lunes, 5 de agosto de 2013

Otra vez aparecieron animales mutilados (pcia. de Santa Fe)

Mutilación de ganado en la Argentina (julio de 2013)
Otra vez aparecieron animales mutilados (pcia. de Santa Fe)
 Fotos: Jesica Paula Das Neves


Es un misterio. ¿Qué mata o quién mata a estos animales?. La duda es por qué mueren y/o quién les produce la muerte y porque no quedan rastros ni pisadas de quien pudiera ser el atacante. También llama la atención que -al menos en este caso- todas son hembras, no les queda sangre ni emanan malos olores, ni se les acerca ningún otro animal, ni los carroñeros. Esta vez murieron más de 30 animales en la zona de Cañada Ombú.

http://www.reconquistahoy.com/noticias/IDNO4770_otra_vez_aparecieron_animales_mutilados.html


Cerca del malezal
Misteriosos hallazgos de vacas muertas y mutiladas en Esquina (pcia. de Corrientes)
Un ternero de unos 180 kilos apareció, el sábado por la tarde, mutilado en un campo de la tercera sección de Esquina. Además, se conoció al menos un caso más ocurrido en una zona. 




En cer­ca­ní­as de la zo­na co­no­ci­da co­mo el “ma­le­zal”, una re­gión en el de­par­ta­men­to de Es­qui­na cons­ti­tui­do por ba­ña­dos, la­gu­nas y al­gu­nas is­las, se re­gis­tra­ron en los úl­ti­mos dí­as al me­nos dos ha­llaz­gos mis­te­rio­sos de ani­ma­les va­cu­nos apa­re­ci­dos muer­tos, y a los cua­les se les ex­tra­je­ron con par­ti­cu­lar me­ti­cu­lo­si­dad di­fe­ren­tes ór­ga­nos.

Mien­tras las au­to­ri­da­des del área de la pro­duc­ción mu­ni­ci­pal y tam­bién de la Po­li­cía Ru­ral y de Is­las buscaba ac­tua­li­zar los da­tos so­bre los dos he­chos ocu­rri­dos, la po­bla­ción ma­ni­fes­ta­ba ayer su asom­bro, pre­o­cu­pa­ción e in­tri­ga por las apa­ri­cio­nes a tra­vés de las re­des so­cia­les y de me­dios ra­dia­les de la lo­ca­li­dad. “Na­die ra­di­có has­ta el mo­men­to nin­gu­na de­nun­cia ni co­mu­ni­có los ca­sos a la po­li­cía ru­ral”, ase­ve­ró a Epo­ca un ofi­cial del PRIAR (Po­li­cía Ru­ral y de Is­las) des­de Es­qui­na, quien ase­gu­ró que, pe­se a ha­ber esta­do de guar­dia du­ran­te los úl­ti­mos sie­te dí­as, la in­for­ma­ción le lle­gó a tra­vés de las re­des so­cia­les. “El últi­mo ca­so si­mi­lar re­gis­tra­do su­ce­dió en Guay­qui­ra­ró, ha­cen va­rios años”, re­cor­dó el ofi­cial.

Mien­tras tan­to, eran los pe­rio­dis­tas de ra­dios lo­ca­les quie­nes da­ban cuen­ta de los ha­llaz­gos, su­ce­di­dos uno el jue­ves y el otro el sá­ba­do por la tar­de.

En diá­lo­go ex­clu­si­vo con Epo­ca, des­de uno de los cam­pos en que fue en­con­tra­do uno de los ani­ma­les mutila­dos, ex­pli­ca­ron que el va­cu­no de unos 180 ki­los apa­re­ció sin co­ra­zón, ore­ja ni len­gua. Co­mo da­to curio­so ade­más pre­ci­sa­ron que “en tor­no del ani­mal, no se en­con­tró nin­gún ras­tro de san­gre”, explicaron des­de la es­tan­cia “San­ta Ca­ta­li­na”, en la ter­ce­ra sec­ción de Es­qui­na.



“Es­ta­ba­mos re­co­rrien­do la es­tan­cia co­mo ha­ce­mos ha­bi­tual­men­te, cuan­do en­con­tra­mos el ani­mal tira­do. Baja­mos a ver­lo, y nos en­con­tra­mos con es­ta si­tua­ción, que nos re­sul­tó inex­pli­ca­ble. Aho­ra toda­vía per­so­nal que tra­ba­ja en la es­tan­cia es­tá re­co­rrien­do el te­rre­no, pa­ra cons­ta­tar el es­ta­do de los de­más ani­ma­les de la ha­cien­da”, ex­pli­ca­ron.

Ra­ti­fi­can­do su des­con­cier­to, des­de la es­tan­cia pun­tua­li­za­ron que al ter­ne­ro, de la ra­za Bran­gus, “le extrajeron el co­ra­zón por un ori­fi­cio que le prac­ti­ca­ron cer­ca de la pa­le­ta, tam­bién una ore­ja y la lengua desde la qui­ja­da. Ve­te­ri­na­rios re­vi­sa­ron al ani­mal, y re­mar­ca­ron que los cor­tes son pre­ci­sos, co­mo si fue­ran cau­te­ri­za­dos o he­chos con bis­tu­rí”, sos­tu­vo el res­pon­sa­ble del es­ta­ble­ci­mien­to.

Otro da­to cu­rio­so fue que, al­re­de­dor de don­de fue en­con­tra­do el ani­mal, la pas­tu­ra pre­sen­ta­ba un co­lor y una tex­tu­ra di­fe­ren­te.

Mien­tras la in­tri­ga y la pre­o­cu­pa­ción iban to­man­do ayer di­men­sio­nes ma­yo­res, se te­jen dis­tin­tas te­o­rí­as, que pre­ten­den dar­le una ex­pli­ca­ción a los ha­llaz­gos mis­te­rio­sos. Mien­tras la cre­en­cia po­pu­lar ha­bla del fa­mo­so mi­to del “chu­pa­ca­bras”, otros alu­den a la coin­ci­den­cia con la cre­cien­te del río Co­rrien­te, que irri­ga la zo­na del “ma­le­zal”, con la pro­ba­bi­li­dad de que eso “em­pu­je” a al­gu­nas es­pe­cies fue­ra de su há­bi­tat na­tu­ral en torno de las is­las y ba­ña­dos, y los in­duz­ca a ata­car pa­ra so­bre­vi­vir. Una ter­ce­ra te­o­ría ha­bla por su par­te de la po­si­ble uti­li­za­ción de los ór­ga­nos ex­tra­í­dos a los ani­ma­les pa­ra al­gún ti­po de ri­tual.

Lo cier­to es que, sin ex­pli­ca­cio­nes, des­de la es­tan­cia es­pe­cu­la­ban al­ter­na­ti­vas, pe­ro más pre­o­cu­pa­dos por cons­ta­tar el es­ta­do ge­ne­ral de la ha­cien­da que en de­ter­mi­nar el ori­gen de los ata­ques mis­te­rio­sos. “Si la inten­ción fue­ra un hur­to, no hu­bie­ran de­ja­do el ani­mal ti­ra­do, se hu­bie­ran lle­va­do la car­ne. Y no se lle­va­rí­an só­lo tres ór­ga­nos, sal­vo que sea pa­ra un fin es­pe­cí­fi­co”, ana­li­zó el hom­bre.  

Apa­ri­cio­nes mis­te­rio­sas

Va­le re­cor­dar que en la pri­me­ra mi­tad de 2002 se en­con­tró ga­na­do va­cu­no mu­ti­la­do en va­rios pun­tos del pa­ís, en la zo­na com­pren­di­da en­tre las pro­vin­cias de Río Ne­gro y San­ta Fe. Si bien se per­ci­bí­an abla­cio­nes de los apa­ra­tos re­pro­duc­ti­vos de los ani­ma­les, los me­dios aso­cia­ban los he­chos con el fe­nó­me­no chupacabras o con ri­tos de sec­tas sa­tá­ni­cas.


Pa­só muy po­co tiem­po pa­ra que el Ser­vi­cio Na­cio­nal de Sa­ni­dad y Ca­li­dad Agro­a­li­men­ta­ria (SE­NA­SA) con­clu­ye­ra que las mu­ti­la­cio­nes fue­ron lle­va­das a ca­bo por zo­rros o ra­to­nes ho­ci­cu­dos. En Co­rrien­tes, los ha­llaz­gos se die­ron en su ma­yo­ría en el Sur pro­vin­cial.

http://www.diarioepoca.com/notix2/noticia/313846_misteriosos-hallazgos-de-vacas-muertas-y-mutiladas-en-esquina.htm#



Ahora encuentran un caballo mutilado en Santiago del Estero
Crédito: Visión OVNI



La aparición de animales con extraños cortes sigue asombrando a pobladores que no encuentran explicación a este extraño fenómeno, y aseguran no haber visto nunca antes algo igual. En esta oportunidad se trata de un equino, aparecido y denunciado por su dueño, en la localidad de Fernández, Santiago del Estero.

El equipo de investigaciones Visión OVNI denunció en las ultimas horas un nuevo caso ocurrido que presenta similares características al que ya comentamos en este portal, ocurrido en la la localidad de Esquina este fin de semana.

La particularidad del caso, es que el animal, de avanzada edad, por lo que se presumía su muerte en esos días, apareció fallecido a la mañana siguiente con un corte pronunciado en la zona ocular y otro en la zona del ano.

El informe de la investigación preliminar detalla:

"Las fotos que recibimos, nos muestran un corte con faltante total del órgano ocular. Es observable además, un corte en el cuero alrededor de cuenco del ojo (2 cm. aproximadamente), con zonas de cortes al ras y zonas con cortes con irregularidades, similares al accionar del cuchillo.

En la zona anal, puede verse, un corte plano y circular, de aproximadamente 18 cm de diámetro, con desprendimiento de las cerdas de la cola, en una "especie" de levantamiento por sobre el ano".

Es de destacar, que alrededor del cuerpo, en terreno, se observa el típico pataleo del animal moribundo, con cantidad de marcas al respeto.

No se observa residuales de sangre, ni en la cuenca del ojo, ni en la zona del ano. Tampoco en el terreno. Sí se aprecia, un sangrado fresco insinuado en uno de los orificios de la nariz".


Relato del dueño del animal

El propietario de equino manifestó su sorpresa ante el corte que presentaba en la zona ocular, argumentando que nunca había visto algo semejante.

Por otra parte, durante la noche no escucharon ningún tipo de ruido, ni las evidencias del accionar de animales carroñeros, como por ejemplo los cuervos, muy comunes en la zona.

Manifiesta que ellos no trabajaron sobre el cuerpo con cuchillos, y si alguien lo hubiera hecho, por la cercanía del animal a la casa, lo hubieran escuchado, porque la chacra tiene perros que alertan cualquier movimiento.

El caso presenta extrañezas, que no dan la posibilidad de tomar una opinión definitoria sobre el caso, por lo cual esperamos más elementos por parte del dueño del animal, con la consulta del veterinario de la zona.

http://www.26corrientes.com.ar/index.php/misterios/4907-ahora-encuentran-un-caballo-mutilado-en-santiago-del-estero.html

domingo, 4 de agosto de 2013

San José, Misiones: A un paso a nivel (23 de agosto de 1965)

San José, Misiones: A un paso a nivel (23 de agosto de 1965)
por Dr Roberto Banchs (CEFAI)
Crédito: Visión OVNI


Casimiro Zuk y Roberto Banchs.
Con el titulo “Yo he visto un OVNI, nos afirma el Sr. Casimiro Zuk”, el diario El Territorio, de Posadas, Misiones, en su edición del 2 de septiembre de 1965, en pleno auge de la gran oleada argentina, ofrece la siguiente información:

“APÓSTOLES (Corresponsal Ernesto Zajaczkowski) – Llegó hasta nuestra corresponsa­lía el señor Casimiro Zuk, soltero de 27 años de edad, domiciliado en la chacra 171 de la colonia Apóstoles, quien nos expresó a boca de jarro: ‘Yo he visto un plato vola­dor’. Lo hicimos sentar, advirtiendo una nota de relevantes contornos para nuestros lectores".

"El relato del señor Zuk comienza así: ‘En la noche del 23 de agosto, alrededor de la una de la mañana, cuando transitaba por la ruta que une el paraje Centinela con la ciudad de Apóstoles (Fomento Agrícola N° 5) en bicicleta y al llegar al paso a nivel del ferrocarril General Urquiza, entre los lotes 310 y 312, cerca de la curva Palaczewski, divisé de pronto sobre mi cabeza a una altura de más o menos 3.500 metros un objeto luminoso que despedía a ratos, deste­llos de luz natural, para apagarse luego y permanecer en penum­bra por espacio de algunos segundos, para volverse a encender. Frené y apeándome de la bicicleta, pude a­preciar que poco a poco el OVNI se acercaba a la tierra y al llegar a una altura aproximada de 500 metros, describió un semicírculo de este a oeste para luego de­sandar el camino recorrido y posarse suavemente sobre la playada del campo lindante, a unos 400 metros del lugar en que me encontraba, pudiendo apreciar que era una especie de vehículo automo­tor de forma alargada, con un diámetro aproximado en su parte central de cinco metros, despidiendo a ratos haces de luces enceguecedoras. Alrededor de la nave o vehículo, se podía apreciar una especie de visera, similar a la que tienen los automóviles para protegerse de los rayos solares sus conductores, debajo de la cual se encontraban ventanillas enterizas; la altura total de la nave sería de 2,50 metros’".

“Más adelante, el señor Zuk nos dice: ‘De pronto, comenzó a abrirse lentamente una escotilla de la que salió una persona de altura normal, vestida con un traje parecido al de un aviador (mameluco) que lo cubría desde la cabeza hasta los pies; el traje despedía destellos luminosos; el individuo caminó unos pasos como queriendo estirar sus piernas y rígido, volvió a la nave, la que después de cerrar su escotilla emprendió vuelo, elevándose en espiral y sintiéndose una especie de bramidos como único ruido’. Preguntamos entonces, si se escuchó algún ruido aparte del bramido, a lo que nuestro interlocutor respondió: ‘Solamente cuando bajó el individuo se escuchaba un rumor que podía ser suave música o una radio que funcionaba’".

“Finalizado el relato, el señor Zuk se despidió y subiendo en su bicicleta se per­dió lentamente por las calles de la ciudad”
, concluye la crónica periodística.

A partir de esta publicación, su historia fue reproducida en una variada bibliografía, argentina y extranjera (1), incluyendo listados y catálogos de no identificados.

Nuestra investigación

Partiendo de la ciudad de Posadas por la ruta provincial 1 (actual nacional 105), hacia el sudeste, unos 45 km, Y luego a través de estrechos caminos de arcillosa tie­rra roja, que se abren entre la tupida sel­va y monte -característica de la región, llegamos a nuestro destino: el lugar de los hechos, el testigo.

Casimiro Zuk.
El testigo, Casimiro Zuk

De él recogemos su testimonio directo y procedemos a un reconocimiento donde ocurrió el fantástico avistamiento[1].

Casimiro Zuk es un agricultor de té y yerba mate, con estudios primarios, que te­nía por entonces 28 años. Eran aproximada­mente la una de la mañana del lunes 23 de agosto de 1965. El cielo se hallaba algo nublado y oscuro, cuando Zuk regresaba a su chacra ubicada en Apóstoles, luego de visi­tar a su novia.

Conduciendo su bicicleta por un camino, de suaves pendientes, recorrió apenas unos 300 m de la casa, cruzó un paso a nivel del ferrocarril Gral. Urquiza, situado en la zona de colonia San José, cerca del arroyo Chimiray, anduvo unos 50 m y de pronto vio a su derecha, al oeste, una luz. “Al principio era como una gran estrella -nos dice-, vi de casualidad eso”.

Pero la luminosidad blanco-amarillenta fue en aumento, y parecía desplazarse cada vez más bajo, aminorando su velocidad a medida en que se acercaba, lentamente, a donde se encuentra la Estación del Medio, un apeador -con plataforma y abrigo- del tren coche motor, hasta alcanzar una distancia que Zuk -atónito en el camino- estimó en 300 o 400 m. Dedujo que la luz se detuvo allí, a unos 3 m del suelo, pues “como la playada es llana, entonces no podía estar en el suelo”, sino a una cierta altura.

A medida que esa luz avanzaba, podía escuchar algo que describe como “una música lenta, rara”, y al detenerse, notó un soni­do (“rrooée-rrooée”) parecido al de un bombeador de agua.

En esas circunstancias, observó a “una persona” que, por la distancia estimada, supone que tendría “un metro de estatura, o cosa así”, de contextura normal, vestida con un mameluco.

“Estuvo más o menos 8-10 minutos detenido allí -expresa-, y de repente aumentó el ruido aquel que escuché: ‘rRrRr’, de tipo circular; y otra vez, ví la luz como la del principio, más grande, más chica, desapareció”.

Zona de observación del OVNI.
Casimiro Zuk afirma que no hubo otros testigos que hayan observado o escuchado algo extraño esa noche. Tampoco notó la presencia de animales sueltos, o vehículos en el área. Pensó avisar a un vecino cercano, pero supuso que a esa hora se encontraría dur­miendo y perdería tiempo para seguir contemplando el inusitado fenómeno: “Es un lugar de poco tránsito -agrega-, únicamente la vía con el coche motor, pero, el tren a esa hora no pasaba”.

“La luz daba la impresión de tener una visera, pues se proyectaba hacia abajo. Objeto no he visto; nada más que el techo -la visera-, y a la persona que caminó, que vi mal, mal. Luego la luz desapareció de mayor a menor, haciendo ‘rRrRr’, así”.

Al aproximarse, parecía que prendía y apagaba. Pero cuando se detuvo, y “el brillo estaba sobre la tierra, a 3 metros”, tampoco pudo apreciar una forma definida, pero sí algo semejante a un “corredor”, con una visera, o alero. “Era una luz muy fuerte, yo la miraba, pero no veía…; cuando veía eso (al bajar la vista y volver a observar) parecía un foco, nomás. Algo se notaba, también, como escotillas dibujadas, algo así, no sé, pero podía más o menos distinguirlas porque eran algo más oscuras”, dice Zuk.

Le resulta difícil precisar el tamaño, pero calcula que no podía tener más de 10 m, asegurando que, al menos, “no tenía un tamaño chico”. “Sin poder determinar si era re­dondo, alargado, etcétera, podía apreciar -eso sí-que se trataba de una luz que brillaba como si tuviera la luz arriba y brillaba todo…”.

http://www.visionovni.com.ar/uploads/img509da2bd77e7b.jpg
Zona de observación del OVNI.
El ocupante

“La persona apareció dando unos pasos -refiere Zuk-, dio vuelta, otra vuelta, caminó y luego no la vi más, porque no la observé continuamente. Para poder recuperar la visión (por el foco de luz), vi abajo para volver a verle y, entonces, no le vi más”, expresa con cierta desazón. Aunque agrega: “Tuve miedo, porque estaba solo, que me pase algo; qué se yo, fue una cosa rara. Pero mal intencionado no creo que fue­ra, porque a mí no me tocó, no me hizo ningún daño”.

La figura estuvo unos 2 o 3 minutos, y dejó de verse cuando la luz empezó a irse. Tenía el aspecto “como una persona de acá, común, pero me parecía verle como un vesti­do, tipo mameluco. Por el reflejo de la luz lo veía, algo más amarillo. El rostro, en cambio, no podía distinguirlo por la distancia, pero tenía como un mameluco”, insiste. Zuk nos hace una sugerente comparación: “Luna no había, entonces por esa luz no se no­taba. Es lo mismo que un coche que ilumina con los focos: no va a ver el coche, va a ver la luz”.

“La persona no descendió del aparato. Estuvo ahí, en la luz, bajo un ‘corredor’, en el puente, como quien está adentro, y de pronto no lo vi más. El aparato estuvo un rato, hasta que hizo ese ‘barullón’, de espiral, y se fue en la misma dirección que a­pareció”, reduciendo su magnitud lumínica a medida que se alejaba, sin variar de color e intensidad. Todo habría durado unos 15 minutos.

Luego del encuentro

Casimiro Zuk decide entonces proseguir viaje, cubriendo los 10 o 12 km que restaban para llegar a su chacra, donde vive con su familia. Y se fue pen­sando muchas cosas, qué le podía haber ocurrido, y también, lamentando no haber ido a­compañado para intentar acercarse. “Yo pensé que era algo raro, que no era de acá”, señala.

Días después regresó al lugar procurando hallar algún vestigio, o rastro, pero tras una intensa búsqueda no halló evidencia alguna que confirmara la extraña presen­cia. En esos días, además, le comentó lo sucedido al corresponsal en Apóstoles del diario El Territorio, de Posadas, quien hizo la nota publicada nueve días después de ocurrido el suceso.

El testigo, nacido el 2 de noviembre de 1936, Casimiro Zuk es un hombre delgado, de modales sencillos, y con un inocultable acento europeo, polaco. Usa lentes desde muy joven, por el problema de una debilidad visual progresiva, empleando en la época del episodio lentes de 3,5 dioptrías de aumento. Al tiempo en que fue realizada la encuesta, presentaba un gran monto de ansiedad.

Al preguntarle si hay antecedentes en su familia… (de otras experiencias simila­res), nos interrumpe, como adivinando -erróneamente- la pregunta, diciendo: “¡Ah, us­ted me dice si hay tocados (locos) en la familia…, no, no hay nada de esos antece­dentes. Lo que sí, nos gusta beber, sí, eso sí nos gusta, je-je”. Zuk se muestra, evidentemente, sincero en sus declaraciones, admitiendo con absoluta franqueza su alegre disposición por las bebidas alcohólicas.

Quien le conoce desde hace tiempo, como un profesor de Biología, de la Cooperati­va Agraria de Apóstoles, sostiene que “se trata de una persona muy singular, emprendedora, que participa activamente de la vida agraria, pero que se pregunta por cuestio­nes más trascendentes, que otros agricultores de la zona no se formulan, poniendo como ejemplo la vida después de la muerte, el espiritismo, y temas afines".

Poniendo de relieve este rasgo, se muestra intrigado por el tema, preguntándonos y respondiéndose a la vez: “Dígame una cosa, ya que estamos en esto, como le decía, los extraterrestres han pisado ya suelo argentino, según el diario. Tengo una hermana en Buenos Aires quien dice que, en su planeta, han recibido personas -como acá-, pero no han dado resultado. Pero lo único que ellos han prometido es que no dejarían esta­llar la bomba atómica, por eso serían la salvación de nuestro planeta”.

Apeador del ferrocarril Urquiza, escenario del inolvidable encuentro con el OVNI.

Análisis del caso

La descripción que hiciera Casimiro Zuk al diario El Territorio, resulta muy similar a la que nos efectuara una veintena de años después, revelando el vívido recuerdo de aquel episodio que se ha constituido en una inolvidable experiencia. Desde luego, habrá detalles que escaparán a la rememoración, incluido las percepciones equivocadas y las distorsiones del primer momento, sometidos a los sentimientos más profundos y a la imposibilidad de reproducir con exactitud aquello que registran los órganos sensoriales.

Por otra parte, el informe del caso ocurrido en San José (los catálogos suelen situarlo, por error, en Apóstoles) se inscribe, como dijimos, durante el mayor incremen­to de avistamientos de platillos registrados en la oleada de 1965 que cubrió territorio argentino. Y también, durante el vuelo de ocho días por el espacio de los astronautas L. G. Cooper y Ch. Conrad (lanzados el 21 de agosto), que ganó la primera plana de los diarios en esos días (3), quienes a bordo de la Geminis V efectuaron una demostración a modo de una preparación psicológica para la misión lunar.

La verificación in situ, es decir; la practicada sobre el terreno, permitió corre­gir ciertos datos deslizados en la crónica periodística, rectificados a su vez por Zuk, en cuanto a la ubicación y desplazamiento del objeto. En efecto, en la oscura noche del lunes 23, el objeto parecía situado en todo momento a baja altura del suelo, a pocos metros, efectuando un movimiento de aproximación y alejamiento hasta desaparecer de la visión del testigo.

Esta misma inspección, junto al croquis que documentaba el testigo, permitió también comprobar que el OVNI se había movido -para nuestra sorpresa- en el sector de las vías del ferrocarril y, aún más, en su dirección y hacia la estación Pindapoy (asiento de la compañía frutal Pindapoy).

Aun cuando C. Zuk afirma que “es un lugar de poco tránsito, únicamente la vía con el coche motor, pero, el tren a esa hora no pasaba”, procedimos a intentar verificar esos datos. En primer lugar, fue fácil comprobar que el coche motor no era el único tipo de tren que circulaba por las vías, habiendo otros de carga y de pasajeros. La comprobación de que “a esa hora no pasaba” tren alguno, iría a ser una tarea harta de dificultades, aunque allanadas por la amabilidad y excelente disposición del personal del Ferrocarril General Urquiza[1].

Fue así que tratando de conocer de modo fehaciente el movimiento de trenes en aquella fecha/hora y lugar (Apeadero 538,4; long. 55° 50′ ­lat. 27° 50′+), las primeras averiguaciones en ese senti­do no aportaron nada positivo, ya que no se contaban con los registros de trenes de ese año[2].

Sin embargo, los Sres. Tenca y Bene­gas, de la División Técnica, Sector Horarios y de Transporte, de Ferrocarriles Argentinos, nos proporcionaron el “Itinerario de Trenes”, del F.C. Urquiza (4), donde obra minuciosamente el movimiento ferroviario preestablecido, con sus estaciones, horarios e identificación de los trenes. A pesar, es por todos conocido las ostensi­bles demoras y alteraciones que suelen producirse en el tránsito ferroviario, en parti­cular, en una zona que -por la intensa actividad agrícola- hay movimientos de carga y maniobras (por ejemplo, en la Estación Pindapoy, a escasos miles de metros).


Planimetría del tendido ferroviario en el lugar del avistamiento. Fuente FC Urquiza.

Al respecto, la lectura del citado Itinerario permite advertir el paso regular del tren de fruta 252 a las 23,40 por Pindapoy -permitiendo el paso al tren mixto 2, de Posadas-, pasando por el Apeadero “Km 538,4” (distancia tomada desde Concordia) alrede­dor de la medianoche, y llegando a Apóstoles a las 0,25, la otra estación más cercana. Ese tren mixto habría pasado a las 22,58 por Pindapoy y a las 23,38 por Apóstoles.

De acuerdo a lo que se nos informó, a causa de la habitual demora del primero, que debía esperar y maniobrar para ceder el paso (se trata de un ramal de una sola vía), al año siguiente -1966- se procedió a modificar los horarios (5), llegando a Apóstoles -según planilla- a las 1,09 horas.

Conforme a lo examinado, el fenómeno visto por Casimiro Zuk, bien podría coincidir con el paso de un tren por las angostas vías del Ferrocarril Urquiza.

Pero -según parece- las coincidencias no se agotan ahí. El “coche motor”, que empezaba a circular a comienzos de esa década, era conocido en el ambiente ferroviario con el mote de “Marciano” (¡oh!, curiosidad), de acuerdo a lo que nos comentó un técnico de esas máquinas que opera en los talleres de Villa Lynch, debido a su peculiar aspecto -análogo al prototipo de un plato volador- y al sonido susurrante, diferente al de otras máquinas. Su incorporación al servicio -nos explicó- data de 1962 y fue toda una novedad para la época. Se trata de un vehículo gasolero, italia­no (Fiat), compuesto por dos o tres vagones, utilizado para tramos cortos (corta y media distancia). En agosto de 1965, la Argentina disponía de 850 coches ferroviarios.

No dudamos que su extraña apariencia, muy distinta a la vetusta imagen de las locomoto­ras que rodaban con anterioridad por esas mismas vías, fuera una fuente de equívoco.

¿Habrá inducido un error en la percepción de Casimiro Zuk la eventual presencia de esta novedad tecnológica? La respuesta podría provenir de un examen comparativo.

En primer lugar, nos detuvimos a escuchar el sonido del motor gasolero del coche ferroviario y, realmente, nos sorprendió la gran semejanza con el emitido por el “OVNI” de Zuk, un “rrooée-rrooée, parecido al de un bombeador de agua (…), de tipo circular”. Como es de rigor, la descripción del testigo -con su onomatopeya-, así como la del mo­tor Fiat, han sido registradas mediante grabación.


El coche-motor Fiat, presunto OVNI en San José, Provincia de Misiones. Talleres de Villa Linch, BA

La dirección en que fue visto detenerse el presunto OVNI, coincide exactamente con el Apeadero -o apeador- Km 538,4 del Ferrocarril Gral. Urquiza. No así la distancia, ya que el apeadero se encuentra ubicado a unos 100 m, y el testigo sitúa al OVNI a 300 o 400 m, pero en la misma dirección oeste. De todas formas, la estimación de Zuk resulta muy relativa, por las dificultades de calcular la distancia en la oscuridad de la noche[3], cuya Luna se hallaba al este en su 25,6ª fase decreciente (fracción iluminada: 20%, azimut 86º, 39’ y altitud -44º).

En el mismo sentido, podemos expresamos respecto a la altura en que se halló el objeto, deduciendo que se detuvo a unos 3 m del suelo, tras sobrevolar a baja altura. Desde la posición del testigo, al pie de una suave pendiente, el horizonte no era claramente visible, siendo obstaculizado por un monte de árboles y por el terraplén elevado del ferrocarril (véase el plano en corte).

Los desplazamientos del fenómeno merecen también un breve análisis. Llama la atención que los mismos parecen haber seguido la sinuosidad de las vías férreas (“describió un semicírculo…”, etc.), como se observa en el plano.

En cuanto al “OVNI”, Casirniro Zuk insiste durante nuestra entrevista que sólo observó una luz, “objeto no he visto; nada más que el techo -la visera-, y a la persona que caminó…” (No obstante, la noticia de El Territorio indica haber visto “una especie de vehículo automotor (!) de forma alargada”, de unos 5 metros; conceptos que desestima en nuestra encuesta para afirmar que “no tenía un tamaño chico -pero no mayor de 10 m-, sin poder determinar si era redondo, alargado, etc.”). Y aún más: “Podía apreciar -eso sí- que se trataba de una luz que brillaba cano si tuviera la luz arriba y brillaba todo (…), parecía un foco, nomás”. Un farol.

Es interesante hacer notar aquí que la locomotora del coche motor, posee un reflector arriba (al igual que en el otro extremo del tren, con una puerta salida abajo).

“Algo se notaba., también, como escotillas, algo así” (el diario dirá “ventani­llas enterizas”), sostiene C. Zuk. Los extremos del coche motor poseen unas muy noto­rias aberturas, parabrisas.

Otro aspecto que nos lleva a formular algún comentario, se refiere a la “visera” o “techo” del objeto. Según el testigo, “la luz daba la impresión de tener una visera, pues se proyectaba hacia abajo”. Recuérdese al respecto que el OVNI estaba detenido, en relación a Zuk, por detrás del Apeadero Km 538,4; lo que equivale a decir que la visión de aquél le permitía notar -entre sombras- el muelle y, especialmente, el cobertizo, a través del cual -al parecer- atisbaría “el aparato” junto al andén.


Flamante reinauguración del peculiar transporte ferroviario en Nogoyá, 11-2007.

 Desde esa perspectiva, observó a “una persona”. Tenía el aspecto de un individuo “de acá, común”. “Apareció dando unos pasos, dio vuelta, otra vuelta, caminó y luego no la vi más”, nos relata Zuk, agregando que tenía un mameluco… como el de un operario. El periódico dirá, incluso, que “caminó unos pasos como queriendo estirar sus piernas”. Será que los visitantes, después de todo, tienen sus necesidades.

Creemos que no será necesario ahondar en la personalidad de Zuk. Al contrario, estimamos que los datos obtenidos resultan suficientes para acceder, como se ha visto, a la posible naturaleza del fenómeno registrado en San José, provincia de Misiones.

Los datos reunidos y cotejados, permi­ten establecer una base firme de presun­ción respecto al supuesto OVNI, que ha si­do -al parecer- producto de la errónea interpretación de “una máquina no­vedosa” para la época, como lo fue el comentado coche ferroviario, y no de uno de los populares platos voladores que estimu­laron tanto la imaginación y el desconcierto en aquellos años.

Esta hipótesis no significa una actitud refractaria so­bre el fenómeno de los OVNIs, sino, la adhesión permanente al análisis crítico de la realidad -despojada de ocurrencias apasionadas- y la preten­sión de animar el interés por la investigación.

Referencias

(1) El Territorio, Posadas, 2 setiembre 1965. Citado en: CODOVNI, Buenos Aires, Informes de 1965, p.17; Antonio Ribera, P. V. En Iberoamérica y España, ps.175/ 176; LDLN, Le Chambon-sur-Lignon, FR., N° 92, J1/Ag. 1967; Coral & Jim Lorenzen, Encounters with UFO Occu­pants, ps.155/156; Oscar Uriondo, Los Aterrizajes de Ovni en la Argentina, CEFAI, Bs. Aires, 1972, p.45; Charles Bowen, ed., The Humanoids, Neville Spearman, London, 1969, lacks case; Héctor Anganuzzi, La Histo­ria de los P. V. en la Argentina, Plus Ultra, Buenos Aires, p.195; Jacques Vallée, Magonia, catálogo, caso 687; et. al. In: Banchs Case References, Richard Heiden.

(2) El Territorio, Posadas, 2 abril 1985, p.19.

(3) C1arín, Buenos Aires, 21 al 25 agosto 1965.

(4) Itinerario de Trenes, F. C. Urquiza, Secretaria de Transporte, Bs. Aires, N° 31, Mayo 1965, ps. 52/75.

(5) Ibíd., N° 33, Mayo/Diciembre 1966, ps.54/55.

[1] En particular, los señores Ricardo Giancola (Jefe del Museo Nacional y Centro de Estudios Históricos Ferroviarios), Pedro Bidegorry (Jefe Mantenimiento), Santos Blanco (Jefe Div. Operativa, Dpto. Transporte), y J. del Greco (Jefe Estación Pindapoy).

[2] El Jefe de Mantenimiento -Div. Mat. Remolcado- Pedro Bidegorry, cursó una nota al Jefe de la División Operativa, Dpto. Transporte, en Concordia (ER), Santos Blanco, quien a su vez remitió la solicitud de averigua­ciones al Jefe de la Estación Pindapoy, J. del Greco, y este a su vez al de Apóstoles, Sr. Müller, respon­diendo en octubre de 1985 que las mismas “no le aportaron nada positivo sobre este asunto”. En una carta del 25 de septiembre de 1985, J. del Greco, señala: “Le comunico que lamentablemente no se cuenta ya con los registros de trenes de ese año, por lo que no se puede determinar fehacientemente el movimiento en esa fecha. En cuan­to a las averiguaciones efectuadas a gente de ésta (Pindapoy/Apóstoles), manifiestan que -en efecto- se co­mentó sobre ese fenómeno que tuvo mucha repercusión en la zona, y que además se vio más al norte de la pro­vincia (zona de Oberá e Iguazú, bastante distantes una de otra)”. Hechos sobre los cuales no teníamos noticia y, por obvia, aún menos haber podido establecer una relación con el episodio ocurrido en la zona de San José. Al margen, la gestión del personal del Ferrocarril merece ser ampliamente reconocida. Asimismo, por el interés en el tema y la preocupación por satisfacer nuestras inquietudes, puesta de manifiesta tanto en la facilitación de información como en el asesoramiento y orientación que recibimos en todo momento.

[3] En relación a una experiencia simulada de observación OVNI que dirigimos ese año, J. R. Róvere -que nos acompañó durante las encuestas-, se propuso verificar la pretendida fiabilidad de los parámetros perceptuales proporcionados por los testigos, procediendo a estimar distancias a ojo desnudo y en pleno día en el lugar de los hechos. Efectuada la comprobación, su error de cálculo orilló en el 25%.

http://www.visionovni.com.ar/modules/news/article.php?storyid=889

sábado, 3 de agosto de 2013

El 18vo Café Ufológico de Mendoza tuvo visitantes notables

El 18vo Café Ufológico de Mendoza tuvo visitantes notables
por Luis Emilio Annino


De izquierda a derecha: Luis Emilio Annino, José María Tulián, Daniel Postizzi, Raúl Díaz, Faruk Alem, Oscar Ferreyra y Martín Fuentes.

El 31 de julio de 2013 fue la fecha acordada para realizar el 18vo Café Ufológico de Mendoza, ocasión en la que compartimos un extraordinario e histórico encuentro de estudiosos, interesados e investigadores del fenómeno OVNI y la posibilidad de la existencia de vida extraterrestre, el que sin dudas quedará en la memoria de los que tuvimos la buena fortuna de asistir y que seguramente derivará en proyectos de sumo interés para aquellos que desean conocer algo más de la casuística ovnilógica local.

Participaron por primera vez de la reunión Faruk Alem, Victorio Corradi y Daniel Postizzi, junto a otros asistentes frecuentes como Juan Manuel Lima, Juan Andrés Trejo, Martín Fuentes, Ariel Godoy, Mariano Molina, José María Tulián, Raúl Díaz, Oscar Ferreyra y Luis Emilio Annino.

Luis Reinoso, Oscar Ferreyra y Luis Emilio Annino.
En primer lugar se recordó la reciente visita (6 de junio pasado) que hiciera a nuestra provincia el investigador Luis Reinoso, oriundo de Funes, un suburbio de la ciudad santafecina de Rosario, quien es integrante de EDOVNI (Estudio de los OVNIs) y participa de la organización CEFORA (Comisión de Estudios del Fenómeno OVNI de la República Argentina), además de poseer una larga trayectoria en el estudio de este tema. Junto a Oscar Ferreyra y quien esto escribe, pudimos compartir una entretenida jornada dedicada al acontecer actual de la ufología nacional, poniendo énfasis en la tarea que dedica CEFORA en la búsqueda de la desclasificación de documentos oficiales OVNI argentinos. A su vez, Reinoso nos recordaba que su última visita a la provincia se remontaba a 1980, con motivo de la realización del 4to Congreso Nacional de Ovnilogía organizado por la FAECE (Federación Argentina de Estudios de la Ciencia Extraterrestre) Regional Mendoza, en donde Faruk Alem tuvo un rol fundamental en su concreción. También nos realizó una entrevista grabada para difundir en el programa de radio "Tras las huellas de los OVNIs", que conduce junto a Guillermo Aldunatti y Elías Kolev. Finalmente se recordó que el 4 de agosto se realiza el I Encuentro de Ovnilogía de Los Polvorines (pcia. de Buenos Aires) promovido por CEFORA y con la presencia de reconocidos investigadores del fenómeno OVNI de nuestro país. La reunión se extendió por varios horas, hasta despedirnos agradecidos por su amable visita y con la promesa de futuros encuentros.

Diario Mendoza, 7/12/1980.
A continuación tuvimos la sorprendente y bien recibida visita del histórico investigador Faruk Alem, nacido en Tartagal (Salta) y mendocino por adopción, quien dirigió durante parte de las décadas de 1970 y 1980 la AMIFO (Asociación Mendocina de Investigación del Fenómeno OVNI), además de conducir el programa radial "Rumbo a Omega" por la emisora LV8 Radio Libertador y de realizar distintas experiencias con equipos electrónicos, algunos de los cuales se destruyeron durante el terremoto ocurrido en 1977 en Caucete (San Juan) y que se sintiera fuertemente en nuestra provincia. Faruk Alem fue el principal responsable de la exitosa realización en nuestro medio del II Congreso Internacional de Ciencia Extraterrestre y el IV Congreso Nacional de Ovnilogía, del 5 al 7 de diciembre de 1980 y que es recordado entre otras cosas por la participación del célebre ufólogo Dr. Joseph Allen Hynek, junto al investigador cubano y radicado en Miami (EE.UU.) Virgilio Sánchez-Ocejo. Faruk comentó que viajó hasta la mencionada ciudad norteamericana para reunirse con Sánchez-Ocejo para intermediar en la finalmente concretada visita de Hynek a nuestra provincia. Además nos relataba con el singular humor que lo caracteriza la buena valoración que hizo el ufólogo estadounidense del principal producto que sale de las entrañas de la tierra mendocina: el vino, del que pudo disfrutar en las distintas comidas organizadas. Vale señalar que Faruk Alem también ha estado presente en diversas reuniones organizadas por el Café Ufológico RIO54 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Animada (y largamente esperada) conversación entre Faruk Alem y Victorio Corradi.

Boletín del IDEFEH (julio-agosto 1980)
Seguidamente se hizo presente otro histórico ovnílogo mendocino, autor de numerosas investigaciones en nuestro medio y también en la región, varias de ellas de amplia difusión internacional. El Prof. Victorio Corradi se acerca a la temática extraterrestre a través de la lectura de textos escritos por Ray Bradbury y Aimé Michel, pero su inserción en la investigación OVNI comenzó con el clásico caso Peccinetti-Villegas ocurrido el 30 de agosto de 1968, cuando formaba parte del CIEM (Centro de Investigaciones Espaciales de Mendoza). Otros casos fueron estudiados como director del Instituto de Estudios de Fenómenos Extrahumanos Hombre Cósmico (IDEFEH), y fue nuevamente el toque simpático de Alem el que puso en discusión el término "extrahumano" empleado por Corradi, lo que llevó a este último a una larga disertación de por qué empleó esa palabra y no "extraterrestre" para definir la naturaleza de este fenómeno. Varios incidentes fueron mencionados, en los que arenas petrificadas, entidades biológicas extraterrestres, chupacabras y demás estuvieron presentes. Finalmente, Corradi propuso a los integrantes del Café Ufológico de Mendoza colaborar en una futura divulgación de sus trabajos por Internet, lo cual generó una amplia predisposición para llevarla a cabo, ante la posibilidad de conocer (y dar a conocer) numerosos casos que descansan en los archivos del investigador.

De izquierda a derecha: Ariel Godoy, Luis Emilio Annino, Mariano Molina, Raúl Díaz, Faruk Alem, Victorio Corradi, Oscar Ferreyra y Martín Fuentes.

Por último, contamos en esta reunión con la asistencia de un investigador que estuvo de visita por Mendoza. Daniel Postizzi es mendocino, pero vive desde hace varios años en La Plata (Buenos Aires), forma parte de CICOA (Comunidad Investigación Científica OVNI Argentina) y es participante habitual del Café Ufológico RIO54. Si bien el protagonismo del encuentro se lo llevaron los mencionados Alem y Corradi, Postizzi tuvo la oportunidad de compartir varias imágenes fotográficas producto de su actividad investigativa, como así también de relatar algunos incidentes en donde habrían estado involucrados miembros de las FF.AA., lo que generó el interés y la deliberación por parte de los asistentes.

Este relevante encuentro se extendió hasta pasadas las 22.30 hs., donde luego de tan emotiva reunión se dio punto final a la misma y se invitó a los asistentes a retornar para el próximo café ufológico. Nuestra invitación es para:

"19no Café Ufológico de Mendoza: Día: Miércoles 28 de agosto de 2013. Lugar: Café Five Stars - Lavalle 45 (Galería Independencia) - Ciudad de Mendoza. Horario: 19 hs. Participación libre".

Esperamos contar con su participación.

viernes, 2 de agosto de 2013

La Escala de Río: cuantificando las consecuencias de un descubrimiento extraterrestre

La Escala de Río: cuantificando las consecuencias de un descubrimiento extraterrestre
por Bruno Martini

The Rio Scale: Quantifying the consequences of an ET discovery
¿Cómo reaccionaríamos si nos encontramos con una civilización extraterrestre? Imagen de la película "Encuentros Cercanos del Tercer Tipo". Crédito: Columbia Pictures
Entre los misterios del Universo que son capaces de ser investigados por la ciencia, la posibilidad de inteligencia extraterrestre sigue siendo uno de los más fascinantes.

Las culturas antiguas de todo el mundo ya han especulado con esa posibilidad, pero ahora por fin pueden tener las herramientas adecuadas para llevar a cabo una investigación seria.

Probablemente el mejor ejemplo de esta capacidad hoy en día es el
programa Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI), cuyo objetivo es detectar las señales electromagnéticas de comunicación tecnológica extraterrestre. Otro es la búsqueda de artefactos extraterrestres (SETA), que busca sondas espaciales o plantas orbitales de energía estelar (las llamadas "esferas de Dyson"). La búsqueda de una señal inequívoca de la tecnología alienígena sería una prueba de inteligencia extraterrestre, incluso si nunca encontramos ninguna especie viviente.

Los científicos coinciden en que a pesar de que el descubrimiento de una civilización alienígena es un evento de baja probabilidad, si es que alguna vez sucede tendría profundas consecuencias sociales, políticas, religiosas, intelectuales y científicas. Pero, ¿podemos cuantificar la gravedad de un evento? Podemos comparar los efectos de diferentes situaciones de contacto extraterrestres?

Con el objetivo de cuantificar y comparar los eventos, las escalas son una herramienta científica familiar. Por ejemplo, las escalas como Celsius, Kelvin o Fahrenheit se utilizan para cuantificar la temperatura. La escala Beaufort expresa la fuerza de las tormentas por la velocidad del viento, mientras que la escala Saffir-Simpson clasifica la fuerza de los huracanes y Fujita hace lo mismo para los tornados.

Iván Almár, del Observatorio
Konkoly en Budapest, Hungría, y Jill Tarter, del Instituto SETI en California, desarrollaron una escala similar para cuantificar la importancia potencial de cualquier anuncio del descubrimiento de inteligencia extraterrestre.

Esta escala fue presentada inicialmente en el 51º Congreso Internacional de Astronáutica, 29na Reunión de Revisión sobre la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, en octubre de 2000. El evento se celebró en Río de Janeiro, Brasil, por lo que se llama la Escala de Río. El artículo científico se publicó en 2011 en Acta Astronáutica. Más tarde ese mismo año, otro artículo de Almar y Margaret Race, del Instituto SETI informó en Philosophical Transactions de la Royal Society algunas mejoras en la Escala de Río, después de discusiones profundas dentro de la comunidad científica durante la última década.

The Rio Scale: Quantifying the consequences of an ET discovery
Crédito: Comité Permanente SETI de la IAA
La Escala de Rio es algo similar a la escala de dos dimensiones Torino publicada en 1997, que cuantifica las consecuencias de un encuentro con un asteroide que se aproxima. La escala de Torino tiene en cuenta el daño potencial de un impacto de asteroide y la probabilidad de su colisión con la Tierra. Fue el primer intento de combinar en una escala ordinal los efectos de dos parámetros igualmente importantes, lo que resulta en un rango de 0 (no peligroso para la humanidad) a 10 (segura colisión induciría una catástrofe global).

El índice de la Escala de Río (RSI) fue descrito originalmente como: RSI = Q x δ

En donde Q es un nivel estimado de consecuencias obtenidas a partir de la suma de tres parámetros: clase, tipo de
descubrimiento y distancia del fenómeno; δ representa la credibilidad del descubrimiento, un factor más subjetivo que tiende a variar con el tiempo. Los valores altos siempre representan consecuencias potencialmente más importantes. 

En la tabla que se muestra a continuación, la Escala de Río tiene un valor para cada una de las tres categorías de Q, que tienen un número que va de 3 a 15. La fiabilidad estimada del presunto descubrimiento, δ, tiene cinco valores posibles y puede aumentar o disminuir con el tiempo y entre diferentes observadores. Una demanda verificada por muchos expertos en múltiples y no relacionadas formas es un caso de δ = 4/6. Una señal inequívocamente falsa significa δ = 0.

The Rio Scale: Quantifying the consequences of an ET discovery
Tabla de los tres parámetros que resultan de un valor de Q y del factor de fiabilidad δ. La clase de fenómeno tiene seis índices, el tipo de descubrimiento tiene 5 índices y la distancia de la supuesta inteligencia o artefacto extraterrestre tiene 4 índices. Por último, el factor de fiabilidad posee 5 índices posibles. Crédito: Cuadro basado en Almár y Race (2011)
 
El producto de Q y δ es el efecto potencial sobre la humanidad del anuncio del descubrimiento de una inteligencia extraterrestre. El índice varía de 0 a 10 (para once niveles totales).


La diferencia entre la clase de mensajes "específicos de la Tierra" versus los "omni-direccionales" indica si la inteligencia extraterrestre sabe de nuestro planeta Tierra.

Mientras que SETI y SETA buscan señales de los extraterrestres, otras observaciones pueden incluir detecciones casuales hechas involuntariamente (más probablemente por los astrónomos). Para las clases de "leakage-fuga" y "astroengineering-astroingeniería",
significa que la antigua radiación electromagnética escapa al espacio, mientras que la más reciente significa cualquier otro tipo de actividad tecnológica.

Fenómenos transitorios son los que verifican una vez, pero nunca se repiten, mientras que los fenómenos constantes se pueden verificar por observación o investigación repetida. La re-evaluación de los datos de archivo vendría de antiguas colecciones de datos y tales relatos pueden ser difíciles de verificar. La distancia de 50 años luz es una distancia arbitraria para permitir la comunicación de ida y vuelta a través de la velocidad de la luz durante el tiempo de vida humana.


Incluso cuando nos enfrentamos a un caso de posibles graves consecuencias (de alto valor Q), si la afirmación de detectar una civilización extraterrestre no es creíble (bajo valor δ), esto hará caer el significado real del descubrimiento.

El
Comité Permanente SETI de la Academia Internacional de Astronáutica (IAAadoptó la Escala de Río con un nivel de significación decenal, tomando el ejemplo de la más famosa escala de Richter que cuantifica la magnitud de un terremoto. En el sitio web del Comité Permanente SETI de la IAA, se puede calcular la Escala de Río para los diferentes escenarios: www.setileague.org/iaaseti/riocalc.htm

Iván Almár y Jill Tarter señalaron que "el descubrimiento de inteligencia extraterrestre como un
evento de baja probabilidad y una gran consecuencia" y sugirieron que la Escala de Río podría ser utilizada por los medios de comunicación como una herramienta para evitar una mala interpretación y el sensacionalismo sobre afirmaciones acerca de inteligencias extraterrestres. Será la tarea de un grupo de expertos independientes calcular el índice de la Escala de Rio para cualquier descubrimiento putativo. 

http://phys.org/news/2013-05-rio-scale-quantifying-consequences-discovery.html 

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jueves, 1 de agosto de 2013

Zimbabwe: OVNIs asustan a pobladores

Zimbabwe: OVNIs asustan a pobladores
Por Michael Chideme

Crédito: The Eye Today, Zimbabwe
Los pobladores de partes de los distritos de Mhondoro y Chikomba viven con miedo después de la reciente caída de objetos extraños en su área.

La policía dijo que aún estaban tratando de determinar el origen y el tipo de los objetos. El portavoz de la policía nacional Comisionado Adjunto Superior Charity Charamba dijo que las investigaciones estaban en curso.

"Las investigaciones aún están en marcha con los ingenieros del ejército. Nosotros no tenemos ninguna conclusión todavía", dijo.

El Ministro de Seguridad
del Estado Sydney Sekeramayi dijo que aún estaban por recibir un informe detallado sobre las investigaciones.

"Estoy esperando el informe completo", dijo.
 

Dos objetos cayeron en la zona Mhondoro de la mina Zimplats y en la aldea de Denya en Mamina, mientras que otro cayó en Unyetu en el distrito Chikomba. El objeto que cayó en la aldea Turf, en la zona de la mina Zimplats está hecho de un material de aluminio y se asemeja a un cohete.

Tiene tres metros de largo y tiene un diámetro de 1,8 metros, mientras que los objetos esféricos que cayeron en Mamina y Unyetu se dice que pesan por encima de 10 kg.


Theodore Solomons se encuentra al lado de la esfera de metal que vio caer del cielo en una granja cerca de Worcester, a unos 150 kilómetros fuera de la Ciudad del Cabo, Sudáfrica, en abril de 2000. Una segunda esfera metálica cayó del cielo el día siguiente en una granja a unos 50 kilómetros a las afueras de Ciudad del Cabo. Los astrónomos dijeron que las esferas, que estaban al rojo vivo cuando cayeron, podrían ser parte de un satélite en descomposición (Fotografía: Enver Essop / EPA)

Las explicaciones de las personas en todas las áreas fueron similares a pesar de la distancia entre ellos.

Las personas entrevistadas confirmaron por separado que escucharon tres explosiones fuertes y sonidos silbantes que pensaban que eran disparos seguido por el sonido de un jet.
 

Los sonidos fueron seguidos por golpes que sacudieron la tierra y se sintieron y escucharon a varios kilómetros de distancia.

La especulación es alta de que los objetos pueden ser de satélites que estarían espiando a Zimbabwe, con los residentes en las zonas afectadas insistiendo en que las personas responsables de lanzar los objetos deberían ser nombrados y obligados a dar explicaciones.
 

La señora Tariro Ganye, una profesora de Desarrollo Infantil Temprano en la Escuela Primaria Denya en Mamina-Mhondoro dijo que la comunidad estaba aterrorizada por el ruido producido por el objeto esférico que cayó a tiro de piedra de los complejos de viviendas. 

http://allafrica.com/stories/201307291262.html 

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miércoles, 31 de julio de 2013

El MIT implanta con éxito falsos recuerdos, podría explicar por qué nos acordamos de cosas que no sucedieron

El MIT implanta con éxito falsos recuerdos, podría explicar por qué nos acordamos de cosas que no sucedieron
Por Sebastian Anthony

Así es como se ve un ratón con un sistema optogenético conectado (Crédito: extremetech.com)
Los investigadores del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) han implantado falsos recuerdos en los cerebros de ratones, haciendo que sean temerosos de un evento que en realidad no ocurrió. Este es un estudio muy importante que demuestra cuán confiables pueden ser los recuerdos, y lleva a un largo camino para explicar por qué los humanos recuerdan regularmente cosas que en realidad no ocurren, como las abducciones alienígenas, o cuando dan testimonio como testigos de lo que ellos creen que es verdad, pero en realidad es un falso recuerdo. 

Este avance viene del mismo equipo que descubrió que los recuerdos se almacenan en neuronas individuales, y el proceso de implantación (o "incepting", como lo llaman los investigadores, en un homenaje a la película Inception) de falsos temores es esencialmente el mismo, pero con un paso adicional importante que se añade al final.


Cambios en el hipocampo del ratón (Crédito: extremetech.com)
Los investigadores colocan un ratón en un entorno nuevo. Cuando el ratón explora este entorno (Lugar A), los nuevos recuerdos se crean en el hipocampo (la región del cerebro de los mamíferos que conocemos está profundamente involucrada en la formación de la memoria). En el Lugar A, el ratón tiene el tiempo de su vida. El ratón se traslada entonces a un entorno diferente (Lugar B). Mientras que en el Lugar B los neurocientíficos estimulan la memoria del Lugar A utilizando la optogenética, al mismo tiempo realizan descargas eléctricas en los pies del ratón, haciendo que tenga miedo y dolor. Entonces, cuando se devuelve el ratón para el Lugar A, éste se congela por el miedo. Esto se debe a que el cerebro del ratón de alguna manera ha confundido el temor a las descargas eléctricas en el Lugar B, con su recuerdo del Lugar A, en otras palabras, se ha creado una falsa memoria.



Diagrama del hipocampo del ratón siendo infectado con un virus y la fibra óptica que será usada para controlar a las neuronas via optogenética (Crédito: extremetech.com)
Optogenética es, como su nombre indica, entrometerse en la genética de las células para que sean sensibles a la luz. En este caso, los investigadores del MIT utilizaron un virus para infectar a las neuronas de la región específica del hipocampo donde se forman los recuerdos del Lugar A. Este virus cambia el ADN de la neurona para que produzca un interruptor de proteína que es sensible a la luz. Entonces, cuando estas neuronas son golpeadas por la luz (se perfora un agujero en el cráneo del ratón y un láser es disparado en esa región del hipocampo), la memoria está encendido. Optogenética es una de las novedades más interesantes de la neurociencia, ya que nos permite interactuar con regiones muy específicas del cerebro in vivo, con sujetos de prueba vivientes, respirando y formando memoria. 

Ahora, la parálisis por el miedo no está en el mismo nivel que los falsos recuerdos elaborados que los seres humanos a veces evocan, pero demuestra fehacientemente que los falsos recuerdos pueden crearse y, lo más importante, que el proceso fisiológico de la creación y recuperación de falsos recuerdos y recuerdos reales es muy similar. Esto no explica cómo creamos estos falsos recuerdos fantásticos como el de haber sido secuestrados por extraterrestres, pero explica por qué con tanta vehemencia creemos que estos recuerdos son reales. Se necesita más investigación, pero parece que, en lo que a nosotros respecta, los recuerdos falsos y reales son igualmente reales. 

El siguiente paso, por supuesto, es hacer algo con estos hallazgos. El grupo de investigación gustaría de usar su tecnología de manipulación de la memoria para fijar/tratar funciones cerebrales indeseables, como la ansiedad y la depresión. Ser capaces de eliminar o reprogramar malos recuerdos, como en "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos", probablemente haría el trabajo por debajo de muchos problemas mentales. Tal vez lo más emocionante, sin embargo, es la posibilidad de codificar directamente nuevos recuerdos en nuestras neuronasalgo así como cuando Neo aprende a volar un helicóptero en Matrix. Aunque eso está probablemente a unos pocos años todavía. 

http://www.extremetech.com/extreme/162364-mit-successfully-implants-false-memories-may-teach-us-how-human-brains-form-false-memories 

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