domingo, 24 de noviembre de 2013

Pampa de Agnia, Chubut: Un accidentado viaje con humanoides (13 de octubre de 1978)

Pampa de Agnia, Chubut: Un accidentado viaje con humanoides (13 de octubre de 1978)
por Dr Roberto Banchs
Crédito: Visión OVNI



Conduciendo dos camionetas pick-up F-100, Alfredo Gianonni y Jorge Castillo, debían realizar un trayecto de 634 kilómetros por la ruta nacional 25, uniendo Trelew con Esquel, localidades situadas en la provincia de Chubut

Habían partido a las 19 horas del jueves 12 de octubre de 1978, desplazándose a una velocidad promedio de 80 Km/h, cuando al llegar al paraje Las Chapas, Castillo se adelanta a su compañero y se mantiene a cercana distancia. Alrededor de las 22 horas y unos 10 o 15 Km después de Las Plumas, en el Valle Los Altares, a éste le llama la atención ver a través del parabrisas una luz pequeña en el cielo que iba creciendo de magnitud, hacia la derecha y corriéndose distante a la izquierda.

Como la fuente de luz plateada crecía en intensidad, del mismo modo en que aumentaba la intranquilidad de Castillo frente al fenómeno, decide detenerse para consultar a Gianonni acerca de lo observado, quien no duda en decirle que se trata de un “plato volador”.

De inmediato Gianonni se anticipa presuroso en su pick-up y llega a la Estación de Servicio Los Altares, cerca de Paso de Indios, bastante antes que Castillo. Cuando este se encuentra allí con Gianonni, a las 0.15 horas (ya en la madrugada del viernes 13 de octubre), le reprocha haberlo dejado solo, a lo que su interlocutor sale al paso respondiéndole que había llegado hacía apenas 10 minutos. Castillo supone que no era verdad y decide consultarle a un empleado conocido de la estación, quien le manifiesta que había llegado en realidad hacía media hora.

La impactante presencia del OVNI: Después de cargar nafta, fueron al restaurante de la hostelería del Automóvil Club, donde dicen haber cenado algo de pescado y bebido unas gaseosas, refrigerantes. Ya más calmados, comentan lo sucedido al encargado del lugar -como hemos podido confirmar- y reanudan el viaje aproximadamente a las 2:15 horas. Ahora en el camino iban parando, conversaban un rato para evitar dormirse e iban bastante próximos, a una distancia de 30 metros. Gianonni iba adelante hasta que en un momento se detiene y expresa que tiene un gran dolor en la cabeza y se va a quedar porque no daba más, a lo que Castillo responde que iría a seguir pues estaban prácticamente cerca. En esos momentos va a descender de la camioneta y juntos observan un objeto de unos 3 metros de diámetro, de intensa luminosidad blanca, fosforescente, que parecía emitir un ligero sonido semejante al de un teletipo (“bip-bip-bip”), suspendido a un metro del suelo y a unos 10 m de los azorados testigos. Al ver el portento, Jorge Castillo se introduce en la camioneta, mientras que Alfredo Gianonni -aunque somnoliento y con el dolor de cabeza- logra alejarse primero y rápidamente del lugar. Fue entonces cuando el OVNI se elevó hasta dejarse de ver en contados segundos, en tanto que Castillo, imprimiéndole gran velocidad a su vehículo llega a superar a su compañero de ruta.

Los extraños ocupantes: En estas circunstancias Jorge Castillo, vivamente impactado, mira por el espejo retrovisor y observa “una cosa con muchas luces y dos cosas cuadradas en la parte de atrás de la camioneta”, donde transportaba cuatro tambores de tinta destinados al diario Esquel, de la ciudad homónima.

Tras recorrer unos 10 Km más y a eso de las 3 de la madrugada, cerca de Pampa de Agnia -localidad que sólo el mapa la revela-, Castillo vuelve a ver por el espejo y nota en el montacargas unas cuatro figuras “cuadradas” que estaban ‘como’ mirando los tambores. Mientras tanto, continuaba conduciendo muy alterado y atisbaba las figuras sin detenerse. Según una versión[2], al ser entregada la tinta a la imprenta, los operarios la encuentran mucho más fluida que las remesas anteriores de la misma fábrica y partida.

Habían hecho otros 15 Km, antes de subir una cuesta muy larga, cuando insiste en quedarse Gianonni -que venía muy cerca, pero sin advertir nada extraño-, pues se hallaba muy fatigado. Curiosamente, Castillo dice que no obstante seguía viendo a las figuras humanoides por el espejo y también a una nube gris ovalada que parecía acompañar su marcha a un costado. Empero, el testigo da la impresión de contradecirse cuando señala la ubicación de Gianonni respecto a él, y aquí conviene agregar que en ningún momento Gianonni ve o se da por enterado de la presencia de los presuntos ocupantes, pese a que en aquellos momentos hablaban a los gritos desde dentro de las camionetas, apareados en la ruta.

Cuando veía a esas figuras, Castillo iba a unos 70 Km/h (recordemos que los vehículos estaban en ablande) y al momento de encender la luz de la cabina para ver si aún continuaban los seres atrás, ya que la visión no podía ser nítida, notaba con sobrada sorpresa que no había nada, sólo los cuatro tambores de tinta. En cambio, apagaba la luz, y volvía a verlos.

Visión de las montañas: Alfredo Gianonni no podía seguir y decide detenerse a dormir un rato. Castillo, por su parte, optó por proseguir el viaje con gran temor. Al llegar a una subida muy empinada, advierte que “las montañas de los costados del camino se juntan como si fueran de goma -sostiene Castillo-; se unen, me cierran el camino; quizá yo estaba mal y tomándome de la cabeza me detengo y pienso: pasaré, no pasaré; me llevarán, no me llevarán…” Sin embargo, instantes después apaga las luces y las montañas vuelven a su lugar, cuando -de pronto- ve fugazmente como dos humanoides van aproximándosele, caminando por la desolada ruta patagónica. Tenían un metro y medio de estatura y un aspecto de astronautas con uniformes blancos. Al verlos, enciende nuevamente la luz y se disipa la inquietante visión, que calcula haber durado apenas un segundo.

Ante tales imprevistos, intenta en vano ir a buscar a Gianonni, pues se encontraba extenuado y con fuertes dolores de cabeza y del brazo -seguramente por la fuerte tensión nerviosa y muscular- quedando la pick-up atravesada en el camino, con todas las luces encendidas. Se arroja en el asiento cubriéndose con unas alfombras que llevaba de muestra y deja transcurrir un tiempo inestimable, hasta que aparece Gianonni sorpresivamente y le insta a seguir juntos. Desplazándose a una velocidad de 80 Km/h, Castillo va a unos 10 o 20 m atrás observando siempre por el espejo al misterioso objeto de aspecto nuboso.

¿Un vuelco inusitado?: Faltaban menos de 60 Km para arribar a Esquel, cuando en las proximidades de Río Tecka, la camioneta conducida por Gianonni “se deslizó en la banquina y levantó en el aire, cayendo en un zanjón muy profundo”, según la descripción de Castillo, quien no duda en atribuirlo al raro fenómeno que estaba observando, añadiendo que el vehículo “se levantó de adelante, sin voltear ningún ‘guarda-raid’ de cemento, pasando por encima de ellos como levantada; además no tiene nada roto, nada -agregó-; sólo el techo abollado, como si la hubieran levantado y dado vuelta”. Gianonni quedó contra el volante y, aunque algo golpeado y con una pierna aprisionada, exclamó que estaba bien. Bajó entonces Castillo para auxiliarlo y, dejando la luz interior encendida y el motor en marcha, lo introdujo en su camioneta y en ella arribaron, finalmente, pasadas las 6 de la mañana a Esquel.

Un análisis del caso

Al realizar nuestra investigación, aproximadamente un año después de ocurrido el episodio, debimos recorrer los 634 kilómetros que Alfredo Gianonni y Jorge Castillo efectuaron aquellas jornadas del 12 y 13 de octubre de 1978, cubriendo en automóvil las localidades de Trelew, Las Plumas, Paso de Indios, Pampa de Agnia, Río Tecka y Esquel. A excepción de las zonas aledañas a las poblaciones que fueron origen y destino del accidentado viaje, la vasta región patagónica transitada por los testigos tiene una característica desértica y desolada, paso obligado entre aquellas dos localidades sureñas y nexo entre la costa atlántica y la cordillera andina.

Examinando someramente el informe, es fácil notar que los presuntos hechos anómalos descriptos por los testigos son los siguientes:

a) Avistamiento de un fenómeno aéreo inusual.

b) Observación de humanoides que desaparecen fugazmente ante Castillo.

c) Visión de montañas que le cierran el camino.

d) Vuelco inusitado y sin daños de la pick-up de Gianonni.

e) Versión sobre un cambio sugerente en la densidad de la tinta transportada.

Para intentar responder adecuadamente a los interrogantes suscitados, procedimos a reunir valiosos testimonios y antecedentes que permitieran hacer una reconstrucción fidedigna de lo acontecido durante esa madrugada y formular algunas reflexiones.

Los fenómenos aéreos: Aparentemente, el OVNI presenta tres fases discernibles que corresponden a distintas situaciones del trayecto: comienza como un elemento puntual de creciente magnitud luminosa; le sigue una aeroforma de arco de circunferencia; y concluye como una pequeña nube ovalada que da la impresión de seguirlos. En rigor, no se ha establecido si se trató de un mismo fenómeno, siendo especialmente muy dudosa la identificación de la última fase como fenómeno inusual, por su notoria semejanza con una formación nubosa de origen natural y por las circunstancias emocionales en que fue observado dicho elemento aéreo. En cambio, la segunda imagen del objeto, más cercana y definida, sugiere otro intento de explicación. Al respecto, la Luna se hallaba en su 11ª fase creciente, con el 89.32% de la fracción iluminada a las 3 horas, al sur (hacia donde presumimos fue avistado el supuesto OVNI), en azimut 190° 86’, y con una declinación de -5° 1 min 4 seg, esto es, elevándose apenas sobre el horizonte (fuente: C. Demaría); lo cual coincidiría con la ubicación del “objeto de intensa luminosidad blanca” (demás no está decir que la Luna, cercana al horizonte, aparece de gran tamaño debido a que la atmósfera actúa como una gigantesca lente).

La distante fuente luminosa inicial no permite, por el momento, una interpretación adecuada. Con todo, esta fase es la que produce una real motivación en los testigos, que surge como duda acerca de la naturaleza de lo que estaban viendo (“Gianonni, ¿qué es lo que ves ahí arriba?, ‘Es un plato volador’, me dice” -J. Castillo). La segunda y elocuente fase provoca en ellos un fuerte impacto (shock) que se manifiesta como sensación de terror, en forma inhibitoria en uno, y de pronta huída en el otro (“Le pregunto a Gianonni ¿qué hacemos?; él -sin mediar palabra alguna- salió primero a gran velocidad” –J. Castillo). La tercera imagen vista, sólo por Castillo, resulta muy ambigua (“Mirando a un costado, siempre me acompañaba una forma ovaladita, una nube…” –J. Castillo). Es fundamental señalar que esta fase de la observación -y otras referidas más adelante- ocurren luego de una situación realmente traumática y como subproducto del avistamiento de un fenómeno para ellos perturbador.

Seres en la oscuridad: Es posible convenir que lo indicado habría inducido una fantasmagoría, es decir, la representación de figuras por medio de una ilusión óptica, o deformación de la realidad, creyendo percibir en la oscuridad y siempre a través del espejo retrovisor, a cuatro humanoides en el montacargas de su camioneta, donde hay -precisamente- cuatro tambores de tinta, denotando una ambigüedad semejante.

Cuando el joven testigo de 31 años encendía la luz “para ver si estaban estas cosas atrás, no veía nada”. Es indudable que ‘el temor a la oscuridad’ desempeña también un papel preponderante, dejando irrumpir sus fantasías inconscientes. No es casual que, pese a la falta de luz ambiental, una constante sensación persecutoria u espiatoria lo que más veía eran los ojos de los supuestos seres, “como si me estuvieran mirando”. Castillo parece sincero en sus declaraciones, pero incurre inclusive en contradicciones cuando recuerda la ubicación de su compañero, quien no llega jamás a observar a los presuntos humanoides, ni siquiera cuando supuestamente seguían en el montacargas y Gianonni se detiene a un costado del vehículo conducido por Castillo. Reforzando aún más nuestra tesis, cabe agregar que tampoco alcanza a presenciar ninguno de los fenómenos extraordinarios que Castillo afirma haberse producido después de la abrupta e impactante aproximación del OVNI. Significativo, pues. Igualmente sospechosa resulta la visión de las figuras “caminando por la ruta”, teniendo en cuenta lo expuesto y la breve duración de la misma, de apenas un segundo.

Los grandes obstáculos: Otro de los hechos que pueden causar asombro ocurre luego de transitar Castillo por una parte tortuosa del camino (recta, zig-zag y pendiente pronunciada), cuando nota aterrorizado como “las dos partes de la montaña de los costados se juntan como si fueran de goma; se unen; me cierran el camino…” La sensación de las montañas que le cierran el paso, nos remite invariablemente al temor hacia los grandes obstáculos, que le impiden seguir e impulsan a reencontrarse con su compañero. Esta experiencia visionaria es interesante, pues, parece obvio agregar que -seguramente- las montañas no se movieron de allí. No obstante, se puede pensar con cierta dote imaginativa que esta ilusión visual pudo haber sido inducida a Castillo por los ocupantes. En cuyo caso cabría suponerse también que las mismas cuatro figuras son ilusiones suscitadas por… cuatro tambores de tinta.

“Un vuelco común”: Brindándonos una amplia colaboración, dialogamos con Salim Bestene, gerente de la concesionaria de automotores Ford en Esquel, quien nos informó que ambas camionetas eran traídas a su agencia desde Buenos Aires, siendo Gianonni y Castillo los responsables de conducirlas desde Trelew hasta su destino. Estos datos surgidos de la indagatoria resultan de singular importancia, pues aún quedaban por develar algunos aspectos aparentemente extraños del episodio, como ser el vuelco inusitado narrado por Castillo y la presunta inmunidad de la camioneta tras el accidente. Disipando cualquier duda al respecto, contradice lo manifestado por Castillo indicando que la misma presentaba numerosos daños: el techo de la cabina, en todo el lateral izquierdo y en la parte delantera del rodado. Como la pick-up fue prontamente reparada y para confirmar su declaración, nos entregó las únicas copias fotográficas que disponía de las consecuencias del accidente, las cuales muestran al vehículo desde varios ángulos con fuertes abolladuras en los lugares indicados. Acotemos que las pericias efectuadas por la compañía de seguros señalan que se trató de un “vuelco común”. Aunque Bestene afirma creer en la existencia de los OVNIs y en la probabilidad de que Gianonni y Castillo hayan sido realmente testigos de uno de estos fenómenos, opina que se trató de “un accidente ordinario debido a un desplazamiento lateral de la camioneta por la banquina, al quedarse su conductor dormido al volante”. A la clarísima explicación, cabe recordar la continua fatiga y somnolencia que tenía durante el largo trayecto.


 
 

Asimismo, Bestene confirma los rumores de que Gianonni no conducía desde bastante tiempo atrás y de que esto pudo haber contribuido para que se produjera el accidente. Sin embargo, en una de las entrevistas que mantuvimos con Gianonni, afirma -por el contrario- haber estado conduciendo durante los tres años en que estuvo residiendo en Esquel, habiéndose mudado poco tiempo después a Buenos Aires para desempeñarse como encargado de aprovisionamiento para el personal de una compañía aérea. Alfredo Gianonni intentó posponer en varias ocasiones una entrevista, pero algo renuente a hablar en profundidad del asunto, reconoció que la camioneta había sido seriamente dañada, remarcando la vívida impresión causada por el tumbo y remitiéndose permanentemente a la descripción de Castillo para explicar las características del vuelco (“Según Castillo, mi vehículo voló literalmente en el aire a 2 m del pavimento”). No obstante, para él lo más inexplicable del suceso es cómo resultó ileso del accidente, el cual se produjo de improviso y sin darse cuenta cómo ocurrió.

Finalmente, sobre la versión que la tinta transportada en tanques de veinte litros se halló en días posteriores más fluida que la habitual -lo que añadiría un nuevo ingrediente extraño al episodio-, consultamos a Oreste Massacese, secretario de redacción del diario Esquel, y a varios operarios, asegurando que “no se advirtió ningún cambio” en la tinta respecto a otras partidas recibidas.

Consideraciones finales

En suma, la fatiga propia del viaje, la acentuada somnolencia y cefalalgia, la fuerte y constante tensión nerviosa a la que se sometieron -en particular, Castillo-, y la percepción de variados estímulos externos, ha dado lugar en una personalidad aparentemente vulnerable a esta clase de sucesos, un conjunto de visiones extraordinarias, que no han sido esta vez la manifestación directa de un fenómeno anómalo, y sí –quizá- de lo que alguien llamó ese “gran temor por lo desconocido”. Y Jorge Castillo lo sabe. Al menos, con la serenidad del tiempo ha dejado entrever una duda y reflexionando: “Tal vez lo mío fueron sólo visiones…”

Referencias

Zerpa Fabio, Los hombres de negro y los ovnis, Plaza & Janes, E. de Llobregat, Barcelona, España, 1979, paginas 113/123.

[1] Este artículo fue publicado originalmente en Los Identificados. Casuística ovni con ocupantes en Argentina, N° III, Buenos Aires, julio de 1993, páginas 17-22.
[2] Cuarta Dimensión, Buenos Aires, No. 66 (agosto 1979), Págs. 36/42. 

http://www.visionovni.com.ar/modules/news/article.php?storyid=883

sábado, 23 de noviembre de 2013

Cinco variedades convincentes de extraterrestres en el cine

Cine de otro mundo
Cinco variedades convincentes de extraterrestres en el cine
Las películas de ciencia ficción están llenas de extraterrestres, pero ¿cuáles realmente nos convencen de que estamos ante la presencia de algo de otro mundo?




Antes de que el género de la ciencia ficción tuviera un nombre, los escritores se preguntaban acerca de la vida en otros planetas. Los filósofos, astrónomos y dramaturgos estuvieron sugiriendo que las civilizaciones podían existir en otros mundos en el siglo 17, y algunas de las primeras piezas de película teatral -como la de Georges Méliès Viaje a la Luna (1902)- trataron de imaginar a qué podrían parecerse los extraterrestres. Pero en las décadas transcurridas desde aquella película muda clave, sólo un puñado de cineastas han gestionado con éxito para describir convincentemente lo que una forma de vida extraterrestre podría ser o comportarse, y todo el terror y el temor que se puede sentir si tuviéramos que encontrarnos con uno. 

Estas no son necesariamente películas llenas de impresionantes efectos especiales -en algunos casos, los extraterrestres no se muestran en pantalla en absoluto. Más bien, se trata de formas de vida exóticas que son convincentes desde un punto de vista de las ideas.

En lugar de tratar de elaborar una lista exhaustiva, en su lugar hemos analizado los diferentes tipos de extraterrestres que hemos visto en las películas -los divinos, los bacterianos, los sociales, los mecánicos, los animales- y cómo cada variedad ha logrado convencernos de que estamos en presencia de algo realmente extraterrestre.
 

Inteligencias incognoscibles

Crédito: brooklynframeworks.com
Publicado por primera vez en 1961, Solaris, del autor polaco Stanislaw Lem, contenía tal vez el mejor ejemplo de inteligencia extraterrestre incognoscible. Adaptada a la pantalla tres veces -en 1968, como una película rusa para TV, luego por Andrei Tarkovsky en 1972, seguido de Steven Soderbergh en 2002- se trata de la investigación científica sobre la naturaleza del océano del planeta de ese nombre. El protagonista Dr. Kelvin llega a una estación que orbita Solaris para encontrar a sus ocupantes distantes y rebeldes, el planeta parece tener algún tipo de efecto sobrenatural en ellos, pero ¿qué?. 

Kelvin descubre que el océano de Solaris es esencialmente una gran conciencia y que de alguna manera tiene el poder de leer los pensamientos de sus visitantes y traer los rostros de su pasado perturbador como una realidad física. En el libro, este descubrimiento se desarrolla como una historia de procedimientos detectivescos, en la adaptación de Tarkovsky, es un drama filosófico operístico, en la película de Soderbergh, es un trágico romance. Solaris puede inclinarse hacia todas estas interpretaciones porque la idea en su centro es muy hipnótica -la inteligencia del océano está tan más allá de nuestra comprensión que sólo puede comunicarse con nosotros a través de los fantasmas. 

Crédito: allpostersimages.com
Esa misma sensación de asombro ante el cosmos y los desconocidos seres inteligentes que podrían estar al acecho en algún lugar, está por todas partes en la película de Stanley Kubrick 2001: Una odisea del espacio. Sus extraterestres no sólo son mayores que nosotros como civilización, también han usado su tecnología para dar forma a nuestro destino y, en definitiva, nos llevan a su ubicación en algún lugar más allá de Júpiter. 

Las inteligencias extraterrestres de Solaris y 2001: Una odisea del espacio -junto con Contacto de Robert Zemeckis o la película independiente de William Eubank de 2011, Amor- son convincentes, ya que apuntan a mucho, pero muestran muy poco. Los imponentes monolitos negros que vemos elevarse sobre los monos y los exploradores del espacio o caen a través del espacio, son piezas inolvidables de la tecnología extraterrestre porque son tan mínimos que sólo podemos adivinar de lo que están hechos o la forma en que podrían funcionar. 

Despojado de diseños tontos o efectos especiales, estas representaciones de la vida extraterrestre son eternss e inquietantes, al igual que los humanos primitivos temblaron de miedo ante el poder desconocido que les causó el trueno y el relámpago, por lo que sólo podemos estremecernos ante la inmensidad de estas inteligencias desconocidas.

Crédito: movieposter.com
Es cuando las películas tratan de introducir la lógica, que este hechizo casi primitivo se rompe. Encuentros Cercanos del Tercer Tipo de Steven Spielberg introdujo la misma sensación de asombro cósmico, pero su Edición Especial de 1980 añadió una escena final en la que se muestra al protagonista Richard Dreyfuss en el interior de una nave espacial extraterrestre.

Spielberg más adelante sacó esta escena otra vez, con razón, diciendo que "el interior de esa nave nodriza es del dominio exclusivo de la imaginación del público". Arthur C Clarke dijo la famosa frase de que la tecnología avanzada sería "indistinguible de la magia", y en las películas, la magia es más potente cuando la tecnología extraterrestre está implícita y no se muestra explícitamente.

Enfermedades horribles y parásitos

Crédito: knoji.com
En las películas, los invasores alienígenas más convincentes son a menudo los más primitivos. La Amenaza de Andrómeda, basada en la novela de 1969 de Michael Crichton y precisamente dirigida por Robert Wise, tiene una mirada científica y altamente convincente en lo que podría suceder si un organismo extraterrestre se extendiera entre población de la Tierra. Con el germen extraterrestre eliminando a todos menos dos habitantes de un pequeño pueblo de Nuevo México, un grupo de científicos en un laboratorio subterráneo están en una carrera contra el tiempo para descubrir la naturaleza de la amenaza, la que hace que la sangre se coagule en las venas.

Al igual que muchas de las historias de Crichton, este escenario inquietante tiene una base en la posibilidad científica. Los científicos han dicho desde hace tiempo que la vida extraterrestre podría existir en formas simples en algún lugar en nuestro propio sistema solar, ya sean bacterias en los cometas o microorganismos en Europa. Los científicos han estado escribiendo acerca de la posibilidad de enfermedades que llegan desde el espacio exterior durante años, y dos profesores, incluso sugirieron que a finales de los 90s la epidemia de la enfermedad de las vacas locas pudo haber tenido un origen extraterrestre.

Crédito: plus.google.com
Historias como éstas, y sobre todo nuestro propio miedo a la enfermedad y a la invasión del cuerpo, son los que hacen que las amenazas alienígenas en películas como La Amenaza de Andrómeda y La Invasión de los Ladrones de Cuerpos (1956) inquieten de modo intemporal. La serie de televisión británica de 1953 The Quatermass Experiment -y su posterior adaptación al cine, The Quatermass Xperiment- fue una de las primeras historias en la pantalla que sugerían que los astronautas podrían encontrar algo desagradable y corruptor en sus viajes, con el explorador espacial superviviente estrellándose en la Tierra y mutando en una criatura cuyas esporas pueden acabar con la vida en nuestro planeta.

Crédito: fotos.org
Incluso la criatura en el centro de El Enigma de otro Mundo (1982) se podría contar en esta categoría, ¿es un organismo inteligente, o una entidad tipo enfermedad que copia la mente, así como los cuerpos de sus huéspedes? Ya sea en sentido estricto una enfermedad o no, el monstruo es tan terrible porque su propagación es tan insidiosa.

Estas películas presentan formas de vida de otros mundos que son teóricamente plausibles, no se puede razonar con ellas, y físicamente nos afectan de maneras impredecibles y horribles.


Invasores mecánicos

Si hay una cosa que mantiene a los aspirantes a invasores de atacar a nuestro planeta cada semana, es la inmensidad del espacio mismo. Con los científicos sugiriendo que incluso los planetas habitables más cercanos podrían estar a varios años luz de distancia, sólo las civilizaciones más altamente avanzadas tendrían la oportunidad de llegar a nosotros; por su parte, la NASA está actualmente tratando de demostrar que es posible construir un motor deformador para viajar más rápido que la luz.

Crédito: thecinema.blogia.com
Esto nos lleva a un tipo menos común pero interesante de visitante extraterrestre en el cine -el mecánico. Kronos, dirigido por el maestro del cine clase B Kurt Neumann y lanzada en 1957, muestra una máquina invadiendo la Tierra para robarle la energía eléctrica que utiliza para llegar a ser cada vez más grande. Incluso dejando caer una bomba atómica, eso hizo que simplemente aumentara sus proporciones de manera descomunal, hasta que estuvo pisando fuerte sobre las ciudades y aterrorizando a la población.

El mismo Kronos es un simple efecto especial, que consiste en poco más de dos cajas negras apiladas una encima de la otralo cual tiene sentido, dado que toda la película se rodó en dos semanas. A pesar de esto, la idea detrás de Kronos es una reflexión: si los extraterrestres no podían visitarnos en persona, ¿no enviarían máquinas de inteligencia artificial para hacer el trabajo en su lugar?

La idea de una máquina alienígena asesina planetaria era lo suficientemente convincente como para convertirse en la base de un episodio de Star Trek: The Original Series 10 años después (The Doomsday Machine), y algunos elementos entran en juego en Oblivion de este año. Historias como éstas postulan la idea de que, si los extraterrestres vienen de visita, pueden adoptar la forma de dispositivos de IA (inteligencia artificial) en lugar de humanoides de ojos almendrados.

Sociedades inusuales

La representación convincente de una sociedad extraterrestre es una cosa difícil de lograr, ya sea en libros o en la pantalla. Después de todo, lo más probable es que las formas avanzadas de vida en otros planetas no sólo no se verían como nosotros, sino que su cultura y estructura social también serían tan diferentes como para ser irreconocibles.

Los Primeros Hombres en la Luna
de HG Wells fue uno de los primeros libros en imaginar el aspecto de una raza extraterrestre en su propio hábitaty en la mente de Wells, estas criaturas lunares (o selenitas) son seres como hormigas de cinco metros de altura, que vivían por debajo de la superficie de la Luna. Dispuestos en una jerarquía estricta, los selenitas son criados para su propio propósito específico, con algunos adaptados físicamente al trabajo, por ejemplo, mientras que otros tienen grandes cerebros y criados como intelectuales.

Crédito: stephenjoneseditor.com
La idea de extraterrestres como insectos sociales es el que rápidamente se apoderó de la ciencia ficción, y su uso ha dado lugar a algunas de las sociedades extraterrestres más memorables y convincentes en el cine. Aunque la adaptación de 1964 de Los Primeros Hombres en la Luna de Nathan Juran H era una aventura bulliciosa en el fondo, se las arregló para esbozar una visión muy interesante de una raza de criaturas selenitas viviendo debajo de la superficie lunar.

Nigel Kneale, que escribió el guión de Los Primeros Hombres en la Luna en 1964, también creó el clásico Quatermass and the Pit, que comenzó como una serie de televisión de la BBC a finales de 1950 y más tarde fue adaptada como película en 1967. La historia de Kneale, inspirándose en Wells, sugirió que Marte una vez fue poblada por seres como langostas que tuvieron una participación directa en la evolución de los seres humanos. Aunque los propios extraterrestres sólo se vislumbran brevemente, sus siluetas como demonios e intereses científicos inquietantes -tales como la eugenesia- fueron realmente memorables.

En última instancia, las sociedades extraterrestres en las películas tienden a reflejar la nuestra, o proporcionan un opuesto inquietante. En donde las culturas humanas suelen ser individualistas, las culturas extraterrestres son a menudo una horda colectiva, impulsada por la fría lógica y la ciencia.


Animales agresivos

Crédito: impawards.com
Este quinto tipo de película de ciencia ficción introduce una forma de vida alienígena que no es ni tan imponentemente evolucionada como las de Solaris o 2001, ni básicas como los de La Amenaza de Andrómeda. Alien de Ridley Scott nos trajo lo que es sin duda la última criatura extraterrestre, una entidad con un ciclo de vida pensado a fondo, desde su origen parasitario hasta imponer su forma final. Un montón de otras películas de ciencia ficción habían introducido monstruos oscuros antes, pero ninguno se había sentido tan real como el diseñado por HR Giger para Alien.

Su crecimiento en el estómago del infortunado Kane (John Hurt) no sólo creó uno de los grandes momentos impactantes en las salas de cine de los 70s, sino que también representó la talla humanoide del extraterrestre. Se parecía un poco a un hombre porque había nacido de un hombre -algo alegremente jugado en Alien 3. Lo mejor de todo, la fantasmal presencia del extraterestre, casi en silencio introdujo muchas preguntas intrigantes que persistían después de haber sido sacado de la escotilla de una cápsula de escape: ¿qué tan inteligentes son estas bestias estelares? ¿Sugiere su anatomía biomecánica que son algún tipo de arma artificialmente creada?


Tanto con la dirección de Scott y el diseño inolvidable de Giger que sugieren tanto, no es sorprendente que ninguna otra película de ciencia ficción haya logrado crear una criatura tan sorprendente. Pitch Black, Riddick de este año y hasta el propio Prometheus de Ridley Scott, han introducido sus propias silenciosas y deslizantes formas de vida extraterrestre, pero ninguno ha sentido tanto escalofrío de otro mundo como con la bestia en Alien.

Como Ash (Ian Holm), una vez se maravilló: "Admiro su pureza. Despejada de su conciencia, remordimiento o delirios de moralidad..."

viernes, 22 de noviembre de 2013

¿Se puso en contacto con los extraterrestres? Piense antes de llamar

¿Se puso en contacto con los extraterrestres? Piense antes de llamar
por Seth Shostak

Seth Shostak, astrónomo senior, Instituto SETI (Crédito: seti.org)

Mi e-mail está mechado con frecuencia con pepitas interesantes, como esta revelación:

"Los extraterrestres están en contacto. Siempre que uso mi computadora, subrayan ciertas palabras extrañas en la pantalla ... Es un mensaje".

Es posible. Por otra parte, tal vez el corresponsal debería desactivar el corrector ortográfico de su procesador de textos.

Es tan predecible como una comedia de baja calidad, pero todos los días llego a mi oficina a sabiendas de que antes de la hora de irme, voy a tener por lo menos una llamada telefónica o un correo electrónico de alguien que tiene una noticia tan sorprendente que debería sacudir el mundo como Mick Jagger en una gira. Generalmente, estas personas están llamando o escribiendo para reportar algo extraño en el cielo o una rareza en una foto. De vez en cuando me informan de que seres de piel lisa de otro mundo extralimitan claramente los límites del comportamiento cortés porque les han secuestrado durante unas horas de acoso malicioso.

Estos corresponsales, todos los cuales son evidentemente sinceros, en su mayoría desean compartir una prueba irrefutable de la presencia
o influencia alienígena. Algunos afirman haber desarrollado una teoría impresionante de la física que hace que todos los cursos de posgrado sean temas obsoletos. 

Cualquiera sería un conocimiento de un orden superior. Cualquiera podría alterar la trayectoria futura de la humanidad. Me sentiría halagado de que alguien quiera que yo sea uno de los primeros en saberlo.

Con los años, me he ocupado de miles de este tipo de comunicaciones, y supongo que es inevitable que me haya vuelto un poco obsoleto por las historias, que son en gran medida repetitivas. Es apenas un secreto de que soy escéptico de las afirmaciones de que los extraterrestres están fuera y alrededor de nuestro planeta.

Aún así, trato de responder a cada uno de estos correos y llamadas telefónicas, ya que, después de todo, no es una violación de la física viajar de un sistema estelar a otro. Por difícil que sea, me resisto a la tentación de llegar a ser tan endurecido en mi escepticismo como para erigir un escudo en contra de considerar posibles nuevas pruebas.
 

En efecto, una inflexible actitud es uno de los dos argumentos principales hechos por la comunidad OVNI para explicar por qué la corriente principal de los científicos dudan de sus afirmaciones: Se lamentan de que los científicos de cabeza puntiaguda simplemente no van a ver la evidencia. Así que me lo tomo como una advertencia.

Su otro argumento, que la mejor evidencia está siendo ocultada por el gobierno, es una tontería. Implica una conspiración mundial de los gobiernos, así como una capacidad asombrosa de los extraterrestres para asegurar que todas las pruebas de su presencia sean de exclusiva recolección por los organismos federales o militares secretos.

Pero realmente me esfuerzo para mantener una mente abierta. Después de todo, cualquiera puede hacer un descubrimiento científico. Y si ese alguien está fuera de los acogedores salones de la academia, y deslucido tanto por la credibilidad profesional como por una pared de pieles de oveja enmarcadas, ¿cómo pueden hacerle caso? A diferencia de las instituciones de investigación, no saben -ni sabrían- cómo hacer frente a las revistas especializadas que son los carteles publicitarios de la ciencia.
 

Así que defenderán su caso con alguien del que pueden haber oído hablar o que pueden encontrar fácilmente, como a mí.

Sin embargo, me gustaría ofrecer un servicio de preguntas frecuentes para los que llaman o escriben afirmaciones extraordinarias. Estas son las cosas para evitar, o al menos tener en cuenta, antes de llegar a usar el teléfono o abrir su computadora portátil:
 

1. No me aseguren que usted tiene la prueba única de los extraterrestres en la Tierra. Todo el mundo dice eso. Es una bandera roja. Así que dígame cuál es la evidencia.

2. No me pidas que viaje a ver la evidencia. Descríbala o fotografíela.

3. No esperes que "termine el análisis para usted". Newton no le preguntó a alguien que trabaje en los detalles de la mecánica clásica cuando vio caer una manzana.
 

4. Si tienes objetos misteriosos en las fotos, verifique con un amigo fotógrafo primero. La mayor parte de las supuestas "naves de otro mundo" que he visto en las fotos son muy buenos candidatos para aviones o son bien conocidos aspectos de las cámaras, como los reflejos internos en la lente. Si la prueba no es más que una mancha brillante en la foto, es totalmente ambiguo y no convencerá a nadie.

5. Tenga en cuenta que hay organizaciones que se especializan en la investigación de avistamientos de OVNIs y otros eventos similares. MUFON (Mutual UFO Network) tiene un botón en su página de inicio donde se puede reportar un avistamiento. La mayoría de las organizaciones académicas y de investigación es poco probable que ayuden mucho. No tienen el tiempo, el dinero o el fondo requerido.
 

6. No enviar e-mails a todos los que se pueda imaginar, incluyendo el actual inquilino de la Casa Blanca, el Pentágono, la NASA y a todos los expertos que ha visto en la televisión, a no ser que le dé satisfacción rellenar sus carpetas de spam.

7. Si sueno escéptico, por favor, no me digas "Yo sé lo que vi!" Todo lo que ves es filtrado a través de su sistema visual (imperfecto) y el cerebro (también imperfecto, a pesar de lo que su madre le ha dicho). El testimonio de los testigos es el peor tipo de evidencia en la ciencia.

No prometo estar convencido, pero trato de escuchar.
 

http://www.huffingtonpost.com/seth-shostak/contact-with-aliens-think_b_3714271.html 

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jueves, 21 de noviembre de 2013

Fotografía OVNI en el sur de Italia causa debate entre los ufólogos italianos

Fotografía OVNI en el sur de Italia causa debate entre los ufólogos italianos
por Alejandro Rojas

Fotografía tomada el 17 de agosto de 2013 en Monte Sant'Angelo, sur de Italia. (Crédito: CUFOM)

Un turista capturó una imagen extraña en una de las fotografías que tomó durante su visita a Monte Sant'Angelo, en el sur de Italia. Envió las fotos a los investigadores locales de OVNIs que no se ponen de acuerdo en lo que se refleja en la imagen. 

Este caso nos fue enviado por la organización de investigación OVNI italiana Centro Ufologico Mediterraneo (CUFOM). Dicen que recibieron esta fotografía a través de su página web, y les pareció lo suficientemente interesante como para que sus expertos la miren.

El testigo dice que no notó nada raro cuando tomó la fotografía, pero sólo notó al extraño objeto una vez que la descargó. Normalmente, esto plantea una bandera roja, porque a menudo en estos casos el objeto resulta ser algo mundano como un pájaro o un insecto. Sin embargo, los expertos del CUFOM no creen que sea así en este caso.

Aquí está el informe completo del testigo:

Hola a todos del Centro OVNI del Mediterráneo. Me dirigí a ustedes sabiendo de su gran experiencia en el campo de los OVNIs y realmente creo que son buenos. V el contacto porque tengo una foto de la parte trasera de una persona que estaba fotografiando, me di cuenta revisando la toma en la computadora, que hay un extraño objeto volador que no puedo descifrar. La foto fue tomada el 17/08/2013 a las 16:00 en Monte Sant'Angelo, en la provincia de Foggia, mientras yo estaba de vacaciones, con una cámara digital con una resolución máxima (12,1 megapíxeles). En el momento del disparo, como se ha mencionado, tal vez por la distracción, a simple vista, no habíamos visto nada ninguno de nosotros. Nos dimos cuenta del extraño objeto, repito, sólo en un momento posterior, cuando hemos descargado las fotos. Según usted, ¿qué sería? Gracias. Saludos. Espero que me responda pronto. Piermaria.

CUFOM dice que luego de examinar la imagen, sentían que el objeto era metálico debido a las reflexiones. Sin embargo, el objeto parecía aerodinámico y carecía de alas. El testigo también dijo que no escuchó ningún sonido cuando se tomó la foto. Lo que arroja dudas sobre la posibilidad de que el objeto sea un avión, para algunos.

Primer plano de objeto. La tamaño adecuado ha sido mejorado. (Crédito: CUFOM)
 
Las alas y el cuerpo de la aeronave se señalan en esta imagen. (Crédito: Biagio Fusco / CUFOM)
 
Uno de los expertos del CUFOM discrepa en su informe. Dice que las alas se pueden ver, y siente que el objeto era probablemente una aeronave de algún tipo, y que tal vez el testigo se equivoca cuando dice que no oyó nada.
 

Mientras que algunos investigadores del CUFOM coincidieron en que el objeto podría ser convencional, otros consideraron que era más probable que sea un avión no tripulado, debido a la falta de sonido y la capacidad de algunos aviones no tripulados para hacer muy poco ruido.

Sin embargo, de acuerdo con CUFOM, muchos de los expertos en aviación consultados dijeron que la forma del objeto no se ajustaba a los aviones convencionales, aviones no tripulados o de cualquier otro tipo.


 
CUFOM dice que al final se quedan con un montón de teorías, pero ninguna confirmación. Señalan que la solución podría ser descubierta en cualquier momento, pero también es posible que se les dejará con un montón de teorías, ninguna de las cuales será confirmada.


Modificado por orbitaceromendoza