viernes, 6 de diciembre de 2013

El Congreso estadounidense acaba de celebrar una notable audiencia de dos horas sobre extraterrestres

El Congreso estadounidense acaba de celebrar una notable audiencia de dos horas sobre extraterrestres
por George Dvorsky


Dr. Mary Voytek (izq.), Dr. Sara Seager (centro) y Dr. Steven J. Dick (der.) (Crédito: washingtonpost.com)
En una acción refrescante y pro-ciencia, el Comité de Ciencia de la Casa (de Representantes) apartó dos horas de anteayer para discutir la continuación de la búsqueda de vida extraterrestre. La conversación fue fascinante, pero a veces exasperante, con los expertos discutiendo todo, desde firmas biológicas extraterrestres a la posibilidad de que nos vigilen.

La audiencia, llamada  "Astrobiology: The Search for Biosignatures in Our Solar System and Beyond", fue establecida para examinar el floreciente campo de la astrobiología y la búsqueda de firmas biológicas de nuestro sistema solar y más allá. Para ello, la Cámara de Representantes de EE.UU. reunió a tres expertos, los doctorados: Mary Voytek, Científica Senior de Astrobiología en el Directorio de Misiones Científicas en la sede de la NASA; Sara Seager, profesora de Física y de Ciencias Planetarias del MIT, y Steven J. Dick, de la Cátedra Baruch S. Blumberg de Astrobiología de la Biblioteca del Congreso.
 

El Comité de la Cámara dominada por los republicanos, centró muchas de sus preguntas sobre el tema de si la astrobiología podría ser una fuente de inspiración para los jóvenes para que se involucren en la ciencia y la ingeniería. Los testigos fueron incluso interrogados sobre cómo se metieron en la astrobiología. 

El representante Bill Posey (R-Florida), incluso les preguntó a los testigos lo que ellos consideran como el mayor peligro para la vida en la Tierra. Tal vez él se preguntaba si las inteligencias extraterrestres (ETI) pueden representar una amenaza. Las respuestas de los panelistas incluyen asteroides, la superpoblación, y algo inexplicable, la búsqueda de recursos energéticos. Lamentablemente, este tema está fuera de su área de conocimiento, y sus respuestas lo reflejaron mucho. 

Pero cuando llegaron hasta el meollo del tema que nos ocupa, los testigos abogaron por una mayor financiación en astrobiología y SETI, la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Pidieron inversiones en los telescopios espaciales, como el telescopio James Webb previsto para 2018, para detectar señales químicas de vida en las atmósferas de los exoplanetas lejanos.

También discutieron la posibilidad de vida inteligente. El representante Ralph M. Hall (R-Texas) les preguntó: "¿Creen que hay vida ahí fuera, y nos están estudiando? ¿Y qué es lo que piensan acerca de la ciudad de Nueva York?" La pregunta era clara acerca de la vida inteligente, y no de la vida microbiana.
 

Seager se mostró reacia a especular acerca de ETI, y esquívamente dijo: "La pregunta es: ¿Hay vida cerca de aquí, en nuestro vecindario de estrellas? Pensamos que las posibilidades son buenas". Para ser justos, su especialidad está en la detección de firmas biológicas químicas y no en la vida inteligente. Voytek dio una respuesta bastante desconcertante y poco imaginativa, diciendo "Ya sea que estén buscando en Nueva York o en alguna pequeña ciudad de Indiana, la diversidad de la vida aquí y la forma en que vivimos nuestras vidas es fenomenal, y creo que va todo el camino por debajo de los seres humanos hacia los microbios". 

Incluso la respuesta de Dick fue restringida, diciendo: "Creo que el principio rector sostiene que lo que ha pasado aquí ha sucedido en en otro lugar en nuestro enorme universo". Lo cual es una respuesta sorprendentemente escasa viniendo de él. Este es el mismo tipo que dijo que la inteligencia biológica es la excepción, no la regla. En un universo post- biológico, dice Dick, las máquinas son la forma dominante de la inteligencia. Quizás Dick estaba respondiendo a un Congreso en su mayoría interesado ​​en saber si deben financiar los esfuerzos en curso en la astrobiología. 

Afortunadamente, Dick hizo lo suyo para aumentar la financiación del gobierno para SETI (que con toda justicia se encontraba fuera del alcance de la audiencia). He aquí un extracto de su testimonio: 

Una de las características más atractivas de la astrobiología es que la disciplina nos obliga a hacer preguntas que ponen en perspectiva nuestro lugar en el universo: ¿Qué son la vida, la conciencia y la inteligencia en un contexto universal, y cuáles son los supuestos metafísicos que subyacen a nuestra comprensión de estos conceptos? ¿Existe una teoría general de los sistemas vivos, una biología universal, ya que hay una física universal? ¿Qué son la cultura y la civilización? ¿Cuál es nuestro lugar en el 13.8 milmillonario años de desarrollo de la evolución cósmica? Algunas de estas cuestiones que influyen en la conciencia y la inteligencia están más allá del alcance del actual programa de astrobiología de la NASA, pero son una parte importante de la búsqueda de vida en el universo. Hace casi exactamente veinte años, en la misma sesión que vio la desaparición del Superconducting Super Collider, el 103º Congreso dio por terminado el programa de la NASA para la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI). 

Además de una búsqueda renovada con la última tecnología, el reintegro de los fondos para SETI permitiría un examen sistemático de estas preguntas intrigantes. También repararía el divorcio programático artificial entre la búsqueda de microbios y vida inteligente, que, a pesar de la participación de diferentes comunidades científicas, son parte de un mismo problema de investigación. Y creo que SETI sería apoyado por el público, que como siempre está interesado en la vida fuera de la Tierra, ya sea microbiana o inteligente. 

El último presupuesto de la Casa Blanca es de $ 17,7 mil millones para la NASA, una ligera disminución con respecto a 2012.

"Usted ha casi indicado que [el descubrimiento de] la vida en otros planetas es inevitable", dijo el representante Bill Posey, (R-Florida), a los testigos. "Es sólo una cuestión de tiempo y financiamiento".


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jueves, 5 de diciembre de 2013

Fenómeno de la Física puede enlazar a los agujeros de gusano del Universo

Fenómeno de la Física puede enlazar a los agujeros de gusano del Universo
Por Charles Q. Choi

Cuadrante Gamma, allá vamos! El agujero de gusano en "Star Trek: Deep Space Nine". (Crédito: Paramount)
Los agujeros de gusano -atajos que, en teoría, pueden conectar puntos distantes en el universo- podrían estar vinculados con el fenómeno espeluznante del entrelazamiento cuántico, donde el comportamiento de las partículas se puede conectar sin importar la distancia, dicen los investigadores.

Estos hallazgos podrían ayudar a los científicos a explicar el universo desde sus más pequeñas hasta sus mayores escalas.

Los científicos llevan mucho tiempo tratando de desarrollar una teoría que pueda describir cómo funciona el cosmos en su totalidad. Actualmente, los investigadores tienen dos teorías dispares, la mecánica cuántica y la relatividad general, que, respectivamente, pueden explicar la mayoría del universo en sus escalas más pequeñas y sus escalas más grandes. Actualmente existen varias teorías que compiten en busca de reconciliar a la pareja.

Una predicción de la teoría de la relatividad general de Einstein implica a los agujeros de gusano, conocidos formalmente como los puentes de Einstein-Rosen. En principio, estas deformaciones en el tejido del espacio y el tiempo pueden comportarse como accesos directos que conectan los agujeros negros en el universo, lo que es un elemento básico común de la ciencia ficción.

Entrelazamiento cuántico (livescience.com)
Curiosamente, la mecánica cuántica tiene también un fenómeno que puede vincular objetos tales como los electrones, independientemente de lo lejos que estén -es el entrelazamiento cuántico.

"Esto es cierto incluso cuando los electrones están a años luz de distancia", dijo Kristan Jensen, un físico teórico en la Universidad de Stony Brook en Nueva York.

Einstein llamó burlonamente a esta conexión aparentemente imposible "acción fantasmal a distancia". Sin embargo, numerosos experimentos han demostrado que el entrelazamiento cuántico es real, y puede servir como base de futuras tecnologías avanzadas, tales como ordenadores cuánticos increíblemente potentes y la encriptación cuántica casi inhackeable. 

"El entrelazamiento es una de las características más extrañas pero importantes de la mecánica cuántica", dijo Jensen. Y si realmente el entrelazamiento está conectado a los agujeros de gusano, aquello podría ayudar a reconciliar la mecánica cuántica con la relatividad general, los dos ejemplos de este fenómeno, en escalas pequeñas y grandes.

El entrelazamiento y los agujeros de gusano

Recientemente, los físicos teóricos Juan Martín Maldacena, del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, y Leonard Susskind, de la Universidad de Stanford, argumentaron que los agujeros de gusano están vinculados con el entrelazamiento. En concreto, sugirieron que los agujeros de gusano son cada par de agujeros negros que se entrelazan entre sí.

Los agujeros negros entrelazados podrían ser generados en numerosas maneras. Por ejemplo, un par de agujeros negros podría, en principio, hacerse simultáneamente, y estos se entrelazarían automáticamente. Por otra parte, la radiación emitida por un agujero negro podría ser capturada y luego colapsada en un agujero negro, y el agujero negro resultante se entrelazaría con el agujero negro que suministra los ingredientes para ello.

Maldacena y Susskind no sólo sugieren que los agujeros de gusano son los agujeros negros entrelazados, también argumentaron que el entrelazamiento, en general, estaba relacionado con los agujeros de gusano. Se conjetura que las partículas entrelazadas como los electrones y los fotones estaban conectadas por extraordinariamente pequeños agujeros de gusano.

A primera vista, tal afirmación puede sonar absurda. Por ejemplo, el entrelazamiento funciona incluso cuando
no se sabe que papel juega la gravedad.

Ahora, dos grupos independientes de investigadores sugieren que el entrelazamiento de hecho puede estar relacionado con los agujeros de gusano. Si esta conexión es cierta, podría ayudar a establecer un puente entre la mecánica cuántica con la relatividad general, lo que podría ayudar a entender mejor a ambas.
 

Hologramas y agujeros de gusano

Jensen y su colega
físico teórico Andreas Karch, en la Universidad de Washington en Seattle, investigaron qué pares entrelazados de partículas se comportan en una teoría supersimétrica, lo que sugiere que todas las partículas subatómicas conocidas tienen partículas "supercompañera" aún no observadas. La teoría era que se la propone para ayudar a unir la mecánica cuántica y la relatividad general.

Una idea de esta teoría es que si uno se imagina que existen ciertos sistemas mecánicos cuánticos en sólo tres dimensiones, su comportamiento puede ser explicado por los objetos que se comportan en las cuatro dimensiones que la relatividad general describe que el universo tiene -las tres dimensiones del espacio, y la cuarta del tiempo. Esta noción de que las acciones en este universo pueden surgir a partir de una realidad con menos dimensiones se conoce como la holografía, similar a cómo los hologramas bidimensionales pueden dar la ilusión de tres dimensiones.
 

Jensen y Karch descubrieron que si uno imaginaba pares entrelazados en un universo de cuatro dimensiones, se comportaban de la misma forma que los agujeros de gusano en un universo con una quinta dimensión extra. Esencialmente, descubrieron que el entrelazamiento y los agujeros de gusano pueden ser uno y lo mismo.

"Los pares entrelazados fueron las imágenes holográficas de un sistema con un agujero de gusano", dijo Jensen. La investigación independiente del físico teórico Julian Sonner, en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, apoya esta conclusión.

"Hay ciertas cosas que se ponen al corazón de un científico a latir más rápido, y creo que esta es una de ellas", dijo Jensen a LiveScience. "Una cosa muy interesante es que tal vez, inspirados por estos resultados, podamos entender mejor la relación entre el entrelazamiento y el espacio-tiempo".

Los científicos detallaron sus hallazgos en dos artículos publicados el 20 de noviembre en la revista Physical Review Letters.


Modificado por orbitaceromendoza

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Video OVNI australiano capturado cerca de Melbourne

Video OVNI australiano capturado cerca de Melbourne
por Alejandro Rojas




Un hombre en Cranbourne, Australia capturó un video de cuatro objetos brillantes que se mueven lentamente sobre el cielo en la noche del 2 de diciembre de 2013. El presidente de un observatorio local dice que las luces eran muy probablemente una combinación de aeronaves, tales como helicópteros con luces de búsqueda, un brillante planeta Venus, Rigel o Sirio, globos meteorológicos, o linternas ceremoniales.

El video fue publicado en una cuenta de YouTube con el nombre de ShamlessAusMusic. Él escribió en la descripción: "avistamiento OVNI el 2 de diciembre de 2013. En el cielo sobre Cranbourne, Vic., Australia. Nos estacionamos alrededor de las 21:00 para grabar estas cuatro luces flotando por el cielo. Los cuatro estaban bastante cerca del suelo y eventualmente desaparecieron. Ellos no hicieron mucho, pero fueron increíbles de ver!". 

El vídeo muestra cuatro luces que primero se mueven lentamente en la misma dirección a diferentes velocidades. Entonces uno se desvanece, y dos parecen permanecer inmóviles, mientras que otro que antes estaba de esa manera se mueve en una dirección diferente. El video termina antes de que todos se desvanezcan.

El periódico local, el Herald Sun, preguntó al presidente del cercano
Observatorio Mount Burnett, Perry Vlahos, qué pensaba del vídeo. Él les dijo: "Es realmente muy difícil decirlo al mirar estas imágenes, sin verlas de primera mano". Sin embargo, les aseguró: "Una cosa que puedo garantizar es que no eran pequeños hombres verdes de Marte".

Vlahos sugirió que las luces podrían ser "... faroles, que podrían ser los satélites, la estación espacial internacional, los aviones, el helicóptero de la policía, un avión".



OVNIs sobre Cranbourne. (Crédito: ShamelessAusMusic/YouTube)
Sin embargo, puesto que hay cuatro luces, se descarta Venus. Las luces estaban también por debajo de las nubes, lo que también descartaría a los satélites o la estación espacial internacional. 

Vlahos señaló, "algo así como los helicópteros de la policía tienen fuertes luces de búsqueda, lo que se asemeja a aquello a lo lejos". 

Sin embargo, la mejor conjetura de Vlahos "fue que eran linternas ceremoniales. Él dice: "Ellas flotan durante un periodo de tiempo, después desaparecen una vez que la vela se apaga". 

A menudo llamadas linternas chinas, Vlahos explicó "a veces la gente pone una vela dentro de un farol de papel y el calor, porque es muy ligero, los lleva hacia el cielo. Es un ejercicio ceremonial de Asia". 

Las luces en el video se mueven de manera similar a las linternas chinas, aunque por lo general estos faroles se mueven en la misma dirección, y estos se mueven en diferentes direcciones. Las linternas se mueven con las corrientes de aire, lo que puede ser errático. 

¿Es esto un misterio australiano genuino o simplemente más linternas chinas?. 

http://www.openminds.tv/australian-ufo-video-captured-near-melbourne/

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martes, 3 de diciembre de 2013

Invasión hostil: la capital OVNI de EE.UU. está siendo tomada por terroríficos monstruos: nazis

Invasión hostil: la capital OVNI de EE.UU. está siendo tomada por terroríficos monstruos: nazis
Por Greg Newkirk 


Little A'Le'Inn es la atracción principal en Rachel, Nevada. (Crédito: 8newsnow.com)

Los residentes de la pequeña ciudad de Rachel, Nevada, han mantenido sus ojos en el cielo desde que los avistamientos de OVNIs comenzaron a aparecer en los años 1940, pero ahora resulta que la invasión no sería instigada por pequeños hombres verdes del espacio exterior... sino por extremistas neonazis. 

La ciudad de Rachel, muy famosa por su ubicación -a sólo un tiro de piedra de la infame base secreta del Área 51, ha sido durante mucho tiempo una especie de meca para los amantes de los platillos voladores. Cada año, la gente viaja desde todo el mundo para susurrar conspiraciones en el Lil A'Le'Inn, profundizar en la indagación del Centro de Investigación del Área 51, y con la esperanza de un encuentro con lo desconocido en cualquiera de los numerosos puntos calientes de OVNIs de la ciudad. 

Cuando un misterioso forastero comenzó a comprar la propiedad en torno a Rachel, la gente comenzó a preguntarse si era un complot secreto para luchar por el control de la ciudad, pero después que el desconocido compró y rápidamente cerró la estación de combustibles y el parque de casas rodantes local, sabían que algo ocurrió. 

"Era la única estación de servicio en la ciudad", dijo Pat Travis, propietario de Lil A'Le'Inn a los periodistas. "Ahora tenemos un poco de combustible para casos de emergencia, para las personas que no prestan atención a la señal de que la tienda más próxima está a 150 millas".  


La estación de servicio cerrada.... (Crédito: 8newsnow.com)

Como resultado, la propiedad está siendo comprado por la Iglesia JHM, pero no dejes que el nombre que suena inofensivo te engañe, de acuerdo a los grupos de vigilancia, a la Iglesia JHM se la clasifica como un grupo de la supremacía blanca, "en la misma categoría con el Ku Klux Klan y los skinheads racistas". 

"Su Iglesia es identificada por los expertos como de identidad cristiana y neo-nazi. Y estos dos pequeños nichos son los más peligrosos, según me han dicho", comentó un lugareño al Canal 8.


Los registros muestran que las propiedades fueron adquiridas por Richard Bunck, a quien se muestra en estas imágenes. (Crédito: 8newsnow.com)

El descubrimiento tiene a los residentes de Rachel nerviosos, ya que el grupo puede estar planeando la construcción de un campamento de la supremacía blanca en la zona, una preocupación que sólo creció cuando los investigadores del FBI empezaron a aparecer y a preguntarles acerca de sus vínculos con grupos neonazis. 

Ahora el futuro del principal destino en los Estados Unidos para los entusiastas de los OVNIs, una ciudad que aparece en innumerables libros, películas y programas de televisión, está en cuestión, por lo que los lugareños se preguntan si de pronto tienen que mudarse, o cambiar sus sombreros de papel de aluminio por chalecos a prueba de balas. 


La Carretera Extraterrestre en Rachel, Nevada. (Crédito: 8newsnow.com)

¿Qué piensa usted? ¿Pasará Rachel, Nevada, de ser un punto caliente OVNI a ser un enclave supremacista blanco? ¿Todavía visitará la ciudad con una población neonazi en crecimiento? 

http://whofortedblog.com/2013/11/27/hostile-invasion-americas-ufo-capital-is-being-taken-over-by-terrifying-creatures-nazis/ 

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lunes, 2 de diciembre de 2013

Imagen OVNI del norte de Devon, Inglaterra, dispara un aluvión de informes

Imagen OVNI del norte de Devon, Inglaterra, dispara un aluvión de informes
Por Lee Spiegel


Este es un primer plano de un OVNI fotografiado sobre una granja de turbinas de viento en el suroeste de Inglaterra el 23 de noviembre. (Crédito: Rob Tibbles/North Devon Journal)

Recientemente, el fotógrafo Rob Tibbles, del North Devon Journal, tomó algunas imágenes en el parque eólico Fullabrook, en la región suroeste del Reino Unido. Cuando más tarde miró las fotos, vio que había capturado un objeto misterioso en el cielo por encima de las turbinas.

El OVNI de color gris y con forma ovalada, aislado en el primer plano de la imagen de arriba, se vuelve aún más interesante cuando se mira desde la perspectiva original en el que fue tomado.

La foto compuesta siguiente, proporcionada a The Huffington Post por el North Devon Journal, muestra claramente el objeto en tres diferentes aumentos.


Crédito: Rob Tibbles/North Devon Journal
El Journal contactó a la División 22 de Búsqueda y Rescate de Chivenor -una base militar británica operada por la Marina Real- que sugirió un ejercicio de entrenamiento en el que estuvieron involucrados y que puede haber generado reportes de OVNIs.

Después de que la imagen fue publicada en el
North Devon Journal, ciudadanos de la zona comenzaron a reportar sus avistamientos aéreos inusuales en la última semana. 

- Matt Naughton dijo al Journal que, mientras "conducía a Torrington el jueves por la noche, vi extrañas luces brillantes en el cielo y el coche tuvo destellos azulados sobre el mismo. ¡Muy espeluznante!".

- Erica Whiteley informó que su marido había visto algo inusual por encima de Fullabrook: "Él vio un extraño objeto brillante en el cielo de la noche del viernes a las 5 de la tarde, mirando desde Swimbridge través de Barnstaple en la dirección de las turbinas de viento".

- Jacqueline Leighton Boyce, de Dulverton, informó al Journal que "también vi una extraña cosa muy grande y brillante en el cielo el sábado 23 de noviembre en la oscuridad". Boyce logró filmar la luz y luego un amigo tomó el video y lo ralentizó.
 

Suponiendo que la imagen y el vídeo original que se muestra aquí no han sido manipulados y algo muy inusual -y todavía inexplicado- fue capturado en el cielo sobre el suroeste de Inglaterra, el Journal ha solicitado a la gente que envíe los detalles de lo que vieron y/o fotografiaron. 

http://www.huffingtonpost.com/2013/11/28/north-devon-uk-picture_n_4357380.html?ncid=edlinkusaolp00000009

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domingo, 1 de diciembre de 2013

Caleufú, La Pampa: En la plaza del pueblo (20 de julio de 1994)

Caleufú, La Pampa: En la plaza del pueblo (20 de julio de 1994)
por Dr Roberto Banchs
Crédito: Visión OVNI



Bernardino Cabrera.
“Delirio, alcoholismo”. He aquí el diagnóstico presuntivo asentado en la planilla diaria de guardia del Establecimiento Asistencial Luis A. Petrelli, de Caleufú, Pcia. de La Pampa, adonde concurrió en la madrugada del 20 de julio de 1994 Bernardino C., un peón rural de 34 años de edad. De algún modo, este preliminar dictamen médico -luego moderado con la añadidura de un signo de interrogación, y con las declaraciones públicas del facultativo-, inauguraba la difusión de un suceso ocurrido horas antes, cuando el susodicho habría sido introducido a una nave espacial, en cuyo interior le habrían extraído sangre y mantenido un corto diálogo “sin hablar” con extraños seres.

El relato periodístico:

Según la versión publicada un mes después (cuando trascendió la noticia) en el diario La Arena, de Santa Rosa, el protagonista de esta historia se dirigía en la madrugada del miércoles 20 de julio desde su casa hasta el centro de Caleufú y cuando se disponía a cruzar los terrenos del ferrocarril, advirtió una potente luz, con algunos colores rojizos, que se le aproximaba desde arriba. Se trataba de una nave. De ella descendieron por lo menos dos seres gigantescos y luego de perder el conocimiento, lo habrían introducido al aparato, donde había una especie de camilla en la que le extrajeron sangre.

Bernardino habría afirmado que le pidió a los seres que no lo mataran y éstos, con gesto benévolo, le transmitieron que “sólo había sido elegido para extraerle sangre” y que no le harían ningún daño. El testigo pareció quedar complacido. Después de todo, a despecho de los humanos, que unos extraterrestres lo hayan elegido para extraerle algunos litros de sangre, era motivo de satisfacción. Los seres no hablaban, pero él comprendía lo que le decían. En el corto diálogo que mantuvo, con proverbial sabiduría, le manifestaron que si deseaba contar su experiencia podía hacerlo, aunque “algunos le creerían y otros lo tomarían por loco”.

Luego de la extracción de sangre, y de acuerdo al relato de algunos familiares (un hermano y la cuñada) al programa televisivo Primer Plano, que emite canal 3 de Santa Rosa, el testigo fue depositado en plena plaza pública de la localidad de Caleufú, enfrente de la comisaría, desde donde se trasladó al hospital local, siendo atendido por el médico de guardia, Juan Alberto Breppe. El facultativo expresó en la audición televisiva que Bernardino C., al momento de ser revisado, no presentaba signos de ebriedad, ni pudo constatar anormalidad alguna.

El subcomisario Felipe Exner confirmó la versión, señalando que “es un joven trabajador de condición humilde, no tiene mucha cultura, pero no es una persona de mal vivir”. Sin embargo, agregó que en el pueblo la gente tomó el tema con escepticismo y que todos comentan, con suspicaz exclamación: “¡Justo a él lo van a agarrar!”. Hasta la misma familia de Bernardino parece guardar ciertas sospechas respecto a la veracidad del caso.

No obstante lo dicho y su amplia divulgación, el protagonista no pudo ser localizado por los medios periodísticos, pues se habría trasladado a General Pico, dejando entrever que “no quiere volver a la zona”, sin llegar a determinar si es por la experiencia vivida o por los comentarios generados en el lugar.

La investigación

Llegamos a Caleufú, Dpto. Rancul, al norte de la provincia de La Pampa, tras recorrer unos 600 kilómetros, por carreteras cada vez menos transitadas. Se trata de un pueblo que se insinúa al olvido, asomando como fantasmas los vestigios del ferrocarril, con su vieja estación abandonada. Un descampado de pastos crecidos y una huella estrecha une ambos lados del pueblo. El único hotel, de añosos ladrillos, se erige como recuerdo de tiempos mejores. Sólo algunas calles conocen del asfalto, precisamente las más céntricas, en torno a la pulcra plaza San Martín. Sus polvorientas calles de tierra están aquietadas por la fina lluvia que cae, y nos recibe. Escenario donde se habrían desarrollado los hechos.

En la entrada del pueblo se encuentra una despensa. Allí detenemos nuestra marcha. Preguntamos por el protagonista y, con miradas que se cruzan y algún esfuerzo, una mujer nos dice: “¡Ah, ya se quién es, el que se lo llevó el viento!”. Todos parecen asentir. “Es que permanece mucho tiempo en campos de la zona”, agrega. Por un momento, recordamos a W. Wentz con sus narraciones célticas acerca de la evocación de los gnomos y el modo en que las hadas podían llevarse a las personas (Cfr. J. Vallée, p.123), pero el sentido de la expresión utilizada era mucho más prosaico y vulgar.

Nos dirigimos entonces a la Comisaría de Caleufú. Allí nos atiende y conversamos con su actual comisario. El funcionario policial define al protagonista del caso como “un alcohólico, que convive con una enferma psiquiátrica (Estela S.)”. A veces, ella concurre a la comisaría denunciando ciertos intentos de abuso sexual, hostigada por su compañero bajo amenazas, pero cuando se hace presente la policía, suele hallarse dormido. Omitiendo otros pormenores, esto empieza a perfilar su conducta.

La policía no acredita en la historia. Los comentarios de un suboficial que intervino en el caso abonan la duda de que el OVNI haya podido bajar en la plaza principal, porque “no hay donde pueda hacerlo -dice- y, además, habríamos notado la presencia del aparato”. En efecto, la plaza es muy cerrada debido a la vegetación y un edificio municipal, y el lugar donde habría aparecido tras su presunta abducción se halla, precisamente, ¡frente a la comisaría!

De allí vamos a la casa de Florencia, la madre del protagonista. Mujer paciente, de llana simpleza. Sosteniendo un cigarrillo entre sus ennegrecidos dedos, opina: “Yo no creo lo que le pasó. Pero él dice que le ocurrió. Vaya a saber…”. Sin pruritos, aunque con la mirada cabizbaja, reconoce que el problema de Bernardino es que bebe mucho, aunque no cuando trabaja. Su hijo le contó que “los seres prometieron que al año volverían a buscarlo (es decir, en julio de 1995), pero que también lo traerían de vuelta”. Allí advierte que ya pasó la fecha indicada (es abril de 1996), sin novedades. Ese día es su cumpleaños. También el de su hijo. Es feriado y Bernardino no está en el pueblo. Ella seguirá esperando durante toda la jornada.

De la reunión de amigos

Siguiendo las indicaciones pueblerinas, fuimos a ver a Santiago Omar Moreira, dueño de la finca donde Bernardino alquilaba una habitación y con quien esa noche, momentos antes de la presunta abducción, había estado reunido.

Verborrágico y amable, Moreira opina sin rodeos: “¡Éste fue un papelón bárbaro, son todas mentiras, es un embuste!”. Señalando una precaria construcción en medio de pastizales, ubicada a unos ochenta metros de su vivienda, comenta: “Estábamos juntos ahí. Él anduvo tomando ahí, en la casita, cerca de donde habría sido levantado por el plato volador. Estaba mamado (ebrio). Siempre que se mama se pierde. Le hace mal, e inventa cualquier cosa. A las 11 u 11,30 de la noche se fue, y es cuando dice que lo habrían levantado acá, que (el plato) se había asentado ahí en la calle, pero no hay nada. Dónde va a bajar, si está lleno de cables. ¡Un papelón! Aparte, si hubiera andado un plato volador se hubiera sentido”. El sitio donde dice haber sido raptado, se encuentra en la calle Moreno, casi esquina Bme. Mitre, frente a un extremo del galpón nº 2 del ferrocarril, cuyas vías corren paralelas a la citada arteria. “A esa hora -continúa diciendo- anda mucha gente que va y viene, que está levantada. Hubieran visto, pero nada vieron. Para mí, es una mentira que inventó, y que se ha largado a contar. Para él fue eso, y se ha quedado con eso, nomás. Después no habrá querido dar marcha atrás, porque quizá lo mandan adentro, y sigue. ¡Acá todos lo saben!”.

El vecino de Caleufú ofrece más detalles: “Al otro día, por la mañana, le digo que se levante, y me responde que no podía, por el brazo. ‘Me agarró un plato volador -dice-, me sacaron sangre’. Decía que le sacaron un bidón de sangre, ¡bidones nomás, como de treinta litros!, ¿tendrá un tanque?, pensé. Andaba con el brazo duro, pero no quiso mostrarme el pinchazo. A nadie de aquí se lo mostró. ¡Eran todas mentiras! Es que cuando toma se pierde. Inventa cualquier cosa, porque se olvida la cabeza”, insiste.

Apenas concluida nuestra charla con Moreira, vamos hacia la casilla donde habían estado reunidos. Allí vive Carlos Fabre, hombre educado y sereno, también presente en aquella reunión. Haciendo un alto en sus tareas, le pedimos que nos cuente lo ocurrido. Lo hace de esta manera:

“Bernardino estuvo acá esa noche. Éramos sólo tres muchachos los que estábamos en la pieza. Él estaba tomado (alcoholizado) y de acá se fue con sueño. Nada pasó, hasta que al día siguiente contó que al irse y llegar hasta el poste de la calle (se trata de una columna de madera para cables eléctricos ubicada a unos 60 metros, enfrente de la finca de Moreira) le salió un plato volador, y que se detuvo. Después el plato lo bajó, con puntería, allá en la plaza, je”. Sin disimular lo risible del relato, Fabre hace referencia a la Plaza San Martín, distante a 500 metros. “Decía que tenía un pinchazo, pero no sé, porque el pinchazo no está, no lo he visto. Según él, dentro del plato una enfermera de blanco le metió unas agujas en el brazo para extraerle sangre, y le sacaron como veinte litros, ¡más que a una vaca! Pero, para mí, el plato volador que vio se lo ha llevado de acá, je. ¡Es que estaba tomado…!. De cualquier forma -continúa-, nosotros tendríamos que haberlo visto, porque estábamos en la piecita, con la puerta entreabierta, y de acá se tiene que ver. Pero yo no he visto nada. Bernardino es un tipo trabajador y todo, pero creería que fue por el vino que se le subió a la cabeza”, concluye Fabre.

El desenfado visto en la narrativa de S.O. Moreira y C. Fabre, personas allegadas al protagonista de la historia y presentes junto a él en los momentos previos de su abducción, nos muestra con crudeza sus impresiones. Insoslayables al tiempo de examinar las circunstancias en que se produce el fantástico evento.

Entrevista con el médico Juan A. Breppe

El director del Hospital Luis A. Petrelli, de Caleufú, doctor J. A. Breppe, nos introduce en el tema comentando que había llegado al pueblo con el propósito de radicarse exactamente un mes antes del episodio. No conocía a nadie. “El 20 de julio de 1994, siendo las 5,00 horas de la mañana -empieza a narrar-, se hace presente en el nosocomio el señor Bernardino Cabrera, de 34 años, manifestando haber sido llevado o secuestrado por un objeto volador. En esas circunstancias, afirma haber sido súbitamente encandilado. Unos seres petisos de cabeza grande lo suben a una nave y, en su ingreso, advierte que se encuentra en una sala similar a un consultorio médico, o laboratorio químico, donde le sacan sangre. ¡Litros de sangre, según dice, como un bidón de veinte litros!”

El médico miró con escepticismo a su paciente, y le preguntó qué andaba haciendo a esas horas, obteniendo como respuesta que “había estado en una reunión de amigos comiendo un asado, y como era costumbre, dormía en la casa de su novia, o en la de un vecino de apellido Moreira -donde alquilaba una habitación- aunque, a veces, se iba a dormir a Buenos Aires”. Esto le llamó mucho la atención, despertando mayores sospechas, porque la ciudad capital se halla a más de 600 kilómetros de Caleufú.

Aún cuando se mostraba seguro y visiblemente aterrorizado, sus respuestas le hicieron pensar que se trataba de una persona que podía estar alcoholizada, o con algún tipo de delirio. Siguiendo con el interrogatorio, Bernardino sostuvo que la nave lo dejó en la plaza del pueblo. Al lograr bajar, más o menos orientado, se dirigió hacia el hospital, solicitando una consulta médica por la desmesurada extracción de sangre y al miedo que tenía de marearse.

“En ese momento, ante la revisión general, corporal, -continúa el doctor Breppe-, no encuentro signo alguno de pinchazos, pero él continuaba manifestando que le habían sacado esa sangre, del brazo izquierdo, con una gran aguja que no le dolía cuando entraba. Se encuentra con los signos vitales normales (presión, pulso, latidos y reflejos). No había ningún tipo de alteración. Le hago un diagnóstico presuntivo de delirio o etilismo, y lo cito para ese mismo día a las nueve de la mañana (unas tres horas después) a fin de efectuar un control médico, al cual nunca concurrió”. Jamás volvió a saber de él, salvo haberlo visto deambular por el pueblo. Sin poder llegar a solicitar una interconsulta, o practicarle un estudio que arroje resultados más precisos, cerró aquella presunción diagnóstica con la añadidura de un signo de interrogación

“Después, el personal de la institución, y todos aquí -comenta el facultativo- me dijeron que se trataba de un paciente psiquiátrico. A pesar de que la versión era bien sostenida y que consistía en mi primera experiencia (ufológica), pensé que era un delirante”. Sin embargo, con posterioridad algo le llamó la atención, haciéndole surgir una duda: “Esto ocurrió 18-19 días antes que se produjera la muy comentada estampida de animales en la zona (n: sobre la cual se tejieron variadas lucubraciones, algunas relacionadas con OVNIs). Porque si no fuera así -concluye el abnegado profesional-, creería sin cavilaciones que se trata de una fabulación”.

Otros datos médicos -que constan en su historia clínica-, complementan nuestra indagación sobre el protagonista del extraño caso. Por ejemplo, en 1987 tuvo un intento de envenenamiento en estado de etilismo agudo, según relato de sus familiares, por una ingesta de queroseno, pintura y champú. Meses más tarde, ingresa al hospital después de ingerir algunos centímetros cúbicos de perfume, luego de una abundante ingesta de alcohol. Tras estar internado, se le concede el alta médica con indicación de interconsulta con psiquiatría.

Después de haber reunido este conjunto de informes y opiniones, es claro advertir que son varios los aspectos de la vida de Bernardino C. que levantaron dudas sobre su estabilidad y ajuste social. No obstante, creímos conveniente verificarlo personalmente

Nuestro encuentro con Bernardino Cabrera

Desafortunadamente, en el primer viaje a Caleufú no fue posible entrevistarnos con el testigo, ya que -al parecer- no se hallaba en esa localidad. Transcurrieron dos meses antes que pudiéramos regresar y, por fin, encontrarlo. Era hora cercana al mediodía. Aún no había almorzado, pero Bernardino ya estaba en pleno vermú.

Al exponerle el motivo de nuestra visita, nos sorprende diciendo que está ocupado, y que para hablar con él, había que llamarlo por teléfono una semana antes para solicitarle una entrevista (!!), pasando a preguntar de inmediato por tres chicas, mujeres jóvenes, de Santa Rosa -no da sus nombres- que habían quedado en ir a verlo (??). Con cierto aire de lucimiento, e intentando mantener el equilibrio, nuestro aspirante a gallardo testigo se apuesta contra una pared. Manifestando nuestro asombro por disponer de tal tecnología, ya que actualmente vive en una precaria casilla, responde con algún titubeo que deberíamos telefonear a un familiar. De inmediato vuelve a preguntar: “Entonces, ¿ustedes no son…, de las chicas? Ellas quedaron en verme”, murmura por lo bajo.

Haciéndose notar requerido y molesto, descarga sus tensiones con golpes monótonos contra un viejo vehículo estacionado. Histriónico, tapa sus oídos con ambas manos -como no queriendo escuchar- cuando le preguntamos por el caso. Sin embargo, se muestra muy interesado y solicita ver los recortes de prensa donde se lo cita, hallando inocultable placer al advertir su nombre en los diarios.

Dice ponerse mal cuando cuenta lo ocurrido, aunque asegura tenerlo muy presente. A pesar de la resistencia inicial, no hace falta insistir demasiado para que acceda brindar un fragmentado, contradictorio y -por veces- confuso relato.

Parece poco probable que su contenido, descrito anteriormente en líneas generales, vaya a contribuir al esclarecimiento del episodio, aunque convenimos citar algunos puntos salientes de su nueva narrativa:

1) El caso no habría ocurrido el miércoles 20 de julio, sino -según afirma- el lunes 18, negando así lo expresado oportunamente ante la policía, el médico, y vecinos del pueblo.

2) No fue en la plaza pública de Caleufú donde habría sido dejado por los supuestos extraterrestres, sino, prácticamente en el mismo lugar de la abducción, a diferencia de lo que siempre hubo manifestado.

3) Según Bernardino Cabrera, el médico de Caleufú no le practicó examen alguno (“el médico ni me tocó, y quería darme una pastilla para dormir”, dice), al contrario de lo que señala el facultativo en ocasión de ser consultado sobre el episodio.

4) Asegura que los seres, al extraerle sangre, le dejaron una marca claramente visible. Aunque siempre remiso a exhibirla, en esta oportunidad y sin requerirlo, el protagonista nos mostró una cicatriz de unos tres centímetros en el antebrazo izquierdo, que -ni remotamente parecida a la ocasionada por pinchazos- él atribuye a la citada extracción de sangre (curiosamente, similar a otra que presenta cerca de la muñeca, sobre la que no da explicación). Sin embargo, recuérdese que cuando fue inspeccionado por el médico J. A. Breppe horas después del episodio, no tenía ninguna señal.

5) Afirma que tras producido el encuentro, y desde entonces, tiene problemas de tipo sexual. Sin ánimos de aventurar una explicación, no sería ocioso mencionar que dichos trastornos son frecuentes en sujetos alcohólicos, llegando al punto de anular la sexualidad genital, iniciando una profunda regresión, en la que especialmente impulsos pregenitales pasan a primer plano.

Los datos obrantes y la observación psicoclínica del testigo permiten advertir el peso de una estructura psicopatológica. Presenta una constitución cicloide, tendencias agresivas o irritables, cierta debilidad yoica (incapaz de soportar la abstinencia, el dolor, la espera), y un carácter dominado por los instintos, cuyos deseos aparecen con frecuencia encubiertos en la fantasía. Posee rasgos esquizoides y depresivos. Es posible constatar una fijación oral y características narcisistas con fuerte intolerancia a las tensiones, y frustraciones de su entorno. Sus mecanismos usuales son la fuga y la evitación, frente a la imposibilidad de enfrentar situaciones que lo lleven a resolver sus conflictos por una vía más madura.

Puede inferirse una predisposición a reaccionar a los efectos del alcohol, intentando satisfacer su arcaico anhelo oral y la necesidad de seguridad y de conservar la autoestima.

Consideraciones finales

La investigación nos ha llevado a indagar distintos aspectos de la personalidad de Bernardino Cabrera, la cual pone en evidencia que se trata de un sujeto con una patología psiquiátrica de base, mostrando un severo trastorno de conducta, en el que la ingestión excesiva habitual de alcohol acompaña el cuadro de deterioro de su salud mental y ajuste social. Al respecto, no sería vano determinar si existe un compromiso orgánico del sistema nervioso y efectuar un diagnóstico diferencial.

Desde luego, su padecimiento no alcanza a “explicar” por sí mismo el hecho descrito, pero arroja inexorablemente un manto de sospecha sobre la probidad del testimonio ofrecido. Aún más, si aceptamos que esa noche, momentos antes de ocurrir la abducción -según lo expuesto por sus dos amigos-, el testigo se había retirado en estado de ebriedad. Como es sabido, los signos conductuales de la intoxicación se deben al efecto depresor del alcohol sobre el sistema nervioso, que actúa como un anestésico general, produciendo un desarreglo de las funciones normales del cerebro (v.g., una concentración de alcohol en sangre del 0,40%, tiene como efecto percepciones erróneas, estuporosas o comatosas).

No se trata de sostener que un sujeto que haya bebido gran cantidad de alcohol -por razones sociales u otras-, en una ingestión episódica excesiva, alucina platos voladores (aunque posible de ocurrir). Aquí nos hallamos, en cambio, con un cuadro que revela el trasfondo de una personalidad sufriente, en donde se activa un conjunto de factores determinantes (socioculturales, familiares e individuales) que son, con frecuencia, los que impulsan aquellas visiones fabulosas.

Así, pues, el recorrido crítico de esta investigación permite inferir que el episodio narrado no tiene ningún asidero con la realidad. No escapa a pensar, incluso, en una flagrante superchería. Puede desprenderse con facilidad que Bernardino Cabrera no es, precisamente, lo que suele llamarse un testigo calificado, aunque -como dicen los creyentes- “no haya parámetros conocidos en ninguno de los casos registrados en el mundo, respecto a la selección de testigos”. Pero, más allá de su discutida calidad como testigo, el relato no ofrece la mínima consistencia y, por el contrario, posee muchos puntos oscuros, absurdos y contradictorios.

Una de las razones -sino la única- que pareciera respaldarlo o, al menos, hablar a su favor, es que el Dr. J. A. Breppe, procediendo al control médico rutinario no observó alteraciones significativas, como signos visibles de alcoholismo (aunque recuérdese que nuestro testigo se ausentó cuando fue requerido para un nuevo examen). Sin embargo, debemos hacer notar que Bernardino se habría retirado de la reunión de amigos en presunto estado de ebriedad a eso de las 23-23,30 horas, apareciendo por la guardia hospitalaria recién a las 5,00 de la mañana. Vale decir que hubo un período de cinco o seis horas (en el que se desarrolló su historia) antes de hacerse presente en el nosocomio.

Quizá sea pertinente mencionar que la experiencia narrada se inscribe en el contexto subsiguiente a la estruendosa noticia, difundida por todos los medios periodísticos, sobre “un científico (el psiquiatra John Mack) que asegura que son ciertas las historias de quienes se dicen secuestrados por extraterrestres” (v.g. rev. Conozca Más, Nº 69, julio 1994, ps. 9/15, et.al), anticipando la aparición de su libro Contactos (Abduction) en el mercado local.

Por otra parte, no es la primera vez que en la provincia de La Pampa ocurren episodios de este género. En abril de 1980, el vecino de Santa Rosa, Fermín Nelson Sayago, que por entonces tenía 32 años, vivió una rara experiencia cuando transitaba con su automóvil por una avenida y se le detuvo el motor. Al descender, advirtió a dos humanoides y, antes de poder ingresar al vehículo, uno de los seres le oprimió la cabeza y se desmayó, despertándose media hora después, a diez cuadras de su automóvil. Un hecho todavía más espectacular se produjo el 9 de agosto de 1983, cuando un comerciante de la localidad de Winifreda, Julio Platner, de 33 años, dice haber sido enceguecido por una potente luz y despertado dentro de una nave, en una suerte de quirófano muy iluminado, frente a cuatro seres, que le transmitieron mentalmente que no se asustara. Ubicado en un sillón o camilla, le extrajeron sangre de la muñeca y del codo del brazo derecho. Luego apareció en un camino vecinal que conduce a la Villa Marisol. También, el 29 de mayo de 1986 un joven de Santa Rosa afirmó haber sido visitado por dos seres en su casa, que parecían formar una pareja y eran de gran estatura.

El caso de Caleufú viene a cerrar, por un momento, el periplo de los informes sobre las visitas alienígenas en las regiones pampeanas. No obstante, la respuesta al interrogante inicial parece hallarse -como hemos ido discurriendo- en la psique humana, antes que en el espacio cósmico.

Referencias periodísticas sobre el caso:

La Arena, Santa Rosa, 20 agosto 1994; Crónica (vesp.), Buenos Aires, El Litoral, Santa Fe, El Territorio, Posadas, 21 agosto 1994; La Prensa, Buenos Aires, La Razón, Buenos Aires, Los Andes, Mendoza, 23 agosto 1994; y Crónica, Comodoro Rivadavia, 24 agosto 1994.

Bibliografía consultada:

Mack, John E. Contactos, Edit. Atlántida, Buenos Aires, 1995.

Page, James D. Manual de Psicopatología, Edic. Paidós Ibérica, Barcelona, 1982, Cap. XIII, ps. 321/337.

Vallée, Jacques. Pasaporte a Magonia, Plaza & Janés, Esplugas de Llobregat, 1972, p. 123 

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