miércoles, 25 de febrero de 2026

Malargüe: turistas filmaron OVNIs durante más de dos horas en el Volcán Planchón

Malargüe: turistas filmaron OVNIs durante más de dos horas en el Volcán Planchón
por Gustavo Yañez



La experiencia ocurrió durante una cabalgata sanmartiniana. El guía Jorge García relató que las luces realizaron movimientos erráticos y cambios de dirección antes de desaparecer. Malargüe se consolida como uno de los puntos clave para el turismo ufológico en el país.

Lo que comenzó como una travesía histórica por los senderos de los Andes terminó convirtiéndose en una experiencia única. Un grupo de turistas que participaba de una cabalgata por la Ruta Sanmartiniana fue testigo de un prolongado avistamiento de objetos voladores no identificados (OVNIs) en la zona del Volcán Planchón Vergara.

El relato del avistamiento

El hecho ocurrió el pasado 2 de febrero, al finalizar una jornada de cabalgata que había partido desde Valle Hermoso con destino a la frontera en El Azufre. El grupo, liderado por el empresario turístico Jorge García (propietario del emprendimiento Los Castaños), se disponía a armar el campamento para descansar cuando el cielo cordillerano captó toda su atención.

«Vieron muchas luces en diferentes direcciones por más de dos horas», relató García a Malargüe a Diario. Según el guía, el fenómeno no fue una luz fugaz: «Aparecieron y desaparecieron detrás de un cerro en la misma dirección… pero después varias veces se detenían y cambiaban de dirección. Primero de derecha a izquierda y luego hacia arriba, hasta que desaparecieron». El avistamiento fue desde las 23:30 aproximadamente hasta alrededor de las 2 de la madrugada.



Una zona con antecedentes

Para García, esta no es la primera vez que la montaña revela este tipo de misterios. El empresario recordó que el año pasado ya habían observado luces similares en la zona del Paso Pehuenche, lo que refuerza la fama de la cordillera malargüina como un lugar para la observación de fenómenos aeroespaciales no identificados.

Los turistas, que ya estaban maravillados por los paisajes imponentes de la región, quedaron atónitos ante la duración del evento. Afortunadamente, pudieron registrar las luces con sus equipos.

Malargüe: Capital del avistaje

El departamento se caracteriza históricamente por este tipo de fenómenos, especialmente en las zonas altas de la cordillera, donde la escasa contaminación lumínica y la altitud permiten una visibilidad privilegiada.

Esta experiencia en el Volcán Planchón se suma al nutrido registro de avistamientos locales, confirmando que en Malargüe, la aventura no solo está en la tierra, sino también mirando al cielo.



¿OVNIs en Mendoza? Malargüe avanza con una ruta turística inspirada en este fenómeno
El fenómeno OVNI suma respaldo institucional y abre la puerta a un circuito temático binacional, desde Malargüe a San Clemente, Chile.
Por Claudio Altamirano


OVNIs en San Clemente, zona limítrofe con Malargüe (Gentileza).

Malargüe se suma al desarrollo de una ruta ufológica, inspirada en la experiencia de San Clemente, Chile. Avistamientos históricos y recientes, especialmente en la zona cordillerana y en Paso Pehuenche, impulsan una propuesta turística binacional que ya comenzó a tomar forma institucional.

El sur mendocino vuelve a mirar al cielo. En los últimos años, y con renovado impulso tras el Encuentro Binacional Paso Pehuenche, el departamento de Malargüe comenzó a delinear una propuesta de turismo ufológico que toma como referencia la consolidada ruta temática de San Clemente, localidad chilena reconocida por la cantidad de avistamientos registrados en su territorio.

Fenómeno OVNI en Malargüe

La cercanía geográfica y los múltiples testimonios que, desde la segunda mitad del siglo pasado, dan cuenta de fenómenos aéreos no identificados en la zona cordillerana, incluso en cercanías de la ciudad de Malargüe, constituyen el principal sustento de la iniciativa. En sectores limítrofes con Chile, como el Cerro Campanario, vecinos y viajeros han reportado extrañas luces y objetos en movimiento, tanto en horarios nocturnos como a plena luz del día.

El tema cobró especial relevancia en el último Encuentro Binacional Paso Pehuenche, cuando el periodista malargüino Gustavo Yáñez entregó al intendente Celso Jaque y al alcalde chileno Juan Rojas dos piezas documentales que capturaron lo inexplicable: fotografías ampliadas y encuadradas que registran presuntos OVNIs el 5 de abril de 2013, en horas de la mañana, sobre el mencionado cerro.

Uno de esos cuadros, expuesto por la Dirección de Turismo local, lleva la leyenda “Bienvenidos a Malargüe, zona de OVNIs” e incluye un código QR que dirige a la crónica completa del avistamiento. Con estos registros, el departamento se suma a una propuesta vanguardista que busca diversificar su matriz turística, tradicionalmente asociada a la naturaleza y la aventura.



La principal ruta ufológica de Sudamérica limita con Malargüe

En diálogo con SITIO ANDINO, el periodista Juan Claudio Cerro Martínez, ideólogo de la ruta ufológica de San Clemente, recordó que el proyecto comenzó en 2007 desde el municipio tras recopilar numerosos testimonios, fotografías y videos de la zona. Ese material dio origen al documental Testigos del Cielo, herramienta clave para que Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR) patrocinara la primera ruta ufológica del país vecino.



Cerro Martínez destacó que, a pocos kilómetros del límite internacional, sitios como la Laguna del Maule, el Lago Colbún y El Enladrillado son considerados “puntos calientes” de avistamientos, este último señalado por muchos como una supuesta pista de aterrizaje de OVNIs.

Optimista ante la posibilidad de un corredor ufológico binacional, el periodista subrayó que la ufología es un tema polémico, pero atractivo desde lo turístico. “A veces caminamos mirando hacia el suelo, pero también es importante caminar mirando hacia el cielo, porque siempre hay algo para descubrir”, reflexionó.




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Por qué la divulgación de FANIs desafía la ética de la salud mental

Por qué la divulgación de FANIs desafía la ética de la salud mental
Los profesionales a menudo han explicado los avistamientos de FANIs a través de la psicología individual en lugar de eventos externos. Las investigaciones no han demostrado un deterioro psicológico generalizado entre quienes reportan FANIs. Las respuestas del médico pueden amplificar la angustia más que el avistamiento del FANI en sí.
por Jennice Vilhauer Ph.D.


Imagen ilustrativa.

Si vieras algo en el cielo que realmente no pudieras explicar, algo que ahora está catalogado oficialmente como un fenómeno anómalo no identificado o FANI, ¿se lo dirías a tu terapeuta o psiquiatra?

Para muchas personas, la respuesta sincera es no. No porque duden de su propia percepción, sino porque les preocupa lo que pueda suceder después. Temen ser percibidas como inestables, que la experiencia se replantee como un síntoma o que se documente de una manera que pueda afectar su atención médica, empleo o credibilidad en el futuro.

Preocupaciones como estas no son hipotéticas. Investigaciones revisadas por pares han encontrado repetidamente que las personas que reportan avistamientos de FANIs no exhiben un deterioro psicológico amplio ni psicopatología [7,8,9,10,11]. Sin embargo, la literatura académica y clínica históricamente ha interpretado dichos informes a través de marcos que enfatizan la fantasía, el error cognitivo o la inestabilidad psicológica, a menudo sin una evaluación clínica directa [7]. La implicación ha sido una idea preconcebida de que lo que estas personas reportan ver se explica por sus características individuales en lugar del evento en sí [9]. Evidencia más reciente reportada por pacientes documenta que las personas describen rechazo, incredulidad o autocensura en terapia debido al miedo a ser etiquetadas como enfermas mentales después de hablar sobre lo que observaron [6].

Todo esto plantea una pregunta ética incómoda: ¿qué dice sobre el estado de la atención de la salud mental el hecho de que la honestidad en sí misma parezca riesgosa?

Los FANIs ya no son “imaginarios”

Durante décadas, las observaciones de FANIs se consideraron inherentemente sospechosas. Sin embargo, en los últimos años, el gobierno estadounidense ha reconocido públicamente que los fenómenos anómalos no identificados son eventos reales y observados, aunque muchos permanecen sin explicación [3,4]. Estos reconocimientos provienen de organismos de defensa, inteligencia y científicos que analizan datos de radar, infrarrojos y visuales, no de fuentes especulativas o anecdóticas.

Este cambio reviste importancia clínica. Una vez que un fenómeno se reconoce oficialmente como real, ya no puede descartarse como inherentemente inverosímil. En estas circunstancias, interpretar reflexivamente los informes de avistamientos de FANIs como evidencia de un error cognitivo o patología ya no se ajusta a los estándares éticos actuales.

Lo que ya exige la ética de la salud mental

Ni la psicología ni la psiquiatría permiten a los médicos inferir una enfermedad mental simplemente porque una experiencia sea inusual.

La Asociación Americana de Psicología exige que los psicólogos respeten la dignidad de las personas, eviten la discriminación injusta y basen sus juicios clínicos en la evidencia de deterioro, en lugar de en la naturaleza inusual o desconocida de las experiencias relatadas [1]. De igual manera, la Asociación Americana de Psiquiatría enfatiza el respeto por la dignidad y los derechos humanos, y advierte a los psiquiatras que no emitan juicios clínicos sin una evaluación adecuada, y desaconseja el uso del diagnóstico como forma de control social o institucional [2].

En pocas palabras, la atención ética requiere humildad. Las experiencias inusuales o no resueltas deben abordarse con neutralidad y evaluarse en función del funcionamiento de la persona, no de si la experiencia en sí misma se ajusta a los marcos explicativos habituales. Ante la incertidumbre, se requiere moderación diagnóstica para una práctica ética.

De dónde viene realmente la angustia

Observar un FANI puede ser en sí mismo angustiante. Muchas personas reportan reacciones de estrés agudo, ansiedad relacionada con la incertidumbre, alteración del sueño y angustia existencial o relacionada con la búsqueda de significado tras tales experiencias, especialmente cuando lo observado cuestiona las suposiciones sobre la seguridad, el control o la realidad [6]. Estas reacciones reflejan una respuesta humana a la incertidumbre y la perturbación, no evidencia de un trastorno psiquiátrico subyacente.

Sin embargo, la angustia puede agravarse cuando quienes presencian FANI intentan hablar de lo que han visto. En entornos clínicos, las personas describen un segundo nivel de estrés impulsado por el miedo a la incredulidad, la pérdida de credibilidad o la posibilidad de que la experiencia se interprete como una patología en lugar de procesarse como un evento [6]. Dado que los profesionales clínicos funcionan como guardianes del diagnóstico, los registros y la autoridad institucional, sus respuestas tienen un peso psicológico desproporcionado. Cuando los relatos de experiencias inusuales se reciben con escepticismo, minimización o una patologización sutil, el propio entorno terapéutico puede convertirse en una fuente de daño.

Este patrón coincide con hallazgos institucionales más amplios. El Equipo de Estudio Independiente sobre FANIs de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) identificó el miedo al ridículo, el daño reputacional y las consecuencias profesionales como obstáculos importantes para la denuncia, señalando que el estigma suprime la denuncia y condiciona las respuestas emocionales a las observaciones de FANIs [3]. La Oficina del Director de Inteligencia Nacional también ha reconocido la persistente falta de denuncias, impulsada por la preocupación por el impacto profesional y personal [4].

En contextos clínicos, la respuesta de un médico puede, por lo tanto, determinar si la angustia se reduce o se transforma inadvertidamente en un trauma secundario.

¿Cómo es la atención ética?

Si bien se necesita mucha más investigación sobre cómo responder adecuadamente a las personas que informan avistamientos de FANI, la atención ética basada en evidencia en este contexto no es radical ni compleja:

  • Comience con neutralidad. No presuma patología.
  • Evalúe el funcionamiento. Céntrese en el afrontamiento, las relaciones y la vida cotidiana.
  • Diferenciar el estrés de la enfermedad. Estar afectado por lo inexplicable no es psicosis.
  • Utilice principios basados ​​en el trauma. Enfatice la seguridad, la conexión a tierra y la construcción de significado.
  • Reconozca la incertidumbre. Los médicos no necesitan respuestas para ofrecer una buena atención.
  • Evite la exageración diagnóstica. No utilice etiquetas para resolver la incomodidad científica.

Este enfoque no requiere respaldar ninguna explicación para los FANIs. Requiere humildad profesional y adhesión a los estándares éticos establecidos de no discriminación, competencia y reducción de daños [1,2,6].

Por qué este momento importa

A medida que la divulgación gubernamental de información sobre FANIs continúa evolucionando, el campo de la salud mental no puede permitirse el lujo de quedarse atrás. La práctica ética requiere no solo mantenerse al día con las realidades emergentes, sino también ayudar a definir cómo se abordan en entornos clínicos. Los profesionales de la salud mental se encuentran en una posición privilegiada para liderar: para modelar cómo manejar la incertidumbre con cuidado, cómo abordar las experiencias desconocidas sin juzgar y cómo preservar la confianza incluso cuando las respuestas son incompletas.

A los profesionales de la salud mental no se les pide que respondan preguntas incontestables ni que cambien sus propias creencias. Se les pide que garanticen que los estándares éticos se ajusten a la divulgación y que lideren la creación de espacios clínicos donde hablar honestamente sobre lo observado no tenga un costo psicológico.

Lo que alguien cree haber visto puede quedar sin resolver.

No debería ser así si se sienten seguros al hablar de ello.

Referencias

[1] American Psychological Association. (2017). Ethical principles of psychologists and code of conduct (2002, amended effective January 1, 2017).

[2] American Psychiatric Association. (2013). Principles of medical ethics with annotations especially applicable to psychiatry.

[3] National Aeronautics and Space Administration. (2023). Unidentified anomalous phenomena independent study team final report.

[4] Office of the Director of National Intelligence. (2022). Annual report on unidentified aerial phenomena.

[6] Unhidden Foundation. (2024). The impact of anomalous experiences and reporting on mental health and wellbeing.

[7] Basterfield, Keith & Coppin, Stuart & Gow, Kathryn & Lurie, Janine & Powell, Ari. (2001). Fantasy Proneness and Other Psychological Correlates of UFO Experience. European Journal of UFO and Abduction Studies. https://citeseerx.ist.psu.edu/document?repid=rep1&type=pdf&doi=bf02e1dbb6b0828422b2a42903440c4c912bb9da

[8] Spanos, N. P., Cross, P. A., Dickson, K., & DuBreuil, S. C. (1993). Close encounters: An examination of UFO experiences. Journal of Social Psychology, 133(5), 699–708.

[9] Appelle, S. (1996). The abduction experience: A critical evaluation of theory and evidence. Journal of UFO Studies, 6, 29–78. https://www.ufocasebook.com/pdf/abductionexperience.pdf

[10] De la Torre, G. G. (2024). Psychological aspects in unidentified anomalous phenomena (UAP) witnesses. International Journal of Astrobiology, 23, Article e4. https://doi.org/10.1017/S1473550423000289

[11] Stubbings, D., Ali, S., & Wong, A. (2024). Who Sees UFOs? The Relationship Between Unidentified Anomalous Phenomena Sightings and Personality Factors. Journal of Scientific Exploration, 38(1), 11-27. https://doi.org/10.31275/20243153



Trump ordena la divulgación de información OVNI: ¿Qué significa para nosotros?
La divulgación de FANIs es un acontecimiento psicológico, no sólo político. La incertidumbre aumenta la ansiedad y determina el modo en que las personas buscan significado. Prepararse para la divulgación es un tema legítimo que requiere seria atención.
por Jennice Vilhauer Ph.D.




Fuente: Truth Social, Donald Trump/Uso legítimo
El 19 de febrero de 2026, el presidente Donald Trump ordenó al Pentágono y a otras agencias federales que comenzaran a identificar y publicar archivos gubernamentales relacionados con los OVNIs (ahora denominados formalmente fenómenos anómalos no identificados, FANI) incluyendo materiales relacionados con la “vida extraterrestre y alienígena” [1].

La directiva surge tras varios años de creciente atención institucional a los FANIs. El Congreso ha celebrado audiencias formales con testimonio jurado de personal militar y un exfuncionario de inteligencia [2]. Los legisladores presentaron una legislación bipartidista destinada a aumentar la transparencia y establecer un proceso formal de recopilación de registros de FANIs [3]. Sin embargo, en su informe de 2024, la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios (AARO) del Departamento de Defensa citó la postura oficial: no ha encontrado evidencia de seres extraterrestres [4].

¿Aportará la orden de Trump pruebas que modifiquen esa evaluación? Eso está por verse.

Pero la divulgación no es sólo una cuestión de evidencia.

Cuando la información desafía supuestos básicos sobre la realidad, el conocimiento institucional o el lugar de la humanidad en el universo, conlleva un peso emocional significativo [5].

En sí, la revelación es un acontecimiento psicológico, con un impacto humano real.

Dependiendo de lo que se libere, las reacciones psicológicas variarán considerablemente. Algunas personas sentirán ansiedad y agobio. Otras desconfianza. Algunas pueden sentir asombro. Otras pueden sentir incredulidad, una sensación inmediata de que esto no puede ser serio. Y muchas sentirán apatía, ya sea porque dudan que algo significativo cambie o porque ya están abrumadas por todo lo demás que compite por su atención [6].

Todas estas respuestas son válidas.

Cómo el Gobierno divulga los asuntos

La información del gobierno no se procesa de forma neutral. Se basa en el nivel de confianza (o desconfianza) que ya se tenga. La confianza en las instituciones no es solo una postura política. Funciona como un estabilizador psicológico [7].

La respuesta de las personas influye en gran medida en la credibilidad que perciban de la información. La forma en que el gobierno divulgue la información influirá significativamente en su credibilidad y, por lo tanto, en su impacto psicológico.

Las investigaciones demuestran que la confianza aumenta cuando los funcionarios se comunican con precisión y transparencia, con mensajes coherentes y sesiones informativas continuas [7,8]. Por otro lado, cuando la comunicación se percibe como contradictoria o reservada, la confianza se erosiona rápidamente [7].

Uno de los aspectos más importantes de la divulgación gubernamental es que casi con certeza aumentará la incertidumbre.

Los cambios en la realidad pueden ser desestabilizadores

Las investigaciones demuestran que la incertidumbre es uno de los estados más incómodos de tolerar para el sistema nervioso [5,9]. Cuando las personas se sienten inseguras, experimentan más signos de angustia emocional, como ansiedad o depresión, insomnio, dificultad para concentrarse y falta de motivación [9].

Si algún material publicado desafía fuertemente las suposiciones de las personas, puede desencadenar lo que muchos médicos e investigadores describen como un shock ontológico: una desorientación profunda que ocurre cuando se altera el marco de la realidad de alguien [10,11].

Las personas que reportan encuentros anómalos describen una conmoción e incredulidad que pueden alterarles la vida. Algunas experimentan pensamientos obsesivos persistentes y no patológicos mientras intentan recuperar la coherencia, mientras que otras refieren miedo intenso y claras respuestas fisiológicas al estrés [11]. La desestabilización refleja una alteración de las estructuras de significado, no una enfermedad mental.

No se necesita la confirmación de vida extraterrestre para un shock ontológico. Simplemente la conciencia de que podría existir una amenaza potencial desconocida que las autoridades no saben cómo manejar puede generar un cambio en la percepción de seguridad en el mundo.

Esto se superpone con el concepto más amplio de seguridad ontológica: la sensación de que el mundo es estable, cognoscible y continuo [12]. Cuando esa seguridad se ve cuestionada, aumenta la ansiedad y las personas buscan explicaciones que restablezcan el orden.

La búsqueda de la creación de sentido

Cuando nueva información entra en tu realidad, la rechazas, la integras en tus creencias o ajustas tu marco de referencia para comprenderla. Los psicólogos describen estos procesos como asimilación y acomodación: maneras en que preservamos la coherencia cuando la realidad cambia [10].

Pero la divulgación gubernamental no solo introducirá hechos que requieren un ajuste mental; probablemente, en muchos, hará que deseen encontrarle significado a lo que están aprendiendo [10].

Cuando las personas se sienten inseguras, suelen inclinarse por explicaciones que parecen decisivas porque les ayudan a controlar la ansiedad [5]. Cuanto más clara y segura sea la narrativa, más calma el sistema nervioso. Sin embargo, esto puede hacer que las personas se vuelvan más vulnerables a la desinformación, especialmente si esta proviene de personas con puntos de vista dogmáticos [13].

Muchas personas también recurren a marcos espirituales o filosóficos que ya aportan estructura y significado [10]. Los sistemas de creencias de larga data ofrecen coherencia, identidad y continuidad cuando la realidad parece incierta.

Otros pueden aumentar el consumo de información como una forma de recuperar el control emocional, buscando perspectivas racionales que les permitan adaptarse a la nueva información.

Mientras que algunos que rechazan la información se retirarán por completo para preservar su propia visión del mundo.

Lo que hace que este momento sea diferente es que la divulgación gubernamental da legitimidad a un tema estigmatizado y eso cambia el panorama en el que las personas pueden dar significado a la información que se les brinda.

El cambio de la ventana de Overton tiene implicaciones importantes

Durante décadas, el interés en los FANIs se consideraba culturalmente marginal o sospechoso. Quienes reportaban avistamientos se arriesgaban al ridículo o a un perjuicio profesional. Cuando el gobierno de Estados Unidos reconoce los FANIs en procedimientos gubernamentales formales y ordena al Pentágono que divulgue información sobre ellos a todas las agencias pertinentes, los límites se modifican. Los politólogos lo denominan movimiento en la «ventana de Overton», el abanico de ideas que se consideran legítimas para el debate público [14].

Cuando un tema pasa de ser objeto de burla a ser tratado legítimamente en las instituciones gubernamentales, el estigma disminuye, y eso repercute psicológicamente [13]. Cuando el estigma disminuye, más personas se involucran abiertamente, más personas reconsideran sus suposiciones previas y más personas permiten que el tema se reflexione conscientemente en lugar de descartarlo automáticamente.

Esto hace que el tema pase de ser sospechoso a ser algo que debemos tomar en serio, particularmente en el mundo de la salud mental.

La divulgación de FANIs por parte del gobierno no es un evento que se limite a las fronteras de Estados Unidos. En un mundo digitalmente interconectado, las noticias y las reacciones psicológicas se propagan rápidamente [13].

Los seres humanos son resilientes y, si bien la mayoría se adapta a la nueva información a medida que surge, existen poblaciones más vulnerables que deben considerarse. Las personas que ya enfrentan ansiedad, desconfianza, trauma o inestabilidad social pueden experimentar una mayor angustia. Incluso un pequeño porcentaje de personas que reaccionan con fuerza a un evento global puede sobrecargar los sistemas de salud mental.

Se requiere pensamiento proactivo y preparación.

Esperar a ver qué pasa será demasiado tarde.

Referencias

1. Associated Press. (2026). Trump orders release of government UFO files.

2. U.S. House of Representatives. (2023). Unidentified anomalous phenomena hearing transcript.

3. U.S. Congress. (2023). UAP Disclosure Act provisions (S.Amdt. 2610).

4, Department of Defense. (2024). All-domain anomaly resolution office historical record report, Vol. 1.

5. Carleton, R. N. (2016). Fear of the unknown: One fear to rule them all? Journal of Anxiety Disorders, 41, 5–21. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2016.03.011

6. Tandoc, E. C., Jr., & Kim, H. K. (2023). Avoiding real news, believing in fake news? Journalism, 24(6), 1174–1192. https://doi.org/10.1177/14648849221090744

7. Van der Meer, T., & Jin, Y. (2020). Seeking formula for misinformation treatment in public health crises. Health Communication. https://doi.org/10.1080/10410236.2019.1573295

8. Siegrist, M., & Zingg, A. (2014). The role of public trust during pandemics. Risk Analysis, 34(4), 680–689. https://doi.org/10.1027/1016-9040/a000169

9. Grupe, D. W., & Nitschke, J. B. (2013). Uncertainty and anticipation in anxiety. Nature Reviews Neuroscience, 14, 488–501. https://doi.org/10.1038/nrn3524

10. Park, C. L. (2010). Making sense of the meaning literature. Psychological Bulletin, 136(2), 257–301. https://doi.org/10.1037/a0018301

11. De la Torre, G. G. (2023). Psychological aspects in unidentified anomalous phenomena (UAP) witnesses. International Journal of Astrobiology. https://doi.org/10.1017/S1473550423000289

12. Mitzen, J. (2006). Ontological security in world politics. European Journal of International Relations, 12(3), 341–370. https://doi.org/10.1177/1354066106067346

13. Vosoughi, S., Roy, D., & Aral, S. (2018). The spread of true and false news online. Science, 359(6380), 1146–1151. https://doi.org/10.1126/science.aap9559

14. The Lancet Planetary Health. (2021, November). Moving the Overton window. The Lancet Planetary Health, 5(11), e751. https://doi.org/10.1016/S2542-5196(21)00262-6




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Proyecto Galileo: Investigadores de OVNIs en Harvard buscan voluntarios para ayudar con el análisis de datos

Proyecto Galileo: Investigadores de OVNIs en Harvard buscan voluntarios para ayudar con el análisis de datos
El “Proyecto Galileo” de la Universidad de Harvard llama al público a participar activamente: los voluntarios deben ayudar a clasificar los objetos celestes y apoyar así la búsqueda instrumental de OVNIs y FANIs.
por Andreas Müller


Captura de pantalla de la herramienta de etiquetado para las detecciones del observatorio DALEK del Proyecto Galileo. Fuente: Proyecto Galileo

Como informa el astrónomo de Harvard, profesor Avi Loeb, a través de Medium.com, el Proyecto Galileo se considera un complemento a la búsqueda astronómica clásica de inteligencia extraterrestre (SETI). Mientras que los programas SETI tradicionales buscan principalmente señales electromagnéticas de estrellas distantes, el Proyecto Galileo se centra en objetos físicos cercanos a la Tierra que podrían estar asociados con tecnología no humana. Por lo tanto, no se centra en las señales de radio del espacio, sino en los fenómenos observables en la atmósfera terrestre y sus alrededores.

Tres observatorios con un enfoque novedoso

Para ello, el proyecto opera ahora tres observatorios especialmente diseñados en los estados estadounidenses de Massachusetts, Pensilvania y Nevada. «A diferencia de los observatorios tradicionales, que se centran principalmente en fuentes cósmicas distantes, los observatorios Galileo se diseñaron específicamente para monitorear el espacio cercano a la Tierra», afirmó Loeb.

Los instrumentos escanean continuamente todo el cielo en diversos rangos espectrales, incluyendo infrarrojos, luz óptica, ondas de radio y señales acústicas. Anualmente se generan millones de conjuntos de datos. Estos se analizan mediante inteligencia artificial para identificar valores atípicos visibles, es decir, objetos con patrones de vuelo o movimiento inusuales.

Se presta especial atención a los fenómenos cuyas características de vuelo difieren de las de los objetos conocidos, ya sean artificiales o naturales. Para determinar las distancias con la mayor precisión posible, el proyecto utiliza la triangulación: varias unidades de observación, separadas aproximadamente diez kilómetros, registran el mismo objeto desde diferentes perspectivas. De esta manera, se puede reconstruir con mayor precisión su tamaño, velocidad y trayectoria.

La IA necesita apoyo humano

A pesar de la tecnología de vanguardia, el proyecto inicialmente se enfrenta a una limitación práctica: el gran volumen de datos de imágenes. «Aviones, drones, helicópteros, globos o satélites se ven completamente diferentes según la hora del día, el fondo, la iluminación y el ángulo de visión», explica Loeb. «Lo mismo ocurre con las aves, las nubes o los efectos atmosféricos. Esta variabilidad complica considerablemente la clasificación automatizada».

Para entrenar sus modelos de IA con mayor fiabilidad, el Proyecto Galileo recurre ahora a la ciencia ciudadana. A través de un portal en línea de reciente creación, las personas interesadas pueden consultar datos de imágenes y asignar los objetos representados a categorías conocidas. El objetivo es crear un conjunto de datos completo, anotado manualmente, que servirá como base de entrenamiento para la IA.

Como informa Loeb, muchas de las imágenes recopiladas hasta la fecha nunca han sido visualizadas por un ser humano. Los equipos de ingeniería y datos están muy involucrados en la construcción de la infraestructura y el desarrollo de los modelos, lo que les deja con una capacidad interna insuficiente para un análisis completo. «Por lo tanto, la ayuda externa podría ser crucial, posiblemente incluso identificando un objeto inusual previamente pasado por alto».

Debate político e investigación independiente

La apelación se produce en el contexto de un renovado debate político en Estados Unidos. La semana pasada, tanto el expresidente Barack Obama como el actual presidente Donald Trump comentaron sobre los FANIs. Obama afirmó que los extraterrestres son "reales", pero que él mismo no había visto ninguno. Trump lo acusó entonces de revelar información clasificada y anunció la publicación de más documentos gubernamentales sobre FANIs, OVNIs y posible tecnología extraterrestre.

Loeb enfatiza, sin embargo, que los hallazgos científicos no deben depender únicamente de las agencias gubernamentales. En lugar de esperar a que se publiquen los documentos del Pentágono, la búsqueda de objetos celestes inusuales también puede llevarse a cabo de forma independiente, mediante la recopilación sistemática de datos y el análisis abierto. "Basta con mirar al cielo".

Tras casi cinco años de desarrollo, los tres observatorios proporcionan continuamente nuevos datos. Con esta convocatoria pública de clasificación de imágenes, el proyecto pretende iniciar su siguiente fase: un análisis amplio y colaborativo del cielo, con el objetivo declarado de no dejar al azar los fenómenos extraordinarios, sino investigarlos de forma metódica y transparente.

– La herramienta de etiquetado para la participación (requiere registro) se puede encontrar AQUÍ




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Campaña electoral OVNI: el ex ministro de Defensa de Brasil, Aldo Rebelo, también promete archivos OVNI

Campaña electoral OVNI: el ex ministro de Defensa de Brasil, Aldo Rebelo, también promete archivos OVNI
En el marco de sus ambiciones políticas para el cargo de futuro presidente de Brasil, el ex ministro de Defensa brasileño Aldo Rebelo ha declarado sorprendentemente que conoce archivos secretos sobre OVNIs y que los publicará si es elegido.
por Andreas Müller


Aldo Rebelo (aquí 2021) fue Ministro de Defensa de Brasil desde octubre de 2015 hasta mayo de 2016. Fuente: Zé Carlos Barretta (vía WikimediaCommons) / CC BY-SA 2.0

En una publicación en la plataforma X del 23 de febrero de 2026, el político afirmó que conocía los archivos relevantes de las Fuerzas Armadas brasileñas y que los publicaría si era elegido presidente, siempre que Estados Unidos diera un buen ejemplo.



La iniciativa de Rebelo llega en un momento de renovada atención internacional al tema, después de que Donald Trump anunciara que haría que se revisara la publicación de más archivos OVNI estadounidenses.

Rebelo: "Sé qué documentos existen"

Rebelo escribió, y cito:

Como exministro de Defensa, me siento obligado a comentar sobre este asunto. Conozco los documentos que las Fuerzas Armadas brasileñas conservan en sus archivos. Puedo asegurarles que, si soy elegido presidente de Brasil, haré lo mismo si se divulgan los documentos estadounidenses.

La declaración es notablemente clara. A diferencia de muchos políticos que tienden a ser evasivos al respecto, Rebelo enfatiza explícitamente su conocimiento de archivos militares específicos. Sin embargo, no especificó a qué documentos se refería.

Los observadores interpretan la redacción como una señal política: Rebelo se está posicionando tanto en relación al debate internacional sobre la divulgación como ante un público tradicionalmente grande interesado en los OVNIs en Brasil.

Brasil: un país con una larga tradición OVNI

Con la transferencia de archivos militares sobre OVNIs al Archivo Nacional en mayo de 2021, se reveló que Brasil operó el sistema de investigación de OVNIs SIOANI entre 1969 y 1972; aproximadamente el 5% de los casos permanecieron sin explicación. La operación de la fuerza aérea "Operação Prato" (1977-78) en la isla de Colares también atrajo la atención, impulsada por informes de presuntos ataques con luces voladoras, a las que los habitantes llamaban "Chupa Chupa". Las investigaciones concluyeron sin resultados concluyentes.

Particularmente destacada es la "Noche Oficial de los OVNIs de Brasil" de mayo de 1986, cuando se detectaron numerosos objetos mediante radar y observación visual, lo que provocó el despliegue de cinco aviones interceptores. En ese momento, se avistaron más de 21 OVNIs (algunos, según informes, de hasta 100 metros de tamaño) en todo el país sobre las principales ciudades de los estados de São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais y Goiás. Estos avistamientos también fueron localizados y rastreados por radar por el control de tráfico aéreo del país. Un informe posterior desclasificado de la Fuerza Aérea evaluó los fenómenos como objetos estacionarios y maniobrables de origen desconocido. Mientras tanto, en el estado de Pará, el ejército investigó una serie de inusuales exhibiciones de luz y encuentros cercanos, conocidos localmente como "Chupa-Chupa". La Fuerza Aérea recopiló información, y parte de esta documentación se divulgó a partir de la década de 2000, lo que le dio a Brasil una reputación internacional por tener un archivo OVNI relativamente transparente. Las audiencias en el parlamento brasileño se realizaron en 2022 y 2025.

Entre los casos de ovnis brasileños más debatidos se encuentra el incidente de Varginha de 1996. En aquel entonces, varios testigos de la localidad de Varginha reportaron avistamientos de un supuesto ser no humano, transportes militares de un objeto accidentado y seres capturados. A pesar de las negaciones oficiales, numerosos testigos, desde entonces hasta la actualidad, mantienen sus declaraciones sobre uno de los casos de OVNIs más destacados de Latinoamérica.

Contexto político de la presente declaración

La iniciativa de Rebelo llega en un momento de creciente instrumentalización política del tema OVNI a nivel mundial. En Estados Unidos, el reciente debate sobre la transparencia de los FANIs ha aumentado la presión sobre otros países para que examinen sus propios archivos.

Como exministro de Defensa (2015-2016), entre otras cosas, Aldo Rebelo sí tiene conocimiento de las estructuras militares. Sin embargo, actualmente no se puede verificar externamente si tuvo acceso a todos los archivos OVNI relevantes. En este caso, también queda por ver si sus declaraciones son más que simples promesas de campaña.

Con su postura pública, Rebelo ha situado el tema OVNI en un lugar prioritario de la agenda política brasileña. Sin embargo, su declaración es condicional: afirmó explícitamente que la publicación solo se consideraría si Estados Unidos toma las medidas correspondientes. Una vez más, le corresponde a la administración Trump dar cumplimiento a sus anuncios. Eso podría tardar un tiempo...




Modificado por orbitaceromendoza

martes, 24 de febrero de 2026

Pete Hegseth confirma: "Cumpliremos la orden de Trump sobre OVNIs y extraterrestres"

Pete Hegseth confirma: "Cumpliremos la orden de Trump sobre OVNIs y extraterrestres"
El Secretario enfatiza la preparación militar en el espacio y un enfoque deliberado para desclasificar archivos clasificados.
por Luis Emilio Annino



En la entrevista con Kristin Fischer, Pete Hegseth, como Secretario de Defensa (o Secretario de Guerra), aborda la superioridad espacial como un dominio militar clave que puede ser tanto defensivo como ofensivo o cinético. Aunque enfatiza que EE.UU. no busca necesariamente acciones ofensivas en el espacio, insiste en que el país debe estar preparado para defender sus activos y ser proactivo si es necesario. Destaca que se consideran todas las opciones en este ámbito, aunque muchas capacidades permanecen clasificadas y no se discuten públicamente, con el objetivo de mantener el control y la protección del "cielo" ante cualquier amenaza.

En la segunda parte, Fischer pregunta sobre la reciente orden ejecutiva del presidente Trump para identificar y divulgar archivos relacionados con OVNIs y FANIs, incluyendo posible vida extraterrestre. Hegseth admite que nunca imaginó enfrentar esta tarea en su "tarjeta de bingo", pero confirma que su equipo ya trabaja en cumplir la directiva de manera exhaustiva y en coordinación con la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (DNI). Expresa compromiso total con la transparencia, aunque advierte que será un proceso deliberado para gestionar expectativas altas y evitar promesas incumplidas.

Finalmente, Hegseth reitera el apoyo a la agenda de divulgación impulsada por Trump, quien busca respuestas claras sobre estos fenómenos. No ofrece un plazo específico para la desclasificación, pero asegura que se evaluará cuidadosamente para entregar información útil al presidente y al público estadounidense, colaborando con otras agencias y priorizando un enfoque responsable que no genere falsas expectativas.



Kristin Fischer: Hablas mucho de superioridad espacial. ¿Cuánto de eso implica armas ofensivas en el espacio? 
Pete Hegseth: Bueno, creo que debemos darnos cuenta de que cada dominio podría ser potencialmente cinético, por decirlo en términos militares. Podría ser ofensivo o defensivo. Eso no es lo que queremos hacer, pero hay que estar preparado para defender y para ser proactivo. 
Así que estamos considerando todas las opciones en el dominio espacial. Hay muchas cosas, muchas capacidades de las que no hablaremos con cámaras y micrófonos, pero cuando digo dominio, significa que mantendremos la vista en el cielo pase lo que pase. Y ojalá no lleguemos a eso, pero vamos a tener que ser capaces de proteger nuestros activos. 
Kristin Fischer: Hace tres días, el presidente Trump le ordenó comenzar el proceso de identificación y divulgación de los archivos OVNI y FANI. O sea, ¿alguna vez pensó que sería el Secretario de Guerra a cargo de la posible desclasificación de la vida extraterrestre para el pueblo estadounidense y el mundo? 
Pete Hegseth: No tenía eso en mi tarjeta de bingo para nada. 
Kristin Fischer¿Y está preparado para hacerlo ahora? 
Pete Hegseth: Por supuesto. O sea, tenemos a nuestro equipo trabajando en ello ahora mismo. No quiero exagerar cuánto tiempo tomará, ¿verdad? 
Estamos trabajando a fondo. Cumpliremos plenamente con esa orden ejecutiva, ansiosos por proporcionársela al presidente. Habrá más información próximamente sobre el proceso que seguiremos. 
Kristin Fischer¿Y qué plazo? ¿Tiene alguna idea de cuánto tiempo tomará esto? 
Pete Hegseth: Todavía no tengo un plazo, pero espere. 
Kristin FischerLa directora de inteligencia nacional dijo hoy que su oficina iba a comenzar el proceso de desclasificación de informes sobre alienígenas y vida extraterrestre. Vuelvo a este tipo de preguntas porque el pueblo estadounidense ha querido saber la respuesta desde hace mucho tiempo. Así que tengo curiosidad por saber si cree, primero, si este es el comienzo de la divulgación para el pueblo estadounidense y el mundo, y segundo, si el Pentágono está realmente preparado para comenzar a desclasificar algunas de estas cosas que realmente podrían arrojar algunas respuestas sobre esto en lugar de mantenerlo en secreto.
Pete Hegseth: Nos encantaría. Trabajaremos con la DNI, como siempre. Me alegra saber que lo está haciendo. 
El presidente Trump se ha comprometido con la divulgación en muchos niveles y ha dejado claro que quiere respuestas al respecto. Nos ha dado la responsabilidad de hacerlo. Vamos a participar en su cumplimiento. 
Será un proceso deliberativo. Queremos asegurarnos de que las expectativas sean altas, ¿verdad? No quiero prometer demasiado y cumplir poco. 
Así que nos tomaremos un tiempo para asegurarnos de evaluar cómo debería ser esto y cómo debería ser para el presidente y para el pueblo estadounidense. Gracias.



Anna Paulina Luna descarta origen humano en FANIs: "No es tecnología de la humanidad"
En entrevista con Fox, la representante rechaza que sea tecnología militar secreta o extranjera.




En la entrevista en Fox News (en "The Braking Story"), la representante Anna Paulina Luna (R-FL) respondió a la pregunta de la entrevistadora sobre si el encubrimiento de avistamientos de FANIs (Fenómenos Aéreos No Identificados, o UAP en inglés) por parte de la Fuerza Aérea se debe a tecnología militar secreta estadounidense o a un agente extranjero con capacidades avanzadas incomprensibles.

Luna resumió lo siguiente: Basándose en las entrevistas realizadas (tanto en persona como en testimonios recibidos), hay razones para creer que esta tecnología no fue creada por la humanidad. Esto implica que no se trata de tecnología humana (ni de EE.UU. ni de adversarios extranjeros), sino de algo de origen no humano, alineándose con evidencias de briefings, videos y testimonios que ha recibido en su rol en el Congreso y la Task Force sobre desclasificación de secretos federales relacionados con FANIs.

Ella ha enfatizado consistentemente en contextos similares (incluyendo audiencias y otras entrevistas) que existe evidencia de tecnologías avanzadas más allá de las capacidades humanas actuales, posiblemente interdimensionales o no de este mundo, y que el gobierno mantiene opacidad por razones de seguridad nacional.



Entrevistadora: La Fuerza Aérea ha encubierto avistamientos de FANIs. Entonces, si existe la posibilidad, ¿se debe a que poseemos tecnología que no quieren que nadie sepa que poseemos militarmente? ¿O se trata de un agente extranjero con habilidades tecnológicas y cosas que funcionan de maneras que no podemos comprender? 
Representante Anna Paulina Luna: Basándonos en las entrevistas que hemos realizado, no solo en persona, sino también en algunos testimonios que hemos recibido, tenemos razones para creer que esta tecnología no fue creada por la humanidad.



Eric Burlison mantiene cautela sobre "hombrecitos verdes" pero valida FANIs anómalos
Entrevista en 102.0 KZRG: confirma tecnología superior observada en sesiones seguras, en el marco de especulaciones por anuncios de Trump.



En la entrevista en Morning Newswatch de 102.0 KZRG, el representante Eric Burlison expresó su escepticismo persistente respecto al tema de los OVNIs y posibles visitantes extraterrestres, aclarando que no cree necesariamente en "hombrecitos verdes de otro planeta". Sin embargo, reconoció que existe una gran atención y especulación pública, impulsada por el registro y documentación continua de objetos aéreos no identificados (FANIs) que desafían las explicaciones convencionales. Burlison mencionó haber participado en reuniones informativas clasificadas y entornos seguros donde observó videos e información confidencial, lo que le permite afirmar con certeza que "hay algo ahí fuera" que la humanidad aún no comprende ni puede explicar adecuadamente.

El congresista detalló que, aunque no ha validado personalmente informes sobre vehículos accidentados recuperados, ingeniería inversa de tecnología alienígena o la existencia de cuerpos biológicos no humanos, sí puede confirmar la presencia de objetos que emplean sistemas de propulsión no convencional, superando ampliamente las capacidades tecnológicas conocidas por Estados Unidos y el mundo. En el contexto de las recientes declaraciones de Trump —relacionadas con posibles avances en desclasificación y acceso a información sobre FANIs—, Burlison mantiene una postura cautelosa pero abierta, destacando la necesidad de más evidencia concreta antes de llegar a conclusiones definitivas sobre el origen extraterrestre.



Representante Eric Burlison: Sigo siendo escéptico sobre este tema. No creo que necesariamente existan hombrecitos verdes de otro planeta. Pero lo que sí puedo decir es que hay mucha atención y especulación, y mientras seguimos registrando y documentando objetos que no podemos explicar. 
Y he asistido a reuniones informativas. He estado en entornos seguros donde he visto videos clasificados e información, es obvio que hay algo ahí fuera que no sabemos que no podemos explicar. Ahora hay informes de que tenemos, como vehículos accidentados. 
Y luego estamos aplicando ingeniería inversa a todo esto. Hay informes de que tenemos cuerpos biológicos y todo eso. Y aún no he validado nada de eso. 
Pero lo que sí puedo validar es que hay objetos que utilizan tecnología de propulsión no convencional que está más allá de nuestras capacidades.


Lauren Boebert y el equipo informal que explora secretos OVNI bajo la sombra de Trump
Congresista espera revelaciones impactantes tras orden presidencial de liberar archivos extraterrestres.



La representante Lauren Boebert reveló en una entrevista que forma parte de un grupo de trabajo bipartidista no oficial junto a los congresistas Jared Moskowitz, Anna Paulina Luna y Eric Burlison, donde han revisado documentos clasificados relacionados con fenómenos anómalos no identificados (FANIs, antes conocidos como OVNIs). Se mostró muy emocionada por el potencial de que esta información salga a la luz, aunque evitó revelar detalles específicos para no violar las normas de clasificación, comparándolo con no imitar a Obama al divulgar datos sensibles. Expresó esperanza de que no se trate de otra distracción pública, recordando cómo durante la pandemia de COVID se confirmó la realidad de los OVNIs y FANIs (fenómenos aéreos no identificados), pero la reacción general fue de indiferencia ("sí, ¿y qué?").

En el contexto de las recientes declaraciones del presidente Trump —quien ordenó la desclasificación de archivos gubernamentales sobre vida extraterrestre, FANIs y OVNIs tras comentarios de Obama sobre que los extraterrestres son reales, argumentando un gran interés público y criticando posibles filtraciones clasificadas—, las palabras de Boebert refuerzan el impulso bipartidista actual por mayor transparencia en estos temas. Ella enfatizó su expectativa de que surja información "realmente interesante" y no solo un nuevo ciclo de hype sin sustancia, alineándose con el momentum generado por la administración Trump para revisar y publicar estos documentos pendientes.



Representante Lauren Boebert: Formo parte de un grupo de trabajo bipartidista no oficial, compuesto por el congresista Jared Moskowitz, Ana Paulina Luna y Eric Burlison. Hemos revisado algunos documentos clasificados, y hay cosas realmente interesantes. No quiero imitar a Obama y decir información clasificada que no puedo, pero estoy muy emocionada de que esto salga a la luz. 
Espero que no sea otra distracción. Recuerden que durante la COVID, supimos que los extraterrestres eran reales, que había OVNIs, que había FANIs, y luego todos decían: «Sí, ¿y qué?». Así que espero que esto no sea solo otro tipo de: «Bueno, publiquémoslo y veamos si esta vez lo detectan». 
Pero creo que habrá información interesante.  
Entrevistador: Creo que deberías sentirte cómoda contándonoslo. No creo que se lo vayamos a decir a nadie.



por orbitaceromendoza

Efectos neurológicos de los encuentros con fenómenos aéreos no identificados

Efectos neurológicos de los encuentros con fenómenos aéreos no identificados
Luis Rafael Moscote-Salazar1,2,3, Tariq Janjua4, Nasly Zabaleta-Churio1,3, William Andres Florez-Perdomo1, Srinivas Kosgi5, Amit Agrawal6
1 Investigación clínica, Grupo Colombiano de Investigación Clínica en Cuidados Neurocríticos, Bogotá, Colombia; 5 Departamento de Psiquiatría, Instituto Dharwad de Salud Mental y Neurociencias, Dharwad, Karnataka; 6 Departamento de Neurocirugía, Instituto All India de Ciencias Médicas, Bhopal, Madhya Pradesh, India; 2 Investigación clínica, AV Healthcare Innovators, LLC, Madison, Wisconsin; 3 Investigación clínica, Consorcio Internacional de Investigación Neurológica; 4 Aneuclose LLC, Eagan, Minnesota, EE. UU.



Resumen

El sistema nervioso humano es, en cierto modo, un órgano eléctrico, sensible a los campos electromagnéticos. Investigaciones anteriores ya han demostrado que la exposición a estos campos puede causar alteraciones en el cerebro. Los fenómenos aéreos no identificados (FANI), anteriormente denominados objetos voladores no identificables (OVNI), están ganando terreno, y su estudio no solo tiene un significado extraterrestre o tecnológico, sino que también considera sus posibles efectos psicológicos y neurológicos en los humanos. Si bien existe evidencia directa limitada que respalde la asociación de los avistamientos de FANI con trastornos neurológicos, informes anecdóticos podrían sugerir que quienes se encuentran con FANI pueden desarrollar alteraciones psicológicas y neurológicas. Por lo tanto, este artículo revisa críticamente los posibles impactos neurológicos de los encuentros con FANI y los desafíos que conllevan para futuras investigaciones en este campo. 

Palabras clave: Trastornos cognitivos, exposición electromagnética, sistema nervioso humano, neurología, trauma psicológico, encuentros con objetos voladores no identificados, fenómenos aéreos no identificados.




Introducción

El sistema nervioso funciona como un órgano eléctrico,[1] y existe abundante evidencia en la literatura que demuestra que la exposición electromagnética puede causar cambios en el cerebro humano. Estos efectos pueden manifestarse como cambios psicológicos, incluyendo impactos en la memoria, el aprendizaje y la percepción.[2-4] Si bien no existe evidencia objetiva, algunos informantes han sugerido con frecuencia que los fenómenos aéreos no identificados (FANI) podrían utilizar algún tipo de sistema de propulsión electromagnética. De ser así, es importante considerar la naturaleza eléctrica del cerebro. Los efectos neurológicos surgen de los cambios en el sistema nervioso, que pueden resultar de los factores que lo influyen directa o indirectamente, dando lugar a alteraciones morfológicas, químicas o eléctricas.[5-7] Este artículo tiene como objetivo discutir el impacto potencial del contacto con FANI en el sistema nervioso y el cerebro humanos con base en las teorías psicológicas, neurológicas y fisiológicas que rodean tales encuentros. 

Fenómenos aéreos no identificados 

El incidente del FANI, anteriormente conocido como objeto volador no identificable (OVNI), ha atraído una mayor atención de la comunidad de científicos, personal militar y miembros del público. Los FANI son aquellos objetos aéreos que no tienen explicación a pesar de los estudios de entidades como el Departamento de Defensa de los EE. UU. (y de personas que investigan por su cuenta). Mientras que los OVNIs se han asociado tradicionalmente con teorías sobre la existencia de vida extraterrestre, los FANI son un término menos específico para describir cualquier objeto o luz aérea inexplicable que no necesita ser identificada. Los FANI se han estudiado en las últimas décadas, no solo por su tecnología o implicaciones extraterrestres, sino también por sus posibles influencias fisiológicas y neurológicas en los testigos humanos. La mayor parte de la literatura que existe sobre los FANI sigue centrándose en su dinámica aérea y sus encuentros con los militares, pero sigue habiendo una gran brecha en la percepción de sus efectos neurológicos.

Definiciones

El término FANI se aplica a cualquier entidad o fenómeno aéreo que no sea fácilmente identificable o comprensible por los mejores medios tecnológicos. Convencionalmente, el término "OVNI" se aplicaba a dicha actividad aérea no identificable, con la tendencia a plantear preguntas sobre su causa extraterrestre. Los FANI se diferencian de los OVNI en que enfatizan la inexplicabilidad del fenómeno, en lugar de considerar que sería extraterrestre. Incidentes de alto perfil como el encuentro OVNI del Nimitz (2004) y el incidente OVNI del Tic-Tac han sido particularmente significativos.[8] Esto se debe a que el personal militar ha capturado estos encuentros en evidencia de radar y video, lo que valida la premisa de que estos eventos podrían ser manifestaciones de sistemas tecnológicos exóticos o potencialmente de origen extraterrestre. Además, informes recientes del gobierno estadounidense han reconocido la presencia de FANI, lo que ha dado lugar a una nueva investigación científica sobre qué son y cómo pueden afectar a los observadores humanos. 

Experiencias con fenómenos aéreos no identificados

Si bien los FANI se estudian en profundidad, quizás el área menos explorada sea el impacto neurológico de los encuentros cercanos. Si bien estos eventos son principalmente visuales o sensoriales, algunos testigos han reportado secuelas psicológicas o neurológicas residuales tras sus encuentros. Esto ha estimulado la especulación sobre la interacción de estos eventos con el cerebro y el sistema nervioso humanos. Si bien actualmente existen pocos estudios científicos directos que correlacionen los avistamientos de FANI con enfermedades neurológicas, existen numerosos relatos psicológicos y anecdóticos que sugieren que el contacto con FANI puede tener efectos profundos y duraderos en quienes los presencian. Estos incluyen trauma psicológico y probables lesiones neurológicas.[9] La evidencia es en gran parte anecdótica y se basa en testimonios de testigos oculares, pero hay algunos temas comunes en los ejemplos dados que sugieren efectos graves en el cerebro humano.

Efectos psicológicos

La mayoría de los testigos de encuentros con FANI reportan fuertes consecuencias psicológicas, como miedo, ansiedad y trastorno de estrés postraumático (TEPT). Estas respuestas psicológicas suelen ser provocadas por el carácter inesperado del incidente y la actividad inexplicable del fenómeno.[10] Los testigos tienden a sentirse impotentes, confundidos o asustados al enfrentarse a fenómenos que parecen desafiar las leyes convencionales de la física.[10] Algunas personas han experimentado una sensación de disociación o un estado alterado de conciencia poco después de un encuentro profundo con un FANI, lo que podría tener efectos psicológicos duraderos. Tras un encuentro, es común reportar trastornos del sueño como insomnio, pesadillas o parálisis del sueño. Además, las personas pueden desarrollar una condición conocida como disonancia cognitiva, donde su realidad no se alinea con lo que creían que era el mundo anteriormente. Esto genera confusión mental o pensamiento defectuoso. El miedo y la incertidumbre generados por estos eventos tienden a generar un trauma psicológico duradero, que puede causar trastornos de ansiedad crónica o TEPT.



Efectos físicos y neurológicos a corto plazo

En algunos casos, testigos también han reportado reacciones físicas inmediatas al entrar en contacto cercano con FANI, como mareos, dolores de cabeza, anomalías visuales y náuseas [Figura 1]. Algunos casos reportaron quemaduras en la piel, inflamación ocular y parálisis temporal. En algunos casos, personas reportaron pérdida de memoria o confusión mental, a veces tras la exposición a luz inusual o radiación electromagnética. Se recibió un informe intrigante desde Alderney, Reino Unido, donde un grupo de empleados afirmó haber sufrido quemaduras en la piel tras presenciar un objeto brillante e inusual en la atmósfera. Estas afirmaciones de lesiones físicas han llevado a algunos a considerar que los FANI podrían emitir algún tipo de radiación, pulsos electromagnéticos u ondas de alta frecuencia que tendrían un impacto directo en los sistemas biológicos. Se plantea la hipótesis de que podrían producir interferencia electromagnética o radiación similar a las microondas a partir de sus mecanismos de propulsión, aún desconocidos, que podrían interferir con las funciones neuronales, causando síntomas inmediatos de confusión, dolor de cabeza o parálisis temporal.

Efectos neurológicos a largo plazo

Además de los efectos a corto plazo, algunas personas reportan síntomas neurológicos a largo plazo tras un encuentro con FANI.[10] Estos incluyen pérdida de memoria, deterioro cognitivo, dificultades de concentración y reducción de la función ejecutiva. Estos síntomas sugieren que los encuentros con FANI pueden tener efectos a largo plazo en la función cerebral, quizás a través de la interacción de los campos electromagnéticos o la radiación con el tejido neuronal. La investigación sobre los efectos biológicos de la radiación electromagnética y las ondas de alta frecuencia (p. ej., las microondas) sugiere que la exposición prolongada a estos campos puede causar alteraciones en los procesos celulares, incluyendo cambios en la permeabilidad de la membrana, estrés oxidativo y daño al ADN, que pueden tener efectos neurológicos. Estas alteraciones pueden afectar la neurotransmisión, con consecuencias para el procesamiento cognitivo, el almacenamiento de la memoria u otras funciones cerebrales vitales para el funcionamiento mental normal. Además, los informes de personas que desarrollan neuroinflamación o confusión mental tras sus experiencias con FANI podrían indicar la posibilidad de efectos crónicos; en este caso, la dimensión de la neurodegeneración o el cambio neurovascular con el tiempo. La exposición crónica a campos electromagnéticos, al igual que en otras aplicaciones tecnológicas, se ha asociado con disfunción cognitiva tanto aguda como crónica, lo que sugiere un mecanismo plausible para la alteración neurológica asociada a FANI.

Teorías sobre los mecanismos de interacción: campos electromagnéticos y radiación

La teoría de la interferencia electromagnética desempeña un papel fundamental en la mayoría de las hipótesis sobre los efectos neurológicos de los FANI. Algunos científicos teorizan que los FANI podrían producir campos electromagnéticos intensos o radiación como subproducto de sus sistemas de energía o propulsión. Estas emisiones electromagnéticas podrían interactuar con el cerebro humano, ya que este utiliza señales eléctricas para las funciones mentales y motoras. Radiaciones similares a las microondas o campos electromagnéticos de alta frecuencia pueden interrumpir la actividad neuronal. Se sabe que estos campos afectan la transmisión sináptica y pueden causar síntomas como mareos, desorientación o deterioro mental. Además, estudios bioelectromagnéticos revelan que un campo electromagnético intenso puede alterar la actividad eléctrica del cerebro, provocando la aparición de afecciones como convulsiones epilépticas, neuralgia u otros problemas neurológicos en personas vulnerables. El efecto de la radiación ionizante, posiblemente emitida por ciertos FANI, sobre el ADN y las estructuras celulares también es preocupante. La radiación puede causar mutaciones genéticas y neurodegeneración, especialmente cuando la exposición es prolongada o se produce a niveles elevados. Esto coincide con algunos de los síntomas a largo plazo que experimentan los testigos de FANI, como pérdida de memoria, deterioro cognitivo y la posterior aparición de enfermedades neurodegenerativas.

Factores psicológicos y culturales en la percepción

El cerebro es muy susceptible al sesgo de percepción, especialmente cuando se enfrenta a una experiencia anómala. Las creencias culturales, las expectativas personales y el estado emocional pueden influir profundamente en cómo una persona interpreta su experiencia con FANI.[11] Otros pueden interpretar cualquier luz brillante, sonido inusual o aberración visual como FANI, con o sin base científica. Esto es particularmente probable en casos donde el observador tiene creencias previas de experiencias extraterrestres o ha sido influenciado por las representaciones mediáticas de OVNIs. Además, el estrés psicológico o el trauma causado por un encuentro con FANI podría exacerbar los síntomas neurológicos. El TEPT o los estados disociativos son los resultados típicos en situaciones donde las personas están sujetas a eventos altamente estresantes e inexplicables. Dichos factores psicológicos podrían manifestarse en forma de síntomas físicos, como dolores de cabeza, mareos u otros síntomas neurológicos, sin que el propio FANI cause daño físico.

Desafíos actuales y posibilidades futuras en la investigación de fenómenos aéreos no identificados

La investigación sobre los efectos neurológicos de los encuentros con FANI se ve afectada por desafíos. El mayor desafío para el progreso científico es la falta de datos empíricos. La mayoría de los informes de encuentros con FANI son anecdóticos y no han sido verificados científicamente.[12] Sin experimentos controlados, es difícil separar los efectos neurológicos genuinos de las reacciones psicológicas a eventos inexplicables. El carácter transitorio y evasivo de los FANI los hace inaccesibles a una investigación científica controlada. Una vez más, surgen consideraciones éticas al intentar investigar a personas que afirman haber tenido experiencias con FANI, en particular cuando dichas personas presentan evidencia de angustia psicológica o incapacidad para corroborar sus experiencias.[13,14] La investigación futura sobre FANI debe involucrar metodologías de estudio interdisciplinarias, que integren la neurociencia, la bioelectromagnetismo, la psicología y los estudios culturales para intentar comprender cómo ocurren estos eventos y su efecto en la salud humana.

Conclusiones

Si bien la evidencia hasta la fecha de una relación entre los encuentros con FANI y las consecuencias neurológicas es provisional, los datos disponibles sugieren que los FANI pueden tener importantes efectos psicológicos y neurológicos. Estos efectos abarcan desde síntomas transitorios como mareos y confusión hasta lesiones neurológicas crónicas, incluyendo déficit cognitivo y pérdida de memoria. Los modelos teóricos basados ​​en campos electromagnéticos, radiación y trauma psicológico ofrecen explicaciones plausibles de cómo los FANI pueden afectar al sistema nervioso humano. El uso de técnicas avanzadas de imagenología, estudios a largo plazo y la implementación de procedimientos estandarizados para documentar las experiencias con FANI nos permitirá comprender mejor las complejas interacciones entre los FANI y el cerebro humano.

Referencias

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  3. Schilling  CJ.  Efects  of  acute  exposure  to  ultrahigh  radiofrequency radiation on three antenna engineers. Occup Environ Med 1997;54:281-4.
  4. Singh  R, Nath  R,  Mathur AK, Sharma RS.  Efect  of  radiofrequency radiation on reproductive health. Indian J Med Res 2018;148:S92-S9.
  5. Hinrikus H, Bachmann M, Lass J. Understanding physical mechanism of low-level microwave radiation efect. Int J Radiat Biol 2018;94:877-82.
  6. Kim  JH,  Lee  JK,  Kim  HG,  Kim  KB,  Kim  HR.  Possible  efects  of radiofrequency electromagnetic field exposure on central nerve system. Biomol Ther 2019;27:265-75.
  7. Kleinlogel  H,  Dierks  T, Koenig  T,  Lehmann  H,  Minder A,  Berz  R. Efects of weak  mobile phone – Electromagnetic  fields (GSM, UMTS) on event related potentials and cognitive functions. Bioelectromagnetics 2008;29:488-97.
  8. Mysterious U.  Glowing Auras and Black Money”: The Pentagons Mysterious UFO Program”. The New York Times; 2017.
  9. Schuessler  JE.  UFO-related  Human  Physological  Efects. Houston, Texas: A MUFON Publication; 1996.
  10. De  la  Torre  GG.  Psychological  aspects  in  unidentified  anomalous phenomena (UAP) witnesses. Int J Astrobiol 2024;23:e4.
  11. French  CC,  Santomauro  J,  Hamilton  V,  Fox  R,  Thalbourne  MA. Psychological aspects of the alien contact experience. Cortex 2008;44:1387-95.
  12. Medina RM, Brewer SC, Kirkpatrick SM. An environmental analysis of public UAP sightings and sky view potential. Sci Rep 2023;13:22213.
  13. Zimmer TA. Social psychological correlates of possible UFO sightings. J Soc Psychol 1984;123:199.
  14. Spanos NP, Cross PA, Dickson K,  DuBreuil SC. Close encounters: An examination of UFO experiences. J Abnorm Psychol 1993;102:624-32



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