viernes, 3 de mayo de 2024

“Debería haber vida en otros planetas”: Bajo el más puro de los cielos, una tribu de astrónomos rastrea señales del espacio

“Debería haber vida en otros planetas”
Bajo el más puro de los cielos, una tribu de astrónomos rastrea señales del espacio.
Texto de Leandro Vesco // Fotos de Hernán Zenteno



La noche es luminosa en la Pampa del Leoncito, al sur de San Juan, donde la contaminación lumínica es casi nula y el cielo es uno de los más limpios del planeta. Aquí el universo se desnuda en intimidad frente a la Cordillera de los Andes y a 35 kilómetros de Barreal. Un grupo que no supera las diez personas están despiertos y trabajan en soledad con la vista fija en las estrellas. “Los astrónomos deambulan en silencio”, dice Carlos Francile, director de la Estación Astronómica Carlos Cesco, conocida como el Observatorio El Leoncito, a 2400 metros de altura. “Todos soñamos con ser astronautas y algún día descubrir que no estamos solos en el universo”, confiesa Ana Pacheco, doctora en Astronomía. Sus estudios tocan el campo de la astrometría y la geodesia. Las conclusiones de su trabajo son esclarecedoras: “Ningún día es igual al otro, y por supuesto, los días no tienen 24 horas”, afirma. Desde lo alto del observatorio su mirada se enfrenta a una verdad incuestionable: “Desde 2020 notamos una aceleración de la rotación terrestre y una disminución de la duración del día”, afirma Pachecho. “No tiene nada que ver con la pandemia”, advierte. Cuando la humanidad se detuvo por el covid 19, el planeta se aceleró. Las diferencias son mínimas para ser notadas en nuestras vidas, pero existen y son un hecho. ¿Por qué los días duran menos?: “La longitud del día se relaciona directamente con la velocidad de rotación de la Tierra”, explica Pacheco. A la hora de la cena, los astrónomos de El Leoncito debaten sobre esto.


El CART (Chinese Argentine Radio Telescope) será el mayor radiotelescopio de Sudamérica, con una antena de 40 metros de diámetro.


Las razones y teorías son varias: el calentamiento global provoca el derretimiento del hielo en los polos y esto hace que la Tierra se vuelva “más liviana”. El cambio climático hace que existan desplazamientos atmosféricos irregulares y variaciones estacionales: acumulación de lluvia, nieve o vientos, lo que provoca desequilibrios entre los distintos hemisferios. “La Luna retrasa a la Tierra”, agrega Federico Podestá, astrónomo. Las mareas tienen fricción con el fondo marino. “Cada cien años retrasa 3 milisegundos el día”, señala. La duración de un día puede variar entre 24h 00m 00.002s y 23h 59m 59.998s. 

Aislado en un sitio donde el silencio y la oscuridad se desean, el complejo –está dentro del Parque Nacional El Leoncito- recibe astrónomos de todo el mundo y tiene alianzas con organismos espaciales de Italia, Estados Unidos, Brasil y China. Depende de la Universidad de San Juan. Un nuevo instrumento que se instaló ha puesto la atención en este centro de investigaciones. Veinte operarios y soldadores expertos chinos están montando el CART (Chinese Argentine Radio Telescope), que será el mayor radiotelescopio de Sudamérica, con una antena de 40 metros de diámetro. 

“No vienen a invadirnos, ni a espiar”, advierte con sorna Marcelo Segura, coordinador argentino de la obra, e ingeniero eléctrico, doctorado en Comunicación. Como sucede con la base espacial China en Neuquén, la construcción de este radiotelescopio ha causado rumores. “Parece que todo lo que es chino es peligroso”, dice Francile. “Nadie va a espiar a nadie, esta antena no tendrá transmisor”, reafirma Segura, quien tiene contacto directo con los chinos a diario. “Los primeros meses nos comunicábamos con los traductores del celular”, agrega. Hace unas semanas llegó un ingeniero chino que habla algo de inglés y el diálogo se hizo más fluido.


Ubicación de El Leoncito


“A fin de año debería estar terminada la obra”, dice Segura. Los chinos trabajan de 9 a 17 horas, de lunes a viernes y viven en una posada en la vecina Barreal. Trajeron su propio cocinero, se trasladan todos juntos en un micro. “Las diferencias culturales son muy grandes, les gusta a comida picante, pero también el asado”, cuenta Segura. 

La base de Neuquén tiene una antena de 35 metros y cuenta con un sistema de transmisión y es del tipo de seguimiento de misiones de espacio profundo. La que se construye en El Leoncito sólo puede recibir, no emitir. “Desde 1992 tenemos una alianza con China, todos queremos que comience a funcionar el CART”, afirma Pacheco. 

“Si querés espiar a alguien lo podes hacer con una antena de dos metros en el patio de tu casa”, aclara Segura. Todas las transmisiones que emiten los satélites en el espacio son libres, sólo que las misiones militares están encriptadas. “Es como el GPS”, cuenta Segura. El sistema de geolocalización de los celulares está bajo la administración del Departamento de Defensa de Estados Unidos. “Por eso a veces falla, o existen lugares que no están. Sólo están liberadas algunas bandas civiles”, afirma Segura. 

El principal objetivo que tendrá el CART son proyectos de geodesia y astrofísica. Será administrado por un Comité Científico y otro Directivo, integrado por chinos y argentinos. El radiotelescopio podrá monitorearse y operarse también en forma remota. “Podría captar una señal de una inteligencia alienígena”, reconoce Segura, entre sus diferentes utilidades. Cada elemento químico en el espacio genera una frecuencia, por ejemplo, el agua. Un radiotelescopio como el CART puede captar la presencia de este vital elemento en la composición de un exoplaneta.


Veinte operarios y soldadores expertos chinos están montando el CART en una zona inhóspita de San Juan


La obra es de gran magnitud y se construye en un lugar de muy difícil acceso, en una ladera de la montaña. En julio de 2023 llegaron desde el Puerto de Ensenada 100 camiones. Se hace a partir de un convenio entre el NAOC (National Astronomic Observatory of China, que depende del CASS: Academia China de Ciencias Sociales), la Universidad de San Juan, el Conicet y el Gobierno de San Juan. Cada una de las partes tiene responsabilidades. El primero, el radiotelescopio y la mano de obra, el segundo, la locación, el tercero, el recurso humano y el último, asegurar caminos, agua, fibra óptica y una planta transformadora de alta tensión eléctrica. “Ahora todo está parado”, dice Segura. 

“Los cambios de gobierno atrasan todo”, reconoce Francile. Todos los astrónomos apuntan a la secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. Un trámite exime de impuestos a bienes e insumos para la ciencia que llegan al país. Hasta noviembre no había trabas en el alta, pero en diciembre se dejaron de emitir. Para que se complete el CART, desde China deben enviar los receptores. “Sin ellos el radiotelescopio es un plato grande para hacer un pollo al disco”, ironiza Segura. También tienen en el puerto de Buenos Aires una cúpula para un telescopio ruso. “Nadie nos da una certeza, y está todo frenado”, cuenta Francile. “La ciencia está parada y países como Perú, Brasil y Chile, avanzan”, sugiere. 

“Para mayo la emisión de expedientes estará normalizada”, aseguran desde la Jefatura de Gabinete, de quien depende la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. La reestructuración administrativa fue una de las causas de la demora, dicen. También aclaran que, de ahora en más, emitirán los permisos “respetando los criterios de control y auditoría de la nueva administración”

La pequeña comunidad de astrónomos suele venir de San Juan, es un viaje de tres horas hasta El Leoncito. El tiempo de permanencia es de una semana. El complejo tiene habitaciones, una biblioteca y un museo, además de dependencias donde estudiantes de astronomía se hospedan de jueves a domingo para atender a los turistas. Un grupo de cuatro cocineras hace el desayuno, almuerzo, merienda y cena. Amasan pan, tortas y semitas (pan con chicharrón muy popular en San Juan), son de Barreal y tienen un régimen de una semana de permanencia. Luego, bajan al pueblo.


“Muchos se preguntan qué estamos haciendo acá arriba, mirando las estrellas”. 
CARLOS FRANCILE, DIRECTOR DE LA ESTACIÓN ASTRONÓMICA CARLOS CESCO


“Cada uno está en su tema, y el comedor es el lugar en el que se encuentran”, dice Francile sobre los astrónomos. Enfrascados en sus estudios y laptops, se saludan pero continúan con sus investigaciones. Los observatorios están en la cima de la montaña y para llegar a ellos hay que hacerlo en coche. La cena es a partir de las 22.30. Algunos aprovechan a enviar mensajes a sus familiares. “Estamos más pendiente del cielo que de la Tierra”, confiesa Podestá. 

La Estación Astronómica es un complejo con varios telescopios. El más importante es un astrógrafo doble, el MASTER, uno robótico que se hizo a partir de un convenio con la Universidad Nacional de Moscú y que estudia estallidos de rayas gamma repentinos y masivos en el universo, como choques entre agujeros negros y estrellas neutrónicas. El Circulo Meridiano se hizo en alianza con el Real Instituto y Observatorio de la Armada de España. El Telescopio Láser Satelital es un proyecto en conjunto con la Academia de Ciencias China. También hay tres telescopios solares, el COSADA, un radiómetro que estudia la calidad del cielo diurno y tres telescopios robóticos ópticos que sirven para la detección de tránsitos de exoplanetas y estudios de actividad estelar (fulguraciones y manchas estelares). 

“Formamos parte del proyecto astronómico más largo del mundo” dice Francile. Se refiere al que dio origen a la Estación Astronómica. En 1965 las universidades de Yale y Columbia se aliaron en la corporación The Yale-Columbia Southern Observatory (YCSO), con el objetivo de estudiar el mapa celeste del hemisferio sur, hasta entonces nadie lo había hecho. Ambas universidades financiaron el proyecto y montaron el complejo con sus telescopios e instrumental. La inversión se estimó en 6 millones de dólares.


El Observatorio El Leoncito recibe astrónomos de todo el mundo y tiene alianzas con organismos espaciales de Italia, Estados Unidos, Brasil y China


En 1974, Columbia se bajó y quedaron Yale y la Universidad de San Juan. En 2010, y tras 45 años de fotografiar el cielo, se dio por concluido “Catálogo final de movimientos propios de estrellas celestes”. En 2015, Yale donó la infraestructura, telescopios y tecnología a la casa de estudios sanjuanina, que desde entonces está a cargo de la estación. 

“Muchos se preguntan qué estamos haciendo acá arriba, mirando las estrellas”, dice Francile. El trabajo es constante, medular y tiene implicancias en el mundo. Aquí se mapea el cielo haciendo un seguimiento a los asteroides del cinturón principal (entre las órbitas de Marte y Júpiter) y fundamentalmente del grupo de los NEA (Near Earth Asteroids), los más cercanos y dentro de ellos, a los PHA (Potential Hazardous Asteroids, asteroides potencialmente peligrosos), aquellos que orbitan a poca distancia y que podrían significar una seria amenaza para la Humanidad. 

El observatorio ha detectado 20.000 posiciones de asteroides, descubrió 100 y cinco cometas. Tres observatorios en el hemisferio sur hacen este mapeo: Siding Spring (Australia), ESO (Chile) y la Estación Astronómica Carlos Cesco.


La noche es luminosa en la Pampa del Leoncito, al sur de San Juan, donde la contaminación lumínica es casi nula y el cielo es uno de los más limpios del planeta


El Leoncito siempre está habitado por astrónomos, geodestas, solaristas y astrofísicos, todo el año. Es una meca para ellos. La pureza del cielo y la soledad, atraen. “Acá arriba te escapas del mundo y podes concentrarte mejor en el trabajo”, dice Francile. “Se pueden ver las luces de Santiago de Chile”, agrega para graficar la inmaculada realidad. La Cordillera parece una dentadura cenicienta que traga el horizonte y las constelaciones. La tierra, mientras tanto, gira. 

“Muchos resultados experimentales no pueden interpretarse de otra manera: debería haber vida en otros planetas”, reflexiona Glev Antipov, de la Universidad Estatal Lomonosov, de Moscú. Está reparando el MASTER. Dedica su vida a estudiar llamaradas inesperadas que suceden en el universo, críticas emanaciones de rayos gamma. Eventos impredecibles y caóticos, como choques entre galaxias, o estrellas, agujeros negros o aún inexplicables. “Somos cazadores de fotografías cualificados, estamos ansiosos por conseguir las imágenes más raras y únicas del universo”, dice. 

“No conocí la tierra en mi pueblo natal”, cuenta Glev. Nació en la región Sajá-Yakutia, la república más grande de Rusia, en Siberia. Es una de las zonas más frías del planeta. Creció pisando permafrost y comiendo pescados con grasa, veía el sol cuatro meses al año. “Hay todo un universo dentro de cada persona y refleja el brillo de su propio fuego interno”, confiesa Glev mientras cena un guiso de arroz con pollo y toma una copa de vino sanjuanino. Su mirada es aguda y apasionada. “Tal vez la vida creó al humano para que éste no se convirtiera en un guardián, sino en un jardinero, cuyo objetivo es sembrar el Universo con esporas de vidas”, confiesa y se entusiasma: “¡Vayamos al futuro y comprobemos!”



El nuevo director del GEIPAN, la oficina oficial de investigación de los FANIs en Francia, habla sobre ciencia y estudio de los misterios aéreos

El nuevo director del GEIPAN, la oficina oficial de investigación de los FANIs en Francia, habla sobre ciencia y estudio de los misterios aéreos
por Baptiste Friscourt


Imagen ilustrativa.


Aunque el Departamento de Defensa de Estados Unidos y su Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios pueden ser la investigación gubernamental que más encabezados acapara los titulares sobre lo que el Pentágono ahora llama fenómenos anómalos no identificados, ciertamente no es la única investigación oficialmente autorizada sobre misteriosos fenómenos aeroespaciales.

Creado originalmente en Francia a finales de los años 1970, el Grupo Francés para el Estudio y la Información sobre Fenómenos Aeroespaciales No Identificados (GEIPAN), una división oficial de la agencia espacial nacional francesa CNES, tiene desde hace mucho tiempo la tarea de examinar los UAP. Desde su lanzamiento en 1977 hasta 1988, el programa operó bajo el nombre de GEPAN, y luego como SEPRA entre 1988 y 2004. El programa adoptó oficialmente su designación actual, GEIPAN, en septiembre de 2005.

En el pasado, se ordenó oficialmente a la Gendarmería francesa que enviara todos sus informes de avistamientos de OVNIs a la SEPRA, proporcionando así a la agencia una colección sustancial de incidentes de este tipo para analizar.

Como oficina oficial francesa de OVNIs, GEIPAN tenía la tarea de responder las preguntas de los ciudadanos sobre UAP e investigar los avistamientos, y en 2007, GEIPAN publicó sus archivos y los puso a disposición del público en su sitio web.

Credito: cnes-geipan.fr
Recientemente, The Debrief pudo hablar con Frédéric Courtade (der.), el nuevo jefe de GEIPAN, que actualmente clasifica los informes de avistamientos de UAP en cuatro categorías: 1) UAP A: Fenómeno identificado (24,6 %), 2) UAP B: Fenómeno probablemente identificado (39,7 %) %), 3) UAP C: Fenómeno no identificado por falta de datos (32,4%), y 4) UAP D: Fenómeno no identificado tras investigación (3,3%).

La siguiente es una transcripción de la entrevista de The Debrief con Courtade, realizada por el periodista Baptiste Friscourt, que incluye ediciones menores para mayor claridad.


Baptiste Friscourt: Hola, señor Courtade. Usted es el nuevo director del GEIPAN, tiene una licenciatura en ciencias de materiales, tiene 20 años de experiencia/investigación de materiales en el laboratorio de experiencia del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES), luego cinco años en el desarrollo de investigaciones científicas de instrumentos en planetología y exobiología como parte de un proyecto de preparación para el futuro, y más recientemente cuatro años como gerente del departamento de Mecanismos y Equipos Espaciales para el Control de Actitud de Satélites. ¿Puede decirnos cuál es la misión de GEIPAN y en qué se diferencia de otras organizaciones involucradas en la investigación de fenómenos aeroespaciales no identificados?

Frédéric Courtade: GEIPAN, como su nombre indica, es un grupo de estudio e información sobre fenómenos aeroespaciales no identificados. Este servicio está adscrito al departamento técnico digital del CNES. Estamos basados en Toulouse y tenemos los recursos para investigar informes de fenómenos aeroespaciales no identificados que nos reportan ciudadanos franceses. El GEIPAN es legítimo en Francia. Llevamos a cabo una caracterización previa y, si es necesario, investigaciones para intentar identificar lo que ha sorprendido a estos ciudadanos – a veces despertando su curiosidad, a veces preocupándolos – utilizando una red de investigadores voluntarios reclutados y formados por el GEIPAN que cubre todo el país.

Nuestras investigaciones se publican en un sitio web accesible al público en todo el mundo. Nuestro trabajo está supervisado por un comité de supervisión, COPEIPAN (Comité Director de Estudios e Información sobre Fenómenos Aeroespaciales No Identificados), presidido por una autoridad independiente dentro de las instituciones francesas y compuesto por autoridades civiles, militares y científicas y cualquier otra persona con experiencia significativa en UAP.

Hoy el GEIPAN está alojado en el CNES, tiene legitimidad y tengo un presupuesto de funcionamiento que me permite realizar investigaciones y garantizar la imparcialidad de los resultados de estas investigaciones.

Por supuesto, consultamos a asociaciones y a determinadas organizaciones dirigidas por científicos en Europa, pero desde un punto de vista operativo, diría que esta autonomía de medios nos permite ser completamente imparciales, cualquiera que sea el testimonio que se nos dé. Investigamos hechos para los cuales el testigo nos ha dado autorización previa para su publicación, cualquiera que sea el resultado.

BF: ¿Qué perspectiva le gustaría desarrollar durante su mandato?

FC: Creo que hoy GEIPAN ha alcanzado velocidad de crucero con un cuerpo de investigadores bastante experimentados. Tengo que incorporar gente nueva para completar este cuerpo de investigadores. Tenemos gente que ha estado aquí desde que se creó GEIPAN, entonces son personas experimentadas, personas que están listas para compartir su experiencia. Para mí, el objetivo es crear este cuerpo de investigadores para que podamos seguir realizando investigaciones rigurosas utilizando métodos probados y testeados. Mi objetivo también es intentar aumentar el número de instituciones nacionales con las que trabajamos, que nos dan acceso a datos que podemos poner a disposición de estos investigadores para que tengamos la información que necesitamos para eliminar o explorar ciertas hipótesis y llegar a una solución que pensamos es perfectamente aceptable en términos de explicación de estos fenómenos.

BF: ¿Qué te hizo querer aceptar este trabajo?

FC: El CNES es un establecimiento industrial público al servicio del público y responsable de acercar todo lo que podemos aprender del espacio a los ciudadanos franceses y europeos. Todo esto también ha ocurrido en el contexto de mis trabajos anteriores, trabajando en el campo de la ingeniería, con relación directa con ingenieros o técnicos de otras organizaciones comparables al CNES o industriales que ayudan a desarrollar datos espaciales y ponerlos al servicio del público. En el caso de GEIPAN, realmente es el vínculo directo con el público lo que me atrajo.

En este contexto, estamos en contacto directo con ellos y tenemos la legitimidad para hacerlo. Entonces conocemos gente de todo el país; personas preocupadas; personas curiosas; personas con educación y personas con menos educación; personas que tienen una cultura del espacio y personas que no tienen ninguna. Es muy enriquecedor y eso es lo que me atrajo de GEIPAN.

BF: Hablando de contacto con el público, aquí hay un arma de doble filo. Es decir, el contacto puede provenir de personas que se preguntan sobre lo que han observado, pero también puede haber comentarios del público sobre las acciones realizadas. ¿Alguna vez te has encontrado con este tipo de contacto?

FC: Sí, por supuesto, hay personas que cuestionan nuestras encuestas y nos cuestionan los resultados. Aceptamos que nos desafíen y no hay nada de qué preocuparse. Creemos que estamos lo suficientemente seguros cuando llegamos a nuestras conclusiones, pero es posible que haya que hacer ajustes. Eso está claro: lo aceptamos. Y también hay personas que tendrán un enfoque más cercano a la credulidad, pensando que han sido elegidos para presenciar algo que va más allá de la comprensión, diría yo.

Y de estas personas, por supuesto, recibimos sus peticiones. GEIPAN también tiene una misión educativa, dar respuestas racionales a lo que han visto y vivido.

Entonces, por supuesto, esto es algo que nos sucede a nosotros.

BF: Para continuar con este tema, recientemente hubo un congreso en Limoges para promover un supuesto contacto extraterrestre y, en el otro extremo del espectro, unos meses antes hubo tres conferencias internacionales sobre los aspectos técnicos de la investigación sobre UAP.

¿GEIPAN tiene una postura sobre este tipo de eventos?

FC: No, no tenemos ninguna postura sobre este tipo de eventos. No fuimos consultados sobre este hecho, que tuvo lugar en territorio nacional. La prensa me interrogó indirectamente sobre este suceso.

Debo decir que este no es en absoluto un tema que se desarrolle en GEIPAN y que no es una de mis misiones.

BF: El mes pasado, el eurodiputado Francisco Guerreiro organizó una conferencia en el Parlamento Europeo sobre el tema, durante la cual se mencionó varias veces a GEIPAN. ¿Estuviste representado?

FC: Estuve conectado de forma remota y me pareció una muy buena iniciativa. Está claro que, tratándose de un tema que afecta a la sociedad, que plantea interrogantes en la gente, que les asusta, sería muy bueno que se pudiera organizar algo a nivel transfronterizo.

Pero luego me doy cuenta de lo difícil que es, puedo ver a nivel nacional todas las cosas que tenemos que implementar, en términos de cooperación con las autoridades civiles y militares nacionales para poder trabajar, pero tendrá que ser en un contexto transfronterizo, y eso probablemente planteará muchos problemas, especialmente porque el Parlamento va a cambiar. Sin embargo, creo que es una muy buena iniciativa poner a los UAP en el contexto del derecho espacial europeo, porque desde que asumí mi trabajo me he dado cuenta de que un gran número de personas están apasionadas por este fenómeno – UAP/OVNIs – y tener una institución, una delegación, una autoridad que pudiera proporcionar un marco para todo esto sería fantástico.

BF: ¿Se imagina que GEIPAN asuma un mandato europeo o que Europa cree ex nihilo una estructura en la que GEIPAN participaría?

FC: Eso es más bien. La misión de GEIPAN es nacional, y he hablado con la gente del CNES que se ocupa de asuntos europeos, que también tienen una visión positiva de esto, pero no está en la agenda tomar la iniciativa ni ningún tipo de liderazgo en este ámbito. Por tanto, se trataría realmente de garantizar que Europa pueda beneficiarse de la organización que hemos creado y que está funcionando muy bien.

BF: En esta conferencia, una de las principales líneas argumentales utilizadas fue el posible peligro para la seguridad aérea que representan los UAP. ¿Comparte este punto de vista dentro de GEIPAN?

FC: En la historia moderna de los OVNIs, es cierto que las observaciones realizadas por pilotos se han exacerbado a lo largo de los años desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Así que es cierto que estas personas pueden preguntarse por su seguridad, independientemente de lo que hayan visto.

Actualmente estamos trabajando en particular en la visibilidad y los avistamientos recurrentes de los satélites Starlink en la visión de los pilotos que tienen dificultades para decidir si lo que ven es peligroso, su incapacidad para evaluar la distancia, el hecho de que se mueve de forma errática para ellos, todo lo que plantea un problema en términos de seguridad de vuelo. Tenemos muchos testimonios de pilotos y estamos autorizados a trabajar con testimonios de pilotos en vuelos con salida o destino a Francia, que es lo que estamos haciendo. Intentamos responder a los pilotos para tranquilizarlos cuando se trata de Starlink y tratamos de aclarar qué podría ser cuando se trata de otra cosa.

BF: Desde 2017 ha habido declaraciones de ex funcionarios de la administración y de defensa de Estados Unidos sobre el tema. ¿Tiene GEIPAN una opinión sobre estas declaraciones, afirmando que los UAP también representan vulnerabilidades de la defensa nacional?

FC: No tengo una posición particular sobre lo que se está haciendo en Estados Unidos. El GEIPAN está alojado en el CNES, que siempre ha estado bajo la supervisión del Ministerio de Defensa, y en su momento (1977) se decidió que el CNES, que es responsable de las cuestiones espaciales civiles y militares, gestionara estos fenómenos. No creo que ese sea el caso en Estados Unidos, o solía serlo, pero ya no lo es; tal vez haya una tendencia a cambiar una vez más.

Entonces, el hecho de que este asunto esté siendo manejado por autoridades militares que, por su propia naturaleza, no deben comunicarse, puede sugerir que quieren evitar decir cosas y disuadir a algunas personas de hablar, ante esta falta de comunicación. Cuando cultivas el secreto, a veces despierta fantasías.

BF: El 9 de abril, el Ministro de Defensa de Japón dijo: “Creemos que es esencial tomar todas las medidas posibles para responder a los incidentes que afectan la seguridad de Japón, incluidos aquellos que involucran objetos no identificados”. ¿Es GEIPAN un recurso que las fuerzas armadas francesas pueden utilizar en relación con cualquier inquietud que puedan tener sobre las UAP?

FC: GEIPAN se incluye en el tema “seguridad espacial”. Hay varios temas que se mantienen y desarrollan como parte de las misiones del CNES. Algunos se ocupan de las ciencias del universo y la investigación espacial, otros de las telecomunicaciones, la observación de la Tierra, la hidrología, el clima… y muchos otros sectores.

El CNES también cubre la “seguridad espacial”. Y GEIPAN es parte de esto. Por otro lado, que yo recuerde, nunca hemos tenido que solicitar ningún tipo de alarma por la llegada de un fenómeno que pusiera en peligro a la ciudadanía. Quizás en Japón no haya equivalente. GEIPAN se identifica como un eslabón en el tema “seguridad espacial”.

BF: Hubo muchos casos de confusión en los años 80 en torno a las pruebas de bombarderos furtivos estadounidenses y los avistamientos de OVNIs. En el caso de Francia, ¿cómo afrontaría un caso que se envía al GEIPAN donde, tras una investigación, se da cuenta de que se trataba de un prototipo militar francés?

FC: Hasta ahora la Dirección General de Armamento se ha comunicado bastante abiertamente con nosotros. Sin decirnos realmente qué pasó, pero diciendo: “algo pasó allí, podemos tranquilizarlos, no hay nada peligroso”.

Transmitimos información sobre las pruebas de planeadores hipersónicos, las pruebas de misiles... El ejército se comunica de manera bastante abierta y nuestra colaboración oficial con la fuerza aérea y espacial a través del CNOA, el Centro Nacional de Operaciones Aéreas, es muy positiva. Incluso sin decirnos qué sucede realmente, eso nos permite responder y tranquilizar a la población.

BF: ¿GEIPAN también se ocupa de informes de personal militar?

FC: Cualquier ciudadano puede presentar un informe por los canales habituales. Hasta donde yo sé, no existe un canal prioritario para el personal militar. Nos ocupamos de informes de primer nivel realizados por particulares. En cualquier caso, nunca me he enfrentado a ninguno y, que yo recuerde, no se ha llevado a nuestro nivel ninguna investigación tras una declaración de una autoridad militar.

BF: Este verano hubo audiencias con un denunciante –un ex oficial de inteligencia estadounidense– que afirmó que había programas secretos en Estados Unidos que llevaban a cabo pruebas con materiales recuperados.

¿GEIPAN ha participado alguna vez en la recolección de restos de cualquier cosa que se haya podido encontrar y puede realizar peritajes materiales, dado que esto es parte de su pericia personal?

FC: Sí, lo hice en el pasado, sobre material que se encontró en un lugar de observación y no demostramos ningún origen extraordinario. Actualmente estamos trabajando en un informe pericial sobre material encontrado durante una observación que nos ha comunicado la asociación SIGMA 2 de 3AF, con la que estamos intentando colaborar con el laboratorio experto CNES, que está desarrollando toda una gama de análisis y expertos que presentan técnicas que nos permiten retroceder bastante hasta el origen, tanto elemental como químico, de lo que podemos ver. A priori no hemos encontrado ninguna firma que nos haga pensar que procede de otro lugar.

BF: ¿Y estos análisis, incluso los convencionales, están a disposición del público para su examen?

FC: El informe pericial lo firma mi homólogo a cargo del departamento de “laboratorio y peritaje”, entonces se entrega al solicitante, y luego él es libre de distribuirlos, es el solicitante el que ve primero.

BF: Entonces, el año pasado, hubo una auditoría independiente ordenada por la NASA que concluyó que era necesario realizar más investigaciones científicas sobre los OVNIs. Si la NASA desarrollara un programa de investigación científica sobre UAP, ¿se podría pedir a GEIPAN que contribuyera a él, ya que ya se le ha pedido que contribuya al grupo de auditoría, y desde qué perspectiva del CNES podría llevarse a cabo esto?

FC: No hay ninguna actividad de investigación sobre los UAP en sí, pero se está trabajando mucho para mejorar los datos que recibimos de nuestros socios, en particular los datos de radar. Estamos intentando trabajar con las señales en bruto, antes de filtrarlas, que produce Méteo France y que nos darían información más utilizable que los datos meteorológicos, por ejemplo.

¿Contribuiríamos? Actualmente, GEIPAN no tiene ninguna misión de investigación. Es un grupo de estudio. Por supuesto, el CNES mantiene redes de radiotelescopios espaciales. Indirectamente, podemos ayudar a detectar la radiación electromagnética del universo, pero no hacemos ninguna investigación como tal.

BF: Pero, por otro lado, si la NASA le llamara para proporcionar datos sobre los casos franceses, ¿se opondría?

FC: Todo lo que se publica ya está libre de derechos de autor. Para ir más lejos, diría que saber si estamos en condiciones de querer compartir algo en este ámbito con la NASA u otros organismos internacionales depende de las opciones de política espacial francesa elegidas por el director general del CNES.

La colaboración en el espacio, ya sea bilateral o multilateral, es algo que se ha hecho en el CNES desde sus inicios. Que yo sepa, nunca ha habido colaboración en el tema, así que si se desarrolla, por qué no, pero no dependerá de mí.




Modificado por orbitaceromendoza

jueves, 2 de mayo de 2024

El Pentágono miente sobre los OVNIs

El Pentágono miente sobre los OVNIs
Por Marik von Rennenkampff


Imagen ilustrativa.


El Congreso celebró una audiencia histórica sobre los OVNIs en julio pasado. La audiencia, que contó con el testimonio de dos ex pilotos de combate de la Marina y un ex alto oficial de inteligencia, atrajo una notable atención e interés que no se había visto en el Capitolio en años.

En un intercambio notable, el representante Matt Gaetz (republicano por Florida) describió cómo su oficina recibió una “divulgación protegida” de la Base de la Fuerza Aérea de Eglin, Florida, sobre un incidente OVNI ocurrido en enero de 2023 sobre el Golfo de México. Después de ser bloqueado por la Fuerza Aérea, entregó un tenso recordatorio en la base a los militares sobre “cómo fluyen las autoridades en los Estados Unidos de América”. La Fuerza Aérea cedió, lo que permitió a Gaetz revisar los datos de los sensores recopilados durante el encuentro.

Según Gaetz, los pilotos de combate rastrearon cuatro objetos desconocidos que volaban en una “clara formación de diamante”. En particular, el incidente ocurrió en un campo de entrenamiento que normalmente está notablemente libre de obstáculos en el aire.

Las imágenes fijas indicaron que uno de los objetos demostraba capacidades que Gaetz, que ha trabajado en el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes durante casi una década, “no pudo asociar a ninguna capacidad humana, ni de Estados Unidos ni de ninguno de nuestros adversarios”. 

Los datos de radar, según Gaetz, mostraron que los cuatro objetos se movían en una “formación muy clara [con] una separación equidistante”.

Como señaló Gaetz, y otra documentación confirmó, el radar del avión de combate dejó de funcionar cuando el avión se acercó a 4.000 pies de uno de los objetos. La cámara infrarroja del avión también falló, lo que obligó al piloto a tomar imágenes fijas de uno de los objetos desconocidos manualmente.

En un informe de resolución de caso publicado la semana pasada, la oficina de análisis OVNI del Pentágono concluyó con confianza "moderada" que el objeto observado por el piloto era un globo, probablemente "un gran globo de iluminación comercial".

Esta supuesta explicación insulta la inteligencia de cualquier lector que se tome unos momentos para revisar los detalles del incidente. No convenció al escéptico OVNI más destacado del mundo. El boceto del piloto del objeto, descrito como similar a una “nave espacial Apolo”, no tiene ningún parecido plausible con el diseño de ningún globo de iluminación industrial conocido.

Llamé a la empresa con sede en Florida que produce los globos de iluminación comercial de alta gama a los que alude la oficina OVNI. Según la empresa, es inaudito que estos globos atados de grado industrial se alejaran flotando espontáneamente. En un breve vídeo, el diseñador de iluminación Matt Ford, ganador de un Emmy y que ha utilizado los globos luminosos en cuestión, detalló lo absolutamente absurdo de la explicación del Pentágono.

Sorprendentemente, el Pentágono quiere hacer creer al público estadounidense que este acontecimiento aparentemente imposible ocurrió cuatro veces simultáneamente. Mientras tanto, el mal funcionamiento de los sensores duales a bordo del avión de combate, uno de los cuales ocurrió sólo en las proximidades del OVNI, sigue sin explicación.

Quizás lo más evidente es que la oficina OVNI del Pentágono no aborda cómo múltiples globos, separados verticalmente por incrementos de mil pies, podrían mantener una formación de diamantes "muy clara" y "equidistante" a grandes altitudes con fuertes vientos.

Peor aún, el piloto describió el objeto principal como "estacionario" o moviéndose "muy lentamente". Dados los vientos de aproximadamente 80 millas por hora observados en altitud el día del incidente, las observaciones del piloto son incongruentes con la explicación del globo del Pentágono.

Gaetz ha afirmado con razón que la evaluación del Pentágono es “incompleta y no refleja todos los datos que me mostraron”. Gaetz también pidió la publicación de las imágenes y los datos de radar asociados con el encuentro.

En resumen, el incidente de Eglin sirve como un microcosmos de las muchas explicaciones absurdas e inverosímiles que el gobierno ha ofrecido a lo largo de los años para innumerables incidentes OVNI.

Más recientemente, el Pentágono publicó una revisión ordenada por el Congreso sobre la participación del gobierno estadounidense en los OVNIs. El informe, plagado de errores fácticos básicos, omisiones y una larga lista de distorsiones históricas, deja mucho que desear. Christopher Mellon, ex alto funcionario de inteligencia civil del Departamento de Defensa, criticó a la oficina de OVNIs en un mordaz análisis de 16.000 palabras del informe.

Entre los muchos defectos del informe se encuentra una falsedad atroz sobre un estudio científico riguroso que la Fuerza Aérea encargó a principios de la década de 1950 para examinar los miles de informes OVNI que había recibido. Según la Oficina OVNI del Pentágono, este informe, elaborado por el Battelle Memorial Institute, encontró que "todos los casos que tenían suficientes datos estaban resueltos y eran explicables". Esa afirmación es demostrablemente falsa. De hecho, el estudio caracterizó como “desconocidos” el 33 por ciento de los casos de OVNIs considerados “excelentes”, es decir, aquellos que involucran a observadores entrenados o múltiples y con información suficiente para llegar a una conclusión. Y Battelle empleó un umbral particularmente alto para designar un avistamiento como “desconocido”, requiriendo un consenso grupal entre los científicos evaluadores.

La flagrante tergiversación de este análisis por parte del Pentágono es similar a su supuesta explicación del incidente de la Base de la Fuerza Aérea de Eglin. En resumen, el enfoque de décadas de “nada que ver aquí” hacia los OVNIs continúa sin cesar.

Fundamentalmente, la postura pública del Pentágono contrasta con los documentos internos del Departamento de Defensa. Por ejemplo, una directiva difundida el año pasado por el Estado Mayor Conjunto señaló que están ocurriendo incidentes anómalos en todo el mundo, incluso “en o cerca del territorio... de Estados Unidos, de sus aliados y de sus adversarios”.

Con objetos desconocidos que exhiben tecnología muy poco convencional penetrando descaradamente el espacio aéreo alrededor de silos de misiles nucleares y otras instalaciones militares sensibles, el público estadounidense merece verdad, transparencia y mucha más integridad analítica de la que el Pentágono está demostrando actualmente.

Marik von Rennenkampff se desempeñó como analista en la Oficina de Seguridad Internacional y No Proliferación del Departamento de Estado. Fue designado por la administración Obama en el Departamento de Defensa de Estados Unidos.



Agrega el periodista Ross Coulthart:

Esta respuesta de @DoD_AARO de la FOIA reconoce que existe un video del avistamiento de la Base Aérea Eglin #UAP de enero de 2023, pero se niega a publicarlo. Pero alguien no está siendo sincero porque @DoD_AARO afirmó oficialmente en su informe que no había vídeo porque la grabadora del jet no funcionaba. Y, si este objeto era sólo un globo, ¿por qué es un secreto de seguridad nacional?




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miércoles, 1 de mayo de 2024

¿Por qué se tambalean los discos OVNI?

¿Por qué se tambalean los discos OVNI?
por Condorman


Imagen ilustrativa.


El UAP Gimbal, visto en 2015
Información de un ingeniero aeroespacial de alto nivel.

Ha habido varios casos de testigos presenciales que informaron que los discos giratorios mostraban un efecto de oscilación.

Las descripciones son similares a una moneda que gira durante sus últimas rotaciones antes de quedar plana sobre una superficie.

Más recientemente, el teniente Ryan Graves atestiguó que el objeto Gimbal también se tambaleó después del corte del video.



Este efecto de oscilación no se ha asociado con otras formas de fenómenos anómalos no identificados (UAP) reportados, incluidos triángulos, esferas y Tic Tacs.

¿Qué podría causar este movimiento y por qué sólo se muestra con discos, suponiendo que otras formas también utilicen métodos de propulsión similares?

Una suposición común es que el sistema de propulsión anómalo que impulsa estos vehículos puede manipular la gravedad, lo que significa que puede manipular el espacio-tiempo.

Un sistema de este tipo podría funcionar con materia negativa, como describí en Can Tic Tacs Fly?

La materia negativa es una solución propuesta para la energía oscura cuyo campo gravitacional haría que todos los demás objetos, tanto positivos como negativos, se alejaran de ella. O podría hacerse mediante una forma de tecnología de propulsión Alcubierre impulsada por energía de punto cero. O incluso una tecnología más exótica.

Pero lo que importa es la suposición de la manipulación del espacio-tiempo.

El sistema de propulsión curvaría y doblaría el espacio-tiempo mientras manipulaba los campos de gravedad para impulsar el vehículo.

A medida que el vehículo acelera, la distorsión del espacio-tiempo se vuelve más grave. Y a medida que el vehículo desacelera, la curvatura disminuye. Para flotar o moverse muy lentamente, el sistema de propulsión crea un campo de gravedad repulsivo debajo del vehículo, esencialmente una lámina plana de espacio-tiempo, para neutralizar su masa. Este campo actúa como un suelo debajo del vehículo y evita que se caiga.

Estas descripciones son diferentes del concepto de antigravedad que se ha asociado con los OVNIs en el pasado.

En este concepto, el vehículo carece de masa y puede flotar dentro de una burbuja antigravedad sin verse afectado por factores externos. Con esta nueva propuesta, el vehículo sigue teniendo masa y siente el efecto de la gravedad.

El sistema de propulsión manipula el espacio-tiempo para impulsar el vehículo y crea un campo gravitacional repulsivo con forma de superficie plana para viajar a baja velocidad y flotar.

Ahora apliquemos este efecto a un disco giratorio. El giro es otro comportamiento comúnmente descrito en vehículos con forma de platillo. Podría utilizarse como parte del mecanismo de propulsión o incluso como efecto giroscópico para estabilizar el vehículo.

Imaginemos una moneda que gira por sí sola. Cuando deja de avanzar comienza a tambalearse en la superficie. Si la moneda siguiera girando por su propia fuerza, continuaría bamboleándose indefinidamente, ya que el giro impulsado contrarresta la fricción y la resistencia del aire.

Este concepto también se aplica a los discos anómalos. A medida que el disco reduce su velocidad de avance, el sistema de propulsión aplana el espacio-tiempo hasta convertirlo en una lámina gravitacional repulsiva debajo del vehículo. Entonces el disco comienza a tambalearse. Si el disco deja de girar, se asentará en la hoja como una moneda se posa sobre una superficie. En este punto, el disco parecería inmóvil y estable en el cielo.

Este efecto sería visible en discos con fondo plano, como los típicos platillos, así como en discos con fondo puntiagudo, como el Gimbal. En el caso de Gimbal, el disco comenzaría a girar como una peonza y eventualmente se estabilizaría hasta oscilar a lo largo de sus bordes delanteros.

Entonces, ¿por qué no vemos este efecto en los triángulos? La respuesta es simple. Los triángulos son superficies estructurales planas que no giran.

Por lo general, se describen con tres luces redondas brillantes en los vértices del triángulo. Suponiendo que el giro sea un requisito para el sistema de propulsión, es probable que el mecanismo dentro de las luces redondas gire, pero no el triángulo en sí. De esta manera, los triángulos planos pueden posarse sobre la repulsiva lámina y aparecer firmes y estables en el cielo cuando flotan.

Aunque se ha descrito que algunas esferas se mueven y cambian como si estuvieran dentro de una burbuja más grande, la mayoría de las descripciones de esferas flotantes informan que “parecían permanecer estacionarias con los vientos en lo alto”, para citar el informe de la UAPTF.

Mi explicación es que no creo que las esferas utilicen la misma manipulación del espacio-tiempo que utilizan los vehículos más grandes. Escribí sobre un posible sistema de propulsión de esferas utilizando el efecto Meissner en Can Spheres Fly? Este sistema permitiría a las esferas flotar fácilmente con vientos fuertes y acelerar y girar rápidamente, pero no con la agilidad de los vehículos más grandes.

Y eso nos deja con los Tic Tacs.


Vídeos de Gimbal, GoFast y Tic Tac arriba

Hay una pista muy importante en la descripción que hace el Comandante Fravor del Tic Tac flotando sobre el agua agitada mientras descendía para interceptar: “Miramos hacia abajo, vemos una perturbación blanca en el agua, como si hubiera algo debajo de la superficie, y las olas rompen. Está arriba, pero vemos al lado, y está volando alrededor, y es este pequeño Tic Tac blanco, y se está moviendo: izquierda, derecha, adelante, atrás, simplemente al azar", se le cita diciendo en Navy pilot recalls encounter with UFO: 'I think it was not from this world.’ 

En otras entrevistas describió el Tic Tac como si rebotara como una pelota de ping pong.

¿Se puede vincular ese comportamiento a la oscilación de un disco?

Supongamos que el Tic Tac utiliza un sistema de propulsión similar al de los discos. No se observó que girara, por lo que si el mecanismo de propulsión requiere que gire, es probable que se realice dentro del interior del vehículo. Pero el Tic Tac tiene un cuerpo cilíndrico. No es plano como un triángulo. Cuando disminuye la velocidad y flota, no puede asentarse en el repulsivo campo gravitacional plano como un triángulo. Y no puede tambalearse como un platillo.

En cambio, rueda y cae y usa los apéndices para detener su movimiento lateral. Luego rueda y cae en sentido contrario y los apéndices nuevamente detienen el movimiento.

Vea la ilustración a continuación.



Tal comportamiento encajaría con la descripción que hizo el comandante Fravor del movimiento errático del Tic Tac sobre la superficie del océano. Y proporciona otra pista de diseño para el uso de los apéndices bajo el cuerpo cilíndrico del Tic Tac además de disipar cargas estáticas.

En resumen, los efectos de desplazamiento observados con discos oscilantes, triángulos estables y Tic Tacs erráticos pueden ser causados por el mismo sistema de propulsión exótico. Las esferas no se ajustan a las observaciones y probablemente estén impulsadas por una tecnología de propulsión menos exótica aunque aún muy avanzada.

Sobre el Autor

Condorman, que desea permanecer en el anonimato, es un ingeniero aeroespacial de alto nivel que ha trabajado en la industria de defensa durante más de 30 años diseñando tecnología avanzada.




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OVNIs: un argumento a favor de la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses

Garantizar cielos seguros y protegidos: un argumento a favor de la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses


Imagen ilustrativa.


Introducción

Durante décadas, pilotos, controladores de tráfico aéreo y personal de aviación han informado de encuentros con fenómenos anómalos no identificados (UAP/FANI), objetos o dispositivos que exhiben características que desafían explicaciones simples. Estos incidentes, que a menudo involucran objetos que se mueven a velocidades increíbles, realizan maniobras más allá de las capacidades de las aeronaves conocidas o parecen desafiar las leyes de la física, han generado serias preocupaciones tanto entre los profesionales de la aviación como entre los expertos en seguridad nacional.

La naturaleza y los orígenes de estos fenómenos siguen sin estar claros, pero no se pueden ignorar sus posibles impactos en la seguridad de la aviación y la seguridad nacional. Los encuentros con UAP tienen el potencial de interrumpir las operaciones de vuelo, causar casi accidentes o colisiones y crear confusión e incertidumbre entre los pilotos y controladores de tráfico aéreo. Además, la posibilidad de que algunos UAP puedan representar tecnologías avanzadas de origen desconocido plantea importantes preocupaciones de seguridad nacional, particularmente si dichas tecnologías están en manos de adversarios extranjeros.

A pesar de los claros riesgos que plantean los UAP, Estados Unidos históricamente ha carecido de un sistema integral y estandarizado para informar, investigar y analizar estos incidentes. Los pilotos y otro personal de aviación a menudo se han mostrado reacios a informar sobre encuentros con UAP por temor al estigma, el ridículo o las repercusiones profesionales. La falta de canales y protocolos de denuncia claros ha dado lugar a una imagen fragmentada e incompleta de la escala y la naturaleza del fenómeno de los UAP, lo que obstaculiza los esfuerzos para comprender y mitigar los riesgos que plantean.

Reconociendo la urgente necesidad de abordar este tema crítico, los representantes Robert García y Glenn Grothman, en colaboración con Americans for Safe Aerospace, una organización sin fines de lucro dirigida por pilotos, presentaron la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses (H.R. 6967). Esta legislación innovadora tiene como objetivo establecer un marco sólido y estandarizado para la presentación de informes, la investigación y el análisis de incidentes de UAP, garantizando que Estados Unidos esté equipado para enfrentar los desafíos que plantean estos misteriosos fenómenos.

La Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses ordenaría a la Administración Federal de Aviación (FAA) desarrollar e implementar procedimientos claros para la notificación e investigación uniformes de avistamientos de UAP por parte del personal de aviación civil y militar. La Ley establecería una base de datos centralizada para la recopilación y análisis de informes de incidentes de UAP, lo que permitiría a la FAA y otras agencias relevantes identificar patrones, evaluar riesgos y desarrollar estrategias de mitigación apropiadas.

Además, la legislación exigiría la preservación de todos los datos relacionados con incidentes de UAP, incluidos registros de radar, grabaciones de audio y otros materiales relevantes, asegurando que no se pierdan ni destruyan pruebas vitales. La Ley también requeriría que la FAA trabaje en estrecha colaboración con otras agencias gubernamentales, incluido el Departamento de Defensa, la NASA y la comunidad de inteligencia, para facilitar el intercambio de información y experiencia relacionada con los UAP.

Al establecer un marco claro e integral para abordar los incidentes de UAP, la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses representa un paso adelante crucial para garantizar la seguridad del espacio aéreo estadounidense. La legislación proporcionaría a los profesionales de la aviación las herramientas y el apoyo que necesitan para informar e investigar encuentros con UAP sin temor a represalias, al mismo tiempo que fomentaría una mayor confianza pública y transparencia en torno a este tema crítico.

A medida que exploramos los diversos aspectos de la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses a lo largo de este paquete informativo, es esencial tener en cuenta las profundas implicaciones de esta legislación para el futuro de la seguridad de la aviación y la seguridad nacional. Al enfrentar de frente los desafíos que plantean los UAP, tenemos la oportunidad no solo de mitigar los riesgos que plantean, sino también de desbloquear nuevas fronteras de comprensión científica y avance tecnológico. Ha llegado el momento de que Estados Unidos asuma un papel de liderazgo para abordar el fenómeno de los UAP, y la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses es un primer paso vital en esa dirección.

Testimonio bajo juramento de 2023: cuestión de seguridad de vuelo

El 26 de julio de 2023, el Subcomité de Seguridad Nacional, Fronteras y Asuntos Exteriores, parte del Comité de Supervisión y Responsabilidad de la Cámara de Representantes, convocó una audiencia histórica sobre los UAP. Este evento histórico contó con testimonios convincentes de los ex pilotos de la Marina David Fravor y Ryan Graves, así como del veterano de la Fuerza Aérea y oficial de inteligencia David Grusch. Sus relatos arrojan luz sobre el profundo impacto de los UAP en la seguridad de la aviación y la seguridad nacional, subrayando la necesidad urgente de una mayor transparencia y acción.

Ryan Graves, un ex piloto de F-18 con una década de servicio en la Marina de los EE. UU., compartió sus experiencias de primera mano con los UAP y expresó las preocupaciones de más de 30 tripulantes de aviones comerciales y veteranos militares que le han confiado encuentros similares. Graves enfatizó que los avistamientos de UAP no son incidentes raros o aislados, sino más bien sucesos rutinarios que representan un riesgo grave para la seguridad de los vuelos.

En su declaración inicial, Graves describió un escalofriante incidente que casi provocó un accidente que involucró a dos F-18 Super Hornets y un UAP, afirmando: "El objeto, descrito como un cubo gris oscuro o negro dentro de una esfera transparente, llegó a 50 pies del avión líder y se estimó que tenía entre cinco y 15 pies de diámetro. El comandante de la misión terminó el vuelo inmediatamente y regresó a la base".


El teniente Ryan Graves, USN (retirado), piloto del F/A-18F, pronuncia un discurso de apertura en la audiencia de supervisión de la Cámara sobre UAP. (C-SPAN - 26 de julio de 2023)

En particular, Graves testificó que “los pilotos están informando UAP en altitudes que aparecen por encima de ellos a 40.000 pies, potencialmente en órbita terrestre baja o en la zona gris debajo de la línea Karman, realizando maniobras inexplicables como giros a la derecha y órbitas retrógradas, o ganchos en J. A veces, estos informes se repiten con numerosos avistamientos recientes al norte de Hawái y en el Atlántico Norte. Otros veteranos también se acercan a nosotros con respecto a los encuentros con UAP en nuestro espacio aéreo y océanos. Los más convincentes involucran observaciones de UAP por parte de múltiples testigos y sistemas de sensores. Creo que estos relatos sólo están arañando la superficie y más compartirán sus experiencias una vez que sea seguro hacerlo”.

Graves también destacó los desafíos que enfrentan los pilotos que informan sobre encuentros con UAP, y señaló que el estigma asociado al tema silencia a muchos testigos y dificulta la recopilación de datos vitales. Pidió un esfuerzo concertado para abordar los problemas de seguridad que representan los UAP y afirmó: "Nos insto a dejar de lado el estigma y abordar el problema de seguridad que representa este tema. Si los UAP son drones extranjeros, es un problema urgente de seguridad nacional. Si se trata de otra cosa, es un problema para la ciencia. En cualquier caso, los objetos no identificados son una preocupación para la seguridad de los vuelos".

El comandante David Fravor, un piloto retirado de la Marina de los EE. UU., contó su extraordinario encuentro con un UAP durante una misión de entrenamiento frente a la costa de California en 2004. Fravor y su compañero observaron un objeto blanco con forma de Tic Tac que se movía erráticamente sobre el agua, desafiando principios aerodinámicos conocidos. Cuando Fravor intentó interceptar el objeto, aceleró rápidamente y desapareció, sólo para reaparecer a 60 millas de distancia en cuestión de segundos.


Comandante David Fravor, USN (retirado), piloto del F/A-18, pronuncia un discurso de apertura en la audiencia de supervisión de la Cámara sobre UAP. (C-SPAN - 26 de julio de 2023)

Fravor expresó su asombro por las capacidades mostradas por el UAP y afirmó: "El objeto Tic Tac que abordamos en 2004 era muy superior a cualquier cosa que teníamos en el momento, que tenemos hoy o que buscamos desarrollar en los próximos 10 años". También enfatizó la necesidad de una supervisión e investigación adecuadas de los incidentes de UAP, señalando que su encuentro nunca fue investigado oficialmente y que las cintas de radar que documentaban el evento han desaparecido desde entonces.

Fravor también señaló en su discurso de apertura: “Este tema no es una divulgación pública completa que pueda socavar la seguridad nacional, sino que se trata de garantizar que nuestro sistema de controles y equilibrios funcione en todo el trabajo realizado en el gobierno utilizando fondos de los contribuyentes. En relación con los programas gubernamentales, incluso los programas exentos no reconocidos tienen cierto nivel de supervisión por parte de los miembros del comité apropiado en la Cámara y el Senado y este trabajo que se dice que se realiza a partir de testimonios de denunciantes no debería estar exento".

Los testimonios de Graves y Fravor pintan un panorama inquietante de los desafíos que enfrentan los pilotos y las insuficiencias de los procedimientos actuales de presentación de informes e investigación. Sus relatos subrayan la necesidad urgente de un enfoque estandarizado e integral para los incidentes de UAP, como lo propone la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses.

Al proporcionar una plataforma para que estos valientes testigos compartan sus experiencias, la audiencia en el Congreso ha ayudado a aumentar la conciencia pública y generar impulso para la acción legislativa. Los relatos de primera mano de Graves, Fravor y otros pilotos sirven como un poderoso recordatorio de las consecuencias en el mundo real de los encuentros con UAP y la importancia de abordar este problema.

A medida que avanzamos en nuestros esfuerzos para garantizar la seguridad del espacio aéreo estadounidense, los testimonios de estos aviadores experimentados seguirán sirviendo como base crucial para el desarrollo de políticas y procedimientos eficaces. La Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses representa un paso vital en este proceso, ya que proporciona un marco para la presentación de informes, investigaciones y análisis estandarizados de incidentes de UAP y ayuda a derribar las barreras del estigma y el secreto que han obstaculizado el progreso durante demasiado tiempo.

Destacando el problema

La urgente necesidad de procedimientos integrales de información e investigación de UAP, como se describe en la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses, se ve subrayada por una serie de revelaciones e incidentes recientes que resaltan las deficiencias del sistema actual.

Uno de los ejemplos más sorprendentes de los riesgos potenciales que plantean los UAP proviene de un desgarrador incidente cercano a un accidente descrito por Ryan Graves durante la audiencia del Congreso de 2023. Graves contó cómo dos F-18 Super Hornets fueron "divididos" por un UAP, descrito como un "cubo gris oscuro o negro dentro de una esfera transparente", que se acercó a apenas 50 pies del avión líder. Este escalofriante encuentro, que obligó al comandante de la misión a abortar el vuelo y regresar a la base, sirve como un crudo recordatorio de los peligros muy reales que representan los UAP para la seguridad de la aviación.


El teniente Ryan Graves, USN (retirado), piloto de F/A-18F, hablando sobre una casi colisión en el aire durante la audiencia de UAP de 2023. (Noticias CBS - 26 de julio de 2023)

La gravedad de este incidente se ve agravada aún más por la revelación de que, a pesar de presentar un informe de seguridad, Graves y su escuadrón no recibieron ningún reconocimiento oficial ni orientación adicional sobre cómo informar del encuentro. Esta falta de un mecanismo de informes estandarizado y receptivo dejó a los pilotos sin otra opción que incorporar los riesgos de los UAP en sus sesiones informativas periódicas previas al vuelo, una solución improvisada que resalta las evidentes deficiencias del sistema actual.

Otro ejemplo de la preocupante falta de supervisión y comunicación con respecto a los incidentes de UAP es el misterioso correo electrónico enviado por el oficial de operaciones de las Fuerzas de la Flota de los Estados Unidos a Timothy Gallaudet, ex contraalmirante y administrador adjunto de NOAA, y otros funcionarios de alto rango en relación con el vídeo UAP GOFAST y su posible impacto en la seguridad de los vuelos.

En el correo electrónico, titulado "Problema urgente de seguridad de vuelo", el oficial de operaciones adjuntó el video de GOFAST y preguntó a los destinatarios, incluido Gallaudet, si sabían cuál era el objeto, afirmando que estaban experimentando numerosas casi colisiones en el aire y que podrían tener que desactivar el ejercicio si el problema persiste. Gallaudet, que trabajaba con programas de la comunidad de inteligencia, supo de inmediato que la tecnología en el video no era del ejército estadounidense, ya que no usarían tecnología tan avanzada en campos de entrenamiento.

Sorprendentemente, al día siguiente, el correo electrónico fue misteriosamente borrado de la computadora de Gallaudet y de las computadoras de todos los demás destinatarios. A pesar de la grave preocupación por la seguridad del vuelo planteada en el correo electrónico, el tema nunca se volvió a discutir, ni siquiera durante las reuniones mensuales a las que asistieron Gallaudet, el oficial de operaciones que envió el correo electrónico, y otros comandantes.

Este incidente resalta no solo la falta de comunicación e investigación adecuadas con respecto a los incidentes de UAP, sino también la posibilidad de que las agencias pertinentes eliminen o ignoren inexplicablemente información crítica. El hecho de que un funcionario de alto rango planteara una preocupación de seguridad tan grave y luego aparentemente la ocultara bajo la alfombra es profundamente preocupante y subraya la necesidad de un sistema más transparente y responsable para manejar los informes de UAP.


El contralmirante Timothy Gallaudet, USN (retirado), ex administrador interino de NOAA, analiza el video de GOFAST UAP. (Podcast Merged - 28 de septiembre de 2023)

El problema de los procedimientos inadecuados de notificación e investigación de UAP no ha pasado desapercibido para las comunidades científica y aeronáutica. Organizaciones como el Centro Nacional de Informes de Aviación sobre Fenómenos Anómalos (NARCAP) han estado trabajando para crear conciencia sobre el problema y desarrollar protocolos de informes estandarizados.

Los esfuerzos de NARCAP, como lo ejemplifica el artículo de investigación del que son coautores Ted Roe, Ryan Graves, Martin Snow, John M. Platte y John-Michael Gutiérrez, subrayan el creciente consenso entre los expertos de que un enfoque más sólido y científicamente riguroso para las investigaciones de UAP es necesario para garantizar la seguridad de nuestros cielos.

De manera similar, el Instituto Norteamericano de Aeronáutica y Astronáutica (AIAA) ha establecido el Comité de Divulgación e Integración de Fenómenos Anómalos No Identificados (UAPIOC) para facilitar el intercambio de conocimientos y experiencia relacionados con los UAP y promover un enfoque más proactivo y con base científica para el tema. 

El trabajo de organizaciones como NARCAP y AIAA UAPIOC destaca el creciente reconocimiento dentro de las comunidades científica y de aviación de que el enfoque actual hacia los UAP es insuficiente y que se necesita un esfuerzo colaborativo más integral para abordar el problema.

Otro aspecto crítico del problema es el compromiso y la transparencia limitados demostrados por la Administración Federal de Aviación (FAA) en el manejo de incidentes de UAP. Durante una reunión de la NASA UAPIST el 31 de mayo de 2023, Mike Freie, en representación de la Oficina de Servicios de Tráfico Aéreo de la FAA, reveló que la agencia normalmente recibe apenas de tres a cinco informes de UAP por mes, con picos ocasionales vinculados a eventos externos como lanzamientos de Starlink o el incidente del globo chino.


Mike Freie, en representación de la Oficina de Servicios de Tráfico Aéreo de la FAA en la reunión UAPIST de la NASA. (NASA - 31 de mayo de 2023)

La revelación de Freie pinta un panorama preocupante de una agencia mal equipada para manejar la verdadera escala y complejidad del fenómeno UAP. La naturaleza esporádica y reactiva del enfoque actual de la FAA para los informes de UAP sugiere una falta sistémica de preparación y una incapacidad para identificar e investigar de manera proactiva amenazas potenciales a la seguridad de la aviación.

Esta falta de un mecanismo de presentación de informes sólido y proactivo se ve aún más subrayada por la afluencia de nuevos informes sobre UAP que han surgido a raíz de la audiencia del Congreso de 2023. Como ha indicado Ryan Graves, su organización, Americans for Safe Aerospace, ha visto un aumento en el número de pilotos que se acercaron para compartir sus experiencias desde la audiencia, destacando la necesidad urgente de un canal de denuncia seguro y estandarizado.


El teniente Ryan Graves, USN (retirado), piloto de F/A-18F, habla sobre el aumento de informes de pilotos tras la audiencia de supervisión de la Cámara sobre UAP. (NewsNation - 30 de julio de 2023)


El teniente Ryan Graves, USN (retirado), piloto del F/A-18F explica los informes de los pilotos sobre objetos que siguen vuelos comerciales sobre Japón y Kansas. (Twitter - 31 de enero de 2024)

El estado actual de las cosas, caracterizado por un mosaico de canales informales de denuncia y una falta de reconocimiento y acción oficiales, es simplemente insostenible frente al creciente conjunto de pruebas que rodean los encuentros con UAP. Los pilotos, controladores de tránsito aéreo y otros profesionales de la aviación merecen un sistema que tome en serio sus inquietudes y proporcione procedimientos claros y estandarizados para informar e investigar estos incidentes.

Además, la Evaluación preliminar de UAP de 2021 de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) subraya los riesgos potenciales para la seguridad de los vuelos que plantean los UAP, y señala que ha habido 11 casos documentados de cuasi accidentes entre pilotos y UAP. Este reconocimiento oficial del problema, junto con los convincentes relatos de primera mano de pilotos como Ryan Graves y David Fravor, debería servir como un llamado de atención para que se tomen medidas inmediatas para abordar el problema.


Evaluación preliminar de los UAP 2021 de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional. Página 6

La Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses representa un paso crucial hacia adelante para abordar estos desafíos. Al exigir la creación de un marco estandarizado de informes e investigación, la Ley proporcionaría a los profesionales de la aviación las herramientas y el apoyo que necesitan para informar encuentros con UAP sin temor a estigma o represalias. El establecimiento de una base de datos centralizada para informes de incidentes de UAP permitiría a la FAA y otras agencias relevantes identificar patrones, evaluar riesgos y desarrollar estrategias de mitigación efectivas, aportando finalmente todo el peso del gobierno federal a este tema crítico.

Además, las disposiciones de la Ley para la preservación de datos y la colaboración entre agencias garantizarían que no se pierdan pruebas vitales y que la riqueza de conocimientos y recursos distribuidos entre varias agencias gubernamentales pueda aplicarse al problema de los UAP. Sólo fomentando una cultura de transparencia, colaboración y rigor científico podemos esperar desentrañar los misterios de los UAP y salvaguardar la seguridad de nuestros cielos.

Como dejan claro los testimonios de Ryan Graves, David Fravor y muchos otros pilotos y profesionales de la aviación, ahora es el momento de actuar. La Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses representa un primer paso vital para enfrentar de frente los desafíos que plantean los UAP y garantizar que Estados Unidos permanezca a la vanguardia de la seguridad de la aviación y los descubrimientos científicos en el siglo XXI.

La Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses

Reconociendo la urgente necesidad de abordar los desafíos que plantean los fenómenos anómalos no identificados (UAP) para la seguridad de la aviación y la seguridad nacional, los representantes Robert García y Glenn Grothman presentaron la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses (H.R. 6967). Esta legislación, desarrollada en colaboración con Americans for Safe Aerospace, busca establecer un marco integral para la notificación, investigación y análisis de incidentes de UAP, garantizando que Estados Unidos esté equipado para enfrentar este complejo problema de frente.

Alcance y objetivos

La Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses describe varios objetivos críticos destinados a abordar las vulnerabilidades y deficiencias del enfoque actual de la UAP:

1) Estandarizar informes

La Ley exige el desarrollo de procedimientos claros y estandarizados para que el personal de aviación civil y militar informe consistentemente sobre avistamientos y encuentros con UAP, incluidos cualquier caso de interferencia de instrumentación o efectos fisiológicos experimentados por la tripulación.

2) Centralizar la recopilación de datos

Para facilitar el análisis integral y la evaluación de riesgos, la legislación exige la creación de una base de datos centralizada para la recepción, almacenamiento e integración de todos los informes de incidentes de UAP.

3) Garantizar una investigación adecuada

La Ley exige investigaciones oportunas y exhaustivas de todos los incidentes de UAP notificados, con disposiciones para el archivo inmediato de datos relevantes, como información de radar, registros de gestión del tráfico aéreo y grabaciones de comunicaciones.

4) Evaluar los riesgos del espacio aéreo

Se ordenará a la FAA que evalúe las amenazas potenciales que plantean los UAP a la operación segura del sistema del espacio aéreo nacional, permitiendo el desarrollo de estrategias de mitigación apropiadas.

5) Habilitar la cooperación interinstitucional

Al reconocer la complejidad de la cuestión de los UAP, la Ley busca facilitar una coordinación fluida y el intercambio de información entre las agencias federales relevantes, incluido el Departamento de Defensa, el Departamento de Seguridad Nacional, la NASA, la NOAA, el Departamento de Energía y la Comunidad de Inteligencia.

6) Implementar protecciones para denunciantes

Para fomentar la notificación de incidentes de UAP sin temor a represalias, la legislación prohíbe cualquier acción adversa contra empleados gubernamentales, contratistas o personal de aviación que informen sobre avistamientos de UAP de buena fe.

7) Aumentar la conciencia pública

Se requerirá que la FAA desarrolle e implemente un plan de comunicaciones estratégico para crear conciencia pública sobre los UAP, fomentar la presentación de informes responsables y disipar el estigma que rodea al tema.

Importancia de la Legislación:

La Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses representa un paso crucial hacia adelante para abordar los riesgos potenciales que plantean los UAP para la seguridad de la aviación y la seguridad nacional. Al establecer un marco sólido y estandarizado para informar e investigar incidentes de UAP, la legislación busca llenar los vacíos en el sistema actual y brindar a los profesionales de la aviación las herramientas y el apoyo que necesitan para informar encuentros sin temor al estigma o repercusiones profesionales.

El énfasis de la Ley en la cooperación interinstitucional y el intercambio de datos es particularmente significativo, ya que reconoce la necesidad de un enfoque coordinado y de todo el gobierno para la cuestión de los UAP. Al reunir la experiencia y los recursos de múltiples agencias federales, la legislación tiene como objetivo fomentar una comprensión más integral de la naturaleza y los orígenes de los UAP, permitiendo el desarrollo de estrategias efectivas para mitigar cualquier amenaza potencial.

Además, la inclusión de protecciones para los denunciantes de irregularidades en la Ley subraya la importancia de crear una cultura de transparencia y rendición de cuentas en torno a la presentación de informes sobre UAP. Al proteger a las personas que denuncian avistamientos de UAP contra represalias o consecuencias adversas, la legislación busca romper las barreras del secretismo y el estigma que durante mucho tiempo han obstaculizado el progreso en este tema crítico.

La Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses también reconoce el papel vital de la conciencia y el compromiso públicos para abordar el fenómeno de los UAP. Al ordenar a la FAA que desarrolle un plan de comunicaciones estratégicas, la legislación tiene como objetivo fomentar un diálogo más informado y abierto sobre los UAP, ayudando a disipar conceptos erróneos y fomentar la presentación de informes responsables tanto por parte de los profesionales de la aviación como del público en general.

En última instancia, la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses representa un paso adelante vital para garantizar la seguridad del espacio aéreo de los EE. UU. frente a los desafíos cambiantes que plantean los UAP. Al establecer un marco integral y estandarizado para informar, investigar y analizar incidentes de UAP, la legislación busca proporcionar las herramientas y recursos necesarios para enfrentar este complejo problema de frente, al tiempo que fomenta una cultura de transparencia, colaboración y rigor científico.

Implementación y cumplimiento

Para garantizar la implementación efectiva de la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses, la legislación describe un marco integral para la aplicación y la rendición de cuentas, con la Administración Federal de Aviación (FAA) tomando la iniciativa en la supervisión del programa. Sin embargo, la Ley reconoce que una implementación exitosa requerirá un enfoque coordinado de múltiples agencias, aprovechando la experiencia y los recursos de las partes interesadas clave en todo el gobierno.

Responsabilidades principales de la FAA

Según la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses, la FAA será responsable de establecer y mantener el sistema de informes centralizado y los procedimientos de investigación de incidentes. Esto implicará desarrollar criterios y mecanismos claros para identificar posibles incidentes de UAP, así como protocolos para la investigación oportuna y exhaustiva de todos los avistamientos reportados.

La FAA también tendrá la tarea de realizar análisis continuos de amenazas y evaluaciones de riesgos relacionados con incidentes de UAP, utilizando los datos recopilados a través del sistema de informes centralizado para identificar patrones, evaluar peligros potenciales y desarrollar estrategias de mitigación apropiadas. Esto requerirá una estrecha colaboración con otras agencias federales, así como con la industria de la aviación y la comunidad científica, para garantizar que todos los conocimientos y perspectivas relevantes se aporten al tema.

Además, la FAA será responsable de desarrollar e implementar un plan integral de comunicación y divulgación pública para crear conciencia sobre los UAP y fomentar la presentación de informes responsables tanto por parte de los profesionales de la aviación como del público en general. Esto implicará trabajar en estrecha colaboración con las partes interesadas para elaborar mensajes claros y coherentes sobre la importancia de informar sobre los UAP y las medidas que se están tomando para abordar el problema.

Cooperación interinstitucional

Al reconocer la naturaleza compleja y multifacética del fenómeno UAP, la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses pone un fuerte énfasis en la cooperación interinstitucional y el intercambio de datos. Se requerirá que la FAA trabaje en estrecha colaboración con socios clave como el Departamento de Defensa (incluida la recientemente creada Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios, o AARO), la Comunidad de Inteligencia, la NASA, la NOAA y el Departamento de Energía para garantizar que todos Se aprovechan los datos y la experiencia relevantes en la investigación y el análisis de incidentes de UAP.

Este enfoque colaborativo será esencial para romper los silos que históricamente han obstaculizado el progreso en la cuestión de los UAP, garantizando que todas las partes interesadas relevantes trabajen juntas hacia un objetivo común. Al fomentar una cultura de transparencia e intercambio de información entre agencias, la Ley busca permitir una comprensión más integral y holística del fenómeno UAP y sus posibles implicaciones para la seguridad de la aviación y la seguridad nacional.

Para subrayar aún más la importancia de la cooperación entre agencias, el paquete informativo que compilamos recientemente sobre el enfoque del Departamento de Defensa hacia los UAP sirve como un recurso valioso, que destaca la necesidad de una respuesta coordinada de todo el gobierno a este tema complejo.

Protecciones para denunciantes

Un componente clave de la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses es la inclusión de protecciones sólidas para los denunciantes de irregularidades para las personas que reportan avistamientos de UAP de buena fe. La legislación prohíbe explícitamente cualquier acción adversa, como represalias o repercusiones profesionales, contra empleados gubernamentales, contratistas o personal de aviación que presenten informes de UAP.

Para fomentar aún más la presentación de denuncias y romper las barreras del estigma y el secreto que rodean a los UAP, la Ley exige la creación de canales de denuncia seguros y confidenciales que permitan a las personas compartir sus experiencias sin temor a consecuencias negativas. Esto podría incluir el establecimiento de una línea directa anónima o un portal de informes en línea, así como pautas claras para el manejo de información confidencial o clasificada relacionada con incidentes de UAP.

No se puede subestimar la importancia de estas protecciones a los denunciantes, ya que abordan una de las barreras más importantes para el progreso en la cuestión de los UAP: la renuencia de muchos profesionales de la aviación a informar sobre avistamientos por temor a ser ridiculizados, estigmatizados o perjudicados en sus carreras. Al crear un entorno seguro y de apoyo para la presentación de informes, la Ley busca alentar a más personas a contar sus experiencias, lo que en última instancia conduce a una imagen más completa y precisa del alcance y la naturaleza del fenómeno UAP.

Manejo de información

Dada la naturaleza confidencial de cierta información relacionada con UAP, particularmente en lo que respecta a la seguridad nacional y programas clasificados, la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses incluye pautas claras para el manejo y protección de datos confidenciales. Si bien la legislación prioriza la transparencia y la divulgación pública en la mayor medida posible, también reconoce la necesidad de salvaguardar los intereses legítimos de seguridad nacional y evitar la divulgación no autorizada de información clasificada.

Para lograr este equilibrio, la Ley establece protocolos para el manejo y almacenamiento seguro de datos relacionados con UAP, así como criterios claros para determinar cuándo y cómo se puede compartir la información con el público u otras partes interesadas. Esto implicará una estrecha colaboración con la comunidad de inteligencia y otras agencias relevantes para garantizar que la información confidencial esté protegida adecuadamente, al tiempo que se permite el máximo nivel de transparencia y participación pública posible.

Conclusión

La Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses representa un paso trascendental para abordar los desafíos de larga data que plantean los Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP) para la seguridad de la aviación, la seguridad nacional y la comprensión científica. Al establecer un marco integral para la notificación, investigación y análisis de incidentes de UAP, esta legislación innovadora busca llenar los vacíos en el sistema actual y brindar a los profesionales de la aviación, las agencias gubernamentales y el público las herramientas y el apoyo que necesitan para enfrentar esto. una cuestión compleja de frente.

La urgente necesidad de actuar sobre los UAP ha quedado clara gracias a los convincentes testimonios de valientes pilotos y profesionales de la aviación como Ryan Graves y David Fravor, que se han presentado para compartir sus experiencias y expresar sus preocupaciones sobre los riesgos potenciales que plantean estos fenómenos inexplicables. Sus relatos, junto con el creciente conjunto de evidencia y datos que rodean los incidentes de UAP, subrayan la importancia crítica de desarrollar un enfoque coordinado de todo el gobierno para este tema que priorice la transparencia, el rigor científico y la seguridad de nuestros cielos.

La Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses busca abordar estos desafíos al exigir la creación de un proceso estandarizado de informes e investigación, establecer protocolos claros para la cooperación entre agencias y el intercambio de datos, y brindar protecciones sólidas para los denunciantes que presenten informes de UAP. Al fomentar una cultura de apertura, colaboración y rendición de cuentas, la legislación apunta a romper las barreras del estigma y el secretismo que durante mucho tiempo han obstaculizado el progreso en este tema, permitiendo una respuesta más integral y efectiva al fenómeno de los UAP.

Además, la Ley reconoce la importancia vital de la participación y la conciencia pública en el esfuerzo por comprender y abordar las UAP. Al ordenar a la FAA que desarrolle un plan de comunicaciones estratégico y establezca pautas claras para la divulgación pública de información relacionada con los UAP, la legislación busca fomentar un diálogo informado y abierto sobre estos fenómenos, ayudando a disipar conceptos erróneos y fomentar la presentación de informes responsables por parte de los profesionales de la aviación y el público en general.

A medida que avanzamos en la implementación de la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses, es esencial que todas las partes interesadas (desde agencias gubernamentales y funcionarios electos hasta la industria de la aviación y la comunidad científica) trabajen juntas con un espíritu de cooperación y propósito compartido. Sólo aprovechando nuestra experiencia, recursos y compromiso colectivos podemos esperar desentrañar los misterios de la UAP y garantizar la seguridad del espacio aéreo de nuestra nación.

Sin duda, el camino a seguir será desafiante, a medida que lidiamos con las complejidades e incertidumbres que rodean el fenómeno de la UAP. Sin embargo, con la aprobación de la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses, hemos dado un primer paso crucial hacia un enfoque más proactivo y con base científica para abordar este tema, uno que priorice la seguridad de nuestros pilotos, la seguridad de nuestra nación y la búsqueda de la verdad y la comprensión.

Frente a lo desconocido, es nuestra responsabilidad como nación enfrentar estos desafíos con coraje, resiliencia y un compromiso inquebrantable con los principios de la investigación científica y la responsabilidad democrática. Al apoyar la Ley de Espacio Aéreo Seguro para los Estadounidenses y el trabajo vital que representa, tenemos la oportunidad de demostrar nuestra dedicación a estos valores y liderar el camino en el esfuerzo global para comprender y abordar el fenómeno UAP.



Modificado por orbitaceromendoza