martes, 11 de enero de 2011

Algo de historia
EL CASO VIDAL 
La verdad al descubierto 


Un Informe de: GUILLERMO DANIEL GIMÉNEZ (*)



El relato sobre la teletransportación de un automóvil desde Chascomús (Provincia de Buenos Aires) hasta México, en 1968, se hizo famoso en el mundo y es hoy en un clásico indiscutido de la ufología argentina. Ádemás, fue el detonante de la formidable oleada argentina de 1968, cuando todos los periódicos salieron a publicar casos ovni, incluso testimonios de tiempo atrás que antes no habían llegado a la prensa. 

Chascomús se encuentra a medio camino entre Buenos Aires y Necochea, la ciudad balnearia de la que es oriundo Guillermo Daniel Giménez, el autor del artículo que sigue. Sin duda esclarecer este caso siempre estuvo entre sus objetivos, pero los supuestos testigos siempre fueron inhallables y por un fenómeno de rumor, solían aparecer personas que decían haberlos conocido o que eran parientes de los Vidal. Cuando los investigadores trataban de ahondar un poco más, descubrían que eran pistas falsas. La punta del ovillo la descubrió Alejandro Chionetti en los años '80, y luego fue su tocayo Agostinelli quien logró resolver una trama que involucra la participación de conocidas figuras del espectáculo, como Pipo Mancera, Aníbal Uset, el "Muñeco" Mateyko y el cronista de espectáculos Tito Jacobson.


FECHA: Mayo de 1968
LUGAR: Chascomús, Pcia. de Buenos Aires, Argentina
SINTESIS:
Una densa niebla envolvió al Peugeot 403 del matrimonio Vidal. La escena siguiente que recuerdan es darse cuenta que están, con auto incluído y 48 horas después, en una carretera rural de México, a unos 6.400 km. de su lugar de partida.



Dentro de la casuística ufológica argentina hay numerosos incidentes que han acaparado la atención no sólo a nivel nacional sino también internacional por las características de los sucesos.

Uno de ellos es sin duda el Caso Vidal ocurrido en la Provincia de Buenos Aires en mayo de 1968 cuando una familia de apellido Vidal mientras iba en automóvil por la ruta bonaerense Nro. 2 desde la localidad de Chascomús a Maipú pierde la consciencia al entrar en un espeso banco de niebla y al despertar aparecen luego de 48 horas de desaparecidos en las cercanías de la ciudad de México en América Central.
 
El incidente tuvo la atención de todo el mundo y semanas después un "manto de silencio" cubrió los hechos. Ni periodistas ni investigadores pudieron acceder a los protagonistas directos, donde esta cortina de silencio cayó sobre el caso ya nadie se atrevía a hablar. Conjeturas, suposiciones rodearían el incidente.
 
El Caso Vidal quedaría como uno de los espectaculares incidentes argentinos de teleportación o teletransportación, término utilizado en ufología para informar de casos de personas y/u objetos, (en este caso el vehículo, junto a sus tripulantes), cuando son trasladados en corto tiempo por medios desconocidos de un lugar a otro, violando de esta manera las barreras del espacio-tiempo. Aquí desde América del Sur en Argentina, a América Central, en México.

EL INCIDENTE

Numerosos periódicos argentinos se hicieron eco de esta noticia, el diario de Buenos Aires, La Razón publicaba la información bajo el título "¿Qué es esto?", los demás también lo hacían como La Nación (que no menciona la niebla) y La Mañana (que fue el único en informar acerca de la presencia de OVNIs en este caso), entre otros periódicos.
 
El destacado ufólogo argentino Dr. Oscar A. Galíndez, que investigó estos hechos, detalla el episodio en Flying Saucer Review Vol. 14 Nro. 35 de Sep-Oct de 1968 bajo el título: "Teleportation from Chascomús to México" de esta manera:

"... A comienzos de mayo de 1968, un conocido abogado de Buenos Aires, el doctor Gerardo Vidal, decidió asistir, en compañía de su esposa, la señora Raffo de Vidal, a una reunión familiar que debía celebrarse en la ciudad de Chascomús, distante menos de 120 km de Buenos Aires, en dirección sur. Salieron de la reunión poco antes de la medianoche y decidieron ir en su automóvil hasta Maipú, localidad que se encuentra a unos 150 km al sur de Chascomús, pues tenían allí amigos y parientes.

Tomaron la carretera nacional número 2. Frente a ellos, en otro coche, iba otro matrimonio que también tenía familia en Maipú. Esta otra pareja, cuyos nombres no se conocen, llegó a Maipú sin el menor incidente, pero no ocurrió así con los Vidal, cuyo retraso empezó a preocupar a quienes los esperaban. Entonces el otro matrimonio decidió regresar por la misma ruta para ver de encontrarlos, pero tuvo que volverse a Maipú sin haber conseguido y sin haber hallado la menor traza del coche o de sus ocupantes.

LA EXTRAÑA LLAMADA DESDE MEXICO

Cuarenta y ocho horas después de la desaparición de los Vidal, en la residencia de la familia Rapallini, en Maipú, se recibió una llamada telefónica procedente del consulado argentino en Ciudad de México -distante 6.400 km a vuelo de pájaro-. Mediante esta llamada, el doctor Gerardo Vidal informaba a sus amigos que estaban bien, dándoles la hora exacta de su llegada al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, en la capital del Plata.

A su debido tiempo, el matrimonio Vidal llegó a Ezeiza, donde ya lo esperaban amigos y familiares. La señora Vidal fue llevada directamente del aeropuerto a una clínica privada, pues se hallaba bajo un shock nervioso, y a continuación el doctor Vidal contó a sus familiares el extrañísimo suceso del que habían sido protagonistas.
 
Contó entonces el doctor Vidal que cuando se hallaban ya en las afueras de Chascomús, la noche de su desaparición, una "densa niebla" se materializó de pronto frente a ellos, y a partir de aquel instante ambos son incapaces de explicar lo que ocurrió durante las 48 horas siguientes. Cuando volvieron a ser conscientes de lo que ocurría a su alrededor, vieron que ya era de día, y que su coche, con ellos en su interior, se hallaba aparcado en un camino desconocido. Ellos no tenían ningún rasguño, pero a los dos le dolía la nuca y tenían la sensación de haber dormido muchas horas.
 
Estupefactos, salieron del coche y observaron que la pintura de la carrocería parecía haber sufrido los efectos de un soplete. El motor, sin embargo, funcionaba perfectamente. Pusieron el automóvil en marcha y avanzaron por la carretera desconocida, que atravesaba un paisaje que no les resultaba en absoluto familiar. Preguntaron a diversas personas que encontraron por el camino y todos respondían lo mismo: en México.
 
Los relojes de ambos se habían detenido, pero con ayuda de un calendario pudieron establecer que se hallaban ausentes de la Argentina desde hacía 48 horas.

DESDE EL CONSULADO ARGENTINO EN CIUDAD DE MEXICO

A su debido tiempo llegaron a Ciudad de México, donde preguntaron por el consulado argentino. Allí refirieron su increíble aventura, y el cónsul les permitió llamar por teléfono al escribano (notario) Martín Rapallini, de Maipú. A continuación el cónsul argentino, don Rafael López Pellegrini, les pidió que guardasen total mutismo sobre el caso, para dar tiempo a que las autoridades efectuaran una investigación.
 
El automóvil del doctor Vidal, un Peugeot 403, fue enviado a Estados Unidos para su estudio, conviniéndose la entrega de un vehículo nuevo de la misma marca y modelo pagado por las autoridades norteamericanas".
 
Hasta aquí los hechos, y nuevamente esta "cortina de silencio" cubría el caso, confirmándolo el mismo Dr. Galíndez informando que nadie ya se atrevía a hablar de lo ocurrido.

BUSCANDO LA VERDAD

En esas fechas la prensa argentina continuaba informando del episodio y el diario La Razón detallaba que la familia Vidal se había comunicado desde el Consulado argentino en México con una familia de apellido Rapallini residente en Maipú.

Todos lo relacionaron con el escribano Martín Rapallini, amigo o familiar de los Vidal (se sabría luego que no sería éste su legítimo apellido, sino que era un seudónimo para proteger de esta manera a los verdaderos protagonistas), aunque enseguida el escribano declararía desconocer totalmente el asunto.
 
Esta "negativa" del escribano había actuado como una "confirmación" de los hechos, pues había prohibición de hablar sobre el caso.
 
Sólo pocas semanas después un supuesto testigo, familiar de los Vidal, un joven de apellido Mateyko se presentaría en el ciclo de gran éxito en esa época "Sábados Circulares de Mancera" conducido por el periodista Pipo Mancera, hablando de estos hechos.

También se sabía que la Sra. del Dr. Vidal, supuestamente de apellido Raffo, según algunas fuentes como la del Dr. Galíndez, había sido internada afectada de los nervios por los hechos sucedidos, e inclusive Patrice Gaston en su obra "Desapariciones Misteriosas" de Plaza & Janes, Barcelona 1975, página 72 detalla: "Pero entonces, ¿Qué han hecho con nosotros durante estos días?, ¿En manos de qué criaturas hemos estado?", habrían sido las palabras de la Sra. Vidal.
 
Mientras tanto, otros autores detallaban del fallecimiento de la misma en 1969 de cáncer, más precisamente de leucemia, producto de los sucesos vividos.
 
El caso seguía sumando misterios.

TODO UNA MENTIRA

Tendrían que pasar 28 años para que la verdad salga a luz y más de 36 para informar sobre el mismo.

Habían sido tantos los impedimentos del caso de acceder a los verdaderos protagonistas, y por las características de los hechos, que el incidente se convirtió en un clásico de la ufología mundial. Autores de todo el mundo lo tomarían como un espectacular caso OVNI.
 
Luego de esto numerosos casos de teletransportación acontecían en el mundo entero.
 
Fue tanto lo escrito en diarios y posteriormente en libros como así también lo presentado en conferencias y TV, acerca del incidente, que hasta los escépticos también se hicieron eco.
 
Fue Peter Rogerson en "Notes to a Revisionist History of Abduction (Part 4): Recovering the forgotten records", Magonia Nro. 50, Septiembre de 1994 quien informó que en la ciudad de Buenos Aires le confirmaron que el caso había sido toda una mentira para ocultar y así justificar los días de desaparición de la Sra. Vidal mientras estuvo internada en un psiquiátrico.

Pero la verdad tarde o temprano saldría a luz.
 
El periodista e investigador argentino Alejandro C. Agostinelli investigó estos hechos y confirmó que todo fue
armado para promocionar una película argentina de ciencia ficción de aquellas épocas.

El periodista en su trabajo "Coches Voladores a Estrenar: Fraudes, Rumores y Ciencia Ficción" desarrollado junto a Luis R. González (España), Anuario, Cuadernos de Ufología, Nro. 29, 3ra Epoca 2003. Fundación Anomalía, España, cita que se entrevistó con el cineasta Aníbal Uset en 1996 quién reconoció haber inventado la noticia del Caso Vidal con la ayuda del periodista de espectáculos Tito Jacobson y otros amigos para promocionar la película estrenada 2 meses después de los hechos, llamada: "Che OVNI".


 
http://www.youtube.com/watch?v=btofO6nq9Lg&feature=related

En esta película participaron los actores Marcela López Rey, Jorge Sobral, Perla Caron, Juan Carlos Altavista, Javier Portales, Erika Wallner, entre otros, bajo la dirección de Aníbal Uset y libro de Gius.

Che OVNI, fue destrozada por la crítica de la aquella época. La película pasó inadvertida y sólo obtuvo reconocimiento años después cuando algunas personas la convirtieron como objeto de culto de inicio de la ciencia ficción argentina.


La película detalla que un cantor de tangos en plena noche mientras hacía dedo es recogido en un Peugeot 403 tal como el Caso Vidal por una hermosa rubia. Luego de una escena de amor él toma el volante y mientras conduce el vehículo una luz potente proveniente de un OVNI detiene el auto y adormece al conductor. La rubia, asustada sale del auto y es desnudada por el OVNI. La secuencia continúa mostrando al conductor conduciendo el vehículo ya de día pero con una morena al lado, supuestamente extraterrestre en una carretera en las cercanías de Madrid, España.


La teletransportación se había llevado a cabo tal el Caso Vidal.


Y continúan otras escenas y teletransportaciones a Londres, finalizando la película en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, en Buenos Aires, Argentina cuando su representante es atraído a un avión, supuestamente un OVNI camuflado, lleno de lindas azafatas.


Uset también le reveló al periodista Alejandro C. Agostinelli que el supuesto testigo del Caso Vidal que se había presentado en el ciclo "Sábados Circulares de Mancera" había sido, nada más ni nada menos, su ayudante personal y actor de reparto en la película, Juan Alberto "Muñeco" Mateyko, hoy un famoso animador televisivo.


Uset se declaró alarmado como había cobrado notoriedad la historia del Caso Vidal y que el efecto de "bola de nieve" fue una de las razones que lo llevaron a callar.


"
Vino tanta gente a contarme que había conocido al matrimonio Vidal que empecé a dudar, es más, la confusión fue tan grande que llegué a pensar que nuestra historia coincidía con algo que había pasado realmente", declaró.


Uset no le interesa remover el asunto, más aún fue muy difícil lograr su testimonio, nos dice Agostinelli.


Toda la historia fue creada junto al periodista Tito Jacobson para promover la película, ideada entre ambos durante un viaje entre Montevideo y Buenos Aires.


Sobre las fuentes de los hechos no lo recuerda aunque piensa que pudo haber sido tomado de un caso acontecido en Argentina o Inglaterra, lugar donde vivió varios años.


Han pasado casi 40 años de aquellos hechos y hoy sabemos la verdad: Todo fue una mentira.

Afiche del film argentino de ciencia ficción "Che OVNI", película por la cual se inventó el Caso Vidal. Su Director Aníbal Uset confirmó que todo fue armado para promocionar dicha película. Agradezco al periodista Alejandro C. Agostinelli (www.dios.com.ar) por esta imagen.
Nota de MdelM.: Véase que ya en la imagen del afiche, la ilustración del auto se corresponde bien con un modelo Peugeot. Es muy probable que esa marca auspiciara el film, ya que en el mismo aparecen Peugeots de manera reiterada, y es el vehículo que utilizan los protagonistas principales.

Es importante destacar estos hechos, la verdad tiene que saberse a pesar de que haya sido un clásico de la ufología mundial, hoy el famoso Caso Vidal pasará a la historia como un triste recuerdo donde la mentira reinó desde los inicios, urdido por periodistas que pretendieron dar fama a una película de ciencia ficción argentina.
No obstante esto, quería nuevamente yo confirmar todo. El caso se lo merecía. Había sido tan espectacular y tanto se había escrito de él que quería saber aún más del mismo. Y es así que durante el mes de enero de 2004 me puse nuevamente en contacto directo con mi amigo y periodista "Ale" Agostinelli (editor del portal hispano dedicado a creencias extraordinarias, www.dios.com.ar), quien fue la persona que indagó estos hechos, y "habló" con el responsable directo del caso.

Ante mi requisitoria, acerca de este incidente, me respondió lo siguiente:

- G.D.G.: ¿Cómo llegaste al Caso Vidal?

- A.C.A.: Era un caso intrigante y popular cuando empezábamos a interesarnos por el tema OVNI, a mediados de los 70. Quién más, quién menos, conocía a alguien que aseguraba haber tratado a los protagonistas del hecho, "los Vidal". Pero cuando intentabas acercarte al núcleo, te enterabas que esa persona no había estado con los Vidal, sino que habían escuchado el relato de una tercera persona... Y así. Era el bucle infinito del rumor. Por entonces no sólo ignorábamos todo sobre las características y el proceso de transmisión de un rumor sino que lo alimentábamos activa, inocentemente. Luego seguí con interés las peripecias de mi amigo, el investigador Alejandro Chionetti, cuando allá por 1980 viajó a Maipú, provincia de Buenos Aires, para entrevistarse con la familia Rapallini, a quienes para la prensa eran los "únicos protagonistas indirectos" localizables del caso. Nunca se supo quién relacionó a esta familia con el misterioso matrimonio "teleportado a México". Cuando el escribano Martín Rapallini afirmaba desconocer todo el asunto, los diarios "La Razón" y "La Capital" (los medios que "cocinaron" la presunta primicia) reprodujeron su desmentida con un estudiado aire de esceptismo, como tratando de deslizar entre líneas que ­al negar todo- en realidad él estaba "encubriendo al matrimonio Vidal-Raffo" ya que, según argumentaban, "había una estricta prohibición de seguir difundiendo el caso". Si mal no recuerdo fue "La Capital" de Mar del Plata el diario que bautizó "Vidal" a los hasta entonces anónimos teleportados. El apellido pudo originarse de Coronel Vidal, localidad cercana al escenario de los presuntos sucesos. Se dijo que era un seudónimo para protegerlos de la voracidad de la prensa, ya que el "doctor Vidal" era un "prestigioso profesional". Ese anonimato inviolable que garantizaba la inverificabilidad del caso luego sería esencial para que deviniera en leyenda urbana.

- G.D.G.: ¿Las evidencias confirmarían que es un fraude realmente?
 

- A.C.A.: Se puede asegurar ­con el holgado margen de certeza que dan el esfuerzo de muchos estudiosos del tema y el paso del tiempo- es que jamás hubo evidencia cierta sobre la existencia de un matrimonio que hubiese protagonizado una aventura con esas características en ese lugar y por esos días. También está confirmado que dos meses después se iba a estrenar "Che OVNI", una película con ingredientes calcados al caso cuyo rodaje había comenzado hace mucho antes de que se lanzara al ruedo la "noticia". Creo que fue a principios de los 90, si no me equivoco, Aníbal Uset, director de "Che OVNI", le confió a Chionetti que el caso había sido un ardid para promocionar la película. Alex estaba en EE.UU y yo seguía la pista. En 1996 localicé a Uset y comenzamos a reunirnos. Entre el segundo y el tercer encuentro, cuando habíamos entrado en confianza, comenzó a desgranar su versión sobre cómo se habían dado los hechos. El testimonio de Uset fue crucial. Pero aún sin él, los paralelismos entre el contenido del film (la teleportación hasta un país distante de un automóvil que va por una ruta solitaria, que tanto en el caso Vidal como en la película el auto fuera un Peugeot 403 blanco...) y la estructura del relato provisto por los medios, se advierte claramente que la relación entre la "noticia" y la película, que se estrenó poco después, es obvia. ¿Más coincidencias? El único "testigo" indirecto de los sucesos que apareció en la tele (concretamente, en "Sábados Circulares..."), era un joven a quien Pipo Mancera presentó como "familiar directo de los Vidal". Ese testigo era Juan Alberto "Muñeco" Mateyko. El ahora popular animador televisivo trabajaba con Uset y de hecho era un actor secundario del film.
- G.D.G.: ¿Cuál es tu opinión sobre el mismo?
 

- A.C.A.: Pienso que hay suficiente evidencia para afirmar que uno de los casos que contribuyeron a originar la oleada OVNI que tuvo lugar en la Argentina en 1968 fue un fraude periodístico para promocionar a una película. Y que gracias a la precisa construcción del relato y a la predisposición cultural que había para aceptarlo en esa época, ese mismo relato creció en credibilidad cuando logró instalarse en el imaginario social, convirtiéndose en lo que ahora se conoce como leyenda urbana. Lo persuasivo del relato hizo que se le fuera a sus creadores de las manos e incluso adquiriera vida propia. También dice algo sobre cómo se construyeron los inicios de la ufología. Los estudiosos de estos temas que brillaban en la época dieron al caso por bueno ¡sin que nadie hubiera entrevistado jamás a "los Vidal"! Se publicaron artículos en revistas como "Flying Saucer Review" o "Lumieres Dans La Nuit", se escribieron libros, se citó el relato una y mil veces en conferencias, programas de radio y televisión... Y, claro, también aparecieron "contrarumores escépticos" como el de Peter Rogerson en "Magonia", quién ­citando a un informante anónimo- escribió que el caso había sido "un fraude para justificar la ausencia de la señora Vidal mientras estuvo internada en un psiquiátrico"...

Pero lo que más me sorprendió no es quizá que en aquella época se creyera con tanta liviandad en una afirmación así de extraordinaria sino un comentario que una vez me hizo de paso Uset. Cuando se dio cuenta de la magnitud de la historia, el director me dijo que llegó a pensar que a lo mejor ... ¡el caso había sido verídico! "Vino tanta gente a contarme que había conocido al matrimonio Vidal que empecé a dudar", me dijo. "Es más, la confusión fue tan grande que llegué a pensar que nuestra historia coincidió con algo que había pasado realmente". En su momento, que dudara de su propia creación me sobresaltó. Pero creo que ayuda a comprender cómo se construyen las historias ufológicas, y muchas otras mitologías modernas. Si hasta el propio creador de un fraude es capaz de dudar, eso quiere decir que el misterio es capaz de sobrevivir a cualquier refutación. Por eso creo que los mitos son invencibles.

Numerosos incidentes de teletransportación han ocurrido en la Argentina y en el mundo, pero el famoso Caso Vidal fue todo una mentira, urdido por periodistas que quisieron dar fama y promoción a una película de ciencia ficción argentina.
Y así "Ale" me confirmaba nuevamente estos hechos...
 
Hoy el Caso Vidal ocurrido en mayo de 1968 donde una familia es teletransportada desde una ruta argentina de la provincia de Buenos Aires desde la ciudad de Chascomús a México,
está esclarecido.
 

Sabemos que la historia real es otra.
 

Un nuevo episodio ufológico aclarado que tanto llamó, en su momento, la atención en el mundo entero y hoy bajo estas circunstancias reales de los hechos, sorprenderá a la comunidad ufológica mundial.
 

Todo esto demuestra lo importante de llevar a cabo reinvestigaciones de incidentes OVNI, aún en aquellos casos que son considerados como clásicos de la Ufología.
 

Debemos los investigadores, los ufólogos estar abierto a todas las posibilidades, ser flexibles, conduciendo nuevas investigaciones, desprendernos de conceptos incuestionables y reformulando además, si así lo requiere, nuestros propios conceptos. Ver la otra realidad por más oscura que sea e ir depurando los casos.
 

Todo esto a favor de la Ufología.
 

De esta manera debemos separar la verdad de la mentira, para emprender así una seria divulgación e investigación del Fenómeno OVNI, desenmascarando casos como éste.

(*) Guillermo Daniel Giménez
Necochea, Argentina
E-mail: gdgneco@yahoo.com

http://mitosdelmilenio.com.ar/mytoCAAB.htm

domingo, 9 de enero de 2011

Armada Argentina divulga importante caso EM

Armada Argentina divulga importante caso EM
12 de noviembre 1963 


http://www.histarmar.com.ar/ArchivoFotosGral/Buques%20Mercantes/OPQ/PuntaMedanos/05-pruebamarx10.jpg
Transporte petrolero de flota ARA Punta Médanos (Credito: histarmar.com.ar)


Un informe oficial de la Armada Argentina, señalado como uno de los casos argentinos más importantes de OVNIs, ha sido puesto en libertad a la NICAP de conformidad con un acuerdo para el intercambio de información sobre OVNIs.

Este incidente combinado visual y de interferencia EM (electromagnética) ocurrió a finales de 1963 e involucró al transporte de la Armada ARA "Punta Médanos".

Durante la noche del 12 de noviembre de 1963, dice el informe oficial, "una aeronave de gran tamaño (no identificada) fue avistada desde la popa del buque. El enorme ovni de forma redonda se movía a gran velocidad. No tenía luces y no emitió sonido alguno.

A medida que la máquina desconocida aparecía, las agujas de las brújulas magnéticas "de repente y al mismo tiempo" cambiaban de curso, apuntando hacia el OVNI. La energía que provocó esta interferencia EM está indicada por la distancia. En ese momento, señala el informe de la Armada, el OVNI estaba a 2.000 metros (más de una milla) de distancia del buque.

Después de que el OVNI se alejara y las brújulas volvieron a la normalidad, el comandante del transporte se comunicó por radio con el Comandante en Jefe de la flota argentina. El Comandante de la Flota estaba preocupado por lo que ordenó una investigación completa a cargo del Servicio Hidrográfico.

Expertos en instrumentos no encontraron causas eléctricas para el efecto EM. Ningun imán había estado cerca de las brújulas, las cuales fueron montadas por separado en diferentes cubiertas. La División Geológica determinó que el área del avistamiento estaba magnéticamente calma, y también descartó a submarinos y aeronaves militares y civiles, dejando al OVNI como la causa definitiva de la interferencia electromagnética.

El informe oficial fue enviado a NICAP por el Capitán de Navío Omar Roque Pagani, a quien la Secretaría de la Armada Argentina designó para investigar los avistamientos de OVNIs. Pagani dijo que el Servicio Argentino de Hidrografía Naval investigará todos los futuros casos de EM y enviará informes detallados al NICAP.

El Capitán Pagani también remitió un resumen de casos OVNI registrados en 1964 por el gobierno argentino, agregando que quince informes de 1965 ya están en los registros de la Marina. NICAP tratará de informar los mejores casos tan pronto como lo permita este espacio.


 

Modificado por orbitaceromendoza

sábado, 8 de enero de 2011

Cable de Wikileaks confirma extensivas investigaciones soviéticas sobre OVNIS

08 de enero 2011 

http://news.exopoliticsinstitute.org/wp-content/uploads/2011/01/Soviet-UFO-crash.jpg


Foto del OVNI estrellado, rodeado por soldados del Ejército soviético


El primer cable diplomático de Wikileaks emitido por EE.UU. que menciona a los OVNIS acaba de ser lanzado. Se basa en los comentarios de Yuriy Zhadobin, presidente del Servicio de Inteligencia de la antigua República Soviética de Bielorrusia. En el cable preparado por la Embajada de EE.UU. en Minsk, dice que Zhadobin dijo que durante el tiempo de la Unión Soviética, había fondos casi ilimitados para la investigación del fenómeno OVNI. Él se lamenta de que después de la ruptura de la Unión Soviética, Bielorrusia ya no tuviera los fondos para investigar OVNIS en la medida en que alguna vez los tuvo.
 
Esto es lo que Zhadobin dijo en el cable que acaba de publicar el periódico noruego Aftenposten:


A diferencia de la URSS, el departamento no se dedica a estudiar a los fenómenos paranormales. [En ese entonces], teníamos más medios y oportunidades que podríamos gastar en cualquier cosa. Hoy la situación es diferente. Entonces, cuando la sociedad estaba muy emocionada por algo, eso entraba en nuestra esfera de interés. Pero cuando se trata de curanderos, OVNIS y cosas así, ya no podemos tratar con ellos nunca más.
 
Wikileaks ha publicado hasta el momento sólo 2.000 de los aproximadamente 250.000 cables diplomáticos, menos del uno por ciento. En una entrevista con el periódico The Guardian en diciembre de 2010, Julián Assange confirmó que algunos de los cables inéditos están referidos al tema OVNI. Los cables que aún no han sido liberados pueden revelar el grado en que los EE.UU. y otros países han investigado y encubierto al público todo sobre el fenómeno OVNI y su relación con la vida extraterrestre.

http://news.exopoliticsinstitute.org/index.php/archives/804
Modificado por orbitaceromendoza

viernes, 7 de enero de 2011

Algo de historia
Base Naval Decepción - 3 de julio de 1965
Primer reconocimiento oficial de la Marina  de Guerra Argentina




Primer comunicado oficial de la Marina de Guerra Argentina:

"Desde el destacamento naval argentino Decepción, en la Antártida, fue observado el 3 de julio – a las 19:40 – un objeto volador de forma lenticular, aspecto sólido, coloración predominante roja y verde, por momentos de tonalidades amarillas, azules y blancas. Su desplazamiento fue registrado en dirección general Este, por momentos cambiando a Oeste, a una altura de 45 grados sobre el horizonte, y a una altura de 10 a 15 kilómetros; destacándose la total ausencia de sonido y las variaciones de velocidad en su evolución, así como el que permaneció detenido por espacio de un minuto en el espacio. Fue reconocido bajo condiciones meteorológicas en la zona que pueden considerarse excepcionales para esa época del año, por el observador meteorológico de dicho destacamento naval, así como por otras diez personas de la misma dotación".


Segundo comunicado oficial de la Marina de Guerra Argentina:

"En la Antártida, actualmente el día comienza a las 10:30, la luz diurna se prolonga hasta las 15:30, y luego transcurren 16 horas de noche cerrada. La observación de un objeto volador el pasado 3 del corriente se realizó justamente durante las horas de la noche, en medio de una oscuridad total, quebrada parcialmente por la luz lunar. Respecto a la tentativa de fotografiar el objeto, ella no ofreció muchas posibilidades de claridad debido a varios inconvenientes, entre ellos la poca sensibilidad de la película utilizada, la distancia y la oscuridad reinante. Por otra parte, las informaciones provenientes del Destacamento naval Orcadas – ubicado en las islas del mismo nombre –, destacan un hecho de gran importancia, y éste es: que en el instante en que se producía el pasaje del objeto por aquel punto, dos variómetros en funcionamiento acusaron perturbaciones en el campo magnético, registradas por la cinta de dichos aparatos".


Relato del teniente de fragata Daniel Perissé (Jefe del destacamento naval Decepción):

Teniente de Fragata Daniel Perissé"No hubo entre las distintas bases que percibieron el fenómeno – Decepción, Orcadas y Aguirre Cerdá, ésta última chilena – ninguna comunicación previa que pudiera justificar sicosis colectiva".


"Aunque la apariencia del objeto era de solidez, había cierta imprecisión en su forma, a veces lenticular y por momentos circular. Claro que su aspecto visual podía ser afectado por un fenómeno de retracción atmosférica, que pudo producir una deformación aparente en sus características, pero la comprobación de su paso se encuentra establecido en las fotos que pudieron obtenerse".

Comunicado del Observatorio Astronómico de La Plata


"Con el fin de contribuir a la identificación de presencias relativamente poco frecuentes en el cielo", se había solicitado información a las estaciones especializadas en el rastreo de satélites. Esto permitió, agregaba el comunicado, llegar a la conclusión, con un cálculo relativo de las posibilidades de visibilidad del satélite Eco II, de las Fuerza Aérea de Estados Unidos, que ese globo, "observado en condiciones favorables, puede presentar una luminosidad superior a la de las estrellas más brillantes del firmamento".

La Marina de Guerra Argentina reaccionó asegurando que el platillo u OVNI fue visible durante una hora. "Parte de las observaciones fueron efectuadas con teodolito, en el momento en que aparecían en el lente reticulado del instrumento una estrella y el OVNI, al mismo tiempo. Tomando entonces la estrella como referencia fija se observaron los desplazamientos del objeto en direcciones cambiantes. Cuando el avistamiento se hacía a simple vista, los avances, detenciones y retroceso se determinaron por comparación con unos cerros próximos y la torre de la antena del equipo radioeléctrico de la base".

Otros relatos



"Se trató de hechos reales, aunque escapa a mi posibilidad intentar la explicación" (Contralmirante Jorge A. Boffi – Julio de 1965)

"Las declaraciones hechas en la Antártida han sido concretadas por personal idóneo y de capacidad, y hay que tomarlas al pie de la letra. Personalmente creo que los platillos volantes pueden existir..."

(Presidente de la Nación Gral. Juan C. Onganía)


Fuente: "Contactos Extraterrestres" Nº 12 - México - 11 de mayo de 1977

http://dragoninvisible.com.ar/

jueves, 6 de enero de 2011

¿Un Ovni en el Dakar?
 
Por Horacio R. Palma 
 
http://www.eldiariodegualeguay.com.ar/grafnota/11134.jpg
Foto: S. L.
 
 
Mientras los ojos del mundo se posaban en el planeta Dakar, una foto de un aficionado de la ciudad de Gualeguay registraba lo increíble, sin siquiera sospecharlo.

Allá, por encima del imponente camión que circula en las cercanías del Vivac de la ciudad de Victoria, en la provincia de Entre Ríos, un objeto volador no identificado aparece con una claridad que asombra.
 
 http://www.eldiariodegualeguay.com.ar/multimedia/ovni_3_(600x404).jpg
 
http://www.eldiariodegualeguay.com.ar/multimedia/ovni_4.jpg

Victoria es de por sí una ciudad entrerriana donde muchas personas aseguran haber visto objetos voladores no identificados... ahora, un OVNI aparece como un espectador más en una carrera que, a todas luces, parece de otro planeta. 

Están los que creen y están los descreídos, pero resulta difícil negar que esta foto es una razón más, de las muchas razones que don Fabio Zerpa ha cosechado a lo largo de su vida.

http://www.eldiariodegualeguay.com.ar/?ID=11134

Investigación OVNI por las FFAA argentinas (3ra y última parte) 

EL DOSSIER OVNI DEL MINISTERIO DE DEFENSA

"NO SABEN, NO CONTESTAN" LA ODISEA DE UNA ENCUESTA (SEMI) OFICIAL

Por Alejandro Agostinelli


En 1991, un grupo de científicos y militares impulsado por el Ministerio de Defensa inició una investigación sobre los informes OVNI denunciados en la localidad entrerriana de Victoria y otras zonas de la Argentina. El proyecto finalizó en 1997, pero sus conclusiones aún se mantienen en secreto. Hoy, su historia sólo puede ser reconstruida a partir de filtraciones y furtivas entrevistas con miembros del grupo que luego dirán que ellos no hablaron.

ANTES DE JULIO DE 1991, el cerro Uritorco, en Capilla del Monte, Córdoba, monopolizaba la atención de los aficionados a los OVNIs. Después de esa fecha, el foco de interés se desplazó a la ciudad de Victoria, provincia de Entre Ríos, situada a 330 kilómetros de Buenos Aires. Un paraje con su encanto, pero sin la tradición ufológica que poseían las sierras cordobesas. En poco tiempo, habitantes, turistas y ufólogos en vigilia denunciaron desde avistamientos comunes y silvestres hasta espeluznantes encontronazos con humanoides, desde historias de rapto hasta sorprendentes relatos de teleportación.
 
La versión según la cual un anónimo grupo cívico-militar "realizaba operaciones" en el lugar emergía en un contexto fántastico. Por aquellos días, una oleada de rumores comenzó a proliferar como corros de brujas: el 17 de setiembre, por ejemplo, el principal medio gráfico del país, el diario Clarín, publicó que un periodista local vio a "técnicos de la NASA" entrevistando testigos. Mientras tanto, algunos ufólogos hablaban de helicópteros negros que sobrevolaban el Delta del Paraná y otros denunciaban bases subacuáticas de Entidades Biológicas Extraterrestres (EBE's). Desde la ciudad de Rosario, un tal Eduardo Fuentealva, editor del periódico Zona Prohibida, aseguraba que en Gualeguaychú, cerca de Victoria, habían caído cinco naves alienígenas. Gendarmería Nacional -advirtió- había cercado el área porque estaba "infectada de grises". El mismo ufólogo mencionaba la presencia de antenas parabólicas misteriosas, vehículos sin identificación con parabrisas polarizados, servicios de inteligencia comprando el silencio de los testigos, cañones láser apuntando al refugio de los EBE's.

Lo malo no era que, en franco ejercicio de su libertad de expresión, alguien hiciera estas declaraciones; lo grave era que hubiese un auditorio dispuesto a aceptarlas. De hecho, por aquellos días, los integrantes del grupo evangélico-contactista Radar-1 anunciaban a quienes quisieran escucharlos que se preparaban para "defenderse de un inminente ataque de los grises". Y en la misma ciudad de Victoria, Guillermo Romeu, el ahora difunto líder de aquel grupo platillista, daba pruebas de la seriedad con que se tomaba sus creencias exhibiéndose con armas de grueso calibre.

Así, aquel apacible paisaje mesopotámico, que hasta entonces sólo era conocido por sus siete colinas y su cordial abadía benedictina, acababa de convertirse en el nuevo santuario platillista nacional. Y el efecto bola de nieve se volvió imparable. Por eso, cuando trascendió que aquel "misterioso grupo cívico-militar" iba a rastrear el fondo de la Laguna del Pescado, escenario privilegiado de los fenómenos de Victoria, las suspicacias se tornaron inevitables.
 
LEJOS DEL RUIDO
 
Pero aquellos rumores eran ciertos. Desde 1991, Victoria había comenzado a ser visitada por investigadores civiles y militares empleados en áreas oficiales, algunos de los cuales formaban parte del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas de las Fuerzas Armadas (CITEFA), un organismo dependiente del Ministerio de Defensa.


Vista aérea de las importantes instalaciones del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas de las Fuerzas Armadas (CITEFA), en Villa Martelli, Pcia. de Buenos Aires. Fuente: http://www.citefa.gov.ar/


La confirmación sobre la existencia del llamado Grupo de Trabajo corrió por cuenta del capitán de fragata (RE) Daniel Alberto Perissé en Diciembre de 1991, durante un congreso ufológico celebrado en la ciudad santafesina de San Lorenzo. En aquella ocasión, Perissé -uno de los militares cuya biografía está más imbricada con la historia de la ufología argentina- admitió que él mismo estaba entre sus miembros más activos. Testigo central de los avistamientos en la Base Naval de la isla Decepción en 1965, desde entonces investigó centenares de casos, tanto mientras acompañó al capitán Omar Roque Pagani en la División OVNI de la Armada Argentina como cuando colaboró apasionadamente con distintos grupos ufológicos. Retirado de la Marina en 1985, hasta 1988 formó parte de la Comisión de Investigaciones Ufológicas (CIU), el mismo grupo que integraba el autor de estas líneas. Nadie mejor que él, entonces, para dar detalles sobre aquella singular iniciativa. Pero, tras recibir un tirón de orejas oficial por su infidencia en San Lorenzo, no volvió a abordar el tema.
 

Así, por otras vías, supimos que el presidente del grupo era el comodoro (RE) Juan Carlos Mascietti, en cuya foja de servicios constaba haber sido jefe de Planeamiento del Estado Mayor Conjunto durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín y secretario general del CITEFA. Desde el principio, el Grupo optó por el "perfil bajo". La contraparte civil era liderada por el espeleólogo Julio Goyén Aguado, recordado por sus exploraciones en la cueva de los Tayos, Ecuador, con el astronauta Neil Armstrong. Goyén, presidente del Centro Argentino de Espelología (CAE), justificaba su mutismo alegando que "todavía no había nada para decir".


En 1996, el comodoro Mascietti, derrotado por la insistencia del autor de estas líneas, aceptó dar un breve -y único- reportaje. Así, para la revista Descubrir, explicaba: "Actuamos con prudencia porque no nos interesa meternos en el ruido. Además, debemos proteger la privacidad de científicos que no están interesados en ver su nombre en letras de molde. Tampoco, por las características de este trabajo, queremos contaminar ni ser contaminados".


En un intervalo del Congreso sobre OVNIs de San Lorenzo, (San Lorenzo, Santa Fe, 1991), el Capitán Perissé dialoga con Alejandro Agostinelli. En segundo plano caminan Juan Carlos Spadafora y Javier Stagnaro. (Foto: Rubén Morales)


Si bien Mascietti admitió que poseían un "aval informal" de las Fuerzas Armadas (consistente en su mayor parte de elementos logísticos), esperaba que de un momento a otro el Ministerio de Defensa oficializara el Grupo, para lo cual no contaban con la simpatía de las autoridades militares, pero con poco consenso a nivel político. No era para menos: por aquellos años gobernaba Carlos Saúl Menem, recordado por sus brutales índices de corrupción. Esa administración podía permitirse cualquier lujo, menos que se dijera que había autorizado presupuesto para investigar platos voladores.

Cauteloso y midiendo cada palabra, Mascietti declinó dar su opinión personal sobre los OVNIs. De paso, me rogó que no confundiera a su gente con un grupo ufológico más: "Aquí se comparten unos pocos criterios: 1) nuestro compromiso de no revelar opiniones personales; 2), que debemos ser escépticos y 3), que hay ciertos fenómenos que deben ser explicados." Y finalizó con una definición servida como para titular: "Antes que ufólogos, somos científicos que estamos buscando la verdad."
 
Si tal era el caso, la siguiente pregunta debía apuntar al corazón del hermetismo: "¿No cree que un exceso de 'secretismo' confirma o potencia las ideas conspirativas a la que son propensos ciertos ufólogos?", le pregunté. "Vea, eso nos tiene sin cuidado -contestó Mascietti-. Por ahora, nuestra actividad es extraoficial, y costeamos los pocos gastos que esto nos insume de nuestros propios bolsillos. Si no hablamos es sencillamente porque no tenemos nada que informar."
 
La informalidad alegada por Mascietti se contradecía con el argumento que daba alguno de sus compañeros civiles para no dar entrevistas: "El protocolo del proyecto -dijo uno de ellos- nos exigió firmar un 'convenio de confidencialidad' y, según el contrato, el dueño de la investigación es el Ministerio de Defensa." El mismo profesional justificó los dichos de Mascietti (en el sentido de que "los gastos salían de sus bolsillos") por la posición que ocupaba y por los magros sueldos del Estado.
 
Durante años, el Grupo de Trabajo -integrado por un químico, un matemático, un geólogo y un psicólogo forense, docentes en la Universidad de Buenos Aires o investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET)- celebró discretas reuniones semanales en dependencias del CITEFA. La mayoría de ellos tenía en común su amistad con Goyén Aguado, alma mater del grupo, y su temor a ser "escrachados" por la prensa. Esa alergia a la publicidad también obececía a otras razones: cualquier publicación inoportuna podía trabar la oficialización.

Las actividades del grupo no se limitaron a Victoria. En 1995, sus integrantes investigaron el llamado "caso Bariloche" (el sonado encuentro aéreo protagonizado por el comandante de Aerolíneas Argentinas, Jorge Polanco) y recogieron el testimonio de las observaciones denunciadas en Laguna Setúbal (Santa Fe), donde algunos ufólogos alertaron sobre las incursiones de unos misteriosos helicópteros negros (en realidad, unidades adaptadas para vuelos nocturnos que la Fuerza Aérea Argentina había comprado a la USAF para luchar contra el narcotráfico). Entrevistaron a testigos en Capilla del Monte (Córdoba), en Navarro (Buenos Aires) y se interesaron en la caída de un objeto, seguido de una explosión, en la provincia de Salta, un aún misterioso suceso ocurrido el 17 de agosto de 1995.
 
Todas estas encuestas fueron solventadas con el apoyo financiero del Ministerio de Defensa, personal rentado del CONICET y el apoyo logístico de la Gendarmería Nacional. La colaboración que prestó a título informal este último organismo merece una explicación aparte: tiempo atrás, Goyén Aguado había contribuido a crear un departamento espeleológico en Gendarmería. Así, a Goyén Aguado (quien recibía de ese organismo un sueldo simbólico) le resultaba sencillo obtener permisos especiales para que los miembros del grupo pudieran pernoctar en pabellones militares o se les facilitara equipos. Goyén fue quien se ocupó -a pedido de Mascietti- de reunir al personal científico. Fue sencillo: reclutó al mismo staff que colaboraba con él en el Centro Argentino de Espeleología.

SECRETOS EN DEFENSA
 
La oficialización del Grupo que, si las cosas salían como estaban previstas, iba a llamarse Comisión de Estudios de Fenómenos Espaciales (CEFE) o Comisión Nacional Investigadora de Fenómenos Anómalos (CNIFA), nunca se concretó. Cuando se estaba por cumplir el plazo de cinco años que Mascietti se había propuesto para ofrecer un balance público de los estudios, una serie hechos (dos de ellos trágicos) fueron retrasando hasta prácticamente paralizar la iniciativa: el capitán Perissé, uno de los puntales del grupo, enferma gravemente; el comodoro Mascietti deja Buenos Aires con destino incierto y, ya en el 2000, Goyén Aguado pierde la vida en un dramático accidente. La desaparición de Goyén fue -por muchas razones- una pérdida irreparable. En el caso del Grupo de Trabajo, algunos integrantes admiten que su empuje es irremplazable.

Tras la dolencia que alejó a Perissé, sin duda quien poseía más experiencia y conocimientos sobre el tema, el grupo sumó a otros ufólogos. Algunos juran que jamás revelarán lo que saben (que no debe ser mucho) por un pacto de amistad con Goyén Aguado y sus compañeros. Otros, en cambio, custodian presuntos secretos con la misma cerrazón que se le suele atribuir a los militares, confirmando que no existe mayor "conspirador del silencio" que un ufólogo bajo el ala de una autoridad oficial.

Este culto al secretismo, en un grupo que además estaba integrado por civiles, era toda una novedad. "Las esferas de seguridad argentinas ­escribió el doctor Oscar A. Galíndez en Los OVNIS ante la ciencia, publicado en 1971- abordan al fenómeno con mayor franqueza que en otros países del orbe". Galíndez, pionero de la ufología científica nacional, se refería así a la actitud de las Fuerzas Armadas ante los informes sobre OVNIs, donde los encargados del dossier hablaban sin protocolo sobre sus investigaciones. El capitán Pagani, por ejemplo, escribía columnas sobre el tema en la prensa, colaboraba con organismos ufológicos y mantenía un diálogo franco con sus colegas civiles. Pero aquellos tiempos habían quedado lejos, demasiado lejos: los '90 eran los años de la paranoia, por lo que había que actuar en consecuencia.

Aún así, el autor estableció que, en 1997, el equipo científico del grupo, por el CONICET, y el comodoro Mascietti, por el CITEFA, acudieron al Ministerio de Defensa para entregar un informe de unos 300 folios al entonces secretario de Asuntos Militares (y actual viceministro) del Ministerio Defensa, licenciado Jorge Pereyra De Olazabal, en presencia de representantes de las tres armas. Del contenido de ese expediente sólo recabamos que el proyecto habría determinado la existencia de "fenómenos no identificados que dejan efectos físicos comprobables". Aún así, el informe aclararía que "esto no arroja evidencia sobre la naturaleza de estos fenómenos, que permanecen sin explicación". Si se llegara a confirmar que éstas fueron las conclusiones, es curioso que el Ministerio no hubiera alentado estudios ulteriores ni volviera a convocar al grupo.

Ahora, el actual presidente del CITEFA, general brigadier Máximo Julio Abbate, y el licenciado Pereyra De Olazabal, tienen la palabra: esta "versión no autorizada" de los hechos (sin dudas tan subjetiva como llena de lagunas) sugiere que viene siendo hora de contar la "historia oficial". No sería justo que el dossier siga durmiendo en un despacho oficial.

¿BASE OVNI EN LA LAGUNA DEL PESCADO?

En Agosto de 1992, un integrante del Grupo de Trabajo me confirmó que se aprestaban a viajar a Victoria: "Fondearemos el lecho de la Laguna del Pescado con un sonar. No digas nada, pero la sospecha es que allí existe una base de OVNIs". Por una casualidad que otro en mi lugar hubiera llamado sincronicidad, Claudio González, del periódico local Prensa Libre, me había invitado a dar una conferencia en Victoria ese mismo fin de semana. No podía imaginar que entre el ralo público que me oía hablar sobre las entonces populares "sectas platillistas", había varios integrantes del grupo del CITEFA. Algunos roncaron durante toda la charla y otros, a su término, se acercaron a saludarme. Así, supe que estaban especialmente interesados en un caso de aterrizaje con huellas (del cual ya habían tomado vaciados de yeso y cuyo trazado habían analizado mediante un simulador computarizado) y en el relato de un isleño que aseguraba haber protagonizado un encuentro de la tercera fase. Su relato, como el vino, mejoraba con el tiempo. "Lástima que en las primeras entrevistas olvidó mencionar lo de los humanoides", diría luego un integrante del grupo.

Allí admitieron que pensaban fondear la laguna frente a la cual se concentraban las miradas de testigos, ufólogos y turistas curiosos. Si bien pensé para mí que la aventura era un tanto excéntrica, les pedí que me permitieran acompañarlos. No hubo modo de convencerlos. Por si debían irse con las manos vacías, le obsequié al geólogo del grupo una rara piedra negra que me había entregado un contactado victoriense. Según éste, se trataba de "un presente de los hermanos del espacio". El científico, demostrando una amplitud de criterios más generosa que la mía, me prometió que se ocuparía de analizarla. Ya en Buenos Aires, me confió que bajo el espejo de agua no hallaron nada del otro mundo. Y en cuanto al recuerdo del que se había desprendido el contactado, añadió que era "un cascote común en las sierras de Córdoba", prueba palpable de que el cerro Uritorco había comenzado a exportar su materia prima.

¿QUÉ ES EL CITEFA?

El Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas de las Fuerzas Armadas (CITEFA) fue creado el 14 de enero de 1954 a instancias del Ministerio de Defensa de la Nación. En sus instalaciones se ponen a punto las tecnologías que utilizan las Fuerzas Armadas Argentinas en sus actitividades rutinarias. Allí se diseñan armas, nuevos materiales, biotecnologías, equipos láser y un largo etcétera de artefactos industriales también destinados al uso civil. Sus autoridades declaran ignorar la existencia de un "Grupo de Trabajo" dedicado al estudio de los informes sobre OVNIs. En Junio de 1994, el portavoz más cercano al coronel Enrique Krause, quien entonces presidía el CITEFA, se excusó de dar cualquier entrevista señalando que allí "no existe ningún departamento dedicado al tema OVNI ni nada que se le parezca", aunque no negó que parte del personal pudiera estar interesado en el tema "a título personal". Hoy, la respuesta sigue siendo la misma: "sin comentarios".
 
Versión completa del artículo publicado en el Monográfico N° 35 de la revista Más allá, "Ovnis Alto secreto". Madrid, España, diciembre de 2000, pp-60-61.
 
http://mitosdelmilenio.com.ar/ffa.htm#Indice Los Expedientes OVNI

martes, 4 de enero de 2011

¿Por qué no hemos encontrado extraterrestres?

Una fórmula científica conocida como "Pregunta de Drake" calculó en 10 mil la cantidad de civilizaciones que podrían comunicarse con la Tierra. ¿Creés que existen? ¿Por qué no hay contacto con ellos?

BBC Mundo  

La pregunta sobre si estamos solos en nuestra galaxia ha fascinado a casi todo el mundo, desde matemáticos hasta los que creen en teorías de conspiración.

Pero si las formas de vida extraterrestre abundan en el Universo -como algunos creen-, ¿por qué no se han puesto en contacto con nosotros?

Desde Superman a ET, normalmente la ciencia ficción ha traído "aliens" a la Tierra, ya sea como amigos o como enemigos, pero hasta ahora, nadie ha demostrado certeramente que ha visto un extraterrestre, más allá de los que aparecen en películas o en la televisión.

En 1960, un radiotelescopio (un dispositivo que capta ondas de radio) fue dirigido hacia el espacio con el objetivo de recoger potenciales sonidos de otras formas de vida como evidencia científica para responder a la pregunta… ¿hay alguien ahí? Han pasado 50 años y aún no hay respuesta.

"Es probablemente la pregunta más importante", dijo Frank Drake, un pionero de la "radioastronomía" (una rama de la astronomía que mide la emisión de campos eléctricos y magnéticos). Drake es considerado el padre del concepto "Búsqueda de Inteligencia Extra Terrestre", o SETI, por sus siglas en inglés.

¿Qué significa ser un humano? ¿Cuál es nuestro futuro? ¿Hay otras criaturas como nosotros? ¿En qué se han convertido? ¿Qué puede producir la evolución? ¿Hasta dónde puede llegar?, se pregunta Drake. "Las respuestas vendrán de lo que aprendamos de los extraterrestres, una experiencia que va a enriquecer nuestras vidas como ninguna otra cosa podría hacerlo".

Las 10.000 civilizaciones que "nos pueden contactar"
 
En 1961, Drake creó una fórmula para determinar la probabilidad de que estemos solos en nuestra galaxia, una ecuación que todavía influye en la manera en que los expertos se plantean actualmente la pregunta.

La llamada "Pregunta de Drake" calcula la cantidad de civilizaciones que podrían comunicarse con la Tierra. La respuesta de Drake y sus colegas en 1961 fue: 10.000  Muchos discuten sobre el número, dado que la ecuación está basada en supuestos desconocidos.

Pero si ese número fuera de algún modo correcto, entonces la pregunta más urgente sería ¿por qué no tenemos ninguna evidencia contundente sobre su existencia?

¿A dónde se fueron todos?
 
Esa fue la pregunta planteada por el físico Enrico Fermi en 1950, cuando, mientras almorzaban, les decía a sus colegas ¿a dónde se fueron todos? Esa fue la base de la "Paradoja de Fermi", la cual contrapone las elevadas estimaciones sobre la potencial vida extraterrestre con la falta de evidencia para comprobarlo.

Este"gran silencio" -como se le suele llamar- llama la atención sobre el tamaño del Universo y qué tan solos parecemos estar. Es una paradoja que aún debe ser resuelta satisfactoriamente.

Astrónomos han estimado que hay cerca de 700.000 trillones de estrellas en el universo visible, es decir, el número 7 seguido de 22 ceros.

Un censo reciente de los planetas determinó que podría haber un planeta como la Tierra circulando alrededor de un 23% de las estrellas visibles en el cielo durante la noche.

Así las cosas, un cálculo matemático se transforma en un verdadero dolor de cabeza en términos de su alcance, tamaño y escala.

Preparados para su llegada
 
Varios científicos están de acuerdo con la alta probabilidad de que exista vida extraterrestre. "Deberíamos estar preparados" para la llegada de extraterrestres, le dice a la BBC el profesor de ciencias espaciales John Zarnecki, de la Open University.

Por su parte, el renombrado científico Stephen Hawking declaró que es casi seguro que los extraterrestres existen y el astrónomo Seth Shostak afirmó que la búsqueda de vida extraterrestre debería considerar "máquinas sensibles", un planteamiento que prácticamente excluye la idea de que no hay nada que buscar.

Muchos argumentan que debido a que los humanos han estado usando tecnologías para medir ondas (de sonido o electromagnéticas) por poco más de un siglo -comparado con la edad de la Tierra que supera los 4 mil millones de años- incluso si existieran otros seres en el espacio, la posibilidad de que utilicen la misma tecnología al mismo tiempo es increíblemente pequeña.

De hecho, las ondas de radio que conocemos con fines comunicacionales, ya están cambiando de un sistema analógico a uno digital, emitiendo señales mucho más complejas de detectar.

Del mismo modo, las ondas que los científicos están buscando quizás no son las correctas. Aunque se ha estudiado una gran cantidad de las ondas que caben en el espectro, aún es una fracción pequeña. (Según el tipo de definición, un espectro puede referirse a la descomposición de una señal ondulatoria -sonora, luminosa, electromagnética,etc.- o al número de repeticiones por unidad de tiempo de cualquier fenómeno).

La teoría dice que es improbable que otro planeta habitado use el mismo tipo de tecnología al mismo tiempo, o al menos dentro de una distancia en la que sea posible establecer un contacto.

La viabilidad, por ejemplo, de hacer llamadas telefónicas fuera de la Tierra, según este enfoque, es básicamente imposible.

Las guerras espaciales
 
Otra teoría es que con la vida inteligente viene la destrucción. El espacio de tiempo entre hacer contacto y la autodestrucción entre las especies es corto.

Los que sostienen esta teoría señalan que el ser humano ha podido crear energía nuclear o la creación de un virus artificial gracias a la existencia de avances tecnológicos y ponen esto como ejemplo de que es probable la destrucción.

Y muchos otros no creen que valga la pena buscar vida extraterrestre.

De hecho la respuesta más simple a la "Paradoja de Fermi" es que nadie ha encontrado vida inteligente fuera de la Tierra porque no la hay. Con este enfoque la raza humana es un accidente en el Universo o somos seres especiales y las condiciones bajo las que nos desarrollamos fueron únicas.

Por otro lado, la llamada "Hipótesis de la Tierra Excepcional", o "Rare Earth" en inglés, sostiene que debido al complejo diseño e infraestructura de nuestro planeta, la cantidad de coincidencias y circunstancias que deben ocurrir al mismo tiempo hacen que la generación de vida sea casi imposible.

"Cada 10 millones de estrellas"
 
El profesor de filosofía Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford, ha llegado hasta a plantear si los humanos vivimos en una realidad virtual creada por seres superiores intelectualmente. Bajo este modelo, otros seres en el Universo no serían creados bajo ese mismo programa computacional.

Pero Drake dio una respuesta más simple sobre por qué no se ha encontrado vida extraterrestre: "No hemos intentado lo suficiente".

"Hemos observado cuidadosamente unos pocos miles de estrellas y muy pocas ondas dentro del espectro electromagnético y eso es apenas un comienzo".

Si se adopta un punto de vista razonable u optimista respecto a la “Ecuación de Drake”, entonces podrían existir cerca de 10.000 civilizaciones en la galaxia.

"Eso es una civilización cada 10 millones de estrellas. Pero antes de que tengamos alguna oportunidad de triunfar, aún queda un largo camino por recorrer". 
 
http://www.diariouno.com.ar/contenidos/2011/01/04/%C2%BFPor-que-no-hemos-encontrado-extraterrestres--0001.html

lunes, 3 de enero de 2011

Investigación OVNI por las FFAA argentinas (2da parte) 

LOS "EXPEDIENTES X" DEL CAPITÁN LIMA

Entre la última etapa de la dictadura militar y los primeros años del gobierno democrático del doctor Raúl Alfonsín, la Fuerza Aérea Argentina derivó el dossier OVNI a una división de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE). Esta nota revela, por primera vez, los entretelones de aquella peripatética peripecia pseudoinvestigativa. 

Por Alejandro Agostinelli



En 1979, el Brigadier General Rubens Omar Graffigna, a la vez comandante en jefe de la Fuerza Aérea Argentina durante el gobierno militar, firmó el decreto por el cual se forma una División OVNI, a cargo del capitán ingeniero (RE) Carlos Augusto Lima y el capitán Elanio Rodríguez, en el seno de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE). En 1980, el autor de estas líneas (por entonces director del Centro de Estudios de Fenómenos Aéreos No Convencionales, CEFANC), junto con Alejandro Chionetti (secretario del Servicio de Investigaciones Ufológicas, SIU), celebramos tres ásperas reuniones con el capitán Lima, interesados en conocer las conclusiones sobre un objeto no identificado presuntamente precipitado en el sur argentino.


El Capitán Ingeniero (RE) Carlos Augusto Lima, titular de la División OVNI de la Fuerza Aérea Argentina desde 1979.


Según distintos medios, en octubre de 1979 personal de la CNIE había sobrevolado un cañadón del Cerro Negro, cerca de Bariloche, localizando y tomando muestras de una supuesta "huella de impacto". El funcionario no mostró el menor entusiasmo por compartir los resultados de esa investigación, ni de ninguna otra, con la prensa o con aficionados civiles. Sólo exhibió, presionado por nuestra curiosidad, un armario donde, entre libros y folletería platillista, se apilaban algunas decenas de cuestionarios que, según dijo, habían sido completados a lo largo del tiempo tanto por personal de la Fuerza Aérea como por civiles. Si bien no nos permitió examinar esos expedientes, nos ilusionó la idea de ganar su confianza y modificar su opinión: en aquellos tiempos vivíamos bajo el más férreo régimen militar y un reclamo "por las malas", hubiera sido una vía muerta. Para demostrarle a Lima que, si bien eramos amateurs, actuábamos de manera seria y profesional, le acercamos una copia del Catálogo de Avistamientos del Tipo 1 en la Argentina, elaborado por Guillermo Roncoroni (presidente de la SIU), con el aura de respetabilidad que le daba el hecho de que se trataba del primer trabajo computarizado en su clase realizado en América latina. Creíamos que la estrategia iba a funcionar. Veinte años atrás ­comprenderá, misericordioso lector- cultivábamos una ingenuidad a toda prueba.

Las intrigas del señor "L"

Aquellas gestiones, al menos, sirvieron para allanarles el camino al doctor J. Allen Hynek y al licenciado Roncoroni, quienes, en diciembre de 1982, finalmente fueron recibidos por Lima. En el curso de aquella reunión (de la que también participó el comodoro Hugo F. Luis Niotti, protagonista del principal caso fotográfico de la historia ufológica argentina), Lima prometió estudiar un "programa de acción conjunta" con la SIU. Esa larga charla quedó en agua de borrajas y el proyecto jamás se concretó.


De izq. a der.: Dr. Joseph A. Hynek, Cap. Ing.(RE) Carlos A. Lima, Dr. Willy Smith y Lic. Guillermo Roncoroni. Como fondo, el escudo de CNIE. La foto prueba el vínculo entre ufólogos civiles del máximo nivel internacional y las Fuerzas Armadas Argentinas.


Luego supimos que el interés del militar del aire respondía a un objetivo bastante más terrenal: a través de la SIU -y no por sus propias investigaciones- la CNIE se estaba desayunando de que el famoso avistamiento masivo que conmocionó al país la noche del 14 de junio de 1980 no había sido causado por un experimento de la NASA (como los militares argentinos creían) sino por la reentrada del combustible de la última etapa del cohete vector que llevó hasta su órbita al satélite soviético Kosmos 1188. Un dato que Lima habrá considerado interesante para su legajo sin lectores.
 

Como se advierte, por aquellos días no nos faltaban razones para celebrar en silencio cada vez Jacques Vallée (quien acababa de visitar Buenos Aires) calificaba a los militares encargados del dossier OVNI como "ignorantes" o "incompetentes" antes que "celosos vigías de la verdad." Su definición, al menos para el caso argentino, calzaba como un guante.

Más tarde, una insólita serie de circunstancias confirmaron que la llamada División OVNI de la CNIE era un sello de goma que sólo resucitaba cada vez que el tema se instalaba en los medios. A los pocos meses del encuentro con Hynek, por ejemplo, la CNIE trabaría la solicitud de Personería Jurídica de la CICFA (Comisión para la Investigación Científica de los Fenómenos Aéreos), sigla con que varios grupos, entre ellos la SIU, pretendían unificarse. ¿Motivos? Los objetivos de esa Comisión "invadían la juridicción (aérea)" de la CNIE... Tres años después, regresamos a las oficinas de Lima, y el capitán, escaso de memoria, nos aconsejó que "dirigiéramos nuestras inquietudes a dos organizaciones muy serias dedicadas a estas cosas", pasando a exhibir ¡boletines de la SIU y el CEFANC! Esto podía probar dos cosas: que solía utilizar nuestro material para sacarse curiosos de encima o que (consuelo de tontos) con tanta "estadística" y "casuística" (esdrújulas típicas de la pretenciosa prensa platillista de la época, como recordaba Rubén Morales) habíamos logrado impresionarlo.

Para concluir esta peripatética odisea espacial, corresponde decir que el capitán Lima pasó a retiro en 1987, se mudó a alguna ciudad del interior del país y ya nadie volvió a tener noticias de él. Sin duda, se habrá jubilado convencido de haber prestado un valioso servicio a la comunidad.

CLASIFICACIÓN: "MATERIAL SECRETO"

En 1988, el Poder Ejecutivo Nacional decidía disolver la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE), reemplázandola por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), entrando así en la órbita de Presidencia de la Nación y a ser tutelada ya no por militares sino por civiles. Todos los esfuerzos por localizar los archivos que el capitán Carlos A. Lima administró mientras estuvo al frente de la División OVNI del área, fueron infructuosos. En 1994, Roberto Sanutell, asesor de prensa de la Fuerza Aérea, nos indicó que "si ese material todavía se archiva en el Edificio Cóndor (sede de la aviación militar argentina), pierden el tiempo". El radioastrónomo Raúl Fernando Colomb, director de la CONAE desde 1991, nos dijo que jamás había oído hablar de aquellos archivos. Brilló una luz de esperanza cuando recordó que tal vez "pudiera quedar algo" en la Biblioteca del Centro Espacial San Miguel, provincia de Buenos Aires. Allí, efectivamente, se almacenaba una parte de los antiguos archivos de la CNIE. Pero el material disponible, por desgracia, eran más figuritas repetidas: sólo había boletines y libros ufológicos. De "expedientes X", apenas un relato: una amable empleada nos confió que cierta vez vio pasar una pila de carpetas, etiquetadas M.S. ("Material Secreto"). Embaladas con sogas, pemanecieron allí unas semanas hasta que alguien (ignoraba quién) las retiró, con destino desconocido.

Versión completa del artículo publicado en el Monográfico N° 35 de la revista Más allá, "Ovnis Alto secreto". Madrid, España, diciembre de 2000, pp-10-11.

http://mitosdelmilenio.com.ar/ffa.htm#HITOS DE LA UFOLOGIA OFICIAL