miércoles, 27 de octubre de 2021

Los contactos secretos OVNI de Paul Villa: visitantes interplanetarios de Coma Berenices

El controvertido caso de Paul Villa: ¿contactado o fraude?





Paul Villa.
Las fotos tomadas por un mecánico han pasado a la historia de los OVNIs como las capturas más claras y extraordinarias de supuestas naves extraterrestres. Un día (1953), a las 3 de la tarde, mientras trabajaba en el área de Long Beach, Paul sintió una fuerte necesidad de ir a la playa, una sensación que no entendía, pero eso fue todo. Allí conoció a un hombre de unos 2,10 metros de altura. Al principio tenía miedo y solo quería correr, pero el hombre lo llamó por su nombre. Pronto Villa se dio cuenta de que se estaba comunicando con una inteligencia mucho más elevada, "Él sabía todo lo que tenía en mente y me dijo muchas cosas que sucedieron en mi vida". Ese ser le dice a Villa "que toda la galaxia a la que pertenece nuestra Tierra es como un grano de arena en una playa enorme en comparación con la cantidad insondable de cuerpos habitados en todo el Universo ..."

Le dijo que venía de un planeta del grupo de estrellas que llamamos Coma Berenices. Los seres en la nave con los que Paul entró en contacto más tarde eran completamente humanos en apariencia, aunque definitivamente eran más refinados en rostro y forma. Además, tenían un conocimiento avanzado de ciencia y tecnología. Le dijeron a Villa que estaban aquí con la misión de comprender el comportamiento humano y catalogar los recursos, la fauna, la flora y los minerales del planeta Tierra. La próxima reunión de Villa con los hermanos espaciales tuvo lugar el 16 de junio de 1963, cuando recibió instrucciones telepáticas de conducir su camión a la ubicación de un disco aterrizado.





El disco, en este caso, era una nave nodriza de la galaxia Coma Berenices que transportaba nueve humanoides, una mezcla de hombres y mujeres de dos a tres metros de altura. Incluido en su arsenal había nueve drones en forma de disco controlados a distancia (14 pulgadas de diámetro) que se utilizaron para misiones de reconocimiento de la Tierra, controlados desde paneles de instrumentos dentro de la nave nodriza.

Algunos eran rubios, algunos eran rojos (como el cobre pulido) y algunos tenían el pelo negro. Podían hablar varios idiomas, así como comunicarse telepáticamente entre sí y con él. Villa fue informado que su nave de transporte llevaba pequeñas sondas de monitoreo controladas a distancia y estaban controladas por paneles de instrumentos dentro de la nave nodriza. Podían captar imágenes y sonidos de cualquier área a la que apuntaran los instrumentos y podían transmitir información a los paneles de visualización a bordo de la nave más grande.

Algunos miembros de la tripulación portaban armas, que parecían tubos ordinarios hechos de aluminio de unos veinte centímetros de largo y dos de diámetro. Dijeron que podían paralizar a cualquier ser utilizado para diferentes propósitos y por seres de diferentes puntos del cosmos.

Los seres espaciales de 'Coma Berenices' expresaron el deseo de que la gente de la Tierra se elevara por encima de sus inclinaciones agresivas y guerreras y viviera en armonía con las Leyes Universales. Cuando se alcance el equilibrio y la paz gobierne las mentes de los hombres en la Tierra, entonces la gente de otros mundos vendrá en gran número y compartirá con nosotros sus ciencias avanzadas, viviendo entre nosotros como amigos y hermanos en una paz duradera, como lo hacen en muchos otros mundos. 

Paul nunca ganó dinero con sus experiencias. En cambio, fue acosado y amenazado, y se vio obligado a mudarse por su seguridad y la de su familia. Los contactos continuaron durante muchos años hasta la muerte de Paul Villa en septiembre de 1981 en Las Lunas, Nuevo México. Paul afirmó que sus primeros contactos fueron a la edad de 5 años, aunque no entendía el propósito de que estas inteligencias extraterrestres mantuvieran contacto telepáticamente con él hasta el día en que se conocieron cara a cara en su edad adulta.

Aunque no completó el décimo grado en la escuela pública, poseía un excelente conocimiento de vastas materias, incluyendo matemáticas, ingeniería eléctrica, física, mecánica. Las fotos fueron tomadas el 16 de junio de 1963.







Crédito: amazon.com
Los ocupantes del OVNI permitieron que Villa tomara fotografías de su nave, que flotó cerca de la superficie entre las 2 pm y las 4 pm, mientras él tomaba varias fotografías de la nave enmarcadas por los árboles en primer plano. Usó una cámara Rokuoh-Sha de fabricación japonesa con una lente de 75 mm f4.6 cargada con película Kodak 120. Villa afirmó que su historia era fiel al día de su muerte.

Fuente: The Secret UFO Contacts of Paul Villa: Interplanetary Visitors From Coma Berenices, escrito por Wendelle Stevens.



El hombre llegará a Saturno en 2076 y a la estrella Próxima Centauri en 2254

El hombre llegará a Saturno en 2076 y a la estrella Próxima Centauri en 2254
Un estudio de investigadores de la NASA calcula cuánto tardará la humanidad en enviar astronautas tanto a otros planetas del Sistema Solar como a lejanos mundos alrededor de otras estrellas.
por José Manuel Nieves




Si queremos sobrevivir como especie y a largo plazo, necesitamos un programa espacial agresivo y sostenido que incluya la colonización de otros mundos más allá de la Tierra. Así de drástica es la conclusión de un estudio llevado a cabo por investigadores de la NASA y aparecido recientemente en la revista 'Galaxies'.

Basándose en datos empíricos sobre el avance de la exploración espacial y el poder de computación durante las últimas seis décadas (medido en el número de transistores por procesador, que se duplica de año en año), Jonathan Jiang y sus colegas de Jet Propulsion Laboratory en California han creado un modelo que es capaz de calcular cuánto tardará la humanidad en establecer colonias, tanto en el Sistema Solar como en diferentes planetas alrededor de otras estrellas. "La elección de este parámetro crítico -explica Jiang- está motivada por el hecho de que su desarrollo exponencial es paralelo al de la tecnología de exploración espacial".

"El objetivo de este análisis -escriben los científicos en su artículo- es proporcionar un marco estimado de tiempo para que la humanidad se convierta en una especie multi planetaria a través de la colonización más allá de nuestro mundo". Al hacerlo aumentarán, hasta quedar casi garantizadas, las posibilidades de que la humanidad sobreviva a largo plazo "a las calamidades naturales o causadas por el hombre que podrían afectar a la vida en la Tierra" .

Según reza el estudio, "comenzando con el desarrollo y despliegue de las primeras armas nucleares cerca del final de la Segunda Guerra Mundial, la humanidad entró en una 'Ventana de Peligro' que no se cerrará de manera segura hasta que robustas colonias fuera del planeta se conviertan en una realidad". ¿Pero cuándo será eso?

"Nuestros hallazgos -escriben los científicos- sugieren que las primeras misiones tripuladas por humanos para aterrizar en Marte, objetos seleccionados del Cinturón de Asteroides y lunas seleccionadas de Júpiter y Saturno pueden ocurrir antes del final del siglo XXI. Los lanzamientos de misiones interestelares tripuladas por humanos a destinos de exoplanetas dentro de aproximadamente 40 años luz del Sistema Solar se consideran posibles durante el siglo 23; y el lanzamiento de misiones intragalácticas a finales del siglo 24".

Más concretamente, el estudio prevé una misión tripulada a Marte para el año 2038, seguida de las primeras misiones al cinturón de asteroides en 2064 y a las lunas de Júpiter y Saturno en 2076 y 2086, respectivamente.

El 'salto interestelar', sin embargo, nos llevará más tiempo. Jiang y su equipo creen que los primeros humanos podrán llegar hasta Próxima Centauri, (la estrella más cercana a la Tierra, a 4,2 años luz de nosotros), en el año 2254. Poco después, en 2270, triplicaremos esa distancia para alcanzar Tau Ceti, (a 12 años luz de la Tierra) y 20 años más tarde, en 2290, estaremos en condiciones de enviar astronautas al sistema planetario de Trappist 1 (a cerca de 40 años luz de distancia), que cuenta con hasta siete planetas rocosos. Casi un siglo después, hacia 2383, estaremos en condiciones de alcanzar cualquier destino hasta unos 15.000 años luz de distancia de la Tierra, convirtiéndonos en una especie 'intragaláctica'.

En este sentido, los científicos recuerdan que a unos 14.000 años luz, en la dirección de Sagitario, "se ha sugerido una región que podría dar cabida a vida compleja, incluso a una civilización tecnológicamente desarrollada".



La primera estación espacial privada en órbita dentro de 5 años
En 2027 ésta será la primera estación privada de la historia y el comienzo de una nueva era de la humanidad en el espacio, un territorio inexplorado sin la intervención de los estados.
Por Jesús Díaz


La nueva estación espacial inflable de Lockheed Martin será 100% privada.


Si todo sale como está planeado, en 2027, ésta será la primera estación privada de la historia. Se llama Starlab y es el heraldo de una nueva etapa para la humanidad en el espacio. Este espacio sentará las bases para la colonización del sistema solar sin la intervención de los anticuados estados que gobiernan nuestro planeta.

Detrás de Starlab está el mayor gigante de las industria de defensa mundial y la tercera compañía aeroespacial del mundo: Lockheed Martin. El brazo espacial de la corporación estadounidense está desarrollando la estación con Nanoracks, una compañía con gran experiencia como contratista de la Estación Espacial Internacional (ISS en sus siglas en inglés)

Qué es Starlab

Según estas compañías, Starlab tendrá un volumen habitable de 340 metros cúbicos y una capacidad de carga de 22 metros cúbicos, equivalente a la capacidad de la ISS. La estación tendrá cuatro paneles solares capaces de generar 60kW de electricidad para soportar los sistemas de habitabilidad, operaciones y experimentos científicos a cargo de cuatro astronautas, que será el número de personas que vivirán en la estación de forma permanente.

Starlab tendrá como parte central un gran hábitat inflable, construido por Lockheed Martin, con 340 metros cúbicos para que los cuatro astronautas puedan vivir y realizar experimentos encargados por empresas privadas.

Esta estación será parte del “primer parque de investigación científica en el espacio”, unificando esta estación con los laboratorios para experimentos que ya gestionan en la ISS. El parque de desarrollo se llamará George Washington Carver (GWC) Science Park, en honor al científico afroamericano que revolucionó la agricultura estadounidense en la primera mitad del siglo XX.

El GWC tendrá cuatro laboratorios, dicen. El primero será un laboratorio de biología que realizará experimentos con organismos vivos. En el segundo, el laboratorio botánico, trabajarán exclusivamente con plantas. Un tercero estará dedicado a la investigación física y de nuevos materiales. Y finalmente, un cuarto laboratorio tendrá múltiples usos y, según la compañía, podrá servir cualquier especificación.

Aunque la ISS ya realiza labores de investigación para empresas privadas, este gran laboratorio espacial será el primero que estará bajo la jurisdicción de una compañía y en la que, presumiblemente, no se aplicará ninguna legislación terrestre.

¿Ciudad sin ley?

Aunque no hablan de ello en sus materiales de prensa, será interesante ver cómo evoluciona esta instalación una vez esté en órbita. Nanoracks dice que colaborarán con la NASA e imaginamos que con otras organizaciones estatales americanas y de otros países. Pero no estar sujetos a una legislación terrestre abrirá las puertas a caminos inexplorados. Y quizás a dilemas éticos difíciles de solucionar con las herramientas que contamos hoy en día.


Vista desde atrás de Starlab.


Este puesto espacial será una avanzadilla de la revolución que viene, con corporaciones como SpaceX instalando bases en Marte o en otros cuerpos celestes que son tierra de nadie y no están sujetos por las leyes de ningún país. Starlab o Mars Base Alpha serán espacios nuevos, teóricamente limitados por pocas y muy vagas reglas establecidas en tratados internacionales. La base fundamental de esos tratados es que el espacio es de todos y ningún país puede declarar la soberanía sobre ningún territorio.

Obviamente los gobiernos podrán ejercer algo de fuerza sobre estos pioneros mientras las compañías tengan sus cuarteles generales en sus países y tengan que negociar con la Tierra. Pero una vez se establezca una mínima economía espacial fuera de nuestro planeta, las cosas cambiarán muy rápidamente y de forma radical.

Como en la expansión por el salvaje oeste, nos encaminamos a un periodo excitante, lleno de aventuras, conflictos, crímenes, nuevas esperanzas y grandes incógnitas. La eterna historia de la civilización errante que siempre hemos sido. Esperemos que la fiesta empiece cuanto antes porque yo no me la quiero perder.



Jeff Bezos planea ofrecer viajes espaciales con Blue Origin a turistas y científicos para finales de la década: Orbital Reef, el proyecto al que se han sumado Boeing y Sierra Space
Orbital Reef es el proyecto anunciado por Blue Origin, compañía espacial de Jeff Bezos, el cual estará preparado para finales de la década y ofrecerá viajes en órbita a turistas y científicos. A Blue Origin se han sumado compañías del sector que aportarán sus tecnologías, como Boeing, Sierra Space, Redwire y Genesis Engineering Solutions, así como un consorcio de científicos liderados por la Universidad Estatal de Arizona (Estados Unidos).
por Abraham Andreu


Representación del interior de Orbital Reef. Blue Origin


Jeff Bezos ya viajó junto a su hermano al espacio el pasado julio, en el cohete New Shepard, de su compañía espacial Blue Origin. Y, ahora, quiere que todo el mundo pueda abrirse paso hacia las estrellas, mediante la iniciativa Orbital Reef.

Aunque no llegará hasta la segunda mitad de esta década, Blue Origin ha llegado ya a acuerdos con diferentes compañías del sector aeroespacial, así como grupos de científicos liderados por la Iniciativa Interplanetaria de la Universidad Estatal de Arizona (Estados Unidos).

En este sentido, la compañía de Bezos ha logrado unir a diferentes actores del sector privado, como Sierra Space, Boeing, Redwire Space y Genesis Engineering Solutions, quienes aportarán sus innovaciones en este campo.

“Durante más de 60 años, la NASA y otras agencias espaciales han desarrollado vuelos espaciales orbitales y habitación espacial, preparándonos para que los negocios comerciales despeguen en esta década”, ha declarado Brent Sherwood, vicepresidente senior de Programas de Desarrollo Avanzado de Blue Origin, durante una conferencia de prensa.


Representación del exterior de Orbital Reef. Blue Origin


“Ampliaremos el acceso, reduciremos el coste y brindaremos todos los servicios y comodidades necesarios para normalizar los vuelos espaciales. Un ecosistema empresarial vibrante crecerá en la órbita terrestre baja, generando nuevos descubrimientos, nuevos productos, nuevos entretenimientos y conciencia global", ha agregado.

Así, cada actor aportará su granito de arena: Blue Origin los sistemas de servicios públicos; Sierra, Boeing y Redwire, naves y sistemas espaciales, y la Universidad de Arizona, el asesoramiento en materia de investigación y divulgación.

¿El objetivo? Crear un "parque empresarial de uso mixto" que no sustituya a la Estación Espacial Internacional (EEI), sino que ofrezca oportunidades al sector privado, así como momentos recreativos para un turismo estelar emergente.

Un parque empresarial privado creado para el turismo y la ciencia

Se abre una nueva era. Eso es lo que quieren con Orbital Reef las empresas que firman el proyecto, de tal forma que incluso cualquier persona podrá establecer el rumbo y dirección al montarse, con todas las comodidades habitacionales y de manera segura.

“Tanto los trabajadores espaciales como los turistas tendrán acceso seguro, cómodo y rápido fuera de Orbital Reef", ha asegurado Brand Griffin, gerente de programa de Genesis Engineering Solution. "El entorno en mangas de camisa, la gran visibilidad, la guía automatizada y los manipuladores de precisión avanzados harán que las operaciones externas sean rentables y rutinarias".


La estación espacial pionera hará de la órbita terrestre baja su hogar. Blue Origin


La principal idea es abrir el ámbito comercial, turístico y científico en el espacio al sector privado, con lo cual Orbital Reef se convierte en la primera propuesta de este tipo.

“Orbital Reef representa la próxima evolución del paradigma espacial comercial al crear la primera plataforma del sector privado tripulada en órbita terrestre baja", ha concretado Mike Gold, vicepresidente ejecutivo de Espacio Civil y Asuntos Externos de Redwire.

“El entorno de microgravedad presenta un campo completamente nuevo para el desarrollo comercial y científico, lo que convierte a Orbital Reef en la plataforma que lanzará nuevas tecnologías y capacidades que mejorarán drásticamente la vida en la Tierra al tiempo que permite el viaje de la humanidad a las estrellas”, ha añadido.


Orbital Reef será como una aldea, donde personas de muchas organizaciones pueden realizar sus actividades por separado e interactuar entre sí. Blue Origin


Aunque no sin supervisión científica, por supuesto. Para ello está la Universidad de Arizona, que se encarga de dirigir el consorcio de expertos en el tema, para que todo vaya según lo previsto y anticipar cualquier posible inconveniente.

“Hemos reunido a un grupo internacional de más de una docena de universidades para trabajar en la ética y las pautas de la investigación, en cómo podemos poner en práctica toda nuestra experiencia en ciencia e investigación y fabricación en baja gravedad, para ayudar a las naciones, las corporaciones y grupos que quieran acceder a Orbital Reef", ha garantizado Lindy Elkins-Tanton, vicepresidenta de la Iniciativa Interplanetaria e investigadora principal de la misión Psyche de la NASA.

Con ello, Blue Origin y Bezos abren una nueva puerta al espacio, esta vez para todo el sector privado, aunque aún quedan por conocer importantes detalles como el precio, la duración de los viajes y la disponibilidad para el público general.



David Barrado: «Encontraremos un análogo de la Tierra en esta década»
El astrobiólogo aborda en su último libro la aventura de la exploración planetaria, desde sus primeros pasos a la posible colonización de otros mundos. «La nave que descubra vida extraterrestre está ahora en una mesa de diseño», afirma
por Judith de Jorge


David Barrado.



El primer exoplaneta fue descubierto en 1995 alrededor de una estrella similar al Sol. Desde entonces, ya se han encontrado alrededor de 4.000 y buscamos con afán alguno que se asemeje a la Tierra. Los cálculos indican que solo en nuestra galaxia, la Vía Láctea, podría haber 300 millones de mundos habitables. En «Exoplanetas y astrobiología: plus ultra» (Catarata), David Barrado Navascués, profesor de Investigación Astrofísica en el Centro de Astrobiología INTA-CSIC, aborda la exploración planetaria desde sus inicios a la posible colonización de otros mundos.

-¿Hemos fabricado ya el telescopio o la nave espacial que descubrirá un planeta habitable?

-Si tengo que apostar, diría que la sonda de exploración planetaria o el telescopio espacial que detecte vida está ahora mismo en los tableros de diseño de diferentes equipos interdisciplinares, que incluyen ingenieros, biólogos, geólogos, químicos y astrofísicos, entre otros. Pero tendremos que esperar unas décadas.

-¿Qué podemos esperar del telescopio espacial James Webb, cuyo lanzamiento está previsto el 18 de diciembre?

-No creo que encuentre actividad biológica de manera incuestionable. Sin embargo, será un paso esencial y con seguridad nos proporcionará muchos resultados que serán titulares pero que también proporcionarán más preguntas que respuestas. En cualquier caso, ampliará de manera magnífica nuestro horizonte astrobiológico.

-¿Qué nos hace falta para encontrarla? ¿Qué tecnologías son necesarias?

-Las tecnologías siempre están en mejora continua. Incluso ahora mismo puede estar realizándose un avance en un pequeño laboratorio que supondrá una revolución tecnológica inesperada. En cualquier caso, necesitamos mejoras sustanciales en técnicas que nos permitan eliminar o atenuar la luz que proviene de la estrella para examinar con detenimiento los datos que provienen de los exoplanetas más interesantes. Ello requerirá posiblemente el diseño y envío de complejas flotillas de telescopios que operen de manera simultánea.

-¿Y cuándo sucederá, cuándo encontraremos el gemelo de la Tierra?

-Si hablamos de un análogo terrestre con posible vida, tanto la Agencia Espacial Europea como NASA tienen como objetivo el 2050. Posiblemente se retrase algo, dada la complejidad técnica y la gran inversión económica requerida. Pero análogos terrestres se van a encontrar esta década, aunque no tendremos la capacidad para determinar si contienen actividad biológica hasta dentro de unas décadas.

-¿Seremos capaces de expandirnos fuera de la Tierra y colonizar otros mundos?

-Dentro del Sistema Solar, por ejemplo a la Luna, Marte, y asteroides, la respuesta es positiva, dispondremos de esa capacidad tecnológica. Sin embargo, persiste la cuestión ética sobre si debemos colonizar otros mundos, sobre cuál es el objetivo. Por otra parte, más allá del cinturón de Júpiter hay problemas aún más complejos. Finalmente, no creo que tengamos ni tecnología ni recursos para expandirnos fuera del Sistema Solar en cientos de años o incluso milenios. Por otra parte, creo que no deberíamos proceder, al menos no de una manera convencional, enviando flotas de seres humanos: ni es viable ni inteligente ni, sobre todo, resolvería ningún problema.

-Muchos opinan, en contra de Stephen Hawking, que no hay un planeta B. ¿Usted qué cree?

-No lo hay, creo que hay un consenso muy amplio en la comunidad científica que este es nuestro único hogar, que debemos cuidar. Lo demás son quimeras que solo podrían beneficiar a unos pocos.

-¿Tenemos algún buen candidato?

-Hay un candidato a planeta B: la Tierra. Un planeta mejor, en el que exista un equilibrio entre la actividad de los seres humanos, el derecho de todos a una vida de calidad, y la sostenibilidad del mismo. La Tierra es nuestra cuna y nuestro destino. Y no se me ocurre un lugar mas bello y mejor.

-¿Qué supondrá para la humanidad el hallazgo de un rastro de vida, aunque sea pasada, fuera de la Tierra?

-Posiblemente será uno de los hechos más relevantes en la historia de la humanidad. En la evolución del pensamiento y de nuestra manera de entender la realidad ha habido varios factores claves. Uno de ellos es nuestra relación con la naturaleza, nuestra posición en el universo. Podríamos decir que Protágoras, un sabio del siglo V antes de nuestra era, en la antigua Grecia, inicia el antropocentrismo, al colocar de una manera consciente al ser humano en el centro de universo, como baremo de medida.

-Pero no somos tan especiales.

-La ciencia, a lo largo de los 2.500 años transcurridos, ha ido desmontando esa interpretación: la Tierra no es el centro del Cosmos, ni tampoco el Sol o nuestra galaxia son especiales. Tampoco encontramos nada único en la química de la vida, ni en nosotros como especie, ya que podemos identificar fenómenos culturales en otras. Posiblemente el último paso sea comprobar que existe o ha habido vida en otros lugares. Será una lección de humildad, pero también nos permitiría tener una visión más amplia y más realista.

-¿Cree que la encontraremos en Marte? ¿Está el Perseverance, último rover de la NASA en llegar allí, preparado para ello?

-La experiencia nos dice que los pronósticos categóricos suelen estar equivocados, tanto en ciencia como en otros muchos ámbitos. Pienso que en esta década no encontraremos evidencias de actividad biológica en Marte, ni restos de la misma, fósiles de un pasado lejano. Sin embargo, el Perseverance está recogiendo unas muestras que eventualmente serán trasladas a la Tierra en lo que pudiéramos denominar como billar planetario: una nave las recogerá para enviarlas a una órbita alrededor del planeta rojo mientras que otra sonda las trasladará a la Tierra, en donde se podrán analizar en complejos laboratorios que no pueden ser enviados a Marte. Esto no ocurrirá hasta, al menos, 2031. Sin embargo, dado que solo se tomarán unas pocas muestras en unas escasas localizaciones del cráter Jezero, creo que tendríamos que ser muy afortunados para que alguna mostrase indicios de vida.

-Entonces, ¿cuándo lo sabremos?

-Pienso que solo sabremos si ha existido vida en Marte hace 3.000 millones de años a final de esa década o la siguiente, cuando un número significativo de rovers hayan realizado una prospección sistemática de diferentes ambientes, incluyendo los polos. Pero estaría encantado si me equivoco.

-¿Además de Marte, dónde cree que deberíamos buscar esos rastros de vida?

-Dentro del Sistema Solar ya hay misiones en marcha o en planificación: Europa, Encélado o Titán, satélites de los gigantes gaseosos Júpiter y Saturno. Los dos primeros posiblemente tengan inmensos océanos bajo una ancha corteza helada, junto con mecanismos que generan energía en el interior. Esto es, algunos de los ingredientes vitales básicos. El último tiene lagos de hidrocarburos que forman un ambiente ciertamente exótico que merece ser explorado en detalle. Debemos evitar repetir los errores del antropocentrismo y pensar que la vida tiene que ser completamente análoga a lo que encontramos en la Tierra.

-¿Y cómo la vamos a reconocer?

-Esa es una cuestión clave. No tenemos una definición clara y completamente aceptada sobre qué se puede clasificar como vida. Un ejemplo clásico lo proporcionan los virus. En cualquier caso, se busca una compleja química, un uso intensivo de energía y una exótica propiedad física, la entropía, que determina la capacidad de usar la energía y mide el orden de un sistema. Cualquier ser vivo genera un gran orden interno usando un intercambio energético y creando un pequeño caos a su alrededor. Cómo medirlo y estar seguros que no es debido a un fenómeno complejo pero abiótico es uno de los grandes desafíos a los que nos enfrentamos los astrobiólogos.

-¿Responderá necesariamente a la misma química que la nuestra?

-En los más de 25 años de caracterización de los planetas que hemos encontrado fuera del Sistema Solar hemos hallado miles de ellos con unas propiedades muy variadas, en sistemas muy distintos al nuestro. Si hay una característica que los agrupa es la extraordinaria diversidad. Me atrevería a decir que de existir vida tanto en algún miembro del Sistema Solar como más allá, habrá más de una posibilidad. Probablemente los elementos químicos sean los mismos, idénticos a los que forman nuestros cuerpos; posiblemente los bloques fundamentales sean muy parecidos, si no son los mismos. Pero los detalles serán tan diferentes que tendremos problemas para detectar la actividad biológica en muchos ambientes si esta se reduce a seres de gran sencillez.

-Imagine que finalmente localizamos vida, aunque sean esas criaturas extremadamente simples, en algún mundo accesible, ¿tenemos derecho a colonizarlo? ¿Podríamos contaminarlo sin remedio y herir su biodiversidad?

-Mi posicionamiento queda claro en el libro: no podemos arrogarnos ese derecho, deberíamos dejar que evolucionase por su cuenta, darle la oportunidad que nuestro propio planeta y la vida en él han tenido en estos casi 4.000 millones de años. Debemos, por una parte, aprender de nuestra experiencia en nuestro planeta; por otra, hay que decirlo claro: ni los recursos naturales que pudiéramos explotar ni el supuesto nuevo espacio vital resolverían nuestros problemas actuales o futuros.

-Aborda el asunto del fosfano en Venus, ¿fue una noticia que recibió demasiada atención?

-La posible existencia de vida fuera de nuestro planeta es de una relevancia tal que todos debemos extremar la precaución. Como afirmaron los eruditos del siglo XVIII David Hume y Pierre-Simon Laplace y popularizó Carl Sagan, una querida figura que ha creado muchísimas vocaciones científicas, «las afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias». Dos palabras deberían repetirse como un mantra: prudencia y verificación.

«Es el momento de crear una agencia espacial española»

David Barrado cree que en España son necesarios mas recursos económicos y humanos para avanzar en los campos de la ciencia planetaria y la astrobiología, «pero sobre todo un profundo cambio de sistema, con mucha menos burocracia, que verdaderamente nos ahoga», asegura. «Recientemente la administración se ha planteado la necesidad de una Agencia Espacial Española. Posiblemente sea el momento para crearla, pero no debería convertirse en una nueva capa administrativa que añadiese complejidad, sino en un verdadero elemento impulsor de la innovación tecnológica y la investigación científica», afirma.



martes, 26 de octubre de 2021

Protocolo de contacto con equipos extraterrestres

Protocolo de contacto con equipos extraterrestres
Encontrar equipo enviado por otras civilizaciones requeriría un nuevo protocolo para un compromiso inmediato. A diferencia de las señales de radio, queremos actuar rápido.
por Avi Loeb


Imagen ilustrativa. (Crédito: sfgate.com)


Los protocolos anteriores para un posible contacto con inteligencias extraterrestres se inspiraron principalmente en la posibilidad de detectar señales de radio de sistemas planetarios alrededor de estrellas distantes. Dado que el sistema estelar más cercano, Alpha Centauri, está a 4,4 años luz de distancia, tales señales requerirían una década o más para una conversación de ida y vuelta. Como resultado, no tienen consecuencias para nuestro futuro inmediato.

Pero un tipo diferente de contacto podría generar un impacto inmediato. Se trata de objetos físicos de otra civilización que ya se encuentran dentro del sistema solar. El hardware que llega no tiene por qué ser inerte, pero podría poseer inteligencia artificial (IA), que busca información sobre la región habitable alrededor del Sol, nuestro patio trasero.

El recientemente anunciado Proyecto Galileo empleará telescopios en la búsqueda de equipos extraterrestres cerca de la Tierra. Un encuentro con objetos relacionados permitiría un contacto instantáneo sin un retraso significativo en el tiempo de comunicación. La posibilidad de un compromiso inmediato cambia el protocolo de respuesta en relación con una señal de radio retrasada, al igual que lo hace para una reunión en persona en comparación con una carta que se retrasa por correo de superficie.

Actualmente, no existe un acuerdo internacional sobre cómo la humanidad debe interactuar con un objeto visitante de origen extraterrestre. Sería prudente formular directrices antes de que sean necesarias, por ejemplo, como resultado del descubrimiento del proyecto Galileo de astronautas con IA. Cualquier compromiso podría tener implicaciones para el futuro de la humanidad y no debe dejarse a los caprichos espontáneos de un pequeño equipo de investigadores. Dado que se trata de un asunto internacional, las Naciones Unidas tienen la responsabilidad de formular el protocolo de contacto.

El curso de acción más seguro sería utilizar instrumentación pasiva para recopilar la mayor cantidad de datos posible sobre los objetos de interés. Esto incluiría monitorear su respuesta a actividades humanas no relacionadas.

Dada esta información, debemos sopesar los riesgos y beneficios que resultarán de diferentes compromisos. El árbol de decisiones sobre cómo proceder tendrá ramas que dependerán de las propiedades y el comportamiento de los objetos. Dado que es difícil pronosticar estas incógnitas de antemano, las decisiones deberán tomarse en tiempo real.


Imagen ilustrativa. (Crédito: markalldridge.co.uk) 


Para evitar malas interpretaciones catastróficas como en la historia del “Caballo de Troya” de la mitología griega antigua, los datos deben analizarse cuidadosamente dentro de la mentalidad más amplia posible. Descifrar la intención de un equipo extraterrestre inteligente puede parecerse al desafío de descifrar el código de un dispositivo de cifrado, como se describe en la excelente película "Llegada" (Arrival). Esto requeriría un equipo de lingüistas e informáticos, parecido al trabajo pionero dirigido por Alan Turing hace un siglo para descifrar el código Enigma. Es posible que debamos confiar en nuestros sistemas de inteligencia artificial para descubrir la intención de los sistemas de inteligencia artificial extraterrestres.

Una interpretación adecuada del contacto rápido con tecnologías extraterrestres podría generar el avance más significativo en nuestra comprensión de la realidad que nos rodea en toda la historia de los humanos. Este nuevo entendimiento podría tener importantes consecuencias para nuestras futuras aspiraciones en el espacio.

Nuestra migración histórica fuera de África comenzó hace unos cien mil años, pero nuestra futura migración fuera de la Tierra puede ser provocada por un diálogo con un mensajero desde lejos que no se parece a nada que hayamos visto antes.

Avi Loeb es el director fundador de la Iniciativa Agujero Negro de la Universidad de Harvard, director del Instituto de Teoría y Computación del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica y ex presidente del departamento de astronomía de la Universidad de Harvard (2011-2020). Es el autor más vendido de "Extraterrestrial: The First Sign of Intelligent Life Beyond Earth" y coautor del libro de texto "Life in the Cosmos".




Modificado por orbitaceromendoza

Astronautas de inteligencia artificial de civilizaciones avanzadas

Astronautas de inteligencia artificial de civilizaciones avanzadas
El hito más importante en una civilización tecnológica puede ocurrir cuando los sistemas de inteligencia artificial hacen descubrimientos científicos por sí mismos.
por Avi Loeb


Crédito: Sciencewiki (Cnet.com)


La transformación ahistórica se avecina en el horizonte de nuestra civilización tecnológica. Una vez que nuestros sistemas de inteligencia artificial (IA) sean capaces de explorar de forma autónoma datos científicos y hacer descubrimientos por sí mismos sin intervención humana, los avances en nuestro conocimiento científico se acelerarán drásticamente. El progreso científico se liberará de las cadenas del ego humano que actualmente lo ralentizan. Los descubrimientos ya no serán sofocados por los prejuicios y los celos que frenan la innovación en el mundo académico.

Cuando alcancemos este hito de la “ciencia de la IA”, será necesario revisar el sistema de tenencia. Las máquinas con plataformas para la investigación y la enseñanza innovadoras reemplazarán el conjunto de habilidades de los profesores titulares. Y dada su estructura electrónica, los sistemas de inteligencia artificial en evolución podrían durar muchos milenios y eliminar las oportunidades de empleo a largo plazo para el profesorado humano.

Si otras civilizaciones alcanzaran el punto de inflexión de la “ciencia de la IA”, sus científicos de IA podrían servir como astronautas tecnológicos de larga vida que exploran el espacio interestelar con mucho más conocimiento e inteligencia de los que poseen los astronautas humanos.

¿Cómo deberíamos responder a los astronautas de IA que pasan por el sistema solar?

Una perspectiva optimista supondría que probablemente sean pacíficos. Esto se deriva de la selección darwiniana extendida al ámbito tecnológico. Es probable que las máquinas que buscan la paz sobrevivan más tiempo porque las confrontaciones físicas no las dañan con tanta frecuencia en comparación con las variantes más agresivas.

Pero hay otra razón para el optimismo. Los turistas de IA que son más inteligentes que nosotros, nunca serían amenazados por nosotros y podrían considerarnos como tratamos a los microbios. Si quisieran hacernos daño, podrían haberlo hecho mucho antes del último siglo de nuestros avances científicos. Además, podrían darse cuenta de que estamos desarrollando los medios para nuestra propia destrucción. Con tantas armas apuntadas por los humanos entre sí, no necesitan hacer nada antes de que nuestra civilización, abandonada a su suerte, se destruya a sí misma.

Pero también existe nuestro protocolo de compromiso con ellos del que debemos preocuparnos. Si alguna vez descubrimos un equipo de inteligencia artificial de otra civilización en nuestro cielo, primero deberíamos examinarlo de forma remota y pasiva utilizando telescopios y cámaras que detectan la luz reflejada o emitida. El objetivo inicial sería inferir la información que busca el sistema de IA extraterrestre y cómo responde a nuestras acciones. Cualquier participación debe posponerse para más adelante, una vez que recopilemos suficiente información sobre la naturaleza y la intención del sistema. Es probable que necesitemos ayuda de nuestros propios sistemas de inteligencia artificial, al igual que confiamos en nuestros hijos para explicar el contenido complejo en Internet porque son más expertos en informática que nosotros.

El recientemente anunciado Proyecto Galileo utilizará telescopios para descubrir equipos extraterrestres cerca de la Tierra. Si esta expedición de pesca descubre sistemas de inteligencia artificial, nuestra civilización seguramente aprenderá algo nuevo de una manera que no se puede pronosticar de antemano.

Hemos gastado cientos de millones de dólares estadounidenses durante las últimas cuatro décadas en la búsqueda "generalizada" de partículas masivas de interacción débil (WIMP) como la materia oscura en el universo sin encontrar estas partículas. Si la búsqueda de equipos extraterrestres consume cientos de millones de dólares y no encuentra nada en cuatro décadas, entonces llegará al mismo punto donde se encuentran ahora las búsquedas de materia oscura.

Los objetivos del Proyecto Galileo no son más especulativos que los WIMP por tres razones: nuestra civilización está enviando equipos al espacio; una fracción importante de todas las estrellas similares al Sol alberga un planeta del tamaño de la Tierra en su zona habitable; y muchas estrellas parecidas al Sol se formaron miles de millones de años antes que el Sol. Por lo tanto, no es una propuesta irrazonable imaginar que de las decenas de miles de millones de planetas similares a la Tierra dentro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, al menos uno albergó una civilización tecnológica que llenó la Vía Láctea con astronautas de IA. Para saber si vivimos en tal realidad, debemos buscar en el cielo a través de nuestros telescopios.

¡Esperamos las futuras generaciones de científicos de IA, tanto en la Tierra como en el espacio!

Avi Loeb es el director fundador de la Iniciativa Agujero Negro de la Universidad de Harvard, director del Instituto de Teoría y Computación del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica y ex presidente del departamento de astronomía de la Universidad de Harvard (2011-2020). Es el autor más vendido de "Extraterrestrial: The First Sign of Intelligent Life Beyond Earth" y coautor del libro de texto "Life in the Cosmos".




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Buenos Aires: Los vecinos de General Lamadrid sorprendidos por la foto de un supuesto OVNI

Buenos Aires
Los vecinos de General Lamadrid sorprendidos por la foto de un supuesto OVNI


Una foto de un supuesto OVNI sobre una cerealera sorprende a los vecinos (InfoGL).


La imagen de un supuesto OVNI captada por un vecino de General Lamadrid no deja de sorprender a los habitantes de la pequeña localidad bonaerense. “No sé qué es. Saqué la foto y es algo raro pero no sé”, explicó el autor de la fotografía al portal InfoGL, aún incrédulo por la captura.

La foto fue tomada días atrás sobre los silos de una planta cerealera de la localidad. “Estaba esperando a mi esposa afuera del hospital vi y la saqué con un celular. No presté atención a qué pasó después pero no lo vi más”, relató el autor de la imagen.

Desde Olavarría, investigadores locales vinculados a la temática no dudaron sobre la veracidad de la imagen: “no caben dudas, es un OVNI” dijo Claudio Bonino al sitio Central de Noticias. El investigador, había captado meses atrás un fenómeno similar en su ciudad de origen.

“Mirá el halo de calor alrededor del objeto”, señaló al tiempo que dio cuenta de los programas y filtros utilizados en el análisis de la fotografía. “Pudimos verificar que se trataba de un hecho real”, enfatizó.



Investigadores locales analizaron un avistamiento en La Madrid: “no caben dudas, es un OVNI”
Fue ante la consulta de Central de Noticias luego de la publicación de las fotos en un portal lamatritense. Diálogo con los investigadores.




Días atrás el portal de noticias de La Madrid InfoGL publicó un artículo en el que se daba cuenta de un posible avistamiento Ovni, algo que quedó retratado por parte del ocasional testigo de la vecina ciudad. Con motivo de esa nota Central de Noticias se puso en contacto con Claudio Bonino, un investigador olavarriense en la materia, quien meses atrás captó un fenómeno similar en nuestra ciudad.

El OVNI registrado en Olavarría a inicios de junio de este año.


“No caben dudas que es un OVNI”, sentenció sobre lo visto en General La Madrid. La respuesta no fue hecha de manera apresurada, sino que una vez que tuvo acceso a la publicación pidió un par de días para analizar lo sucedido junto a colegas y especialistas. Fue así que, según narró, habló con integrantes FAO y ODEO, precisamente agrupaciones y entidades de investigadores en todo lo que es la materia OVNIs.

Inclusive desde Central de Noticias se contactó a uno de ellos, a Daniel Fernández, quien preside ODEO, la Organización De Estudios Ovniológicos de Argentina. “Solemos ser convocados para que en nuestro laboratorio digital efectuemos análisis de las imágenes de OVNIs que los Ovniólogos registran, a fin de verificar la fiabilidad de las mismas y que como Institución certifiquemos que se trata de un hecho veraz o un hecho natural que se presta a confusión”, explicó.


Los filtros aplicados para determinar la veracidad del avistamiento. Gentileza Daniel Fernández


“Así el OVNI de La Madrid llega a nuestras manos y pudimos verificar que se trataba de un hecho real”, enfatizó, a medida que daba cuenta que en la actualidad son 23 las personas que integran la ODEO y que, entre otras actividades, editan una revista mensual.

Bonino avanzó en los fundamentos para explicar por qué consideran esa foto un registro verídico. “Mirá el halo de calor alrededor del objeto”, señaló a medida que daba cuenta que con distintos programas analizaron y ampliaron la imagen, gracias a lo cual pudieron detectar diversos detalles. Tal es así que, en tono de broma, señaló que se trataba de un “modelo antiguo”.


La tapa y una de las páginas de la edición más reciente de la publicación de ODEO. Gentileza Daniel Fernández.


A la par, tal como lo expresó semanas atrás, insistió en el hecho que esta zona del centro bonaerense, principalmente aquellas que se ven atravesadas por los cordones serranos, son “puntos energéticos”. “La tierra tiene puntos energéticos, ya naturales, es como que utilizan esos puntos energéticos como portales. Casualmente Olavarría está en el centro de dos puntos energéticos, que se podrían llamar para ellos portales”, había explicado semanas atrás.

“Es la zona”, subrayó que este tipo de actividades suelen darse en una suerte de oleadas, por lo que podrían darse nuevos avistajes en la región, incluido Olavarría. “Hay que empezar a mirar más para arriba”, finalizó.



lunes, 25 de octubre de 2021

¿Es posible la comunicación telepática con seres extraterrestres? Un histórico experimento estudió este tipo de capacidades

Extraterrestre, extrasensorial
ESP lunar privada: entrevista con Edgar Mitchell


Crédito: rtve.es


Edgar Mitchell, un astronauta a bordo del Apolo 14, fue el sexto hombre en caminar sobre la superficie de la luna. Mientras estaba a bordo de la nave espacial, realizó una serie de experimentos ESP privados que no habían sido aprobados por la NASA. A su regreso, fundó el Instituto de Ciencias Noético en el norte de California. Formado como piloto de pruebas militar, tiene un doctorado en Aeronáutica y Astronáutica del MIT.


FIA BACKSTRÖM: ¿Cómo fue que decidiste hacer experimentos ESP durante tu misión?

EDGAR MITCHELL: Ocurrió unas tres semanas antes de la misión. Conocí a algunos físicos investigadores, los Dres. Boyle y Maxie, que estaban muy interesados ​​en el campo, me sugirieron que este sería un momento ideal para hacer el experimento. Reunieron y coordinaron todo; estaba demasiado ocupado para eso. Además de ellos dos, había un psíquico de buena reputación que conocían, y Olof Jonsson, que era un psíquico público muy conocido en Chicago. Practicamos algunas veces con los principios antes del vuelo. Hasta donde sabemos, no se necesita ninguna experiencia en absoluto, excepto la relajación y la concentración, y la capacidad de las personas para resonar intuitivamente con otra persona.

¿Ya estabas interesado en la ESP?

Oh si. Tuve una educación religiosa y siempre estuve interesado en la ciencia; las dos parecían tener respuestas diferentes, lo que me molestó. Cuando surgió la oportunidad de ir a la Luna, volvió a surgir la pregunta sobre en qué tipo de mundo vivimos, porque nadie había estado fuera de la atmósfera. Había estado leyendo la literatura durante varios años y me había convencido. La ciencia dice que no puede funcionar, pero los experimentos de laboratorio demuestran que sí.

¿Por qué el interés en hacer estos experimentos en el espacio?

Porque nunca nadie los había hecho a esas distancias. La pregunta era si el efecto disminuía con la distancia y la respuesta es no. La gente había pensado esto, pero nadie lo había probado nunca a distancias de cientos de miles de millas.

¿Fue difícil ocultar el experimento a sus colegas?

No había nada que esconder. Realicé el experimento en mi propio tiempo con mis amigos. Realmente se pretendía que fuera un experimento muy personal y privado. No teníamos intención de hacerlo público. Olof Jonsson desafortunadamente le dijo a la prensa antes de que tuviéramos la oportunidad de ver los datos. Los medios de comunicación fueron un gran problema, porque estaban predispuestos en contra del experimento. La mayoría de las personas en los medios de comunicación no saben nada sobre estadísticas y escribieron lo que pensara ese reportero o editor en particular. Cuando los medios se enteraron del experimento, perdió su efectividad, a pesar de que posteriormente se publicó en revistas científicas.

Por supuesto, un experimento no cambia nada, pero demostró que lo que había funcionado en el laboratorio también funcionó en el espacio con los mismos resultados muy positivos. Los profesionales del campo pensaron que era muy importante. En telepatía, el espacio no importa. Ahora entendemos esto muy bien, y ahora tenemos la ciencia para mostrar exactamente cómo funciona. No tiene nada que ver con el espacio y el tiempo. Es lo que llamamos comunicación no local.

¿Podrías explicar cómo preparaste el experimento?

Mi experimento involucró cuatro sesiones de transmisión durante los períodos de descanso programados en el vuelo. El conocido experimento en el laboratorio consistió en utilizar tarjetas con los cinco símbolos Zener, pero las tarjetas reales no son importantes. Me resultó más fácil usar tablas de números aleatorios que llevar las tarjetas físicas. En cambio, todo lo que hice fue generar cuatro tablas de 25 números aleatorios usando los números del 1 al 5. Luego asigné al azar un símbolo Zener a cada número. Para cada transmisión, luego verificaría la tabla particular de números aleatorios y pensaría en el símbolo correspondiente durante 15 segundos. Cada transmisión tomó alrededor de 6 minutos. Hice esto cuando estaba listo para irme a dormir por la noche. Teníamos hamacas para sacos de dormir que poníamos debajo de los sofás. Dos de nosotros nos íbamos a dormir en una hamaca mientras que el otro estaría de guardia. Haría el experimento antes de meterme en mi saco de dormir.

¿Cómo pudiste coordinarte con la gente de la Tierra?

No lo hicimos. Intentamos coordinarnos pero nos marchamos. Eso no pareció hacer ninguna diferencia. Salimos cuarenta minutos tarde, pero de todos modos no intenté una hora exacta, solo por la noche. Ahora entendemos por qué debería funcionar, porque la secuencia es importante, pero tener la hora precisa no lo es.

¿Sus colegas de la NASA sospecharon cuando regresó?

Todo procedió con normalidad. Más tarde me convertí en piloto de reserva del Apolo 16 y me retiré de la NASA en 1972. ¡La reacción en la NASA fue muy, muy mínima! A excepción de Wernher von Braun y algunos ingenieros, la dirección de la NASA ignoró los experimentos. Mucha gente vino a mi oficina y cerró la puerta y querían que les contara, lo cual hice. Nadie más dijo nada.

Wernher estaba muy intrigado por ello y me apoyó mucho. Quería que hiciera un estudio de las instalaciones de la NASA para ver si había algún lugar que fuera útil y apropiado para que hiciéramos un poco más de este trabajo, para promover estos estudios de una manera más profunda. Pero ambos dejamos la NASA antes de que lo logremos realmente. También vino y habló en una cena de recaudación de fondos para el Instituto de Ciencias Noéticas.


Tarjetas de registro ESP utilizadas por Edgar Mitchell mientras viajaba a la Luna. Fotos Fia Backström


Cuando regresó, ¿se convirtió en una personalidad de los medios debido a los experimentos o porque era un astronauta que había regresado de la Luna?

Un cierto segmento de personas estaba realmente interesado en cuestiones de la mente y la conciencia y los asuntos espirituales y demás. Realmente había dos distritos electorales, como siempre los ha habido.

¿Cómo cambió tu vida tu viaje a la Luna?

Una vez hecho el trabajo, cuando volvíamos a casa, tuve tiempo para contemplar. La nave espacial estaba funcionando bien. Podría mirar por la ventana durante tres días y disfrutarlo. Tenía la sensación no local de que hay algo aquí que no entiendo aunque sé sobre la formación galáctica, cómo se formaron las estrellas y los elementos, etc. Me sentí parte de eso. Fueron mis moléculas; era una sensación real, abstracta. Esa idea marcó el tono de mis últimos 30 años. Tenía que entender qué tipo de cerebro es el que me permite experimentar esto. Así que regresé y comencé a estudiar las tradiciones místicas, Uri Geller y las experiencias religiosas internas de los humanos. Debido a mi epifanía en el espacio, regresé y pasé 30 años tratando de explicar qué es la mente-cerebro.

¿Cómo conociste a Uri Geller?

El señor que originalmente trabajaba con él, el Dr. Andrija Puharich, me llamó y me preguntó si estaba interesado en conocerlo. Geller ha sido investigado muchas veces en todo el mundo por científicos y magos que intentan desacreditarlo. Tienes que trabajar con estas personas en sus términos. Averigua cuál es su truco, por así decirlo, y configura un protocolo científico que funciona dentro de los parámetros con los que se sienten cómodos. No establecimos un experimento controlado para hacer teletransportación, por ejemplo. Realmente no sabíamos cómo hacer eso.

¿Pero le preguntaste si podía teletransportar una cámara que olvidaste en la Luna?

Eso fue más una broma, porque estaba molesto con él. Estábamos tratando de hacer el trabajo en el laboratorio, y no estaba funcionando, y Geller dijo que era bueno con la teletransportación. Así que dije: "Está bien, teletransporta la cámara que dejé en la Luna". No recuperó la cámara, pero sí recuperó dos clavijas mías perdidas. Un trozo de una de ellas apareció en la boca de Geller mientras comía helado, para sorpresa de todos nosotros. El otro alfiler y el resto del primero aparecieron en el laboratorio. Una pieza apareció justo frente al Dr. Puthoff cuando estaba con un grupo de personas, y la otra cayó al suelo entre el Dr. Puthoff y yo cuando estábamos solos en el laboratorio.

¿Cuál es su proyecto actual más importante?

Mi trabajo más importante es desarrollar aún más la comprensión del holograma cuántico y cómo funciona en relación con el cerebro. El verdadero enigma que aún no conocemos es el efecto psicoquinético. Tiene que ver con la intencionalidad y el holograma cuántico, pero no es obvio para nosotros exactamente cómo funciona eso físicamente. La percepción de información no local como la ESP es fácil de explicar a través del holograma cuántico; simplemente está recogiendo la información de otra persona. La telepatía es solo información que llega; la psicoquinesis, solo información que sale. Pero la deformación material de las cosas es un poco más misteriosa. Se necesita energía para doblar un anillo. Podemos entender la curación; eres una persona enferma, y ​​yo te doy la información y tu cuerpo se cura solo. Pero cómo mover un anillo es un problema diferente. El universo y las experiencias dentro de él surgen de causas naturales. El resto del problema, de la conciencia, es buscar la evidencia de la ciencia moderna que señale el camino hacia la realidad. Eventualmente podremos explicarlo todo, porque es natural, no sobrenatural. Es solo nuestra ignorancia lo que hace que parezca sobrenatural.

¿Qué es el holograma cuántico?

El concepto de holograma cuántico se basa en las emisiones cuánticas de todos los objetos físicos, tú, yo, la cámara. Cualquier objeto físico de tamaño macroscópico, molecular o superior, emite cuantos de energía y absorbe cuantos de energía. Los cuantos emitidos por cada objeto que hemos descubierto contienen información sobre lo físico. El holograma cuántico es esta estructura informativa sobre un objeto físico y no es local, lo que significa que no está restringido en el espacio-tiempo. Parece ser un mecanismo adecuado para explicar prácticamente todos estos tipos de manifestaciones psíquicas que conocemos los humanos. Ahora estamos empezando a comprender qué es la conciencia, y lo que entendemos hasta ahora es que el registro holográfico cuántico sobrevive. Es nuestra historia, registra nuestro paso, registra lo que hacemos y está disponible para el futuro. Parece ser la forma que tiene la naturaleza de preservar nuestra experiencia; esa es la parte no local. Es la parte informativa de nosotros, de modo que todo lo que hacemos como seres físicos queda registrado en el efímero registro holográfico cuántico, el disco duro gigante en el cielo, por así decirlo.

Artículo publicado en el invierno boreal 2001-2002




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OVNIs: el jefe de la NASA no descarta la hipótesis extraterrestre, pero ¿dónde estamos?

OVNIs: el jefe de la NASA no descarta la hipótesis extraterrestre, pero ¿dónde estamos?
por Fabien Rives




Las investigaciones sobre objetos voladores no identificados (OVNI) evolucionan a través del estudio más amplio de los fenómenos aeroespaciales no identificados, conocidos por el acrónimo "FANI". El actual jefe de la NASA no descarta la pista alienígena.

El 19 de octubre, durante una intervención en el Centro de Políticas de la Universidad de Virginia, el actual jefe de la NASA, Bill Nelson, dio crédito a la hipótesis de que ciertos fenómenos aeroespaciales no identificados en los últimos años podrían tener un origen extraterrestre.

Recordando la existencia de cientos de fenómenos observados que permanecen sin explicación hasta el día de hoy, el exsenador demócrata dijo que había hablado personalmente con pilotos militares de Estados Unidos sobre el origen de misteriosos avistamientos. "Saben que vieron algo, y sus radares están bloqueados", recordó, describiendo con sus manos los movimientos atípicos observados. “Esperamos que no haya un adversario aquí en la Tierra que tenga este tipo de tecnología. Pero es algo”, dijo Bill Nelson en ese momento.

"¿Quién soy yo para decir que el planeta Tierra es el único [que alberga] una forma de vida civilizada y organizada como la nuestra?", preguntó además el administrador de la NASA tras una pregunta sobre los posibles orígenes de ciertos fenómenos aéreos inexplicables.



Como podemos leer en una transcripción de su intervención publicada por Yahoo News, Bill Nelson explicó aquí a su interlocutor, el profesor Larry Sabato, que no estaba en condiciones de favorecer una teoría entre las que hoy se consideran para comprender el origen de ciertas observaciones.

Siete décadas de asuntos inquietantes

A pesar de las investigaciones que involucran a entidades civiles y militares de varios países, quedan áreas grises alrededor de varios casos preocupantes relacionados con avistamientos de OVNIs. Entregado en 1999 por sus autores a Lionel Jospin, entonces Primer Ministro, el informe Cometa, por ejemplo, se impuso en el momento de su publicación como un documento francés esencial sobre las cuestiones de seguridad vinculadas al estudio de misteriosos fenómenos aeroespaciales, que se han observado en Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia e Irán.


Crédito: mufonfrance.com


Hasta la fecha no existe consenso en el campo para apoyar la pista extraterrestre, ni es posible descartarlo definitivamente. De hecho, la velocidad o incluso la agilidad que caracteriza a determinados movimientos registrados siguen siendo imposibles de explicar con nuestro conocimiento tecnológico actual, como ha subrayado para RT France Robert Roussel (arriba), ex periodista de aeronáutica, especialista en archivos militares. Además de las posibles ilusiones sensoriales ligadas a la altitud, que podrían explicar en parte observaciones visuales inéditas, cabe señalar que los testimonios de algunos pilotos en el pasado han sido corroborados por señales de radar o perturbaciones electromagnéticas.

"Hay casos intraducibles, tanto sobre la intención como sobre las capacidades", resume Robert Roussel, autor de cuatro libros sobre el estudio de los OVNIs. “Varios testimonios muestran una incomprensión sobre cómo moverse, romper ángulos, acelerar”, explica nuevamente para RT France.

Cuando los OVNIs se invitan a la geopolítica

Como recordatorio, en junio de 2021 se publicó un informe de inteligencia estadounidense dedicado a la observación de fenómenos aeroespaciales no identificados. Sin mencionar la pista extraterrestre, sus autores, entre otros, señalaron a China y Rusia en una categoría llamada "sistemas de adversarios extranjeros", apareciendo entre las muchas hipótesis consideradas sobre el origen de determinadas observaciones.

Ante estas insinuaciones, Moscú y Pekín parecen, por su parte, haber favorecido la moderación, aunque la prensa de Hong Kong transmitió casi simultáneamente observaciones similares por parte de China. "La intensificación de las actividades militares estadounidenses en el Mar de China Meridional y en otras aguas sensibles cercanas a China podría explicar el aumento de la aparición de objetos que no se pueden explicar de inmediato", se podría leer en un artículo publicado el 4 de junio de 2021 por el South China Morning Post (SCMP).

¿Las operaciones aeroespaciales secretas llevadas a cabo por Estados Unidos, China o incluso Rusia estarían en el origen de un número significativo de fenómenos observados por las defensas nacionales invertidas en el campo? Es difícil expresar una opinión clara sobre este tema, ya que las declaraciones al respecto contienen su parte de opacidad...


Crédito: RT France


Según Régis Chamagne (arriba), ex coronel de la Fuerza Aérea y autor especializado en estrategia aérea, los países que se benefician de importantes ventajas tecnológicas pueden adoptar dos actitudes en función del objetivo deseado. "Cuando se encuentran operativos sistemas muy avanzados, dos estrategias son posibles: silenciarlo para aprovechar esta ventaja como fue el caso durante la guerra fría con los "programas negros" estadounidenses [proyectos de defensa altamente clasificados que el gobierno no reconoce públicamente], o desvelarlo para obtener un efecto disuasorio como parte de una postura estratégica defensiva, no agresiva, como es el caso actual de los nuevos misiles hipersónicos rusos”, analiza.

¿Un callejón sin salida científico?

Es evidente que los fenómenos inexplicables continúan despertando una desconfianza recíproca hacia las potencias tecnológicamente avanzadas. De momento, este clima de enemistad ha provocado una opacidad poco alentadora para los partidarios de la cooperación internacional en la investigación en este ámbito. “Mientras exista tal hostilidad a nivel internacional, es imposible llegar a un conocimiento objetivo, mi punto de vista es que la ciencia solo se puede hacer en un clima pacífico”, confía a RT France Jean Bricmont (abajo), profesor emérito de física teórica en Bélgica.


Crédito: lemediapourtous.fr


Crédito: amazon.es
"La ciencia no está lo suficientemente involucrada en el estudio de los fenómenos aeroespaciales no identificados", lamenta Robert Roussel, quien en 2016 tituló un libro sobre el tema: "Los OVNIs, los olvidados de la ciencia". Por su parte, la comisión francesa Sigma2, de la Asociación Aeronáutica y Astronáutica de Francia (3AF), se propone participar en el despertar del interés científico sobre la cuestión: "La celebración de un [taller] científico internacional [sobre el estudio de casos inexplicables] sería deseable. Permitiría un intercambio de puntos de vista entre científicos sobre casos graves enumerados y estudiados con datos físicos, como sobre su interpretación o sobre técnicas de observación”, podemos leer por ejemplo en un documento publicado en línea este año en el sitio web de 3AF.

Como habremos entendido, más allá de la dimensión fantástica que muchas veces se le atribuye con cierta rapidez, el estudio de los OVNIs se desarrolla en un contexto de carrera por las tecnologías que genera tensiones y emulaciones a escala global.




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