lunes, 11 de noviembre de 2013

"Otros universos están tirando sobre el nuestro": Nuevos datos de la nave Planck encienden la controversia

¿Existen los multiversos - universos paralelos?
"Otros universos están tirando sobre el nuestro": Nuevos datos de la nave Planck encienden la controversia

 
La galaxia más lejana detectada hasta ahora, situada a 13,2 mil millones de años luz (Crédito: NASA/dailygalaxy.com)


Misión espacial Planck (Crédito: ESA)
¿Es nuestro universo simplemente uno entre miles de millones? La evidencia de la existencia de 'multiverso' fue revelado por primera vez por un mapa cósmico de radiación de fondo por los datos recogidos por el telescopio Planck. La primera 'evidencia dura' de que existen otros universos se ha afirmado haber sido encontrado por los cosmólogos que estudian los nuevos datos de la Planck, lanzada en junio pasado. Han llegado a la conclusión de que muestran anomalías que sólo pueden haber sido causadas por la atracción gravitatoria de otros universos.   

"Estas ideas pueden sonar locas ahora, al igual que la teoría del Big Bang, hace tres generaciones", dice George Efstathiou, profesor de astrofísica en la Universidad de Cambridge. "Pero tenemos pruebas y ahora se ha cambiado por completo la manera en que pensamos sobre el universo".  

Los científicos habían predicho que debería estar distribuido uniformemente, pero el mapa muestra una concentración más fuerte en la mitad sur del cielo y un "punto frío" que no puede ser explicado por la comprensión actual de la física. Laura Mersini-Houghton, física teórico de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, y Richard Holman, profesor de la Universidad Carnegie Mellon, predijeron que las anomalías en la radiación existieron y fueron causadas por la atracción de otros universos en 2005.  

La Dra Mersini-Houghton cree que su hipótesis ha sido probada a partir de los datos de Planck que se han utilizado para crear un mapa de la luz de cuando el universo tenía sólo 380.000 años de antigüedad. "Estas anomalías fueron causadas por otros universos que tiran en nuestro universo cuando se formó durante el Big Bang", dice ella. "Son la primera evidencia de la existencia de otros universos que hemos visto".

El matemático de la Universidad de Columbia, Peter Woit, escribe en su blog, Not Even Wrong, que en los últimos años ha habido muchas afirmaciones de "evidencia" de un multiverso, supuestamente encontrado en los datos del CMB. "Tales afirmaciones a menudo viene con la observación de que los datos de Planck CMB serían convincentes para resolver el caso. Cuando los datos de Planck fueron presentados hace dos meses, miré a través de la cobertura de la prensa y de los documentos de Planck para encontrar cualquier señal de noticias sobre lo que los nuevos datos dijeran sobre estas afirmaciones acerca de la evidencia del multiverso. Había muy poco allí;. posiblemente los científicos de Planck consideraron que esas alegaciones serían tan descabelladas que no valía la pena el tiempo para estudiar lo que los nuevos datos tenían que decir sobre ellos".

"Una excepción", añade Woit, "fue este trabajo, donde Planck buscó pruebas de "flujo oscuro". No encontraron nada, y un artículo de New Scientist resumió la situación:."El artículo del equipo Planck parece descartar las pretensiones de Kashlinsky y sus colaboradores", dice David Spergel de la Universidad de Princeton, quien no participó en el trabajo. Si no hay flujo oscuro, no hay necesidad de explicaciones exóticas para esto, tales como otros universos, dice Elena Pierpaoli, miembro del equipo Planck, de la Universidad del Sur de California, Los Angeles. "Usted no tiene que pensar en alternativas".

"Flujo oscuro" suena como una nueva serie de SciFi Channel. ¡No lo es! El flujo oscuro es controversial debido a que la distribución de la materia en el universo observado no puede dar cuenta de ello. Su existencia sugiere que alguna estructura más allá del universo visible -fuera de nuestro "horizonte"- está tirando sobre la materia en nuestra vecindad.


El borde del universo y el "flujo negro" (Crédito: erraticario.com)

En la Edad Media, los mapas mostraban imágenes aterradoras de dragones de mar en los límites del mundo conocido. Hoy en día, los científicos han observado nuevo y extraño movimiento en los límites del universo conocido -una suerte de donde se esperaría encontrar cosas nuevas, pero todavía no me esperaba esto. Una gran porción de los cúmulos galácticos parecen dirigirse a un punto de acceso cósmico y nadie sabe por qué.

Los cosmólogos consideran el trasfondo de microondas -un destello de luz emitida 380.000 años después de formarse el universo- como el marco de referencia cósmico final. En relación con ello, todo el movimiento a gran escala no debería mostrar ninguna dirección preferida. Un estudio de 2010 siguió al
misterioso "flujo oscuro" cósmico al doble de la distancia notificada originalmente. El estudio fue dirigido por Alexander Kashlinsky en el Goddard Space Flight Center de la NASA, en Greenbelt, Maryland.

"Esto no es algo que nos pusimos a buscar, pero no se puede hacer que se vaya", dijo Kashlinsky. "Ahora vemos que persiste a distancias mucho mayores, hasta 2,5 mil millones de años luz de distancia", agregó.

El flujo oscuro describe un posible componente no aleatorio de la velocidad peculiar de los cúmulos de galaxias. La velocidad medida real es la suma de la velocidad predicha por la Ley de Hubble además de una pequeña y sin explicación (u oscura)
velocidad que fluye en una dirección común. De acuerdo con los modelos cosmológicos estándares, el movimiento de los cúmulos de galaxias con respecto al fondo cósmico de microondas se reparten al azar en todas las direcciones. Sin embargo, el análisis de los datos WMAP de tres años utilizando el efecto cinemático Sunyaev-Zel'dovich, los autores del estudio encontraron evidencia de un flujo de cúmulos "sorprendentemente coherente" de 600-1000 km/s hacia un parche de 20 grados en el cielo entre las constelaciones de Centauro y Vela.

Los clústeres parecen estar moviéndose a lo largo de una línea que se extiende desde nuestro Sistema Solar hacia Centaurus/Hydra, pero la dirección de este movimiento es menos segura. Las pruebas indican que los cúmulos se dirigen hacia fuera a lo largo de este camino, lejos de la Tierra, pero el equipo aún no puede descartar el flujo contrario.

"Detectamos movimiento a lo largo de este eje, pero ahora mismo nuestros datos no pueden afirmar con tanta fuerza como nos gustaría si los cúmulos van o vienen", dijo Kashlinsky.


El movimiento inexplicable tiene cientos de millones de estrellas que estrallan hacia una cierta parte del cielo a más de ochocientos kilómetros por segundo. No es mucha velocidad en términos cósmicos, pero la dirección preferida sin duda es: los modelos cosmológicos tienen cosas moviéndose en todas direcciones por igual en los bordes extremos del universo. Algo que podría hacer a las cosas objeto de un punto específico en una escala tan masiva como no se ha imaginado antes. Los científicos mantienen la estrategia astrofísica probada de llamar a cualquier cosa que no entienden "oscura", calificando el movimiento extraño de un "flujo oscuro".

Un agujero negro no puede explicar las observaciones de objetos que acelerarían en el agujero, mientras que los científicos de la NASA ven movimiento constante en una vasta extensión de mil millones de años luz. No tienes ni idea de lo grande que es. Este es el gigante en una escala en la que no sólo que no podemos ver lo que está haciendo, es que la totalidad de la composición del universo tal como lo entendemos no puede estar bien si esto está ocurriendo.


El gas caliente que emite rayos X dentro de un cúmulo de galaxias dispersa los fotones del fondo cósmico de microondas (CMB). Debido a que los cúmulos de las galaxias no siguen precisamente la expansión del espacio, las longitudes de onda de los fotones dispersados ​​cambian de una manera que refleja el movimiento individual de cada cluster.

Esto se traduce en un cambio de minutos de la temperatura del fondo de microondas en la dirección del cúmulo. El cambio, que los astrónomos llaman efecto
cinemático Sunyaev-Zel'dovich (KSZ), es tan pequeño que no se ha observado en un solo cúmulo de galaxias.

Pero en 2000, Kashlinsky, trabajando junto a Fernando Atrio-Barandela, de la Universidad de Salamanca, España, demostró que era posible engañar
la señal sutil del ruido de la medición mediante el estudio de un gran número de cúmulos.

En 2008, armado con un catálogo de 700 cúmulos reunidos por Harald Ebeling en la Universidad de Hawai y Dale Kocevski, ahora en la Universidad de California, Santa Cruz, los investigadores aplicaron la técnica a los datos WMAP publicados de tres años. Fue entonces cuando el misterioso movimiento salió a la luz por primera vez.


Misión WMAP (Crédito: NASA)
 
El nuevo estudio se basa en el anterior mediante el uso de los resultados de cinco años de WMAP y duplicando el número de cúmulos de galaxias.
"Se requiere, en promedio, alrededor de una hora de tiempo de telescopio para medir la distancia a cada clúster que trabajamos, por no hablar de los años necesarios para encontrar estos sistemas en primer lugar", dijo Ebeling. "Este es un proyecto que requiere considerable seguimiento".

Según Atrio-Barandela, que se ha centrado en la comprensión de los posibles errores en el análisis del equipo, el nuevo estudio proporciona evidencia mucho más fuerte de que el flujo oscuro es real. Por ejemplo, los cúmulos más brillantes a longitudes de onda de rayos X tienen la mayor cantidad de gas caliente para distorsionar fotones del CMB. "Cuando es procesado, estos mismos cúmulos también muestran la más fuerte firma KSZ, algo poco probable si el flujo oscuro fuese simplemente una casualidad estadística", dijo.

Además, el equipo, que ahora también incluye a Alastair Edge, en la Universidad de Durham, Inglaterra, ordenó el catálogo de cúmulos en cuatro "cortes" que representan diferentes rangos de distancia. Entonces examinaron la dirección de flujo preferido para los cúmulos dentro de cada corte. Aunque el tamaño y la posición exacta de esta dirección muestran alguna variación, las tendencias generales entre los cortes presentan notables acuerdos.


Los investigadores están trabajando para ampliar su catálogo de cúmulos con el fin de rastrear el flujo oscuro a casi el doble de la distancia actual. Mejoras del modelado de gas caliente en los cúmulos de galaxias ayudará a refinar la velocidad, eje y dirección del movimiento.

Los planes futuros buscarán probar los resultados en contra de los nuevos datos publicados por el proyecto WMAP y la misión Planck de la Agencia Espacial Europea, que también está actualmente mapeando el fondo de microondas.
¡Lo cual es fantástico!

Tales descubrimientos obligan a un nuevo conjunto de ideas sobre la mesa que, incluso si resultan ser malos, son las mejores maneras de avanzar en la ciencia y el conocimiento de todo. Una de las explicaciones que ya se ha ofrecido es que nuestro universo pasó por un período de hiperinflación a principios de su existencia, y todo lo que pensamos sobre que el universo es vasto e infinito es en realidad un pequeño rincón debajo del sofá de la extensión real de la realidad. Lo que sería un increíble, pero humillante descubrimiento.

La imagen en la parte superior de la página muestra el objeto más distante que jamás hemos observado con gran confianza, de acuerdo con Wei Zheng, el astrónomo líder del equipo de la Universidad Johns Hopkins, quien dio cuenta de aquella galaxia en múltiples imágenes de los
telescopios espaciales Hubble y Spitzer. A 13,2 mil millones de años luz, estamos viendo técnicamente esta galaxia cuando era muy joven, pero su luz sólo está alcanzando la Tierra ahora.


Modificado por orbitaceromendoza

domingo, 10 de noviembre de 2013

La Caldera, Salta: ¿Implicancia de un contacto? (13 de marzo de 1973)

La Caldera, Salta: ¿Implicancia de un contacto? (13 de marzo de 1973)
por Dr Roberto Banchs
Crédito: Visión OVNI




En la mañana del martes 13 de marzo de 1973, un joven de 23 años, estudiante del primer año de ingeniería en Córdoba, recorría el trayecto que une Salta con San Salvador de Jujuy, cuando ve aterrizar un extraño aparato. De pronto, una entidad antropomórfi­ca apareció a un costado, se desplazó sin mover las extremidades, hasta desvanecerse frente a la mirada absorta del testigo. Después de unos segundos, el aparato plegó sus patas de asentamiento y levantó vuelo hasta perderse en el cielo.

Jorge Roberto Herrera, el joven testigo, había dado unos pasos de aproximación, pero advierte que se halla parado sobre una marca en el suelo, asegurando que se había des­plazado quince metros sin tener conciencia de haberlo hecho. Al reanudar su viaje, tiene un indescriptible malestar general, e ingresaría para su atención médica a un poli­clínico en la ciudad de Salta, donde permanece durante varios días internado.

El testimonio de Jorge R. Herrera

La difusión del episodio se produce en el ciclo televisivo “Cita Espacial”, dedicado exclusivamente al tema OVNI, que se emitió por el Canal 10 de Córdoba, entre junio y septiembre de 1973, siendo uno de sus expositores habituales el ufólogo Dr. Oscar A. Galíndez. Allí se presentó para narrar su experiencia Jorge R. Herrera.

Al siguiente año, la revista Cuarta Dimensión, de Buenos Aires, en su N° 9, correspondiente a mayo de 1974 (ps. 21/23), publica una “transcripción textual” del desarrollo de la grabación realizada al testigo[1], que reproducimos a continuación:

“Desde la provincia de Salta hacia Jujuy, a unos 20 km de la ciudad capital de la primera, diviso por la ruta (nacional 9) a escasos 20 metros del lugar donde yo me encontraba, un objeto que desde una altura aproximada a los diez metros, descendía balanceándose siguiendo el sentido de una hoja del viento hasta ubicarse a un metro del suelo para caer entonces en forma recta, como en caída libre".

“Todo esto sucede sin que el aparato emita sonido alguno, seguramente venía desde la provincia de Tucumán hacia Jujuy, circulaba a mis espaldas y me dí vuelta pues sentí una sensación muy extraña. Asombrado, me de­tuve a contemplar el aterrizaje del OVNI, el cual lo hizo con un setenta por ciento de su masa sobre la banquina -muy ancha- y el resto sobre el asfalto de la ruta. El objeto presentaba la forma de dos platos super­puestos y había quedado un tanto inclinado, calculo que 20 grados. Su diámetro alcanzaría los cinco metros".

“Como no uso reloj, traté de calcular el tiempo mentalmente. Es así que al cabo de tres minutos más o menos, aparecieron del lado más inclinado unas especies de patas que nivelaron al aparato. Lo que en ese instante llamó mi atención, es que hasta el momento de posarse su contextura parecía ser de aluminio, pero una vez asentado, su tonalidad viró a un cobrizo opaco".

“Yo permanecía absorto mirando todo lo que sucedía; de pronto, sobre uno de los costados alcanzo a ver una entidad (ser antropomorfo) de un metro sesenta de altura, de color blanco, vestido con una especie de enterizo. Tenía una cabeza muy grande, era robusto, de hombros anchos. No tenía manos, los brazos cor­tos y terminaban en nada, como si fuese un guante sin dedos; pero tampoco tenía forma de guante. Las piernas terminaban en pies muy grandes, pies que no estaban calzados, ya que se continuaba la tela del traje".

“En verdad yo no lo vi salir del objeto, no vi ninguna puerta, no escuché ruido alguno, pienso que pudo haber salido de algún otro lado porque cuando tomé mi primer contacto visual con este ser, él miraba hacia los cañaverales que bordean el camino como buscando algún indicio de gente".

“Más tarde, cuando desapareció, sí lo estaba mirando, y desapareció, no se escondió. Además momentos antes de desaparecer, recuerdo que no caminó, sino que se desplazó sin moverse. El no movió las piernas. Cuando yo vi a esta entidad (llevaba conmigo un bolso negro que dejé en el suelo en el instante en que vi al ser), sí, empecé a caminar en dirección al aparato, acercándome sin temor y con mucha curiosidad".

“La entidad se desplazó un metro también, pero no sé por qué causa se detuvo y desapareció. Transcurrieron unos segundos y luego el OVNI recogió sus patas y volvió a quedar inclinado. Para tomar vuelo, en lugar de avanzar en dirección del extremo levantado, lo hizo en sentido contrario. ¡Y se perdió en el cielo!, esta vez no desapareció".

“En el momento de levantar vuelo, yo estaba ubicado a unos 15 m del objeto, y allí me quedé hasta verlo desaparecer. Entonces intento ir hasta el lugar exacto en donde se había posado. Doy sólo un paso y me encuen­tro con que estoy a 20 m del bolso y parado sobre una marca que había en el suelo. Es decir, me había desplazado 15 m sin tener conciencia de haberlo hecho, puedo asegurar que no me había movido en absoluto".

“En el lugar del aterrizaje había siete marcas en un cuadrado de escaso metro y medio, no guardaban, simetría alguna entre sí. Por otra parte, el piso (asfalto de la ruta) no estaba hundido, pero parecía como si lo hubiese sopleteado. Vi una piedra que, por lo que se notaba, se había roto en el preciso instante de to­mar el objeto contacto con el suelo. La tomé, busqué el bolso y comencé a caminar".

“A los diez metros de haber comenzado de nuevo mi camino, se me acerca un vehículo estanciera (automóvil tipo rural) conducida por un hombre de unos 46 años; le pregunto si había visto el objeto y me responde que sí, a más o menos un kilómetro del lugar donde había sucedido todo, y agrega que en ese momento se detuvo el motor de la camioneta y que la radio produjo una descarga antes de dejar de funcionar. Yo me sentía mal, es decir, tenía un malestar general que no podía describir, por lo que le pedí acercarme hasta la ciudad de Sal­ta. En el camino, a unos 200 m, encontramos un automóvil Fiat 1500 detenido con su conductor esperando nues­tro paso. Le consultamos para ver qué ocurría y respondió que su motor había dejado de andar, pero hizo una nueva tentativa y logró ponerlo en marcha. En el camino encontramos también a una pick-up con el mismo problema".

“A todo esto, yo me sentía cada vez peor y le pedí que me dejara en la terminal de ómnibus. Sentía deseos de vomitar, por lo que entré al baño. Poco después me dirigí caminando hasta el Policlínico".

“Allí me atendió el médico de guardia, le expliqué mi malestar, como consecuencia de lo cual me colocaron una inyección, me realizan análisis y me sacan radiografías. A las 12,30 horas me permiten acostarme y cuan­do despierto a las 19,00 de esa misma tarde, encuentro que me están aplicando suero y sangre. Llamo a una enfermera para preguntar por mi estado y me contesta que irán a operarme".

“Al día siguiente vinieron a verme tres médicos con mi historia clínica y me preguntaron si había bebido mucho, y les expliqué que ni bebía ni fumaba, pero creo que no tomaron muy en serio mi respuesta. En tanto, diariamente me eran aplicadas seis inyecciones y tomaba cuatro pastillas. En ningún momento me suministraron información sobre mi estado de salud y así, luego de ocho días de internación, se me dio de alta".

“Después de tres meses, ya de regreso a Córdoba, vuelvo a hacerme ver. Voy al Hospital de Clínicas y luego de visitar al cardiólogo, éste me dice que todo está normal excepto por un pequeño detalle: mis uñas están azuladas. Esto llama su atención y me solicita una revisación completa. Este chequeo general demoró dos meses al cabo de los cuales regreso con los resultados para ver nuevamente al cardiólogo y me descubren en la san­gre un 20% de una sustancia (no dan el nombre) de la que normalmente debe haber apenas un 8%”.

Algunas indagaciones sobre el caso

El artículo en cuestión no ahorra conclusiones para expresar la comprobación de que la fuerza de los motores y aún de las radios es absorbida por la presencia de un OVNI. Sin embargo, nada se supo en este caso de los vehículos presuntamente afectados, ni de la identidad de sus conductores. El episodio se ciñe exclusivamente al testimo­nio de un único testigo, y de la pretendida “implicancia” física, o fisiológica, que habría tenido el contacto en Jorge R. Herrera.

Hasta ese momento, no había -aparentemente- evidencia clínica que indicara que su experiencia hubiera podido ser producto de un síndrome cerebral, epilepsia del lóbulo temporal, enfermedad metabólica (p. ej., diabetes, mellitus, uremia, etc.) u otra condición que ocasionare algún trastorno. Apenas asomaba la sospecha por parte de los mé­dicos de un cuadro de alcoholismo, o tal vez de otros agentes tóxicos. El artículo ce­rraba informando que el asesor Alberto M. Astorga pronto ofrecería “novedades importantes” sobre el estudio realizado en Salta por el equipo médico que atendió al testigo. Novedades que, a la postre, nunca fueron dadas a conocer públicamente (hasta hoy).

Un encuentro que mantuvimos con el Dr. Oscar A. Galíndez nos permitió acceder a una infor­mación más detallada del caso y de su protagonista.

Croquis del lugar donde ocurrió el incidente protagonizado por el señor Herrera.

Efectivamente, el hecho ocurrió ese 13 de marzo a las 11,30 horas, circunstancia en que Jorge R. Herrera caminaba en un día soleado sobre el costado izquierdo de la ruta, de oeste a este, pensando en llegar hasta la estación de servicio distante 5 km, para almorzar. Fue en esos momentos en que advierte un objeto blanco aluminio cuando descendía y cobrizo cuando estuvo posado y levantó vuelo, de unos 4-5 m de largo por 2 m de alto. El testigo quedó estático por el asombro, pero sintiendo un cosquilleo y calor durante los cinco minutos en que se extendió su observación. Durante la misma, súbita­mente vio un ser de apariencia robusta, como inflado, con una vestimenta totalmente blanca brillante como hule y provisto de un casco con visor como cristal espejado ver­doso, sin que llegara a notar su rostro por la distancia. Luego de llegar a situarse a 15 m de Herrera, y a un metro del objeto, desapareció tan de improviso como fue su aparición. Luego, el aparato levanta vuelo y se pierde. Momentos después, inexplicablemente, se encuentra ante unas cinco huellas, de aspecto irregular (en su forma y disposi­ción), como si la tierra hubiera sido sopleteada. Allí recoge una piedra que supone recién fracturada, que no emite calor, y que termina regalando.

Apenas desaparece el objeto, Herrera se siente indispuesto. Tiene mareos y náuseas. Al llegar a la terminal de ómnibus de Salta, va al baño, y camina doscientos cincuenta metros hasta el Policlínico. Escuchaba los sonidos y ruidos. “Me siento mal -relata-, me duele en todos lados y en ningún lado”. Allí le miran las pupilas y le aplican una inyección intramuscular, le recuestan en una camilla y unas enfermeras lo llevan rápidamente a una sala, donde le quitan la camisa y aflojan el cinto. Después, despierta vestido en pijama, mientras le están aplicando suero y sangre. Afirma no haberle mani­festado a nadie lo que había visto, empero, le dicen que “no debía beber tanto”.

Coincidente en líneas generales con el relato conocido, esta entrevista aporta un dato que podría ser significativo: antes de su experiencia, el testigo no compró un medicamento que tenía recetado. Aunque, lamentablemente, no pudo precisarse de cuál se trataba.

Habiendo sido solicitado al Policlínico Regional de Salta “San Bernardo” todas las actuaciones de la asistencia médica a Jorge R. Herrera, del 13 al 21 de marzo de 1973, el director del mismo, Dr. Eduardo Moisés, remite copia de la Historia Clínica (HC) de Herrera, donde se informa que el paciente presenta como antecedentes hematemesis (vómito sanguíneo) y melena (defecación con sangre), que registra desde el día 11 de marzo.

El diagnóstico presuntivo es “hemorragia digestiva” (hemorragia gastrointestinal), según el Dr. Núñez Burgos. Una vez internado, se le realizan trasfusiones de sangre y de sueros, presentando una evolución favorable, de acuerdo al Dr. Víctor Canelada. Al día siguiente, 14 de marzo, se le practica un recuento globular, que confirma su recupera­ción (aunque denota una Eritrosedimentación Westergren alta, de 23 mm primera hora, y glóbulos blancos ligeramente elevados), y se le da el alta hasta nuevos estudios.

J. R. Herrera reconoce haber recibido una buena atención médica. Pero quedó preocupa­do. No sabe qué le ocurrió.

De regreso a Córdoba, donde reside, continúa con los exámenes médicos en el Hospital de Clínicas. El desea comunicarse con los profesionales para conocer su estado de sa­lud o causas de su indisposición, aunque se inquieta cuando -unos 5 meses después- le “descubren en la sangre un 20% de una sustancia (no dan su nombre) de la que normalmente debe haber un 8%”, dirá Herrera.

Resulta sencillo determinar la presumible sustancia aludida. La parte líquida de la sangre o plasma posee alrededor del 91% de agua, y en ella se encuentran diversas sustancias disueltas o en suspensión, entre las cuales el 8% son proteínas.

El grupo de mayor interés es, quizás, el de las gammaglobulinas, que contienen los anticuerpos que inmunizan al ser humano contra ciertas enfermedades infecciosas. Las dosificaciones biológicas tienen gran importancia en los ensayos de interpretación de la patogenia. Por ejemplo, en una psicosis alcohólica las proteínas totales están aumentadas (pudiendo llegar a 90-95 gr.), con aumento electivo de las gammaglobulinas. Una crisis ulcerosa, surgida de un conflicto permanente, es también capaz de llegar a alterar el metabolismo, acelerando la síntesis proteica, esto es, la producción de proteí­nas en la sangre.

Consideraciones finales

Quizás el aspecto más saliente de esta investigación haya sido revelar que la presunta “implicancia” que habría tenido sobre Jorge Roberto Herrera, expuesto en un cuadro de hematemesis y melena, no se debió a la aparición de algún portento pretendidamente extraterrestre, sino a una hemorragia digestiva que se manifiesta el domingo 11 de marzo, es decir, tres días antes del suceso

Del cuadro psicopatológico no puede decirse mucho, o casi nada, por cuanto depende -en principio- de cuánta sangre haya perdido por vómitos y melena durante esos tres días. El análisis globular tampoco ha permitido arrojar algún resultado significativo, ya que le es practicado al día siguiente, tras su recuperación basada en una terapéutica de trasfusión de sangre y sueros. Tampoco se indican los resultados radiológicos para determinar fehacientemente la etiología, o causa de la enfermedad.

De tratarse de una úlcera (la más común de las etiologías), puede suponerse un cua­dro psíquico sometido a fuertes presiones[2], anteriores al episodio narrado. Esta hipótesis no excluye que se trate de una manifestación del síndrome de impregnación alcohólica crónica, como parecieran inclinarse los médicos que lo asistieron en Salta, lo cual revelaría un desequilibrio de personalidad más compleja y profunda.

Es llamativo observar que la experiencia narrada por Jorge Herrera es vivida en una atmósfera de confusión mental. El testigo se encuentra completamente desorientado en el tiempo y en el espacio. Se describe a sí mismo más o menos obnubilado, extraviado, perplejo, ocupado por su extraña visión, que parece expresarla no sólo a través del lenguaje, sino también por todo el cuerpo, como entregado plenamente a ella.

El caso ocurrido en proximidades de La Caldera, Provincia de Salta, muestra además la aparición y súbita desaparición del ser, despertando la sospecha de su naturaleza psíquica. ¿O acaso sería más aceptable suponer, como formulan los ovnílogos, “que sólo se trate de una proyección efectuada desde dentro del VED”? (CD, p.23).

A pesar de la firme creencia inicial de Herrera acerca de la realidad de los hechos narrados, y de ciertos titubeos subsiguientes, cuando expresa no saber qué le ocurrió, puede afirmarse que la experiencia descripta presenta las características de una fantasía esencialmente alucinatoria.

[1] Según reza el artículo, titulado “CASO HERRERA: Implicancia de un contacto”, se trata de “una investiga­ción de Fabio Zerpa, con la colaboración del Dr. Oscar Galíndez y del Sr. Víctor Cerasale” (p.2l).

[2] Los trabajos psicoanalíticos han permitido conocer mejor la personalidad del ulceroso y aportar pruebas de necesidades afectivas regresivas expresadas en el carácter mediante signos opuestos (ej., actividad/pasivi­dad), de lo cual surge un conflicto permanente cuya expresión emocional sería la úlcera. El enfermo termina­ría en la crisis cuando no pudiere ya soportar la tensión bajo la que se fuerza a actuar. Dublineau, Marti­mor, y otros, han señalado la frecuencia de dichas úlceras también en alcohomaníacos, entre quienes se observa incluso alteraciones del metabolismo glúcido y de las proteínas

http://www.visionovni.com.ar/modules/news/article.php?storyid=916

sábado, 9 de noviembre de 2013

Película revisita el frenesí OVNI del "Incidente de la Isla Maury" y los rumores de un encubrimiento

Cine de otro mundo
Película revisita el frenesí OVNI del "Incidente de la Isla Maury" y los rumores de un encubrimiento
por Jake Ellison


Una escena del rodaje de la próxima película sobre el avistamiento OVNI de la isla de Maury en 1947 llamado "The Maury Island Incident" (Crédito: Michael Brunk / nwlens.com)

La II Guerra Mundial acababa de terminar y el temor a los rusos estaba empezando a aumentar. La Tercera Guerra Mundial parecía inevitable. Ya el mundo había visto un sin fin de mortales maquinarias fantásticas desplegadas: cohetes, aviones y bombas nucleares ... sólo por nombrar tres.

Los rumores (algunos de los cuales habían resultado ser terriblemente ciertos) surgieron durante la Segunda Guerra Mundial. Y después, los rumores se arremolinaban alrededor de máquinas más fantásticas como las máquinas de los rayos de la muerte y de civilizaciones extrañas lanzando ataques desde el espacio. La "edad de oro de la ciencia ficción" ya estaba en marcha, y aquella era había traído las ideas más fantásticas en la conciencia general... incluyendo la famosa invasión del espacio que había paralizado a millones de estadounidenses: La Guerra de los Mundos.

Así que, cuando "los objetos voladores no identificados" empezaron a consumir la imaginación del público en 1947 y los informes de OVNIs comenzaron a llegar, los periódicos ponen esas historias en sus portadas. El FBI y las
misteriosas agencias secretas (mal definidas y sospechosamente omnipresentes) intervinieron para investigar, apareciendo en trajes oscuros pulidos con un silencio sepulcral y un estilo amenazante.

La fiebre había golpeado.

Portada del Seattle Times, 27 de julio de 1947 (Crédito: blog.seattlepi.com)
 
Justo en el medio de todo esto vino el incidente OVNI de la isla Maury. History Link escribe:


En o luego del 26 de junio de 1947, Harold Dahl y Fred Crissman reportan la explosión el 21 de junio de 1947, de un "platillo volador" con forma de rosquilla  gigante cerca de la isla Maury, en Puget Sound. Hacen el informe después de otro avistamiento que es noticia nacional el 26 de junio de 1947.... Dahl informó observar seis grandes vehículos "en forma de rosquilla"... Uno parecía en dificultades y arrojó trozos de escombros que llovieron en el barco de Dahl, matando a su perro e hiriendo a su hijo. Después de tomar refugio en la isla, Dahl volvió a Tacoma y mostró la evidencia a su empleador, Fred Crissman.

Dahl también dijo que un misterioso "hombre vestido con un traje negro" le había amenazado y manipulado sus fotografías del incidente.

Ese informe llamaría la atención nacional y al editor de una revista de ciencia ficción que pagaría por una investigación. Y luego un avión B-25, supuestamente llevando partes del OVNI, se estrelló el 1 de agosto de 1947, en ruta desde Tacoma a San Francisco, matando a los dos "Especialistas del Ejército de EE.UU." a bordo, según History Link.

Entonces Dahl comenzó retractándose de su historia (ver recortes), pero nada de lo que se dijo o se informó en los periódicos y por los funcionarios del gobierno de EE.UU. podría detener la propagación de la historia. Recuerde también que giraba alrededor de los medios de comunicación en ese momento el próximo a ser más famoso incidente OVNI de Roswell.


 
Historia en el Seattle Times, 4 de agosto de 1947 (Crédito: blog.seattlepi.com)

¿Suena como el escenario de la película?

Y de hecho lo es/fue: el escritor/productor Steve Edmiston y el director/productor Scott Schaefer y su película “The Maury Island Incident” acaban de lanzar su primer trailer de la película:



"Las partes más emocionantes de la historia para mí son las verdaderas cosas que realmente sucedieron", dijo Edmiston, "todo ello sin tener que decidir si los OVNIs son reales: el primer hombre de negro informado, la participación de personal de J. Edgar Hoover, la investigación del Ejército, el fatal accidente de B-25 sobre Kelso, y el hecho de que los hechos se ocultaron en los documentos clasificados del FBI. Para mí, la verdadera historia aquí es lo que le sucede a un hombre que le dice al mundo una historia sorprendente que nadie cree y que el gobierno quiere enterrar".

Los dos cineastas recibieron algún dinero del Estado para hacer la película. He aquí cómo Washington Filmworks informó sobre el proyecto:


Washington Filmworks (WF) se complace en anunciar que The Maury Island Incident, un cortometraje relatando un avistamiento OVNI de 1947 sobre Puget Sound, ha empezado el rodaje. Desde finales de junio hasta principios de julio, el rodaje tuvo lugar en Burien, Des Moines, Tukwila y las aguas de la isla de Maury. WF se enorgullece de incluir a The Maury Island Incident como parte del Innovation Cycle of the Filmworks Innovation Lab. El laboratorio es un nuevo programa que ofrece asistencia financiera sin precedentes para cineastas de Washington y cineastas que utilizan nuevas tecnologías.

¿Por qué hacer una película sobre los OVNIs?

"Antes de trabajar en 'Bill Nye the Science Guy' en los años 90, dirigí un programa de televisión relacionado con los OVNIs llamado 'Sightings' en Los Angeles", dijo Schaefer. "Fui como un escéptico total, pero salí como un no-escéptico total, y allí fue donde me enteré del incidente de la isla Maury. En junio de 2012, Edmiston me invitó a una fiesta para conmemorar su 21º aniversario en junio. Después de escuchar a la excelente presentación de Steve sobre el caso, me acerqué a él para hacer una película. El resto es historia, pero con un sabor de misterio local..."


http://blog.seattlepi.com/thebigblog/2013/10/15/the-maury-island-incident-movie-revisits-nw-ufo-frenzy-rumors-of-a-coverup/

Modificado por orbitaceromendoza

viernes, 8 de noviembre de 2013

Conozca a los "Croppies"

Conozca a los "Croppies"
¿Quiénes son los verdaderos creyentes en los círculos de las cosechas? ¿Y pueden estar en lo cierto?
Por Katie Heaney

Los "nidos de los platillos" de Tully, Australia, 1966 (Crédito: oldcropcircles.weebly.com)
En una mañana de enero de 1966, un granjero llamado George Pedley conducía su tractor en un terreno de su vecino cerca de Horseshoe Lagoon, a las afueras de la ciudad de Euramo, en Queensland, Australia, cuando oyó un silbido. Poco después, según él, vio surgir un platillo volante del pantano cercano, de donde se cree que el extraño sonido provenía, y voló alejándose de allí.

Pedley dejó el tractor y se acercó a la ciénaga para investigar. Allí encontró a una franja de juncos que se arremolinaba hacia la derecha en un círculo, con su estimación de 30 metros de diámetro. Más tarde, con la ayuda de su vecino, Albert Pennisi, Pedley se metió en el agua entre los juncos y descubrió que habían sido totalmente desarraigados. El efecto fue algo así como un gigante (tal vez incluso
del tamaño de un platillo volante) nido flotante; las cañas estaban presumiblemente presionadas en la dirección de una nave que estuviera girando mientras tomaba vuelo en medio de ellas.

Repercusión periodística de los "nidos de los platillos" de Tully (Crédito: oldcropcircles.weebly.com)
Crédito: oldcropcircles.weebly.com
La prensa local se interesó, al igual que otros agricultores, y se encontraron pronto con cinco "nidos" más (ver diagrama de la derecha). A pesar del hecho de que varios de los residentes dijeron que el patrón de caña circular era un evento del pantano bastante común durante el comienzo de la estación húmeda, y un agente de la policía local, junto con la Universidad de Queensland concluyeron que el efecto fue muy probablemente causado por un "willy-willy", que aparentemente es el nombre dado por el pueblo australiano a un remolino de polvo, la historia del "nido del platillo" despegó. Llamados los "nidos de Tully" por una ciudad cercana, los acontecimientos de 1966 hicieron un Roswell australiano de los avistamientos, inspirando a decenas de los residentes y a los entusiastas de los OVNIs para registrar los patrones de círculo encontrados entre los juncos de años posteriores. 

Los nidos de Tully, además, se convirtieron en el precursor de un fenómeno mucho más amplio y conocido, que ha inspirado a innumerables devotos, al debate científico (y no tan científico), y a una película de regular a mediocre de M. Night Shyamalan: los círculos de las cosechas.

Crédito: cartelia.net
Los círculos de las cosechas, tal como los conocemos hoy en día, con los patrones circulares, a menudo complejos, formados a partir de trigo, cebada y otros cultivos presionados o doblados por la mitad, de manera que, desde arriba, el campo se ve estampado, comenzaron a aparecer en la campiña inglesa a finales de 1970. Como es el caso de muchos otros fenómenos misteriosos, su prevalencia y su cobertura de prensa trabajaron juntos en un circuito de retroalimentación. Los círculos se hicieron más grandes y más detallados, y se presentaron cerca de Stonehenge y de tumbas. La gente comenzó a escribir libros sobre ellos. Los entusiastas del fenómeno se llamaban a sí mismos "cereologistas", no de manera confusa después de la comida para el desayuno, pero sí en honor a la diosa romana de la vegetación, Ceres. A veces, adorables, también se llamaban a sí mismos "croppies." 

Los croppies creen que los círculos fueron puestos allí por extraterrestres que querían enviar un mensaje. En uno de los ejemplos más sencillos, la frase "No estamos solos" ("We are not alone”) apareció en un campo de los cultivos inglés en 1987. Los escépticos argumentaron que si el mensaje realmente viniera de los extraterrestres, y hablaban inglés, lo lógico habría sido escribir "Ustedes" ("You") en lugar de "Nosotros" ("We"). Es cierto, pero también es un tema muy específico para llevar la cuestión hacia algo más grandioso acerca de si las especies extraterrestres: a) existen, b) se comunican con nosotros, y c) en caso afirmativo, si los tallos de maíz plegados en la forma de las palabras es la forma más práctica de hacerlo. Con todo, la teoría extraterrestre levantó un montón de preguntas difíciles. 

Otros cereologistas teorizaron que los círculos de los cultivos fueron causados ​​por "vórtices de plasma" o "pequeños torbellinos locales de aire ionizado". Los vórtices de plasma, también llamados "rayos en bola", sin embargo, son un fenómeno sin explicación (y posiblemente engañoso), incapaz de explicar de manera convincente a lo otro. Sin embargo, estas teorías dominaron entre los investigadores de los círculos de las cosechas de gran parte de la década de 1980. 

Luego, en 1991, Doug Bower y David Chorley -dos "bromistas" autoproclamados- llegaron a reclamar la responsabilidad de la mayoría (si no de todos) de los círculos de las cosechas en todo el sur de Inglaterra en los últimos 10 y tantos años. Tenían una herramienta: una tabla de madera colocada en una cuerda, y una gorra de béisbol sosteniendo un rollo de alambre para mantener sus líneas rectas, mientras caminaban alrededor creando los círculos. En una conferencia de prensa, Bower y Chorley crearon un círculo de la cosecha al igual que otros que habían hecho en el pasado. Un cereologista llamado Pat Delgado, quien no fue informado de los orígenes del círculo, fue invitado a examinarlo. Quizás no sea sorprendente, Delgado consideró que el círculo era "auténtico". Luego fue informado de que Bower y Chorley los habían hecho unas horas antes (lo que es una especie de mala manera para demostrar el punto de uno, ¿no?. No puedo dejar de pensar en este tipo Pat empujando cuidadosamente los tallos de maíz, tomando medidas en una pequeña libreta, con criterios sin duda cuestionables que usó para determinar la autenticidad de los círculos de los cultivos, con entusiasmo contando a una multitud de cámaras que éste era real antes de que nos dijeran que todo era una broma. Me siento triste por él 22 años más tarde).

Bower y Chorley explicando como hicieron los círculos de las cosechas (Crédito: mallemoeder.files)
 
La confesión de Bower y Chorley archivaron el caso para la mayoría del público en general, y un buen número de creyentes también. Pero años después, y hasta hoy, a pesar de que el fenómeno se inició con un anillo probablemente natural y normal de las cañas en un pantano y una serie de engaños, los cereologistas han tratado de hacer al caso científico, para los círculos de las cosechas no hechos por humanos. Ellos simplemente no han hecho un muy buen trabajo. 

Un documento de 2005 llamado “Balls of Light: The Questionable Science of Crop Circles”, escrito por tres investigadores de la organización Italian Committee for the Investigation of Claims of the Paranormal, expone varias de las teorías predominantes sólo para hacerles agujeros una por una. La primera, publicada en una revista científica por W.C. Levengood en 1994, argumentó que "las alteraciones anatómicas", tales como la expansión de los nudos de los tallos de los cultivos que se encuentran dentro de las formaciones circulares demostraron que un evento electromagnético había tenido lugar para causarlas. Otra teoría prácticamente ininteligible se llama hipótesis "BOL" (de "bola de luz") e implicó un modelo diseñado para describir "la disminución con la distancia de la intensidad de un frente de onda electromagnética esférica centrada en una fuente puntual situada a una altura finita, h, por encima del campo". 

No sorprenderá a nadie saber que los estudios de los cereologistas examinados en este trabajo se encontró que eran un desastre. Presentan datos faltantes, uso cuestionable de las estadísticas, y una comprensión bil de la biología de las plantas en cuestión. Muestran, implícitamente, un deseo de hacer algo más de los círculos de las cosechas de lo que es, probablemente, la triste, aburrida, verdad sin imaginación: que la gente está saliendo a hurtadillas en los campos durante la noche, doblando los tallos de maíz a la mitad. 

Tal vez porque son tan precisos y tan bonitos, parece que no debe haber más en la historia. En la investigación de esta obra, sin embargo, sólo un punto de destello de esperanza surgió: a veces, de vuelta en Australia, donde comenzó todo esto, un canguro comerá una amapola de opio o dos, y luego se irá a correr en círculos una y otra vez hasta que los cultivos de amapola por debajo de él se trituren. Así es como se termina con un hermoso título como “Stoned Wallabies Make Crop Circles”. Y si los extraterrestres no estuvieran siempre involucrados (y no estoy diciendo de seguro de que no lo estuvieran), y tampoco lo estuvieran los vórtices de plasma, esta explicación parece algo mejor.

http://www.psmag.com/science-environment/meet-croppies-crop-circle-science-aliens-67504/ 

Modificado por orbitaceromendoza