva a la puerta de acceso N° 2, y tampoco vio nada extraño. Corrió nuevamente hacia el sector "B" para determinar si el individuo intentaba escapar por la puerta de acceso N° 1. Pero la misma estaba cerrada con llave. Igual comprobación hizo con respecto a la puerta N° 2. Son las dos únicas entradas de que dispone el vestuario; y si bien existen banderolas de ventilación, que permitirían el paso de un cuerpo humano, las mismas sólo se abren y se cierran desde el interior del local, a través de un complicado mecanismo de tornería. Por supuesto, estaban igualmente cerradas. Revisó cuidadosamente las distintas dependencias del vestuario, incluyendo el interior de los armarios metálicos. No encontró absolutamente nada.

3. Descripción de la entidad
 
Pese a la ausencia de luz en el sector "B", el señor Merlo pudo apreciar -a sólo 3 metros de distancia- algunas características de la entidad merced a la luminosidad expandida por los focos aledaños.
 
Por de pronto, la posición del fenómeno era la que indica la figura 3; la mano derecha, y casi formando ese mismo brazo un ángulo recto con la región dorsal, estaba en contacto con lo que seria el apéndice nasal de esa persona. El brazo izquierdo se mantenía apoyado en el borde del piletón, mientras que toda la estructura anatómica del ser se asentaba en el orillo del lavadero. La pierna derecha estaba extendida, mientras que la izquierda se veía recogida, afirmando la totalidad del pie en el suelo. (Si se tiene en cuenta que el piletón está colocado a 0,90 m. del suelo, la talla del intruso debió ser muy elevada para que pudiera hacer descansar toda la planta del pie. Nuestra reconstrucción determinó que la altura media del fenómeno habría oscilado entre 2,40 y 2,50 m.).

La vestimenta parecía ser enteriza, de color azul oscuro, tono mate, muy ceñida al cuerpo y ajustada en los puños. Su aspecto era corpulento. No vio botines ni cinturones. El buzo dejaba al descubierto el rostro y las manos. Dedos largos y finos. La piel -en sendos casos- era muy blanca, como de yeso.
 
Daba la impresión de una entidad viviente y no de un maniquí. Su cráneo era grande y redondeado en su parte superior. No vio cabellos. Cuello delgado y corto. Mentón ancho y plano, Las orejas, largas y terminadas en punta, no sobrepasaban la parte superior de la cabeza. Los ojos eran rasgados y estaban dispuestos horizontalmente; eran mucho más grandes que los de los chinos. A la altura de las mejillas vio unas manchas o sombras indefinidas. No apreció muy bien la nariz y la boca.

4. Efectos que caracterizaron la observación

a) La temperatura en el área de producción del fenómeno era bastante superior a la de los demás sectores;

b) La vista se le irritó y comenzó a lagrimear con bastante frecuencia (efecto de 3 días de duración);

c) Aparición de una mancha rojiza en la parte media de la pirámide nasal, con dolor persistente; (efecto que subsistía al tiempo de nuestra entrevista);

d) Dolores de cabeza reiterados; (ídem, en cuanto a duración);

e) Dolores en la región lumbar; (efecto de 7 u 8 días de duración).
 
5. Alternativas posteriores a la observación

a) Fenómeno de reflexión de imagen: El señor Merlo no refirió a nadie su experiencia. Le preocupaba la forma en que esa persona habría entrado y salido del vestuario. Por temor a que le inculparan una supuesta negligencia en la atención de sus tareas, optó por callar. Hizo simplemente un "identikit" de la entidad y lo guardó cuidadosamente.

Fig. 2
. Situación de las dependencias internas de los vestuarios.
Se retiró a su hogar de Villa Oviedo (Alta Gracia) a las 3.30 a.m.; pocas horas después ­a las 9.10 p.m. del mismo 21 de setiembre- ascendió al ómnibus que le llevaría nuevamente a la planta de Santa Isabel. Se sentó en el tercer asiento de la izquierda, al lado de la ventanilla. En el vehículo se conducían unas 25 personas.

Arriba del parabrisas, en el centro y con una ligera inclinación, estaba el espejo retrovisor para observación del pasaje. Tenía una configuración oblonga (cuyas medidas certificamos en la reconstrucción del episodio) de 0,46 x 0,26 m. Las luces interiores iban apagadas, salvo la de vigilia, colocada sobre el tablero. Súbitamente y cuando el vehículo se desplazaba a la altura de Los Olivares el señor Merlo advirtió que en aquel espejo se estaba reflejando claramente un rostro similar al de la entidad vista en el vestuario; aunque esta vez los rasgos se apreciaban con gran nitidez. (?)
 
Giró el señor Merlo su cabeza, hacia atrás, a fin de determinar si en el asiento trasero se encontraba alguna persona que respondiera a aquellas características. Sólo vio un pasajero recostado sobre la ventanilla. Tenía una gorra vasca en su cabeza y dormitaba con los brazos entrecruzados. No se parecía en nada a la imagen que trasuntaba el espejo.
 
Las particularidades del rostro reflejado eran idénticas a las del fenómeno de las 5.40 a.m., pero había otros detalles que ahora divisaba con mayor precisión, La boca -Por ejemplo- parecía la de un can, con el labio superior que sobresalía con relación al inferior. En ambas mejillas se apreciaban sendas manchas amarronadas, advirtiéndose también movimientos faciales y oculares. Debajo de cada uno de los ojos había dos pequeñas línea oscuras convergentes, con los ángulos orientados hacia las cavidades oculares. Las cejas eran arqueadas y finas, como pintadas; no pestañeaba. La nariz, de aspecto triangular, sin carnosidad y de borde recto.
 
Tras unos 3 minutos de observación, la imagen desapareció ocultada por unos círculos concéntricos. El espejo volvió a reflejar las escenas del interior del ómnibus, viéndose ahora la oreja derecha y parte del cuello del conductor, así Como el hombro, brazo y parte del rostro del primer pasajero. Ninguno de los viajeros pareció haber constatado el fenómeno.


Fig. 3. La entidad vista por Merlo el 21-9-72.


Una vez que el ómnibus llegó a la planta de Santa Isabel (10.30 p.m.) el señor Merlo se abocó de lleno a sus tareas habituales pero obsesionado por los fenómenos que había vivido en tan estrecho lapso de horas, decidió -a las 5.00 a.m. del 22 de setiembre- radicar la pertinente denuncia en la persona del señor Romero, Jefe del Departamento de Protección de la planta, y le hizo entrega del "identikit" de la entidad (convenientemente enriquecido con la ulterior visualización en el espejo). (Ver fotos N° 2 y 3 que ilustran las características de la entidad, según un busto modelado por el propio señor Merlo).
 
El hecho se mantuvo en secreto y sólo fue conocido a nivel del personal de seguridad. Sin embargo, el propio testimoniante no cree que se le haya asignado importancia, ya que no se le molestó para una ampliación de la denuncia. Sólo le habló el 10 de octubre el Dr. Ignacio Castro Igarzábal, Gerente de Relaciones Laborales, a fin de interiorizarse de algunos aspectos del hecho. Pero no emitió opinión alguna sobre el particular.


Foto 2. Busto modelado por Merlo, de frente.


b) No encendido de luces: A las 2.00 a.m. del lunes 25 de setiembre el señor Merlo se aprestaba a verificar, con su compañero (de apellido Moyano), una inspección de práctica al vestuario de Forja, cuando certificaron que las luces del local no se encendían. Temerosos a lo desconocido, cerraron la puerta nuevamente y no se animaron a entrar. horas después -sin embargo-, repitieron la acción y comprobaron que las luces prendieron sin dificultad.

c) Detención de relojes: El lunes 9 de octubre el señor Merlo advirtió -para su sorpresa- que tanto su reloj pulsera, como el despertador que tenía sobre la mesa de luz de su casa de Villa Oviedo, marcaban las 4.00 a.m., mientras que un reloj de pared -colocado en una habitación contigua- indicaba las 5.00 am.; ésta era, en definitiva, la hora exacta. Ambos relojes habían sido puestos en hora tomando como cartabón el de pared. Ignora el testimoniante si estos hechos guardan alguna relación con los fenómenos antropomorfos anteriormente vividos.


Foto 3. Busto modelado por Merlo, de perfil.


6. Análisis comparativo

Al exhibirle a Teodoro Merlo múltiples ilustraciones de fenómenos antropomorfos, hizo particular hincapié en los siguientes detalles:

a) Caso Villa Santina: (2) La nariz y la boca de entidades se ajustan sorprendentemente a las características del fenómeno de Santa Isabel;

b) Caso Hopkinsville: (3) Las orejas no guardan ninguna semejanza con el fenómeno de Santa Isabel.
 
7. Intento de interpretación parapsicológica del fenómeno de reflexión
 
No resistimos el impulso de formular la hipótesis de que la reflexión de la imagen de la entidad de Santa Isabel hubiere sido un fenómeno de connotaciones parapsicológicas.


Fenómeno antropomorfo de Villa Santina (Italia) del 14 de agosto de 1947. Nótese la particular forma de la boca.


En tal sentido, pensamos en la factibilidad de verificación de lo que técnicamente se denomina "Sugestión Telepática Retrocognitiva". Nos explicamos: la Sugestión Telepática consiste en la inducción paranormal de ideas o sentimientos a otra persona, la que se ve facilitada cuando existe una emotividad u obnubilación del consciente, sea del agente o del percipiente, o de ambos a la vez. (Casos de las supuestas apariciones de "muertos" explicables científicamente por la proyección telepática de la imagen del agente, favorecida por la mayor emotividad y por la agonía o, el estado entre la muerte aparente y la real del mismo. (4).

En algunos episodios (Sugestión Telepática Retrocognitiva) se produce la manifestación retardada de esa sugestión, toda vez que -como apunta Richet- "el tiempo de latencia entre el mismo acontecimiento y la monición (percepción) es variable. Fr. Myers supone que la impresión telepática es inmediata (en esos casos de aparente retrocognición), pero que esta impresión queda latente en el espíritu de percipiente no emerge en su conciencia sino después de cierto intervalo (5) (Subrayados nuestros).

En el caso Merlo, creemos que el subconsciente de éste receptó las facciones del fenómeno de Santa Isabel. El permanente estado de obsesión y de emotividad que le originó aquella manifestación, habría posibilitado que con efecto retardado la viese nuevamente, aunque esta vez proyectada con las particularidades que grabó su subconsciente. (La Sugestión Telepática se ve notablemente facilitada por las superficies reflexivas, como los espejos).


El fenómeno antropomorfo de Kelly-Hopkinsville, E.E. UU.) observado el 21 de agosto de 1955.


CITAS BIBLIOGRAFICAS
 

1. "Córdoba", Córdoba, 6-10-72.
2. "The Humanoids", Neville Spearman, Londres 1969, pp. 187-199. (Existe traducción española bajo el título "Los Humanoides", Editorial Pomaire, Barcelona 1967, pp. 15-18).
3. Idem, p. 179 ("Los Humanoides", pp. 209-211).
4. Quevedo. C.O. "El rostro oculto de la mente", Sal Terrae, Santander 1967, p. 399.
5. Citado por Quevedo en "op. cit., p. 395.



Autor: Dr. Oscar A. Galíndez
Fuente: Revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 2, jul.-ago. 1974, Ed. CADIU, Córdoba, Argentina.


http://mitosdelmilenio.com.ar/mytoCAAB.htm

Chile desclasifica expedientes OVNI 

 

 https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgv2I9yRwtVnijlwAupkGXQLTBGAgeiAOicx8G8hSy-H_BcYHDb3nZQbFH7qaAWfcy-NIO9jaKUKy1AZBFbEbT6mzFYYnILeSdi_sS0GDHsXXt82jDX_EH5vxsL8YGvOJxno8zOODaxQDc/s1600/New+Picture.jpg

La revista UFO Brasil comunica: La Dirección de Aeronáutica Civil de Chile entregó algunos vídeos u audios de avistamientos de OVNIs en su territorio, a través del Comité de Estudos de Fenómenos Aéreos Anómalos (CEFAA). De 183 casos, 12 no poseen explicación. El país toma muy en serio el tema y se preocupa oficialmente sobre las manifestaciones OVNI, en su presencia y en sus consecuencias siendo objeto de un exhaustivo estudio. El Capitán del Ejército y Piloto Rodrigo Bravo (Consultor de la Revista UFO], [Chile, en el Ejército posee su propio cuerpo de aviación y pilotos], ha demostrado su conocimiento e interacción con el tema OVNI en diversas oportunidades.Ya demostró su conocimento e interés en el asunto en diversas oportunidades, En recientes declaraciones como "No hay que negar más o ignorar la situación de los UFOs. Representan una amenaza real y de gran gravedad. Hoy estamos lidiando con un fenómeno complejo, cuyas características no pueden ser explicadas en un terreno natural terrestre." La Fuerza Aérea Argentina en diciembre, anunció la creación del Comité de Estudios de Fenómenos Aerospaciales, con el objetivo de abocarse al estudio del fenómeno OVNI aumentando el número de órganos oficiales de investigación ufológica en América del Sur. La Tercera TV publica un audio entre la conversación del piloto chileno y la base comunicando el fenómeno aéreo anómalo.



http://historiasextraterrestres.blogspot.com/2011/02/ultimo-chile-desclasifica-expedientes.html

lunes, 31 de enero de 2011

Investigadores llaman a la creación de un protocolo METI estandarizado para hablar con los extraterrestres

El radiotelescopio Allen está diseñado para la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Wikipedia, la enciclopedia libre

Desde que el primer código binario fuera enviado desde Puerto Rico en 1974, nuestros mensajes a los extraterrestres han sido cada vez más complejos y crípticos, posiblemente tanto que los extraterrestres no consiguen entender lo que les estamos diciendo.

Un trío de astrofísicos de los EE.UU. y Francia esperan cambiar eso mediante la creación de un protocolo de mensajería extraterrestre, por lo que cualquier comunicado podría ser fácilmente entendido.

Un protocolo METI - Mensajería de inteligencia extraterrestre - incluiría varios factores, como la codificación de la señal, la longitud y el contenido del mensaje según dicen Dimitra Atri, un astrónomo de la Universidad de Kansas y sus colegas. Sugieren el uso de dos longitudes de onda específicas de envío: 1,42 GHz o 4,46 GHz, que son comúnmente observadas en la naturaleza y relativamente fáciles de ser capturadas, en el caso de los extraterrestres sólo tengan una "modesta capacidad técnica." También se recomienda establecer un faro de transmisión dedicado a la realización periódica de emisiones.

Pero ellos no son los primeros en sugerir un enfoque de comunicación estandarizado; el astrónomo de SETI Seth Shostak cree que debemos empezar a buscar máquinas inteligentes, como ejemplo.

Para Atri y los demás, la crítica más interesante es que hasta la fecha, nuestros mensajes han sido demasiado antropocéntricos. Es un punto justo: Alguna criatura de nueve extremidades en el sistema Gliese probablemente no podría entender los matices humanos detrás de un mensaje que contiene las imágenes lado a lado de George W. Bush y Barack Obama, pretendiendo significar el bien y el mal. Tal vez no puedan tener las habilidades técnicas requeridas para procesar todos los datos en una imagen.

"Dado que sabemos muy poco sobre la naturaleza de las civilizaciones extraterrestres, si  es que existen, es probable que aumente la probabilidad de que nos comuniquemos correctamente con ellos si se utiliza un mensaje que el destinatario lo pueda entender", dicen los autores.

Para ello proponen una prueba a nivel mundial del nuevo protocolo METI, pensando que si la gente de todas las culturas lo pudieran entender, entonces un extraterrestre básico también. Los usuarios internacionales pueden crear e intercambiar mensajes a través de una página web interactiva, siguiendo el protocolo para crear un mensaje ideal.

"Un mensaje efectivo a los extraterrestres debería al menos ser comprensible por los humanos, y liberar el protocolo para las pruebas nos permitirá mejorar el protocolo y desarrollar potenciales mensajes", escriben los autores.

Su trabajo, publicado esta semana en arXiv, ha sido aceptado para su publicación en la revista Política Espacial.


http://www.brainicane.com/2011/01/28/researchers-call-for-creation-of-standardized-meti-protocol-for-talking-to-extraterrestrials/
Modificado por orbitaceromendoza