domingo, 1 de diciembre de 2013

Caleufú, La Pampa: En la plaza del pueblo (20 de julio de 1994)

Caleufú, La Pampa: En la plaza del pueblo (20 de julio de 1994)
por Dr Roberto Banchs
Crédito: Visión OVNI



Bernardino Cabrera.
“Delirio, alcoholismo”. He aquí el diagnóstico presuntivo asentado en la planilla diaria de guardia del Establecimiento Asistencial Luis A. Petrelli, de Caleufú, Pcia. de La Pampa, adonde concurrió en la madrugada del 20 de julio de 1994 Bernardino C., un peón rural de 34 años de edad. De algún modo, este preliminar dictamen médico -luego moderado con la añadidura de un signo de interrogación, y con las declaraciones públicas del facultativo-, inauguraba la difusión de un suceso ocurrido horas antes, cuando el susodicho habría sido introducido a una nave espacial, en cuyo interior le habrían extraído sangre y mantenido un corto diálogo “sin hablar” con extraños seres.

El relato periodístico:

Según la versión publicada un mes después (cuando trascendió la noticia) en el diario La Arena, de Santa Rosa, el protagonista de esta historia se dirigía en la madrugada del miércoles 20 de julio desde su casa hasta el centro de Caleufú y cuando se disponía a cruzar los terrenos del ferrocarril, advirtió una potente luz, con algunos colores rojizos, que se le aproximaba desde arriba. Se trataba de una nave. De ella descendieron por lo menos dos seres gigantescos y luego de perder el conocimiento, lo habrían introducido al aparato, donde había una especie de camilla en la que le extrajeron sangre.

Bernardino habría afirmado que le pidió a los seres que no lo mataran y éstos, con gesto benévolo, le transmitieron que “sólo había sido elegido para extraerle sangre” y que no le harían ningún daño. El testigo pareció quedar complacido. Después de todo, a despecho de los humanos, que unos extraterrestres lo hayan elegido para extraerle algunos litros de sangre, era motivo de satisfacción. Los seres no hablaban, pero él comprendía lo que le decían. En el corto diálogo que mantuvo, con proverbial sabiduría, le manifestaron que si deseaba contar su experiencia podía hacerlo, aunque “algunos le creerían y otros lo tomarían por loco”.

Luego de la extracción de sangre, y de acuerdo al relato de algunos familiares (un hermano y la cuñada) al programa televisivo Primer Plano, que emite canal 3 de Santa Rosa, el testigo fue depositado en plena plaza pública de la localidad de Caleufú, enfrente de la comisaría, desde donde se trasladó al hospital local, siendo atendido por el médico de guardia, Juan Alberto Breppe. El facultativo expresó en la audición televisiva que Bernardino C., al momento de ser revisado, no presentaba signos de ebriedad, ni pudo constatar anormalidad alguna.

El subcomisario Felipe Exner confirmó la versión, señalando que “es un joven trabajador de condición humilde, no tiene mucha cultura, pero no es una persona de mal vivir”. Sin embargo, agregó que en el pueblo la gente tomó el tema con escepticismo y que todos comentan, con suspicaz exclamación: “¡Justo a él lo van a agarrar!”. Hasta la misma familia de Bernardino parece guardar ciertas sospechas respecto a la veracidad del caso.

No obstante lo dicho y su amplia divulgación, el protagonista no pudo ser localizado por los medios periodísticos, pues se habría trasladado a General Pico, dejando entrever que “no quiere volver a la zona”, sin llegar a determinar si es por la experiencia vivida o por los comentarios generados en el lugar.

La investigación

Llegamos a Caleufú, Dpto. Rancul, al norte de la provincia de La Pampa, tras recorrer unos 600 kilómetros, por carreteras cada vez menos transitadas. Se trata de un pueblo que se insinúa al olvido, asomando como fantasmas los vestigios del ferrocarril, con su vieja estación abandonada. Un descampado de pastos crecidos y una huella estrecha une ambos lados del pueblo. El único hotel, de añosos ladrillos, se erige como recuerdo de tiempos mejores. Sólo algunas calles conocen del asfalto, precisamente las más céntricas, en torno a la pulcra plaza San Martín. Sus polvorientas calles de tierra están aquietadas por la fina lluvia que cae, y nos recibe. Escenario donde se habrían desarrollado los hechos.

En la entrada del pueblo se encuentra una despensa. Allí detenemos nuestra marcha. Preguntamos por el protagonista y, con miradas que se cruzan y algún esfuerzo, una mujer nos dice: “¡Ah, ya se quién es, el que se lo llevó el viento!”. Todos parecen asentir. “Es que permanece mucho tiempo en campos de la zona”, agrega. Por un momento, recordamos a W. Wentz con sus narraciones célticas acerca de la evocación de los gnomos y el modo en que las hadas podían llevarse a las personas (Cfr. J. Vallée, p.123), pero el sentido de la expresión utilizada era mucho más prosaico y vulgar.

Nos dirigimos entonces a la Comisaría de Caleufú. Allí nos atiende y conversamos con su actual comisario. El funcionario policial define al protagonista del caso como “un alcohólico, que convive con una enferma psiquiátrica (Estela S.)”. A veces, ella concurre a la comisaría denunciando ciertos intentos de abuso sexual, hostigada por su compañero bajo amenazas, pero cuando se hace presente la policía, suele hallarse dormido. Omitiendo otros pormenores, esto empieza a perfilar su conducta.

La policía no acredita en la historia. Los comentarios de un suboficial que intervino en el caso abonan la duda de que el OVNI haya podido bajar en la plaza principal, porque “no hay donde pueda hacerlo -dice- y, además, habríamos notado la presencia del aparato”. En efecto, la plaza es muy cerrada debido a la vegetación y un edificio municipal, y el lugar donde habría aparecido tras su presunta abducción se halla, precisamente, ¡frente a la comisaría!

De allí vamos a la casa de Florencia, la madre del protagonista. Mujer paciente, de llana simpleza. Sosteniendo un cigarrillo entre sus ennegrecidos dedos, opina: “Yo no creo lo que le pasó. Pero él dice que le ocurrió. Vaya a saber…”. Sin pruritos, aunque con la mirada cabizbaja, reconoce que el problema de Bernardino es que bebe mucho, aunque no cuando trabaja. Su hijo le contó que “los seres prometieron que al año volverían a buscarlo (es decir, en julio de 1995), pero que también lo traerían de vuelta”. Allí advierte que ya pasó la fecha indicada (es abril de 1996), sin novedades. Ese día es su cumpleaños. También el de su hijo. Es feriado y Bernardino no está en el pueblo. Ella seguirá esperando durante toda la jornada.

De la reunión de amigos

Siguiendo las indicaciones pueblerinas, fuimos a ver a Santiago Omar Moreira, dueño de la finca donde Bernardino alquilaba una habitación y con quien esa noche, momentos antes de la presunta abducción, había estado reunido.

Verborrágico y amable, Moreira opina sin rodeos: “¡Éste fue un papelón bárbaro, son todas mentiras, es un embuste!”. Señalando una precaria construcción en medio de pastizales, ubicada a unos ochenta metros de su vivienda, comenta: “Estábamos juntos ahí. Él anduvo tomando ahí, en la casita, cerca de donde habría sido levantado por el plato volador. Estaba mamado (ebrio). Siempre que se mama se pierde. Le hace mal, e inventa cualquier cosa. A las 11 u 11,30 de la noche se fue, y es cuando dice que lo habrían levantado acá, que (el plato) se había asentado ahí en la calle, pero no hay nada. Dónde va a bajar, si está lleno de cables. ¡Un papelón! Aparte, si hubiera andado un plato volador se hubiera sentido”. El sitio donde dice haber sido raptado, se encuentra en la calle Moreno, casi esquina Bme. Mitre, frente a un extremo del galpón nº 2 del ferrocarril, cuyas vías corren paralelas a la citada arteria. “A esa hora -continúa diciendo- anda mucha gente que va y viene, que está levantada. Hubieran visto, pero nada vieron. Para mí, es una mentira que inventó, y que se ha largado a contar. Para él fue eso, y se ha quedado con eso, nomás. Después no habrá querido dar marcha atrás, porque quizá lo mandan adentro, y sigue. ¡Acá todos lo saben!”.

El vecino de Caleufú ofrece más detalles: “Al otro día, por la mañana, le digo que se levante, y me responde que no podía, por el brazo. ‘Me agarró un plato volador -dice-, me sacaron sangre’. Decía que le sacaron un bidón de sangre, ¡bidones nomás, como de treinta litros!, ¿tendrá un tanque?, pensé. Andaba con el brazo duro, pero no quiso mostrarme el pinchazo. A nadie de aquí se lo mostró. ¡Eran todas mentiras! Es que cuando toma se pierde. Inventa cualquier cosa, porque se olvida la cabeza”, insiste.

Apenas concluida nuestra charla con Moreira, vamos hacia la casilla donde habían estado reunidos. Allí vive Carlos Fabre, hombre educado y sereno, también presente en aquella reunión. Haciendo un alto en sus tareas, le pedimos que nos cuente lo ocurrido. Lo hace de esta manera:

“Bernardino estuvo acá esa noche. Éramos sólo tres muchachos los que estábamos en la pieza. Él estaba tomado (alcoholizado) y de acá se fue con sueño. Nada pasó, hasta que al día siguiente contó que al irse y llegar hasta el poste de la calle (se trata de una columna de madera para cables eléctricos ubicada a unos 60 metros, enfrente de la finca de Moreira) le salió un plato volador, y que se detuvo. Después el plato lo bajó, con puntería, allá en la plaza, je”. Sin disimular lo risible del relato, Fabre hace referencia a la Plaza San Martín, distante a 500 metros. “Decía que tenía un pinchazo, pero no sé, porque el pinchazo no está, no lo he visto. Según él, dentro del plato una enfermera de blanco le metió unas agujas en el brazo para extraerle sangre, y le sacaron como veinte litros, ¡más que a una vaca! Pero, para mí, el plato volador que vio se lo ha llevado de acá, je. ¡Es que estaba tomado…!. De cualquier forma -continúa-, nosotros tendríamos que haberlo visto, porque estábamos en la piecita, con la puerta entreabierta, y de acá se tiene que ver. Pero yo no he visto nada. Bernardino es un tipo trabajador y todo, pero creería que fue por el vino que se le subió a la cabeza”, concluye Fabre.

El desenfado visto en la narrativa de S.O. Moreira y C. Fabre, personas allegadas al protagonista de la historia y presentes junto a él en los momentos previos de su abducción, nos muestra con crudeza sus impresiones. Insoslayables al tiempo de examinar las circunstancias en que se produce el fantástico evento.

Entrevista con el médico Juan A. Breppe

El director del Hospital Luis A. Petrelli, de Caleufú, doctor J. A. Breppe, nos introduce en el tema comentando que había llegado al pueblo con el propósito de radicarse exactamente un mes antes del episodio. No conocía a nadie. “El 20 de julio de 1994, siendo las 5,00 horas de la mañana -empieza a narrar-, se hace presente en el nosocomio el señor Bernardino Cabrera, de 34 años, manifestando haber sido llevado o secuestrado por un objeto volador. En esas circunstancias, afirma haber sido súbitamente encandilado. Unos seres petisos de cabeza grande lo suben a una nave y, en su ingreso, advierte que se encuentra en una sala similar a un consultorio médico, o laboratorio químico, donde le sacan sangre. ¡Litros de sangre, según dice, como un bidón de veinte litros!”

El médico miró con escepticismo a su paciente, y le preguntó qué andaba haciendo a esas horas, obteniendo como respuesta que “había estado en una reunión de amigos comiendo un asado, y como era costumbre, dormía en la casa de su novia, o en la de un vecino de apellido Moreira -donde alquilaba una habitación- aunque, a veces, se iba a dormir a Buenos Aires”. Esto le llamó mucho la atención, despertando mayores sospechas, porque la ciudad capital se halla a más de 600 kilómetros de Caleufú.

Aún cuando se mostraba seguro y visiblemente aterrorizado, sus respuestas le hicieron pensar que se trataba de una persona que podía estar alcoholizada, o con algún tipo de delirio. Siguiendo con el interrogatorio, Bernardino sostuvo que la nave lo dejó en la plaza del pueblo. Al lograr bajar, más o menos orientado, se dirigió hacia el hospital, solicitando una consulta médica por la desmesurada extracción de sangre y al miedo que tenía de marearse.

“En ese momento, ante la revisión general, corporal, -continúa el doctor Breppe-, no encuentro signo alguno de pinchazos, pero él continuaba manifestando que le habían sacado esa sangre, del brazo izquierdo, con una gran aguja que no le dolía cuando entraba. Se encuentra con los signos vitales normales (presión, pulso, latidos y reflejos). No había ningún tipo de alteración. Le hago un diagnóstico presuntivo de delirio o etilismo, y lo cito para ese mismo día a las nueve de la mañana (unas tres horas después) a fin de efectuar un control médico, al cual nunca concurrió”. Jamás volvió a saber de él, salvo haberlo visto deambular por el pueblo. Sin poder llegar a solicitar una interconsulta, o practicarle un estudio que arroje resultados más precisos, cerró aquella presunción diagnóstica con la añadidura de un signo de interrogación

“Después, el personal de la institución, y todos aquí -comenta el facultativo- me dijeron que se trataba de un paciente psiquiátrico. A pesar de que la versión era bien sostenida y que consistía en mi primera experiencia (ufológica), pensé que era un delirante”. Sin embargo, con posterioridad algo le llamó la atención, haciéndole surgir una duda: “Esto ocurrió 18-19 días antes que se produjera la muy comentada estampida de animales en la zona (n: sobre la cual se tejieron variadas lucubraciones, algunas relacionadas con OVNIs). Porque si no fuera así -concluye el abnegado profesional-, creería sin cavilaciones que se trata de una fabulación”.

Otros datos médicos -que constan en su historia clínica-, complementan nuestra indagación sobre el protagonista del extraño caso. Por ejemplo, en 1987 tuvo un intento de envenenamiento en estado de etilismo agudo, según relato de sus familiares, por una ingesta de queroseno, pintura y champú. Meses más tarde, ingresa al hospital después de ingerir algunos centímetros cúbicos de perfume, luego de una abundante ingesta de alcohol. Tras estar internado, se le concede el alta médica con indicación de interconsulta con psiquiatría.

Después de haber reunido este conjunto de informes y opiniones, es claro advertir que son varios los aspectos de la vida de Bernardino C. que levantaron dudas sobre su estabilidad y ajuste social. No obstante, creímos conveniente verificarlo personalmente

Nuestro encuentro con Bernardino Cabrera

Desafortunadamente, en el primer viaje a Caleufú no fue posible entrevistarnos con el testigo, ya que -al parecer- no se hallaba en esa localidad. Transcurrieron dos meses antes que pudiéramos regresar y, por fin, encontrarlo. Era hora cercana al mediodía. Aún no había almorzado, pero Bernardino ya estaba en pleno vermú.

Al exponerle el motivo de nuestra visita, nos sorprende diciendo que está ocupado, y que para hablar con él, había que llamarlo por teléfono una semana antes para solicitarle una entrevista (!!), pasando a preguntar de inmediato por tres chicas, mujeres jóvenes, de Santa Rosa -no da sus nombres- que habían quedado en ir a verlo (??). Con cierto aire de lucimiento, e intentando mantener el equilibrio, nuestro aspirante a gallardo testigo se apuesta contra una pared. Manifestando nuestro asombro por disponer de tal tecnología, ya que actualmente vive en una precaria casilla, responde con algún titubeo que deberíamos telefonear a un familiar. De inmediato vuelve a preguntar: “Entonces, ¿ustedes no son…, de las chicas? Ellas quedaron en verme”, murmura por lo bajo.

Haciéndose notar requerido y molesto, descarga sus tensiones con golpes monótonos contra un viejo vehículo estacionado. Histriónico, tapa sus oídos con ambas manos -como no queriendo escuchar- cuando le preguntamos por el caso. Sin embargo, se muestra muy interesado y solicita ver los recortes de prensa donde se lo cita, hallando inocultable placer al advertir su nombre en los diarios.

Dice ponerse mal cuando cuenta lo ocurrido, aunque asegura tenerlo muy presente. A pesar de la resistencia inicial, no hace falta insistir demasiado para que acceda brindar un fragmentado, contradictorio y -por veces- confuso relato.

Parece poco probable que su contenido, descrito anteriormente en líneas generales, vaya a contribuir al esclarecimiento del episodio, aunque convenimos citar algunos puntos salientes de su nueva narrativa:

1) El caso no habría ocurrido el miércoles 20 de julio, sino -según afirma- el lunes 18, negando así lo expresado oportunamente ante la policía, el médico, y vecinos del pueblo.

2) No fue en la plaza pública de Caleufú donde habría sido dejado por los supuestos extraterrestres, sino, prácticamente en el mismo lugar de la abducción, a diferencia de lo que siempre hubo manifestado.

3) Según Bernardino Cabrera, el médico de Caleufú no le practicó examen alguno (“el médico ni me tocó, y quería darme una pastilla para dormir”, dice), al contrario de lo que señala el facultativo en ocasión de ser consultado sobre el episodio.

4) Asegura que los seres, al extraerle sangre, le dejaron una marca claramente visible. Aunque siempre remiso a exhibirla, en esta oportunidad y sin requerirlo, el protagonista nos mostró una cicatriz de unos tres centímetros en el antebrazo izquierdo, que -ni remotamente parecida a la ocasionada por pinchazos- él atribuye a la citada extracción de sangre (curiosamente, similar a otra que presenta cerca de la muñeca, sobre la que no da explicación). Sin embargo, recuérdese que cuando fue inspeccionado por el médico J. A. Breppe horas después del episodio, no tenía ninguna señal.

5) Afirma que tras producido el encuentro, y desde entonces, tiene problemas de tipo sexual. Sin ánimos de aventurar una explicación, no sería ocioso mencionar que dichos trastornos son frecuentes en sujetos alcohólicos, llegando al punto de anular la sexualidad genital, iniciando una profunda regresión, en la que especialmente impulsos pregenitales pasan a primer plano.

Los datos obrantes y la observación psicoclínica del testigo permiten advertir el peso de una estructura psicopatológica. Presenta una constitución cicloide, tendencias agresivas o irritables, cierta debilidad yoica (incapaz de soportar la abstinencia, el dolor, la espera), y un carácter dominado por los instintos, cuyos deseos aparecen con frecuencia encubiertos en la fantasía. Posee rasgos esquizoides y depresivos. Es posible constatar una fijación oral y características narcisistas con fuerte intolerancia a las tensiones, y frustraciones de su entorno. Sus mecanismos usuales son la fuga y la evitación, frente a la imposibilidad de enfrentar situaciones que lo lleven a resolver sus conflictos por una vía más madura.

Puede inferirse una predisposición a reaccionar a los efectos del alcohol, intentando satisfacer su arcaico anhelo oral y la necesidad de seguridad y de conservar la autoestima.

Consideraciones finales

La investigación nos ha llevado a indagar distintos aspectos de la personalidad de Bernardino Cabrera, la cual pone en evidencia que se trata de un sujeto con una patología psiquiátrica de base, mostrando un severo trastorno de conducta, en el que la ingestión excesiva habitual de alcohol acompaña el cuadro de deterioro de su salud mental y ajuste social. Al respecto, no sería vano determinar si existe un compromiso orgánico del sistema nervioso y efectuar un diagnóstico diferencial.

Desde luego, su padecimiento no alcanza a “explicar” por sí mismo el hecho descrito, pero arroja inexorablemente un manto de sospecha sobre la probidad del testimonio ofrecido. Aún más, si aceptamos que esa noche, momentos antes de ocurrir la abducción -según lo expuesto por sus dos amigos-, el testigo se había retirado en estado de ebriedad. Como es sabido, los signos conductuales de la intoxicación se deben al efecto depresor del alcohol sobre el sistema nervioso, que actúa como un anestésico general, produciendo un desarreglo de las funciones normales del cerebro (v.g., una concentración de alcohol en sangre del 0,40%, tiene como efecto percepciones erróneas, estuporosas o comatosas).

No se trata de sostener que un sujeto que haya bebido gran cantidad de alcohol -por razones sociales u otras-, en una ingestión episódica excesiva, alucina platos voladores (aunque posible de ocurrir). Aquí nos hallamos, en cambio, con un cuadro que revela el trasfondo de una personalidad sufriente, en donde se activa un conjunto de factores determinantes (socioculturales, familiares e individuales) que son, con frecuencia, los que impulsan aquellas visiones fabulosas.

Así, pues, el recorrido crítico de esta investigación permite inferir que el episodio narrado no tiene ningún asidero con la realidad. No escapa a pensar, incluso, en una flagrante superchería. Puede desprenderse con facilidad que Bernardino Cabrera no es, precisamente, lo que suele llamarse un testigo calificado, aunque -como dicen los creyentes- “no haya parámetros conocidos en ninguno de los casos registrados en el mundo, respecto a la selección de testigos”. Pero, más allá de su discutida calidad como testigo, el relato no ofrece la mínima consistencia y, por el contrario, posee muchos puntos oscuros, absurdos y contradictorios.

Una de las razones -sino la única- que pareciera respaldarlo o, al menos, hablar a su favor, es que el Dr. J. A. Breppe, procediendo al control médico rutinario no observó alteraciones significativas, como signos visibles de alcoholismo (aunque recuérdese que nuestro testigo se ausentó cuando fue requerido para un nuevo examen). Sin embargo, debemos hacer notar que Bernardino se habría retirado de la reunión de amigos en presunto estado de ebriedad a eso de las 23-23,30 horas, apareciendo por la guardia hospitalaria recién a las 5,00 de la mañana. Vale decir que hubo un período de cinco o seis horas (en el que se desarrolló su historia) antes de hacerse presente en el nosocomio.

Quizá sea pertinente mencionar que la experiencia narrada se inscribe en el contexto subsiguiente a la estruendosa noticia, difundida por todos los medios periodísticos, sobre “un científico (el psiquiatra John Mack) que asegura que son ciertas las historias de quienes se dicen secuestrados por extraterrestres” (v.g. rev. Conozca Más, Nº 69, julio 1994, ps. 9/15, et.al), anticipando la aparición de su libro Contactos (Abduction) en el mercado local.

Por otra parte, no es la primera vez que en la provincia de La Pampa ocurren episodios de este género. En abril de 1980, el vecino de Santa Rosa, Fermín Nelson Sayago, que por entonces tenía 32 años, vivió una rara experiencia cuando transitaba con su automóvil por una avenida y se le detuvo el motor. Al descender, advirtió a dos humanoides y, antes de poder ingresar al vehículo, uno de los seres le oprimió la cabeza y se desmayó, despertándose media hora después, a diez cuadras de su automóvil. Un hecho todavía más espectacular se produjo el 9 de agosto de 1983, cuando un comerciante de la localidad de Winifreda, Julio Platner, de 33 años, dice haber sido enceguecido por una potente luz y despertado dentro de una nave, en una suerte de quirófano muy iluminado, frente a cuatro seres, que le transmitieron mentalmente que no se asustara. Ubicado en un sillón o camilla, le extrajeron sangre de la muñeca y del codo del brazo derecho. Luego apareció en un camino vecinal que conduce a la Villa Marisol. También, el 29 de mayo de 1986 un joven de Santa Rosa afirmó haber sido visitado por dos seres en su casa, que parecían formar una pareja y eran de gran estatura.

El caso de Caleufú viene a cerrar, por un momento, el periplo de los informes sobre las visitas alienígenas en las regiones pampeanas. No obstante, la respuesta al interrogante inicial parece hallarse -como hemos ido discurriendo- en la psique humana, antes que en el espacio cósmico.

Referencias periodísticas sobre el caso:

La Arena, Santa Rosa, 20 agosto 1994; Crónica (vesp.), Buenos Aires, El Litoral, Santa Fe, El Territorio, Posadas, 21 agosto 1994; La Prensa, Buenos Aires, La Razón, Buenos Aires, Los Andes, Mendoza, 23 agosto 1994; y Crónica, Comodoro Rivadavia, 24 agosto 1994.

Bibliografía consultada:

Mack, John E. Contactos, Edit. Atlántida, Buenos Aires, 1995.

Page, James D. Manual de Psicopatología, Edic. Paidós Ibérica, Barcelona, 1982, Cap. XIII, ps. 321/337.

Vallée, Jacques. Pasaporte a Magonia, Plaza & Janés, Esplugas de Llobregat, 1972, p. 123 

http://www.visionovni.com.ar/modules/news/article.php?storyid=921

sábado, 30 de noviembre de 2013

Se llevó a cabo el 22do Café Ufológico de Mendoza

Se llevó a cabo el 22do Café Ufológico de Mendoza
por Luis Emilio Annino


De izquierda a derecha: Martín Fuentes, Gonzalo Contrera, Fabio Meza, Luis Emilio Annino, Oscar Ferreyra, Carlos Nieto y David Alaniz.

En un ambiente cada vez más enmarcado por la amistad y la camaradería, llevamos a cabo el pasado 27 de noviembre el encuentro correspondiente al 22do Café Ufológico de Mendoza, ocasión que permitió a los presentes compartir las últimas novedades, inquietudes y temas de debate que estuvieran relacionados con el fenómeno OVNI y la posibilidad de la existencia de vida extraterrestre, en el habitual contexto en donde todos tienen igual derecho a expresarse libremente, recibiendo a cambio una clara atención respetuosa.

Entre los diversos asistentes al café estuvieron Fabio Mezza, Carlos Nieto, Gonzalo Contrera, David Alaníz, Martín Fuentes, Ariel Godoy, Raúl Díaz, Oscar Ferreyra y Luis Emilio Annino.

En primer lugar se dedicaron algunas palabras para recordar a la muy querida investigadora de fenómenos parapsicológicos y ovnilógicos Liliana Flotta, quien falleciera el pasado 2 de noviembre luego de una penosa enfermedad. Se destacó su rol como uno de los miembros fundadores de la Comisión de Estudios del Fenómeno OVNI de la República Argentina (CEFORA), además de ser junto a su esposo Eduardo Grosso, dedicados estudiosos desde mediados de la década de 1980 de casos de abducciones y “visitantes de dormitorio”, debido a la abundante casuística que comenzó a recogerse en nuestro país. Se señaló que su último trabajo, "Invasores silenciosos", fue realizado en base a investigaciones de casos en Zona Norte del Gran Buenos Aires y al seguimiento de casos estudiados desde 1991 hasta tiempos recientes, contando con la colaboración profesional del Dr. Fabio Italia.

A continuación, Carlos Nieto, quien nos expresaba su interés en la lectura de los textos sagrados correspondientes a diversas religiones del mundo, puso en discusión las vinculaciones existentes entre estas creencias, la mención en dichos escritos de posibles visitantes de otros mundos, la asociación entre ciencia (específicamente astronomía) y religión, y los denominados cultos OVNI. En este sentido, Fabio Meza compartió con los presentes un ejemplar de "Profeta del pasado", libro escrito en 1979 por Erich von Däniken, en donde se hacen referencias, como ocurrió con otros libros del autor suizo, a la mención en textos bíblicos y en el Mahabarata de la presencia de extraterrestres en la antigüedad. También se comentó el rol del sacerdote jesuita cordobés José Gabriel Funes como director del Observatorio Astronómico del Vaticano, quien en su doble función de astrónomo y teólogo ha reconocido la posible existencia de los seres extraterrestres y que éstos serían también una creación divina. Cerrando la deliberación sobre estos temas, se destacó la existencia de cultos o creencias OVNI que en algun punto sustituyen a las religiones tradicionales reemplazando, por ejemplo, a los ángeles por astronautas y a las deidades por comandantes supremos de supuestas flotas estelares.

UP 23 Julio 1986
Crédito: factorelblog.com
En tercer lugar, quien esto suscribe, recomendó la lectura en línea de la colección correspondiente a la revista UFO PRESS, publicada durante el período 1976-1986 y recuperada para su presente difusión por Fabio Picasso y Alejandro Agostinelli, éste último habiendo participado en la misma con artículos y en su dirección. Vale destacar la línea argumental racional-científica que seguía, en el mismo sentido que otra destacada publicación predecesora: "OVNIS: Un Desafío a la Ciencia" del Dr. Oscar A. Galíndez, además de la colaboración de destacados investigadores del ámbito nacional e internacional. Su creador fue el Lic. Guillermo Roncoroni, fundador del Servicio de Investigaciones Ufológicas (SIU), luego Comisión de Investigaciones Ufológicas (CIU), especializado en el análisis fotográfico de OVNIs y en la creación de catálogos computadorizados para el análisis estadístico de la casuística ufológica, entre otros aspectos destacados de su trayectoria ufológica.


De izquierda a derecha: Oscar Ferreyra, Carlos Nieto, David Alaníz, Gonzalo Contrera, Martín Fuentes, Fabio Meza y Raúl Díaz.

Seguidamente tuvo su palabra Gonzalo Contrera, quien se acercaba por primera vez al Café Ufológico con el propósito de compartir sus extrañas experiencias de avistamientos de fenómenos aéreos luminosos, los que le vienen sucediendo desde hace 8 años aproximadamente, tanto en los cielos nocturnos del Barrio SUPE (al Oeste del Departamento de Godoy Cruz), como así también en las costas chilenas y en las sierras cordobesas. Afirma tener ciertos presentimientos que le hacen elevar la cabeza cada tanto y mirar al cielo en busca de "algo" que se traduce aparentemente en estas luces que se desplazan en direcciones variables y realizando maniobras inusuales, las que también serían vistas en compañía de su novia, siempre en la franja horaria de 20 a 22 hs. Algunos de los asistentes al café ensayaron distintas posibles explicaciones sobre lo visto que involucraban a satélites artificales, estrellas fugaces, aeronaves, etc. Gonzalo ha expresado que su interés por la temática OVNI-extraterrestre viene desde muy joven y manifiesta curiosidad sobre la naturaleza de este fenómeno, por eso intentará emplear una videofilmadora con capacidad infrarroja para registrar en la medida de lo posible todo aquello que observe y presente las características señaladas.

Ariel Godoy sostiene un X100 (Crédito: Ariel Godoy)
Para finalizar, Ariel Godoy nos relató su reciente visita a la compañía Runco SA, dedicada a la fabricación y prestación de servicios técnicos para equipos de precisión orientada a la topografía, geodesia e ingeniería en general, situada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Una de sus divisiones está orientada a UAV-Aerofotogrametría (UAV es Unmanned Aerial Vehicle o Vehículo Aéreo no Tripulado, comúnmente conocido como drone). En esas circunstancias, pudo apreciar de cerca uno de los productos destacados: el Gatewing X100, un UAV ligero consistente en una pequeña ala volante de 1 metro de envergadura, motor eléctrico silencioso y una parte importante de su superficie pintada de negro. Dicho aparato iba a ser probado en vuelo en los cielos de las provincias de Santa Fe y Córdoba, sugiriendo Ariel que las peculiares características de esta pequeña aeronave podrían llegar a causar alguna confusión que conllevara a alguna posible denuncia de avistamiento OVNI en esta región, algo que ya ha ocurrido en otras partes del mundo.

La reunión finalizó a las 22.00 hs. y se acordó que el próximo encuentro será en un día distinto del habitual último miércoles de cada mes, debido a que este corresponde al 25 de diciembre, fecha de celebración de la Navidad. Por lo tanto, nuestra invitación es para:

"23er Café Ufológico de Mendoza: Día: Viernes 27 de diciembre de 2013. Lugar: Café Five Stars - Lavalle 45 (Galería Independencia) - Ciudad de Mendoza. Horario: 19 hs. Participación libre".

Esperamos contar con su presencia.

viernes, 29 de noviembre de 2013

¿Por qué triunfa la pseudociencia en los medios?

¿Por qué triunfa la pseudociencia en los medios?
Programas sobre OVNIs, poderes ocultos, misterios míticos y adivinaciones mágicas. Los medios han dado cancha a un terreno que a la gente interesa, pero que nada tiene de científico aunque lo pretenda.
por Pepo Jiménez

Crédito: brooklynbrewery.com
Un millón de personas vieron el penúltimo programa de 'Cuarto Milenio'. Un 12% de share, casi el doble de la media que hizo su cadena ese domingo. Para hacerse a la idea, el informativo más visto de ese día sólo tuvo un punto más de cuota de pantalla a su hora. No es una casualidad: Iker Jiménez es uno de los pocos supervivientes del nacimiento de su cadena.

¿Por qué la audiencia española se siente atraída por programas de televisión como 'Cuarto Milenio' y los espacios de videncia, los horóscopos o la contraportada de La Vanguardia en prensa y programas de radio como 'Espacio en blanco' de RNE? ¿Qué tiene la pseudociencia que atrae, vende, aliena e intoxica los medios españoles?

Crédito: atomicplatters.com
La pseudociencia, como la religión, es una excusa para buscar respuestas a preguntas que no somos capaces de resolver. Un atajo emocional para alcanzar la empatía con un destino incierto. Hay quien no soporta vivir sin todas las respuestas y se las inventa y otros que prefieren la felicidad que da la certeza de solo unas cuantas preguntas. Ambas son legítimas posturas mientras no se haga proselitismo de cuentos chinos o pongas en peligro a incautos con pócimas milagrosas.

Existe un mecanismo normalizado y empírico para convencer al respetable de que un misterio deje de serlo: el método científico. Si me recuerdas, entonces, que "abra la mente" se me caerá al suelo y me pondré a tu altura y la de cualquier animal irracional. Y recuerda, la dichosa carga de la prueba es siempre del que afirma la existencia de algo, no del escéptico que asiste impávido a un festival de narrativa fantástica.

Pero también es una cuestión genética y evolutiva. El hombre necesita creer en lo que no ve como instinto de supervivencia para no extinguirse. Hace millones de años, nuestros antepasados podían atribuir un sonido en el bosque a un simple golpe de viento o a un depredador. Nosotros somos descendientes de los que sobrevivieron al imaginarse el peor de los depredadores. En la exageración de este instinto están hoy los creyentes en la tierra hueca.

Crédito: spacerubbish
Repasando el otro día un almanaque sobre OVNIS del imposible J.J Benítez me conmovía cómo los diseños y fotos de avistamientos iban en correlación, sospechosamente, con diseños industriales de la misma época. Los OVNIs fotografiados en los años '60 son platillos volantes de chapa con remaches industriales. Los de los 90 son luces láser que atraviesan el firmamento en un suspiro. No es una casualidad, es una estrategia más de psicología social que desvela la trampa de la charlatanería y farfullería pseudocientífica que, aprovechando ese instinto, utilizan los programas y medios para vendernos una realidad para-lelos.

Fuera de horóscopos y programas de videncia hay un segundo nivel —más peligroso— de esta psicología social que sirve para atrapar a un público más instruido y ávido de información. Como el burro y la zanahoria se trata de regalar los caramelos de evidencias históricas mezclados con pomelos amargos de pseudociencia. Hablar de la NASA y el origen sobrenatural de las caras de Bélmez al mismo tiempo genera un falso grado de credibilidad por lo segundo, reduciendo el juicio crítico. Este es el caso de Cuarto Milenio y Espacio en Blanco.

Mi criterio es tan solo un criterio más. Para acercarse objetivamente a la raíz del problema nada mejor que preguntar a verdaderos profesionales. Lo primero que hice fue ponerme en contacto con la productora de 'Cuarto Milenio', CuarzoTv —propiedad de Ana Rosa Quintana—, para ofrecerles participación en el cuestionario y conocer su versión sin mi sesgo escéptico. No hubo respuesta.

El éxito de las pseudociencias es una combinación de dos factores. Uno es que a todos nos gusta maravillarnos, encontrar fenómenos, cosas, experiencias, que nos maravillen. A mí me maravilla la literatura, el arte, la costa y algunas escenas urbanas. Y si se trata de explicar fenómenos asombrosos, me maravillan sus explicaciones racionales.

Crédito: pulpcovers.com
Pero hay gente a la que maravillan esos fenómenos, y prefiere explicaciones mágicas, porque rechazan la razón. Ese rechazo puede obedecer a razones diversas (religiosas, ideológicas, filosóficas, y otras). Y el segundo factor es que nadie es inmune a los sesgos cognitivos, porque nuestra arquitectura mental está adaptada a resolver problemas de supervivencia y reproducción, y a tal efecto es esencial poder establecer relaciones causales aunque en realidad no las haya o sean diferentes y más complejas que las verdaderas. Esas relaciones causales falsas suelen tener una componente mágica muy fuerte.

Los medios se limitan a satisfacer la propensión de la gente a maravillarse de ese modo, recurriendo a la magia.

El único antídoto es la racionalidad. Por eso hay que promover actitudes críticas y racionales, aplicando siempre la máxima de Hume: afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias. Y eso hay que hacerlo en la escuela. Se puede hacer.

Incidentalmente, sospecho que denominaciones despectivas como "magufo" son contraproducentes si se trata de sacar a alguien de su error, porque tienden a que se atrinchere en él.

Tengo una compañera bióloga que ha recurrido siempre a la homeopatía para "curar" los catarros de su hijo. Y un tipo que estudió conmigo, que es doctor en geología e investigador de cierto nivel, se ha pasado hace un par de años al lado oscuro. Predica las bondades de la geobiología, el feng shui y esas majaderías, y ahora anda por la terapia de la Gelstat. Conclusión: la formación y la práctica científica no inmunizan, porque hace falta tener muy claro el principio de Hume y la importancia de demandar siempre explicaciones racionales, y sin embargo, el poder de atracción de 'la maravilla' o 'lo maravilloso' es enorme.

Te respondo con una pregunta, ¿por qué atrae la ciencia ficción? Tal vez en la respuesta a esta pregunta se halle una explicación a la que siempre me he aproximado desde una doble vertiente, aunque si nos ponemos a analizar podemos redactar una tesis.

Crédito: gawkerassets.com
Por necesidad de creer e identificación. Muchas personas buscan en estos programas corroborar su experiencia vital. Necesito creer en algo y compruebo que hay "más gente como yo", personas que piensan que no estamos solos y que, además, aportan "evidencias": sonidos "del más allá", OVNI extraterrestres, imágenes de fantasmas en fotografías o astros que definen nuestro destino.

Por necesidad de sentirse especial. No se trata de ser "el elegido" -cual Neo en Matrix-, sino de diferenciarse de la sociedad. Fotografiar un rod, captar el sonido del Yeti o sentir la presencia de la chica de la curva y poder sobrevivir para contarlo tiene mérito. Hay que compartir la experiencia, hacer partícipes a otros de dichos momentos y por qué no, hacer ver a tus congéneres que tú también puedes llegar a ser especial como ellos.

Dicho todo ello con cariño, sin acritud porque a mí la ciencia ficción me gusta.

La educación es la solución, siempre, con mayúsculas. La formación hace que uno pueda aproximarse a todo tipo de contenidos y ponerlos en contexto, buscar más información, investigar, analizar, comprobar fuentes para sacar sus propias conclusiones. Internet hoy facilita este espíritu crítico.

De esta forma, si decides exponerte a ellos, lo haces a conciencia, para disfrutarlos como buenos programas de entretenimiento (algunos cómicos) y ciencia ficción. Uno no va al cine a ver 'Mars Attacks' y sale 'acojonado' por si se encuentra con un enanito verde con una pecera en la cabeza.

Crédito: linesonpaper.tripod.com
"Suele caracterizarse por el uso de afirmaciones exageradas, vagas, o de imposible verificación, un exceso de peso en la confirmación en lugar de en los intentos rigurosos de refutación, una falta de disposición al examen por parte de otros expertos, y una ausencia general de procesos sistemáticos para desarrollar teorías de forma racional".

No, no es la definición de los cientos de “Marhuendas” que pueblan la tele nuestra de cada día. Es la definición de pseudociencia de la Wikipedia. Y uniendo una cosa con la otra, debe ser que los espacios de pseudociencia triunfan en nuestros medios por la misma razón que lo hacen los espacios de pseudopolítica: los mentores, de unos y otros, toman a relaxing cup of café con leche in the Plaza Mayor. Y si no, no me lo explico.

Para acabar con la tendencia, de unos y de otros, habría que hacer algo tan sencillo como invertir en educación, con mayúsculas. Sin más.




La curiosidad y el placer de indagar en lo misterioso es una de las causas. Los seres humanos tenemos una deliciosa avidez innata por meter las narices en todo lo que nos rodea, para observarlo, tratar de comprenderlo y, al mismo tiempo, disfrutar con ello. En esencia todos somos un poco científicos, lo que ocurre es que las herramientas para que el conocimiento adquirido sea sólido y coherente no son evidentes.

Crédito: longstreet.typepad.com
Diferenciar a primera vista lo que es ciencia de pseudociencia no es fácil ni automático: para desarrollar ese "criterio de demarcación" se requiere un aprendizaje. En una sociedad poco educada falta ese criterio y la gente, desorientada, alimenta su sed de curiosidad con todo lo que le llega.

A las personas que nos interesamos por la ciencia y sus métodos las prácticas pseudocientíficas nos saltan a la vista casi de manera automática. Aunque la cultura humana se ha desarrollado una barbaridad, cuando una persona nace tiene tanto conocimiento del mundo como una lamprea: chupamos, procesamos los alimentos y eliminamos los desechos.

Pero todo eso que muchos damos por supuesto, que la Tierra gira alrededor del Sol, que algunas enfermedades son causadas por microorganismos o que las religiones son una construcción mental, todo eso, decía, debe aprenderse. Los espacios de pseudociencia triunfan porque, aunque la curiosidad se mantiene intacta, falta ese aprendizaje, bien porque no se ha tenido oportunidad de acceder a él o bien porque no se han tenido las ganas de dedicarle algo de esfuerzo. Aprender a diferenciar ciencia de pseudociencia no es gratis.

Aunque suene a ministerio, el camino me parece claro: educación y cultura. Sin embargo, no es un camino sencillo. Una persona que no haya recibido educación sobre ciencia es fácilmente devorada por cualquier superchería. Sin embargo no parece que baste con esa educación.

Hace unas semanas, en una reunión de experimentados científicos, una Catedrática de Universidad del área de la biología molecular me comentaba el miedo tremendo que le tenía a las radiaciones del WiFi, por lo que todas las noches apagaba el 'router' antes de dormir. Es una actitud pseudocientífica en una persona que, por otra parte, se dedica a la ciencia de alto nivel.

Crédito: efanzines.com
¿Qué pasa aquí? En este caso el problema puede estar en la especialización: muchos científicos de hoy en día son mentes curiosas que meten sus narices en un bote lleno de datos, pero que no tienen tiempo de olfatear otros botes para convertir sus datos en conocimiento. Mi amiga, experta en biología molecular, parece que desconoce la diferencia entre radiación ionizante y no-ionizante.

En la raíz del problema puede estar la orientación que se le da a la educación. Dispensar datos a granel y considerar a la gente culta y educada porque conoce de memoria la capital de Dinamarca o la clasificación zoológica de las musarañas es, en gran parte, una terrible pérdida de tiempo. Creo que resultaría más eficaz una educación con menos datos y más pensamiento crítico.

Como indicaba antes, los métodos que utiliza la ciencia para acceder a un conocimiento sólido y útil no son evidentes. Los programas pseudocientíficos de TV y los delirantes artículos periodísticos de algunos medios no transmiten métodos, sino datos. Datos que son digeridos alegremente por la gente porque eso es lo que han estado haciendo toda su vida, digerir información sin cuestionarse cómo ha sido adquirida.



Crédito: ayay.co.uk
No creo que haya una razón para el éxito de estos programas, sino muchas: la lógica atracción humana por el misterio; la renuncia de la mayoría de los científicos a hablar de los falsos enigmas; la ausencia en nuestra televisión de una divulgación dirigida al gran público; la ignorancia de muchos periodistas, que ni saben cómo funciona la ciencia ni les interesa y se tragan cualquier cosa; el afán de titulares sensacionales a toda costa en una época de crisis periodística; la irresponsabilidad de científicos que, con tal de salir en la televisión o la radio, colaboran añegremente con redomados charlatanes...

No sé cuál es la solución. Las creencias pseudocientíficas pueden aprovecharse para hacer divulgación que atraiga a la gente. Creo que esa es una vía para, si no evitar el crecimiento de los programas pseudocientíficos, ofrecer un contrapunto. Es lo que intentamos hacer con 'Escépticos' en ETB. Confío en que algún día un jerifalte televisivo se dé cuenta de que un espacio semanal sobre la actualidad paranormal desde un punto de vista crítico puede tener mucho gancho. Yo así lo creo.

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Después de todas estas opiniones de profesionales y si exceptuamos el público crítico que alimenta la audiencia de estos espacios desde el sarcasmo,—sobre todo en redes sociales—, se puede concluir que hay una importante carga emocional en el consumo de pseudociencia. Quizás un ‘lastre evolutivo’ de nuestra estructura cognitiva. Pero en mayor o menor medida el verdadero lastre es una importante carencia educativa de un público que, en su ignorancia, lo hace aún más popular.

Como diría mi abuelo ¿Por qué la virgen solo se le aparece a pastores pobres y no a ingenieros de telecomunicaciones?

Conserven su instinto. Sean prudentes pero siempre escépticos...

http://www.antena3.com/cienciaxplora/divulgacion/que-triunfa-pseudociencia-medios_2013091800030.html

jueves, 28 de noviembre de 2013

El científico Craig Venter tiene como objetivo hacer copias vivientes de la vida marciana

El científico Craig Venter tiene como objetivo hacer copias vivientes de la vida marciana
El científico Craig Venter somete a prueba de campo su tecnología de decodificación pionera de ADN, que dice podría revolucionar la búsqueda de vida extraterrestre.

El biólogo y empresario Craig Venter, en el  Mojave National Preserve en California. (Foto: MCT)
El sol se está desvaneciendo, la temperatura está bajando y la fiesta del desierto está sólo en el comienzo.

Están sacudiendo las botellas de cerveza abiertas y escuchando a todo volumen música rock.

Las motocicletas descansan sobre caballetes junto a una antigua corriente de lava, mientras que los juerguistas hablan con entusiasmo sobre mundos extraterrestres, la teleportación y la creación de la vida.

En un tracto de arena bañado por el Sol a 22 kilometros al sur de Baker, California, el biólogo molecular y empresario Craig Venter está probando una tecnología que dice va a revolucionar la búsqueda de vida extraterrestre.

No sólo Venter dice que su invento detectará y decodificará el ADN oculto en muestras de suelo y agua de otros mundos -demostrando una vez por todas que no estamos solos en el universo- sino que también transmitirá la información de vuelta a la Tierra y permitirá a los científicos reconstruir ejemplares vivos en un centro de biotecnología de alta seguridad.

"Podemos recrear a los marcianos en un laboratorio espacial P-4, si es necesario", dice el hombre de 67 años de edad sobre la materia de manera casual mientras se relaja con su caniche, Darwin, en una camioneta de lujo.

Puede sonar extraño, pero el concepto de teleportación biológica de Venter ha captado la atención de los científicos
en el Centro de Investigación Ames de la NASA, en Silicon Valley.

Seis emisarios de Ames están a su disposición para ayudar en la prueba de campo.

La perspectiva de la construcción de un dispositivo que podría aterrizar en Marte, o una de las lunas de Saturno, y analizar muestras sin tener que volver a la Tierra ahorraría miles de millones de dólares.

También eliminaría los riesgos potenciales de traer a casa a los patógenos extraterrestres, dijo el director de Ames, Simon "Pete" Worden.

"La próxima misión a Marte será en 2020", dijo Worden. "Esa misión puede muy bien tener esta (tecnología) en ella".

El implacable desierto de Mojave, con sus dunas móviles y campos agrestes de basalto, ha jugado el papel de sustituto en los ensayos de exploración de Marte.


Karen Xu (a la derecha), una científica senior en el Instituto J. Craig Venter, extrae material de ADN a partir de rocas recogidas en el coto en un laboratorio móvil. (Foto: MCT)
Tal fue el caso cuando un equipo de la NASA y de la organización no lucrativa J. Craig Venter Institute en San Diego y Rockville, Maryland, caminó por el desierto el fin de semana pasado, volteando sobre las rocas en busca de una bacteria con "súper poderes", como dijo el científico planetario de Ames, Chris McKay.

Altamente resistente a la radiación y a las temperaturas extremas, la cianobacteria llamada Chroococcidiopsis es una porquería verde que cubre la parte inferior de las rocas de cuarzo translúcido. Entre otros atributos, se niega a morir cuando se le priva de aire y agua.


Marte, "el planeta rojo" (Crédito: Reuters)
Los científicos dicen que es el tipo de extremófila que puede estar escondida en otros mundos y planea utilizarlo en su prueba de funcionamiento terrestre. "Estamos enamorados con este organismo", dijo McKay. "Es lo más cercano que tenemos a los marcianos". 

El plan de juego era recoger muestras de las bacterias, prepararlas para el análisis y luego cargarlas en un secuenciador genético para determinar el orden único de cuatro nucleótidos que se repiten, o "letras" químicas, en el genoma de la bacteria.

Una vez que se logra, la secuencia de ADN de la cianobacteria será descargadá por científicos de la empresa
con fines de lucro de Venter, Synthetic Genomics.

Si es utilizado alguna vez en Marte, la tecnología va a tener que ser robotizada y reducida a una fracción de su volumen actual.

"Tiene que ser del tamaño de una caja de zapatos", dice McKay.
 

En 2007, Venter trasplantó con éxito el genoma de una especie de bacteria a otra.

Tres años más tarde, se anunció que había construido una secuencia de ADN en el laboratorio y "encajado" dentro de una sola célula de las bacterias.

Esta célula pasó a reproducir una colonia de células que llevaba el mismo ADN formulado en laboratorio.

Cuando él habló de la hazaña en la revista Science, Venter dijo que su equipo había creado "vida artificial".

Si bien el experimento de campo en el desierto era una prueba para la unidad que hipotéticamente viajaría a Marte para enviar datos de vuelta, Venter dijo que un prototipo de la tecnología de recepción también existe.

Este dispositivo, que descarga la secuencia de ADN e imprime los ácidos nucleicos correspondientes, estará disponible para la venta el próximo año.


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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Canadá: Ufólogo algo alienado después de la publicación de libros de avistamientos

Canadá
Ufólogo algo alienado después de la publicación de libros de avistamientos
Por Chris Zdeb


Crédito: saskfiles.com
En agosto de 1961, una pareja de Wetaskiwin dijo que se despertaron a las 3:30 am y se paralizaron al encontrar dos pequeñas figuras en su recámara que estaban hablando entre sí. Una vez que las formas se habían ido, lo hizo también la parálisis. Más tarde, un vecino les dijo que había visto a un "gran globo azulado de luz" fuera de su casa.

La historia era uno de los 90 avistamientos OVNI canadienses que el investigador John Musgrave, presidente de la UFO Society of Edmonton, discutió en su libro de 1979, UFO Occupants and Critters. El libro había sido financiado en parte por una subvención del Canada Council de $ 6,000 en 1975, por el que fue atacado salvajemente por los políticos que argumentaron que el dinero había sido desperdiciado.

"Yo estaba básicamente recortando un montón de puestos de trabajo", recuerda Musgrave, ahora de 72 años y residente en el Valle de Okanagan, de la Columbia Británica. "Incluso me dijeron en la Universidad (de Alberta), donde los profesores respetan el trabajo,"no esperes conseguir nunca un trabajo"". 

En una entrevista en 1980, dijo que alrededor del 80 por ciento de todas las experiencias de OVNIs se pueden atribuir a las "categorías conocidas": luces de aviones, parhelios (falso sol), satélites, globos meteorológicos, estrellas brillantes, meteoritos, rayos en bola o incluso bengalas utilizadas en ejercicios militares. Mientras que el resto son inexplicables, Musgrave argumentó que no necesariamente deben ser desestimadas.

 
Este es el dibujo del OVNI que un niño de Edmonton afirma que vio en la década de 1960. (Crédito: edmontonjournal.com)
En muchos casos, los participantes parecen haber encontrado en estados hipnotizados -habían estado conduciendo largas distancias, estuvieron fatigados o despiertos por la noche. Si bien puede ser que el subconsciente esté creando imágenes, eso no significa que no haya presencia física real, al mismo tiempo, dijo Musgrave, cuyo interés en los OVNIs comenzó cuando tenía nueve años.

Algunos de los que afirman haber visto o haber sido secuestrado por un OVNI son "psicópatas o fronterizos", cuyos relatos son sospechosos, pero dijo que la mayoría son "gente común relatando experiencias extraordinarias".

Una reciente encuesta realizada por el grupo de investigación con sede en Manitoba UFOlogy dice que es más probable ver a un OVNI en la ciudad, si usted vive en Calgary, Winnipeg, Vancouver, Toronto o Kelowna. Los avistamientos en Canadá en 2012 casi duplicaron el récord histórico de 1.004 casos en 2008. Y la mayoría de los canadienses, el 78 por ciento, piensa que los extraterrestres están ahí fuera, y el 55 por ciento creen que seres de otros mundos han visitado la Tierra, y el 10 por ciento dicen que ya han visto un OVNI.


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martes, 26 de noviembre de 2013

¿Propulsión OVNI? Impulso más rápido que la luz

¿Propulsión OVNI?
Impulso más rápido que la luz
En lugar de utilizar cohetes, o propulsores, una nave equipada con motor warp se movería por el espacio distorsionado.
Por Konstantin Kakaes

El impulso de distorsión -Warp Drive- (Crédito: Kris Holland, basado en Enterprise Design por Matt Jeffries)
El motor warp propuesto por Miguel Alcubierre alcanzaría velocidades más rápidas que la luz distorsionando el espacio-tiempo. El dispositivo podría generar un campo de energía negativa que apretaría o estiraría el espacio-tiempo, creando una burbuja. La burbuja montaría las distorsiones como un surfista sobre una ola. Como se evidencia en el Big Bang, el espacio-tiempo puede expandirse tan rápidamente que los objetos se mueven más rápido que la velocidad de la luz.

1) La dimensión vertical representa la cantidad de un determinado volumen de espacio-tiempo que se expande o se contrae en el modelo de Alcubierre. Los valores positivos [rojo] implican una expansión. Cuando el espacio-tiempo se expande detrás de una nave, se la impulsa hacia adelante.

2) Dentro de la burbuja warp, el espacio-tiempo
neutral dejaría a la nave sin alteraciones. Los pasajeros experimentarán un ambiente de gravedad calma en un entorno de cero gravedad .

3) Los valores negativos [azul] implican una contracción en el espacio-tiempo. La contracción equilibra la expansión del espacio-tiempo cuando la burbuja se mueve hacia adelante.
 
Los obstáculos 

 - Energía negativa: La creación de un motor warp requiere energía -una misteriosa forma de materia que repele más que atrae. Mientras que se supone que existe, nunca se ha medido en un laboratorio, y los métodos conocidos para su creación son extremadamente limitados; generarían tanta energía positiva (normal ) que los efectos negativos de energía probablemente se reducirían.

- Limitación a lo más rápido que la luz: Si los científicos pudieran generar un poderoso campo de energía negativa, tendrían que colocar algo de ella en frente de la nave. "El problema, dice Alcubierre, es que usted no sería capaz de hacer que este campo alcance la región que necesita". En otras palabras, para obtener la energía en el frente de la nave, tendría que moverse a velocidades más rápidas que la luz, lo cual es imposible.


- Desestabilización: Incluso si los científicos pudieran generar y colocar un campo de energía negativa, hay pocas razones para pensar que la integridad del campo se mantendría. Un grupo de investigadores españoles e italianos, escribió un artículo en 2010 argumentando que la radiación de la mecánica cuántica, de forma análoga a la radiación de Hawking que aparece en el horizonte de sucesos de un agujero negro, se presentaba y "conduciría inevitablemente a la desestabilización [de la burbuja warp] siempre que las velocidades superlumínicas sean alcanzadas".


Viendo la deformación: Si una nave con propulsión warp pasa comprimida cremallera más allá de un observador estacionario, según una simulación por investigadores alemanes, él o ella podría ver el efecto de la unidad en el espacio, apretándose cuando se acercaba [arriba], la transición al pasar [medio], y la dilatación cuando la nave se alejó [abajo]. (Crédito: Cortesía de Thomas Müller y Daniel Weiskopf, basado en Panorama de la Vía Láctea por ESO / S Brunier)


Modificado por orbitaceromendoza