jueves, 8 de mayo de 2025

Revelaciones impactantes sobre el fenómeno de la Esfera de Buga: evidencia asombrosa de tecnología aérea avanzada

Revelaciones impactantes sobre el fenómeno de la Esfera de Buga: evidencia asombrosa de tecnología aérea avanzada
por Skywatch Signal




El fenómeno de la Esfera de Buga: evidencia extraordinaria de tecnología aérea inexplicable


Introducción: Un momento decisivo en la investigación de FANIs

La investigación científica de Fenómenos Aéreos No Identificados (FANI) ha llegado a un punto crítico con la recuperación y el análisis del extraordinario “fenómeno de la esfera de Buga”, un objeto metálico y esférico documentado por primera vez en Colombia el 2 de marzo de 2025. Este notable caso presenta evidencia sin precedentes de tecnología que demuestra capacidades de vuelo más allá de la ingeniería humana convencional, ofreciendo a los investigadores una oportunidad única de examinar directamente un artefacto físico que muestra características consistentes con tecnología aérea avanzada de origen desconocido.


“Esto es realmente extraordinario… esta esfera que voló y descendió. Para mí, la evidencia más importante que demuestra el origen no humano, por no decir extraterrestre, no humano, de esta esfera es que surca los cielos y vuela de un lado a otro como si fuera un dron, pero no lo es; no tiene sistema de propulsión, y por lo tanto es algo más”, explica Jaime Mausán en un video de YouTube sobre la Esfera de Buga.

A diferencia de muchos avistamientos de FANIs que permanecen fugaces y sin documentar, el incidente de la esfera de Buga se destaca debido a su documentación integral: múltiples testigos capturaron imágenes de video del objeto en vuelo, registraron su descenso después del aparente contacto con la infraestructura eléctrica y recuperaron el artefacto físico inmediatamente después, creando una cadena ininterrumpida de evidencia desde la observación inicial hasta el análisis científico.

Este artículo explora el fenómeno de la esfera de Buga a través de una lente científica, examinando las imágenes grabadas, los testimonios de testigos, los análisis científicos preliminares y las implicaciones más amplias para nuestra comprensión de las tecnologías aéreas inexplicables.

El incidente de la Esfera de Buga: un relato cronológico

El domingo 2 de marzo de 2025, aproximadamente a la 1:45 p. m. hora local, dos testigos distintos en el barrio Alto Bonito de Buga, Colombia, observaron y grabaron por separado una inusual esfera metálica que se movía por el cielo. Los testigos, identificados como María y José (apellidos reservados por privacidad), se encontraban a una distancia aproximada de cuatro a cinco cuadras y desconocían las observaciones simultáneas del otro.



David Vélez, quien posteriormente recibió el objeto para su examen inicial, proporcionó un contexto crítico:

Es el mismo día; recordemos que es el mismo 2 de marzo cuando la esfera pasó frente a Don José; también pasó por donde estaba María. María estaba a, digamos, medio kilómetro, digamos, cuatro o cinco cuadras de donde estaba José. Ninguno de los dos sabía nada del otro; no sabían lo que veían. El mismo evento, dos personas distintas, el mismo día.

Según los testimonios de los testigos y el análisis de los videos, el objeto inicialmente exhibió extraordinarias capacidades de vuelo, moviéndose a alta velocidad por el terreno antes de experimentar lo que parece ser una descarga eléctrica al pasar cerca de líneas eléctricas de alta tensión. Como explicó David Vélez:

“Don José nos cuenta que cuando la esfera iba sobre su cabeza, pasaba por debajo de los cables de alta tensión, por debajo, pasaba a toda velocidad, y en uno de esos pases, saltó una chispa.”

Tras esta aparente interferencia eléctrica, el patrón de vuelo de la esfera cambió drásticamente. Vélez señala:

Cuando apareció frente a María, la esfera ya era irregular; iba al suelo y volvía a subir, iba al suelo y volvía a subir. La esfera quería aterrizar porque ya estaba fallando.

Finalmente, el objeto descendió al suelo, notablemente sin estrellarse, sino realizando un aterrizaje controlado. José, uno de los testigos, se acercó posteriormente y recuperó el objeto, documentando también esta recuperación en video. Esto crea una cadena de evidencia ininterrumpida, extremadamente rara, desde la observación inicial hasta la recuperación.

Documentación en vídeo con múltiples testigos: análisis de la evidencia visual

El fenómeno de la esfera de Buga resulta particularmente cautivador debido a la calidad y exhaustividad de la evidencia en video. Dos testigos distintos grabaron el objeto desde diferentes puntos de observación, capturando sus movimientos aéreos, sus inusuales patrones de iluminación y su eventual descenso.



El análisis técnico del material de video realizado por el investigador José Manrique Godoy reveló hallazgos significativos:

“Con componentes de análisis en infrarrojos y algoritmos de seguimiento y umbralización, así como con la medición del área de luz y los canales RGB extraídos digitalmente, pudimos detectar que la esfera se ilumina gradualmente, pasando de un brillo tenue a una emisión nítida de un patrón luminoso”.

El análisis identificó varias características inconsistentes con los objetos aéreos convencionales:

  1. La esfera exhibió un patrón de movimiento autónomo sin medios visibles de propulsión.
  2. Emitía patrones de luz distintos en colores secuenciales (rojo, verde y azul).
  3. Dejó lo que los analistas describieron como “una pequeña distorsión del fondo, que puede sugerir un halo de energía o una forma de ionización”.
  4. El objeto demostró una maniobrabilidad inteligente, capaz de cambiar de dirección y altitud a voluntad.

Como enfatizó Godoy:

“Estas variaciones cromáticas no son compatibles con reflejos ópticos, estáticos o con fenómenos como las linternas LED, luces de posición de algunos drones”.

Lo más significativo es que el análisis forense digital concluyó:

“El hecho de que no se identifiquen en estos vídeos efectos de inteligencia artificial, ni manipulaciones digitales mediante algoritmos generativos, sugiere y refuerza la autenticidad de este material videográfico”.

Características físicas del fenómeno de la esfera de Buga

El objeto recuperado es una esfera metálica con varias propiedades físicas notables, documentadas mediante un examen preliminar. La esfera mide aproximadamente 27,5 cm de radio y presenta características físicas anómalas.



Una de las características más desconcertantes del fenómeno de la esfera de Buga es su peso variable. Como informó David Vélez:

Cuando José, Don José, recibió el artefacto, pudo obtenerlo; pesaba 2 kg. Cuando se lo entregó a la empresa alemana, pesaba 10 kg. Cuando le hice una entrevista en vivo al Sr. Arturo en México, pesaba 6 kg.

Esta aparente capacidad de cambiar de masa, documentada en múltiples escalas y en diferentes ubicaciones, representa una anomalía significativa que desafía la comprensión convencional de los objetos físicos.

El exterior de la esfera presenta marcas inusuales que parecen ser de naturaleza simbólica, similares a caracteres de diversos sistemas de escritura antiguos. La superficie también contiene una serie de elementos salientes, uniformemente espaciados, alrededor de su circunferencia, en una disposición similar a una banda que los investigadores han denominado informalmente "cinturón".

Las pruebas de temperatura revelaron otra anomalía: la esfera mantiene una temperatura externa inusualmente fría (comparable a la refrigeración) a la vez que presenta efectos de calentamiento localizados. Al aplicar agua a secciones específicas de la esfera, esta se vaporizó inmediatamente. Como describió Vélez:

Está completamente fría, señor. Puede tocarla o puede pedirle a cualquiera que toque esa esfera. Está completamente fría; tiene la temperatura de un refrigerador, de un congelador… Cuando fuimos a echarle agua encima, agua del grifo, empezó a echar humo; el agua se vaporizó al instante donde está el chip. Es como si hiciera calor por dentro y frío por fuera.

Un análisis radiográfico avanzado revela una construcción extraordinaria

El examen con rayos X del fenómeno de la esfera de Buga, realizado por el doctor José Luis Velázquez y analizado por el investigador Nacho Rojo, reveló características internas que desafían las explicaciones convencionales de fabricación.



El análisis radiográfico identificó varios elementos constructivos extraordinarios:

  1. Construcción monobloque: La esfera no presenta evidencia de soldaduras, costuras, tornillos ni ningún método de unión convencional. «No hay manipulación… ni manipulación digital, ni mediante algoritmos generativos. Los vídeos son auténticos», señala el analista José Manrique Godoy.
  2. Densidad diferencial: Los rayos X revelaron que la esfera tiene una capa exterior densa de aproximadamente 1-1,5 cm de espesor, con un interior compuesto de material de una densidad diferente, no uniforme.
  3. Componentes internos organizados: En particular, los rayos X revelaron lo que parece ser una disposición organizada de aproximadamente 18 objetos pequeños y altamente densos dentro de la esfera que siguen un patrón geométrico preciso.

Como explicó Nacho Rojo:

Estas bolitas, estas 18 bolitas, su forma… podrían ser elementos estructurales internos, ya que su forma es regular y todas presentan una densidad homogénea. Es decir, si observan y ampliamos mucho más la imagen, estos 18 puntos serían básicamente iguales.

Las técnicas de fabricación necesarias para producir un objeto así serían extraordinariamente avanzadas. Rojo enfatizó:

No observo ningún tipo de manipulación, estilo, torsión, soldadura, etc., etc., etc. O sea, esto es mágico, señores. Lo que estamos observando con rayos X. Ahora mismo, estoy alucinando, dejando de lado, repito, grabados, dejando de lado grabaciones.

Análisis lingüístico de las marcas externas

Uno de los aspectos más intrigantes del fenómeno de la esfera de Buga es la presencia de marcas o símbolos inusuales en su superficie exterior. Estas marcas han sido sometidas a un análisis lingüístico preliminar para determinar si representan una forma de comunicación o lenguaje escrito.

El investigador José Manrique Godoy aplicó a los símbolos tanto técnicas de comparación lingüística convencional como análisis de inteligencia artificial:

También logramos realizar un análisis, una hipótesis de lectura conceptual sobre los símbolos que contiene esta esfera. Lo hicimos basándonos en datos de alfabetos antiguos y olvidados, como los alfabetos rúnicos, los alfabetos enoquianos, los alfabetos ogam, los antiguos alfabetos árabe y hebreo, y también alfabetos de la antigua Mesopotamia.

Este análisis produjo una traducción tentativa de las marcas:

“El origen del nacimiento a través de la unión y la energía en el ciclo de la transformación, punto de encuentro de la unidad, la expansión y la conciencia individual”.

Aunque esta traducción sigue siendo especulativa, la naturaleza sistemática de las marcas sugiere que no son aleatorias sino más bien un patrón intencional consistente con alguna forma de comunicación escrita.

Godoy propuso dos posibles interpretaciones para estas escrituras de apariencia antigua:

O bien la esfera en sí es de gran antigüedad, o bien las variantes que nos dio la inteligencia artificial atribuibles a los alfabetos es parte de la esfera, quizás esos símbolos ya se usaban en la antigüedad con otras culturas, o que otras culturas pasadas ya tuvieron contacto con estos seres.

UAP esférico similar documentado a nivel mundial

El fenómeno de la esfera de Buga no parece ser un caso aislado. Se han documentado objetos esféricos similares en diversos lugares del mundo, lo que sugiere un fenómeno más amplio.

El equipo de investigación presentó imágenes de video de objetos esféricos similares, registrados en otros países, como Israel y Canadá. Estos objetos presentan características de vuelo, apariencia y comportamiento comparables a los de la esfera de Buga.

Según se describe en la investigación:

Esto se grabó en Israel, pero también tenemos otra en Canadá, si no me equivoco, en Vancouver. Observen la calidad de esta imagen, muy similar a la de Buga, muy parecida, muy cercana, muy nítida, extraordinaria, grabada en la ciudad de Vancouver, lo que nos demuestra que esta capacidad de las esferas continúa en todo el mundo.

La documentación de objetos similares en múltiples continentes sugiere un fenómeno global más que un evento localizado, lo que podría indicar una actividad sistemática de observación o monitoreo por parte de estos objetos esféricos inexplicables.

Efectos fisiológicos del contacto

Un aspecto importante del fenómeno de la esfera de Buga son los efectos fisiológicos documentados que experimentó José tras su contacto físico directo con el objeto. Estos efectos podrían brindar información sobre la naturaleza de la tecnología y posibles consideraciones de seguridad para futuras investigaciones.

Según el testimonio, José experimentó varios síntomas fisiológicos inusuales después de manipular la esfera:

“Dice que le borraron las huellas dactilares de las manos y, segundo, que sufrió náuseas y vómitos en los días posteriores, e incluso tuvo que acudir al médico por esta situación”.

Estos efectos reportados (la aparente alteración de las huellas dactilares y el malestar gastrointestinal) sugieren la posibilidad de que el objeto emita algún tipo de energía o radiación que pueda interactuar con el tejido biológico. Sin embargo, cabe destacar que otras personas que manipularon la esfera posteriormente durante su examen en la Compañía Alemana no reportaron efectos similares, lo que sugiere la posibilidad de que el impacto fisiológico haya disminuido con el tiempo o solo ocurra en circunstancias específicas.

Los efectos fisiológicos reportados resaltan la importancia de protocolos cuidadosos en el manejo y almacenamiento de tales objetos, así como la necesidad de un monitoreo médico integral de las personas que entran en contacto con ellos.

Firmas de energía anómala y comportamiento del fenómeno de la esfera de Buga


Múltiples evidencias sugieren que la esfera de Buga exhibe propiedades energéticas incompatibles con la tecnología convencional. El objeto presenta varios comportamientos anómalos que sugieren que podría utilizar o generar campos de energía no convencionales.

El análisis de video realizado por José Manrique Godoy identificó lo que parecen ser emisiones de energía:

La esfera deja como un rastro de energía, ¿verdad? No tenemos certeza de si es plasma o ionización.

La interacción de la esfera con la infraestructura eléctrica también sugiere propiedades electromagnéticas inusuales. Como lo describe David Vélez:

“Cuando la esfera pasó por debajo de los cables de alta tensión, José la vio cuando hizo la chispa, digamos, el corto; la esfera fue a Buga, dio una vuelta y regresó al monte donde está María.”

Quizás lo más revelador es que la aplicación de agua a ciertas partes de la esfera produjo una vaporización inmediata a pesar de la temperatura general fría del objeto:

Cuando fuimos a echarle agua encima, agua del grifo, empezó a salir humo; el agua se vaporizó al instante donde está el chip. Es como si hiciera calor por dentro y frío por fuera.

Estas observaciones sugieren colectivamente que el objeto puede contener o generar campos de energía localizados o gradientes térmicos que desafían la comprensión convencional de cómo debería comportarse la energía dentro de un objeto sólido.

Capacidades de maniobra inteligentes

Uno de los aspectos más convincentes de la esfera Buga, claramente documentado en la evidencia en video, es su aparente comportamiento de vuelo inteligente y controlado. A diferencia de la deriva aleatoria o las trayectorias balísticas, el objeto demostró un movimiento intencionado, consistente con un control inteligente.

Como observó José Manrique Godoy en su análisis:

La esfera tiene la capacidad de cambiar de dirección de forma autónoma. En los vídeos se aprecia que puede cambiar de dirección: bajar, subir y dirigirse a donde quiera, literalmente. Son movimientos inteligentes.

Esta capacidad es particularmente significativa porque, como confirmaron varios analistas, el objeto no muestra medios visibles de propulsión: no tiene rotores, propulsores, escape ni otros mecanismos convencionales que puedan explicar su movimiento. Esta ausencia de sistemas de propulsión, sumada a la maniobra inteligente, sugiere una tecnología que supera con creces las capacidades humanas actuales.

Además, es notable la forma en que descendió tras la aparente interferencia eléctrica. Como se describe:

La esfera no cayó; aterrizó en el suelo sin fuerza. Este descenso controlado, en lugar de un choque, sugiere además un control inteligente incluso después de que el objeto experimentara algún tipo de mal funcionamiento.

Desafíos técnicos en la reproducción de la esfera

El análisis de rayos X del fenómeno de la esfera de Buga reveló técnicas de construcción que serían extraordinariamente difíciles, si no imposibles, de reproducir con las capacidades de fabricación humana actuales.

Nacho Rojo, quien analizó las imágenes radiográficas, destacó este punto:

Esta esfera posee características técnicas muy avanzadas, no evidentes en el conocimiento común de ingeniería o industria. Simetría perfecta, múltiples capas, elementos internos dispuestos con precisión, sin medios visibles de fijación o ensamblaje.

Rojo destacó varios desafíos específicos de fabricación:

  1. La esfera parece ser una construcción monobloque sin costuras, soldaduras ni juntas, pero contiene componentes internos de diferentes densidades.
  2. No existe un método evidente para colocar los componentes internos dentro de una esfera sellada: «El patrón interno sugiere que los componentes se colocaron antes del cierre de la esfera. Entonces, ¿cómo se ensambla desde dentro?»
  3. Las propiedades del material varían a lo largo del objeto de maneras extremadamente difíciles de lograr: "¿Cómo conseguimos que la capa externa tenga una densidad y la interna otra? ¿Y cómo hacemos las incrustaciones de estos alfileres? Es muy complicado".

Rojo concluyó que reproducir un objeto así requeriría “control de materiales avanzados, procesamiento térmico o de presión en condiciones controladas, tecnología que excede los estándares actuales de la industria, excepto quizás en un entorno aeroespacial, militar o experimental”.

Respuesta de instituciones científicas y gubernamentales

El fenómeno de la esfera de Buga plantea importantes interrogantes sobre la respuesta institucional a la evidencia científica potencialmente significativa. Según el equipo que investiga el objeto, las instituciones científicas y gubernamentales tradicionales han mostrado interés en adquirir la esfera, aunque con condiciones preocupantes.

Como relata David Vélez:

Recibimos un correo electrónico de España donde nos decían que por qué no vendíamos la esfera, que España estaba dispuesta... Nos ofrecieron dinero por la esfera, una gran suma. No nos interesaba el dinero porque nos interesaba más ir al grano, conocer el interior de la esfera.

Más preocupantes fueron los planteamientos de entidades gubernamentales:

Luego, varias entidades, ONG internacionales, nos ofrecieron la posibilidad de entregar la esfera para que la estudiaran. Sabemos que es el gobierno. El gobierno quería quitárnosla, pero no la entregamos porque no queríamos vendernos por dinero, pues queríamos que la humanidad comprendiera qué artefacto es este.

Esta renuencia a trabajar con instituciones oficiales surge de la preocupación por la transparencia:

Sabemos que si esto cae en manos oscuras, nunca más se sabrá de ello, señor. Por eso queríamos conservarlo hasta que lo entregáramos a manos civiles.

Esto resalta un desafío persistente en la investigación de UAP: la tensión entre los recursos institucionales y la experiencia versus las preocupaciones sobre la clasificación, el secreto y la divulgación pública de UAP.

Contexto más amplio: avistamientos de UAP cerca de instalaciones militares

El fenómeno de la esfera de Buga puede ubicarse en un contexto más amplio de aumento de la actividad de UAP documentada alrededor de infraestructura sensible, particularmente instalaciones militares con capacidad nuclear.

Si bien los escépticos sugieren que podrían tratarse de drones convencionales operados por naciones adversarias, las características técnicas de estos objetos, incluidas las de la esfera Buga, desmienten esta explicación. Como se señala en el testimonio ante el Congreso mencionado en la investigación:

Durante 17 días, drones no identificados volaron y violaron nuestro sensible espacio aéreo militar, una de las instalaciones más críticas de Estados Unidos… Estos no son incidentes aislados. En febrero, el comandante de NORAD/NORTHCOM testificó ante el Congreso que, tan solo el año pasado, se detectaron más de 350 drones en 100 instalaciones militares.

La investigación sugiere que estos objetos podrían representar la misma tecnología que la esfera de Buga:

Quiero asegurarles que estos no son drones; son lo que acabamos de ver: estas esferas. Estas son las que están volando allá. Una de ellas cayó en Colombia. Eso es lo que es: inteligencia no humana.

La concentración de tales avistamientos alrededor de instalaciones nucleares puede indicar un interés particular en la tecnología nuclear humana, un patrón documentado desde el comienzo de la era nuclear.

Análisis comparativo con informes históricos de UAP

La esfera de Buga exhibe características consistentes con décadas de observaciones documentadas de UAP, brindando potencialmente evidencia física de fenómenos que anteriormente solo se podían observar visualmente.

Los UAP esféricos se han reportado consistentemente desde el inicio de la documentación moderna de UAP. Las características de vuelo del fenómeno de la esfera de Buga —rápida aceleración, cambios de dirección inmediatos y aparente control inteligente sin medios visibles de propulsión— reflejan las descripciones encontradas en miles de informes de testigos y documentación oficial.

Lo que hace del fenómeno de la esfera de Buga un valor único es la recuperación de un objeto físico que parece exhibir las mismas capacidades observadas en innumerables avistamientos donde no se recuperó ningún artefacto. Esto brinda una oportunidad sin precedentes para examinar y analizar directamente la tecnología, en lugar de simplemente especular con base en observaciones visuales.

Si la esfera de Buga está realmente relacionada con el fenómeno UAP más amplio, puede representar la primera evidencia física disponible públicamente de la tecnología detrás de estos misteriosos encuentros aéreos.

Modelos teóricos para la propulsión de la esfera

Si bien la esfera de Buga no presenta sistemas de propulsión convencionales, sus demostradas capacidades de vuelo requieren algún tipo de propulsión o manipulación de fuerzas físicas. Diversos modelos teóricos podrían ayudar a explicar su funcionalidad.

La capacidad de la esfera de moverse en todas direcciones sin un empuje visible sugiere que puede utilizar uno de varios conceptos teóricos avanzados de propulsión:

  1. Manipulación de campos gravitacionales: El peso variable de la esfera sugiere que podría ser capaz de alterar su interacción gravitacional, lo que podría indicar una tecnología que puede manipular o generar campos gravitacionales.
  2. Propulsión electromagnética: La reacción de la esfera a las líneas eléctricas de alta tensión sugiere una posible sensibilidad electromagnética. Los sistemas avanzados de propulsión electromagnética podrían explicar su movimiento sin empuje convencional.
  3. Propulsión al vacío cuántico: Algunos sistemas de propulsión teóricos proponen la manipulación de las fluctuaciones del vacío cuántico para generar empuje sin propulsor.

El “rastro de energía” documentado de la esfera, observado en el análisis de video, respalda la posibilidad de alguna forma de propulsión de campo en lugar de sistemas mecánicos convencionales.

Como observó el analista José Manrique Godoy:

Detectamos que esta esfera no emite ninguna emisión como propulsión. Esta ausencia de escape o propulsor visible es coherente con los sistemas teóricos de propulsión avanzados que manipulan fuerzas físicas fundamentales en lugar de depender de la masa de reacción.

Funciones potenciales del fenómeno de la esfera de Buga

Basándose en su comportamiento observado y sus características físicas, los investigadores han propuesto varias funciones potenciales para la esfera de Buga:

  1. Dispositivo de vigilancia/monitoreo: La maniobra y posicionamiento inteligentes cerca de ubicaciones específicas sugieren posibles capacidades de observación.
  2. Muestreo ambiental: La interacción de la esfera con su entorno, incluida la infraestructura eléctrica, podría indicar que recopila datos sobre los sistemas terrestres.
  3. Nodo de comunicación: Las marcas simbólicas y los componentes internos precisos pueden respaldar las funciones de comunicación.
  4. Sonda autónoma: La aparente capacidad del objeto para operar de forma independiente y tomar decisiones (cambio de rumbo, aterrizaje controlado) sugiere una funcionalidad autónoma programada.
Nacho Rojo especuló:

Piensa especulativamente en sus posibilidades y su posible utilidad. Si hay una esfera que levita, y su función es, por qué no, medir nuestra temperatura, nuestra radiación, si nos observa… ¿cómo se estacionaría? Si le pusiéramos varillas laterales, podría sostenerse, podría servir como soporte para descansar, o podría ser algún tipo de refuerzo.

Si bien la determinación definitiva de la función requiere un análisis más exhaustivo, el comportamiento y la construcción de la esfera sugieren un diseño intencionado en lugar de fenómenos naturales aleatorios.

Glosario técnico

  1. FANI (Fenómeno Aéreo No Identificado): Terminología científica actual para objetos aéreos que no pueden identificarse ni explicarse de inmediato. Este término ha sustituido al término «OVNI», con mayor carga cultural, en el discurso oficial y científico.
  2. Construcción monobloque: Técnica de fabricación donde se crea un objeto como una sola pieza sin juntas, soldaduras ni fijaciones.
  3. Análisis radiográfico: El uso de rayos X para examinar la estructura interna de un objeto sin abrirlo ni destruirlo físicamente.
  4. Precisión isostática: técnica de fabricación que implica la aplicación de una presión igual desde todas las direcciones, normalmente utilizada en el procesamiento avanzado de materiales.
  5. Variaciones cromáticas: Cambios de color, en este contexto se refiere a la emisión por parte de la esfera de luces de diferentes colores.
  6. Radiopacos: Materiales que no permiten el paso de la radiación y aparecen blancos o claros en las imágenes de rayos X.
  7. Radiotransparentes: Materiales que permiten el paso de la radiación y aparecen oscuros en las imágenes de rayos X.
  8. Movimiento autónomo: La capacidad de moverse independientemente sin control externo.
  9. Rastro de ionización: Una perturbación visible en la atmósfera causada por la ionización de las moléculas de aire, que potencialmente indica emisión de energía.
  10. Efecto antigravedad: Tecnología teórica que podría contrarrestar o manipular las fuerzas gravitacionales.
Cronología del fenómeno de la esfera de Buga e investigación

2 de marzo de 2025, 13:45: Dos testigos (María y José) graban de forma independiente un video de la esfera de Buga en vuelo en el barrio Alto Bonito, Colombia.

2 de marzo de 2025, por la tarde: La Esfera entra en contacto con líneas eléctricas de alto voltaje, experimenta un aparente mal funcionamiento y realiza un descenso controlado.

2 de marzo de 2025, inmediatamente después del descenso: José recupera la esfera física, notando que pesa aproximadamente 2 kg.

Días después de la recuperación: José experimenta efectos fisiológicos inusuales que incluyen náuseas y aparente alteración de las huellas dactilares.

Marzo 2025: La esfera es entregada a una empresa alemana (propiedad de David Vélez) para un examen preliminar, donde se registra un peso de 10 kg.

Marzo-abril de 2025: Las primeras pruebas en una empresa alemana revelan propiedades de temperatura inusuales y un peso variable.

Abril de 2025: Durante una entrevista en vivo, se registra un peso de la esfera de 6 kg, lo que demuestra su inexplicable masa variable.

Abril de 2025: El Dr. José Luis Velázquez realiza un examen de rayos X de la esfera.

Abril de 2025: Nacho Rojo analiza imágenes de rayos X, identificando una estructura interna y técnicas de fabricación inusuales.

Abril de 2025: José Manrique Godoy realiza un análisis digital del material de video original, confirmando la autenticidad y las emisiones de energía inusuales.

Abril de 2025: La esfera se transfiere al equipo de investigación de una empresa alemana para un análisis científico exhaustivo.

Abril de 2025: El análisis de las marcas externas revela un posible significado lingüístico basado en la comparación con sistemas de escritura antiguos.

Mayo de 2025: Primera divulgación pública de hallazgos exhaustivos sobre la esfera de Buga.

Preguntas frecuentes

¿Podría el fenómeno de la esfera de Buga ser un engaño o una evidencia fabricada?

Múltiples líneas de evidencia contradicen la invención. Dos testigos independientes grabaron el objeto desde diferentes lugares. El análisis forense digital no halló evidencia de manipulación de video. El análisis de rayos X revela técnicas de construcción interna que serían extremadamente difíciles de fabricar. El objeto presenta propiedades físicas (peso variable, anomalías térmicas) que serían extremadamente difíciles de falsificar. Si bien es cierto que se debe mantener un escepticismo sano, la documentación exhaustiva de este caso proporciona una sólida evidencia de autenticidad.

¿Por qué no se entregó la esfera a agencias gubernamentales oficiales?

El equipo de investigación expresó su preocupación por la transparencia y la divulgación pública:

“No queríamos entregárselo al gobierno, no queríamos entregárselo a la alcaldía, no queríamos entregárselo a nadie porque sabemos que si esto queda en manos oscuras, nunca más se sabrá de esto”.

Esto refleja una tensión común en la investigación sobre UAP entre los recursos institucionales y las preocupaciones sobre la clasificación o el secreto.

¿Qué hace que el fenómeno de la esfera de Buga sea diferente de otros informes de UAP?

A diferencia de la mayoría de los incidentes con UAP, que se basan únicamente en testimonios de testigos o documentación visual limitada, el fenómeno de la esfera de Buga incluye: documentación de video clara de múltiples testigos, imágenes del descenso del objeto, recuperación inmediata de un artefacto físico y su posterior análisis científico. Esta combinación crea una cadena de evidencia excepcionalmente completa, poco común en la investigación de UAP.

¿Podría la esfera ser tecnología humana avanzada?

Si bien esta posibilidad no puede descartarse por completo, las técnicas de fabricación reveladas por el análisis de rayos X parecen superar las capacidades humanas conocidas públicamente. Como señaló el analista Nacho Rojo:

“La fabricación requeriría el control de materiales avanzados, procesamiento térmico o de presión en condiciones controladas, tecnología que supera los estándares de la industria actual”.

Si fuese creado por el hombre, representaría un avance tecnológico clasificado e importante.

¿Qué indica la escritura aparente en la esfera?

Un análisis preliminar sugiere que las marcas presentan similitudes con diversos sistemas de escritura antiguos. La traducción asistida por IA propuso el siguiente mensaje:

“El origen del nacimiento a través de la unión y la energía en el ciclo de la transformación, punto de encuentro de la unidad, la expansión y la conciencia individual”.

Aunque es especulativo, la naturaleza sistemática de las marcas sugiere una comunicación intencional más que patrones aleatorios.

¿Se ha identificado la composición material de la esfera?

Aún no se han publicado los resultados completos del análisis de materiales. El análisis de rayos X indica densidades variables en los materiales, con una capa exterior particularmente densa y una composición interior diferencial. Sería necesario un análisis espectrográfico completo para determinar la composición precisa del material.

Conclusión: implicaciones más amplias para la ciencia y la sociedad

El fenómeno de la esfera de Buga representa un caso potencialmente transformador en el estudio científico de los UAP. A diferencia de innumerables incidentes que se limitan a la observación, este caso presenta un objeto físico recuperado con propiedades anómalas documentadas, junto con evidencia videográfica completa de su comportamiento aéreo.

Las implicaciones científicas son profundas. Si se verifica mediante un análisis científico riguroso y transparente, el fenómeno de la esfera de Buga proporcionaría evidencia concreta de una tecnología que parece operar fuera de nuestra comprensión actual de la física y las capacidades de ingeniería. El peso variable, la ausencia de propulsión convencional, las técnicas de construcción interna y las propiedades energéticas desafían los paradigmas tecnológicos establecidos.

Desde una perspectiva social, el caso plantea importantes interrogantes sobre la tensión entre la ciencia institucional y la divulgación pública. La decisión de mantener el ámbito dentro de los canales de investigación civiles refleja la creciente preocupación por la clasificación y el secretismo en torno a fenómenos inusuales. Como explicó David Vélez sobre su decisión de trabajar con investigadores civiles:

“Sabemos que si esto cae en manos oscuras, nunca más se sabrá nada al respecto”.

Quizás lo más significativo es que el fenómeno de la esfera de Buga demuestra el valor de la investigación científica civil realizada con rigor metodológico y transparencia. En lugar de desestimar fenómenos inusuales o relegar la investigación exclusivamente a programas clasificados, este caso ilustra cómo la documentación sistemática, el análisis multidisciplinario y la divulgación de información pueden mejorar nuestra comprensión de los eventos anómalos.

Independientemente de que la esfera de Buga resulte finalmente ser de origen terrestre exótico o represente algo más profundo, la investigación sistemática de tales artefactos, realizada con rigor científico y apertura intelectual, sólo puede ampliar nuestra comprensión del mundo físico y de las tecnologías potencialmente revolucionarias.

Como concluyó el analista Nacho Rojo:

“Estamos en un momento muy bueno… Extraordinario, extraordinario.”



Modificado por orbitaceromendoza

miércoles, 7 de mayo de 2025

El piloto comercial que escapó por poco de la nave nodriza OVNI tuvo su historia enterrada por la CIA durante 30 años

El piloto comercial que escapó por poco de la nave nodriza OVNI tuvo su historia enterrada por la CIA durante 30 años
por Chris Melore


Credito: dailymail.co.uk

El escalofriante encuentro de un piloto con una "nave nodriza extraterrestre" ha resurgido, y los teóricos de la conspiración lo califican como uno de los mayores encubrimientos de la historia de Estados Unidos.

En 1986, el capitán Kenju Terauchi y su tripulación a bordo del vuelo 1628 de Japan Airlines informaron que dos luces misteriosas seguían a su avión sobre Alaska.

Los objetos, confirmados tanto por el radar de a bordo como por el de tierra, siguieron el vuelo antes de desaparecer. Terauchi describió entonces la repentina aparición de una nave colosal, mucho más grande que su Boeing 747, lo que desató intensas especulaciones y debates.

A pesar del testimonio detallado del capitán Terauchi, las entrevistas de la FAA, los bocetos de la tripulación de la nave y las grabaciones de audio entre la tripulación del vuelo 1628 de Japan Airlines y los controladores de tráfico aéreo, el encuentro OVNI ha enfrentado décadas de esfuerzos para desacreditarlo.

Un funcionario de alto rango de la FAA afirmó más tarde que estaba presente cuando la CIA supuestamente silenció el incidente, insistiendo en que el avistamiento de Terauchi "nunca sucedió".

Según se informa, la reacción le costó la carrera a Terauchi, ya que el veterano piloto fue puesto a tierra después de discutir públicamente el evento.

Documentos recientemente desclasificados revelaron el alcance de la evidencia en poder de los gobiernos japonés y estadounidense con respecto a la nave nodriza OVNI, incluidas transcripciones de radio que detallan el momento en que la nave nodriza gigante apareció sobre el vuelo 1628.

En 2018, los investigadores de OVNIs notaron que estos registros fueron ingresados ​​silenciosamente en los Archivos Nacionales del gobierno de EE. UU. décadas después del avistamiento OVNI de 1986 y años después de las solicitudes de la Ley de Libertad de Información (FOIA) para revelar las grabaciones.


El capitán Kenju Terauchi dibujó un OVNI gigante con forma de nuez que supuestamente apareció sobre su avión y siguió al avión 747 el 17 de noviembre de 1986.

El vuelo de Terauchi desde París al Aeropuerto Internacional de Narita, cerca de Tokio, cruzó el este de Alaska el 17 de noviembre cuando el avión 747 avistó dos luces extrañas y una enorme nave nodriza sobre el espacio aéreo estadounidense.

Según se informó, los objetos de color amarillo brillante y blanco volaron peligrosamente cerca de la aeronave, lo que provocó que Terauchi solicitara ayuda por radio a los controladores de tráfico aéreo (ATC) en Anchorage.

"Vemos luces pulsantes irregulares... hay un gran trozo negro justo frente a nosotros, a una distancia de cinco millas... parece ser una nave espacial", dijo el piloto.

"Estoy detectando una coincidencia en el radar aproximadamente a cinco millas de su posición de las seis en punto", dijo el ATC de Anchorage durante el avistamiento de 1986.

El ATC de Anchorage informó haber detectado algo en el radar cerca del avión y contactó a los militares para asegurarse de que no tuvieran ningún avión cerca del vuelo 1628.

NORAD, el comando militar responsable de defender el espacio aéreo de Estados Unidos y Canadá, confirmó que no hubo vuelos militares cerca del avión de Terauchi esa noche.

Según las transcripciones entregadas a los Archivos Nacionales, el control de tráfico aéreo de Anchorage confirmó con el centro de comando militar que hubo algún tipo de "sobretensión" en la radio cerca del vuelo 1628, pero los radares no pudieron identificar de qué se trataba.

El expiloto de combate, con más de 10.000 horas de experiencia, intentó escapar de los pequeños OVNIs antes de que desaparecieran repentinamente. Fue entonces cuando Terauchi avistó lo que describió como una «nave espacial gigantesca».


El capitán Terauchi fue posteriormente puesto en tierra por Japan Airlines después de hablar con la prensa sobre su encuentro con OVNIs.

Según la declaración escrita de Terauchi entregada a la FAA, esta "nave nodriza" OVNI era del tamaño de dos o tres portaaviones, lo que posiblemente le otorgaría 3.000 pies de largo.

Los registros de llamadas de radio de la FAA revelan que a Terauchi se le dio permiso para hacer lo que fuera necesario para alejarse del enorme OVNI, incluso caer a más de 5.000 pies de altura.

Cuando otros aviones llegaron a la zona, la nave nodriza había desaparecido y ningún otro piloto vio la nave gigante.

'El vuelo JL 1628, un avión de carga jumbo B747, se encontró con dos naves espaciales y una nave nodriza a unos 50 minutos sobre Alaska', escribió Terauchi en su informe a los funcionarios aéreos federales.

"No había ningún peligro, pero creó muchas preguntas que un ser humano no puede responder", añadió.

Después de una breve investigación de la FAA, Terauchi habló con dos periodistas de Kyodo News sobre lo que había visto sobre Alaska en noviembre de 1986.

«El aparato volaba como si no existiera la gravedad. Aceleró, luego se detuvo y luego voló a nuestra velocidad, en nuestra dirección, de modo que nos pareció que estaba parado», declaró el piloto a la prensa.

La FAA calificó a Terauchi como un "repetidor de OVNIs", señalando que había informado de otros dos avistamientos de OVNIs antes del incidente del 17 de noviembre y dos más en enero de 1987.

Al final, Japan Airlines decidió dejar en tierra al piloto por hablar con la prensa y lo reasignó a un trabajo de oficina.

Sin embargo, un alto funcionario de la FAA en ese momento creyó la historia del piloto japonés y afirmó que la CIA estaba ocultando la evidencia.

John Callahan fue encargado de supervisar el análisis de la FAA de este caso de alto perfil.

Recopiló datos críticos, incluidas cintas de radar, grabaciones de voz del control de tráfico aéreo y las declaraciones escritas de la tripulación de vuelo de JAL.

Sin embargo, en una reunión informativa en enero de 1987 con la CIA, el FBI y funcionarios de la Casa Blanca, Callahan afirmó que la investigación se cerró abruptamente.

"Cuando terminamos nuestra reunión informativa, que duró un par de horas, el hombre de la CIA se puso de pie y dijo: este evento nunca ocurrió, nunca estuvimos aquí, todos ustedes han jurado guardar el secreto y estamos confiscando todos estos datos", dijo Callahan a Larry King Live en 2007.

John Greenewald, de The Black Vault, un sitio web dedicado a archivar documentos gubernamentales desclasificados, descubrió más de 1.500 páginas de evidencia vinculadas al vuelo 1628 en los Archivos Nacionales y las compartió en línea con el público.

Junto con las entrevistas con los tres testigos a bordo del avión de Terauchi, se encuentran los registros de la FAA del incidente, simulaciones de radar de lo que vio Terauchi y una montaña de solicitudes a la FAA del público que busca información sobre el OVNI de Alaska.




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martes, 6 de mayo de 2025

DW Pasulka: El calendario de divulgación y desacreditación

El calendario de divulgación y desacreditación
Es un patrón predecible, pero ¿qué podría significar? Un ensayo (completamente) especulativo...
por DW Pasulka



Cada pocos años, el discurso OVNI aparece en los medios de comunicación tradicionales.

Podría ser un nuevo titular, un denunciante o un video borroso publicado (o filtrado) con bombo y platillo. Los incrédulos se vuelven hacia la realidad y consideran las pruebas y las credenciales de quienes hacen afirmaciones extraordinarias.

Y luego, como era igualmente previsible, el péndulo oscila y se produce un descrédito y una desacreditación públicos y el repentino regreso del silencio.

Para las personas que han analizado la historia de los OVNIs en la cultura estadounidense, el ciclo (el cronograma de divulgación y desacreditación) no es aleatorio sino predecible.

Lo vimos en:

El Informe Condon (1968): un estudio aprobado por el gobierno que concluyó que los FANIs no eran científicamente interesantes, a pesar de las contradicciones internas.

Proyecto Libro Azul (1952-1969), que archivó miles de casos y luego se cerró con un encogimiento de hombros.

El artículo del New York Times de 2017 que reveló el programa secreto OVNI del Pentágono (AATIP), que reavivó el interés general pero no ofreció ninguna prueba definitiva.

Testimonio del denunciante de 2023, que incluía afirmaciones de naves recuperadas y entidades no humanas, pero carecía de pruebas disponibles públicamente.

Luego viene la corrección. La desacreditación no siempre es hostil. Incluso puede ser amistosa, proveniente de académicos o periodistas que realmente creen que están devolviendo la "razón" a la conversación.

A menudo, la desacreditación proviene de las mismas personas encargadas de que el público se enfrente a la "revelación" de los OVNIs. Tal fue el caso de J. Allen Hynek (en sus inicios) a mediados del siglo XX. Este programa resulta irritante para quienes han estudiado el tema lo suficiente como para saber que, como suele decir Eric Davis, "hay un ahí, ahí".

Esta técnica se remonta a la posguerra, cuando el interés público en los "platillos voladores" se vio respondido con conferencias de prensa de la Fuerza Aérea y conclusiones burocráticas. Probablemente, el propósito principal no era refutar, sino contener o distraer, quizás de algo más que bastante gente conocía, pero que debía mantenerse oculto, por alguna razón.

En mi trabajo anterior sobre este tema, me encontré sin querer con personas dedicadas al estudio de los OVNIs que parecían estar "cerca del gobierno". Usé el término "club de la lucha" para referirme al cono de silencio que observé dentro de este grupo, y parecía ser un patrón. "Se dice la verdad, pero en un circo de confusión". Recuerdo esa afirmación.

El patrón no es obvio, ya que requiere una visión a largo plazo del tema. ¿Qué función cumple?

Lo siguiente son solo mis especulaciones. El ciclo de divulgación y desmentido podría funcionar como un mecanismo de regulación de la presión, culturalmente aceptado. Periódicamente, cuando se intensifica el interés público en fenómenos aéreos no identificados —a menudo catalizado por declaraciones oficiales, cobertura mediática o testimonios de figuras creíbles—, se permite una divulgación mesurada de información. Esta divulgación selectiva no sirve para resolver el fenómeno, sino para aliviar temporalmente la tensión epistémica y psicológica en la esfera pública.

Al ofrecer una validación parcial, estos momentos de revelación crean la impresión de transparencia, preservando cuidadosamente el control institucional. Lo que sigue es una reafirmación de los límites normativos mediante la desacreditación, la ridiculización o la omisión. Quizás esto sea contención: un sistema que disipa la presión a la vez que asegura la continuidad estructural de la incertidumbre.

Existen otras posibilidades. Podría existir una tradición de investigación que utilice el espectáculo público como camuflaje. Y, lamentablemente, existe la posibilidad real de incompetencia burocrática gubernamental.






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lunes, 5 de mayo de 2025

Hablé con un extraterrestre hace 19 años y me dijo qué destruirá el mundo

Hablé con un extraterrestre hace 19 años y me dijo qué destruirá el mundo
Calvin Parker fue una de las tres personas que tuvieron un encuentro cercano con extraterrestres en Misisipi en 1973, pero tuvo un segundo encuentro 19 años después, donde recibió revelaciones impactantes.
Por Joe Faretra


Una víctima de una de las abducciones extraterrestres más sonadas de la historia reveló que un extraterrestre le dijo qué causaría el fin de la humanidad.

Calvin Parker tenía tan solo 19 años cuando experimentó su primer encuentro con un extraterrestre el 11 de octubre de 1973, en la orilla oeste del río Pascagoula, en Misisipi. Esa inquietante noche, Calvin fue una de las tres personas que afirmaron haber tenido un encuentro cercano con un OVNI. Junto a él estaban Charles Hickson y Maria Blair; esta última observó los extraños sucesos desde el otro lado del río.

Tanto Parker como Hickson informaron haber visto dos luces azules intermitentes y notaron dos peculiares objetos ovalados que se acercaban.


Parker en la orilla del río Pascagoula, donde tuvo su primer encuentro en 1973 (Imagen: AP)

El dúo afirmó que fueron transportados a bordo de estos objetos voladores y examinados por entidades extraterrestres antes de regresar a la Tierra.

Tras su desgarradora experiencia, Hickson relató su historia con frecuencia a lo largo de los años, mientras que Parker, profundamente traumatizado, mantuvo su terrible experiencia en secreto hasta mucho más tarde.

Sin embargo, el autor, editor e investigador Phillip Mantle logró persuadir a Parker para que hablara abiertamente sobre su encuentro, lo que resultó en la publicación de tres libros sobre el tema.

A pesar de mantener una estrecha relación con Parker antes de su fallecimiento en 2023, Mantle descubrió recientemente que se había producido otra abducción, de la que no tenía conocimiento.

Mantle descubrió inesperadamente una entrevista inédita mientras buscaba en internet información nueva sobre la abducción de Pascagoula. En este video, Parker narra un encuentro de 1992 en Baldwin, Luisiana.

En el video, Mantle revela que Parker lidia con su narrativa, pero finalmente relata un incidente sorprendentemente similar a su secuestro inicial, que lo dejó profundamente traumatizado.


Parker guardó silencio sobre su terrible experiencia durante años (Imagen: YouTube).

Sin embargo, a diferencia de su experiencia de 19 años antes, Parker confesó que se sintió atraído por las luces y que subió voluntariamente al OVNI.

Y una vez a bordo, dice haber hablado con uno de los seres, quien, según él, tuvo una revelación impactante.

Parker comentó que le dijeron que los humanos estaban destruyendo este planeta y que, en última instancia, conducirían a su fin.

Reveló que cuando vio a dos de los extraterrestres recolectando cultivos y tierra para llevar a la nave, como en su primer encuentro 19 años antes, sintió miedo de nuevo y comenzó a perder la sensibilidad en las piernas.

Pero el visitante le ofreció apoyo.


Parker dijo que el extraterrestre le dio una severa advertencia sobre el futuro de la Tierra (Imagen: proporcionada).

"Me tocó y me dijo: 'No tengas miedo'. Me dijo: 'No tienes nada que temer de esto. No tienes nada que temer de mí. Lo que debes temer es a tu prójimo. Tu prójimo es quien destruirá este mundo'".

Añadió: "Y ella dijo: 'Te dejaré la prueba, y volveré a ella para cambiar esto. Y si hay alguna manera de cambiar esto, lo haré'".

"Y fue entonces cuando decidí contar mi historia, después de 19 años de silencio, y decidí contárselo a la gente. Y tengo que transmitirle el mensaje a la gente y al público. Tenemos que cambiar nuestras costumbres". Tenemos que empezar a hacer lo correcto. No podemos seguir así, no podemos vivir así.

Y esta pequeña criatura de otro mundo me lo hizo saber. Esta pequeña criatura de otro mundo tuvo la sensatez de decírmelo. Y para cambiar esto, tal vez pueda marcar la diferencia.

Y marcará la diferencia si me presento y cuento esta historia; quiero presentarme y contarla.

Quiero compartir esta historia con la gente. Por eso presenté mi caso después de 19 años.




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domingo, 4 de mayo de 2025

Alto funcionario de la NASA revela imágenes sensacionales de un 'platillo volador' gigante creado en secreto por la USAF

Un alto funcionario de la NASA rompe un silencio de 30 años para revelar imágenes sensacionales de un OVNI de un 'platillo volador' gigante creado en secreto por la Fuerza Aérea de EE. UU.
Por Josh Boswell 


Credito: dailymail.co.uk

Mientras supuestas imágenes de OVNIs y archivos desclasificados de la CIA sobre encuentros extraterrestres inundan la estratosfera de Internet, un ex alto funcionario de la NASA ha revelado en exclusiva al Daily Mail que la Fuerza Aérea de Estados Unidos posee un "platillo volador" de 20 pies que desafía la gravedad, y afirma que vio las imágenes hace más de 30 años.

El ex cirujano jefe de vuelo de la NASA y mayor de la Fuerza Aérea, Dr. Gregory Rogers, que trabajó con astronautas en varias misiones del transbordador espacial, dice que otro mayor de la Fuerza Aérea le mostró imágenes de seguridad en 1992 que mostraban la exótica nave levitando en un hangar.

Guardó el secreto durante más de 32 años, pero tras retirarse del Departamento de Defensa (DoD) el mes pasado, decidió salir a la luz.

Rogers, de 68 años, dijo que quería respaldar a otros denunciantes recientes del Departamento de Defensa que le dijeron al Congreso que el ejército tiene naves espaciales de otro mundo, diseñadas a partir de tecnología extraterrestre.



"Sé exactamente lo que vi ese día, y no era en ningún sentido un vehículo volador convencional", dijo al Daily Mail.

'He escuchado a varios miembros del Congreso expresar su deseo de escuchar más sobre las experiencias de cualquier denunciante adicional.

'Por eso les presento mi historia.

'Espero que mi informe pueda estimular a otros a revelar todo lo que hayan presenciado de manera similar'.


El ex cirujano jefe de vuelo de la NASA y mayor de la Fuerza Aérea, Dr. Gregory Rogers, dice que un mayor de la Fuerza Aérea lo llevó a una habitación y le mostró imágenes clasificadas de un OVNI con insignias estadounidenses.

Una foto de vigilancia satelital tomada para una investigación del FBI sobre OVNIs. El "platillo volador" que vio Rogers medía 6 metros de ancho, probablemente entre 2,4 y 3 metros de alto, y tenía una cúpula poco profunda en la parte superior.

A finales de la primavera de 1992, Rogers estuvo destinado en las extensas instalaciones de la NASA en Cabo Cañaveral, Florida.

Era el apogeo del programa espacial estadounidense, una época de gran actividad, con lanzamientos regulares y misiones de transbordadores espaciales de alto perfil.


Guardó el secreto durante más de 32 años, pero tras retirarse del Departamento de Defensa (DoD) el mes pasado decidió darlo a conocer.

Como cirujano jefe de vuelo, Rogers estaba a cargo de las inspecciones de seguridad en la base y de la atención médica de su personal, incluidos los astronautas. Esto a veces implicaba subirse a un helicóptero y rescatarlos del océano después de que sus cápsulas cayeran a tierra.

Una tarde de abril o mayo de 1992, estaba a punto de regresar a casa después de inspeccionar una instalación en la base donde se ensamblaban componentes de satélite, cuando un mayor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) se le acercó en el pasillo.

"Él dice: 'Oye, doctor, tengo algo que mostrarte. Te va a dejar boquiabierto'", dijo Rogers al Mail.

No reconoció al hombre, pero el trabajo de Rogers implicaba cuidar a cientos de pacientes, por lo que dijo que no era inusual que se acercaran a él militares que lo conocían pero a quienes había olvidado.

El mayor lo condujo a una sala con computadoras, cerró la puerta con llave y las persianas.

"Pensé: '¿Qué demonios está haciendo este tipo?'", dijo Rogers. "Se sentó frente a la consola. Tardó varios minutos, y de repente, en la pantalla apareció la señal de un circuito cerrado de televisión (CCTV)".


Un dibujo de la nave que Rogers trazó para el Daily Mail. Dijo que la nave no tenía antenas aparentes ni superficies de control de vuelo y tenía alrededor de cuatro rectángulos horizontales espaciados uniformemente alrededor del centro.

Rogers dijo que no reconoció al mayor de la Fuerza Aérea que le mostró las imágenes "en contra de su voluntad" ese día, pero dijo que era un "tipo cobarde" que probablemente quería mostrar su importancia.

Una carta de recomendación del Departamento de Defensa para Rogers. En las instalaciones de la NASA en Cabo Cañaveral, Florida, donde vio las imágenes, era el cirujano jefe de vuelo a cargo de las inspecciones de seguridad en la base, así como de la atención médica del personal, incluidos los astronautas.

Dijo que las imágenes mostraban un hangar de aviones estándar, "igual" al que albergaba el helicóptero de Rogers para su trabajo con el 41 ° Escuadrón de Rescate Aéreo.

—Excepto que no es mi helicóptero —dijo—. Es un platillo volador.

"Calculo que medía unos 20 pies de ancho, probablemente entre 8 y 10 pies de alto, y tenía una cúpula poco profunda en la parte superior", añadió.

"No había antenas ni superficies de control de vuelo. Todo estaba muy liso y armonizado. No vi remaches, ni costuras, nada".

"Había una pequeña zona en la parte superior de la que salía un palo. En la parte superior había mangueras umbilicales, como si se le estuvieran suministrando gases o electricidad".

'Todo era blanco, pero había un rectángulo negro vertical en la posición de las tres, las seis y las nueve en punto en la mitad superior del vehículo.'

Dijo que también había cuatro rectángulos horizontales espaciados uniformemente alrededor del medio.

«Me estaba volviendo loco», dijo Rogers. «¿Un platillo volador? ¿En serio?».


Dijo que las imágenes mostraban un hangar de aviones estándar, "igual" al que albergaba el helicóptero de Rogers para su trabajo con el 41.º Escuadrón de Rescate Aéreo.

Rogers dijo que la parte más asombrosa de la filmación fue cuando la nave flotó, permaneció estacionaria y luego hizo una inclinación de 45 grados, lo que sugiere que tenía alguna tecnología de propulsión desconocida.

El ex médico de la NASA dijo que las imágenes mostraban a varios hombres, algunos con batas de laboratorio y otros con trajes de protección, ocupados alrededor del vehículo.

Luego, en la transmisión de audio, escuchó un sonido fuerte, parecido a una bocina, y los técnicos se retiraron de la toma.

Lo que ocurrió después lo sorprendió.

«Oigo y veo cosas que parecen cargas electromagnéticas que emanan de este vehículo. Pero no hay ningún dispositivo que las emita», dijo.

"De repente, simplemente se levantó, tan suave como pudo ser".

'Una vez que se elevó quizás tres pies sobre la superficie de concreto, giró completamente, en el sentido de las agujas del reloj, una revolución, luego giró en el sentido contrario a las agujas del reloj, una revolución.'

La rotación reveló escritura en un lado.

"Decía 'Fuerza Aérea de EE. UU.' y tenía la insignia de vuelo estadounidense", dijo. "Pensé: ¿Esto es nuestro?"


Dos inquietantes OVNIs fueron captados por una cámara de la Armada estadounidense emergiendo del océano y despegando en un vuelo sincronizado frente a la costa sur de California. La imagen fue captada en 2023.

"En algún momento le pregunté al chico: "¿Por qué diseñaríamos algo así?".

"Él dijo, "Lo obtuvimos de ellos", y señaló con su pulgar hacia el cielo, lo cual interpreté como que se refería al espacio".

«Entonces algo realmente me llamó la atención».

Rogers dijo que toda la nave se inclinó 45 grados, pero permaneció estacionaria, flotando en el aire.

Dijo que esta maniobra lo sorprendió más porque demostró que la nave utilizaba una tecnología de propulsión desconocida.

Si un helicóptero se inclina hacia adelante mientras está en vuelo estacionario, el empuje de sus hélices lo obligará a moverse hacia adelante.

Algunos aviones militares de ala fija, como el F-35B, pueden despegar verticalmente, pero sólo mediante el uso de grandes propulsores exteriores apuntando hacia el suelo, y necesitarían otros propulsores a sus costados para permanecer en su lugar mientras se inclinan hacia adelante.

Rogers, un experimentado piloto de la Fuerza Aérea, dijo que no había señales de tales aviones en este platillo liso y blanco.


La esposa de Rogers, Judy, sostiene una fotografía de su piloto de guerra, el padre Ellis Sappinton, miembro de la tripulación del avión que siguió al avión que lanzó la bomba nuclear sobre Hiroshima.

Foto firmada por Rogers de la tripulación de la misión STS-57 del transbordador espacial de 1993. Ya había denunciado al descubrir que los transbordadores espaciales de la misión STS de los años 90 no eran seguros y suplicó a la NASA, pero fue ignorado, lo que supuestamente provocó la explosión del transbordador espacial Columbia en 2003.

"Eso me sorprendió porque ninguno de los aviones que tenemos puede hacer eso", dijo.

Justo después de que el platillo en el video realizó su inclinación de 45 grados, Rogers dijo que alguien llamó a la puerta.

"Alguien decía: 'Oye, ¿qué pasa ahí dentro? ¿Por qué está cerrada la puerta?'. En el momento en que eso ocurrió, este mayor apagó todo", dijo Rogers.

'Luego se inclina hacia mí con voz muy seria y me dice: "No le digas a nadie que te mostré esto".

"Abre la puerta y entran este teniente coronel y otros dos tipos con trajes azules de la USAF".

"El mayor dijo: "Tenía una lesión en la piel, quería que lo revisara para ver si estaba bien".

"Mi mente estaba acelerada: si he visto algo clasificado, que me lo mostraron ilegalmente", dijo Rogers. "Solo pensaba: 'Tengo que salir de aquí'".

"Entonces dije: 'Sí, no era cáncer. Tengo que volver a mi clínica'".


Rogers dijo que no le había contado a su esposa lo que había visto durante 15 años y que estaba rompiendo su silencio públicamente debido a la avalancha de revelaciones que han surgido recientemente sobre los FANIs.

Rogers dijo que nunca volvió a hablar con el mayor ni a visitar esa instalación y que hasta el día de hoy no sabe por qué el oficial de la USAF decidió mostrarle el impactante video.

'En el camino a casa desde Cabo Cañaveral hasta la Base Aérea Patrick, durante 25 o 30 minutos, todo el tiempo estuve pensando que no hay manera de poder decirle a nadie que acabo de ver un platillo volador.

'Este tipo me atrapó mostrándome algo que no quería ver, pero no había nada que pudiera hacer al respecto.

"Me molesta muchísimo haber sido parte de lo que ocurrió ese día", añadió. "Ni siquiera se lo conté a mi esposa durante 15 años".

Rogers dijo que nunca volvió a hablar con el mayor ni a visitar esas instalaciones y hasta el día de hoy no sabe por qué el oficial de la USAF decidió mostrarle el impactante video.

«En mi opinión, intentaba decir: 'Mira, soy importante'», dijo Rogers. «Parecía un tipo muy cobarde».

El médico piloto estaba acostumbrado a guardar secretos militares, ya que había volado en misiones clandestinas detrás de las líneas soviéticas desde una base en Alemania Occidental durante la Guerra Fría a mediados de los años 1980.

Pero también tiene experiencia en delatar a instituciones gubernamentales poderosas.

Durante las pruebas de los transbordadores espaciales utilizados para las misiones STS de la NASA en la década de 1990, quedó claro que las placas de protección térmica de las alas del orbitador eran vulnerables a sufrir daños durante su ascenso.


Durante su carrera en la Fuerza Aérea, Rogers voló misiones clandestinas detrás de las líneas soviéticas desde una base en Alemania Occidental durante la Guerra Fría a mediados de la década de 1980.

La explosión del transbordador espacial Columbia en 2003, que causó la muerte de los siete miembros de la tripulación a bordo.

Esto podría causar un desastre mortal durante el ardiente proceso de reingreso a la atmósfera terrestre en su regreso.

En su función de seguridad, Rogers dice que pidió repetidamente a los líderes de la NASA que pusieran un kit de reparación a bordo, que permitiera a los astronautas reparar cualquier daño en el espacio antes de regresar a casa.

Credito: amazon
Incluso escribió la novela Impact, de 1995, sobre una tripulación ficticia de la NASA que se enfrenta a esta amenaza.

Pero, dice, lo ignoraron hasta que ocurrió el desastre el 1 de febrero de 2003, cuando ese mismo problema provocó la explosión del transbordador espacial Columbia y la muerte de sus siete tripulantes.

La gente sabía que el peligro del que hablé en el 95 era real. Aun así, decidieron: "No vamos a hacer nada al respecto, es demasiado político", dijo.

Rogers ve el mismo patrón con los OVNIs y dice que los líderes están en negación sobre lo que el gobierno llama Fenómenos Anómalos No Identificados (FANIs).

"Es la misma mentalidad", dijo. "Tenemos videos de FA-18 y de otras fuentes gubernamentales que muestran que estas cosas están aquí".

Ya ni siquiera tenemos que debatir: ¿son reales los FANIs? Sabemos que lo son.


Carta de recomendación de la NASA a Rogers. Dijo que algunos astronautas con los que se hizo amigo durante su tiempo en la NASA le contaron que vieron OVNIs acompañando a sus naves en el espacio.

Fotografía de un supuesto OVNI en Tonbridge, Kent, en 2002. Rogers dijo que el estigma en torno a los OVNIs le ha impedido nombrar a los astronautas que los han visto en vuelos espaciales.

Lo único que impide que el gobierno lo admita es la terquedad de las altas esferas. Y eso me enfurece tanto como a los ingenieros de la NASA.

A través de la publicación de su libro en 1995, se hizo amigo del astronauta Buzz Aldrin, el segundo hombre en caminar sobre la Luna.

También trabajó con varios otros caminantes espaciales en la NASA.

Rogers dijo que algunos, a quienes no quiso nombrar, le dijeron que vieron OVNIs acompañando a sus naves volando por el espacio.

"Los astronautas han hablado conmigo sobre los FANIs", dijo. "Vehículos que, hasta donde sabemos, no formaban parte del programa espacial tripulado, y que se encontraban cerca de la nave espacial".

Incluso volar en formación con ellos no es raro. Han visto estas cosas.

Dijo que estos incidentes ocurrieron durante misiones a la Estación Espacial Internacional, misiones del Transbordador Espacial y misiones hacia y desde la Luna.

Pero dijo que el estigma en torno a los OVNIs le impidió dar nombres.

"Si estás en el cuerpo de astronautas y quieres volar en la próxima misión, no vas a mejorar tus posibilidades diciéndole a alguien: "Ah, sí, la última vez que estuve allí vi un platillo volador"", dijo.

Rogers dice que la existencia de un programa de platillos voladores de la Fuerza Aérea, evidenciado por las supuestas imágenes de CCTV que vio, muestra que algunos miembros del ejército están mintiendo a los legisladores.

«Alguien tuvo que diseñar y fabricar el vehículo que vi en ese video», dijo. «Alguien, en algún lugar, tuvo que financiar la investigación y el desarrollo de este vehículo».

"Creo que este gasto monetario debería haber sido identificado ante el Congreso, ya que ellos tienen el poder sobre todo el gasto militar".

Rogers dijo que no era un entusiasta de los OVNIs antes de su experiencia casual y del testimonio reciente de los denunciantes.



Pero ahora, en su retiro, se ha unido a la junta directiva de la organización benéfica International UFO Bureau (IUFOB) con sede en Oklahoma y está ayudando a los testigos a investigar presuntos encuentros.

La IUFOB, fundada en 1957, dice ser "la organización OVNI más antigua que existe", con la misión de "ofrecer información completa basada en datos que informe la comprensión pública, la exploración científica y la política global".


Rogers es miembro de la junta directiva de la organización benéfica con sede en Oklahoma, International UFO Bureau (IUFOB), dirigida por la directora ejecutiva Mindy Tautfest (en la foto).

David Grusch (centro) fotografiado con el ex piloto Ryan Graves (izquierda) y el veterano piloto de combate de la Marina, el comandante David Fravor (derecha), mientras prestaban juramento para dar testimonio ante el Congreso el 26 de julio de 2023.

Dirigida por la directora ejecutiva Mindy Tautfest, la organización sin fines de lucro actualmente está compilando bases de datos sobre incidentes OVNI y utilizando inteligencia artificial para filtrar información y detectar tendencias.

Rogers se une ahora a un creciente número de denunciantes que informan a los legisladores que hemos recuperado y replicado naves extraterrestres. Dijo que fueron los testimonios de otros los que finalmente lo convencieron de presentarse.

En 2023, el alto oficial de inteligencia del Departamento de Defensa, David Grusch, se presentó y le dijo al Congreso bajo pena de perjurio que "se le informó, en el curso de mis funciones oficiales, de un programa de ingeniería inversa y recuperación de accidentes de FANIs de varias décadas al que se me negó el acceso".

Grusch afirma que en su función de enlace de la Oficina Nacional de Reconocimiento con el Grupo de Trabajo FANI del Pentágono, entrevistó a 40 testigos dentro del gobierno de Estados Unidos y concluyó que el estado había capturado naves extraterrestres y "productos biológicos no humanos".

Un tema largamente ridiculizado, el apoyo a la investigación seria de los OVNIs se reavivó en 2017 cuando el New York Times publicó videos de 2004 de un "tic tac" blanco avistado por aviadores de la Marina frente a la costa de California. El objeto con forma de caramelo viajaba a velocidades vertiginosas y realizaba maniobras que se creían imposibles para una aeronave humana.

"Otros denunciantes que se han enterado de los FANIs han dado su propio testimonio ante el Congreso, por lo que simplemente estoy sumando mi voz a la de ellos para confirmar sus informes anteriores", dijo Rogers.

'Como ellos han abierto el camino al hablar antes que yo, espero que mi informe pueda estimular a otros a revelar todo lo que hayan presenciado de manera similar.'




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