lunes, 7 de enero de 2013

Opinión
Manuel Peimbert: “Los OVNIs son puro cuento” 
Al menos dos docenas de nebulosas planetarias descubiertas por el astrónomo mexicano han sido bautizadas con su apellido. En esta plática el científico hace volar la imaginación.
por Héctor González


Manuel Peimbert (Foto: Cortesía UNAM)


¿Cuál es el origen de su apellido?

Aparentemente viene del País Vasco. En España hay muchos Imbert y mi teoría es que de pronto un Pedro Imbert se puso Peimbert. Pero todos mis antepasados, al menos desde hace siete generaciones, son mexicanos.

¿Es verdad que de niño le gustaban las canicas?

Sí, pero no era bueno. Entonces no había televisión y vivía en la colonia Crédito Constructor. Jugábamos canicas, beisbol y quemados.

¿Pero entonces cómo las conseguía? No era bien visto comprar canicas, el chiste era ganarlas.

Lo sé, pero casi no ganaba. Cuando tenía ocho años, junto con un amigo arreglamos un jardín. Los dos pesos que nos pagaron los quisimos gastar en canicas. Caminamos hasta Mixcoac para llegar a una fábrica, pero no nos podían vender a nosotros porque solo manejaban cajas de 10 mil. Fue tal nuestra decepción que nos regalaron algunas.

Es famoso su lado cinéfilo…

Sí. De niño iba a los programas dobles de las matinés y durante el doctorado en Berkeley asistía a los cineclubes donde pasaban las películas de culto. Ahí descubrí a Kurosawa, Fellini y Antonioni.

¿Qué me dice de Star Wars o Star Trek?

Sí las vi, pero ya me tocaron cuarentón. En el caso de La guerra de las galaxias me gustaron las primeras tres, pero aun así siempre preferí ver Los siete samuráis de Kurosawa o Los hijos del paraíso de Marcel Carné.

¿Tiene equipo de fútbol?

Ahora Los Pumas pero de niño el Atlante. Generalmente en los deportes me gusta cuando los débiles le ganan a los fuertes.

Eso es un síndrome entre los mexicanos, ¿por qué será?

A lo mejor porque siempre hemos perdido en todos lados.

¿Cuál ha sido la mejor época de Los Pumas?

Todavía me acuerdo cuando subieron a primera división, entonces creo que no se podía tener refuerzos extranjeros en segunda. Fue a principios de los sesenta, esa fue una buena época; también cuando tuvieron a Cabinho.

¿Desde dónde se pueden ver mejor las estrellas?

Afuera de la ciudad. De preferencia hay que ir a lugares deshabitados. Desde el punto de vista climático conviene en invierno, porque en verano hay muchas nubes. El mejor lugar para ver el cielo dentro del hemisferio norte es el Observatorio Astronómico Nacional ubicado en San Pedro Mártir, en Baja California. Mientras que en el sur, un sitio privilegiado es la cordillera norte de Chile.

¿Cree en la vida más allá de la Tierra?

Sí. Nuestra galaxia tan solo tiene 200 mil millones de estrellas y cada una tiene al menos 10 planetas, así que imagínese. La probabilidad de que alguno esté habitado es altísima. Lo que es muy difícil es tener contacto con ellos porque las distancias son enormes. Algunos astrónomos calculan que puede haber unas tres mil civilizaciones en nuestra galaxia y la más cercana estaría a mil años luz de distancia, por lo que viajando a la velocidad con que llegamos a la Luna tardaríamos más de 100 mil años en llegar a esa civilización.

Entonces no cree en los OVNIs.

No, son puros cuentos. No hay ninguna demostración científica sobre eso. Hace algunos años se hizo una comisión en Estados Unidos dedicada a revisar 10 mil casos de OVNIs. Los analizaron todos y con excepción de 30 a todos los demás les encontraron una explicación lógica, y esos 30 tampoco eran demostrables de evidencia extraterrestre.

¿Y en el Zodíaco?

Es divertido pero hasta ahí. La astrología y la astronomía caminaron juntas hace algunos siglos pero después se separaron, es como la alquimia y la química. Las predicciones del futuro a través de los astros son pura charlatanería.

*** ***
Manuel Peimbert
Nació en la Ciudad de México el 9 de junio de 1941. Egresado de la UNAM, ha ganado el Premio Nacional de Ciencias y Artes y es miembro de El Colegio Nacional.

domingo, 6 de enero de 2013

San Rafael, Mendoza: una tournée con humanoides (1954)

San Rafael, Mendoza: una tournée con humanoides (1954)
por Dr Roberto Banchs (CEFAI)
Crédito: Visión OVNI


La visión de María Luisa García Holgado, según un dibujante.

El caso que se expone a continuación se remonta a mediados de la década del cincuenta, casi en coincidencia con la gran oleada de 1954, y ha permanecido inédito durante unos veinte años, hasta que una circunstancia fortuita permitió que el ufólogo Oscar A. Uriondo[1] accediera a su conocimiento y tomara contacto con María Luisa García Holgado de Amaya, testigo del aterrizaje de un OVNI, asociado con entidades.

Fue así que en dos oportunidades, con un intervalo de casi un año entre ambas, ha sido reporteada por el citado y dispusiera su publicación en la CEFAI Revista (l), debido al atrayente relato y la probidad de la testigo. Muy pronto el artículo sería reproducido en libros, revistas y boletines especializados (2).

La testigo es casada y madre de una niña. Según Uriondo, nació en España y se halla radicada desde hace tiempo en la Argentina, habiendo egresado como profesora de histo­ria de la Universidad de Buenos Aires; y es además concertista de piano. Sus intereses han sido siempre ajenos a los platos voladores, y “su carácter no es nada proclive al misticismo y sí realista y sano sentido del humor. Impresiona como una persona sin­cera, responsable, equilibrada y culta”.

El relato

“En la madrugada del 28 de diciembre de 1954, María Luisa García Holgado de Amaya, viajaba con un grupo de artistas españoles por la ruta n° 143, que une San Rafael con Mendoza. Todos ellos habían participado de la inauguración de una estación de radio en la primera de las ciudades mencionadas y se dirigían a la capital de la provincia para una nueva actuación (n. de r.: “en televisión” indica esta fuente, omitido en otras). Eran siete personas en total, ubicadas en un automóvil Packard, de gran capacidad”[2].

“Habían cenado muy tarde (más de las dos de la madrugada) y hablaban de temas di­versos, en nada concernientes a los OVNIs o a lo sobrenatural. Serían aproximadamente las 3,30 cuando, de pronto, uno de los viajeros llamó la atención sobre un resplandor que se veía al costado del camino, a mano derecha. Pensaron inicialmente que se trata­ba de un fogón, pero enseguida comprendieron que no era ese el caso".

“Posado en un campo próximo, a unos 150 ó 200 metros de distancia de la ruta, se hallaba un objeto luminoso que irradiaba una luz azul intensa, pero no deslumbrante, que semejaba por su color la llama del alcohol muy puro o la de una soldadura autógena. Tenía la forma de dos platos hondos superpuestos, unidos por el borde. De su franja e­cuatorial surgía la luminosidad azulada y también una especie de neblina. Impresionaba como algo sólido, aunque no se advertían en él detalles de estructura (ni puertas ni ventanas). Era de grandes dimensiones, ‘como un ómnibus’. La luz que emanaba del mismo en ningún momento encegueció a los testigos, de modo que pudieron observarlo sin difi­cultades".

“Los testigos, muy intrigados -continúa el ufólogo, siguiendo el relato de la declarante-, detuvieron el automóvil, descendieron de él y se acercaron al extraño objeto, caminando por los sembradíos de vid. Cuando se hallaron a una distancia de media cuadra (50 metros), aproximadamente, notaron que junto al objeto había dos figuras humanas. Una de ellas estaba de pie; la otra de cuclillas. Su vestimenta con­sistía en un buzo enterizo, oscuro, que se prolongaba cubriendo la cabeza con una especie de capuchón o casco, similar al que usan los operarios en las fundiciones; incluso les pareció que la cara estaba protegida por un material transparente, como mica. No pudieron en cambio distinguir detalles del rostro".

“El individuo que estaba en cuclillas[3] se incorporó y ambos seres ingresaron en el OVNI por una suerte de puerta corrediza que, como un rectángulo oscuro, se abrió contra el fondo luminoso. Para transponerla levantaron mucho los pies, como si debieran supe­rar un umbral o como si la puerta estuviera a cierta altura. La talla de los dos tripulantes era la de un hombre de estatura media y su apariencia esbelta. No se les alcanzaba a divisar los pies y se movían con rigidez".

“Al cerrarse la puerta, el objeto empezó a echar humo, gas o vapor por la zona ecuatorial, a la vez que en completo silencio se elevaba verticalmente -como un ascensor- para detenerse a unos dos metros del suelo. Entonces se encendieron dos luces rojas -una arriba, otra abajo- a cierta distancia del cuerpo del OVNI. Dichas luces se encendían y apagaban alternativamente y los testigos supusieron que debían estar en la extremidad de sendas antenas; aunque éstas no eran visibles".

“Alarmados, los testigos volvieron apresuradamente al automóvil, en tanto que el OVNI comenzaba a realizar una serie de maniobras en zigzag, con detenciones bruscas, quedando detenido en el aire a veces, y moviéndose en ángulos agudos (de 30° en un caso, según calcularon). Subieron todos en el coche y emprendieron la marcha a gran veloci­dad. El OVNI se puso a seguirlos, colocándose a uno y otro costado del vehículo, o bien directamente por encima de él. Los movimientos eran tan rápidos que los cambios de po­sición parecían instantáneos".

“Con las primeras horas del amanecer y la tenue neblina que se levanta en ese momento, dejaron de verlo. Por un rato creyeron que el planeta Venus, que brillaba intensamente, era el objeto que continuaba siguiéndolos".

“Cuando llegaron a la ciudad de Mendoza, el empresario del grupo de artistas españoles, Sr. Gaeta, sugirió que para descartar la remota posibilidad de una alucinación, descansaran todos un rato y se reunieran luego para dar, de manera independiente, la propia versión de la experiencia vivida. Así lo hicieron, y todas las descripciones fueron esencialmente idénticas, salvo en el lenguaje utilizado. Dado el carácter profesional de los testigos, se decidió no dar a conocer a la prensa el episodio, a fin de evitar que se pensara en un truco publicitario. Sin embargo, la Sra. de Amaya llamó por teléfono a su madre, ese mismo día, para comunicarle el caso. Tal ha sido la impresión recibida, comparable -según expresó la testigo- “con la que le produjo el naci­miento de su primer hijo”.

Evaluación de la primera encuesta

Tras la narración del caso, Oscar Uriondo ensaya una prudente evaluación, que aquí consignamos:

“Este avistamiento posee un alto coeficiente de extrañeza. Por la proximidad de los observadores al objeto inusual descrito, la riqueza de detalles percibidos y las favorables condiciones de visibilidad existentes (noche muy clara, cielo despejado y topografía llana y abierta); así como por la prolongada duración del avistaje (entre media hora y una hora), resultan mínimas las probabilidades de que los testigos hayan malinterpretado un fenómeno natural conocido o algún objeto fabricado por el hombre".

“En lo que respecta al índice de confiabilidad, es nuestra opinión que el relato de la Sra. de Amaya merece fe, no sólo en cuanto a veracidad (no hay realmente motivos fundados para sospechar un fraude, porque ello no concuerda con la personalidad de la testigo (sic) ni con el hecho significativo de que la misma, durante muchos años, mantuviera su observación dentro del más íntimo círculo familiar) sino también en lo refe­rente a exactitud, al menos en los datos esenciales, ratificados al investigador después de casi un año de la primera entrevista. En cambio, quedan como aspectos, negati­vos, por un lado, el largo tiempo transcurrido desde que ocurriera el incidente hasta el registro del relato (1972), lo cual puede haber distorsionado los pormenores del caso, por un natural debilitamiento de los recuerdos; y por otro, la imposibilidad de confrontar la narración de la Sra. de Amaya con la de los otros testigos, pues ninguno se encuentra actualmente en el país”.

Se inicia nuestra investigación

En junio de 1985 dimos comienzo a una difícil tarea de encuesta que iría a exten­derse por más de dos años. María Luisa había fallecido hacía unos diez años (tres des­pués de la primera entrevista), de manera que debimos disponer del ceñido informe de Uriondo y del detallado testimonio de la madre, a quien la testigo fue a llamar apenas ocurrió el episodio. A partir de allí, desafiamos la “imposibilidad” de confrontar su narración con la de los demás testigos, presuntamente ausentes en el país.


El empresario A. Romano Gaeta, primero en ver el fenómeno.

Una odisea siguió por determinar quiénes eran los integrantes del grupo artístico, y lograr localizarlos (máxime cuando se hallaban diseminados por el mundo, y alejados de la actividad que los nucleaba)[4]. Sin embargo, la firmeza dio sus frutos.

El grupo estaba compuesto por el empresario artístico Agustín Romano Gaeta, el productor Enrique Kotliarenco, esposo de la cancionista y vedette María Antinea, también presente, y la pareja de baile flamenco Sol y Terremoto, Soraida Escudero de Fernández y Francisco Fernández.

Al momento de nuestra búsqueda, María Antinea -o María Kotliarenco- vivía en Texas (Estados Unidos), Soraida Escudero de Fernández en Sevilla (España), y Agustín Romano Gaeta en Rosario (Argentina). Los demás habían fallecido.

Con inimaginables dificultades obtuvimos sus direcciones y requerimos de la cooperación de los ufólogos William Smith y José Ruesga Montiel para realizar las encuestas en Estados Unidos y en España. Sin duda, un ejemplo de investigación mancomunada sin precedentes. 

La madre de la testigo María Luisa 

“Yo soy grafóloga, pero no grafóloga de ahora, sino de antes”, nos dice Mauricia Holgado y Barrio, extendiendo su mano anciana para alcanzarnos una tarjeta, a modo de presentación. “El plato volador según lo vio mi hija era así, como dos platos (unidos por sus bordes) sin que se junten. Entre ellos, una serie de ventanas perpendiculares de esas que se abren y cierran, persianas, celosías. Era como los trompos de los chi­cos, con la púa de la cual tirarse; pues eso tenía, una en la base y otra arriba. Ellos venían por la carretera, en Mendoza, después de dar un concierto, cuando apareció eso a unos 500 m, en el campo. El marido de Antinea y mi hija vieron el aparato y dijeron: ‘¡No, si es un plato volador!…’. De la parte superior echaba un humito, como en Morse. Emitía una lucesita, verde otras veces roja. La parte de abajo estaba como anclada, pero tenía un ligero balanceo pues, claro, era más pequeña para mantener estable semejante volumen. También escuchaba un suave zumbido".

“Pararon el coche -no por que los detuviera el plato volador, no- y vieron a un individuo vestido de buzo, con una escafandra de esas que tienen un cuello rígido. Eran dos figuras, de aspecto humano, más bien bajos… Los pianistas saben música y manejan el tiempo y la distancia, y mi hija era una gran pianista y ella calculó que estarían a 500 m; en el campo se aprecia mejor. Y había uno con una rodilla en tierra, y otro de pie. El que estaba de pie ponía las manos, y el otro tomaba tierra y la depositaba en las manos de aquel. Eso fue, objetivamente. De pronto, esa especie de persiana se a­brió y estos individuos desaparecieron".

“Entonces el marido de Antinea y mi hija quedaron en salir del coche y encaminarse hacia allí, pero el gitano y su mujer -la pareja de bailarines-, comenzaron a dar gri­tos y echarse en el fondo del coche, ¡y que no! Y María Antinea lo mismo. Quedaron inmóviles… Todos los camiones que venían por la ruta, según me contó mi hija, también se detuvieron para verlo. No fueron ellos solos".

“Mi hija pudo percatarse que el movimiento de las dos figuras eran como en cámara lenta. Dieron como tres pasos y desaparecieron. No llegaron a ver cómo ingresaron, no. Vieron las varillas de aquello que giraron, y desaparecieron. ¡Y desapareció el globo también! Pero de repente lo vieron encima del camino. Notaban sólo la parte de abajo, que continuaba echando humo. Y así estuvieron como media hora de camino, apareciendo y desapareciendo".

“Se nota que la velocidad que llevan no está hecha para el ojo humano. Hay cosas que no todos podemos ver ni percibir… Hay ojos que ven más, y la gente dice que ven visiones, pero no, ellos lo ven”, reflexiona la señora. “Lo que pasa es que la inmensa mayoría de los ojos humanos no captan muchas cosas".

“Bueno, cuando llegaron a destino se dijeron unos a otros: ‘sin decirnos nada, va­mos a dibujar cada cual como pueda lo que hemos visto’. Y coincidieron todos. Yo le explico y le cuento como si lo hubiera visto, porque así me lo describió mi hija"
(reproduciendo la imagen del OVNI y las figuras en un papel).

“Después ella me llamó alborozada. A la pobre no le creyó nadie. Le creyó su madre. Es que las madres nos creemos todo, gracias a Dios. ¿Por qué no le voy a creer si puedo hacerlo? Además, se refugió en mí, por que yo le hacía preguntas, y más preguntas, me interesaba. Que no la daba por… visionaria. Por eso sé más cosas…"

“Ella pensaba que no eran terráqueos. Pero, claro, era el pensamiento de una profana. Ella había nacido en Buenos Aires, el 25 de marzo de 1917, o 18, y falleció a. los 58 años de cáncer. Luego del encuentro su vida fue normal, siguió con su piano. Sólo que después adoptó una nena (n: alrededor de 1964) y mi yerno se volvió a casar”.

La señora Mauricia, madre de María Luisa García Holgado, nos sorprende por su lucidez y asombrosa memoria. Pero especialmente por la viveza de los detalles y el encarnamiento que hace del relato de su hija, motivos por los cuales estimamos conveniente incluir su narración. Mujer culta, con un buen sentido del humor, hay en sus palabras cierta mística, un halo de misterio cultivado por los años. 

El testimonio de María Antinea (M. Kotliarenco)

La cancionista y bailarina María Antinea.

En noviembre de 1985 ubicamos a Ana M. Arregui, productora de TV y nuera de la popular cancionista española de los años cincuenta. A través de ella, logramos dialogar con Félix Rodríguez, hijo de Antinea, radicado en los Estados Unidos. Durante la entrevista personal recordó en líneas generales el episodio del OVNI, por el relato que le hiciera su madre hace muchos años, y enfáticamente negó que le refiriere haber visto seres o entidades, excluyendo tal posibilidad.

No obstante, en junio de 1986 solicitamos al Dr. Willy Smith, ingeniero uruguayo del CUFOS que reside en Florida, pudiera entrevistar a María Kotliarenco, de Texas, para lo cual le proporcionamos su dirección y teléfono, a fin de confrontar las versiones del OVNI y sus ocupantes. Smith extendió el pedido a sus colaboradores y asociados (Julio 15, 1986), pero sin obtener una respuesta favorable. Debido a la demora y al estado de salud en que se encontraba la señora, insistimos en que procediera -al menos- a realizar una compulsa telefónica. Recién el 2 de mayo de 1987, W. Smith logró conversar con la testigo:

“El incidente ocurrió cuando un grupo de varias personas (7 u 8) iban hacia Mendo­za, o Córdoba, a la inauguración de una estación de radio. Una de esas personas era el empresario Gaeta, posiblemente viviendo ahora en Rosario. Lo primero que vieron fue como un fuego, y pensaron que algo se estaría quemando".

“El objeto era redondo, como un trompo, de unos 20 metros, con una luz azulada arriba y rojo (¿luces?) en la parte inferior. Fue percibido a una distancia considerable, más de 100 m con seguridad, posado en el suelo". "No hubo oportunidad de preguntar­le si se habían bajado del coche -continúa W. Smith-, pero me parece que no, en vista de la distancia. Me recalcó por lo menos dos veces que lo habían visto de lejos".

“Contrario a los relatos conocidos, el incidente ocurrió a la caída de la tarde, aunque todavía no estaba totalmente oscuro"[5].

“Los artistas estaban sobrecogidos, pues el objeto se elevó verticalmente a una velocidad vertiginosa. Durante el resto del camino decidieron no mencionar el inciden­te, por el temor de que los sospecharan de querer hacerse propaganda como artistas. Pero cuando llegaron a la radio, oyeron a otros dos señores comentar que habían visto algo, lo que en sus mentes les verificó la realidad de la experiencia”.

Nuestro colaborador concluye que no hay dudas de que un incidente tuvo lugar, y que hubo otros testigos además del grupo artístico. Asimismo, señala que no mencionó haber visto entidades, ni atinó a preguntarle, previendo la posibilidad -aunque dudosa- de una entrevista personal. Y por otra parte, cierta renuencia inicial a comentar el episodio y la hipoacusia que aquejaba a la testigo.

A mediados de 1991 María Kotliarenco, o María Antinea -tal su nombre artístico-, fallece en Texas.

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[1] Oscar Uriondo es profesor de enseñanza secundaria en Geografía, y co-fundador del CEFAI (Centro de Estudios de Fenómenos Aéreos Inusuales). Autor de varios libros y artículos ufológicos.

[2] La revista del CEFAI indica que en sus archivos se guarda la nómina completa de e­sas personas. Sin embargo, en STENDEK 39 dice que con la Sra. de Amaya viajaban la cancionista María Antinea, su esposo Sr. Kollarenco (n: error por Kotliarenco), el empresario Gaeta (n: el apellido es Romano Gaeta), y otros tres artistas no consignados.

[3] Según nos comentó Uriondo, la testigo tenía la impresión de que ese individuo en cuclillas parecía estar orinando.

[4] Una verdadera cadena de relaciones establecimos con la Asociación Productores Teatrales Argentina (APTA), Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES), Unión Argentina de Artistas de Variedades, amigos y productores, Ana M. Arregui, José López Díaz, y Rosita de Cocca. A ellos vale nuestro agradecimiento.

Asimismo, la orientación que nos diera Arialdo Giménez (Museo del Cine) y Carlos In­zillo (Centro Cultural Gral. San Martín).

[5] De haber sucedido por la tarde, se modifican las efemérides. En particular, del pla­neta Venus, que ese año brillaba intensamente.

El testimonio de Soraida “Sol” Escudero de Fernández

 
El grupo de artistas españoles en plena actuación.


Cuatro semanas después de esa entrevista, el sevillano José Ruesga Montiel -editor conjunto de los Cuadernos de Ufología-, logra encuestar a otro de los testigos, Soraida Escudero de Fernández, pareja de baile flamenco de quien luego sería su marido, Francisco Fernández. Natural de Jerez de la Frontera, él también pu­do observar el portento, pero falleció años atrás. “Sol y Terremoto” eran sus nombres artísticos.

En la época del suceso Soraida tenía 26 años. Dice recordar que iban en el auto 9 personas, haciendo una turné (del fr., tournée) por toda la zona de Mendoza y que después prosiguieron por otras partes del país y de América. Era de madrugada cuando divisaron a lo lejos un punto luminoso de tono rojo, que en un principio identificaron con un avión. Sin embargo, aquel punto luminoso maniobraba en círculos, acercándose y alejándose a intervalos, descendiendo paulatinamente. Detuvieron el automóvil y al­guien cementó que aquello era un plato volador. Mientras tanto, el objeto se acercó a unos 300 metros, quizá menos, y de su forma circular y tono rojo, se desprendieron lu­ces troncocónicas proyectadas contra el suelo, de color amarillento, dando la impre­sión de querer aterrizar.

Hubo miedo entre los presentes, incluso recuerda que una de las mujeres sufrió un ataque de histeria.

Hace especial mención al intento del conductor por arrancar el vehículo y aproximarse al objeto, sin resultado, ya que el automóvil no respondía a las demandas de marcha. Recién cuando el objeto se alejó en cuestión de segundos (dato en el que pone mucho énfasis), el auto arrancó sin dificultad. Ellos pensaron en los nervios del conductor, antes que en un fallo del propio vehículo.

Al preguntársele sobre la presencia de seres u ocupantes, y por el presunto aterrizaje del objeto, Soraida dijo en ambos casos que nada de esto se observó, aunque a la distancia avistada y por la emisión de esas extrañas luces, parecía como querer aterrizar.

Tiene ciertas dificultades para recordar los detalles del evento, así como la fe­cha precisa en que ocurrió, pero da como dato probable que María Antinea, que les acompañaba, estaba en estado de gravidez[1].

Durante la entrevista mencionó además que en Valencia residía otro de los testigos, y que el guitarrista, también español, había ya fallecido. Datos en los que J. Rues­ga, según dijo, no ahondó por la naturaleza del suceso.

A modo de comentario, el caso así presentado ve reducida su extrañeza inicial, conforme al espectacular relato de la pianista M. L. García Holgado. Aún así, ha quedado por especificar quién es la persona que “sufrió un ataque de histeria”, y la identidad del testigo que reside en Valencia y la del finado guitarrista[2] (con los cuales se incrementaría el número de testigos), entre otros.

El testimonio del empresario Agustín Romano Gaeta


Agustín Romano Gaeta junto a su automóvil Buick que conducía en momentos de observar el fenómeno.

El 14 de junio de 1987 tuvimos oportunidad de mantener una distendida charla con Agustín Romano Gaeta, en su domicilio de la ciudad de Rosario.

Como sacando sus recuerdos de un prolongado letargo, auxiliado por su memoriosa esposa en los tramos iniciales de nuestra entrevista, el relato de Romano Gaeta fue cobrando la frescura de una viva experiencia. “Para no metemos en líos le dije al conjunto que no divulgáramos, porque sino los periodistas nos iban a volver locos, dirían que somos unos charlatanes. Era difícil hacer creer a la gente. Entonces no lo recordé más, con nadie. Fue en 1954, íbamos de San Rafael a Mendoza, después de hacer un espectáculo y cenar algo allá. Serían las 2, 3 o 3,30 horas”. “Era de noche, de madrugada; eso siempre me acordé”, interrumpe su mujer. “La fecha precisa no la tengo presente, pero en San Rafael se trabajaba un día solo, de semana (n: el 28 es martes); igual iba la gente. Y volvíamos a Mendoza, donde hacíamos más días. Gustaba mucho, porque San Rafa­el, Mendoza, era zona de españoles. María (Antinea) andaba embarazada, ya era una mujer ­grande, de unos 40 o 43 años. De la inauguración de la radio no me acuerdo, pero si fuimos debió haber sido por la mañana".

“Iba conduciendo el Buick, un coche grande (NdR: no un automóvil Packard). De ocho o nueve personas íbamos en el auto; tres -o cuatro- atrás, dos en los capotines (transportines) y tres adelante, porque era muy amplio. Enrique (Kotliarenco) hablaba para no quedarme dormido, contábamos cuentos, de lo que se trabajaba, de cosas mundanas. De pronto, a mitad de camino apro­ximadamente, más cerca de San Rafael, vi en el suelo esas luces. Vi el suelo iluminado".

“Nadie se había dado cuenta, pero como venía manejando, miré y dije: ‘¡mirá esa luz que hay allá!’. Y todos observamos. Yo lo vi desde el principio, se hallaba en el suelo, el primero que lo vio fui yo. Ahí detuve el auto y todos bajamos".

“Estaba a 200 metros y, al momento de salir del Buick, se elevó a unos 50 o 100 m y vino hacia nosotros, en línea recta, hasta acercarse a otros 50, 100 m. Ahí me asusté".

“Tenía forma romboidal, de 2 a 4 m de lado, aparentemente. La luz provenía de la orilla, y al centro como hueco. Era de dis­tintos colores, por ahí se veía verde, azul, colorado. Hacía alguna variación, pues parece que se apagaba y prendía".

“No había ruido, y tampoco humo, nada. Vino hacia nosotros, y entonces tomó para arriba, en diagonal hacia las sierras a enorme velocidad, hasta perderse en un minuto o dos".

“Miramos, pero claro, como era de noche uno no se animaba a ver si estaban quemados los pastos, o cosa así. No me acuerdo haber visto la Luna. Tampoco animales sueltos. Además, no podíamos habernos acercado por que estaba alambrado, no se puede cruzar. Allá es un desierto, completamente descampado, era un terreno con tierra, piedras, na­da de verde… (ni viñas). Por eso nadie se ha enterado, y a esa hora ¿quién va a ha­ber? No, nadie. Ese es un camino desierto. Estábamos solos nosotros. Y ese es el temor que me agarró, y a todos. Nos asustamos, pero sin entrar en pánico. Me acuerdo bien".

“Quien se impresionó mucho fue la pianista. Habla de cosas que vio, porque se im­presionó. Es una ilusión óptica lo que ha tenido. ¿Figuras, de seres?: no, eso no. Yo no lo vi. Era un aparato, solamente. Al bajar todos y empezar a subir el objeto, enseguida nos quisimos meter en el auto para salir disparando, je. Luego, cuando tomó para las sierras, lo hizo a una velocidad mayor aún. Ocurrió hace 30 años, pero todavía me acuerdo de todo eso. Fue una cosa verídica, lo vimos bien".

“Terremoto venía al lado mío, y él lo vio también, todo. En cambio, los que venían atrás, no sé si habrán visto tanto… Yo mismo les decía: ‘¿no ven esa luz?, ahora se va para arriba’, e iba describiéndoles el movimiento que hacía: ‘¿no ve?, ¡se viene hacia nosotros!’, y todo el mundo se asustaba, je-je, se venía hacia nosotros. Puede ser que del susto ella -la pianista- dijo haber visto una persona. Al menos, la vi muy impresionada. Esa mujer, los otros no; desde luego que se asustaron, pero terminaron de hablarlo y no lo recordaron más. Notamos que ella estaba patética… Se quedó muda, no habló. Fue la más impresionada”, concluye diciendo el conocido empresario A. Romano Gaeta.

Algunas precisiones

Pasando ahora a precisar algunos datos, de acuerdo a la descripción de A. Romano Gaeta, quien conducía el vehículo, la observación se habría producido a mitad de cami­no entre San Rafael y Mendoza, más cerca de la primera; esto es, en la ruta nacional 143, antes de San Carlos, próximo al Cerro Guaiquería, al norte y derecha de la carre­tera.

Con respecto a la presunta inauguración de una radio, en San Rafael-Mendoza (versiones de García Holgado y de Antinea), señalemos que María Antinea, figura estelar del grupo, era artista exclusiva de Radio Splendid, y su red de emisoras en todo el país. En diciembre de 1954, eran dos las estaciones de esa red (“C”) que había en la provin­cia (4), LVG de Mendoza y LV4 de San Rafael. Sin embargo, esta última fue inaugurada en abril de 1938[3].

La compulsa de la colección del diario Los Andes, de Mendoza, tampoco consigna in­formación sobre la gira artística en diciembre de 1954 o la celebración de algún acto inaugural. No obstante, el día anterior (lunes 27) al episodio, Tunuyán -situada a 85 km. al sur de Mendoza- festejó el 74 año de su fundación (5). Al respecto recordemos la opinión de Romano Gaeta: “de la inauguración de la radio no me acuerdo, pero si fuimos debió haber sido por la mañana…”, ¿anterior? Si no fuere por la referencia concreta del estado de gravidez de Antinea, pudiéremos dudar acerca de la fecha precisa del ca­so[4], pero este dato parece muy sólido.

Otro dato a tener en cuenta es que ese martes 28 de diciembre, se registró un movimiento sísmico de cierta intensidad (G). El fenómeno se produjo a las 23,25 y se informó que “en Guadales, lugar ubicado a 50 Km. al este de San Rafael, el fenómeno se registró con bastante intensidad, pero sin producir daños”. La duración fue de 30 segundos ­y produjo escenas de pánico.

En cuanto a la actividad OVNI, ese año fue bastante prolífera. Incluso Mendoza reúne algunos informes producidos a mediados de noviembre (7). También la revista Sintonía (8), de diciembre de 1954, refiere que otro conjunto musical, Los Hermanos Abalos, aseguraron haber visto un plato volador en los cielos mendocinos.


El contexto en la prensa: El clima sevillano junto a la propaganda de un filme sobre platos voladores.

Lo que vendrá, afiche filme, 1939.

El Despertar del Mundo, afiche filme, 1940. – One Million B.C (El Despertar del Mundo) Dir.- hal Roach, Hal Roach Jr., y David W. Griffith. Int.- Victor Mature, Carole Landis, Lon Chaney Jr.,Conrad Nagel, John  Hubbard (En España:  Hace un Millón de Años).

En cuanto a los estímulos culturales, más allá de la difusión de los sucesos que venían ocurriendo en el mundo, en Mendoza, en enero de 1954 se publicita la película El Disco Volador, con Tom Neal, en el cine Fantasio (9), y en setiembre ¡Terror en el espacio! Se estrena en el cine Buenos Aires (10) La Guerra de los Mundos, que narra la fantástica invasión de los marcianos a la Tierra.

A modo de conclusión

Al fin, ha sido posible confrontar la narración de María Luisa García Holgado de Amaya con la de otros integrantes de la troupée, actualmente radicados en distintas partes del mundo (América y Europa), tales como la ofrecida por la vedette María Anti­nea, la bailarina Soraida Escudero de Fernández, y la del empresario artístico Agustín Romano Gaeta.

No hay duda que un incidente tuvo lugar, aun cuando los testimonios han resultado disímiles en algunos aspectos (cantidad de testigos -entre 7 y 9-, hora, distancia y características del objeto). Sin embargo, todos aluden a un mismo episodio, siendo afectados ciertos detalles y parámetros, pero conservando la estructura original. Al menos, el lugar y las circunstancias en que se desarrolla la experiencia.

Entre estos testimonios, se destaca el de la pianista M. L. García Holgado, al escenificar una historia de gran expresividad visual. Ella introduce en su relato una infrecuente dinámica de colores y formas de manera minuciosa, referida al objeto anómalo, con la singular añadidura de dos figuras humanas, en peculiar posición, no observadas por los demás testigos.

Una situación como la descripta, en donde alguien ha sentido amenazada su vida, puede producir una crisis de ansiedad capaz de alterar la conciencia, la percepción o la memoria. En efecto, la aventura delinea una experiencia fantaseada, de ensoñación, ensimismamiento y estupor (estado crepuscular). Nos remite a un cuadro en el que el sujeto se halla en apariencias lúcido y vigil, en escucha, pero se va de la realidad, eclosionando de manera súbita y transitoria una trama fabulosa (desorden de la imaginación), en la que hay una gran componente afectiva. En otras palabras, un estado de ánimo (miedo) o una ten­sión afectiva (catatimia), con una predisposición, podría haber sido capaz de producir una importante distorsión o alteración de la conciencia.

Realmente, no hay motivos para pensar en un fraude deliberado. De ahí que nos inclinamos a pensar que María Luisa ha tendido a imaginar los hechos, teniendo en cuenta -además- la habitual recrudescencia que se produce en las fases parahípnicas (cerca del sueño) y la sugestión o propensión de la testigo a ser influenciada, de acuerdo a los relatos.

Asimismo, nos resulta sugerente la expresión que utiliza la testigo -siguiendo el informe de Uriondo- al llamar a su madre ese mismo día y comunicarle del caso transmitiéndole la impresión recibida, “comparable con la que le produjo el nacimiento de su primer hijo”. Lo curioso es que dicho informe señala que es “madre de una niña”. Aún más significativo es el hecho que -según nos comentó su propia madre- la señora M. L. García Holgado de Amaya no dio a luz hijo alguno, sino que tuvo por adopción.

Por otra parte, no deja de llamarnos la atención que -al margen de lo referido- le acompañaba la figura estelar de María Antinea, quien se hallaba con tres meses de embarazo. ¿Habrá en todo esto cierta resonancia afectiva, una suerte de infición psíquica?

Desde luego, no podría ser nuestro propósito formular algún tipo de diagnóstico, dictamen definitivo, o cosa parecida. Simplemente hemos reunido una información testimonial, la hemos confrontado entre sí, concluido que esta versión no se ajusta a la presunta realidad e inferir que su contenido fantasioso seria involuntariamente emergente.

Al margen del relato fenomenal y único de la pianista, algunos datos astronómicos pueden quizás ayudar a esclarecer la naturaleza del luminoso objeto. Es correcto que a esa hora (03:30) la Luna no se hallaba visible, pues estaba a una altitud de -41° 02’, azimut 175° 07’, y en la fase 0.08 (casi Luna nueva). Pero lo notable ha sido la presencia de Venus, que alcanzó en esos días (el 21) el máximo brillo de los años 1954-1955 y que, como su distancia angular al Sol sobrepasó los 40° -refiere El Orden, según datos del Observatorio Astronómico de la ciudad Eva Perón-, ha sido fácilmente visible incluso en pleno día y desde hora más temprana que la habitual (11). La ascensión del astro matutino se produjo a las 03:14 horas y, a las 03:30 su altitud era de apenas 3° 19’, y el azimut 105°, con una ascensión recta (RA) de 15h 27m 05s.


Diario El Orden, de Coronel Pringles, 18 de diciembre de 1954. Como todos los diarios, propalaron la noticia de la conspicua presencia de Venus en esos días.

Estos datos son especialmente relevantes, por cuanto la conspicua presencia de Venus coincide con la presunta aparición del OVNI de San Rafael-Mendoza, en lo que respecta a la hora (03:30 aprox.) y a la posición que ocupaba el fenómeno, al este y a la altura del horizonte. Descrito bajo ciertas condiciones ópticas y atmosféricas, el supuesto OVNI no sería otra cosa más que el planeta Venus haciendo su temprana aparición en la bóveda celeste.

Por lo demás, siempre quedarán planteados interrogantes que resultan imposibles de responder. Aún así, creemos que el haber podido acceder a otros tres testimonios (recordemos la irrebatible posibilidad de dar con otros testigos, planteada por el ufólogo Uriondo), ofreciendo una versión muy diferente a la sostenida por M. L. García Holgado, reducen drásticamente la credibilidad del suceso, conforme a los dichos sobre la nave y los presuntos tripulantes. Al menos, tornan insoslayables tantas contradicciones. En cambio, todos coinciden en que han visto un sorprendente objeto luminoso, susceptible de ser contrastado con los datos astronómicos (otro olvido u omisión advertido en el reportaje hecho por Uriondo), de lo cual resulta una singular coincidencia respecto a la precisa ubicación del astro matutino.

Finalmente, queremos afrontar una dificultad adicional: la existencia de sujetos que no sólo confunden a los objetos aéreos que ven, sino que les asignan caracteres imaginarios, produciendo embellecimientos, autofabulaciones y ciertos tipos de errores de observación, en las que los testigos saltan de la premisa de la mera contemplación de un estímulo extraño a la certeza de que se trata de un vehículo extraterrestre.­

Nota de agradecimiento: A José Ruesga Montiel y al Dr. Willy Smith por las encuestas realizadas.

Referencias

- CEFAI Revista, Buenos Aires, 2:1, setiembre 1973, ps. 3/6 (art. de O. Uriondo). Banchs case reference, by Richard W. Heiden.
- La Razón, Buenos Aires, 19 abril 1973.
- Revista Atom, Buenos Aires, 14 junio 1974, ps. 7/10. Translated in MUFON UFO Journal, Seguin, Texas, nro. 139, Sep. 1979, ps. 10/11.
- Stendek, Barcelona, Esp., nro. 39, junio 1980, ps. 14/16. translated in Hypothèses Extraterrestres, Rebais, Seine Saint-Denis, France, nro.17, jan.198l, ps. 13/15.
- Colom, Xavier. Los extraterrestres, Brugera, Barcelona, Esp., 1975, ps. 54157.
- Bastide, Jean. La mémoire des OVNI, Mercure de France, Paris, 19.78, ps., 112/114.
- Mundo OVNI, Río Cuarto (Cba), nro..2, ps. 4/5, citando CEFAI.
- Así, Buenos Aires, 19 julio 1974.
- El Mundo, Buenos Aires, 11 marzo 1954; La Nación, Buenos Aires, 25, marzo 1954; Corriere degli Italiani, Bs. Aires, 26 marzo 1954; La Razón, Buenos Aires, 27 marzo 1954.
- Sintonía, Buenos Aires, nro. 573, diciembre 1954, p. 33.
- Los Andes, Mendoza, 27 diciembre 1953.
- Ibid., 28 diciembre 1954, p. 2.
- La Razón, Buenos Aires, 15 noviembre 1954.
- Sintonía, Buenos Aires, nro. 573, diciembre 1954.
- Los Andes, Mendoza, 5 enero 1954.
- Ibid, 4 (ps. 3-6), 5, 14 y 15 setiembre 1954.
- El Orden, Coronel Pringles, 18 diciembre 1954.

[1] El dato del embarazo de María Antinea es citado también por la madre de M.L. García Holgado, Soraida Escudero de F., A. Romano Gaeta y su esposa, y por el hijo de la can­cionista, Félix Rodríguez. Dio a luz una hija el 19 de mayo de 1955.

[2] Entre los guitarristas que la acompañaron durante 1954, se encuentran: Paco Linares, Manuel de Córdoba, y Alberto Torres (3).

[3] Datos proporcionados por la Secretaría de Medios de Comunicación, Presidencia de la Nación.

[4] Según nos refirió O. Uriondo, como dato no asentado en su artículo, la testigo re­cuerda la fecha del incidente por que es el Día de los Santos Inocentes. Celebración religiosa en recordación de la matanza de niños, o degollación de los Inocentes, nacidos en Judea por orden del rey Herodes ­el grande.



http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/09/san-rafael-mza-una-tourne-con-humanoides/

sábado, 5 de enero de 2013

Al final, ¿cuántas civilizaciones extraterrestres existen?
por Bruno Martini

Frank Drake escribe su fórmula para la estimación de la vida extraterrestre en la galaxia, la Ecuación de Drake (Crédito: astrobio.net)

Durante la era espacial, 1961 fue un año muy especial: el cosmonauta ruso Yuri Gagarin se convirtió en el primer hombre en orbitar la Tierra, mientras que el astrónomo norteamericano Frank Drake desarrolló la ahora famosa Ecuación de Drake. Esta ecuación calcula el número de civilizaciones extraterrestres detectables en nuestra galaxia, la Vía Láctea, suponiendo nuestros métodos actuales de detección electromagnéticos. La ecuación de Drake dice:

N = Ns x fp x ne x fl x fi x fc x fL

N = número de civilizaciones extraterrestres en la Vía Láctea
Ns = número estimado de estrellas en la Vía Láctea;
fp = fracción o porcentaje de esas estrellas con planetas en sus órbitas;
ne = número medio de estos planetas con potencial para albergar vida tal como la conocemos;
fl = porcentaje de estos planetas que realmente desarrollan la vida;
fi = porcentaje de estos planetas que realmente desarrollan la inteligencia a nivel humano;
fc = porcentaje de estas civilizaciones que realmente desarrollan tecnologías que emiten radiación electromagnética;
fL = porcentaje de estas civilizaciones que mantienen emisores de señales electromagnéticas en el espacio. Este factor es extremadamente dependiente del tiempo de vida que una civilización sigue siendo electromagnético comunicativa.
 

Mirando a los factores de la ecuación de Drake, es obvio que ninguna puede ser determinada con precisión por la ciencia moderna. Más que eso, a medida que avanzamos de izquierda a derecha en la ecuación, estimar cada factor se vuelve más controversial. Los términos posteriores son altamente especulativos y los valores que se puedan atribuir a cada uno de ellos puede darle más información acerca de las creencias de una persona que acerca de hechos científicos. 

Sin embargo, la ecuación de Drake no debe evaluarse sólo por los valores numéricos que produce. Algunos dicen que la ecuación de Drake es una forma de organizar nuestra ignorancia. Al exponer la hipótesis de la inteligencia extraterrestre matemáticamente, limitamos las posibilidades reales de cada término y el enfoque de la respuesta final: ¿cuántas civilizaciones extraterrestres hay? 

El término L es considerado el más importante en la ecuación de Drake. No tenemos idea de cuánto tiempo una civilización tecnológica puede durar. Incluso si sólo una civilización extraterrestre tiene una duración de miles de millones de años, o se convierte en inmortal, el factor L sería suficiente para reducir la ecuación de Drake para N = L. En realidad, Frank Drake lo reconoce en su matrícula: "NEQLSL".

Claudio Maccone revisa la Ecuación de Drake (Crédito: SETI League/astrobio.net)

Entre las decenas de trabajos escritos sobre la Ecuación de Drake, algunos han sugerido nuevas consideraciones para la fórmula. Uno de estos documentos se destaca por la adición de principios bien establecidos de probabilidad de la estadística. En 2010, el astrónomo italiano Claudio Maccone publicó en la revista Acta Astronáutica la Statistical Drake Equation (SDE). Es matemáticamente más compleja y robusta que la Classical Drake Equation (CDE). 

El SDE se basa en el Teorema del Límite Central, que dice que, dado el número suficiente de variables aleatorias independientes con media y varianza finita, esas variables se distribuyen normalmente representada por una curva de Gauss o campana en una gráfica. De esta manera, cada uno de los siete factores de la ecuación de Drake se han convertido en variables aleatorias independientes positivas. En su documento, Maccone probó su SDE con los valores generalmente aceptados por la comunidad SETI y los resultados pueden ser una buena noticia para los "cazadores de extraterrestres".

Curva de Gauss o campana que muestra la probabilidad de encontrar la más cercana civilización extraterrestre desde la Tierra (Crédito: Maccone (2010)/astrobio.net)


Aunque los resultados numéricos no eran su objetivo, Maccone estimó con su SDE que nuestra galaxia puede albergar 4.590 civilizaciones extraterrestres. Suponiendo los mismos valores para cada término, la clásica ecuación de Drake estima sólo 3.500. Así que la SDE suma a más de 1.000 civilizaciones a la estimación anterior. 

Otra ventaja de la SDE es incorporar el concepto variación estándar, que muestra la cantidad de variación existente a partir del valor promedio. En este caso el concepto de variación estándar es bastante elevado: 11.195. En otras palabras, además de la sociedad humana, de cero a 15.785 sociedades tecnológicas avanzadas podrían existir en la Vía Láctea. 

Si esas sociedades galácticas estuvieran espaciadas igualmente, podrían estar a una distancia media de 28.845 años luz. Eso está muy lejos como para tener un diálogo con ellas, incluso a través de la radiación electromagnética que viaja a la velocidad de la luz. Por lo tanto, incluso con un número potencialmente elevado de civilizaciones avanzadas, la comunicación interestelar seguiría siendo un desafío tecnológico importante. 

Sin embargo, de acuerdo con la SDE, la distancia promedio en la que deberíamos esperar encontrar alguna forma de vida inteligente extraterrestre puede ser 2.670 años luz de la Tierra. Hay una probabilidad del 75% que encontremos ET entre 1.361 y 3.979 años luz de distancia. 

A 500 años luz de distancia, la posibilidad de detectar cualquier señal de una civilización avanzada se acerca a cero. Y ese es exactamente el rango en el que nuestra tecnología actual está buscando señales de radio extraterrestres. Así, el "Gran Silencio", detectado por nuestros radiotelescopios no es desalentador en absoluto. Nuestras señales deben ir un poco más lejos -por lo menos 900 años luz más- antes de que tengan una alta probabilidad de encontrarse con una civilización extraterrestre avanzada. 

http://www.astrobio.net/exclusive/5177/at-last-how-many-alien-civilizations-are-there 

Modificado por orbitaceromendoza

viernes, 4 de enero de 2013

OVNI: extraña luz sobrevoló Carlos Paz (Córdoba)
por Andrés Ferreyra

El avistamiento se produjo el pasado viernes 7 de diciembre. (Captura video)


Carlos Paz Vivo! tuvo acceso a dos videos que fueron capturados el pasado 7 de diciembre desde una vivienda de barrio Becciu.

Pasadas las 20 horas de ese día, una mujer y unos niños que estaban en el interior de una vivienda de aquel barrio de la zona oeste de Carlos Paz observaron una luz extraña en el cielo cuando caía la tarde.

Enseguida prendieron la camarita y registraron dos videos separados uno del otro por apenas unos segundos de diferencia. El primero de ellos fue grabado a las 20:10:22 y el otro a las 20:11:32.






En total fueron capturados 82 segundos de esa extraña figura que se mueve y aparece y desaparece repentinamente en el cielo carlospacense. Durante la filmación se escucha la voz de los pequeños, quienes constantemente preguntan de qué se trata el objeto que están observando. 

La opinión de un lector  

Javier Felix Martin, Director de UNCiencia en la Universidad Nacional de Córdoba, expresó lo siguiente:
"Por lo que se ve en la filmación pararse que se trata de un satélite, ese día 7 de diciembre entre las 20:18 y las 20:27 se encontraba visible desde Carlos Paz el Telescopio Espacial Hubble (http://es.wikipedia.org/wiki/Telescopio_espacial_Hubble) con una magnitud de 2,1. Me gustaría saber si el fenómeno fue ese día u otro porque hay otros satélites especialmente la Estación Espacial Internacional (http://es.wikipedia.org/wiki/Estaci%C3%B3n_Espacial_Internacional) que por ser muy grande son mas brillantes, justamente esta noche a entre las 21:55 y 22:01 se podrá ver la ISS, desde VCP con una magnitud de -1,2 (muy brillante).. seguramente muchos creerán estar viendo un ovni"
¿Se trató del telescopio espacial Hubble u otro artilugio astronáutico fabricado por el hombre, o será algo de naturaleza aún desconocida? 

http://www.carlospazvivo.com/carlos-paz/hechos/13120-ovni-extrana-luz-sobrevolo-carlos-paz

jueves, 3 de enero de 2013

Revelado: la "catedral espacial extraterrestre" construida en el desierto de Nuevo México por la Iglesia de la Cienciología

Revelado: la "catedral espacial extraterrestre" construida en el desierto de Nuevo México por la Iglesia de la Cienciología
Por Daniel Miller

Bienvenida a la Tierra: El enorme símbolo grabado en el desierto de Nuevo México junto a la base de la Cienciología conocida como la "catedral espacial extraterrestre" (Crédito: dailymail.co.uk)
Estos símbolos gigantes grabados en el desierto son un mensaje acogedor para los extraterrestres, procedentes de la profundamente sigilosa Iglesia de la Cienciología.

La religión, la cual cree que un siniestro ser extraterrestre llamado Xenu trajo miles de millones de personas a la tierra en naves espaciales similares a aviones de pasajeros
DC-8, opera una base subterránea gigante escondida en lo profundo dentro del desierto de Nuevo México.

El
reportero de la BBC John Sweeney, que se hizo conocido por enfrentarse con los cienciólogos durante un informe Panorama en el año 2007, viajó al sitio apodado 'catedral espacial extraterrestre', para investigar para un nuevo libro. 

Escondida a unos 30 kilómetros de la ciudad más cercana, la base es según se informa el hogar de un enorme búnker subterráneo, construido en los 80s y lo suficientemente fuerte como para soportar un holocausto nuclear.

El reportero de la BBC John Sweeney, quien se hizo conocido por enfrentarse con los cienciólogos durante un informe Panorama en 2007, viajó a Trementina mientras investigaba para un libro nuevo (Crédito: BBC/dailymail.co.uk)
 
Profundamente ocultas en sus bóvedas selladas dentro de ataúdes de titanio, están los textos originales del fundador L. Ron Hubbard en discos de oro, las escrituras más sagradas de la religión.

Un informe publicado en el diario The Sun informa cómo Sweeney visitó el lugar, conocido como Base Trementina, y entrevistó a antiguos miembros de la Iglesia de la Cienciología, para el nuevo libro Church of Fear (Iglesia del Miedo).

El Sr. Sweeney, que la iglesia ha descrito anteriormente como "un fanático, mentiroso y psicóticos" dijo: "Yo siempre había querido visitar Trementina porque cuando usted va a la iglesia siempre niegan este discurso de Xenu y los extraterrestres espaciales".


Tom Cruise (Crédito: dailymail.co.uk)
"Cuando hablé con Kirsty Alley y Juliette Lewis en 2007 y les pregunté: ¿Quién es Xenu? decían: "John, estás loco".

"Pero si me equivoco sobre la iglesia acerca de creer en los extraterrestres, entonces ¿por qué han construido estos símbolos gigantes en medio del desierto que sólo pueden ser vistos desde el espacio exterior?"

"Creo que hay algo muy extraño en una iglesia que construye una catedral enorme, pero luego se esconde lejos de todos".

"Lo que me preocupa es que la Cienciología dice que quiere un status religioso en el Reino Unido. Sin embargo, nuestras reglas sobre el status de las religiones deben ser abiertas y honestas acerca de sus creencias y creo que estas son buenas reglas".

"Este lugar es la prueba física de que creen en los extraterrestres. Me gustaría ver a Tom Cruise y John Travolta explicar por qué hay que ocultarlo de la gente".

Los símbolos, que consisten en dos círculos entrelazados con los diamantes en el centro, se informa que están allí para guiar a los cienciólogos que regresan a la Tierra después de huir al espacio exterior para escapar de Armagedón.


David Miscavige (Crédito: dailymail.co.uk)
El Sr. Sweeney estuvo acompañado por un ex cienciólogo Marc Headley, quien afirma haber sido "auditado" por Cruise y luego golpeado por el líder de la iglesia David Miscavige, incidentes que la iglesia niega rotundamente.

Después de recorrer muchos kilómetros a lo largo de un camino de tierra, la pareja llegó hasta un conjunto de enormes puertas de acero custodiadas por dos cámaras de seguridad, donde fueron rechazados.

Él escribe: "Yo pulso un botón del intercomunicador. Una voz dice "Hola" en lo que suena como un acento escandinavo. Anuncio que soy John Sweeney y pido amablemente hacer un tour".

"No fuimos invitados a entrar y el portero simplemente hizo ruido blanco. Nos dirigimos de nuevo a la civilización, preguntándonos qué clase de religión construye una catedral subterránea espacial extraterrestre".


El periodista afirma que recibió dos misteriosas llamadas telefónicas a su habitación del hotel a la 1 am esa noche y cree que los cienciólogos fueron los responsables.

Sr. Headley, quien se crió en el interior de la iglesia desde la edad de seis años, ha escrito el libro Blown For Good: Inside the Dark Curtain of Scientology.

En él se pone de manifiesto cómo los
dispositivos E-meter de la iglesia, que se utilizan para medir el campo eléctrico estático alrededor de una persona, cuestan sólo $ 40 para hacerlo, pero se venden por 4.000 dólares 2.400). Y los líderes de la iglesia recomiendan a todo el mundo que deberían tener dos en caso de que uno se rompa.

E-Meter de la Cienciología (crédito: Daniel Spiess/www.fermentarium.com/Wikipedia)
 
En un artículo publicado en el Mail a principios de este año, el Sr. Sweeney relató el incidente en 2007, cuando perdió los estribos con dos cienciólogos que lo habían seguido a través de EE.UU.
 

Él dijo: "Hace cinco años, pasé semanas en el centro de atención de la iglesia. Los investigadores privados que, creo, estaban trabajando para la iglesia me persiguieron por las calles de Los Ángeles, invadieron mi hotel a medianoche y me pusieron bajo vigilancia. Extraños espiaron en mi boda y llamaron a la puerta de mis vecinos".

Crédito: huffingtonpost.co.uk
"Al final, me perdí en cámara, haciendo una buena impresión de un tomate explotando".

"En el siglo 21, toda persona tiene derecho a creer en algo o en nada. Pero no todo lo que dice ser una religión es una religión. Podría ser, por ejemplo, un culto lavador de cerebros".

"Para empezar, una religión debe ser honesta acerca de lo que cree. Los cienciólogos creen en un nefasto ser espacial extraterrestre llamado Xenu, pero si les preguntas, sus voceros lo niegan".

MailOnline ha contactado a la
sede en Londres de la iglesia de la Cienciología, pero hasta ahora no quisieron hacer comentarios.

El libro de John Sweeney, La Iglesia del Miedo - Dentro del extraño mundo de la Cienciología, se publica el 7 de enero por Silvertail Books.
 

http://www.dailymail.co.uk/news/article-2255215/Revealed--alien-space-cathedral-built-New-Mexico-desert-Tom-Cruise-s-Scientology-church.html 

Modificado por orbitaceromendoza