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lunes, 2 de mayo de 2022

70s: Una década de experiencias extraterrestres en Guatemala y América del Sur

70s: Una década de experiencias extraterrestres en Guatemala y América del Sur
Durante esa década fueron muy comunes noticias sobre el avistamiento de objetos no identificados en el cielo desde países como Guatemala, Perú, Argentina y Chile.
Por Alejandro Ortiz


Imágenes y recortes de prensa en referencia al avistamiento de extraterrestres. (Fotos Prensa Libre: Hemeroteca PL)


Para muchas personas alrededor de la historia, los humanos no hemos sido los únicos seres en el universo. Investigaciones, libros, películas y hasta gobiernos han mostrado un gran interés por la existencia de otras formas de vida más allá de nuestro planeta, específicamente la de los extraterrestres o alienígenas.

Muchas de las hipótesis alrededor de estas propuestas han estado basadas en el avistamiento de objetos no identificados (OVNIs) alrededor del planeta. Además de esas observaciones, hay relatos de personas que han tenido un contacto directo con extraterrestres y en otros casos, desde aquellas que han sido abducidas.

Durante la década de 1970 hubo varias noticias sobre este tipo de sucesos en Guatemala y países de América del Sur como Perú, Venezuela y Argentina. Una exploración por los archivos hemerográficos de este medio dan cuenta de varios relatos y hechos noticiosos de aquella época.

Una nota de hace 50 años en septiembre de 1972 hablaba de Eduardo Mendoza, perito especialista en electrónica que afirmaba ser la única persona autorizada por la organización para investigar fenómenos aéreos (APRO) y cubrir el área de Guatemala en materia relacionada a OVNIs.

Mendoza compartió a Prensa Libre que en el país habían indicios de la presencia de extraterrestres en lugares como Salamá, Flores, Escuintla, Quetzaltenango y el hipódromo del norte en la ciudad capital.

Asimismo, Mendoza relató que un vecino de Amatitlán había visto y fotografiado un platillo volador en la localidad. De acuerdo con la nota de Prensa Libre, el vecino de Amatitlán había informado a la APRO sobre el caso del supuesto rapto de una mujer guatemalteca “por seres de otros mundos”. Mendoza agregó que existían otras imágenes de platillos que se habían encontrado sobre el volcán de Pacaya y San José Pinula.


(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)


En otra nota publicada en enero de 1972 por Prensa Libre se dio a conocer cómo un joven llamado Rolando Castillo Valenzuela, residente de la zona 1 capitalina, había observado platillos voladores desde su propia terraza, mientras estaba acompañado de sus hijos.

La nota agrega que para ese entonces Castillo había experimentado “la rara comunicación con los supuestos seres de otros mundos” quienes le informaban cuándo pasarían por Guatemala “y los planes pacíficos que les animaban para con los seres de la Tierra”.


(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)


El joven también explicó que los extraterrestres le habían dicho que no podían bajar tanto a la Tierra “por espacio indefinido, ya que en la atmósfera terráquea existía un microorganismo” que había sido desarrollado y los ponía en riesgo. Por esta razón, solo podían “descender unos cuantos minutos por su propia seguridad”.

En América del Sur

En los setentas, al igual que en Guatemala, pero de forma más “explícita”, se dieron a conocer hechos atípicos en América del Sur.

De esa cuenta cabe destacar una nota de julio de 1971 en la que se relata cómo en las faldas de un cerro en Perú, cayeron los restos de un OVNI, que había producido “un gran estrépito en un radio de setenta kilómetros”.


(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)


También desde Perú se dio a conocer que una pareja había visto bajar dos sujetos tripulantes de un OVNI. Según narra la nota de septiembre de 1976, los peruanos fueron palmeados en la espalda por los sujetos y luego desaparecieron.

“Tenían aspecto humano. Portaban dos potentes linternas que las utilizaron para enceguecernos y limitarnos la visión”, dijo Leoncio Jara Torres de entonces 55 años de edad a una agencia de noticias internacionales.

En Venezuela también se habían registrado hechos similares por parte de algunos campesinos quienes explicaron haber visto a seres extraterrestres que medían dos metros, llevaban una especie de cinturón color oscuro y lucían anteojos azules.


(Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)


Por otro lado, desde Argentina también hubo historias relacionadas a este fenómeno. Un ferroviario de 28 años del sur contó a agencias de noticias internacionales que había sido paralizado por un rayo que le había impedido gritar “pero sí ver”. En ese entonces, había sentido como si lo absorbieran hasta que apareció “dentro de una esfera sin mobiliario y con paredes que parecían de plástico”.


martes, 26 de abril de 2022

Recientes reportes de avistamientos de OVNIs en Canadá y en Venezuela

Venezuela: Pareja sobresaltada por OVNI en La Guaira
por Héctor Escalante/Scott Corrales





Antonio Viera y su esposa, Yanira Zambrano, se sorprendieron después de presenciar el sobrevuelo de un gran objeto luminoso en el estado costero de La Guaira (antes Vargas) en el centro-norte de Venezuela. El hecho ocurrió el 20 de febrero de 2022 pasadas las siete de la noche.

Yanira me cuenta que habían decidido salir a cenar esa noche y fueron de su casa en Caracas a un conocido restaurante frente al mar en Catia La Mar solo para romper con la rutina. Obtuvieron más de lo que esperaban.

“Habíamos terminado de cenar cuando de repente, mi esposo vio una luz en el cielo. Se asustó y de inmediato sacó su teléfono inteligente para tomarle fotos. El mesero llegó en el mismo momento con la cuenta y comenzó a contarnos historias extrañas, distrayendo a mi marido".

Según su relato, el dispositivo no hacía ruido alguno y estaba estático, al menos mientras Antonio tomaba las fotos. Desapareció en cuestión de segundos porque, "cuando volvió a mirar en esa dirección, [el objeto] ya no estaba allí".

Si bien el tráfico aéreo es muy común en esta localidad, dado que allí se encuentra el aeropuerto más importante de Venezuela, Yanira Zambrano insiste en que se desconoce lo que grabó su esposo esa noche. “Lo que se ve allí [en las fotos] no parece un avión”, concluyó.



Canadá
¿OVNI o no? Rareza espacial del cielo nocturno reportada en partes de Ontario
Un testigo pensó que el avistamiento del jueves fue un accidente aéreo o un cohete.
por James Chaarani


Un extraño avistamiento en el cielo nocturno el jueves en Guelph y Action en Ontario hizo que algunos residentes se preguntaran si se trataba de un OVNI o incluso de un cohete. (Crédito: María López García)


Una cadena de luces flotando en el cielo nocturno fue vista en las áreas de Guelph y Acton de Ontario el jueves, pero luego desapareció repentinamente.

Lo que en un principio se pensó que era un objeto volador no identificado resultó ser un satélite que pudo haber sido lanzado por SpaceX.

Según Mike Fich, profesor del Centro de Astrofísica de Waterloo en la Universidad de Waterloo, las luces eran el Sol reflejándose en los satélites y desaparecieron porque entraron en la sombra de la Tierra.


Mike Fich, profesor del Centro de Astrofísica de Waterloo en la Universidad de Waterloo, dice que con la cantidad de satélites que giran alrededor de la Tierra, estos avistamientos no son infrecuentes. (Chris Hughes, Gráficos de la Universidad de Washington)


"Llegarán al borde donde ya no reciben la luz del Sol", dijo Fich. "Y simplemente se apagarán en un instante, pero en un segundo más o menos se habrán ido".

Fich señaló que hay tantos satélites flotando alrededor de la Tierra que los avistamientos son extremadamente comunes.

"Ahora hay miles, literalmente miles de satélites que puedes ver con tus ojos si estás mirando en el lugar correcto, y pasan por esa parte del cielo", dijo.

Fich dijo que la gente está viendo una cadena de luces porque no mucho después del lanzamiento de los satélites, todavía están agrupados, pero eventualmente se dispersarán cuanto más giren alrededor del planeta.

SpaceX, un fabricante aeroespacial con sede en EE. UU., había lanzado su Misión Starlink más temprano ese día desde Cabo Cañaveral en Florida. CBC se comunicó con SpaceX para confirmar si las personas en Ontario habrían presenciado este lanzamiento en particular, pero aún no habían recibido una respuesta al momento de la publicación.

Según una herramienta web no oficial utilizada para rastrear los satélites SpaceX Starlink, habrían sido visibles aproximadamente al mismo tiempo que fueron vistos en esas áreas de Ontario.

'Fue súper, súper raro'

Derek Lance, de Acton, estaba fumando un cigarrillo con un amigo cuando notó que el satélite volaba sobre su cabeza.


Derek Lance, de Acton, no estaba seguro de lo que estaba mirando cuando notó por primera vez las luces en el cielo. (Crédito: Derek Lance)


"Pensé, '¿Qué diablos fue eso?'", dijo Lance. "Y luego, en realidad, me puse nervioso. De hecho, pensé que era un accidente de avión, eso es lo que pensé que era".

Dijo que también se preguntaba si era un cohete ruso o un OVNI.

“Un video y una imagen no le hacen justicia a lo que realmente parecía, como si no hubiera justicia en absoluto”, dijo. "Fue súper, súper raro. Nunca había visto algo así antes en mi vida".

Alejandro Frías también vio el satélite casi al mismo tiempo cuando paseaba a su perro en Guelph.

"Técnicamente es un OVNI porque en ese momento no sabía qué era eso", dijo.

Explicó que luego descubrió que era un satélite.




Modificado por orbitaceromendoza

miércoles, 14 de septiembre de 2016

J. J. Benítez: “Si los militares admitiesen la realidad del fenómeno OVNI, se les vendría abajo el negocio”

J. J. Benítez: “Si los militares admitiesen la realidad del fenómeno OVNI, se les vendría abajo el negocio”
El ufólogo español más reputado internacionalmente publica su obra cumbre: ‘Solo para tus ojos’, un volumen que recoge los 300 casos más fascinantes en 44 años tras los OVNIs
por Andrés Guerra

El escritor J.J. Benitez, autor de 22 libros sobre el fenómeno OVNI, es el mayor experto español en ufología. (Gonzalo Pérez)

Juan José Benítez (Pamplona, 1946) se vio obligado a abandonar el diario en que trabajaba como periodista por la terquedad del fenómeno OVNI. No se ha arrepentido nunca, aunque al principio pasó momentos muy difíciles. De su éxito da fe millones de libros vendidos y de su reputación, que a él recurriese un importante responsable del Estado Mayor para entregarle una docena de expedientes para su desclasificación. Este año, J. J. Benítez cumple los 70 y quiere celebrar su aniversario con la publicación de Solo para tus ojos (Planeta), una selección de los 300 casos que más le han impactado.

Es casi imposible que seleccione un solo caso entre tantos como ha llegado a investigar pero si de uno solo dependiese la credibilidad del fenómeno, por ejemplo, convencerme a mí, ¿cuál escogería?

En efecto, es muy difícil porque son miles y muy interesantes. Mira, me acuerdo de uno ocurrido en Caracas, protagonizado por un reconocido médico, el doctor Sánchez Vegas. Fue en los años 60 y lo recogió la prensa local como un caso extraño, de cómo se presentó en su consulta un individuo de poco más de un metro de altura con unas características físicas muy peculiares (sin orejas, un solo pulmón, el corazón en el centro del tórax, etc.) y que vestía un traje metálico. Su procedencia era desconocida. La realidad fue aún más extraña de lo que recogió la prensa, según me contó personalmente el doctor años después: lo llamaron para atender a un herido en un barrio marginal y al acudir se encontró con un ser con graves heridas, fiebre y una infección importante en una pierna. Vestía camisa y pantalón y estaba descalzo y tenía tres dedos delante y uno en la parte posterior; en las manos tenía seis dedos, dispuestos a modo de pinzas; una cabeza desproporcionada, ojos negros muy grandes, sangre oscura… Verificó que tenía un solo pulmón dividido en dos. Lo estuvo atendiendo durante semanas en aquella humilde casa donde lo habían recogido. Comía y bebía normalmente. Cuando comenzó a hablar, le dijo en mal español que tenía que marcharse pues lo estarían buscando. Solo acertó a decirle que procedía de “lejos”. Le pidió que lo llevase a cierta aldea del centro del país, donde una familia india lo recogería; ellos sabrían qué hacer. Antes lo llevó a su consulta, donde le dio unos medicamentos y fue cuando la noticia se filtró a la prensa. El doctor prefirió inventar una historia para salir del paso. Con unos amigos llevaron a esta criatura a las coordenadas que les dio, el pueblo de San Fernando de Apure. La familia india lo recibió y lo llevaron a un claro. Un objeto en forma de disco descendió, el individuo entró en la nave y esta se elevó hasta desaparecer. Todo ello en absoluto silencio. Antes de irse, el ser le dijo al doctor que, si no moría, regresaría en 2027. Este caso me parece muy interesante porque el testigo es de primera categoría tanto porque era médico, como por el tiempo que estuvo con la criatura y por lo que llegó a ver.

Este boceto ilustra el aspecto que tendría el ser contactado en Caracas por el Dr. Sánchez Vegas en 1967. (J. J. Benítez)

Bastaría una sola radiografía de aquel ser para demostrar al más escéptico que el fenómeno es real.

Fue lo primero que le pregunté cuando me entrevisté con él. Me contestó que no, que no se le ocurrió en ese momento, que pensó en curarlo. Su relato me pareció creíble porque había muchos más testigos: la casa donde se alojó, los vecinos del pueblecito que lo acompañaron siete horas en coche…

¿Cree que una tecnología suficientemente avanzada es capaz de resolver el hoy irresoluble problema de la distancia entre una estrella y otra?

Claro. Se trata de una tecnología que no podemos ni intuir. Salvando las distancias, es como si le dijésemos a Colón que el trayecto que él hizo en tres meses lo hacemos hoy en 8 horas y volando. Esas civilizaciones evidentemente disponen de un nivel de desarrollo tecnológico a tal escala que los argumentos de la ciencia se quedan obsoletos. ¿No pueden venir porque es físicamente imposible superar la velocidad de la luz? La ciencia del siglo XXI dice eso pero ignoramos qué dirá la del siglo XXXI, desde el uso de la teletransportación a viajar desde dimensiones desconocidas a las que no podemos acceder técnicamente.

Si no hay un solo tipo de OVNI es lógico pensar, incluso para los no informados, que tampoco hay un solo tipo de tripulante. ¿Vienen, pues, de todas partes?

En mis archivos tengo recogidos más de 2.000 tipos de seres. La morfología de los seres que se han visto no es una sino diversa. Y yo tengo una mínima parte. No hay una civilización sino miles.

Si hay incontables estrellas y miles de galaxias, ¿qué tiene la Tierra de especial para atraer a tanto visitante intergaláctico?

Me imagino que somos muy primitivos. Lo decía García Márquez, que somos el planeta más provinciano de la galaxia (risas). Somos violentos, envueltos constantemente en guerras, pero vivimos en un planeta bellísimo. Imagino que eso nos hace interesantes para visitas científicas, de exploración, aventura o incluso turísticas.

Hay una pregunta clásica pero también básica que se hace cualquier persona interesada en el fenómeno, no ya los escépticos. ¿Por qué son tan esquivos?

Supongo que debe haber algún tipo de norma universal para no interferir en planetas, digamos, inferiores desde el punto de vista del desarrollo. Cuando nosotros lo hemos hecho, por ejemplo con las colonizaciones, el resultado ha sido un desastre. Siempre acabaron mal. Apuesto a que esta gente lo sabe y lo tiene prohibido: no puedes intervenir en un mundo en que siguen guerreando.

En una ocasión leí una comparación que es ilustrativa: los científicos humanos tampoco hablan con las ratas de laboratorio. ¿Estamos en un caso similar?

Vendría a ser algo así. Cuando los humanos han ido a la selva de exploración y se han encontrado con monos, tampoco preguntan quién es el jefe de los monos. Y creo además que a estas civilizaciones les da lo mismo: estudian, investigan o vigilan, no sabemos cuál es su objetivo. Mientras, los humanos tratamos de entender qué hacen aquí, los militares de derribarlos con sus misiles y… En fin. Bueno, ya lo han conseguido.

¿Derribarlos? ¿Hablamos del incidente de Roswell, en 1947, o de casos más recientes?

De ambos. Yo he tenido la fortuna de investigar a fondo el caso Roswell, si bien aún no he publicado nada sobre ello, y contacté con uno de los ingenieros a quienes encargaron probar o ensayar sobre aviones militares algunas de las piezas extraídas de aquella nave. De las cinco piezas solo logró hacer funcionar una. Lo que hacía era deformar el fuselaje del avión sin necesidad de cables. Esto no se ha publicado nunca. El ingeniero estaba alucinado. Conseguía mover los flaps del avión recurriendo sin sistemas hidráulicos a la pieza; solo eso ya era algo revolucionario. Un día lo veremos aplicado a la aviación comercial y diremos “Oh, qué invento han aportado los americanos”. Narices.

Este volumen recoge los 300 casos más impactantes en 44 años de investigación OVNI. (Planeta)

Entiendo que hace unas décadas, en que no había los actuales sistemas de grabación y la gente no llevaba un smartphone encima, conseguir una prueba irrefutable era muy difícil. ¿Por qué un testigo o un investigador como usted no acude hoy a televisión con una de esas pruebas? ¿No existen?

Sí existen. A decenas. Pero están en poder de los militares, empezando por vehículos estrellados y criaturas capturadas y siguiendo por pruebas de radar, fotografías, etc. Los investigadores también tenemos algunas pero aunque tú las lleves a un plató, nunca tendrá el mismo valor probatorio que si lo hiciese una autoridad. Y eso no lo van a hacer; no les interesa.

¿Por qué? ¿Qué se vendría abajo?

El negocio. Los militares, de cualquier país, se sostienen por los impuestos. Si yo soy el Ejército y le digo al contribuyente que ahí arriba hay unas civilizaciones que nos llevan cincuenta mil años de adelanto y contra las que no podemos hacer nada, el contribuyente con toda la razón me puede decir que para qué me está pagando un sueldo.

¿Para protegernos de un eventual ataque del DAESH?

Sí, eso ya lo están haciendo. Y se trata de un gran negocio para los fabricantes de armas, ¿no es así?

¿A usted lo han intentado controlar o desacreditar? Me refiero a poderes humanos, naturalmente.

Desde luego. He sufrido fases en la que se ha intoxicado a la opinión pública diciendo de mí de todo menos bonito y he tenido la sospecha de un atentado físico. Pero es lógico, soy un persona molesta que está ahí pinchando y llamando mentirosos a los militares. 



http://www.lavanguardia.com/libros/20160913/41262523196/j-j-benitez-solo-para-tus-ojos.html