El expediente de Clarence Clem: El OVNI que desafió a los cazas Hellcat en el sitio atómico de Hanford
El veterano aviador naval Clarence Clem detalla el avistamiento silenciado por la Marina en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.
por Luis Emilio Annino
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| Imagen ilustrativa. |
En los compases finales de la Segunda Guerra Mundial, mientras el Proyecto Manhattan operaba bajo el más estricto secreto en el complejo nuclear de Hanford (Washington), tuvo lugar un incidente aéreo tan extraordinario como silenciado por las autoridades militares. El aviador naval Clarence Clem, formado en Corpus Christi en 1944, fue testigo directo de la persecución de un objeto volador no identificado que sobrevoló una de las instalaciones de producción atómica más estratégicas de los Estados Unidos.
Una llamada de emergencia en la línea de vuelo
El incidente comenzó cuando los radares militares situados en la desembocadura del río Columbia, justo al oeste de la Estación Aeronaval de Pasco, detectaron un "bogey" (contacto no identificado) sobrevolando directamente las instalaciones de Hanford Ordnance Works. Ante el riesgo potencial para la seguridad nacional, se emitió una orden de alerta inmediata.
Las autoridades en la base enviaron al teniente comandante Brown al mando de un caza Hellcat F6F para interceptar y desafiar al intruso. Acompañándolo como respaldo despegó el alférez C.T. Neil, mientras que Clarence Clem permaneció en la torre de control coordinando las comunicaciones de ida y vuelta entre la oficina de radar y los pilotos en el aire.
Una "bola de fuego" brillante y sin masa visible
A medida que Brown se aproximaba al objeto, transmitió por radio descripciones desconcertantes de lo que estaba observando. Según el testimonio de Clem, el comandante Brown informó que no podía distinguir una estructura, fuselaje o forma física definida. En su lugar, lo único visible era una "brillante bola de fuego roja o anaranjada" situada justo frente a la cabina de su aeronave.
Inicialmente, el radar estimó que el objeto se desplazaba a una velocidad relativamente baja, entre 60 y 70 nudos (aproximadamente entre 65 y 75 mph). Sin embargo, cuando el F6F de Brown intentó acortar la distancia para ganarle posición, el misterioso objeto aceleró bruscamente. El piloto apretó el paso buscando alcanzarlo, pero la incandescente luz se alejó a una velocidad inalcanzable de forma silenciosa, esfumándose en la nada en dirección noroeste hacia la zona de Seattle.
Silencio oficial y la posterior desclasificación
A pesar de la gravedad de la incursión sobre una planta atómica altamente confidencial, la Marina de los EE. UU. nunca registró oficialmente la misión ni los detalles de la persecución en la bitácora de vuelo (logbook) de Clarence Clem ni en los informes de la escuadra. Para los pilotos involucrados, el suceso permaneció durante décadas como una experiencia profundamente desconcertante e inexplicada.
Siete meses después de que Clem brindara su testimonio en una entrevista, salieron a la luz documentos desclasificados del Ejército de los EE. UU. investigados por el ufólogo Robert Hastings. Dichos archivos confirmaron oficialmente que el radar militar sí había rastreado aeronaves no identificadas maniobrando sobre la instalación nuclear de Hanford en tres fechas distintas en enero de 1945, validando así la autenticidad histórica de los relatos de Clem y su escuadrón.
Modificado por orbitaceromendoza

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