sábado, 12 de septiembre de 2026

El OSNI gigante tras la HMNZS Southland: El enigma submarino analizado por Kevin Knuth

El OSNI gigante tras la HMNZS Southland: El enigma submarino analizado por Kevin Knuth
Las lecturas de sonar revelan un objeto de 800 pies que desafía la física hidrodinámica persiguiendo a una fragata neocelandesa.
por Luis Emilio Annino


Imagen ilustrativa.

El incidente de la fragata neocelandesa HMNZS Southland, relatado por el físico y exinvestigador de la NASA Kevin Knuth, constituye uno de los casos de objetos sumergidos no identificados (OSNI o USO) mejor documentados mediante datos de sonar.

El incidente de la fragata HMNZS Southland y la paradoja física submarina

Durante una travesía naval, la fragata HMNZS Southland de la Real Armada de Nueva Zelanda detectó mediante su sistema de sonar un objeto submarino no identificado de proporciones masivas que la seguía desde la popa.

Dimensiones y cinemática del objeto
  • Tamaño colosal: El sonar registró un cilindro con unas dimensiones estimadas de 800 pies (aproximadamente 243 metros) de largo por 150 pies (45 metros) de ancho. Esto lo sitúa como un objeto un 30 % más grande que los submarinos rusos de la clase Typhoon, los submarinos más grandes jamás construidos.
  • Maniobra de aproximación: El objeto se mantenía a una distancia inicial de 2,5 kilómetros detrás del buque. En apenas 25 segundos, cerró por completo esa distancia, cruzando directamente por debajo de la fragata y provocando el apagado total de los sistemas eléctricos y de potencia de la nave.
  • Velocidades extremas: Para recorrer esa distancia en dicho lapso, se calcula que el objeto alcanzó una velocidad máxima de casi 3.000 millas por hora (aproximadamente 4.800 km/h) bajo el agua.

La paradoja física según Kevin Knuth

El aspecto más desconcertante para la física convencional no radica únicamente en la velocidad bajo el agua, sino en la ausencia total de choque hidrodinámico.

Al desplazar un objeto cilíndrico de 150 pies de diámetro y 2,5 kilómetros de masa de agua a 3.000 mph en solo 25 segundos, la incompresibilidad del agua exige que una cantidad astronómica de energía sea desplazada hacia arriba o hacia los lados. Sin embargo, la fragata no detectó ninguna ola, estela ni perturbación mecánica en la superficie.

Knuth destaca la contradicción intrínseca del suceso: los datos del sonar confirmaban la presencia de la nave porque las ondas de sonido necesitan rebotar contra un cuerpo físico compuesto por moléculas de agua. No obstante, el comportamiento cinemático de la nave sugiere que no interactuó físicamente con el agua circundante, abriendo interrogantes sobre tecnologías transmedio o manipulación de campos físicos capaces de cancelar el arrastre hidrodinámico.






Modificado por orbitaceromendoza

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